{"id":25619,"date":"2011-11-24T06:14:43","date_gmt":"2011-11-24T04:14:43","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/el-coloso-herido\/"},"modified":"2011-11-24T06:14:43","modified_gmt":"2011-11-24T04:14:43","slug":"el-coloso-herido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/el-coloso-herido\/","title":{"rendered":"El coloso herido"},"content":{"rendered":"<p> <\/p>\n<p>Hasta el asesinato de John Fitzgerald Kennedy en 1963, \u201cel crimen con m\u00e1s espectadores de la historia\u201d, y antes de nuestra era virtual, con su obscena exhibici\u00f3n de la muerte pol\u00edtica, no hubo otro igual que el cometido a las puertas de Madrid, frente al Hospital de Cl\u00ednicas: el de Buenaventura Durruti, l\u00edder de la Columna que llevaba su nombre. Tambi\u00e9n (y en eso s\u00ed trae la exclusividad hasta hoy) el que m\u00e1s a\u00f1os tarda en esclarecerse: a\u00fan se discute qui\u00e9nes lo mataron, hace ahora setenta y cinco a\u00f1os, aquel 20 de noviembre de 1936.<\/p>\n<p>Que \u201cRam\u00f3n Carca\u00f1o Caballero es en realidad Buenaventura Durruti, nacido en la ciudad de Le\u00f3n, Espa\u00f1a, el 14 de julio de 1886, de profesi\u00f3n motorista\u201d, como reza alg\u00fan \u201cdocumento confidencial\u201d (policial) de la \u00e9poca; que era uno m\u00e1s de los ocho hijos de una familia humilde y proletaria; que fue a alguna escuela seguramente cat\u00f3lica; que r\u00e1pidamente se incorpor\u00f3 al pensamiento socialista y a la Uni\u00f3n de Metal\u00fargicos (asociada a la Uni\u00f3n General de Trabajadores-UGT) y, con ella, a la huelga general revolucionaria de 1917, con tanto \u00edmpetu que la direcci\u00f3n lo expulsar\u00eda por transgredir sus consignas meramente reformistas; que ya en los \u201920 y en Barcelona se afiliar\u00eda a la CNT (Confederaci\u00f3n Nacional del Trabajo) y desde entonces al poderoso movimiento anarquista espa\u00f1ol de la primeras d\u00e9cadas del siglo XX (del que despu\u00e9s ser\u00e1 m\u00e1ximo l\u00edder), son todos datos conocidos para quien se adentre un poco en los proleg\u00f3menos de la Guerra Civil Espa\u00f1ola.<\/p>\n<p>Pero est\u00e1n tambi\u00e9n las an\u00e9cdotas, reales o ficticias, que hacen al crecimiento de la leyenda. Durante sus exactos cincuenta a\u00f1os de existencia, inquieta, audaz y voluntariamente activa y transformadora, vivi\u00f3 todas las vicisitudes esperables, francamente novel\u00edsticas. Trab\u00f3 amistad con S\u00e9bastien Faure, uno de los defensores de Alfred Dreyfus, iniciador de la Enciclopedia anarquista, te\u00f3rico y promotor de \u201cla s\u00edntesis\u201d del movimiento; con Volin (en su origen Vsevolod Mikailovitch Eichenbaum), prestigioso anarco-comunista ruso, antiautoritario, escapado de la c\u00e9lebre y terrible Tcheka, muerto de tuberculosis en Par\u00eds en 1945; con Makno (N\u00e9stor Iv\u00e1novich Makhn\u00f3), l\u00edder anarquista ucraniano quien se neg\u00f3 a apoyar la Revoluci\u00f3n de octubre, del cual lleg\u00f3 a ser \u00edntimo amigo ya que, adem\u00e1s de las ideas, los un\u00eda una gran afinidad temperamental.