{"id":27993,"date":"2013-02-05T09:24:00","date_gmt":"2013-02-05T07:24:00","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/del-fin-de-las-izquierdas-nacionales-a-los-movimientos-subversivos-por-europa\/"},"modified":"2013-02-05T09:24:00","modified_gmt":"2013-02-05T07:24:00","slug":"del-fin-de-las-izquierdas-nacionales-a-los-movimientos-subversivos-por-europa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/del-fin-de-las-izquierdas-nacionales-a-los-movimientos-subversivos-por-europa\/","title":{"rendered":"Del fin de las izquierdas nacionales a los movimientos subversivos por Europa"},"content":{"rendered":"<p> <\/p>\n<table style=\"width: 90%;\" border=\"0\" cellpadding=\"0\">\n<tbody>\n<tr>\n<td>\n<p>Intervenci\u00f3n en una conferencia en Saint Denis \u2013 18 de   enero de 2013. Traducci\u00f3n de Nemoniente.<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>I. <\/strong>Cuando se habla de la globalizaci\u00f3n de los mercados se entiende que \u00e9sta impone l\u00edmites a la soberan\u00eda del Estado-naci\u00f3n. El hecho de no haber comprendido la globalizaci\u00f3n como un fen\u00f3meno irreversible constituye el error esencial de las izquierdas nacionales en Europa occidental.<\/p>\n<p>Hasta la ca\u00edda de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica el liderazgo americano consisti\u00f3 en combinar, prudentemente pero con continuidad, las especificidades nacionales de los pa\u00edses comprendidos en las alianzas occidentales (y en la OTAN principalmente) y la continuidad del imperialismo cl\u00e1sico, reagrup\u00e1ndolos dentro de un dispositivo de antagonismo con el mundo del \u201csocialismo real\u201d. Desde 1989, desaparecido el mundo sovi\u00e9tico, el <em>hard power<\/em> de la potencia americana es sustituido progresivamente por el <em>soft power<\/em> de los mercados: la libertad de comercio y la moneda han subordinado, en cuanto instrumentos de mando, al poder militar y de polic\u00eda internacional \u2013el poder financiero y la gesti\u00f3n autoritaria de la opini\u00f3n p\u00fablica han constituido, por otra parte, el campo sobre el que se ejercita principalmente la nueva empresa pol\u00edtica de sostenimiento a la pol\u00edtica de los mercados. El neoliberalismo est\u00e1 fuertemente organizado a nivel global, gestiona la actual crisis econ\u00f3mica y social en beneficio propio teniendo veros\u00edmilmente ante s\u00ed un horizonte radiante\u2026. A no ser que se produzcan rupturas revolucionarias, no es imaginable una transformaci\u00f3n democr\u00e1tica y pac\u00edfica de los actuales ordenamientos pol\u00edticos del neoliberalismo en el horizonte global.<\/p>\n<p>Por otro lado, a la consolidaci\u00f3n del sistema capitalista en la forma neoliberal, le ha sucedido una desbandada masiva de las fuerzas pol\u00edticas de la izquierda tras el 89. Al lado de las fuerzas dogm\u00e1ticas que, fieles a formas ideol\u00f3gicas arcaicas, renuncian a toda comprensi\u00f3n de la lucha de clases en un mundo profundamente renovado por la globalizaci\u00f3n y por las transformaciones de las formas de producci\u00f3n, se crea una nueva corriente de pensamiento y de acciones socialistas que, en el intento de mediar con la novedad de la situaci\u00f3n, ha llevado hasta puntos extremos de alianza con el neoliberalismo.<\/p>\n<p>Los procesos de unificaci\u00f3n del continente europeo y las instituciones en las que vienen desarroll\u00e1ndose la discusi\u00f3n sobre la constituci\u00f3n europea, han constituido un lugar ejemplar del vac\u00edo y de la impotencia pol\u00edtica de la izquierda, ya sea aquella \u201ctercera v\u00eda\u201d blairiana (cuya orientaci\u00f3n pronto se identific\u00f3 con las pulsiones m\u00e1s fuertes a una estructuraci\u00f3n pol\u00edtica de la Uni\u00f3n Europea de car\u00e1cter neoliberal) ya sea, por el contrario, aquellos grupos que se han ocultado, tras el rechazo de la unidad y del desarrollo de las instituciones europeas, su incapacidad para construir una l\u00ednea alternativa a la neoliberal, lo que habr\u00eda significado poner en cuesti\u00f3n el Estado-naci\u00f3n, el derecho p\u00fablico nacional y el sistema administrativo de la modernidad capitalista. El fracaso de estas fuerzas, tomadas en conjunto, ha sido enorme.