{"id":25902,"date":"2012-01-25T16:17:01","date_gmt":"2012-01-25T14:17:01","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/horrorosa-destruccion-oceanica\/"},"modified":"2012-01-25T16:17:01","modified_gmt":"2012-01-25T14:17:01","slug":"horrorosa-destruccion-oceanica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/horrorosa-destruccion-oceanica\/","title":{"rendered":"Horrorosa destrucci\u00f3n oce\u00e1nica"},"content":{"rendered":"\n<div>\n<p>Me encuentro en el pabell\u00f3n de los oc\u00e9anos del Museo de Ciencias Naturales de Washington DC, USA. Ya llevo cinco d\u00edas de visita, y aunque veo dif\u00edcil terminar mi investigaci\u00f3n, no puedo negar el impacto que me ha producido el tema.<\/p>\n<p>Los oc\u00e9anos son maravilla de la naturaleza porque exhiben regularidad, orden, y cierta l\u00f3gica. Sus especies de flora y fauna est\u00e1n clasificadas. Observo, con todo cuidado, desde diminutas ara\u00f1itas de mar hasta estrellas, mantas, rayas, y otras denominaciones que mi modesto lenguaje ya no puede destacar. Percibo una variedad copiosa de conchas marinas que revelan millones de a\u00f1os en lentas formaciones. Veo tambi\u00e9n seres ya extinguidos como el pez-murci\u00e9lago.<\/p>\n<p>Contemplo, extasiado, peces ex\u00f3ticos de vivos colores, puros y combinados, de incre\u00edble belleza paradis\u00edaca. Llegan a mis ojos grandes langostas y tambi\u00e9n especies gigantes, como un pez de metro y medio de largo, o un pulpo cuya longitud (incluyendo patas y prolongaciones) llega a los 11 metros.<\/p>\n<p>Me traslado ahora a otra secci\u00f3n donde se exhiben materias s\u00f3lidas como el coral, que adopta distintas formas y tama\u00f1os. Un letrero se pregunta si el coral es planta, roca o animal (aunque los corales mismos son animales) Es bueno saber que aquellos lanzan di\u00f3xido de carbono y nutrientes y facilitan el desarrollo de su entorno ambiental.<\/p>\n<p>Una advertencia escrita hace saber que podemos conocer el oc\u00e9ano desde una playa o un bote, pero aquello es nada frente a su inmensidad porque se extiende m\u00e1s all\u00e1 de los continentes y oculta al mundo visible, como tambi\u00e9n al sol, una inmensa como vasta profundidad. En esas \u00e1reas, plenas de monta\u00f1as, valles y llanuras acu\u00e1ticas, se halla el secreto de su realidad y evoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>La vida del oc\u00e9ano es interacci\u00f3n y sus fuentes de vida en favor del planeta, infinitas. Es un precioso sistema global, que destaca la infinita variedad de vidas marinas que se denomina: biodiversidad. Alterar su balance es dram\u00e1tico y de efectos negativos. Sin embargo, el proceso destructivo del mundo marcha acelerado y la vida oce\u00e1nica se va extinguiendo ante la acci\u00f3n de un torrente creciente e incesante de causas que, ahora, me obligan a desentonar del tema principal. Sufriendo un \u201cshock\u201d personal, me viene de inmediato a la mente una lista de factores que amenazan convertir a la vida oce\u00e1nica en un basurero universal inerte. Voy a destacarlos por n\u00famero.<\/p>\n<p>Ciudades enteras, por siglos, han expulsado sus aguas servidas y deshechos del cuerpo en las aguas del mar o en aleda\u00f1as. Los r\u00edos, en funci\u00f3n de su corriente de arrastre, desempe\u00f1an el papel de mecanismos transportadores de podredumbre.<\/p>\n<p>La combusti\u00f3n de los motores de navegaci\u00f3n, contin\u00faa produciendo deshechos de suciedad, propios de carburantes y aceite que se sumergen en las aguas.<\/p>\n<p>Derrames de petr\u00f3leo, particularmente de buques-cisterna, siguen provocando siniestros. Burlando normas legales de seguridad, su da\u00f1o es ahora al por mayor. Seg\u00fan informes internacionales y cuadros estad\u00edsticos, se vierten al mar diez millones de toneladas de crudo por a\u00f1o.<\/p>\n<p>Barcos de pesca con infraestructura propia y congeladores parecen enemigos del mar. Son verdaderas f\u00e1bricas a bordo con innumerables procesos, desde la elaboraci\u00f3n de conservas y selecci\u00f3n de partes, hasta la obtenci\u00f3n de harinas y aceites. No s\u00f3lo vierten sus residuos en el mar, sino lanzan contenidos org\u00e1nicos peligrosos en grandes vol\u00famenes, destinados a descomponerse dentro las propias aguas.<\/p>\n<p>Barcos basureros de las ciudades, y otros de basura qu\u00edmica y a\u00fan radioactiva, cumplen la criminal tarea de descargar sus materias en las aguas, pese a regulaciones de leyes. Muy pocos se dan cuenta como mueren las praderas oce\u00e1nicas, arrecifes coralinos, marismas, manglares, bosques marinos y otros h\u00e1bitats, tanto costeros como internos.