{"id":26430,"date":"2012-04-27T14:22:04","date_gmt":"2012-04-27T12:22:04","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/iconos-y-alcohol\/"},"modified":"2012-04-27T14:22:04","modified_gmt":"2012-04-27T12:22:04","slug":"iconos-y-alcohol","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/iconos-y-alcohol\/","title":{"rendered":"Iconos y alcohol"},"content":{"rendered":"<p> <\/p>\n<p>Demi\u00e1n Paredes intenta, y a veces lo logra, hacerme compartir su fascinaci\u00f3n por la figura de Le\u00f3n Trotski, su vida, su obra y aun, y sobre todo para \u00e9l, la trascendencia que tendr\u00eda su pensamiento pol\u00edtico en su proyecci\u00f3n sobre el presente y el futuro de la sociedad, de la traumatizada y permanentemente en crisis sociedad marcada, determinada y sofocada por el capitalismo y los f\u00e9rreos sistemas que engendr\u00f3. Esa fascinaci\u00f3n ordena su vida, lo cual es sorprendente porque es joven y, como a muchos otros, esa tr\u00edada los atrae y los significa, responde a un deber ser moral muy fuerte que no se contradice en su caso con el mundo de deseos propios de la juventud: m\u00fasica, literatura, cine, amores, viajes, amigos y la larga serie de satisfactores que los seres humanos persiguen para sentir que pisan el suelo del vasto mundo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Si bien yo hab\u00eda le\u00eddo algunos libros de Trotski \u2013el extraordinario Mi vida sobre todo\u2013 as\u00ed como de sus comentadores y exegetas \u2013Deutscher, Brou\u00e9 y Naville\u2013 distaba de conocer toda la vastedad de su escritura; Paredes me fue acercando otros en los que me detuve, de una manera u otra: una biograf\u00eda de Lenin, sobre la cual escrib\u00ed; las Actas del Juicio que se llev\u00f3 a cabo en M\u00e9xico, en 1938, presidido famosamente por el fil\u00f3sofo norteamericano John Dewey, productos de un plan editorial (Ediciones IPS) que, dada la dimensi\u00f3n de la obra, tiene para un rato largo y, en estos d\u00edas, un par de art\u00edculos escritos en lo que podr\u00edamos considerar la segunda etapa de su curso vital: la primera, prerrevolucionaria, de formaci\u00f3n y preparaci\u00f3n fue la anterior a 1917, la segunda ya en el poder y en la oposici\u00f3n, la tercera en el exilio que va de 1927 a su muerte.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>No me propongo considerar si hay o no unidad de pensamiento en los escritos que produjo incesantemente en las tres etapas; es m\u00e1s que probable que las condiciones exteriores propias de cada una determinaran el giro que tomaba su pensamiento y su actitud anal\u00edtica \u2013que las recorre a todas como una constante\u2013 as\u00ed como su ret\u00f3rica y, en consecuencia, que haya diferencias importantes entre la masa de sus escritos, sin contar con el valor que le atribu\u00eda a la pr\u00e1ctica de la escritura, en diapas\u00f3n con una idea o concepci\u00f3n que se va instalando en la conciencia intelectual desde comienzos del siglo XVIII y se expande hasta las primeras d\u00e9cadas del XX.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Lo que, en particular, me suscita, es ese art\u00edculo de 1924, ahora recuperado. Hay que se\u00f1alar, ante todo, que en ese a\u00f1o, en pleno ascenso de la influencia \u2013o m\u00e1s bien apropiaci\u00f3n\u2013 de Stalin en todos los organismos de Partido Comunista y \u00e9l en la llamada \u201cOposici\u00f3n de Izquierda\u201d, hablaba desde lo que podr\u00edamos llamar, al menos considerando este art\u00edculo, las finalidades de un cambio revolucionario en el proletariado urbano y campesino, como objetivo y consecuencia del sistema que la Revoluci\u00f3n de Octubre hab\u00eda iniciado y que no le resultaba f\u00e1cil implementar ni consolidar. Le preocupaban las formidables carencias culturales de un proletariado que, si bien hab\u00eda por eso mismo sido lo que hab\u00eda posibilitado la revoluci\u00f3n ahora, en las v\u00edas de la construcci\u00f3n comunista, eran impedimentos, casi irreductibles zonas de alienaci\u00f3n: llevar a ese proletariado tan particular a una conciencia pol\u00edtica deb\u00eda estar en el programa, pero, al mismo tiempo, exig\u00eda una respuesta que no pod\u00eda ser mec\u00e1nica ni ritual ni menos a\u00fan forzada.