{"id":26322,"date":"2012-04-12T09:26:02","date_gmt":"2012-04-12T07:26:02","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/el-placer-de-ser-tan-desgraciado-como-tu\/"},"modified":"2012-04-12T09:26:02","modified_gmt":"2012-04-12T07:26:02","slug":"el-placer-de-ser-tan-desgraciado-como-tu","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/el-placer-de-ser-tan-desgraciado-como-tu\/","title":{"rendered":"El placer de ser tan desgraciado como t\u00fa"},"content":{"rendered":"<p> <\/p>\n<p>En un art\u00edculo juvenil publicado en 1916 en <em>El grito del pueblo, <\/em>el gran te\u00f3rico marxista Antonio Gramsci denunciaba las matanzas de armenios en Turqu\u00eda y se dol\u00eda de la dificultad de los hombres para sentir como propio el dolor ajeno: \u201cEs siempre la misma historia. Para que un hecho nos interese, nos toque, es necesario que se torne parte de nuestra vida interior, es necesario que no se origine lejos de nosotros, que sea de personas que conocemos, de personas que pertenezcan al c\u00edrculo de nuestro espacio humano\u201d. Muchos siglos antes el fil\u00f3sofo Arist\u00f3teles hab\u00eda demostrado en su <em>Ret\u00f3rica<\/em> que la compasi\u00f3n, en efecto, es una cuesti\u00f3n de \u201cdistancia\u201d o, si se quiere, de \u201cmedia distancia\u201d: el dolor de los que est\u00e1n demasiado cerca nos resulta \u201chorroroso\u201d, el de los que est\u00e1n demasiado lejos \u201cindiferente\u201d.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 tiene que pasar para que a un ser humano le resulte indispensable el placer e insoportable el dolor de otro ser humano? Eso les ocurre, por ejemplo, a las madres de ambos sexos cuando ven gozar o sufrir a sus hijos. Pero incluso si la radical \u201cocupaci\u00f3n del lugar del otro\u201d propia de la maternidad tiene una potencialidad universal, su objeto no deja de ser limitado y particular, restringido al m\u00e1s cercano parentesco. Cuando esta \u201cocupaci\u00f3n\u201d -que nos hace intolerable el dolor ajeno- se extiende a <em>cualquier otro<\/em> y alcanza a los desconocidos, nos encontramos frente a lo que Tzvetan Todorov ha llamado \u201cmoral de simpat\u00eda\u201d: ese impulso de identificaci\u00f3n total con los dem\u00e1s, de sumersi\u00f3n completa en las emociones del otro, que llev\u00f3 a algunos no-jud\u00edos, al margen de principios o ideolog\u00edas, a subirse de un salto a los vagones con destino a Auschwitz, sin pens\u00e1rselo dos veces, como por un reflejo moral incondicionado y absoluto que no les permit\u00eda no sufrir lo mismo que la m\u00e1s sufriente de las criaturas de este mundo. Ese mismo impulso llev\u00f3, por ejemplo, a la fil\u00f3sofa y m\u00edstica francesa Simone Weil, refugiada en Londres, a dejar de comer y morir voluntariamente de inanici\u00f3n para compartir as\u00ed las penalidades de las v\u00edctimas del nazismo y de la guerra en Europa.<\/p>\n<p>Digamos que es antropol\u00f3gicamente normal una cierta ceguera emocional frente al sufrimiento lejano y que hay algo excepcionalmente ejemplar en la \u201csantidad\u201d del que experimenta como propio el dolor ajeno, por remoto o an\u00f3nimo que sea. Durante los \u00faltimos a\u00f1os, desde estas p\u00e1ginas, he tratado de describir el capitalismo, desde el punto de vista social, como una especie de \u201cruptura antropol\u00f3gica\u201d que impon\u00eda la indiferencia como norma de todos los intercambios humanos, y esto no como consecuencia de una doctrina o de un discurso sino de la generalizaci\u00f3n y aceleraci\u00f3n de la forma \u201cmercanc\u00eda\u201d: el tiempo de la digesti\u00f3n -con sus im\u00e1genes publicitarias inmediatamente solubles, como el Nescaf\u00e9- ha sustituido al tiempo narrativo, que es el de las monta\u00f1as, la maternidad y la poes\u00eda. Es la mercanc\u00eda misma, y el el hecho de devenir todo mercanc\u00eda, lo que impide un compromiso emocional -ni siquiera visual- con los otros cuerpos. En ese contexto, la b\u00fasqueda de intensidades placenteras, sucesivas y desconectadas entre s\u00ed, hace imposible, como he escrito otras veces, tanto la consistencia misma de las cosas como el desarrollo, en sentido estricto, de una \u201cbiograf\u00eda\u201d. No tenemos ni objetos ni experiencias; s\u00f3lo emociones puras, autistas, emancipadas de todo referente exterior.<\/p>\n<p>La paradoja estriba en que la emoci\u00f3n misma es tan indiferente al objeto que podemos apetecer, como una golosina, la experiencia <em>en el propio cuerpo<\/em> del dolor ajeno. Queremos experimentarlo todo, la gama entera de las emociones humanas, como en un banquete queremos probar todas las carnes y todos los pasteles. Es sin duda el colmo del nihilismo; es decir, de la ruptura de todo v\u00ednculo con la realidad. \u00bfMe morir\u00e9 sin haber comido ancas de rana o caviar? \u00bfSin conocer Tombuct\u00fa? \u00bfSin haber hecho el amor en un avi\u00f3n? \u00bfSin haber vivido un terremoto? \u00bfSin haber sufrido un asalto armado o una violaci\u00f3n?