{"id":25910,"date":"2012-01-26T15:57:59","date_gmt":"2012-01-26T13:57:59","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/el-argumentario-de-upn-catecismo-laudatorio-de-fernando-el-catolico\/"},"modified":"2012-01-26T15:57:59","modified_gmt":"2012-01-26T13:57:59","slug":"el-argumentario-de-upn-catecismo-laudatorio-de-fernando-el-catolico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/el-argumentario-de-upn-catecismo-laudatorio-de-fernando-el-catolico\/","title":{"rendered":"El argumentario de UPN, Catecismo laudatorio de Fernando el Cat\u00f3lico"},"content":{"rendered":"<p>El Argumentario de UPN es una suerte de catecismo para simples, elaborado de cara al 2012 y\u00a0 temiendo, muy previsiblemente, la que se les viene encima. Ha sido concebido aparentemente para consumo interno del partido, puesto que, aunque se avisa de que es un instrumento para manejarse en debates y dem\u00e1s, la verdad es que con ese nivel de rigor y de profundizaci\u00f3n, quien acuda a un debate m\u00e1s all\u00e1 de las puertas de la sede del partido est\u00e1 irremisiblemente perdido y corre serio peligro de hacer el rid\u00edculo.<\/p>\n<p>Sus carencias se manifiestan a diferentes niveles. As\u00ed, a un nivel general, podemos decir que:<br \/>1. Se centra casi exclusivamente en 1512, y pasa casi por encima del resto de fechas, 1516, 1521 y 1522.<br \/>2. Dedica sus mayores esfuerzos a lavar la cara de Fernando el Cat\u00f3lico, a quien se ensalza hasta niveles de peloteo nunca alcanzados en la historiograf\u00eda navarra, aunque hace ya mucho tiempo que autores de diferentes \u00e1mbitos y procedencias han demostrado el car\u00e1cter retorcido y maquiav\u00e9lico del personaje. El verdadero objetivo de este argumentario parece ser demostrar la bondad de las intenciones del rey espa\u00f1ol. Es ciertamente sorprendente, y m\u00e1s a\u00fan de quien pretende defender las esencias navarras.<br \/>3. Ignora por completo los episodios b\u00e9licos, se centra en aspectos jur\u00eddicos y evita nombrar personajes y escenarios, para convertir la conquista en un mero cambio de dinast\u00eda, una cuesti\u00f3n jur\u00eddica, blandita y na\u00eff. Ignora sistem\u00e1ticamente las situaciones inc\u00f3modas como Noain o Amaiur, las ejecuciones p\u00fablicas y las muertes \u00abmisteriosas\u00bb de legitimistas como el mariscal y los Belaz de Medrano mientras estaban en prisi\u00f3n, etc.<br \/>4. Se basa en una bibliograf\u00eda superada, escrita hace a\u00f1os ya totalmente amortizada.<\/p>\n<p>A un nivel m\u00e1s pormenorizado, no obstante, podr\u00edamos entresacar algunos aspectos relevantes, atendiendo a un agrupamiento tem\u00e1tico:<\/p>\n<p><strong><br \/>Bloque 1. P\u00e1ginas 1-2. <\/strong><\/p>\n<p>A. Se defiende que el enfrentamiento entre beaumonteses y agramonteses reflejaba en realidad la divisi\u00f3n de los navarros entre\u00a0 una voluntad pro-castellana y otra pro-francesa. De este modo se sugiere, de manera bastante malintencionada, que la suerte de Navarra estaba echada, y que se trataba tan solo de dirimir si en adelante ser\u00edamos parte de Espa\u00f1a o de Francia, y que los navarros luchaban entre s\u00ed por ello.<\/p>\n<p>B. Se dice, de manera alevosa adem\u00e1s, y como prueba del pernicioso \u00abafrancesamiento\u00bb de los reyes de Navarra, que resid\u00edan en Ultrapuertos, y se afirma que vinieron a Pamplona gracias a la protecci\u00f3n que las tropas de Fernando el Cat\u00f3lico (cfr. el Falsario) les dieron.<\/p>\n<p>C. Se agarran a la teor\u00eda de la historiograf\u00eda tradicional, que sosten\u00eda que la conquista de Navarra (\u00a1ya no dicen \u00abanexi\u00f3n\u00bb!) fue consecuencia de las guerras entre beaumonteses y agramonteses, o, m\u00e1s a\u00fan, que Fernando el Cat\u00f3lico (cfr. el Falsario) tuvo que venir a poner orden porque Navarra era ingobernable.