<\/p>\n<p>Hacia 1926, fue detenido en Par\u00eds acusado de proyectar el secuestro y atentado contra las vidas del rey de Espa\u00f1a Alfonso XIII y de su dictador Miguel Primo de Rivera, los que visitar\u00edan Francia para ese 14 de julio. Como detalle curioso se recuerda que estuvo encerrado en el hist\u00f3rico edificio de la \u201cConciergerie\u201d, ocupando la misma celda que guard\u00f3 a Mar\u00eda Antonieta cuando la revoluci\u00f3n francesa del \u201993. All\u00ed, escribe a su hermana Rosa: \u201cDesde mi m\u00e1s temprana edad ya comenc\u00e9 a saber qu\u00e9 era el sufrimiento, y no s\u00f3lo el de nuestra familia, sino tambi\u00e9n el de las gentes que nos rodeaban. Podr\u00eda decirse que entonces, por intuici\u00f3n, ya era un rebelde. Creo que fue por aquella \u00e9poca cuando qued\u00f3 decidido mi destino\u201d.<\/p>\n<p>M\u00e1s curioso todav\u00eda para nosotros resulta saber que estaba, con Domingo Ascaso y Gregorio Jover, sus inseparables compa\u00f1eros de aventuras, de vuelta de una de ellas, llamada en la historia del anarquismo espa\u00f1ol \u201cLa excursi\u00f3n americana\u201d. Que los hab\u00eda tra\u00eddo inclusive a la Argentina, de donde debieron huir en enero de aquel a\u00f1o \u201926. En efecto, muchos meses antes hab\u00edan salido de Espa\u00f1a \u201cpara recolectar fondos\u201d en Am\u00e9rica. Se sabe que trabajaron en La Habana y que la polic\u00eda, conocedora de su estancia, porque hab\u00edan actuado en la agitaci\u00f3n de campesinos azucareros, los persegu\u00eda. Todos los aprontes para la detenci\u00f3n fallaron, pero viendo ellos que era imposible seguir burl\u00e1ndolos, decidieron huir a M\u00e9xico. Cuenta despu\u00e9s un an\u00f3nimo colaborador de El Amigo del Pueblo que \u201cpara lograr su prop\u00f3sito con \u00e9xito alquilaron una peque\u00f1a lancha para dar un paseo, pero ya surcando la bah\u00eda solicitaron de los dos tripulantes que los llevaran a bordo de cualquiera de los barcos que aparejaban por hacerse a la mar (&#8230;) Temerosos, los lancheros los llevaron a uno de los barcos pesqueros al que abordaron, obligando al patr\u00f3n del mismo a levantar anclas, llev\u00e1ndose tambi\u00e9n a los marineros de la lancha (&#8230;) As\u00ed navegaron varios d\u00edas hasta alcanzar la costa de Yucat\u00e1n, en la que desembarcaron, luego de pagar, espl\u00e9ndidamente, a los marineros cubanos\u201d. Pasan por Venezuela, tal vez por Colombia, porque viajar\u00e1n por el Pac\u00edfico, llegan a Valpara\u00edso y luego a Montevideo y a Buenos Aires.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed, La Prensa del 19 de enero de 1926 da cuenta de alg\u00fan suceso que se les atribuye: \u201cCuando los habitantes de la tranquila ciudad de San Mart\u00edn se hallaban entregados al almuerzo unos, y otros refugiados en sus hogares a cubierto de las inclemencias del sol y del calor, un grupo de forajidos armados de carabinas se situ\u00f3 en la puerta de entrada de la sucursal del Banco de la Provincia, frente a la plaza principal\u201d. Pero, sobre todo, se les imputa un delito mayor: el asalto a la vieja Compa\u00f1\u00eda de Tranv\u00edas de Buenos Aires, que incluye la muerte de un agente del orden. Por lo que, una vez fugados del pa\u00eds y ya en Francia, el gobierno de Alvear demanda al galo la extradici\u00f3n, y hasta manda un barco a Marsella para buscarlos. Las manifestaciones de solidaridad con ellos coadyuvan, inesperadamente, con la campa\u00f1a por la liberaci\u00f3n de Sacco y Vanzetti que por esos tiempos es ac\u00e1 creciente y muy combativa. Alvear percibe que estos tres espa\u00f1oles le est\u00e1n creando problemas suplementarios con los que no contaba y que la tirantez de la negociaci\u00f3n con Francia debilita adem\u00e1s su frente exterior. Finalmente, los dos gobiernos llegan a un acuerdo t\u00e1cito, coinciden en echarse culpas rec\u00edprocas para que los plazos pasen y no se decida nada.