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>El art\u00edculo, que sali\u00f3 publicado en Pravda, tiene una estructura argumentativa rigurosamente marxista: de una aclaraci\u00f3n conceptual inicial desciende a un problema particular, examina sus rasgos y propone, imaginativamente, una soluci\u00f3n. No tiene un tono admonitorio ni recriminatorio, m\u00e1s bien se parece a una invitaci\u00f3n a pensar, nada extraordinario en sus escritos pero s\u00ed en relaci\u00f3n con un contexto dif\u00edcil, en plena crisis por la implantaci\u00f3n de la \u201cNueva Pol\u00edtica Econ\u00f3mica\u201d, que alguna urgencia tendr\u00eda para el com\u00fan de la gente, y las internas de un partido que pronto se ver\u00eda ensangrentado por decisiones que llegar\u00edan a lo criminal. Y el problema, que seguramente todo pol\u00edtico se plantea si no est\u00e1 tan s\u00f3lo en el poder para su mero aprovechamiento, es c\u00f3mo hacer para que el alcoholismo y la religi\u00f3n dejen de ser una r\u00e9mora para la realizaci\u00f3n del programa de transformaci\u00f3n de la sociedad que tiene como fin al ser humano.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La palabra \u201cpol\u00edtica\u201d tiene dos sentidos o alcances seg\u00fan Trotski: uno general, amplio y que sale de su fondo sem\u00e1ntico mismo, a saber que lo que marca la existencia misma de la sociedad es lo pol\u00edtico o, como dir\u00edamos ahora, la politicidad: toda sociedad humana est\u00e1 fundada en ese concepto; el otro tiene que ver con una actividad precisa y particular, que para muchos es una vocaci\u00f3n y para otros una profesi\u00f3n, sea cual fuere el sentido que se le da, y que busca formas que se quieren racionales y universales: el desideratum es que quienes son el objeto y los protagonistas y aun los beneficiarios de un cambio poderoso, o sea proletarios, como el que se propone realizar el grupo bolchevique, se incorporen a tales formas y contribuyan a fortalecerlas; impl\u00edcitamente, que esa pr\u00e1ctica no quede s\u00f3lo en manos de un grupo de elegidos, o decididos, que por lo general proceden de la burgues\u00eda o de sus detractores iluminados, en uno u otro sentido. Lo que no se debe hacer, postula Trotski, es imponer tal incorporaci\u00f3n. Pero \u00bfc\u00f3mo hacer para lograrlo?<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Apartar del alcoholismo y de la religi\u00f3n. Por algo una cosa y la otra tienen tanta fuerza y mueven multitudes, lo que no quiere decir que se las acepte complacida o resignadamente como, con cierta dosis de realismo o de cinismo, hicieron y hacen muchos que, o bien siempre lo hab\u00edan aceptado, o bien no tuvieron m\u00e1s remedio que hacerlo, la soga en el cuello. El alcohol, razona Trotski, proporciona felicidad inmediata, autoconfirmaci\u00f3n exaltada, olvido de las penurias, obnubilaci\u00f3n intelectual, elusi\u00f3n de la muerte; la religi\u00f3n, a su vez, entretenimiento, contacto humano, alienaci\u00f3n confortable, garant\u00eda de afecto, espacio tranquilizador de la fiesta: ni el alcohol es un bien indiscutible ni la religi\u00f3n necesariamente una comprensi\u00f3n de la trascendencia. Dicho esto, se le ocurre una salida realmente genial: el cine.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Es cierto que ya Lenin lo hab\u00eda exaltado: \u201cDe todas las artes el cine es para nosotros la m\u00e1s importante\u201d, proclam\u00f3, seguramente en el contexto de las necesidades de hallar medios de propaganda eficaces para el proceso que se iniciaba y que necesitaba consolidarse. Tambi\u00e9n lo es que ya exist\u00edan salas de cine y en cantidad y algunas productoras rusas, pero todo indicaba que deb\u00edan adaptarse, sin duda con pocas ganas, para satisfacer los objetivos revolucionarios. Y no menos cierto es que el enunciado de Trotski tuvo una ejecuci\u00f3n tan sistem\u00e1tica como dirigida a otros fines en la f\u00e9rrea \u00e9poca de Stalin.