<\/p>\n<p>Si queremos proceder a la discusi\u00f3n, pregunt\u00e9monos cu\u00e1les son las condiciones te\u00f3ricas y pol\u00edticas que pueden permitir reabrir una perspectiva de luchas sobre terreno real de la construcci\u00f3n subversiva de una Europa unida. Es una cuesti\u00f3n planteada hoy por los movimientos que est\u00e1n aprendiendo a luchar contra la crisis a nivel europeo.<\/p>\n<p><strong>II.<\/strong> \u00bfEn qu\u00e9 consiste el capitalismo financiero y\/o biopol\u00edtico? Consiste en la subsunci\u00f3n de la sociedad, mejor dicho, de la vida misma, bajo el dominio del capital, sin residuo alguno. \u00bfC\u00f3mo se ejerce el mando de los mercados sobre la estructura de la sociedad actualmente? Evidentemente no puedo detenerme mucho en este punto. Baste decir que el mando funciona a trav\u00e9s de un uso invasivo del control monetario, encaminado a la acumulaci\u00f3n de la renta financiera, que reorganiza las relaciones productivas y reproductivas seg\u00fan esquemas de profundizaci\u00f3n \u2013a veces de verdadera restructuraci\u00f3n\u2013 de relaciones de explotaci\u00f3n. La acci\u00f3n de los mercados financieros privilegia (por su valorizaci\u00f3n) las industrias de la producci\u00f3n del hombre por el hombre, es decir, el welfare, servicios<br \/> productivos metropolitanos, incluyendo los inform\u00e1ticos, etc\u2026 \u2013y las industrias extractivas, energ\u00e9ticas, ecol\u00f3gicas y de <em>agrobusiness<\/em>. Se trata de una nueva figura de la \u201cacumulaci\u00f3n originaria\u201d en la que la apropiaci\u00f3n capitalista se aplica a la explotaci\u00f3n del <em>bios<\/em> \u2013humano y natural\u2013 en la captaci\u00f3n del valor expresado por una toda la sociedad. Una primera definici\u00f3n de \u201ccom\u00fan\u201d (seg\u00fan proponen los movimientos) parece formularse as\u00ed en la transformaci\u00f3n de ese campo de explotaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Nos interesa estudiar las contradicciones que sobre el terreno, a menudo ca\u00f3tico, del ataque neoliberal, son evidenciadas por los movimientos. Son contradicciones dif\u00edcilmente superables, que el poder tiende a mantener mediante una <em>governance<\/em> excepcional, un gobierno de emergencia de larga duraci\u00f3n, para reestructurar la sociedad entera. Pero enseguida observamos la serie de paradojas que encuentra esta <em>governance<\/em>.<\/p>\n<p>a. Una primera paradoja se refiere a la <em>producci\u00f3n <\/em>y consiste en que el capitalismo financiero representa la forma m\u00e1s <em>abstracta<\/em> y distante de mando en el mismo momento en que concretamente inviste la vita entera. La \u201creificaci\u00f3n\u201d de la vida y la \u201calienaci\u00f3n\u201d de los sujetos son impuestas por un mando productivo, sobre una fuerza de trabajo cognitiva, que parece haber devenido totalmente trascendente en cuanto mando financiero. Esta fuerza de trabajo cognitiva, obligada a producir plusvalor, precisamente por ser cognitiva, inmaterial, creativa, no inmediatamente consumible, se revela <em>aut\u00f3nomamente <\/em>productiva. Trascendencia financiera contra autonom\u00eda cognitiva: he aqu\u00ed una primera contradicci\u00f3n.<\/p>\n<p>Esta se presenta plenamente cuando se considera que, bas\u00e1ndose la producci\u00f3n esencialmente sobre la \u201ccooperaci\u00f3n social\u201d (sea inform\u00e1tica, cuidados, servicios, etc\u2026), la valorizaci\u00f3n del capital ya no se enfrenta simplemente con la masificaci\u00f3n del \u201ccapital variable\u201d sino con la resistencia y la autonom\u00eda de un proletariado que se ha reapropiado de una \u201cparte\u201d del capital fijo (present\u00e1ndose por tanto, si se quiere, como \u201csujeto maqu\u00ednico\u201d) y de una continua \u201crelativa\u201d capacidad para organizar aut\u00f3nomamente las redes de trabajo sociales.