{"id":26903,"date":"2012-07-23T16:52:52","date_gmt":"2012-07-23T14:52:52","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/su-apellido-es-crisis\/"},"modified":"2012-07-23T16:52:52","modified_gmt":"2012-07-23T14:52:52","slug":"su-apellido-es-crisis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/su-apellido-es-crisis\/","title":{"rendered":"Crisis mundial"},"content":{"rendered":"<p>\u00a0<\/p>\n<p>  <!--more-->  <br \/><strong>Alejandro Nadal<\/strong> <\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<h2>Su apellido es \u2018Crisis\u2019<\/h2>\n<p><a title=\"La Jornada\" href=\"http:\/\/www.jornada.unam.mx\/2012\/07\/18\/opinion\/026a1eco\">La Jornada<br \/><\/a><\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1ndo fue la \u00faltima vez que una econom\u00eda capitalista se mantuvo en expansi\u00f3n y en armon\u00eda social? Parece que hay que hacer un buen ejercicio de memoria porque no es f\u00e1cil recordar semejante episodio de placidez. Y sin embargo, en el imaginario social perdura la creencia de que en una \u00e9poca perdida que habr\u00eda que recuperar, el capitalismo pudo hacer entrega de buenos resultados. Quiz\u00e1s el anhelo profundo del ser humano es ese mundo de paz, bienestar y justicia. Pero esa aspiraci\u00f3n no significa que ese mundo anhelado sea posible bajo la feroz regla del capital.<\/p>\n<p>La historia del capitalismo revela un proceso de continua expansi\u00f3n y eso ha sido interpretado como se\u00f1al de \u00e9xito. En esa misma historia hay una nutrida sucesi\u00f3n de episodios de contracci\u00f3n y descalabro. Es como si la crisis incesante fuera el estado natural del capitalismo.<\/p>\n<p>La lista de crisis y dislocaciones traum\u00e1ticas en la marcha del capitalismo es densa. En ella se entrelazan la especulaci\u00f3n financiera, la ca\u00edda en la demanda agregada provocada por recortes salariales, el exceso de capacidad instalada y, por supuesto, las expectativas optimistas de los inversionistas que fueron una y otra vez desmentidas por el mercado. En varios momentos los l\u00edmites a la acumulaci\u00f3n de capital condujeron a confrontaciones inter-imperialistas y a pol\u00edticas de colonizaci\u00f3n que buscaban superar esas limitaciones. En todos estos casos la secuela de desempleo y empobrecimiento, destrucci\u00f3n y guerras dej\u00f3 cicatrices sombr\u00edas.<\/p>\n<p>El m\u00edtico periodo glorioso del capital es algo endeble. Hagamos abstracci\u00f3n de las crisis de siglos anteriores, como la de la South Sea Company inglesa (1720) o las del siglo XIX: la depresi\u00f3n post-napole\u00f3nica, la crisis de 1837 en Estados Unidos, la de 1847, las de 1857 y 1873-96 (llamada la \u2018Larga Depresi\u00f3n\u2019). Pasemos al siglo XX.<\/p>\n<p>En 1907 explota una feroz crisis en Nueva York que amenaza todo el sistema bancario y desemboca en la creaci\u00f3n de la Reserva Federal. En 1920-21 se presenta una crisis deflacionaria que precedi\u00f3 a la Gran Depresi\u00f3n. \u00c9sta dej\u00f3 una huella profunda en la historia econ\u00f3mica y pol\u00edtica de la primera mitad del siglo.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la Segunda Guerra viene la llamada \u00e9poca dorada de expansi\u00f3n capitalista. Esa fase (1947-1970) estuvo sostenida por circunstancias excepcionales e insostenibles: la demanda de la reconstrucci\u00f3n post bellum y del consumo postergado desde la crisis de 1929. La era dorada dur\u00f3 poco: a fines de los sesenta comienza el agotamiento de oportunidades rentables para la inversi\u00f3n. En 1973 concluye el crecimiento de los salarios y arranca la crisis de estancamiento con inflaci\u00f3n, misma que desemboca en el alza brutal de las tasas de inter\u00e9s y desencadena la crisis de los a\u00f1os 80 a escala mundial. En Am\u00e9rica Latina nos acostumbramos a decir la d\u00e9cada perdida de los 80. Olvidamos que en los pa\u00edses centrales la crisis se hab\u00eda gestado precisamente en la era dorada. La crisis de los 80 le pega a todo el mundo.<\/p>\n<p>A finales de los 70 estalla la crisis de las cajas de ahorro y cr\u00e9dito en Estados Unidos. El costo fue enorme y los efectos se prolongaron a lo largo de 10 a\u00f1os hasta que en 1987 sobrevino el Lunes Negro. Durante los a\u00f1os 90 la econom\u00eda estadunidense experimenta un episodio de bonanza artificial y hasta las finanzas p\u00fablicas alcanzan a tener un super\u00e1vit. Mientras en Estados Unidos se est\u00e1 gestando la burbuja de las empresas de \u2018alta tecnolog\u00eda\u2019, en el resto del mundo se presenta una nutrida serie de crisis: M\u00e9xico, Tailandia y el sudeste asi\u00e1tico, Rusia, Turqu\u00eda, Brasil. Para cuando los atentados del 9-11 la recesi\u00f3n ya ten\u00eda dos a\u00f1os de golpear en Estados Unidos.