{"id":26890,"date":"2012-07-23T04:43:06","date_gmt":"2012-07-23T02:43:06","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/hemos-vivido-un-sueno\/"},"modified":"2012-07-23T04:43:06","modified_gmt":"2012-07-23T02:43:06","slug":"hemos-vivido-un-sueno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/hemos-vivido-un-sueno\/","title":{"rendered":"Hemos vivido un sue\u00f1o"},"content":{"rendered":"<p> <\/p>\n<p><strong>Hoy, en el vertiginoso salto atr\u00e1s a la pobreza, paro y ladroner\u00eda bancaria, cuando los espa\u00f1oles vuelven a emigrar, dependemos enteramente de la Dama de Acero alemana<\/strong><\/p>\n<p>Hace poco m\u00e1s de un decenio, el llamado milagro espa\u00f1ol nos exaltaba y provocaba la admiraci\u00f3n del mundo entero. Nuestro presidente del Gobierno, el h\u00e9roe de la reconquista del islote de Perejil y miembro del famoso tr\u00edo de las Azores que emprendi\u00f3 la noble y fructuosa (\u00a1cifras cantan!) cruzada de liberaci\u00f3n de Irak y la neutralizaci\u00f3n de sus armas mort\u00edferas, aseguraba a quien quisiera o\u00edrle que Espa\u00f1a se hab\u00eda zafado de la funesta influencia francesa y hab\u00eda recuperado la grandeza perdida desde la \u00e9poca del emperador Carlos V. Los hechos o, por mejor decir, la informaci\u00f3n de los hechos, le daban la raz\u00f3n. Espa\u00f1a era la octava potencia mundial en t\u00e9rminos econ\u00f3micos, los mercados alentaban nuestro imparable crecimiento y la marca Espa\u00f1a no era solo, como hoy, la de Nadal, el Real y el Bar\u00e7a, sino la de todo un pa\u00eds que caminaba con paso firme y resuelto por la recta v\u00eda del progreso y de la prosperidad.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Eran los tiempos del ladrillo y del cr\u00e9dito f\u00e1cil, de la feliz llegada del euro, de la culminaci\u00f3n gloriosa de una transici\u00f3n democr\u00e1tica que serv\u00eda de modelo urbi et orbi, de proyectos y obras fara\u00f3nicas y de dinero derramado a espuertas.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Pero los milagros \u2014con excepci\u00f3n de los cient\u00edficamente demostrables por c\u00e1maras ultrasensibles en Lourdes y F\u00e1tima, seg\u00fan su Santidad Benedicto\u2014 no existen y en 2008, tras la quiebra de Lehman Brothers, inesperada para los accionistas cr\u00e9dulos, pero no para sus directores ni para las hoy c\u00e9lebres agencias de notaci\u00f3n, aquellos apresuraron a privatizar los beneficios de la venta de sus activos t\u00f3xicos en favor de los responsables de la bancarrota y a \u201csocializar\u201d las ingentes p\u00e9rdidas a costa de los estafados. Despu\u00e9s de una sarta de noticias funestas a los largo de 2009 y 2010, abrimos finalmente los ojos y, como dicen en Cuba, \u201cca\u00edmos del altarito\u201d. El sue\u00f1o se hab\u00eda desvanecido y el despertar fue amargo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Lo de un pa\u00eds rico pero pueblo pobre es una constante de nuestra historia. En la \u00e9poca imperial evocada por Jos\u00e9 Mar\u00eda Aznar, el oro de las Indias recalaba en Espa\u00f1a. No obstante, lo que no era invertido en la construcci\u00f3n de palacios e iglesias y en gastos suntuarios pasaba directamente a manos de los negociantes y banqueros de G\u00e9nova y \u00c1msterdam. A diferencia del pragmatismo luterano, calvinista o anglicano forjador del moderno capitalismo seg\u00fan se\u00f1al\u00f3 Werner Sombart, el catolicismo hispano acumulaba sin medida fincas r\u00fasticas y heredades inmobiliarias y rechazaba por razones de hidalgu\u00eda el comercio y la fabricaci\u00f3n de bienes \u00fatiles. Espa\u00f1a, pese a los esfuerzos de los ilustrados y regeneracionistas y las actividades productivas de los llamados indianos, se descolg\u00f3 del progreso europeo y qued\u00f3 rezagada en su furg\u00f3n de cola. A fines de los cincuenta y comienzos de los sesenta del pasado siglo, la conjunci\u00f3n de la salida masiva de emigrantes a una Europa a la que pol\u00edtica y econ\u00f3micamente aun no pertenec\u00edamos, con la entrada igualmente masiva de turistas procedentes del todo el Viejo Continente, y la llegada al Gobierno de los ministros tecn\u00f3cratas del Opus Dei, cambiaron las cosas. Estos \u00faltimos fueron nuestros calvinistas: desculpabilizaron al catolicismo de sus siempre ambiguas relaciones con el sistema de producci\u00f3n y esp\u00edritu de empresa del capitalismo, y asumieron el lema de \u201cpor el dinero hacia Dios\u201d. Como previmos algunos en fecha tan temprana como 1964, el r\u00e9gimen franquista se desplomar\u00eda a la muerte del Caudillo no por la acci\u00f3n de una izquierda aferrada al recuerdo de su lucha heroica durante la  Guerra civil, sino por la transformaci\u00f3n de una sociedad que nada ten\u00eda que ver con la que se hab\u00eda alzado a poder por la fuerza de las armas 25 antes.