{"id":26392,"date":"2012-04-23T15:05:10","date_gmt":"2012-04-23T13:05:10","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/el-efecto-lucifer\/"},"modified":"2012-04-23T15:05:10","modified_gmt":"2012-04-23T13:05:10","slug":"el-efecto-lucifer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/el-efecto-lucifer\/","title":{"rendered":"El efecto Lucifer"},"content":{"rendered":"<p> <\/p>\n<p>La muerte de I\u00f1igo Cabacas por el impacto de una bola de goma disparada por la Polic\u00eda Aut\u00f3noma vasca nos ha devuelto a un viejo debate del que sus conclusiones hace tiempo que conocemos. No hace falta que Rodolfo Ares o los sindicatos corporativos policiales nos pongan sobre la mesa reflexiones de revistas del coraz\u00f3n. No hay excepcionalidad en la actuaci\u00f3n policial, sino la continuidad de una actividad prolongadamente malvada.<\/p>\n<p>Sabemos, y los propios psic\u00f3logos que manejan la actividad policial en Madrid, Par\u00eds y Arkaute as\u00ed lo han referido, que no se puede ser \u00abun pepino dulce en un barril de vinagre\u00bb, o por entendernos en nuestro lenguaje coloquial, que no es una manzana la podrida, sino que toda la cesta est\u00e1 podrida.<\/p>\n<p>Hay puertas abiertas de par en par a la impunidad, refrendadas por jueces, directores civiles, subsecretarios que son respetables padres de familia, leyes dispuestas a permitir los excesos. Hay toda una cadena de mando destinada precisamente a mantener el cesto podrido porque si las manzanas recuperaran su olor y su sabor original, el orden establecido se desmoronar\u00eda como un castillo de naipes azotado por un suave viento del oeste.<\/p>\n<p>Recordar\u00e1n que hace unos a\u00f1os el mundo se escandaliz\u00f3 con los sucesos de Abu Ghraib, cuando los carceleros estadounidenses torturaron y humillaron a sus prisioneros iraqu\u00edes, sacando fotograf\u00edas incluso de sus tropel\u00edas: simulacros de ejecuci\u00f3n, masturbaci\u00f3n y de sodom\u00eda. Los internos en Abu Ghraib fueron torturados y cuando alguno de ellos muri\u00f3, hubo m\u00e9dicos y funcionarios capaces de falsear los informes para encontrar argumentos con los que justificar la muerte.<\/p>\n<p>La distancia es enorme, pero no pude menos que recordarlos cuando \u00abDeia\u00bb hizo una entrevista an\u00f3nima (por supuesto) a un agente de la Ertzaintza que explicaba de manera vergonzante, y notoriamente contraria a los testigos, lo sucedido en los instantes previos a la muerte de I\u00f1igo Cabacas.<\/p>\n<p>En Abu Ghraib no se trat\u00f3 de una maldad cometida por un grupo de s\u00e1dicos, sino de un procedimiento estudiado para destruir la dignidad humana. No hab\u00eda s\u00e1dicos entre los soldados. Todas eran, aunque de extracci\u00f3n humilde y poca formaci\u00f3n, personas equilibradas. En aquella cr\u00f3nica se encontraron implicados desde m\u00e9dicos, psic\u00f3logos y cient\u00edficos hasta soldados de condici\u00f3n universal: padres de familia, excelentes maridos, trabajadores, profesores, religiosos&#8230; No eran, supuestamente, manzanas podridas.<\/p>\n<p>Y hoy, unos a\u00f1os m\u00e1s tarde, al leer en \u00abThe Guardian\u00bb a Lynndie England, la soldado estadounidense cuyas im\u00e1genes torturando a los presos de la c\u00e1rcel de Abu Ghraib dieron la vuelta al mundo, nos quedamos con la misma impresi\u00f3n de siempre: \u00abEllos eran los malos\u00bb, dice England. Y ante la maldad del enemigo el fin justifica los medios. La tortura y la muerte, sobre todo.<\/p>\n<p>La misma hip\u00f3tesis de Rodolfo Ares que, en su comparecencia en el Parlamento, para responder por la muerte del aficionado del Athletic, cit\u00f3 17 veces a ETA y \u00fanicamente 2 a I\u00f1igo Cabacas. \u00bfCu\u00e1l era el objetivo de su comparecencia? \u00bfJustificar una muerte o investigarla? Detr\u00e1s de su intervenci\u00f3n, sin duda, habr\u00eda un equipo de expertos que le marcar\u00edan su discurso y la incriminaci\u00f3n del enemigo y, por extensi\u00f3n, su alianza con los amigos. Como en Abu Ghraib, un equipo en la trastienda, compuesto por \u00abcient\u00edficos y psic\u00f3logos\u00bb.