{"id":27994,"date":"2013-02-05T09:25:25","date_gmt":"2013-02-05T07:25:25","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/iriete-de-ali-baba\/"},"modified":"2013-02-05T09:25:25","modified_gmt":"2013-02-05T07:25:25","slug":"iriete-de-ali-baba","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/iriete-de-ali-baba\/","title":{"rendered":"\u00a1R\u00edete de Al\u00ed Bab\u00e1!"},"content":{"rendered":"<p> <\/p>\n<p>Desde cu\u00e1ndo la verdad es una virtud pol\u00edtica?\u201d, cavilaba Roscoe. Perm\u00edtanme que se lo presente: Roscoe Owen Conway, el fact\u00f3tum del Partido Dem\u00f3crata de Albany, capital del estado de Nueva York, que dirigi\u00f3 durante medio siglo los destinos pol\u00edticos del partido, la ciudad y el estado sin ning\u00fan tipo de escr\u00fapulo. Un visitante asiduo de los bajos fondos y las alcantarillas, usuario de los sobres con dinero negro y actor de promesas de riqueza a cambio de vasallaje y fidelidad, el rey de las mentiras y las medias verdades. Un personaje seductor y abominable, un hijo de puta retorcido y previsor, planificador y brillante, capaz de construir, a su alrededor, \u201ctoda una sociedad estructurada entorno de la extorsi\u00f3n y el soborno\u201d. Roscoe es una de las grandes construcciones literarias de la literatura norteamericana reciente, quiz\u00e1s la gran creaci\u00f3n de William Kennedy, periodista y escritor, ganador de un Pulitzer, que public\u00f3 en el 2010 con 74 a\u00f1os una obra de gran madurez, la novela que convierte al personaje en un mito de nuestro tiempo: Roscoe, negocios de amor y de guerra (Libros del Asteroide). Lo que est\u00e1 pasando en el Estado espa\u00f1ol los \u00faltimos meses lo convierten en lectura obligada.<\/p>\n<p>Primera p\u00e1gina de la novela: \u201cEn vez de ir a la caja fuerte, el dinero iba a parar al caj\u00f3n de encima del escritorio de Roscoe, que los pon\u00eda all\u00ed sin contarlos siempre que un visitante como Philly Fillipone, que vend\u00eda productos alimentarios en la ciudad y en el resto del condado, le daba un fajo de billetes de m\u00e1s de un dedo de grueso atados con una goma de pollo\u201d.<\/p>\n<p>Sexta p\u00e1gina. Pregunta una joven promesa reformista: \u201c\u00bfUna vez tomemos las riendas del partido, c\u00f3mo conseguiremos dinero para controlarlo?\u201d. Felix Conway, el estadista m\u00e1s veterano del partido, que ha ganado tres veces la alcald\u00eda, estalla a re\u00edr y le dice a Roscoe: \u201cQuiere saber c\u00f3mo se consigue el dinero\u201d, y la carcajada se convierte en un rugido descontrolado. \u201c\u00bfQue c\u00f3mo se consigue el dinero? Madre de Dios, \u00a1c\u00f3mo se consigue el dinero!\u201d. Y entonces empieza una letan\u00eda interminable: \u201cSi presentas a alguien a las elecciones y gana, c\u00f3brale un a\u00f1o de salario. Mant\u00e9n los impuestos bajos, pero si los subes dilo de otra manera (\u2026) Al que venda carne, c\u00f3brale impuestos. Si alguien quiere negocios municipales, el treinta por ciento para nosotros (\u2026) Ten contentos a los polic\u00edas y deja que se lleven una parte del pastel. Una parte peque\u00f1a\u201d. Y la letan\u00eda contin\u00faa con cosas que f\u00e1cilmente pueden imaginarse. Porque, claro, \u201cde la pol\u00edtica al infierno s\u00f3lo hay cuatro pasos\u201d.<\/p>\n<p>La conmoci\u00f3n que han provocado las \u00faltimas noticias de la vida pol\u00edtica espa\u00f1ola han avergonzado e indignado a la opini\u00f3n p\u00fablica, y suponen, internacionalmente, un golpe de maza para un sistema ya muy justificadamente bajo sospecha. La magnitud y la extensi\u00f3n de la corrupci\u00f3n, as\u00ed como el hecho de que haya podido desplegarse con la impunidad de ciertos partidos pol\u00edticos y con el protagonismo de personajes tan relevantes como los que encarnan Millet, B\u00e1rcenas o Urdangarin s\u00f3lo generan preguntas que aumentan la estupefacci\u00f3n hasta l\u00edmites de lo intolerable.<\/p>\n<p>Jordi Ball\u00f3 hizo un tuit hace muy poco (que desarroll\u00f3 en su columna de la semana pasada) que da escala a lo que est\u00e1 pasando aqu\u00ed: \u201cPara hablar de corrupci\u00f3n ya no necesitamos a Baltimore. \u00a1 The wire est\u00e1 aqu\u00ed!