<\/p>\n<p>b. La segunda paradoja es la de la <em>propiedad<\/em>. La propiedad privada (aquella que definimos jur\u00eddicamente como tal) est\u00e1 sometida cada vez m\u00e1s a las figuras de la <em>renta<\/em>. La renta nace hoy esencialmente de procesos de circulaci\u00f3n monetaria que se efect\u00faan en los servicios del capital financiero y\/o en los del capital inmobiliario \u2013o de los procesos de valorizaci\u00f3n que se realizan en los servicios industriales.<\/p>\n<p>Ahora, cuando los bienes (privados) se presentan como servicios, cuando la producci\u00f3n capitalista se valoriza principalmente a trav\u00e9s de los servicios, la propiedad privada difumina sus tradicionales caracter\u00edsticas de \u201cposesi\u00f3n\u201d y se representa m\u00e1s bien como producto de la cooperaci\u00f3n social que constituye y hace productivos los servicios. \u00bfC\u00f3mo restituir a la propiedad privada la funci\u00f3n fundamental (en el orden social) de la cual el capitalismo tiene necesidad? Cuando la propiedad se est\u00e1 socializando, \u00bfc\u00f3mo restituirle la cualidad del mando privado?<\/p>\n<p>Esto nos preguntamos a menudo y se responde: son los poderes p\u00fablicos los que deben hacerlo. Pero, en las sociedades postindustriales, la mediaci\u00f3n p\u00fablica de las relaciones de clase cada vez resulta m\u00e1s dif\u00edcil, porque la soberan\u00eda ha sido privatizada (patrimonializada por el capital financiero) en la misma medida en que la propiedad privada se ha disuelto, no present\u00e1ndose ya como posesi\u00f3n sino como uso de un servicio. Lo<strong> <\/strong>\u201cp\u00fablico soberano\u201d ya no se enfrenta con las corporaciones, los sindicatos, las instancias colectivas del trabajo (que por otra parte se representaban a s\u00ed mismos como individuos privados), sino con la cooperaci\u00f3n y la circulaci\u00f3n social de figuras que se componen y se recomponen continuamente en la producci\u00f3n material y en la producci\u00f3n cognitiva: en definitiva, con lo que llamamos \u201ccom\u00fan\u201d. Entendemos aqu\u00ed por \u201ccom\u00fan\u201d el reconocimiento de que la producci\u00f3n se realiza de modo cada vez m\u00e1s cooperativa, pero esta cooperaci\u00f3n es directamente controlada por el capital financiero aunque es directamente agitada por las nuevas figuras de la fuerza de trabajo cognitiva \u2013es decir por aquellas mismas potencias sociales que llam\u00e1bamos \u201cclase obrera\u201d. Hay, por tanto, una progresiva \u201cpatrimonializaci\u00f3n privada\u201d de los bienes p\u00fablicos que, mientras destruye la instituci\u00f3n de la propiedad p\u00fablica, debe hacer valer la ideolog\u00eda de la propiedad privada \u2013y es a partir de esta combinaci\u00f3n que se pone en marcha (a resultas de aquella disoluci\u00f3n) una deriva continua de la gesti\u00f3n de lo p\u00fablico en la emergencia, el tr\u00e1nsito de la emergencia en la corrupci\u00f3n, la destrucci\u00f3n del com\u00fan en el poder de excepci\u00f3n.<\/p>\n<p>Lo p\u00fablico soberano se plantea ahora ya s\u00f3lo de manera parad\u00f3jica y tiende a disolverse frente al \u201ccom\u00fan\u201d que emerge en el interior de los procesos de producci\u00f3n social y en la cooperaci\u00f3n valorizante. Este com\u00fan es m\u00e1s bien directamente captado por los poderes financieros, por el mercado global: <em>hic Rodhus, hic salta<\/em>.