<\/p>\n<p>As\u00ed est\u00e1n las cosas. Hasta ahora quer\u00edamos conocer sobre todo las emociones del poder o de la fuerza y hab\u00eda agencias tur\u00edsticas que organizaban cacer\u00edas de prostitutas desnudas con rifles de pintura o incluso ataques reales a la poblaci\u00f3n palestina en Israel. Pero queremos saber tambi\u00e9n qu\u00e9 sienten los d\u00e9biles, los sometidos, los marginados. En el Estado de Hidalgo, en M\u00e9xico, el parque EcoAlberto ofrece aguas termales, paseos en kayak y barbacoas espectaculares. Pero la m\u00e1xima atracci\u00f3n es otra. Por apenas 6 euros adicionales, grupos de entre 50 y 100 turistas pueden vivir la experiencia simulada de un viaje ilegal a los EEUU a trav\u00e9s del R\u00edo Grande. Durante cuatro horas de marcha nocturna a trav\u00e9s de realistas recreaciones paisaj\u00edsticas, los aventureros vadean r\u00edos fangosos, afrontan temibles serpientes, atraviesan desiertos y desaf\u00edan a las patrullas fronterizas, que les persiguen con sirenas ululantes y altavoces amenazantes. El miedo, la incertidumbre, el fr\u00edo y el dolor se convierten en emociones manufacturadas, consumibles en peque\u00f1as tabletas, para los turistas estadounidenses. Queremos saber tambi\u00e9n lo que sienten <em>ellos<\/em>; es nuestro derecho -pues somos ricos- experimentar lo que s\u00f3lo los pobres experimentan. Esa es la diferencia: ellos nunca podr\u00e1n darse un masaje en una estaci\u00f3n termal, pero nosotros podemos permitirnos el lujo de recibir una paliza, por probar, a manos de un polic\u00eda de aduanas.<\/p>\n<p>A medida que la crisis se agrave en Europa y m\u00e1s gente viva a la intemperie o haga cola para comer una sopa de caridad, veremos cosas como \u00e9sta. Puede ser un buen negocio. Los pocos ricos que queden pagar\u00e1n grandes cantidades para saber lo que se siente y pasar una noche durmiendo a nuestro lado entre cartones; o buscar al amanecer en la basura un raspa de pescado; o vestir unas horas unos andrajos. Nada humano me es ajeno. Con dinero se puede probar de todo. \u00bfA qui\u00e9n no le gustar\u00eda experimentar las emociones de Auschwitz con un gu\u00eda oficial y sin gas de verdad en la \u00faltima parada?<\/p>\n<p>Es as\u00ed c\u00f3mo el dolor del otro, en la propia carne, se convierte en la forma extrema de la indiferencia. Quiero saber qu\u00e9 placer se siente al ser tan desgraciado como t\u00fa.<\/p>\n<p>El capitalismo, s\u00ed, es un nihilismo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><a title=\"Rebeli\u00f3n\" href=\"http:\/\/www.rebelion.org\/noticia.php?id=147834\">http:\/\/www.rebelion.org\/noticia.php?id=147834<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En un art\u00edculo juvenil publicado en 1916 en El grito del pueblo, el gran te\u00f3rico marxista Antonio Gramsci denunciaba las matanzas de armenios en Turqu\u00eda y se dol\u00eda de la dificultad de los hombres para sentir como propio el dolor ajeno: \u201cEs siempre la misma historia. Para que un hecho nos interese, nos toque, es [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[79],"tags":[],"class_list":["post-26322","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nabarmena"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.7 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>El placer de ser tan desgraciado como t\u00fa - Nabarralde<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"Es as\u00ed c\u00f3mo el dolor del otro, en la propia carne, se convierte en la forma extrema de la indiferencia. Quiero saber qu\u00e9 placer se siente al ser tan desgraciado como t\u00fa.\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/nabarralde.eus\/el-placer-de-ser-tan-desgraciado-como-tu\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"El placer de ser tan desgraciado como t\u00fa - Nabarralde\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Es as\u00ed c\u00f3mo el dolor del otro, en la propia carne, se convierte en la forma extrema de la indiferencia. Quiero saber qu\u00e9 placer se siente al ser tan desgraciado como t\u00fa.\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/nabarralde.eus\/el-placer-de-ser-tan-desgraciado-como-tu\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Nabarralde\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/nabarraldefundazioa\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2012-04-12T07:26:02+00:00\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Santiago Alba Rico\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"6 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/el-placer-de-ser-tan-desgraciado-como-tu\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/el-placer-de-ser-tan-desgraciado-como-tu\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Nabarralde\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\"},\"headline\":\"El placer de ser tan desgraciado como t\u00fa\",\"datePublished\":\"2012-04-12T07:26:02+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/el-placer-de-ser-tan-desgraciado-como-tu\\\/\"},\"wordCount\":1119,\"commentCount\":0,\"articleSection\":[\"Nabarmena\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/el-placer-de-ser-tan-desgraciado-como-tu\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/el-placer-de-ser-tan-desgraciado-como-tu\\\/\",\"name\":\"El placer de ser tan desgraciado como t\u00fa - Nabarralde\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#website\"},\"datePublished\":\"2012-04-12T07:26:02+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\"},\"description\":\"Es as\u00ed c\u00f3mo el dolor del otro, en la propia carne, se convierte en la forma extrema de la indiferencia. Quiero saber qu\u00e9 placer se siente al ser tan desgraciado como t\u00fa.