\u201d. Cualquiera que conozca la genial serie de David Simon sabr\u00e1 que la analog\u00eda es clara. Y a quien no la haya visto todav\u00eda, s\u00f3lo alguna pista. Cuando Simon hablaba de su serie, dijo: \u201cVimos que en la cultura hab\u00eda elementos parasitarios y auto-engran-decedores, que la avaricia y la rapacidad de una sociedad que exaltaba el beneficio y el libre mercado con exclusi\u00f3n de cualquier otro cuadro social acabar\u00edan vi\u00e9ndose lastradas por tama\u00f1o grado de voracidad\u201d. Porque The wire describe un mundo en el cual el capital ha triunfado completamente y \u201clos intereses monetarios han comprado suficientes infraestructuras pol\u00edticas para poder impedir su reforma\u201d. Frente de eso, Simon se preguntaba \u201cporqu\u00e9 no queda ya nadie que haga el trabajo sucio de explicar la naturaleza exacta de nuestros problemas nacionales\u201d, porque \u2013dec\u00eda\u2013 nos hemos convertido en un pa\u00eds que tolera confortablemente y sin problemas aquello que, como la corrupci\u00f3n, tendr\u00eda que provocar un aut\u00e9ntico terremoto.<\/p>\n<p>Y este es, ahora y aqu\u00ed, tambi\u00e9n el problema. Un problema, hay que decirlo, no de naturaleza \u00e9tica, sino pol\u00edtica. Porque el problema no es la existencia, inevitable en un sistema pol\u00edtico moderno, de aprovechados indecentes capaces de usar en beneficio propio cargos y fondos p\u00fablicos. El problema es un sistema que lo permite, lo avala y, hasta cierto punto, lo espolea. Un problema, y tambi\u00e9n hay que decirlo, que no es el sistema de partidos, ni tampoco, por supuesto, el sistema democr\u00e1tico, sino un sistema de funcionamiento que se define por su opacidad, que se niega a crear los dispositivos leg\u00edtimos de control de fondos p\u00fablicos y de las formas de financiaci\u00f3n de las organizaciones pol\u00edticas. El problema es la impunidad de las oligarqu\u00edas y la sumisi\u00f3n pol\u00edtica de las instancias judiciales. Eso que todos los partidos pol\u00edticos con responsabilidad de poder, todos, o bien han utilizado en beneficio propio o bien, cosa que todav\u00eda es m\u00e1s grave, no han sabido someter a controles independientes.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n aqu\u00ed, como la novela de Kennedy, muchos olvidaron la advertencia que ya le hab\u00edan hecho a Roscoe: \u201cEl tiempo de los juegos alegres no dura siempre, Roscoe. Cr\u00e9eme\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><a title=\"La Vanguardia\" href=\"http:\/\/www.lavanguardia.com\/opinion\/articulos\/20130204\/54362705324\/riete-de-ali-baba-xavier-antich.html\">http:\/\/www.lavanguardia.com\/opinion\/articulos\/20130204\/54362705324\/riete-de-ali-baba-xavier-antich.html<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde cu\u00e1ndo la verdad es una virtud pol\u00edtica?\u201d, cavilaba Roscoe. Perm\u00edtanme que se lo presente: Roscoe Owen Conway, el fact\u00f3tum del Partido Dem\u00f3crata de Albany, capital del estado de Nueva York, que dirigi\u00f3 durante medio siglo los destinos pol\u00edticos del partido, la ciudad y el estado sin ning\u00fan tipo de escr\u00fapulo. Un visitante asiduo de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[82],"tags":[],"class_list":["post-27994","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-munduanbarna"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.7 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>\u00a1R\u00edete de Al\u00ed Bab\u00e1! - Nabarralde<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"Tambi\u00e9n aqu\u00ed, como la novela de Kennedy, muchos olvidaron la advertencia que ya le hab\u00edan hecho a Roscoe: \u201cEl tiempo de los juegos alegres no dura siempre, Roscoe. Cr\u00e9eme\u201d.\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/nabarralde.eus\/iriete-de-ali-baba\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"\u00a1R\u00edete de Al\u00ed Bab\u00e1! - Nabarralde\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Tambi\u00e9n aqu\u00ed, como la novela de Kennedy, muchos olvidaron la advertencia que ya le hab\u00edan hecho a Roscoe: \u201cEl tiempo de los juegos alegres no dura siempre, Roscoe. Cr\u00e9eme\u201d.\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/nabarralde.eus\/iriete-de-ali-baba\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Nabarralde\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/nabarraldefundazioa\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2013-02-05T07:25:25+00:00\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Xavier Antich\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"5 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/iriete-de-ali-baba\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/iriete-de-ali-baba\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Nabarralde\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\"},\"headline\":\"\u00a1R\u00edete de Al\u00ed Bab\u00e1!