<\/p>\n<p>c. La tercera paradoja es aquella que el biocapital verifica en su confrontaci\u00f3n con <em>los cuerpos de los trabajadores<\/em>. Aqu\u00ed el choque, la contradicci\u00f3n, el antagonismo se expresa de modo m\u00e1s evidente, porque el capital (en la fase postindustrial, donde la producci\u00f3n cognitiva se convierte en hegem\u00f3nica) debe poner los cuerpos humanos directamente a producir, convirti\u00e9ndolos en m\u00e1quinas, ya no simplemente mercanc\u00eda de trabajo. Esto se deriva del hecho de que (en los nuevos procesos de producci\u00f3n) los cuerpos son cada vez m\u00e1s eficazmente especializados y han conquistado una relativa autonom\u00eda. No es casualidad que a trav\u00e9s de la resistencia y las luchas de la fuerza de trabajo maqu\u00ednica, se desarrolla cada vez m\u00e1s expl\u00edcitamente la demanda de una producci\u00f3n del hombre para el hombre, esto es para la m\u00e1quina viviente \u201chombre\u201d. Sobre este desarrollo se aplica la explotaci\u00f3n del capital financiero.<\/p>\n<p>Efectivamente, en el momento en que el trabajador se reapropia de una parte del \u201ccapital fijo\u201d y 1) se presenta, de modo variable, a menudo ca\u00f3tico, como actor cooperante en los procesos de valorizaci\u00f3n, como \u201csujeto precario\u201d, pero, por otra parte, 2) como sujeto \u201caut\u00f3nomo\u201d en la valorizaci\u00f3n del capital, se da una completa inversi\u00f3n en la funci\u00f3n del trabajo respecto al capital: el trabajador ya no es s\u00f3lo el instrumento que el capital utiliza para conquistar la naturaleza \u2013que quiere decir banalmente producir mercanc\u00edas; sino que el trabajador, habiendo incorporado el instrumento, habi\u00e9ndose metamorfoseado desde el punto de vista antropol\u00f3gico, reconquista \u201cvalor de \u2019uso\u201d, act\u00faa \u201cmaqu\u00ednicamente\u201d, en una alteridad y autonom\u00eda del capital, que tiende a devenir completa. Entre esta tendencia objetiva y los dispositivos pr\u00e1cticos de constituci\u00f3n de este trabajador maqu\u00ednico, existe una lucha de clases que ahora ya podemos llamar \u201cbiopol\u00edtica\u201d.<\/p>\n<p>Estas tres paradojas siguen sin resolverse en el desarrollo del capital \u2013al contrario, se configuran como contradicciones acentuadas por la crisis. En consecuencia, cuanto m\u00e1s fuerte es la resistencia, m\u00e1s feroz es el intento de restauraci\u00f3n del mando por parte del Estado (\u00f3rgano del capital), tanto m\u00e1s decisivo es el uso de la violencia. Cualquier resistencia est\u00e1 condenada como ejercicio ilegal de contrapoder, cualquier revuelta es definida como devastaci\u00f3n y saqueo. De nuevo, pura mistificaci\u00f3n: al ejercer la m\u00e1xima violencia, el capital y su Estado deben aparecer como figura necesaria y neutral; la m\u00e1xima violencia se ejerce por instrumentos y\/o por \u00f3rganos \u201ct\u00e9cnicos\u201d. \u201cNo hay alternativa\u201d, proclamaba Thatcher.<\/p>\n<p><strong>III. <\/strong>Si esta es la constituci\u00f3n pol\u00edtica del presente, en la crisis y en el proyecto neoliberal de estabilizaci\u00f3n, es evidente que en los movimientos de resistencia se expresa indignaci\u00f3n, rechazo y rebeli\u00f3n y est\u00e1 form\u00e1ndose el dise\u00f1o para construir nuevas instituciones que correspondan a la potencia social de la cooperaci\u00f3n productiva. As\u00ed que volvamos a los terrenos sobre los hemos verificado paradojas y contradicciones.<\/p>\n<p><em>a.<\/em> Frente a la \u201cparadoja de la producci\u00f3n\u201d, se trata de confirmar un viejo punto del programa comunista \u2013el de la \u201cautovalorizaci\u00f3n\u201d obrera y proletaria, reapropi\u00e1ndose progresivamente, cada vez m\u00e1s decididamente, del capital fijo empleado en los procesos productivos sociales, contra la multiplicaci\u00f3n de las operaciones de valorizaci\u00f3n-captura-privatizaci\u00f3n que desarrolla el capital financiero. Reapropiarse del capital fijo significa construir \u201ccom\u00fan\u201d \u2013un com\u00fan organizado contra la apropiaci\u00f3n capitalista de la vida, un com\u00fan como desarrollo de \u201cusos\u201d civiles y pol\u00edticos y como capacidad de gesti\u00f3n democr\u00e1tica y aut\u00f3noma, desde abajo. La reconquista del saber y de la renta son objetivos que califican especialmente al proletariado cognitivo \u2013son desde el inicio objetivos \u201cpol\u00edticos\u201d, tanto como lo era para el trabajador industrial \u201cla lucha contra la reducci\u00f3n del salario relativo, es decir,\u201d (lo recordaba Rosa Luxemburg) \u201cla lucha contra el car\u00e1cter de mercanc\u00eda de la fuerza de trabajo, esto es contra la producci\u00f3n capitalista en su conjunto. La lucha contra la reducci\u00f3n del salario relativo ya no es una batalla sobre el terreno de la econom\u00eda mercantil sino un ataque revolucionario al fundamento de esta econom\u00eda; es el movimiento socialista del proletariado\u201d.