<\/p>\n<p>\u201cLos errantes\u201d (as\u00ed se autodesigna el grupo) son puestos en libertad en Par\u00eds e inmediatamente expulsados a B\u00e9lgica, donde los sovi\u00e9ticos prometen recuperarlos con asilo pero no cumplen, pasan a Berl\u00edn (ah\u00ed traban relaci\u00f3n con Rudolf Rocker, con Agust\u00edn Souchy Bauer \u2013autor de Entre los campesinos de Arag\u00f3n\u2013, con Orob\u00f3n Fern\u00e1ndez, el traductor de Warschawjanka, conocida como \u201cA las barricadas\u201d, himno de la CNT y canci\u00f3n popular del movimiento anarquista) y de all\u00ed finalmente a Espa\u00f1a para la proclamaci\u00f3n de la Segunda Rep\u00fablica, contra la cual, naturalmente, tambi\u00e9n se insurgen.<\/p>\n<p>Pensando siempre que \u201cla revoluci\u00f3n es una actividad continua con altos y bajos, que conlleva factores imprevisibles, los cuales deciden realmente su suerte\u201d, y que \u201ccuando las condiciones requeridas para el cambio radical est\u00e1n latentes, un acto de audacia alcanza para propagar y abrazar la acci\u00f3n colectiva\u201d, Durruti sostiene de modo irreductible que el objetivo final de toda lucha \u201ces el cambio total en la forma de vivir de los hombres\u201d. Durante los a\u00f1os que siguen pasa a ser, decididamente, el m\u00e1ximo dirigente del anarquismo (que, cual paradoja, llegar\u00e1 a gobernar regiones enteras de Espa\u00f1a), de las \u201ccolumnas\u201d antifranquistas, de la revoluci\u00f3n en Catalu\u00f1a y en el Arag\u00f3n, y es al frente de la suya que sucumbe ante las balas enemigas o traidoras o c\u00f3mplices.<\/p>\n<p>Ya desde el exilio en Toulouse, llego a saber de todo esto por el trato con refugiados espa\u00f1oles, por las lecturas que me prodigan (e incluyen los valiosos trabajos de nuestro Osvaldo Bayer), y hace muchos a\u00f1os vengo perge\u00f1ando un largo relato sobre Durruti bajo el t\u00edtulo de \u201cLa justicia de los errantes\u201d. No s\u00e9 si alguna vez podr\u00e9 terminarlo para bien. Por el momento, va cumpli\u00e9ndose la profec\u00eda de Ilya Ehrenburg, el gran escritor y callado disidente ruso: \u201cSobre este hombre nunca podr\u00e1 escribirse una novela\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>* Escritor, docente universitario.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><a title=\"P\u00e1gina12\" href=\"http:\/\/www.pagina12.com.ar\/diario\/contratapa\/13-181861-2011-11-23.html\">http:\/\/www.pagina12.com.ar\/diario\/contratapa\/13-181861-2011-11-23.html<\/a><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hasta el asesinato de John Fitzgerald Kennedy en 1963, \u201cel crimen con m\u00e1s espectadores de la historia\u201d, y antes de nuestra era virtual, con su obscena exhibici\u00f3n de la muerte pol\u00edtica, no hubo otro igual que el cometido a las puertas de Madrid, frente al Hospital de Cl\u00ednicas: el de Buenaventura Durruti, l\u00edder de la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[79],"tags":[],"class_list":["post-25619","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nabarmena"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.7 - 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