<\/p>\n<p>A. Esto es una falsedad clamorosa. La lucha entre beaumonteses y agramonteses precede en mucho a la rivalidad franco-espa\u00f1ola. Est\u00e1 demostrado que las luchas se hab\u00edan iniciado ya para el a\u00f1o 1300, y tuvieron car\u00e1cter de guerra privada hasta que se inici\u00f3 el conflicto din\u00e1stico entre el Pr\u00edncipe de Viana, al que apoyaron los beaumonteses, y su padre, que precisamente era un noble castellano (!), y a quien apoyaban los agramonteses (vaya contradicci\u00f3n con lo que dicen ellos&#8230;).\u00a0 Como prueba de que ni siquiera el conflicto din\u00e1stico era el verdadero trasfondo de la lucha, est\u00e1 el hecho de que, a la muerte de ambos protagonistas (en 1461 y 1479) la lucha prosigui\u00f3 como si nada. En resumen, el odio entre ambos bandos era visceral y muy antiguo, y funcionaba de manera independiente a los vaivenes din\u00e1sticos y a la pol\u00edtica internacional. Cosa que sabe, o deber\u00eda saber al menos, cualquiera que ha buceado en los archivos o que conozca someramente la bibliograf\u00eda.<\/p>\n<p>Los agramonteses del horizonte de 1500 nunca sostuvieron otra cosa que la independencia de Navarra, cosa que tambi\u00e9n deseaba buen n\u00famero de los propios beaumonteses, entre ellos algunos de los m\u00e1s relevantes clanes de este bando, como los Lusa, los Maule\u00f3n o los Lasaga. La prueba de esto es que, tomando por ejemplo el caso de la linajuda familia beaumontesa de los Maule\u00f3n, uno de los hermanos de la familia, Carlos, muri\u00f3 en la batalla de Noain, y sus hermanos menores, Luis y V\u00edctor, se cuentan entre los \u00faltimos defensores de Amaiur. Y la proporci\u00f3n de beaumonteses descontentos con la conquista aumentar\u00eda con el tiempo, como la bibliograf\u00eda m\u00e1s reciente referida a la conquista se ha ocupado de demostrar.<\/p>\n<p>B. Adem\u00e1s, en este catecismo de UPN se oculta de manera malintencionada que, si los reyes de Navarra residieron en Ultrapuertos y no vinieron a Pamplona hasta 1494, fue ni m\u00e1s ni menos porque el conde de Ler\u00edn, Lu\u00eds de Beaumont, controlaba la capital y se lo imped\u00eda. De hecho, los reyes no pudieron ser coronados en Pamplona hasta esa fecha y, cuando vinieron a la capital, se encontraron que Beaumont les hab\u00eda cerrado las puertas, y tuvieron que pasar la noche en Eg\u00fc\u00e9s. Esto tambi\u00e9n es muy conocido, y es la verdadera raz\u00f3n de que residieran durante un tiempo fuera. As\u00ed que dejarlo caer sin dar la verdadera explicaci\u00f3n es una burda y torticera manipulaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En cuanto a que las tropas de Fernando proteg\u00edan Navarra&#8230; es totalmente inexacto, falso. La presencia de tropas castellanas en las mugas, m\u00e1s all\u00e1 de justificaciones \u00abad hoc\u00bb, obedec\u00eda a la pol\u00edtica de acoso militar y diplom\u00e1tico que Castilla ejerc\u00eda sobre Navarra. Todo un cerco pol\u00edtico, que inclu\u00eda amenazas, incursiones militares en las fronteras y la toma de castillos. Y de forma muy especial a la protecci\u00f3n a los rebeldes beaumonteses. Es decir, justamente lo contrario a lo que se dice en el catecismo.