{"id":27706,"date":"2012-12-18T09:06:12","date_gmt":"2012-12-18T07:06:12","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/lo-que-cambio-mohamed-bouazizi\/"},"modified":"2012-12-18T09:06:12","modified_gmt":"2012-12-18T07:06:12","slug":"lo-que-cambio-mohamed-bouazizi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/lo-que-cambio-mohamed-bouazizi\/","title":{"rendered":"Lo que cambi\u00f3 Mohamed Bouazizi"},"content":{"rendered":"<p>  <!--more-->  <br \/>Dos a\u00f1os de su inmolaci\u00f3n<\/p>\n<p>Aunque muri\u00f3 el 4 de enero, 18 d\u00edas despu\u00e9s de su gesto mortal y diez d\u00edas antes del derrocamiento de Ben Ali, la memoria tunecina, \u00e1rabe y mundial retiene firme ese 17 de diciembre del a\u00f1o 2010 en el que Mohamed Bouazizi, hijo de Tayyeb y de Manoubia, vendedor ambulante de verduras sin licencia, puso fin a su vida prendi\u00e9ndose fuego delante del palacio del gobernador de Sido Bou Zid, una ciudad de 40.000 habitantes en el centro de T\u00fanez. Ese gesto adquiri\u00f3 dimensiones m\u00edticas a medida que su onda expansiva fue extendi\u00e9ndose por todo el pa\u00eds y luego por todo el mundo \u00e1rabe, brasa viva de rabia y de dolor que aliment\u00f3 y alimenta un malestar com\u00fan y una rebeld\u00eda que no cesa. En su nombre, con su imagen, contra su muerte, fueron cayendo, uno a uno, los dictadores de T\u00fanez, de Egipto, de Libia, de Yemen, y otros muchos -en Bahrein, en Siria, en Sud\u00e1n, en Marruecos, en el Golfo- se tentaron la ropa, maldiciendo al h\u00e9roe inesperado que ven\u00eda a sacudir el mantel -manjares de un lado, sangre del otro- con el que cubr\u00edan y cubren la miseria de sus pueblos. <br \/>Mohamed Bouazizi, s\u00ed, se convirti\u00f3 en un mito. Hoy sabemos que la mayor parte de las noticias con las que se construy\u00f3 esa leyenda eran falsas: Bouazizi nunca termin\u00f3 los estudios, nunca escribi\u00f3 a su madre una carta de despedida, nunca recibi\u00f3 una bofetada y probablemente ni siquiera pretendi\u00f3 matarse. Sabemos adem\u00e1s, tal y como cuenta la investigadora Annamaria Rivera en un interesante estudio (1), que el vendedor ambulante de Sidi Bou Zid no fue ni el primer ni el \u00faltimo tunecino en clamar contra la indignidad destruyendo su cuerpo: en marzo de ese mismo a\u00f1o Abdesslam Trimech, tambi\u00e9n vendedor, se hab\u00eda prendido fuego en Monastir para protestar por la no concesi\u00f3n de un permiso; apenas 28 d\u00edas antes que Bouazizi, el 19 de noviembre, un parado de nombre Chamssedine Al-Hani hizo lo propio en Metlaoui tras ver rechazada su en\u00e9sima solicitud de empleo. Es dif\u00edcil saber por qu\u00e9 sus inmolaciones no produjeron ninguna revoluci\u00f3n; es dif\u00edcil saber por qu\u00e9 la del m\u00edtico verdulero de Sidi Bou Zid desencaden\u00f3 la tormenta. Otros 107 lo intentaron en los primeros seis meses de 2011, tras la ca\u00edda del dictador, como pensando quiz\u00e1s -ingenua desesperaci\u00f3n, m\u00e1gico mecanicismo- que Bouazizi hab\u00eda descubierto el \u201cbot\u00f3n\u201d o la \u201ctecla\u201d tr\u00e1gica cuya pulsaci\u00f3n derriba los gobiernos y rehabilita los destinos.<br \/>Lo cierto es que el efecto inesperado que caus\u00f3 su gesto, convirti\u00f3 a Bouazizi en un mito para millones de \u00e1rabes, desde Mauritania hasta Bahrein. No sabemos a\u00fan a d\u00f3nde conducir\u00e1 esta sacudida ni si las revoluciones \u00e1rabes llegar\u00e1n a cambiar de manera estructural, profunda y duradera, esta zona del mundo. Pero los mitos no son importantes por las verdades que relatan; ni siquiera por las verdades que movilizan. Los mitos son importantes por lo que nos cuentan acerca de sus autores. \u00bfQu\u00e9 nos cuenta el mito de Bouazizi? Bien, hasta ahora los \u00e1rabes hab\u00edan mitificado la astucia de Harun Ar-Raschid, la valent\u00eda de Saladino, el carisma viril de Nasser y, por supuesto, la