\",\"datePublished\":\"2013-02-05T07:25:25+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/iriete-de-ali-baba\\\/\"},\"wordCount\":999,\"commentCount\":0,\"articleSection\":[\"Munduan Barna\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/iriete-de-ali-baba\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/iriete-de-ali-baba\\\/\",\"name\":\"\u00a1R\u00edete de Al\u00ed Bab\u00e1! - Nabarralde\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#website\"},\"datePublished\":\"2013-02-05T07:25:25+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\"},\"description\":\"Tambi\u00e9n aqu\u00ed, como la novela de Kennedy, muchos olvidaron la advertencia que ya le hab\u00edan hecho a Roscoe: \u201cEl tiempo de los juegos alegres no dura siempre, Roscoe. Cr\u00e9eme\u201d.\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/iriete-de-ali-baba\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/iriete-de-ali-baba\\\/\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/iriete-de-ali-baba\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"\u00a1R\u00edete de Al\u00ed Bab\u00e1!\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/\",\"name\":\"Nabarralde\",\"description\":\"Kultur Ekimenak eta Sustapenak\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\",\"name\":\"Nabarralde\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Nabarralde\"},\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/author\\\/nagusia\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"\u00a1R\u00edete de Al\u00ed Bab\u00e1! - Nabarralde","description":"Tambi\u00e9n aqu\u00ed, como la novela de Kennedy, muchos olvidaron la advertencia que ya le hab\u00edan hecho a Roscoe: \u201cEl tiempo de los juegos alegres no dura siempre, Roscoe. Cr\u00e9eme\u201d.","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/nabarralde.eus\/iriete-de-ali-baba\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"\u00a1R\u00edete de Al\u00ed Bab\u00e1! - Nabarralde","og_description":"Tambi\u00e9n aqu\u00ed, como la novela de Kennedy, muchos olvidaron la advertencia que ya le hab\u00edan hecho a Roscoe: \u201cEl tiempo de los juegos alegres no dura siempre, Roscoe. Cr\u00e9eme\u201d.","og_url":"https:\/\/nabarralde.eus\/iriete-de-ali-baba\/","og_site_name":"Nabarralde","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/nabarraldefundazioa","article_published_time":"2013-02-05T07:25:25+00:00","author":"Nabarralde","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@Nabarralde","twitter_site":"@Nabarralde","twitter_misc":{"Escrito por":"Xavier Antich","Tiempo de lectura":"5 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/iriete-de-ali-baba\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/iriete-de-ali-baba\/"},"author":{"name":"Nabarralde","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56"},"headline":"\u00a1R\u00edete de Al\u00ed Bab\u00e1!","datePublished":"2013-02-05T07:25:25+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/iriete-de-ali-baba\/"},"wordCount":999,"commentCount":0,"articleSection":["Munduan Barna"],"inLanguage":"es"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/iriete-de-ali-baba\/","url":"https:\/\/nabarralde.eus\/iriete-de-ali-baba\/","name":"\u00a1R\u00edete de Al\u00ed Bab\u00e1! - Nabarralde","isPartOf":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#website"},"datePublished":"2013-02-05T07:25:25+00:00","author":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56"},"description":"Tambi\u00e9n aqu\u00ed, como la novela de Kennedy, muchos olvidaron la advertencia que ya le hab\u00edan hecho a Roscoe: \u201cEl tiempo de los juegos alegres no dura siempre, Roscoe. Cr\u00e9eme\u201d.","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/iriete-de-ali-baba\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/nabarralde.eus\/iriete-de-ali-baba\/"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/iriete-de-ali-baba\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"\u00a1R\u00edete de Al\u00ed Bab\u00e1!"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#website","url":"https:\/\/nabarralde.eus\/","name":"Nabarralde","description":"Kultur Ekimenak eta Sustapenak","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/nabarralde.eus\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56","name":"Nabarralde","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","caption":"Nabarralde"},"url":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/author\/nagusia\/"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27994","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=27994"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27994\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=27994"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=27994"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=27994"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}