{"id":26166,"date":"2012-03-08T19:42:00","date_gmt":"2012-03-08T17:42:00","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/los-arabes-y-la-dinamica-de-las-revoluciones\/"},"modified":"2012-03-08T19:42:00","modified_gmt":"2012-03-08T17:42:00","slug":"los-arabes-y-la-dinamica-de-las-revoluciones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/los-arabes-y-la-dinamica-de-las-revoluciones\/","title":{"rendered":"Los \u00e1rabes y la din\u00e1mica de las revoluciones"},"content":{"rendered":"<p> <\/p>\n<p>SI bien cada momento de la historia es diferente del anterior, tambi\u00e9n comparten todos muchos puntos en com\u00fan. A fin de cuentas, sus protagonistas \u00faltimos, los seres humanos como usted o como yo, siempre somos los mismos. M\u00e1s evolucionados, mejor educados, m\u00e1s interconectados, pero los mismos hombres y mujeres en esencia.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Prueba de esto es que acontecimientos hist\u00f3ricos tan diferentes tanto por su \u00e9poca como por el lugar en el que se produjeron como las revoluciones francesa (1789) y rusa (1917), e incluso otras como las diversas revoluciones americanas del s. XIX o las que a lo largo del siglo XX agitaron a m\u00faltiples naciones del Tercer Mundo, comparten una serie de puntos comunes. Una especie de patr\u00f3n de actuaci\u00f3n general a todas ellas.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>En primer lugar, esto es l\u00f3gico, las revoluciones las comienzan siempre grupos oprimidos. Sin embargo, y esto ya s\u00ed es menos obvio, no se trata nunca de las enormes masas de oprimidos, sino que se trata de peque\u00f1os grupos con fuerza pero sin poder real: los burgueses en la Francia de Luis XVI, los mencheviques y bolcheviques en la  Rusia de Nicolas II, los criollos en la Am\u00e9rica de Bolivar\u2026 Grupos peque\u00f1os que, eso s\u00ed, saben ganarse el apoyo de la gran masa de oprimidos, de la que se ponen a su frente, aunque nunca lleguen a formar parte de ella. Ni lo pretendan siquiera.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>En segundo lugar est\u00e1 el hecho de que, una vez amalgamados los intereses de esa minor\u00eda detonante y de esas masas inflamables, al ser activadas las revoluciones, se desata un enorme torrente de ilusiones: los campesinos aspiran a adquirir tierras, los obreros mejoras en sus f\u00e1bricas, los burgueses reconocimiento\u2026 Todos comparten su deseo de cambiar las cosas, de derribar el r\u00e9gimen previo, pero cada cual aspira a construir un futuro diferente. Y por esto mismo se derivan el tercer y cuarto punto general a todas las revoluciones a lo largo de la historia: que las revoluciones implican una gigantesca turbulencia interna, una gran inestabilidad y que, a consecuencia de esta misma, tarde o temprano a toda revoluci\u00f3n le sigue una contrarrevoluci\u00f3n, dirigida por una facci\u00f3n de los revolucionarios, y dirigida a imponer el orden y la calma sobre sus antiguos compa\u00f1eros de viaje m\u00e1s d\u00edscolos, sobre todo aquellos que aspiran a seguir la revoluci\u00f3n o a exportarla a otros pa\u00edses. A Lenin le sigui\u00f3 Stalin, a la  Convenci\u00f3n francesa el Directorio y luego Napole\u00f3n, y los indios americanos son el triste testimonio de que los nuevos gobiernos independientes posimperiales no les trataron en absoluto mejor de lo que les hab\u00edan tratado antes los virreyes europeos.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Algo as\u00ed est\u00e1 pasando ahora mismo en los pa\u00edses \u00e1rabes que hace unos meses ard\u00edan en el fuego revolucionario. En Egipto el ej\u00e9rcito, cuya indolente posici\u00f3n posibilit\u00f3 la ca\u00edda de Mubarak, se niega ahora a ceder un \u00e1pice de su poder y reprime a quienes siquiera lo proponen. En T\u00fanez son los islamistas los que est\u00e1n erradicando poco a poco todo lo que de occidental (l\u00e9ase liberal, socialista, dem\u00f3crata, comunista, nacionalista\u2026) pueda haber en el pa\u00eds para acercarse cada vez m\u00e1s a las teocracias del Golfo como Arabia Saudita, a cambio de ingentes sumas de petrod\u00f3lares. Y en Libia, pese a que a\u00fan campa el caos, son los islamistas m\u00e1s radicales del Grupo Isl\u00e1mico Combatiente Libio, los que se est\u00e1n haciendo m\u00e1s fuertes. De momento vuelta a la poligamia y a la ley isl\u00e1mica. Parca revoluci\u00f3n la suya.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>No son no, en absoluto, partidarios de Al Qaeda. Poco o nada comparten con el perfil del ves\u00e1nico terrorista aislado en la frontera de Afganist\u00e1n y Pakist\u00e1n o en las yermas tierras de Somalia. Sin embargo o\u00edrles hablar de mujeres y homosexuales provoca algo m\u00e1s que una intensa desaz\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>A su vez, la enorme inestabilidad desatada tras las revoluciones est\u00e1 convirtiendo al Magreb y a sus vecinos del sur, los pa\u00edses del Sahel, en una aut\u00e9ntica olla a presi\u00f3n en la que el tr\u00e1fico de armas y la libre circulaci\u00f3n de c\u00e9lulas terroristas es moneda com\u00fan de cada d\u00eda. Tanto es as\u00ed que las consecuencias de esta inestabilidad han llegado ya a las puertas de Nigeria, hasta hace poco un remanso de paz y de entendimiento entre religiones. Son din\u00e1micas propias de todas revoluci\u00f3n y poco se puede hacer ante esto, como poco se pudo hacer en otras revoluciones pasadas. Intervenir militarmente como se hizo en 1793 contra Francia o en 1917 contra la URSS ser\u00eda un error como lo fue entonces. Aunque tambi\u00e9n es cierto que, por esto mismo, permitir que los islamistas m\u00e1s radicales terminen de laminar a los dem\u00f3cratas norteafricanos que sobrevivieron a los dictadores ya depuestos tambi\u00e9n ser\u00eda algo imperdonable.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>En todo caso, una buena idea puede ser ocuparse menos de nuestras inversiones estrat\u00e9gicas en esos pa\u00edses y algo m\u00e1s de sus sociedades. A fin de cuentas uno, en cualquier momento de la historia y en cualquier lugar y cultura, esto tambi\u00e9n es una constante, solo recoge lo que siembra.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><a title=\"Noticias de Gipuzkoa\" href=\"http:\/\/www.noticiasdegipuzkoa.com\/2012\/03\/06\/opinion\/tribuna-abierta\/los-arabes-y-la-dinamica-de-las-revoluciones\">http:\/\/www.noticiasdegipuzkoa.com\/2012\/03\/06\/opinion\/tribuna-abierta\/los-arabes-y-la-dinamica-de-las-revoluciones<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SI bien cada momento de la historia es diferente del anterior, tambi\u00e9n comparten todos muchos puntos en com\u00fan. A fin de cuentas, sus protagonistas \u00faltimos, los seres humanos como usted o como yo, siempre somos los mismos. 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