<\/p>\n<p>Es en este punto que se retoman, estudian y repiten las experiencias italianas, por ejemplo en Italia, la agitaci\u00f3n militante sobre el refer\u00e9ndum para reapropiarse y dar nueva figura jur\u00eddica a los \u201cbienes comunes\u201d.<\/p>\n<p><em>b.<\/em> Frente a la \u201cparadoja de la propiedad\u201d, es decir, ir contra\/m\u00e1s all\u00e1 de la propiedad privada, urge en los movimientos la necesidad de emerger en el contexto contradictorio de servicios y redes sociales que actualmente estructuran la cooperaci\u00f3n productiva. Aqu\u00ed el desaf\u00edo plantea inmediatamente el tema de moverse \u201cdentro y contra\u201d las instituciones del poder p\u00fablico. Se cruzan aqu\u00ed dos l\u00edneas principales: la primera es la que se opone a la inerte pero feroz represi\u00f3n de los poderes p\u00fablicos frente a las luchas de reapropiaci\u00f3n; la segunda es la lucha que estrat\u00e9gicamente se opone el rol y el poder de la moneda.<\/p>\n<p>En el primer terreno, es fundamental la capacidad de romper con la <em>governance<\/em> gestionada por formas neoliberales \u2013por ej. los gobiernos t\u00e9cnicos. Ya hemos dicho que se trata de pura mistificaci\u00f3n. Sin embargo, hemos discutido muchas veces si era posible imaginar, en los enfrentamientos que los movimientos abren en torno a la <em>governance<\/em> p\u00fablica, la apertura de una especie de \u201cdoble poder\u201d y el problema permanece abierto \u2013dudo que pueda decidirse en abstracto, fuera de las luchas. Es sobre este punto, precisamente en relaci\u00f3n a la intensidad de las luchas por el uso del com\u00fan, que se lanza la propuesta de nuevos principios constitucionales, de nuevos derechos y de una nueva legalidad: el com\u00fan, la renta, el rechazo a la deuda y la insolvencia, la libertad de movimiento, la cooperaci\u00f3n del saber, el <em>commonfare<\/em>, la reapropiaci\u00f3n de la moneda \u2013sobre estos temas volveremos en la conclusi\u00f3n.<\/p>\n<p>Vayamos al segundo tema, afrontar, a trav\u00e9s de los movimientos, la cuesti\u00f3n de la moneda. Todos tenemos claro que, si la moneda es un medio de c\u00e1lculo y de intercambio dif\u00edcilmente eliminable, puede ser instrumento de estructuraci\u00f3n de la divisi\u00f3n social del trabajo y de acumulaci\u00f3n del poder patronal contra los productores. Hay que cuestionar la independencia del Banco Central, someterlo a las necesidades de la \u201cproducci\u00f3n del hombre para el hombre\u201d y ponerlo bajo un proyecto estrat\u00e9gico de reconfiguraci\u00f3n com\u00fan de las estructuras sociales biopol\u00edticos. El problema no es tanto el de separar los \u201cbancos de dep\u00f3sito\u201d de los \u201cde inversi\u00f3n\u201d, como el de dirigir ahorros e inversiones hacia medidas que garanticen la producci\u00f3n del hombre para el hombre. Esta es la batalla pol\u00edtica que los movimientos m\u00e1s avanzados ya han iniciado, y que consiste \u2013esta vez sin remordimientos ideol\u00f3gicos y de inmediato\u2013 en desafiar y sabotear la <em>governance<\/em> monetaria del biopoder, es decir, introducir, en toda ocasi\u00f3n posible, <em>claims<\/em> y rupturas desde abajo. Es necesario comenzar a preguntarse qu\u00e9 es una \u201cmoneda del com\u00fan\u201d y desarrollar la hip\u00f3tesis que \u00e9sta deba garantizar la reproducci\u00f3n y la cantidad de ingresos necesarios para todos los ciudadanos y el apoyo de las formas de cooperaci\u00f3n que constituyen la multitud productiva.