<\/p>\n<p>C. En cuanto a la idea de que Fernando el Cat\u00f3lico tuvo que invadir Navarra para terminar con la guerra de banderizos, es igualmente falso. Incluso en la p\u00e1gina 2 se dice, por cierto de manera muy torpe para su argumentaci\u00f3n, que los beaumonteses hab\u00edan sido aplastados para 1507. Pues claro que s\u00ed. La guerra de banderizos est\u00e1 finiquitada para 1507, el conde de Ler\u00edn est\u00e1 desterrado y el bando beaumont\u00e9s desactivado. Por lo tanto la guerra civil hab\u00eda terminado antes de la conquista. No en vano J.M. Lacarra, el mejor medievalista navarro, sostiene que, en los pocos a\u00f1os en que pudieron gobernar libremente Juan III y Catalina I, lo hicieron dando muestras de \u00abbuen juicio\u00bb. As\u00ed lo demuestra el hecho de que consiguieran cerrar un ciclo banderizo que hab\u00eda durado dos siglos, y que ninguno de los reyes anteriores hab\u00eda conseguido parar, incluidos el en\u00e9rgico Carlos II y su hijo el magn\u00edfico Carlos III. <\/p>\n<p>En realidad, la verdadera raz\u00f3n de la conquista es justamente la contraria a la planteada por el catecismo. Fue precisamente la derrota beaumontesa (junto a ciertas circunstancias internacionales) la que precipit\u00f3 la invasi\u00f3n, puesto que Fernando el Cat\u00f3lico (cfr. el Falsario) no estaba dispuesto a aceptar la existencia de una Navarra unida, pacificada, estable y gobernable. Por eso invadi\u00f3 Navarra justo cuando los beaumonteses fueron derrotados.<\/p>\n<p><strong><br \/>Bloque 2. P\u00e1ginas 3-6<\/strong><\/p>\n<p>A: Se dedica buena parte de este tramo a justificar la conquista desde un punto de vista pol\u00edtico. As\u00ed, se dice que habr\u00eda estado motivada por una supuesta alianza anti-espa\u00f1ola de Navarra con la Francia de Lu\u00eds XII. Se mencionan las presiones francesas para que Navarra se uniera a ella en su guerra contra Espa\u00f1a, y se define el tratado franco-navarro de Blois nada menos que como \u00abp\u00e9rdida de la neutralidad navarra\u00bb.<\/p>\n<p>B. Se mencionan adem\u00e1s las c\u00e9lebres bulas pontificias (Pastor Ille caelestis y Exigit Contumacium), en las cuales el Papa justificar\u00eda la conquista de Navarra.<\/p>\n<p>C. Se habla tambi\u00e9n de la conquista militar propiamente dicha. Bueno, para ser m\u00e1s exactos, se dedican 11 miserables l\u00edneas a hacer el relato de la guerra. <\/p>\n<p>A. Est\u00e1 incontestablemente demostrado que el objetivo \u00faltimo de la pol\u00edtica exterior de Navarra no estaba orientado a atacar a Espa\u00f1a sino a conseguir la neutralidad. As\u00ed lo sostiene el propio Lacarra, que bautiz\u00f3 la estrategia de Juan III de Navarra como \u00abpol\u00edtica de balanc\u00edn\u00bb, precisamente por ello. Es inaudito, desde un punto de vista hist\u00f3rico, sugerir, como en el catecismo se hace, que Navarra quisiese una alianza con Francia para atacar a Espa\u00f1a. El tratado de Blois era un tratado defensivo, no agresivo, y tan solo supon\u00eda no franquear el paso a quien pretendiera cruzar su territorio para atacar al otro, as\u00ed como defenderse mutuamente. Es decir, eran los mismos t\u00e9rminos en los que se hab\u00eda firmado con Espa\u00f1a el tratado de 1494, y que se cita en la p\u00e1g. 1 sin que aparentemente el autor se de cuenta de su contradicci\u00f3n. Es decir, Navarra pretendi\u00f3, en momentos diferentes y con tratados muy similares, mantener una simetr\u00eda en su relaci\u00f3n con Francia y Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>El gran problema del momento no era el tratado de Blois, ni que Navarra quisiese ser neutral. El problema era la propia figura pol\u00edtica de Fernando el Cat\u00f3lico (cfr. el Falsario). As\u00ed, no es ajustado decir que Fernando el Cat\u00f3lico esgrimi\u00f3 la v\u00edspera del tratado una \u00abversi\u00f3n\u00bb del tratado de Blois. En realidad, lo que esgrimi\u00f3 fue un documento que no ten\u00eda ninguna veracidad, en el cual se dec\u00edan falsedades del pelo de que Navarra planeaba conquistar Gipuzkoa con ayuda de Francia. Y nada de eso figura en el tratado de Blois del 18 de julio de 1512. Fue una burda manipulaci\u00f3n. Una m\u00e1s.