<\/p>\n<p>No hay pausa para respirar. El capitalismo vive a trav\u00e9s de mutaciones pat\u00f3genas continuas. Es como si se tratara de un enfermo que en momentos de aparente buena salud estuviera preparando los momentos de graves convulsiones.<\/p>\n<p>No hay que caer en una visi\u00f3n reduccionista. No todas las crisis son iguales, ni tuvieron las mismas causas. El desarrollo del capitalismo es un proceso contradictorio y por ello ha tenido fases de relativa prosperidad. Precisamente en esas etapas de estabilidad se gestan las mutaciones que conducen a m\u00e1s crisis.<\/p>\n<p>El an\u00e1lisis de corte marxista ofrece las perspectivas m\u00e1s ricas para el an\u00e1lisis te\u00f3rico de la crisis como esencia del capital. Pero hasta en una disposici\u00f3n reformista, \u00e0 la Keynes, es f\u00e1cil observar que la crisis es el apellido del capitalismo: no existe un mecanismo de ajuste que permita solucionar el problema de la inestabilidad de las funciones de inversi\u00f3n y de preferencia de liquidez en una econom\u00eda monetaria de tal manera que se alcance una situaci\u00f3n de pleno empleo. El punto es este: no es que no funcione el mecanismo, sino que no existe.<\/p>\n<p>Definitivamente, la visi\u00f3n ingenua sobre el capitalismo debe ir a reposar en el museo de los mitos curiosos. Se desprende una importante tarea pol\u00edtica e hist\u00f3rica para la izquierda, la \u00fanica fuerza capaz de cuestionar las bases del capitalismo.<\/p>\n<p>Alejandro Nadal es miembro del Consejo Editorial de SinPermiso<\/p>\n<p>La Jornada, 18 julio 2012<\/p>\n<p><strong>Yanis Varoufakis<\/strong><\/p>\n<h2>Criticar a Alemania: tres principios para una justa valoraci\u00f3n de las naciones orgullosas<\/h2>\n<p><a title=\"Sin Permiso\" href=\"http:\/\/www.sinpermiso.info\/textos\/index.php?id=5169\">Sin Permiso<\/a><\/p>\n<p>Generalizar es el primer paso hacia el racismo. Toda frase que principie  con \u201cLos alemanes creen tal cosa\u201d o \u201cLos griegos hacen tal otra\u201d supone  un resbal\u00f3n inicial por una pendiente deslizante que conduce a su  t\u00e9rmino a la intolerancia. Como he argumentado anteriormente (v\u00e9ase aqu\u00ed  una versi\u00f3n en v\u00eddeo), no hay nada parecido a los alemanes, o los  brit\u00e1nicos, o los griegos, por lo que a esto respecta. Nuestras diversas  naciones lucen tanta variedad en su seno como divergencias observamos  entre ellas. Adem\u00e1s, no existe nada semejante al alem\u00e1n, griego o  norteamericano \u2018representativo\u2019. El hecho de que los grupos, y  naturalmente las naciones, est\u00e9n sujetas a normas sociales que generan  patrones de conducta y mentalidades no anula esta observaci\u00f3n. En la  medida en que ha habido alemanes valientes que lucharon contra los nazis  y murieron en Auschwitz, la afirmaci\u00f3n de que \u2018los alemanes\u2019 tienden al  nazismo, o son responsables de ello, resulta absurda. De modo parecido,  el hecho de que la evasi\u00f3n fiscal y la corrupci\u00f3n sean frecuentes en  Grecia no es excusa para hablar a la ligera de \u2018esos griegos corruptos,  evasores de impuestos\u2019. \u00bfSignifica esto que no puede articularse una  cr\u00edtica leg\u00edtima de Alemania, de Grecia, de las naciones en general? En  los \u00faltimos meses, con la galopante crisis del euro, se han vertido  muchas cr\u00edticas contra Alemania. Muchas de ellas (como sus equivalentes  en contra de Grecia, Italia, etc.) est\u00e1n mal encauzadas y son  directamente ofensivas, aunque se basen en muchas verdades discretas  (nota bene, todas las grandes mentiras tienen esa base). As\u00ed y todo, es  imposible hab\u00e9rselas con la persistencia y evoluci\u00f3n del a crisis del  euro a menos que se valore de forma cr\u00edtica la postura de Alemania. Por  lo tanto, \u00bfcu\u00e1les son los l\u00edmites de una cr\u00edtica racional y justa? Esta  es la pregunta que deseo abordar a continuaci\u00f3n ofreciendo tres  principios de cr\u00edtica justa y \u00fatil.<\/p>\n<p>Comienzo por poner bajo el  microscopio mi \u00faltimo enunciado, a saber, que hace falta evaluar de modo  cr\u00edtico la postura de Alemania. \u00bfQu\u00e9, o m\u00e1s pertinentemente, qui\u00e9n es  Alemania? Ya he afirmado que existe nada semejante a \u201clos alemanes\u201d.  \u00bfPero Alemania? A buen seguro existe una Alemania. En primer lugar, est\u00e1  el pa\u00eds mismo, como geograf\u00eda con sus confines que comprenden gente,  instituciones, econom\u00edas, gobiernos, etc. Luego tenemos un lenguaje, una  cultura, mitos nacionales, costumbres, etc. Por supuesto, estas partes  constituyentes no pueden, in toto, ser objeto de la valoraci\u00f3n cr\u00edtica  que he juzgado importante en nuestra b\u00fasqueda de pistas sobre la  naturaleza de la crisis del euro. Est\u00e1 claro que necesitamos una  respuesta m\u00e1s centrada a la pregunta: \u201c\u00bfQu\u00e9 es Alemania y c\u00f3mo puede  valorarse su papel antes y durante la crisis?\u201d<\/p>\n<p>Una posibilidad es  que, al investigar \u2018la falta de Alemania\u2019, nos refiramos sencillamente a  su gobierno, y desde luego al tr\u00edo de notables germanos que forman la  canciller, el ministro de Econom\u00eda y el jefe del Bundesbank. Esta parece  una forma apropiada, si bien forzada, de valoraci\u00f3n cr\u00edtica de la  postura de Alemania durante la crisis. Por un lado, est\u00e1 libre de  generalizaciones, y se predica de lo que determinados individuos han  dicho o hecho, pero por otro lado, no consigue investigar el trasfondo  que lleva a estos tres individuos a las decisiones y creencias a las que  han llegado. Est\u00e1 claro que pide una valoraci\u00f3n cr\u00edtica m\u00e1s amplia. El  truco consiste en producirla sin caer presa de las generalizaciones que  son tan odiosas pol\u00edticamente como desorientadoras anal\u00edticamente. He  aqu\u00ed algunos principios gu\u00eda para una cr\u00edtica leg\u00edtima de la posici\u00f3n de  un pa\u00eds, con particular referencia a Alemania en la presente coyuntura.<\/p>\n<p>Primer principio \u2013 An\u00e1lisis: resistirse a la fantas\u00eda de una Alemania monol\u00edtica<\/p>\n<p>Coherente  con mi argumento que de no hay tal cosa como \u2018los alemanes\u2019, resulta  imperativo que cualquier an\u00e1lisis de Alemania haya de basarse en un  an\u00e1lisis del choque de intereses en la sociedad alemana. Bien puede  argumentarse que \u201cAlemania se ha beneficiado del euro\u201d pero, una vez  hecha, esa afirmaci\u00f3n o argumento debe reconstruirse de inmediato  siguiendo las l\u00edneas de un relato emp\u00edrico de c\u00f3mo, por ejemplo, una  franja de la clase trabajadora alemana vio decaer su nivel de vida,  deteriorarse sus condiciones de trabajo y restringirse sus derechos  democr\u00e1ticos. S\u00f3lo entonces podemos entender los niveles de  resentimiento en el seno de la sociedad alemana que, si bien enormemente  estimulada en conjunto por la creaci\u00f3n de la eurozona, se ha dividido  entre triunfadores de f\u00e1bula, lastimeros perdedores y un sector de  ciudadanos entre medias que nunca dejan de temer al futuro en una  sociedad tan seriamente dividida.<\/p>\n<p>Por ende, a menos que nuestro  an\u00e1lisis arroje luz sobre la \u2018lucha de titanes\u2019, es decir, la pelea  entre los financieros de Frankfurt y la poderosa industria alemana,  nunca lograremos articular un an\u00e1lisis \u00fatil de las vacilaciones de  Alemania respecto a una mayor integraci\u00f3n, los eurobonos, la unificaci\u00f3n  de los sistemas bancarios europeos, las pol\u00edticas de inversi\u00f3n mediante  el Banco Europeo de Inversi\u00f3n, etc. Desde luego, nuestra tendencia a  descubrir conflictos m\u00e1s hondos, a menudo inadvertidos, en la sociedad  alemana debe estar siempre viva y dispuesta. Una vez investigada la  \u2018lucha de titanes\u2019 entre el capital financiero y el capital industrial,  deber\u00edamos pasar r\u00e1pidamente a la \u2018brecha de inter\u00e9s\u2019 entre las empresas  industriales alemanas de tama\u00f1o medio que dependen de las exportaciones  sin contar con una base de producci\u00f3n en el extranjero y los  conglomerados alemanes que han desplazado buena parte de su producci\u00f3n  fuera de Eurolandia. A menos que comprendamos las tensiones que recorren  tambi\u00e9n esta divisi\u00f3n, lograremos muy escaso entendimiento del  trasfondo que comunica el enorme sector industrial alem\u00e1n de tama\u00f1o  medio con Frankfurt y Berl\u00edn.<\/p>\n<p>En resumen, le compete a quienes  valoran de modo cr\u00edtico a Alemania tomar en consideraci\u00f3n y estudiar con  cuidado el drama que se desarrolla y prosigue en el pa\u00eds como contienda  de intereses, facultades y funciones de las diferentes clases sociales,  los diversos sectores y los diferentes segmentos de estos sectores de  la econom\u00eda social de Alemania. Si lo hacen, resulta absolutamente  imposible mantener una visi\u00f3n monol\u00edtica, estereotipada y por tanto  potencialmente racista (y por ello equ\u00edvoca) de Alemania.