{"id":27225,"date":"2012-09-20T08:48:01","date_gmt":"2012-09-20T06:48:01","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/y-a-veces-viento\/"},"modified":"2012-09-20T08:48:01","modified_gmt":"2012-09-20T06:48:01","slug":"y-a-veces-viento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/y-a-veces-viento\/","title":{"rendered":"Y a veces viento"},"content":{"rendered":"<p> <\/p>\n<p>Hay una novela del Premio Nobel de Literatura 1985, Claude Simon, que extra\u00f1amente se llama Le vent, publicada en 1957, de cuando data su moderada inserci\u00f3n en el nouveau roman (comodidad nominal que designa a escritores dis\u00edmiles entre los que se cuentan Marguerite Duras, Nathalie Sarraute, Michel Butor, Alain Robbe-Grillet, aunque unidos por la voluntad com\u00fan de cuestionar el realismo, la soberan\u00eda de la an\u00e9cdota, la identificaci\u00f3n personal de los personajes, el punto de vista de narradores omniscientes). Extra\u00f1amente digo, ya que seg\u00fan y desde el subt\u00edtulo (\u201cTentativa de restituci\u00f3n de un retablo barroco\u201d) tiene poco que ver con la materialidad del elemento y es, en cambio, un texto todo \u00e9l aleg\u00f3rico. Un libro, como siempre en Simon, de imposible reconstrucci\u00f3n hist\u00f3rica, contado a la manera faulkneriana (de ra\u00edz shakespeariana) por un tipo que mezcla la lucidez con la santidad y la idiotez en porciones indiferenciables.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Y, efectivamente, de los elementos materiales con que nos ocupa la naturaleza, pocas cosas hay m\u00e1s et\u00e9reas, vol\u00e1tiles por definici\u00f3n, po\u00e9ticas en consecuencia, que el viento. Y tambi\u00e9n por ello se insiste en su efecto purificador, regenerador, removedor, y en su acci\u00f3n modificadora y, a veces, devastadora, como suele ser una de las conductas que asume la purificaci\u00f3n. Nuestro bello pa\u00eds, proverbial e insistentemente dotado de todos los climas, de todos los paisajes, de todas las naturalezas, goza o padece la acci\u00f3n de varios vientos: el que viene del Norte y as\u00ed se llama, c\u00e1lido en la parte central; el que arrastra masas de aire fr\u00edo y seco, el Pampero; o fr\u00edo y h\u00famedo, la Sudestada; y un viento singular, el Zonda, que proviene de la cordillera de los Andes, arrastrando ecos de mares del Pac\u00edfico y se calienta al descender. Suele decirse que no s\u00f3lo provoca da\u00f1os materiales sino tambi\u00e9n emocionales y alteraciones varias que van de las ps\u00edquicas a las sexuales.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Otros vientos del mundo tienen sus cualidades y defectos y sus nombres seculares: el Fh\u00f6n o Foehn, un alpino de muy mala fama; el Harmattan, sahariano y sobre todo guineano; el Siroco, en pleno Sahara, que busca febrilmente el Mediterr\u00e1neo y se siente hasta en Canarias; el Sim\u00fan, tambi\u00e9n \u00e1rabe, en especial egipcio; el Monz\u00f3n, cicl\u00f3nico y m\u00e1s del sudeste asi\u00e1tico. Hay tambi\u00e9n otros menores (por la cortedad del territorio que ocupan), algunas veces muy molestos pero bien simp\u00e1ticos por las costumbres y culturas que evocan, como la Tramontana (catal\u00e1n), el Vent d\u2019Autan (toulousiano), el Bora (triestino). Entre todos, mayores y menores, brindan esa rara e ingenua dial\u00e9ctica del calor y del fr\u00edo, de la sequedad y la humedad, de lo poderoso y lo a\u00e9reo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n su prestigio fue variando con el tiempo. En \u00e9pocas antiguas, lo gozaban los de los puntos cardinales, los hom\u00e9ricos Noto, C\u00e9firo, Euro y sobre todo el del norte, el B\u00f3reas, \u201crey de los vientos\u201d para P\u00edndaro. Mientras en Oriente, la Chandogya-Upanishad (uno de los m\u00e1s antiguos textos bram\u00e1nicos del per\u00edodo v\u00e9dico, de aproximadamente el siglo IX a. C.) imaginaba: \u201cCuando el fuego se va, va al viento. Cuando el sol se va, va al viento. Cuando la luna se va, va al viento. As\u00ed, el viento absorbe todas las cosas&#8230; Cuando el hombre duerme, su voz se va en el h\u00e1lito, lo mismo que su vista, su o\u00eddo, su pensamiento. As\u00ed, el h\u00e1lito lo absorbe todo\u201d. El viento manifiesta, para el pensamiento indio, la expansi\u00f3n del infinito y, en una inmersi\u00f3n absoluta, lleva a participar al ser \u00edntimo de todas las fuerzas del universo. Quiz\u00e1s tambi\u00e9n por eso aparezca como indefinido, como innominado, lo que dar\u00eda la idea de esencial, de eterno.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco tienen, sorprendentemente, nombres muy conocidos nuestros vientos patag\u00f3nicos (y hay mucho y muchos, y fort\u00edsimos). O no tan sorprendentemente, puesto que por siglos esas vastas tierras han sido, de tan poco reconocidas, vastamente innominadas. Uno de los que enorgullece a los habitantes del sur por su importancia e intensidad es el K\u00f3shkil, el viento de los Teushen (una rama derivada de los Tehuelches, que fueron recost\u00e1ndose de las llanuras pampeanas hacia la cordillera de donde eran originarios). A otros, los apelan simplemente por su velocidad: \u201crugientes cuarenta\u201d, \u201cfuriosos cincuenta\u201d, o \u201csilbantes sesenta\u201d, seg\u00fan crecen sus embates, aunque algunos opinan que forman parte del K\u00f3shkil, erigido as\u00ed en el \u00fanico o principal. Y con buen nombre.