<\/p>\n<p>c. Volvamos ahora sobre la \u00faltima \u201cparadoja\u201d, aquella \u201centre biocapital y cuerpos\u201d de los trabajadores. Aqu\u00ed la contradicci\u00f3n s\u00f3lo se puede superar eliminando al capitalista: esta dolorosa contradicci\u00f3n nace de que el capitalista no puede sino explotar al trabajador si quiere obtener beneficio y de que sin trabajo vivo no hay posibilidad de producci\u00f3n ni de riqueza.<\/p>\n<p>Este es el aut\u00e9ntico terreno de la pol\u00edtica. Para el poder del capital es el terreno de la decisi\u00f3n sobre lo indecidible, con la incertidumbre que siempre planea entre fascismo y democracia.<\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n es terreno constituyente para el conjunto de los cuerpos-m\u00e1quinas, singulares y potentes, al ejercer la lucha de clases. Para estos cuerpos hacer pol\u00edtica es construir \u201cinstitucionalmente\u201d la multitud, es sacar a las singularidades de la soledad y situarlas, instaurarlas en la <em>multitud<\/em>, es decir, transformar la experiencia social de la multitud en <em>instituci\u00f3n pol\u00edtica<\/em>.<\/p>\n<p>Por lo tanto, los movimientos actuales demandan, cada vez con m\u00e1s \u00edmpetu, superar el modelo constitucional de la modernidad \u2013siglos xvii, xviii y xix\u2013 donde el poder constituyente disminuye tras concluir la acci\u00f3n revolucionaria. Hoy est\u00e1 claro que el poder constituyente no puede bloquearse reconstruyendo el poder del Uno. No se hacen revueltas para tomar el poder sino para tener siempre abierto un proceso de contrapoderes, desafiando los dispositivos de captura siempre nuevos que la m\u00e1quina capitalista produce. La experiencia de las luchas ense\u00f1a que la representaci\u00f3n pol\u00edtica siempre est\u00e1 en crisis porque (seducida en el mecanismo de la soberan\u00eda, destilada en la hedionda y m\u00e1gica alquimia electoral) no logra estar a la altura de la verdad y la riqueza siempre renovadas de la composici\u00f3n social de la clase trabajadora.<\/p>\n<p>Todos los movimientos a partir de la primavera de 2011 desean una \u201ccontrademocracia\u201d conflictual, atravesada de reivindicaciones y protestas, de resistencias y de indignaci\u00f3n \u2013\u00a1basta de constitucionalismo \u201cnormativo\u201d! Estos movimientos exigen constituciones democr\u00e1ticas biopol\u00edticas que no se transformen en m\u00e1quinas opresivas a trav\u00e9s del filtro de la legalidad y la formalidad jur\u00eddica \u2013sino que se desarrollen a trav\u00e9s de inversiones de \u201cdinero com\u00fan\u201d, dirigidas al continuo reequilibrio de las relaciones sociales, poniendo a los pobres en lugar de los ricos, y creando una vida cimentada a partir del hombre al servicio del hombre.<\/p>\n<p>Hay que afirmar aqu\u00ed claramente que, a pesar de todos los Nobel de econom\u00eda, una productividad creciente s\u00f3lo es fruto de una sociedad igual y libre, de una sociedad del \u201crechazo del trabajo\u201d.<\/p>\n<p><strong>IV.<\/strong> Cuanto m\u00e1s avanza la crisis y maduran los movimientos, m\u00e1s se advierte que algo decisivo ha ocurrido en las conciencias de los trabajadores. Declarar que \u201cel \u00ad\u00ad900 ha terminado\u201d es banal, sobre todo cuando se dice para cancelar el recuerdo de las formidables experiencias de lucha obrera y las gigantescas tentativas para construir una nueva sociedad que se realizaron. Pero que estos intentos hayan sido derrotados (no en un d\u00eda sino en un siglo, subrayo) no significa que su potencial haya desaparecido. M\u00e1s bien el \u201cviejo topo\u201d ha continuado cavando su esperanza. \u00bfRecuperar la experiencia socialista? S\u00ed \u2013si la insertamos en un nueva teor\u00eda, en una nueva estrategia\u2026 Eso es lo que est\u00e1n haciendo los nuevos movimientos.<\/p>\n<p>Centremos entonces nuestra atenci\u00f3n sobre cuanto sucede en los movimientos que luchan en la crisis. Actuando as\u00ed podremos estudiar los procesos de subjetivaci\u00f3n que se dan en estas condiciones, y cu\u00e1les son las condiciones favorables o no que permiten o bloquean una pol\u00edtica del com\u00fan.