<\/p>\n<p>Segundo principio \u2013 S\u00edntesis: ensamblar la \u2018postura alemana\u2019 sobre la base de un funcionalismo sofisticado<\/p>\n<p>El  primer principio se centraba en descomponer, en un an\u00e1lisis de la  relaci\u00f3n de la \u2018postura alemana\u2019 o el \u2018inter\u00e9s alem\u00e1n\u2019, en elementos que  est\u00e1n en conflicto unos con otros. Pero como siempre, cualquier fase  anal\u00edtica debe verse seguida de otra sint\u00e9tica si ha de ensamblarse una  visi\u00f3n leg\u00edtima de la \u2018postura alemana\u2019. \u00bfC\u00f3mo se puede hacer esto de  manera sensata y de forma que est\u00e9 libre de generalizaci\u00f3n, de  estereotipos y frases que comiencen con \u201clos alemanes\u2026\u201d? Mi respuesta se  centra en el m\u00e9todo que llamo funcionalismo sofisticado.<\/p>\n<p>Lo  primero es lo primero: \u00bfqu\u00e9 es el funcionalismo? Es la tendencia a  explicar ciertas entidades sobre la base de su funci\u00f3n. A saber, los  bi\u00f3logos explican el est\u00f3mago en t\u00e9rminos de una narraci\u00f3n que gira  alrededor de la digesti\u00f3n. Mucho antes de que se descubriera el ADN,  todas las teor\u00edas acerca de nuestros est\u00f3magos y su funcionamiento se  basaban en la presunci\u00f3n de que los est\u00f3magos evolucionaron porque los  animales hab\u00edan digerido mejor la comida y, por tanto, experimentado una  mejora importante en su \u2018aptitud evolutiva\u2019. Luego lleg\u00f3 el ADN y  nuestra explicaci\u00f3n funcional de los est\u00f3magos se volvi\u00f3 sofisticada.<\/p>\n<p>Ahora  bien, el problema de las explicaciones funcionales en teor\u00eda social (a  menudo, empero, tambi\u00e9n en biolog\u00eda y neurociencia) es que los te\u00f3ricos  descuidados pueden utilizarla para articular toda clase de sinsentidos.  Tomemos, por ejemplo, la absurda teor\u00eda de que la pertenencia de Grecia  en la eurozona resultaba funcional para los intereses de cierta Logia  Mas\u00f3nica. O que la creaci\u00f3n del FEEF era funcional para el plan de larga  data de Alemania de conquistar el sur de Europa. Ciertamente, si se  piensa, todas las teor\u00edas de la conspiraci\u00f3n idiotas y racistas se basan  en alg\u00fan est\u00fapido argumento funcionalista (por ejemplo, la  hiperinflaci\u00f3n alemana de entreguerras era funcional para los intereses  de los jud\u00edos). Si bien el funcionalismo resulta esencial para la teor\u00eda  social (como lo es para la biolog\u00eda), debe ser una forma sofisticada de  funcionalismo la que apuntale cualquier valoraci\u00f3n cr\u00edtica de Alemania,  si quiere serle \u00fatil no s\u00f3lo al cr\u00edtico sino tambi\u00e9n a los alemanes.  Pero, \u00bfa qu\u00e9 se parecer\u00eda el funcionalismo sofisticado? Aqu\u00ed va una  respuesta:<\/p>\n<p>FUNCIONALISMO SOFISTICADO<\/p>\n<p>Las explicaciones  funcionales se consideran a veces peculiares porque parecen explicar  algo por sus efectos beneficiosos. Es efecto de una acci\u00f3n, m\u00e1s que de  una intenci\u00f3n que yace tras la acci\u00f3n que se utiliza para explicar por  qu\u00e9 se adopt\u00f3 esa acci\u00f3n. Esas explicaciones deben consistir en los  siguientes cinco pasos si han de pasar nuestra \u2018prueba de sofisticaci\u00f3n\u2019  y ser algo que rebase lo conspirativo:<\/p>\n<p>(1) debe mostrarse que X determina a Y<\/p>\n<p>(2) debe mostrarse que Y es beneficioso para alg\u00fan \u2018agente\u2019 o \u2018agentes\u2019 Z<\/p>\n<p>(3) Y debe ser algo no buscado por Z<\/p>\n<p>(4) Debemos mostrar que la relaci\u00f3n causal entre X e Y no es reconocida por Z<\/p>\n<p>(5) Nuestro an\u00e1lisis debe demostrar c\u00f3mo Y mantiene X por un bucle de retroalimentaci\u00f3n causal a trav\u00e9s de Z.<\/p>\n<p>Ejemplo  1: Y=cuello largo de jirafa, X=ADN de la jirafa, Z= poblaci\u00f3n de  jirafas. Aqu\u00ed no necesitamos preocuparnos acerca de (3), pues no hay  intenciones presentes o detectables. En primer lugar, el bi\u00f3logo debe  demostrar as de qu\u00e9 modo el ADN de la jirafa produce el largo cuello de  la jirafa. Luego debe demostrar c\u00f3mo los largos cuellos de las jirafas  incrementan su aptitud evolutiva que, en c\u00edrculo interminable, mantienen  las estructuras del ADN que producen cuellos largos.