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Viajeros c\u00e9lebres dan cuenta del poder de estos vientos. De sus famosas aventuras a bordo del Beagle (1831-1836) y su pasaje en profundidad por estas latitudes, escribe Charles Darwin, pr\u00f3digo en im\u00e1genes: \u201c&#8230; pero una violenta tempestad nos obliga a plegar velas y a volver a alta mar. Las olas rompen con furia contra la costa y pasa la espuma por encima de los acantilados que tienen m\u00e1s de 200 pies de altura. El 12 redobla la tempestad su furor y no sabemos con exactitud d\u00f3nde nos encontramos. Era muy poco agradable o\u00edr constantemente repetida la voz de mando \u2018\u00a1Alerta al viento!\u2019 \/&#8230;\/ el mar tiene un aspecto terrible; parece una inmensa llanura movediza cubierta por todas partes de nieve. Mientras que nuestro barco se agita horriblemente, los albatros, con las alas extendidas, parecen gozar del viento. Al mediod\u00eda viene una ola inmensa a llenar de agua una de nuestras balleneras, que hay que arrojar al mar en el acto. El pobre Beagle se estremece bajo el choque, y durante unos instantes resiste al gobernalle; pero como valiente barco que es, no tarda en rehacerse y presenta la proa al viento. \/&#8230;\/ Hace veinticuatro d\u00edas que luchamos por ganar la costa occidental; los hombres est\u00e1n extenuados de cansancio, y desde hace tiempo no tienen ya un traje seco. El capit\u00e1n Fitz-Roy abandona el proyecto de abordar al oeste rodeando la Tierra del Fuego. Por la tarde vamos a abrigarnos tras el falso Cabo de Hornos y echamos el ancla en un fondeadero de cuarenta y siete brazas; al desarrollarse la cadena sobre el cabrestante deja escapar verdaderas chispas. \u00a1Cu\u00e1n deliciosa es una noche tranquila despu\u00e9s de tanto tiempo de haber sido juguete de los elementos embravecidos!\u201d (A Naturalist\u2019s Voyage Around the World, 1860.)<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>En el Angelus novus de Paul Klee, ve sabiamente Walter Benjamin un s\u00edmbolo de la historia humana, cuando el \u00e1ngel, con ojos desencajados, observa ruinas sobre ruinas del pasado y, a la vez, es hostigado por la tormenta que desciende del Para\u00edso y se enreda tan fuerte en sus alas que el \u00e1ngel no puede cerrarlas. \u201cEsta tempestad lo arrastra sin cesar hacia el futuro al cual \u00e9l torna la espalda, en tanto que delante de \u00e9l se acumulan las ruinas hasta el cielo. Tal tempestad \u2013afirma Benjamin\u2013 es lo que llamamos progreso.\u201d<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>* Escritor, docente universitario.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><a title=\"P\u00e1gina 12\" href=\"http:\/\/www.pagina12.com.ar\/diario\/contratapa\/13-203737-2012-09-19.html\">http:\/\/www.pagina12.com.ar\/diario\/contratapa\/13-203737-2012-09-19.html<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hay una novela del Premio Nobel de Literatura 1985, Claude Simon, que extra\u00f1amente se llama Le vent, publicada en 1957, de cuando data su moderada inserci\u00f3n en el nouveau roman (comodidad nominal que designa a escritores dis\u00edmiles entre los que se cuentan Marguerite Duras, Nathalie Sarraute, Michel Butor, Alain Robbe-Grillet, aunque unidos por la voluntad [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[79],"tags":[],"class_list":["post-27225","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nabarmena"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.7 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Y a veces viento - Nabarralde<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"Hay una novela del Premio Nobel de Literatura 1985, Claude Simon, que extra\u00f1amente se llama Le vent, publicada en 1957, de cuando data su moderada inserci\u00f3n en el nouveau roman\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/nabarralde.eus\/y-a-veces-viento\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Y a veces viento - Nabarralde\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Hay una novela del Premio Nobel de Literatura 1985, Claude Simon, que extra\u00f1amente se llama Le vent, publicada en 1957, de cuando data su moderada inserci\u00f3n en el nouveau roman\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/nabarralde.eus\/y-a-veces-viento\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Nabarralde\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/nabarraldefundazioa\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2012-09-20T06:48:01+00:00\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Mario