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Estamos al cabo de un ciclo hist\u00f3rico y una crisis de civilizaci\u00f3n. Habr\u00e1 que exigir responsabilidades<\/p>\n<p>Los logros de la transici\u00f3n que acab\u00f3 con el ciclo de revoluciones, guerras civiles y dictaduras de espadones est\u00e1n a la vista de todos y recibieron el aplauso un\u00e1nime de una Uni\u00f3n Europea que no tardar\u00eda en acogernos con los brazos abiertos y favorecernos con sus fondos de ayuda para el desarrollo. Pero sus limitaciones no tardar\u00edan en manifestarse mientras los sue\u00f1os de grandeza se nos sub\u00edan a la cabeza. Hubo una transici\u00f3n pol\u00edtica de \u201cborr\u00f3n y cuento nuevo\u201d, pero no educativa ni cultural. Los h\u00e1bitos mentales creados por la rutina y el temor a las ideas frescas pero desestabilizadoras de las verdades consagradas se perpetuaron. Los sucesivos gobiernos de las tres \u00faltimas d\u00e9cadas no tuvieron unos la voluntad y otros el valor de denunciar el Concordato, de abolir las exorbitantes partidas presupuestarias y privilegios fiscales eclesi\u00e1sticos y de crear un Estado verdaderamente laico, liber\u00e1ndose as\u00ed de las recurrentes presiones y chantajes de una jerarqu\u00eda ideol\u00f3gicamente retr\u00f3grada. Convertidos ya en nuevos ricos, nuevos libres y nuevos europeos, nuestra clase pol\u00edtica, surgida al socaire de la bonanza econ\u00f3mica y de un optimismo sin m\u00e1cula, fund\u00f3 sus criterios de la gesti\u00f3n p\u00fablica en el clientelismo con el aplauso de unos ciudadanos que, confortados por el acceso a un cr\u00e9dito f\u00e1cil, asumieron que este era un pozo sin fondo. El paso de una pobreza real a una riqueza ficticia no se produjo gradualmente sino con una brusquedad que no permiti\u00f3 la creaci\u00f3n de una cultura amortiguadora de tan vertiginosa mutaci\u00f3n. De ser un pa\u00eds de emigrantes en busca del pan que no ganaban en casa nos convertimos en otro que acog\u00eda a millones de fugitivos de la pobreza oriundos de Iberoam\u00e9rica, Magreb y \u00c1frica subsahariana.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>El ejemplo m\u00e1s extremo pero sintom\u00e1tico de lo que ocurr\u00eda en nuestras \u201cenladrilladas\u201d costas mediterr\u00e1neas, lo hall\u00e9 en El Ejido. El pa\u00eds mis\u00e9rrimo que visit\u00e9 hace poco m\u00e1s de medio siglo salt\u00f3 de un brinco a ser uno de los municipios m\u00e1s ricos de Europa. En medio del mar refulgente del pl\u00e1stico de los invernaderos bajo el que se api\u00f1aban en condiciones indignas millares de magreb\u00edes y subsaharianos, la ciudad improvisada sin planificaci\u00f3n alguna albergaba seg\u00fan un informe del Foro C\u00edvico Europeo que cito de memoria, una cuarentena de agencias bancarias, ciento y pico prost\u00edbulos y una librer\u00eda a todas luces superflua a ojos de una comunidad para la que la educaci\u00f3n era algo in\u00fatil de cara al logro y al manejo del dinero. \u00bfQui\u00e9n iba a decir en 1997 que esta sociedad derrochadora y caciquil, fruto de la megaloman\u00eda de especuladores de toda laya a cargo de las Autonom\u00edas y Diputaciones \u2014verdaderos reinos de Taifa\u2014 iba a convertirse de pronto en el nuevo \u201chombre enfermo de Europa\u201d, como lo fue hace un siglo el imperio otomano?<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Los ciudadanos no distinguen ya entre el partido que origin\u00f3 la ruina y el que la tap\u00f3<\/p>\n<p>Al despilfarro y delirio de grandeza de la \u00e9poca de Aznar \u2014el de la boda principesca en El Escorial, con un yern\u00edsimo que a diferencia del esposo de la infanta Cristina ha dejado misteriosamente de ser noticia\u2014 sucedi\u00f3 para alivio de muchos la llegada al poder de un joven y prometedor Jos\u00e9 Luis Rodr\u00edguez Zapatero. \u00bfSab\u00eda este en marzo 2004 la envenenada herencia que recib\u00eda en manos? Quienes cre\u00edamos que no, dado su tenaz optimismo y negaci\u00f3n obstinada de la crisis que se nos