<\/p>\n<p>Pero es que, adem\u00e1s, proponer que la conquista fue motivada por la firma del tratado es una impostura vergonzosa. El tratado se firm\u00f3 en Blois el 18 de julio, y la invasi\u00f3n fue ordenada el d\u00eda 19, cuando el Duque de Alba recibi\u00f3 la orden de romper las fronteras. Es evidente que las \u00f3rdenes no son consecuencia del tratado de Blois. Los planes estaban trazados de antemano, se hab\u00edan realizado consultas jur\u00eddicas, las rutas de penetraci\u00f3n estaban establecidas, los soldados concentrados en Vitoria, y los peones, azadoneros, acemileros etc. contratados de antemano para esta campa\u00f1a. \u00bfO es que alguien puede pensar que, en aquella \u00e9poca, fuera posible obtener la informaci\u00f3n fiable de Blois el d\u00eda 18, trasladarla a la corte espa\u00f1ola, deliberar, tomar las decisiones apropiadas y enviar los correos correspondientes al Duque para el d\u00eda 19, en el escaso margen de unas horas? Los autores del catecismo, al parecer, as\u00ed lo creen. Y lo que es peor, pretenden que nosotros lo creamos tambi\u00e9n.<\/p>\n<p>B. Otro tanto ocurre con las c\u00e9lebres bulas papales. Bulas que, por cierto, se expidieron a instancias del propio Fernando el Cat\u00f3lico (cfr. el Falsario), que presion\u00f3 al Papa todo lo que pudo. No se publicaron, por lo tanto, a iniciativa del propio pont\u00edfice. Veamos. La primera de ellas se extiende el 21 de julio, cuando Navarra ya hab\u00eda sido invadida. Y cuando, un mes despu\u00e9s se recibi\u00f3 en la Pen\u00ednsula, supuso gran disgusto para Fernando, porque no se citaba de manera expresa a Navarra. El astuto y retorcido papa Julio II se le hab\u00eda escabullido. Las presiones continuaron y Fernando se sali\u00f3 con la suya m\u00e1s tarde, cuando la bula excomulgaba a los reyes navarros. Pero esta bula se emiti\u00f3 el 18 de febrero de 1513, cuando Navarra llevaba ya 7 meses invadida. Fue, pues, una excomuni\u00f3n sobrevenida. No fue la causa de la invasi\u00f3n ni legitimaba una eventual entrada espa\u00f1ola en Navarra.<\/p>\n<p>M\u00e1s a\u00fan. A los reyes navarros se les excomulga por su alianza con Francia, aunque se reconoc\u00eda expresamente que \u00abno se han apartado de la Iglesia\u00bb. Sin embargo, en 1513 el nuevo Papa se reconcili\u00f3 con el rey de Francia, mientras que se neg\u00f3 a recibir a los embajadores navarros. Es decir, que no se perdon\u00f3 a Navarra el \u00abdelito\u00bb de ser aliada del rey de Francia, aunqu\u00e9 si se perdon\u00f3 al propio rey franc\u00e9s. \u00bfPor qu\u00e9?, sencillamente por razones pol\u00edticas, por las presiones de Fernando el Cat\u00f3lico (cfr. el Falsario), que quer\u00eda retener la presa adquirida el a\u00f1o anterior: Navarra.\u00a0 Y para ello necesitaba que el Papa siguiera manteniendo a los reyes navarros siguieran siendo \u00abherejes\u00bb.<\/p>\n<p>En suma, las bulas papales contra Navarra no deslegitiman a los reyes Juan y Catalina, sino que desautorizan, desde un punto de vista pol\u00edtico, hist\u00f3rico y, especialmente, desde un punto de vista moral, al Vaticano. Porque jug\u00f3 un papel triste y vergonzoso. Y no menos vergonzoso es que, quienes hoy dicen defender a Navarra, legitimen a esta gente en perjuicio del legitimismo navarro del XVI.<\/p>\n<p>C. Respecto a la conquista militar propiamente dicha, es tan poco lo que se dice en el catecismo que poco tenemos que rebatir. De cualquier manera, s\u00ed que se dibuja una estampa en la cual el Duque de Alba, situado ante las murallas de Pamplona con sus tropas, realiz\u00f3 a los pamploneses lo que el catecismo califica como de \u00abofertas bien acogidas\u00bb. En realidad, lo que el Duque dijo a los pamploneses la v\u00edspera de aquel fat\u00eddico 25 de julio de 1512 se puede resumir en 2 ideas muy claritas:<br \/> A) La rendici\u00f3n de Pamplona ser\u00eda incondicional, es decir sin condiciones. Las palabras literales del Duque fueron que \u00abno son los vencidos los que ponen condiciones a los vencedores\u00bb. <br \/> B) Caso de no rendirse inmediatamente, asaltar\u00eda Pamplona y someter\u00eda a la ciudad al fuego y al pillaje.