<\/p>\n<p>Ejemplo 2: Y= jerarqu\u00eda en sociedades premodernas, X= intercambio desigual de obsequios, Z= gobernantes.<\/p>\n<p>Hemos  pasado al terreno de la teor\u00eda social. Esta teor\u00eda, si tiene  fundamento, debe explicar de qu\u00e9 modo los fastuosos regalos de los  gobernantes a sus siervos, a los que estos no pueden corresponder, no  s\u00f3lo son producto de r\u00edgidas jerarqu\u00edas sino que, por a\u00f1adidura, ayudan a  mantener esas jerarqu\u00edas. N\u00f3tese que aqu\u00ed la teor\u00eda se hace m\u00e1s  interesante cuando los lazos causales no los detectan ni los gobernantes  ni sus siervos. Cada uno act\u00faa sobre la base de sus intenciones (a  saber, el placer de obsequiar con regalos) pero, a su espalda, se  desarrollan procesos sociales que co-determinan sus intenciones,  creencias y, por supuesto, la estructura jer\u00e1rquica del poder.<\/p>\n<p>Ve\u00e1mos  ahora de qu\u00e9 modo puede ofrecer el funcionalismo sofisticado una  cr\u00edtica leg\u00edtima de la \u2018postura alemana\u2019. T\u00f3mese, por ejemplo, mi propia  \u2018acusaci\u00f3n\u2019 (v\u00e9ase It\u2019s the German Banks Stupid!) de que, para  comprender la estructura t\u00f3xica del FEEF (el Fondo Europeo de  Estabilidad Financiera) se necesita primero comprender el calamitoso  estado de los bancos alemanes. \u00bfSe puede presentar esa argumentaci\u00f3n sin  generalizaciones y sin teor\u00eda conspirativa alguna? La respuesta es  afirmativa y llega en forma de sofisticada teor\u00eda funcionalista cuyos  elementos son:<\/p>\n<p>X=decisiones de los l\u00edderes europeos,<\/p>\n<p>Y= estructura t\u00f3xica del EFSF,<\/p>\n<p>Z=banqueros alemanes<\/p>\n<p>Para  que mi teor\u00eda se tenga en pie, debo empezar por dar cuerpo (2) supra  [puesto que (1) es de suyo evidente], explicar luego la importancia de  (3) y (4) [es decir, que los banqueros no necesitan siquiera ser  conscientes de la manera en que el FEEF les beneficia] y, por \u00faltimo,  ilustrar el bucle de retroalimentaci\u00f3n por el que la existencia del FEEF  ayuda a mantener, mediante las acciones de los banqueros alemanes, la  tendencia de los pol\u00edticos europeos a estas acciones.<\/p>\n<p>Desconozco  si mi an\u00e1lisis de estos pasos es el adecuado o no. Desde luego, mi  intenci\u00f3n consiste en fortalecer aun m\u00e1s el an\u00e1lisis de cada uno de  estos pasos. Lo que s\u00e9, sin embargo, es que esta forma de cr\u00edtica es  leg\u00edtima, no recurre a generalizaciones y, lo que es importante, no  contiene ni pizca de teor\u00eda conspirativa.<\/p>\n<p>Tercer principio \u2013 Impugnar la teor\u00eda propia del \u2018inter\u00e9s alem\u00e1n\u2019: un ejemplo<\/p>\n<p>Consideremos  la cr\u00edtica del mercantilismo de Alemania por parte de Heiner Flassbeck  (que aparec\u00ed\u00f3 en un post invitado aqu\u00ed). Simpatizo ampliamente con la  tesis de Heiner (que es la raz\u00f3n por la que he vuelto a colgar su  art\u00edculo) y creo que delimita bien los desequilibrios que iban  acumul\u00e1ndose antes de 2008 como resultado de las medidas pol\u00edticas a las  que recurri\u00f3 el gobierno alem\u00e1n durante la d\u00e9cada de 1990 y de los  primeros a\u00f1os de la del 2000. Es una tesis que he invocado a menudo en  el curso de debates y presentaciones. Sin embargo, aplicando mi primer  principio supra, siento la necesidad de reevaluar estas cr\u00edticas y  someterlas, a su vez, a una valoraci\u00f3n cr\u00edtica. Pues si la cr\u00edtica de  Alemania no est\u00e1 sujeta a la autocr\u00edtica, se habr\u00e1n infringido los  l\u00edmites del \u2018reproche\u2019 racional y leg\u00edtimo.<\/p>\n<p>D\u00e9jenme ofrecer dos  ejemplos de esa autocr\u00edtica. La primera cr\u00edtica de la cr\u00edtica de Heiner  del neomercantilismo alem\u00e1n (que yo mismo he subscrito en el pasado) es  que se centra exclusivamente en Alemania, suponiendo que el resto de  Europa se comportaba como un pl\u00e1cido espectador. La segunda cr\u00edtica es  m\u00e1s anal\u00edtica y se refiere a un error com\u00fan que cometen tanto cr\u00edticos  como defensores de las medidas pol\u00edticas alemanas.