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Pero volvamos a 1924. El cine era una realidad y ya hab\u00eda dado pruebas de su poder: \u00bfhabr\u00eda visto Trotski las pel\u00edculas de David Griffith, de Abel Gance o las del expresionismo alem\u00e1n, el alucinante Gabinete del doctor Caligaris o El Golem? No lo puedo saber, pero, en todo caso, tiendo a pensar que cuando escribi\u00f3 sobre el asunto deb\u00eda tenerlas en mente y de ah\u00ed que las considerara un eficaz medio para distraer, suspender h\u00e1bitos y, sobre todo, para hacer entrar en dimensiones inesperadas y desconocidas de modo que el sabor del alcohol dejara de atraer, as\u00ed sea por un momento, y la embriaguez eclesial reducirse a lo indispensable o irrenunciable que, sometido a ese examen de imaginario, terminar\u00eda por convertirse en un puro resto. Propone, sobre este razonamiento, instalar salas de cine cerca de las iglesias y las tabernas y no duda de que por el lado de la pantalla el ingreso a la pol\u00edtica se produzca sin que obreros y campesinos que no quieren ser llevados a ella por la fuerza entren por propio desarrollo intelectual.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>De aqu\u00ed se sacan varias consecuencias. La primera es que Trotski ten\u00eda una mirada que podemos llamar \u201cmoderna\u201d, sab\u00eda que pasaban cosas en el mundo cuyo valor no pod\u00eda ser ignorado y que lo m\u00e1s inteligente era acercarse a ellas y apropiarse de lo que proporcionaban, imaginaci\u00f3n, cambio, suspensi\u00f3n, distracci\u00f3n, fantas\u00eda. Tambi\u00e9n que hay algo de ut\u00f3pico o de candoroso en la pretensi\u00f3n de quitar del alcoholismo y de la religi\u00f3n a una poblaci\u00f3n m\u00e1s bien ruda y enemiga de que se toquen esas sagradas costumbres pero, en su favor, hay que reconocer que tanto \u00e9l como quienes lo acompa\u00f1aban en esa empresa de construir una nueva sociedad hab\u00edan heredado del Romanticismo la caliente imagen de la utop\u00eda y les resultaba muy duro renunciar a ello (no le cost\u00f3 tanto a Stalin). Pero lo que me parece m\u00e1s importante todav\u00eda es que eso que le atribuye al cine puede aplicarse a toda manifestaci\u00f3n art\u00edstica y literaria y de lo cual surge algo an\u00e1logo a una definici\u00f3n acerca de la funci\u00f3n del arte. En esa idea de detener el saber de la experiencia concreta y cotidiana, sea cual fuere, proponiendo un pensar que se infiltre en las cabezas y las lleve a dejar entrar im\u00e1genes, dimensiones desconocidas de la realidad, posibilidades imaginarias, saltos al vac\u00edo conceptuales, residir\u00eda una esencial virtud, un poderoso agente de cambio que act\u00faa en las sombras del inconsciente y que hace que los seres humanos comprendan m\u00e1s de lo que son y de lo que los rodea. El arte y la literatura, en suma, ser\u00edan de acuerdo con esta lectura las puertas de entrada a un reino de libertad que operando en el sujeto y su experiencia est\u00e9tica moment\u00e1nea se transmitir\u00eda a la sociedad en la que vive y le dar\u00eda solidez a una voluntad consciente sin la cual ning\u00fan cambio podr\u00eda tener fundamento.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Est\u00e1 fuera de mi alcance saber si Trotski conoc\u00eda, y estimaba, lo que estaban haciendo los llamados \u201cformalistas\u201d, espont\u00e1neos descubridores de, al menos, las propiedades b\u00e1sicas de la materia literaria, o los suprematistas, que acarreaban la revoluci\u00f3n a una idea de la pintura que cuestionaba seriamente el realismo transcriptivo; ambos intentos, as\u00ed como la m\u00fasica que, como se sabe, introdujeron una mirada moderna, fueron en la era staliniana borrados y algunos de sus promotores terminaron en Siberia. Quiz\u00e1s algo de eso, as\u00ed sea como resto, se puede ver en las discusiones de Trotski en M\u00e9xico con Andr\u00e9 Breton y Diego Rivera. En todo caso, creo que no se puede desconectar la idea de 1924 de una problem\u00e1tica mayor, que ata\u00f1e a la dif\u00edcil cuesti\u00f3n de la funci\u00f3n del arte, ese grano duro para toda reflexi\u00f3n sobre una cultura, sus necesidades y su forma en todo momento de su existencia. Y, por a\u00f1adidura, que una reflexi\u00f3n como \u00e9sa pueda reconocerse en Trotski lo saca del encierro en el que se lo pone en un exclusivo coto de caza de una acci\u00f3n pol\u00edtica que no termina de comprenderse muy bien.