<br \/>Verdaderamente, unas ofertas generosas e interesantes&#8230; Y seguro que fueron recibidas con grandes muestras de alborozo y regocijo por los gobernantes navarros, como se dice en el catecismo&#8230;<\/p>\n<p><strong><br \/>Bloque 3. P\u00e1ginas 7-10<\/strong><\/p>\n<p>Se habla ya de la incorporaci\u00f3n \u00ablegal\u00bb de Navarra a Castilla, abordando el tema desde varios puntos de vista:<\/p>\n<p>A. Se cita al tratadista Palacios Rubios, uno de los panegiristas de Fernando el Cat\u00f3lico, cuya obra sobre la legitimidad de la conquista de Navarra (De iustitia et iuie obtentionis et retentionis Regni Navarrae) es calificada por UPN como de \u00abinteresante obra\u00bb.<\/p>\n<p>B. Tambi\u00e9n se citan unos, hasta ahora in\u00e9ditos, \u00abderechos de sangre\u00bb de Fernando el Cat\u00f3lico sobre el trono de Navarra. Verdaderamente curioso.<\/p>\n<p>C. Por \u00faltimo, se mencionan las cortes de Navarra de 1513, en las cuales, se dice, se reconoc\u00eda a Fernando como \u00abrey y se\u00f1or natural\u00bb de Navarra.<\/p>\n<p>A. Ciertamente la obra de Palacios Rubios (1514) es interesante, pero no desde un punto de vista jur\u00eddico sino m\u00e1s bien a un nivel pintoresco. Sus argumentos a favor de la conquista se basan en fundamentos del tipo del \u00abpoder universal\u00bb del Papa, de la infabilidad (es decir, la imposibilidad de confundirse) del propio pont\u00edfice etc. Tal vez, no obstante, el argumento m\u00e1s curioso y definitivo, referido a la conquista de Navarra, es aquel que dice que I\u00f1igo Arista, el primer monarca de Pamplona, era ileg\u00edtimo y no ten\u00eda derecho a reinar, porque no descend\u00eda de los reyes visigodos. Ah\u00ed es nada. Es decir, de un plumazo declaraba legal la acci\u00f3n de Fernando el Cat\u00f3lico (cfr. el Falsario), poniendo en solfa y deslegitimando la propia existencia del reino de Navarra. Ciertamente, como dice el catecismo, una obra \u00abinteresante\u00bb, se\u00f1ores de UPN. Muy audaz para quien dice defender las esencias del Reyno.<\/p>\n<p>B. No menos curioso es el tema de los \u00abderechos de sangre\u00bb de Fernando el Cat\u00f3lico (cfr. el Falsario) a la corona navarra. Desde un punto de vista legal, los derechos de sangre de Fernando alcanzan la astron\u00f3mica cifra de \u00ab0\u00bb. En el catecismo parece indicarse que provendr\u00edan de su padre, Juan II, se supone que por haber estado casado con Blanca de Navarra, hija a su vez de Carlos III el Noble. Pero esto tiene varios problemas.<br \/>Primero. En las capitulaciones matrimoniales de Juan y Blanca de Navarra se dec\u00eda de manera expresa que Juan no ten\u00eda derechos a la corona de Navarra sino como consorte, puesto que, y son palabras literales \u00abllegaba como extranjero a la subcesi\u00f3n\u00bb. Por lo tanto Juan no era depositario de derechos sino como esposo de Blanca, y a su muerte estos pasaban al Pr\u00edncipe Carlos de Viana.<br \/>Segundo. Si el argumento anterior desnudaba de derechos \u00abde sangre\u00bb a Fernando, m\u00e1s a\u00fan, si cabe, lo hace el hecho de que Fernando el Cat\u00f3lico naciera de un matrimonio realizado en segundas nupcias y tras enviudar de la reina Blanca. En concreto por el casamiento de Fernando con la hija del condestable de Castilla (Juana Enr\u00edquez), matrimonio que hab\u00eda causado gran disgusto a los navarros. Francamente, no vemos los derechos de sangre de Fernando por ning\u00fan lado.