muruwa del profeta Mohamed, molde de todos los mitos, fundador de una religi\u00f3n y una \u201cnaci\u00f3n\u201d, estadista, guerrero y mujeriego. La memoria colectiva de los \u00e1rabes est\u00e1 poblada de personalidades fuertes, catalizadores carism\u00e1ticos en torno a las cuales se ha ido construyendo toda una mitolog\u00eda de frustraciones y nostalgias bien resumida en el programa que Mohamed Abdou, figura central del \u201cregeneracionismo\u201d musulm\u00e1n moderno, propon\u00eda en 1901 para el siglo XX: \u201cs\u00f3lo un d\u00e9spota justo asegurar\u00e1 el renacimiento de Oriente\u201d. En esa tradici\u00f3n y esa mitolog\u00eda -la esperanza del \u201cd\u00e9spota justo\u201d- se ha sustentado la legitimidad torcida, y enseguida perdida, tan funcional para intereses espurios, de todos los dictadores que han dominado la escena \u00e1rabe en los \u00faltimos cincuenta a\u00f1os y cuyos rostros, multiplicados hasta el infinito en el espacio p\u00fablico, defin\u00edan la soberan\u00eda siempre al margen de las poblaciones, en un marco de adhesiones irracionales y parapol\u00edticas de naturaleza al mismo tiempo ed\u00edpica y religiosa.<br \/>La profanaci\u00f3n de esos retratos -Ben Ali, Moubarak, Gadafi, Assad, despegados de las paredes o derribados de sus pedestales- puso en su lugar la imagen de Mohamed Bouazizi, el verdulero de Sidi Bou Zid. Hay en esta sustituci\u00f3n algo ya en s\u00ed mismo secular, secularizador; un culto, si se quiere, a la profanaci\u00f3n; un culto a la ausencia de culto. Es pronto para saber si el mito de Bouazizi cambiar\u00e1 o no el mundo \u00e1rabe; pero lo que nos cuenta su construcci\u00f3n y su recepci\u00f3n es que ese mundo hab\u00eda cambiado ya cuando Bouazizi acometi\u00f3 su gesto mortal. Su gesta al rev\u00e9s. Pues he aqu\u00ed al h\u00e9roe fundador de este culto parad\u00f3jico y a contrapelo: un hombre feo, pobre, sin estudios, desprovisto de poder y que se mat\u00f3 a s\u00ed mismo sin matar a nadie. Un vencido y no un vencedor. Un suicida y no un guerrero. Con independencia de lo que pase a partir de ahora, podemos ya definir el 17 de diciembre de 2010 como un \u201cgiro\u201d sin retorno en la historia del mundo \u00e1rabe; el \u201ctournant\u201d de una cultura cuyos miembros, hasta ahora fascinados o aterrorizados por el poder, han pasado de pronto a identificarse con sus iguales, a admirar a los despose\u00eddos, a apreciar a los despreciados.<br \/>Ayer, durante las celebraciones del 17 de diciembre en Sidi Bou Zid, Moncef Marzouki, presidente de la rep\u00fablica, y Mustapha Ben Jaafer, presidente de la Asamblea Constituyente, fueron recibidos con piedras, insultos y esl\u00f3ganes hostiles (\u201cdegage\u201d). Una alergia antidesp\u00f3tica, a veces extrema y hasta destructiva, se ha instalado en el mundo \u00e1rabe. Mohamed Bouazizi sigue vivo no porque tuviera una muerte heroica -que no la tuvo- sino porque millones y millones de Bouazizis realmente vivos, desde Mauritania a Bahrein, siguen esperando y reclamando una respuesta.<\/p>\n<p>NOTA:<\/p>\n<p>1. Annamaria Rivera, Torce umane, crisi, rivolta (dal Maghreb all&#8217;Europa), Edizioni Dedalo, 2012.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><a title=\"Rebeli\u00f3n\" href=\"http:\/\/www.rebelion.org\/noticia.php?id=160970\">http:\/\/www.rebelion.org\/noticia.php?id=160970<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[82],"tags":[],"class_list":["post-27706","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-munduanbarna"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.7 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Lo que cambi\u00f3 Mohamed Bouazizi - Nabarralde<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"na alergia antidesp\u00f3tica, a veces extrema y hasta destructiva, se ha instalado en el mundo \u00e1rabe. 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