<\/p>\n<p>La maldad policial es intr\u00ednseca a la misma instituci\u00f3n desde el momento en que los objetivos son determinados por un grupo que intenta mantener las reglas de juego de un sistema favorable a sus intereses privados. Estamos aburridos, yo al menos, de escuchar hasta la saciedad esa divisi\u00f3n entre buenos y malos, entre un grupo que no tiene que ver con los desmanes de unas manzanas podridas.<\/p>\n<p>Si es que hay una frontera entre unos y otros, que lo dudo, son los \u00abpolic\u00edas buenos\u00bb, precisamente, los que mantienen ese sistema, los que nunca hacen nada por denunciar a los \u00abpolic\u00edas malos\u00bb. Nadie los denuncia p\u00fablicamente. En cuarenta a\u00f1os conozco excepciones en la excepci\u00f3n. M\u00ednimas. Los \u00abbuenos\u00bb son los que hacen que el sistema funcione. Es como la buena madre que permite a su c\u00f3nyuge maltratar a sus hijos sin oponerse, es el propio sistema.<\/p>\n<p>Lo vimos en 1976, cuando cientos de polic\u00edas entraron en Zaramaga a sangre y fuego, disparando y maltratando a los obreros reunidos en la iglesia gasteiztarra: cinco muertos. La orden fue determinante: \u00abadelante, tirad a matar\u00bb, como en los Sanfermines de Iru\u00f1ea de 1978. No tuvimos noticias, y mira que las buscamos, de agentes que ayudaran a los heridos, que rezaran un responso por los fallecidos. M\u00e1s bien lo contrario.<\/p>\n<p>La matanza de My Lai, en Vietnam en 1968, todo un s\u00edmbolo de mi generaci\u00f3n, ya nos hab\u00eda demostrado que nadie escapa a la norma general. No hay buenos, hasta los mejores sucumben para dar respuestas represivas si el ambiente es el predestinado. Nadie era violador, torturador y asesino en potencia. Y, sin embargo, todos lo fueron en la realidad.<\/p>\n<p>\u00abDie Welle\u00bb (La ola), dirigida en 2008 por Dennis Gansel, nos dio la medida de esa contaminaci\u00f3n. Nuevamente, la cesta de manzanas se pudri\u00f3, con una facilidad que nos dej\u00f3 aterrados. Un grupo de estudiantes de corte antisistema, alternativos, fue reconducido, a trav\u00e9s de t\u00e9cnicas grupales, hacia posturas filofascistas. Impresionante y real.<\/p>\n<p>Los expertos, en especial el psic\u00f3logo neoyorquino Philip Zimbardo, llaman a esta contaminaci\u00f3n con el t\u00edtulo de \u00abEl efecto Lucifer\u00bb. En 1971, junto a otros colegas, realiz\u00f3 una investigaci\u00f3n de la que probablemente, a pesar de que han pasado 40 a\u00f1os, hayan o\u00eddo hablar. La llev\u00f3 a cabo en la Universidad de Stanford (EEUU). Tom\u00f3 a estudiantes voluntarios para que actuaran de guardianes de una falsa c\u00e1rcel. El experimento deb\u00eda durar 15 d\u00edas, pero tuvo que interrumpirlo al sexto ante la dureza de la situaci\u00f3n creada. Los tranquilos y aburridos estudiantes se hab\u00edan convertido en brutales y s\u00e1dicos guardianes.<\/p>\n<p>Zimbardo escribi\u00f3 aquella experiencia mucho despu\u00e9s en, como he apuntado, \u00abEl efecto Lucifer\u00bb: Comprendiendo c\u00f3mo gente buena se transforma en mala. La lectura del psic\u00f3logo era espeluznante. Y la describ\u00eda en dos apartados: \u00abla mayor\u00eda silenciosa hace que algo sea aceptable\u00bb. Si nadie protesta, si la noticia no existe, los verdugos contin\u00faan implacablemente su tarea.<\/p>\n<p>La segunda ten\u00eda que ver con algo que cargamos desde hace much\u00edsimo tiempo: el anonimato de los victimarios. Ese anonimato, precisamente, convierte en bestias a polic\u00edas, funcionarios de prisiones y soldados en el frente. Un anonimato que va desde la X de la c\u00faspide de la pir\u00e1mide, hasta el \u00faltimo escalaf\u00f3n, cubierto con un pasamonta\u00f1as a los que eufem\u00edsticamente llaman \u00abverduguillos\u00bb. \u00a1Ay del lenguaje!