<br \/>En cuanto a los derechos por ser esposo de Germana de Foix, resulta curioso que se cite, porque Fernando cas\u00f3 con Germana en 1505, cuando Juan III de Albret y Catalina I eran ya reyes de Navarra y hab\u00edan sido coronados en Pamplona 11 a\u00f1os antes&#8230; Era pues un matrimonio sobrevenido. La pobre Germana no disfrut\u00f3 mucho de su intimidad marital, debido a la impotencia senil de su marido Fernando, que morir\u00eda en 1516 de un atrac\u00f3n de hierbas afrodis\u00edacas (lytta vesicatoria), que le sirvieron mezcladas con test\u00edculos de toro (!). Encontrar\u00eda consuelo en los brazos del nieto de Fernando, Carlos I, que se convirti\u00f3 en amante de su abuelastra y con quien tendr\u00eda una hija. Vaya tribu.<\/p>\n<p>C) Para terminar con este compendio del catecismo de UPN, tenemos que referirnos brevemente a las Cortes de Navarra de 1513, en las que, seg\u00fan se dice en el catecismo, los navarros habr\u00edan aceptado a Fernando como su \u00abse\u00f1or natural\u00bb. Simplemente diremos que, para que podamos hacernos idea de la legitimidad de estas cortes, celebradas inmediatamente despu\u00e9s de la conquista y con el \u00fanico objeto de darle una apariencia de legalidad, se desarrollaron con el reino militarmente ocupado, con guarniciones castellanas en las principales localidades y con la mitad del cuerpo administrativo, pol\u00edtico y judicial del reino huido. Ah, por cierto, y en ella solo estuvieron presentes los beaumonteses quintacolumnistas. Los agramonteses y los legitimistas no adscritos no participaron. Y si esto les parece una representaci\u00f3n navarra muy pobre, diremos que dos a\u00f1os despu\u00e9s, a la ceremonia de incorporaci\u00f3n oficial de Navarra a Castilla, celebrada en Burgos el 7 de julio de 1515, no asisti\u00f3 ning\u00fan navarro, ni beaumont\u00e9s ni agramont\u00e9s. Cosa que tambi\u00e9n se les ha olvidado decir a los autores del catecismo.<br \/><strong><br \/>Consideraci\u00f3n final. <\/strong><br \/>Las ideas que acabamos de expresar no son a nuestro juicio ni las m\u00e1s importantes ni las m\u00e1s significativas para demostrar el car\u00e1cter violento e ilegal de la Conquista de Navarra. Son, simplemente, la necesaria respuesta, punto por punto, al argumentario de UPN.<br \/>Los conceptos m\u00e1s importantes y relevantes de la conquista son el contexto en el que se produjo, los hechos, los personajes y los escenarios, cosa que, evidentemente, el autor del catecismo ha evitado tocar con exactitud quir\u00fargica. La bibliograf\u00eda reciente referida a la conquista los recoge todos estos aspectos de manera minuciosa y debidamente documentada (Esarte, Monteano, Urzainqui, Sorauren, Adot, Orella, Pescador, Oria&#8230;). All\u00ed, el interesado encontrar\u00e1 informaci\u00f3n referida a la pol\u00edtica de cerco a la que se someti\u00f3 a Navarra, a la invasi\u00f3n militar, a los tres intentos legitimistas para recuperar el reino, a la destrucci\u00f3n de los castillos navarros, a la muerte del Mariscal y al envenenamiento en prisi\u00f3n de los Belaz de Medrano, al papel legitimista e irredento de la familia de San Francisco Javier, a la batalla de Noain, al asedio de Amaiur, a las violaciones, incendios, destrucciones y saqueos, a las detenciones, a los juicios sumar\u00edsimos y a las ejecuciones en la hoguera y en la horca de los navarros culpables de no aceptar la conquista y de resistir, en nombre de Navarra, a la agresi\u00f3n de Fernando el Falsario. Toda una lecci\u00f3n para estos se\u00f1ores de UPN.<\/p>\n<p>Un saludo y hasta la pr\u00f3xima.<\/p>\n<p><strong>Publicado por Nabarralde-k argitaratua<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Argumentario de UPN es una suerte de catecismo para simples, elaborado de cara al 2012 y\u00a0 temiendo, muy previsiblemente, la que se les viene encima. 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