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p> <a title=\"P\u00e1gina 12\" href=\"http:\/\/www.pagina12.com.ar\/diario\/contratapa\/13-192688-2012-04-26.html\">http:\/\/www.pagina12.com.ar\/diario\/contratapa\/13-192688-2012-04-26.html<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Demi\u00e1n Paredes intenta, y a veces lo logra, hacerme compartir su fascinaci\u00f3n por la figura de Le\u00f3n Trotski, su vida, su obra y aun, y sobre todo para \u00e9l, la trascendencia que tendr\u00eda su pensamiento pol\u00edtico en su proyecci\u00f3n sobre el presente y el futuro de la sociedad, de la traumatizada y permanentemente en crisis [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[82],"tags":[],"class_list":["post-26430","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-munduanbarna"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.7 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Iconos y alcohol - Nabarralde<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"En todo caso, creo que no se puede desconectar la idea de 1924 de una problem\u00e1tica mayor, que ata\u00f1e a la dif\u00edcil cuesti\u00f3n de la funci\u00f3n del arte, ese grano duro para toda reflexi\u00f3n sobre una cultura, sus necesidades y su forma en todo momento de su existencia.\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/nabarralde.eus\/iconos-y-alcohol\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Iconos y alcohol - Nabarralde\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"En todo caso, creo que no se puede desconectar la idea de 1924 de una problem\u00e1tica mayor, que ata\u00f1e a la dif\u00edcil cuesti\u00f3n de la funci\u00f3n del arte, ese grano duro para toda reflexi\u00f3n sobre una cultura, sus necesidades y su forma en todo momento de su existencia.\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/nabarralde.eus\/iconos-y-alcohol\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Nabarralde\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/nabarraldefundazioa\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2012-04-27T12:22:04+00:00\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"No\u00e9 Jitrik\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"10 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/iconos-y-alcohol\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/iconos-y-alcohol\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Nabarralde\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\"},\"headline\":\"Iconos y alcohol\",\"datePublished\":\"2012-04-27T12:22:04+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/iconos-y-alcohol\\\/\"},\"wordCount\":1988,\"commentCount\":0,\"articleSection\":[\"Munduan Barna\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/iconos-y-alcohol\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/iconos-y-alcohol\\\/\",\"name\":\"Iconos y alcohol - Nabarralde\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#website\"},\"datePublished\":\"2012-04-27T12:22:04+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\"},\"description\":\"En todo caso, creo que no se puede desconectar la idea de 1924 de una problem\u00e1tica mayor, que ata\u00f1e a la dif\u00edcil cuesti\u00f3n de la funci\u00f3n del arte, ese grano duro para toda reflexi\u00f3n sobre una cultura, sus necesidades y su forma en todo momento de su existencia.