<\/p>\n<p>Hemos o\u00eddo una y otra vez decir, en la cercan\u00eda y en la lejan\u00eda: \u00abyo no soy de esa clase de personas\u00bb. Y, sin embargo, esa clase de personas existen en una cantidad que debiera servir de reflexi\u00f3n. \u00bfQu\u00e9 incita a un agente a meter el palo de una escoba por la vagina de una detenida en la comisar\u00eda de la Polic\u00eda de Iru\u00f1ea, tal y como fue denunciado en el Juzgado de Instrucci\u00f3n n\u00famero 2 de Iru\u00f1ea? \u00bfPor qu\u00e9 un juez no se atrevi\u00f3 a seguir con aquel caso? \u00bfPor qu\u00e9 no hubo otros agentes que denunciaron al \u00abpoli malo\u00bb si ellos te\u00f3ricamente eran \u00abbuenos\u00bb?<\/p>\n<p>Los ejemplos se me agolpan en el cuaderno. Recuerdo las versiones tan encontradas con la muerte por infarto de Remi Aiestaran, concejal abertzale en Villabona, tras la actuaci\u00f3n de la  Ertzaintza. No hubo fisuras en la versi\u00f3n oficial. Esas versiones oficiales que, a pesar del rid\u00edculo, nunca han dejado de circular.<\/p>\n<p>Las circunstancias excepcionales son las que, finalmente, ponen a cada uno en su lugar. Las que al llegar ofrecen la perspectiva de cada uno de nosotros. Y es en ellas, en esta ocasi\u00f3n con motivo de la muerte de I\u00f1igo, donde no hemos encontrado m\u00e1s que continuidad. Continuidad de un discurso que sabemos hueco y que no nos hace sino confirmar que el cesto est\u00e1 podrido. Por el bien com\u00fan, Rodolfo Ares, si tuviera dignidad, deber\u00eda modificar su curriculum vitae.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><a title=\"Gara\" href=\"http:\/\/www.gara.net\/paperezkoa\/20120421\/335899\/es\/El-efecto-Lucifer\">http:\/\/www.gara.net\/paperezkoa\/20120421\/335899\/es\/El-efecto-Lucifer<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La muerte de I\u00f1igo Cabacas por el impacto de una bola de goma disparada por la Polic\u00eda Aut\u00f3noma vasca nos ha devuelto a un viejo debate del que sus conclusiones hace tiempo que conocemos. No hace falta que Rodolfo Ares o los sindicatos corporativos policiales nos pongan sobre la mesa reflexiones de revistas del coraz\u00f3n. [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[78],"tags":[],"class_list":["post-26392","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-egunekoa"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.7 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>El efecto Lucifer - Nabarralde<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"No hay excepcionalidad en la actuaci\u00f3n policial, sino la continuidad de una actividad prolongadamente malvada.\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/nabarralde.eus\/el-efecto-lucifer\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"El efecto Lucifer - Nabarralde\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"No hay excepcionalidad en la actuaci\u00f3n policial, sino la continuidad de una actividad prolongadamente malvada.\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/nabarralde.eus\/el-efecto-lucifer\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Nabarralde\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/nabarraldefundazioa\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2012-04-23T13:05:10+00:00\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"I\u00f1aki Ega\u00f1a\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"7 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/el-efecto-lucifer\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/el-efecto-lucifer\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Nabarralde\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\"},\"headline\":\"El efecto Lucifer\",\"datePublished\":\"2012-04-23T13:05:10+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/el-efecto-lucifer\\\/\"},\"wordCount\":1424,\"commentCount\":0,\"articleSection\":[\"Egunekoa\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/el-efecto-lucifer\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/el-efecto-lucifer\\\/\",\"name\":\"El efecto Lucifer - Nabarralde\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#website\"},\"datePublished\":\"2012-04-23T13:05:10+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\"},\"description\":\"No hay excepcionalidad en la actuaci\u00f3n policial, sino la continuidad de una actividad prolongadamente malvada.