\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/el-placer-de-ser-tan-desgraciado-como-tu\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/el-placer-de-ser-tan-desgraciado-como-tu\\\/\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/el-placer-de-ser-tan-desgraciado-como-tu\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"El placer de ser tan desgraciado como t\u00fa\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/\",\"name\":\"Nabarralde\",\"description\":\"Kultur Ekimenak eta Sustapenak\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\",\"name\":\"Nabarralde\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Nabarralde\"},\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/author\\\/nagusia\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"El placer de ser tan desgraciado como t\u00fa - Nabarralde","description":"Es as\u00ed c\u00f3mo el dolor del otro, en la propia carne, se convierte en la forma extrema de la indiferencia. Quiero saber qu\u00e9 placer se siente al ser tan desgraciado como t\u00fa.","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/nabarralde.eus\/el-placer-de-ser-tan-desgraciado-como-tu\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"El placer de ser tan desgraciado como t\u00fa - Nabarralde","og_description":"Es as\u00ed c\u00f3mo el dolor del otro, en la propia carne, se convierte en la forma extrema de la indiferencia. Quiero saber qu\u00e9 placer se siente al ser tan desgraciado como t\u00fa.","og_url":"https:\/\/nabarralde.eus\/el-placer-de-ser-tan-desgraciado-como-tu\/","og_site_name":"Nabarralde","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/nabarraldefundazioa","article_published_time":"2012-04-12T07:26:02+00:00","author":"Nabarralde","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@Nabarralde","twitter_site":"@Nabarralde","twitter_misc":{"Escrito por":"Santiago Alba Rico","Tiempo de lectura":"6 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/el-placer-de-ser-tan-desgraciado-como-tu\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/el-placer-de-ser-tan-desgraciado-como-tu\/"},"author":{"name":"Nabarralde","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56"},"headline":"El placer de ser tan desgraciado como t\u00fa","datePublished":"2012-04-12T07:26:02+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/el-placer-de-ser-tan-desgraciado-como-tu\/"},"wordCount":1119,"commentCount":0,"articleSection":["Nabarmena"],"inLanguage":"es"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/el-placer-de-ser-tan-desgraciado-como-tu\/","url":"https:\/\/nabarralde.eus\/el-placer-de-ser-tan-desgraciado-como-tu\/","name":"El placer de ser tan desgraciado como t\u00fa - Nabarralde","isPartOf":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#website"},"datePublished":"2012-04-12T07:26:02+00:00","author":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56"},"description":"Es as\u00ed c\u00f3mo el dolor del otro, en la propia carne, se convierte en la forma extrema de la indiferencia. Quiero saber qu\u00e9 placer se siente al ser tan desgraciado como t\u00fa.","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/el-placer-de-ser-tan-desgraciado-como-tu\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/nabarralde.eus\/el-placer-de-ser-tan-desgraciado-como-tu\/"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/el-placer-de-ser-tan-desgraciado-como-tu\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"El placer de ser tan desgraciado como t\u00fa"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#website","url":"https:\/\/nabarralde.eus\/","name":"Nabarralde","description":"Kultur Ekimenak eta Sustapenak","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/nabarralde.eus\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56","name":"Nabarralde","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","caption":"Nabarralde"},"url":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/author\/nagusia\/"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26322","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26322"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26322\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26322"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26322"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26322"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}