<\/p>\n<p>Para empezar  con la primera cr\u00edtica, la cuesti\u00f3n no estriba tanto en el llamado  \u2018inter\u00e9s alem\u00e1n\u2019 sino en los intereses combinados de la comunidad de  negocios de Europa (tambi\u00e9n conocida como capital europeo). Como nunca  deja de recordarnos nuestro amigo Joseph Halevi, el capital europeo se  muestra extremadamente entusiasta respecto a mantener la Uni\u00f3n Europea  como \u2018terreno libre de caza\u2019, como garante de rentas financieras, como  ejecutor de medidas pol\u00edticas que convierten la redistribuci\u00f3n en algo  extremadamente dif\u00edcil de llevar a cabo, de la deflaci\u00f3n salarial y del  desplazamiento de la competencia del mercado de bienes y servicios al  mercado de trabajo (es decir, asegurando el mantenimiento del poder  oligop\u00f3lico en el mercado de productos, a la vez que se obliga a las  poblaciones trabajadoras a competir de modo salvaje unas con otras). Sin  embargo, banqueros nacionales, rentistas (y en menor medida  industriales) no tienen ning\u00fan inter\u00e9s en ver menguar el poder del  Estado-naci\u00f3n. Su c\u00f3moda relaci\u00f3n, enormemente lucrativa, con los  pol\u00edticos nacionales se tambalear\u00eda si menguase. Si esto es correcto,  entonces centrarse de modo singular en Alemania es insensato e injusto.  Las \u00e9lites de Francia fueron tan responsables del mercantilismo de  Alemania como la industria alemana, en el sentado de que estuvieron  encantadas de conceder derechos oligop\u00f3licos a la industria alemana  (incluso en Francia) con el fin de colocarse bajo el paraguas del DM  (poniendo por lo tanto l\u00edmites a los sindicatos franceses).<\/p>\n<p>Volviendo  a la segunda cr\u00edtica, la mayor\u00eda de nosotros da por hecho que el  exitoso recorte alem\u00e1n de los costes por unidad de trabajo antes de la  crisis impuls\u00f3 su competitividad en relaci\u00f3n con el resto de la eurozona  (con efectos perjudiciales para la balanza de pagos de la periferia).  Lo que es interesante es que esta tesis la propagan tanto los  economistas y pol\u00edticos alemanes dominantes como los cr\u00edticos del  mercantilismo. Pero, \u00bfes correcta esta tesis?\u00a0 O, para ser m\u00e1s precisos,  \u00bfes tan franca como suena?<\/p>\n<p>Lo primero que hay que recordar es  que la periferia siempre ha mantenido un d\u00e9ficit comercial con Alemania.  \u00a1Siempre! \u00bfC\u00f3mo resultaba sostenible? Por medio de la continua  devaluaci\u00f3n de la lira, la peseta, el dracma, es la respuesta  convencional. No obstante, debemos hacer notar que, con la excepci\u00f3n del  norte de Italia, al resto de la competitividad de la periferia nunca le  ayudaron estas devaluaciones. Grecia, por ejemplo, nunca produjo  autom\u00f3viles y, por tanto, la devaluaci\u00f3n del dracma s\u00f3lo ralentiz\u00f3 el  ritmo al que se importaban los Volkswagen; lo que nunca consigui\u00f3, por  definici\u00f3n, fue que se produjera un aumento de la exportaci\u00f3n de coches  griegos a Alemania. \u00bfQu\u00e9 hay de otros productos, como las naranjas y el  aceite de oliva? La demanda de los mismos era m\u00e1s o menos inel\u00e1stica en  Alemania y, as\u00ed pues, todo lo que en verdad ocurri\u00f3 fue que la  devaluaci\u00f3n del dracma increment\u00f3 los m\u00e1rgenes de ganancia de los  agricultores griegos (sobre todo cuando las devaluaciones provocaban  hiperinflaci\u00f3n en el pa\u00eds). Lo mismo se aplica a la era del euro, cuando  Alemania tuvo \u00e9xito en recortar el crecimiento del coste por unidad de  trabajo (por debajo del de la periferia m\u00e1s Francia) y mantener una tasa  de inflaci\u00f3n muy por debajo de la media de la zona euro: Los precios de  los bienes industriales en el resto de la eurozona no descendieron en  Grecia, en Italia, en Francia. Todo lo que sucedi\u00f3 fue que aumentaron  los beneficios del oligopolio alem\u00e1n mientras se derrumbaba la  rentabilidad de Grecia, Espa\u00f1a, Italia y Portugal (especialmente despu\u00e9s  de que la marea de capital financiero alem\u00e1n se retirase r\u00e1pidamente).<\/p>\n<p>En  resumen, una cr\u00edtica matizada del papel de Alemania en la crisis del  euro no s\u00f3lo requiere un \u2018an\u00e1lisis\u2019 adecuado (v\u00e9ase el primer  principio), una s\u00edntesis funcionalista sofisticada (v\u00e9ase segundo  principio) sino adem\u00e1s, una valoraci\u00f3n cr\u00edtica de las teor\u00edas cr\u00edticas  mismas.