\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/el-efecto-lucifer\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/el-efecto-lucifer\\\/\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/el-efecto-lucifer\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"El efecto Lucifer\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/\",\"name\":\"Nabarralde\",\"description\":\"Kultur Ekimenak eta Sustapenak\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\",\"name\":\"Nabarralde\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Nabarralde\"},\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/author\\\/nagusia\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"El efecto Lucifer - Nabarralde","description":"No hay excepcionalidad en la actuaci\u00f3n policial, sino la continuidad de una actividad prolongadamente malvada.","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/nabarralde.eus\/el-efecto-lucifer\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"El efecto Lucifer - Nabarralde","og_description":"No hay excepcionalidad en la actuaci\u00f3n policial, sino la continuidad de una actividad prolongadamente malvada.","og_url":"https:\/\/nabarralde.eus\/el-efecto-lucifer\/","og_site_name":"Nabarralde","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/nabarraldefundazioa","article_published_time":"2012-04-23T13:05:10+00:00","author":"Nabarralde","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@Nabarralde","twitter_site":"@Nabarralde","twitter_misc":{"Escrito por":"I\u00f1aki Ega\u00f1a","Tiempo de lectura":"7 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/el-efecto-lucifer\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/el-efecto-lucifer\/"},"author":{"name":"Nabarralde","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56"},"headline":"El efecto Lucifer","datePublished":"2012-04-23T13:05:10+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/el-efecto-lucifer\/"},"wordCount":1424,"commentCount":0,"articleSection":["Egunekoa"],"inLanguage":"es"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/el-efecto-lucifer\/","url":"https:\/\/nabarralde.eus\/el-efecto-lucifer\/","name":"El efecto Lucifer - Nabarralde","isPartOf":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#website"},"datePublished":"2012-04-23T13:05:10+00:00","author":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56"},"description":"No hay excepcionalidad en la actuaci\u00f3n policial, sino la continuidad de una actividad prolongadamente malvada.","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/el-efecto-lucifer\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/nabarralde.eus\/el-efecto-lucifer\/"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/el-efecto-lucifer\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"El efecto Lucifer"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#website","url":"https:\/\/nabarralde.eus\/","name":"Nabarralde","description":"Kultur Ekimenak eta Sustapenak","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/nabarralde.eus\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56","name":"Nabarralde","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","caption":"Nabarralde"},"url":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/author\/nagusia\/"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26392","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26392"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26392\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26392"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26392"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26392"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}