Goloboff\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"6 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/y-a-veces-viento\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/y-a-veces-viento\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Nabarralde\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\"},\"headline\":\"Y a veces viento\",\"datePublished\":\"2012-09-20T06:48:01+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/y-a-veces-viento\\\/\"},\"wordCount\":1197,\"commentCount\":0,\"articleSection\":[\"Nabarmena\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/y-a-veces-viento\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/y-a-veces-viento\\\/\",\"name\":\"Y a veces viento - Nabarralde\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#website\"},\"datePublished\":\"2012-09-20T06:48:01+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\"},\"description\":\"Hay una novela del Premio Nobel de Literatura 1985, Claude Simon, que extra\u00f1amente se llama Le vent, publicada en 1957, de cuando data su moderada inserci\u00f3n en el nouveau roman\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/y-a-veces-viento\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/y-a-veces-viento\\\/\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/y-a-veces-viento\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Y a veces viento\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/\",\"name\":\"Nabarralde\",\"description\":\"Kultur Ekimenak eta Sustapenak\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\",\"name\":\"Nabarralde\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Nabarralde\"},\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/author\\\/nagusia\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Y a veces viento - Nabarralde","description":"Hay una novela del Premio Nobel de Literatura 1985, Claude Simon, que extra\u00f1amente se llama Le vent, publicada en 1957, de cuando data su moderada inserci\u00f3n en el nouveau roman","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/nabarralde.eus\/y-a-veces-viento\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Y a veces viento - Nabarralde","og_description":"Hay una novela del Premio Nobel de Literatura 1985, Claude Simon, que extra\u00f1amente se llama Le vent, publicada en 1957, de cuando data su moderada inserci\u00f3n en el nouveau roman","og_url":"https:\/\/nabarralde.eus\/y-a-veces-viento\/","og_site_name":"Nabarralde","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/nabarraldefundazioa","article_published_time":"2012-09-20T06:48:01+00:00","author":"Nabarralde","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@Nabarralde","twitter_site":"@Nabarralde","twitter_misc":{"Escrito por":"Mario Goloboff","Tiempo de lectura":"6 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/y-a-veces-viento\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/y-a-veces-viento\/"},"author":{"name":"Nabarralde","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56"},"headline":"Y a veces viento","datePublished":"2012-09-20T06:48:01+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/y-a-veces-viento\/"},"wordCount":1197,"commentCount":0,"articleSection":["Nabarmena"],"inLanguage":"es"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/y-a-veces-viento\/","url":"https:\/\/nabarralde.eus\/y-a-veces-viento\/","name":"Y a veces viento - Nabarralde","isPartOf":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#website"},"datePublished":"2012-09-20T06:48:01+00:00","author":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56"},"description":"Hay una novela del Premio Nobel de Literatura 1985, Claude Simon, que extra\u00f1amente se llama Le vent, publicada en 1957, de cuando data su moderada inserci\u00f3n en el nouveau roman","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/y-a-veces-viento\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/nabarralde.eus\/y-a-veces-viento\/"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/y-a-veces-viento\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Y a veces viento"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#website","url":"https:\/\/nabarralde.eus\/","name":"Nabarralde","description":"Kultur Ekimenak eta Sustapenak","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/nabarralde.eus\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56","name":"Nabarralde","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","caption":"Nabarralde"},"url":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/author\/nagusia\/"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27225","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=27225"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27225\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=27225"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=27225"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=27225"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}