<\/p>\n<p>Resumen y conclusiones<\/p>\n<p>Comenc\u00e9 este art\u00edculo  argumentando que las generalizaciones son el primer paso en el camino a  un racismo puro y duro y, por si fuera poco, a un an\u00e1lisis econ\u00f3mico  enormemente equ\u00edvoco. Alemania lleva estando, desde hace ya alg\u00fan  tiempo, en la l\u00ednea de fuego desde varios rincones (incluyendo el m\u00edo)  por lo que toca a su gesti\u00f3n del a crisis del euro. \u00bfPuede someterse la  \u2018postura alemana\u2019 a una valoraci\u00f3n y cr\u00edtica racionales sin  generalizaciones? Creo que s\u00ed, aunque \u2013 reconozc\u00e1moslo \u2013 exige una  considerable habilidad permanecer en una \u2018delgada l\u00ednea\u2019. En los  p\u00e1rrafos precedentes, trat\u00e9 de esbozar esa \u2018delgada l\u00ednea\u2019 en el  contexto de los tres principios que deber\u00edamos respetar al desarrollar  la cr\u00edtica de Alemania, pero tambi\u00e9n de las posturas de otros gobiernos  nacionales.<\/p>\n<p>El primer principio se centraba en la necesidad de  evitar tratar a Alemania como un monolito con preferencias, intereses y  creencias. En una reciente anotaci\u00f3n digital, dirigida a m\u00ed, Kantoos  Economics me lee la cartilla por afirmar que Alemania se ha beneficiado  de forma significativa del euro. \u00bfViola esta afirmaci\u00f3n el primer  principio? S\u00ed y no. En cierto sentido, no hay duda de que la balanza  comercial se benefici\u00f3. Sin embargo, es importante hacer notar que esto  no significa que los beneficios del r\u00e1pido crecimiento de la exportaci\u00f3n  neta se distribuyeran entre todos los segmentos de la sociedad alemana.  Antes bien, hay multitud de evidencias que sugieren que partes  considerables de la clase trabajadora alemana vieron caer de modo  substancial su nivel de vida. En resumidas cuentas, si bien es posible  apuntar a medidas agregadas (tales como la balanza comercial o el PIB  del pa\u00eds), resulta esencial que se tengan en cuenta las cuestiones  distributivas, as\u00ed como las cuestiones que tienen que ver con el  relativo de negociaci\u00f3n de diversos estratos o clases, poder\u00a0 de modo  que quiebren cualquier opini\u00f3n monol\u00edtica.<\/p>\n<p>El segundo principio  se refiere al m\u00e9todo adecuado o leg\u00edtimo de acercarse a los efectos  inconscientes y no buscados de retroalimentaci\u00f3n entre diferentes  intereses econ\u00f3micos, las decisiones de los responsables pol\u00edticos  alemanes y la suerte de la eurozona. En este m\u00e9todo resulta crucial  reconocer que muchos de los resultados no son buscados y que las  relaciones causales (incluyendo el efecto de retroalimentaci\u00f3n) que  llevan a cabo la mayor parte de la labor de los resultados que se  dise\u00f1an escapan a la mentalidad de los agentes cuyas elecciones impulsan  la historia. En resumen, no hay conspiraci\u00f3n tras las acciones que  parecen movidas por ciertos intereses y creencias. He dado un ejemplo de  c\u00f3mo puede funcionar esa explicaci\u00f3n en el contexto del FEEF y la banca  del sector privado alemana. Hay otro ejemplo proveniente de un art\u00edculo  que escrib\u00ed hace dos a\u00f1os (titulada A New Versailles hunts Europe [Un  nuevo Versalles acecha a Europa] \u2013 en el que caracteric\u00e9 las condiciones  de rescate impuestas a Grecia como un Nuevo Tratado de Versalles). En  ese art\u00edculo hab\u00eda escrito las siguientes l\u00edneas:<\/p>\n<p>\u201cEl castigo  estaba en la agenda, especialmente en la mentalidad de una naci\u00f3n [nota  bene, Alemania] que, en el siglo pasado, acept\u00f3 su castigo colectivo con  elegancia y logr\u00f3 salir del lodazal gracias al trabajo puro y duro y a  amplias reformas. Grecia deber\u00eda pagar tambi\u00e9n por sus pecados. Para los  alemanes, la cuesti\u00f3n no consist\u00eda en salvar al estado griego de las  garras de los mercados. La cuesti\u00f3n era que Grecia deber\u00eda sufrir un  merecido castigo por poner en riesgo un club que hab\u00eda forzado  cort\u00e9smente las normas para que se le admitiera como miembro. Y cuando  el mencionado club es el que emite la moneda con la que el pueblo alem\u00e1n  comercia, ahorra y siente orgullo colectivo, ese castigo adopt\u00f3 el  significado de un decisivo ritual de vinculaci\u00f3n emocional\u201d.<\/p>\n<p>Kantoos  Economics, nuevamente, me ley\u00f3 la cartilla por estas l\u00edneas: \u201cEsto es  totalmente err\u00f3neo\u201d afirm\u00f3 (en negrita en el original), a\u00f1adiendo: \u201cY  ofensivo. La motivaci\u00f3n de Alemania no fue nunca el castigo. Muchos  responsables pol\u00edticos hicieron simplemente un diagn\u00f3stico equivocado de  la crisis como crisis \u00fanicamente de deuda p\u00fablica y sostuvieron,  correctamente de acuerdo con su diagn\u00f3stico, que Grecia deber\u00eda  sencillamente gastar menos e imponer m\u00e1s impuestos para salir de ella\u201d.  