<\/p>\n<p>Ahora, en primer lugar, sin duda resultan desfavorables las demandas a las reformas constitucionales propuestas a nivel europeo; lo que nos interesa aqu\u00ed \u2013e interesa a los nuevos movimientos\u2013 es considerar las acciones pol\u00edticas que puedan conducir a favorecer procesos de subjetivaci\u00f3n adecuados a un nuevo dise\u00f1o subversivo y comunista.<\/p>\n<p>Prestando atenci\u00f3n a los movimientos, un primer grupo de iniciativas puede recogerse bajo la palabra <em>insolvenza<\/em>. Contra la deuda, a favor de la renta de ciudadan\u00eda, las luchas retoman aquellas sobre el salario relativo y devienen luchas revolucionarias porque ponen en cuesti\u00f3n la medida del trabajo. Siempre en este terreno se desarrollan experimentos e intento de construir una teor\u00eda y una pr\u00e1ctica de \u201chuelga precaria\u201d: de comprender qu\u00e9 luchan \u201cperjudican\u201d al patr\u00f3n en la nueva condici\u00f3n de la explotaci\u00f3n social, a partir de la condici\u00f3n precaria impuesta a los trabajadores. Las luchas que reconquistan espacios, plazas, teatros, centros sociales, <em>squat<\/em>, etc\u2026 entran dentro de este marco. Pero sobre todo entran aquellas iniciativas que logran reapropiarse y\/o \u201cmutualizar\u201d de forma alternativa la gesti\u00f3n de nodos de <em>welfare<\/em>, de la educaci\u00f3n, de pol\u00edticas de vivienda, etc\u2026 En este caso, se lucha en torno al salario directo y\/o indirecto de los trabajadores, integrando no s\u00f3lo la cantidad monetaria sino tambi\u00e9n la cualidad social.<\/p>\n<p><em>Destituciones<\/em>. Este es el segundo terreno sobre el que se mueven hoy las luchas. El primer punto consiste en tratar de eliminar las cadenas del mando capitalista. En el neoliberalismo, el caos social y jur\u00eddico se considera normal. Asumirlo, transformando la <em>governance<\/em> de momentos de conflictividad en momento de \u201ccontropoder\u201d, es la tarea de cualquier fuerza de oposici\u00f3n al neoliberalismo. Tenemos en Latinoam\u00e9rica ejemplos de movimientos revolucionarios (obreros y\/o ind\u00edgenas) que durante mucho tiempo han construido e impuesto la agenda a los gobiernos. No ser\u00e1 f\u00e1cil en Europa repetir esta experiencia pero hay que intertarlo, sin hacerse ilusiones de que esta capacidad de ruptura pueda consolidarse en un mecanismo estable de contrapoder, dado que el efecto destituyente prevalece todav\u00eda respecto al constituyente.<\/p>\n<p>Hay quienes se preguntan si estos movimientos son in\u00fatiles y a veces da\u00f1inos, porque <em>riots<\/em> y tumultos no crean instituciones. Estos discursos resultan ociosos, cuando no provocadores si consideran impl\u00edcitamente que <em>riots<\/em> y tumultos no <em>pueden <\/em>crear instituciones: insistimos, por ahora no lo hacen porque el efecto destituyente es todav\u00eda proped\u00e9utico y principal.<\/p>\n<p>Siempre sobre este terreno de actividad destituyente, existe otro \u00e1mbito de lucha que recorren los movimientos, consistente en la acci\u00f3n contra las estructuras constitucionales del biopoder capitalista. El tema es \u2013en este caso- el desarrollo de un poder constituyente democr\u00e1tico, de masas, multitudinario.<\/p>\n<p>Estos terrenos de investigaci\u00f3n y de luchas se desarrollan principalmente <em>a nivel metropolitano<\/em>. Donde antes estaba la f\u00e1brica que centralizaba la organizaci\u00f3n del trabajo, hoy es la metr\u00f3poli la que centraliza las redes de cooperaci\u00f3n del trabajo (cognitivo y no cognitivo), elevando a trav\u00e9s de sus conexiones el grado de tensi\u00f3n y de fusi\u00f3n de la producci\u00f3n y de las luchas. Sobre el terreno metropolitano se organizan cada vez m\u00e1s espacios de reuni\u00f3n, de militancia, y de organizaci\u00f3n del trabajo material e inmaterial, del trabajo y del no-trabajo, de la cultura y de las culturas (con los migrantes) \u2013espacios