ven\u00eda encima despu\u00e9s de la quiebra fat\u00eddica de Lehman Brothers, nos equivocamos de medio a medio. Un reciente art\u00edculo de Francesc de Carreras (La raz\u00f3n moral del indignado, La Vanguardia, 29-5-2012) me puso sobre la pista del libro de Mariano Guindal, El declive de los dioses, cuya lectura aconsejo vivamente, en la que su autor entrevista a quien pronto ser\u00eda ministro de Industria de Zapatero en v\u00edsperas de las elecciones de 2004, y en la que Miguel Sebasti\u00e1n declara: \u201cMenos mal que no vamos a ganar porque la que viene sobre Espa\u00f1a es gorda [\u2026]Tenemos una burbuja inmobiliaria y es inevitable que estalle y cuando esto ocurra se lo va a llevar todo por delante incluyendo los bancos\u201d. Si, como admite el entrevistado, Zapatero y su equipo no estaban preparados para empu\u00f1ar el tim\u00f3n en la tempestad que se avecinaba, cab\u00eda esperar al menos que dieran a conocer la \u201ctremenda\u201d situaci\u00f3n que heredaban. La culpa no era suya, y lo razonable hubiera sido coger el toro por los cuernos y afrontar con urgencia la previsible cat\u00e1strofe.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Por desgracia no lo hicieron y al desmadre especulativo y saqueo del erario p\u00fablico sucedi\u00f3 su incomprensible ocultaci\u00f3n. Todo iba bien, segu\u00edamos en el mejor de los mundos, hasta el momento (abril 2011) en el que ya result\u00f3 imposible negar la vor\u00e1gine en la que nos aneg\u00e1bamos y, con dicho reconocimiento tard\u00edo, Zapatero cav\u00f3 su propia tumba.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Hoy, en el vertiginoso salto atr\u00e1s a la pobreza, paro y ladroner\u00eda bancaria, cuando los espa\u00f1oles vuelven a emigrar a Inglaterra, Norteam\u00e9rica, Suiza o Alemania y m\u00e1sters en mano se ven obligados a asirse al empleo que sea en medio del naufragio; cuando liberados de la influencia francesa (\u00a1ah, el sublime Aznar!) dependemos enteramente de la Dama de acero alemana y de las voraces agencias de notaci\u00f3n; cuando los mineros de Asturias en huelga marchan a pie hasta Madrid y sacuden con sus justas reclamaciones los fundamentos \u00e9ticos de un Estado presuntamente democr\u00e1tico, \u00bfque hacen Rajoy y su flamante Gobierno? Negar ya no la crisis sino el rescate hasta el \u00faltimo momento y presentar luego la capitulaci\u00f3n como una victoria; aclarar que \u201cdonde digo digo, digo Diego\u201d; sostener que si accedi\u00f3 a agarrarse al salvavidas fue cediendo a las s\u00faplicas de quienes se lo arrojaban; imponer los recortes brutales a la educaci\u00f3n y asistencia sanitaria y dejar impunes a los causantes de la ruina y a quienes se aprovecharon desvergonzadamente de ella.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>El rechazo casi general a la clase pol\u00edtica e instituciones estatales, incluido el Poder judicial encarnado por el D\u00edvar de los fines de semana marbellenses \u2014por cierto, \u00bfpor qu\u00e9 y por qui\u00e9n fue nombrado a tan alto cargo en tiempos de Zapatero?\u2014 traduce la perplejidad de unos ciudadanos que, desbordados por la magnitud de los problemas que les acucian, no distinguen ya entre los dos partidos pol\u00edticos, el que origin\u00f3 la ruina y el que la tap\u00f3 y, a falta de expresar su c\u00f3lera a gritos, se refugian en la fatalista resignaci\u00f3n. Estamos al cabo de un ciclo hist\u00f3rico y una crisis de civilizaci\u00f3n, y habr\u00e1 que exigir responsabilidades como claman los indignados. Como se pregunta Josep Ramoneda en un reciente art\u00edculo en estas mismas p\u00e1ginas (Poco pan y peor circo, EL PA\u00cdS, 14-6-12), \u201c\u00bfhasta cuando aguantar\u00e1n los ciudadanos que nadie defienda sus intereses?\u201d<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Juan Goytisolo es escritor.<\/p>\n<p><a title=\"El Pais\" href=\"http:\/\/elpais.com\/elpais\/2012\/07\/19\/opinion\/1342710838_352755.html\">http:\/\/elpais.com\/elpais\/2012\/07\/19\/opinion\/1342710838_352755.html<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hoy, en el vertiginoso salto atr\u00e1s a la pobreza, paro y ladroner\u00eda bancaria, cuando los espa\u00f1oles vuelven a emigrar, dependemos enteramente de la Dama de Acero alemana Hace poco m\u00e1s de un decenio, el llamado milagro espa\u00f1ol nos exaltaba y provocaba la admiraci\u00f3n del mundo entero. 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