<\/p>\n<p>La pesca con cianuro destruye los arrecifes coral\u00edferos y los propios bancos de peces. La pesca con dinamita, mata peces a\u00fan peque\u00f1os y las propias ovas. El ingenio est\u00e1 a la orden d\u00eda para seguir creando y aplicando formas destructivas.<\/p>\n<p>La contaminaci\u00f3n de la marina mercante (comercial) produce el doble de gases que la aviaci\u00f3n. Al tratarse de un n\u00famero inmensamente mayor de buques (en n\u00famero y volumen), no pod\u00eda esperarse otra cosa. La flota mundial de barcos supera los 90.000 y facilita las demandas de un monstruoso comercio mundial \u201cglobalizado\u201d y \u201cdemocr\u00e1tico\u201d. La Organizaci\u00f3n Mar\u00edtima Internacional (organismo de las Naciones Unidas) ha revelado datos espeluznantes sobre el tema.<\/p>\n<p>La sobrepesca ya ha agotado buena parte de la vida mar\u00edtima, extinguiendo especies y arriesgando otras. Tanto la irresponsabilidad como la crueldad de sus autores les ha hecho perder escr\u00fapulos de sensibilidad humana, tales como extraen las aletas en vivo a los tiburones y devolver sus cuerpos vivos al mar. La carne de los escualos, por ser dura, no tiene valor comercial<\/p>\n<p>Honrando a la moderna empresa privada, ha hecho su aparici\u00f3n la miner\u00eda marina, con abundante capital, tecnolog\u00eda, y uso de la rob\u00f3tica. Se perfora el fondo del mar para obtener oro y otros minerales, dragando y removiendo inmensas extensiones de tierra y arena interior, para dar muerte a flora y fauna del lugar. Un despiadado sistema de trituraci\u00f3n y arrastre, mueve y lava miles de toneladas del material en busca de los codiciados minerales, y los asciende por tuber\u00eda hacia los barcos acondicionados.<\/p>\n<p>En esta competencia destructiva no se queda atr\u00e1s la pesca de arrastre. Con tambi\u00e9n inversiones de alta magnitud, las grandes corporaciones emplean redes gigantes de longitud kilom\u00e9trica, sin importar su solidez ni dureza. De esta forma se barren bosques marinos extinguiendo flora y privando de alimento a la fauna de las profundidades. Se ha reportado la existencia de m\u00e1s de 200 barcos en esta tarea.<\/p>\n<p>Desesperados cient\u00edficos hacen saber que la creciente acidificaci\u00f3n oce\u00e1nica y el aumento del C02, destruye los corales y ataca el sistema nervioso de los peces, inhabilitando parte de sus movimientos, provocando alteraciones y desorientaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Hagamos la prueba de practicar nuestro olfato en \u00e1reas costeras. En buena parte del mundo son insoportables como peligrosas para la salud. Se ha reportado que el Mar Negro, ha perdido ya el 90% de su ox\u00edgeno.<\/p>\n<p>La acci\u00f3n de los pl\u00e1sticos ya garantiza la muerte en el Mar Mediterr\u00e1neo, donde las bolsas han invadido su fondo; extremo confirmado por los buceadores (ese fondo \u201cest\u00e1 siendo tapizado\u201d) Seg\u00fan el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, ya el a\u00f1o 2005 hab\u00eda 13.000 fragmentos por kil\u00f3metro cuadrado. De otro lado, peces, tortugas, cet\u00e1ceos y focas, los ingieren, para morir, dada la obstrucci\u00f3n de su aparato digestivo, porque todo lo que se mueve en el mar, se come.<\/p>\n<p>En otro de los oc\u00e9anos, el a\u00f1o 1997, la necropsia a una ballena varada le encontr\u00f3 cierta bola de 50 kilos de pl\u00e1stico que le hab\u00eda taponado el est\u00f3mago.<\/p>\n<p>Infinitas nuevas formas aparecen concurrentes en el proceso de destrucci\u00f3n oce\u00e1nica. Tales son los hundimientos de buques, lanzamientos de cad\u00e1veres y explosiones causadas por las armas de guerra (bombas, torpedos y experimentaciones militares).<\/p>\n<p>No faltan personas que me discuten que se trata de degradaci\u00f3n y no destrucci\u00f3n. Tal criterio disimula la realidad de la muerte oce\u00e1nica, con efectos igualmente destructivos para la humanidad (menos comida, m\u00e1s focos de infecci\u00f3n y a\u00fan otros peores desastres) Las entidades dedicadas al mar saben que la crisis, marcha hacia desenlaces horrorosos destructivos. Las esperanzas se acaban.<\/p>\n<p><strong> Rebeli\u00f3n<\/strong><\/p>\n<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Me encuentro en el pabell\u00f3n de los oc\u00e9anos del Museo de Ciencias Naturales de Washington DC, USA. Ya llevo cinco d\u00edas de visita, y aunque veo dif\u00edcil terminar mi investigaci\u00f3n, no puedo negar el impacto que me ha producido el tema. 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