organizativos de luchas, de reapropiaci\u00f3n de los productos del \u201cGeneral Intellect\u201d. \u00bfEs posible comenzar a construir <em>instituciones de autogobierno<\/em> que activen formas de nueva \u201csolidaridad\u201d y de protecci\u00f3n social contra los efectos m\u00e1s violentos de la crisis? As\u00ed es en muchos casos. Y de nuevo, junto a estos elementos de apertura que podemos definir \u201cintensiva\u201d (es decir, dirigida hacia el interior del tejido social) se experimenta un dispositivo \u201cexpansivo\u201d, en definitiva un dispositivo de apertura extendida. S\u00f3lo la conexi\u00f3n y la concatenaci\u00f3n entre las movilizaciones en diversos pa\u00edses europeos puede determinar el fin de las pol\u00edticas de crisis que estamos viviendo actualmente.<\/p>\n<p><em>Comunalizaciones<\/em>. Aqu\u00ed comienzan a jugar las iniciativas constituyentes. En Italia, por ejemplo, los movimientos las han ensayado. De lo p\u00fablico al com\u00fan, el camino es el de afirmar el derecho de \u201cacceso al com\u00fan\u201d, de realizar este deseo de com\u00fan que ya habita en el coraz\u00f3n de los trabajadores. En definitiva, comunalizar significa construir nuevas instituciones del com\u00fan y en particular la \u201cmoneda del com\u00fan\u201d que permita a los ciudadanos producir en libertad y en el respeto de la solidaridad.<\/p>\n<p>De cuanto hasta aqu\u00ed se ha dicho, aparece claramente una alternativa: por un lado est\u00e1 el bio-valor captado (extra\u00eddo) por el capital sobre el conjunto de la sociedad; y tambi\u00e9n existe la forma monetaria, su estructuraci\u00f3n funcional a la explotaci\u00f3n de toda la sociedad. Por otro, \u00bfqu\u00e9 significa, a este nivel, construir una alternativa revolucionaria? Significa liberar la potencia de la fuerza de trabajo del dominio capitalista, imponer la igualdad como condici\u00f3n de libertad.<\/p>\n<p>Proponiendo estas cuestiones, y principalmente la que respecta a la moneda, volvemos a la pregunta que hab\u00edamos planteado al inicio: \u00bfqu\u00e9 hacer con respecto a Europa? Mejor dicho: \u00bfc\u00f3mo se movilizan los movimientos en relaci\u00f3n a la Uni\u00f3n europea? Est\u00e1 claro que el terreno de la unidad europea es necesario e irreversible. En la globalizaci\u00f3n es intransitable un camino pol\u00edtico que no tenga dimensiones continentales, pero a veces no parece que los movimientos lo comprendan. Por tanto, es necesario construir nuevos modelos de solidaridad y nuevas conexiones que sepan articular las diferencias entre las desiguales geograf\u00edas, no s\u00f3lo entre los viejos estados-naci\u00f3n, sino tambi\u00e9n entre las diferentes historias de los movimientos actuales. La urgencia de las luchas lo exige, sobre todo cuando el tema constituyente toma centralidad. Para completar esta agenda, hay que desarrollar una investigaci\u00f3n continua y convergente, evitando los plazos institucionales europeos y las campa\u00f1as electorales que se repiten continuamente. Probablemente el punto central de discusi\u00f3n consista en pensar una acci\u00f3n contra el BCE, conscientes de que simboliza el Palacio de Invierno en la Europa actual.<\/p>\n<p> <strong>Fuente original:<\/strong> <strong><a href=\"http:\/\/www.uninomade.org\/dalla-fine-delle-sinistre-nazionali-ai-movimenti-sovversivi\/\" target=\"_blank\">http:\/\/www.uninomade.org\/dalla-fine-delle-sinistre-nazionali-ai-movimenti-sovversivi\/<\/a><\/p>\n<p> Fuente de la traducci\u00f3n: <a href=\"https:\/\/n-1.cc\/blog\/view\/1582052\/del-fin-de-las-izquierdas-nacionales-a-los-movimientos-subversivos-por-europa\" target=\"_blank\">https:\/\/n-1.cc\/blog\/view\/1582052\/del-fin-de-las-izquierdas-nacionales-a-los-movimientos-subversivos-por-europa<\/a><\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Intervenci\u00f3n en una conferencia en Saint Denis \u2013 18 de enero de 2013. Traducci\u00f3n de Nemoniente. \u00a0 \u00a0 I. 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