\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/iconos-y-alcohol\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/iconos-y-alcohol\\\/\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/iconos-y-alcohol\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Iconos y alcohol\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/\",\"name\":\"Nabarralde\",\"description\":\"Kultur Ekimenak eta Sustapenak\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\",\"name\":\"Nabarralde\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Nabarralde\"},\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/author\\\/nagusia\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Iconos y alcohol - Nabarralde","description":"En todo caso, creo que no se puede desconectar la idea de 1924 de una problem\u00e1tica mayor, que ata\u00f1e a la dif\u00edcil cuesti\u00f3n de la funci\u00f3n del arte, ese grano duro para toda reflexi\u00f3n sobre una cultura, sus necesidades y su forma en todo momento de su existencia.","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/nabarralde.eus\/iconos-y-alcohol\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Iconos y alcohol - Nabarralde","og_description":"En todo caso, creo que no se puede desconectar la idea de 1924 de una problem\u00e1tica mayor, que ata\u00f1e a la dif\u00edcil cuesti\u00f3n de la funci\u00f3n del arte, ese grano duro para toda reflexi\u00f3n sobre una cultura, sus necesidades y su forma en todo momento de su existencia.","og_url":"https:\/\/nabarralde.eus\/iconos-y-alcohol\/","og_site_name":"Nabarralde","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/nabarraldefundazioa","article_published_time":"2012-04-27T12:22:04+00:00","author":"Nabarralde","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@Nabarralde","twitter_site":"@Nabarralde","twitter_misc":{"Escrito por":"No\u00e9 Jitrik","Tiempo de lectura":"10 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/iconos-y-alcohol\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/iconos-y-alcohol\/"},"author":{"name":"Nabarralde","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56"},"headline":"Iconos y alcohol","datePublished":"2012-04-27T12:22:04+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/iconos-y-alcohol\/"},"wordCount":1988,"commentCount":0,"articleSection":["Munduan Barna"],"inLanguage":"es"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/iconos-y-alcohol\/","url":"https:\/\/nabarralde.eus\/iconos-y-alcohol\/","name":"Iconos y alcohol - Nabarralde","isPartOf":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#website"},"datePublished":"2012-04-27T12:22:04+00:00","author":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56"},"description":"En todo caso, creo que no se puede desconectar la idea de 1924 de una problem\u00e1tica mayor, que ata\u00f1e a la dif\u00edcil cuesti\u00f3n de la funci\u00f3n del arte, ese grano duro para toda reflexi\u00f3n sobre una cultura, sus necesidades y su forma en todo momento de su existencia.","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/iconos-y-alcohol\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/nabarralde.eus\/iconos-y-alcohol\/"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/iconos-y-alcohol\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Iconos y alcohol"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#website","url":"https:\/\/nabarralde.eus\/","name":"Nabarralde","description":"Kultur Ekimenak eta Sustapenak","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/nabarralde.eus\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56","name":"Nabarralde","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","caption":"Nabarralde"},"url":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/author\/nagusia\/"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26430","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26430"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26430\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26430"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26430"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26430"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}