Me permito discrepar. Si bien mi Primer Principio me proh\u00edbe  generalizar, esta prohibici\u00f3n funciona en ambos sentidos: si la visi\u00f3n  de Alemania no es monol\u00edtica ni se puede decir que busque el castigo  (contra Grecia) \u00a1ni que no lo busque!<\/p>\n<p>No obstante, resulta  perfectamente leg\u00edtimo ejecutar el siguiente experimento mental:  supongamos que hubiese un bot\u00f3n que la canciller alemana pudiera apretar  para hacer que la deuda y el d\u00e9ficit por cuenta corriente griegos  desaparecieran sin dolor alguno para el pueblo de Grecia. \u00bfQuerr\u00eda una  mayor\u00eda de votantes alemanes que la se\u00f1ora Merkel lo apretara? \u00bfO  preferir\u00edan un resultado significativamente menos eficiente (en t\u00e9rminos  de combatir la crisis griega) que se viera acompa\u00f1ado de significativas  penalidades para los griegos?<\/p>\n<p>No tengo ninguna duda de que tanto  la opini\u00f3n p\u00fablica alemana como una gran mayor\u00eda de los responsables  pol\u00edticos germanos optar\u00edan por lo ultimo; motivados por una mezcla de  (a) un apremio por ver que se les \u2018da\u2019 una lecci\u00f3n (castigo) a los  griegos y (b) la opini\u00f3n de que ese dolor es importante para disuadir a  los despilfarradores griegos (y a ese surtido de perif\u00e9ricos) de volver a  cometer sus \u2018pecados\u2019 en el futuro. En este sentido, mi afirmaci\u00f3n de  que el que Alemania buscara un \u2018castigo\u2019 fue la fuerza motriz tras el  paquete del rescate griego es absolutamente leg\u00edtima. Dicho esto, con el  fin de impedir la tendencia de otros a opiniones racistas antialemanas,  si tuviera que editar esa cita, habr\u00eda substituido \u201calemanes\u201d por  \u201cvisiones convencionales dominantes en Alemania\u201d.<\/p>\n<p>Finalmente, el  tercer principio apela a un impulso constante a criticar nuestras  propias cr\u00edticas de Alemania; a mantenernos sobre nuestros pies respecto  a la posibilidad de que sea err\u00f3nea nuestra valoraci\u00f3n cr\u00edtica del  estado miembro de mayor entidad de eurozona. Sin esa postura  autocr\u00edtica, nuestra cr\u00edtica est\u00e1 destinada a rayar en el reino tanto  del sinsentido moralizante como de la penuria anal\u00edtica.<\/p>\n<p>Por  \u00faltimo, volviendo una \u00faltima vez a mi art\u00edculo de hace (m\u00e1s de) dos a\u00f1os  sobre la mentalidad de Alemania cuando se impusieron las condiciones de  rescate en mayo de 2010, y ley\u00e9ndolo de nuevo en el contexto de los  tres principios de este art\u00edculo, me complace que parezca pasar de nuevo  la prueba. Concluye de este modo:<\/p>\n<p>\u201cEn este contexto, convertir  pa\u00edses como Grecia en bald\u00edos ba\u00f1ados por el sol, y obligar al resto de  la eurozona a una m\u00e1s r\u00e1pida espiral deflacionaria hacia abajo a causa  de la deuda es una forma eficient\u00edsima de minar la econom\u00eda alemana.  Asumiendo, por mor del argumento, que Grecia tiene lo que merece,  merecen los laboriosos alemanes una \u00e9lite pol\u00edtica que les despacha con  presteza directamente a una cat\u00e1strofe econ\u00f3mica?\u201d Yo no lo creo. Pero  ha sucedido antes y bien puede suceder de nuevo en el futuro. Por citar  una \u00faltima vez el libro de Keynes de 1920 sobre el Tratado de Versalles:  \u201cAcaso sea hist\u00f3ricamente cierto que ning\u00fan orden social perece jam\u00e1s  salvo por su propia mano\u201d.<\/p>\n<p>Yanis Varoufakis es un reconocido  economista greco-australiano de reputaci\u00f3n cient\u00edfica internacional.  Actualmente, es profesor de pol\u00edtica econ\u00f3mica en la Universidad de  Atenas y consejero del programa econ\u00f3mico del partido griego de la  izquierda, Syriza..<\/p>\n<p>Traducci\u00f3n para www.sinpermiso.info: Lucas Ant\u00f3n<\/p>\n<p><a title=\"Yanis Varoufakis\" href=\"http:\/\/yanisvaroufakis.eu\">http:\/\/yanisvaroufakis.eu<\/a>, 14 julio 2012<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[82],"tags":[],"class_list":["post-26903","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-munduanbarna"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.7 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Crisis mundial - Nabarralde<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"en el imaginario social perdura la creencia de que en una \u00e9poca perdida que habr\u00eda que recuperar, el capitalismo pudo hacer entrega de buenos resultados.\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/su-apellido-es-crisis\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Crisis mundial - 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