{"id":25544,"date":"2011-11-14T09:03:29","date_gmt":"2011-11-14T07:03:29","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/globalizacion-de-la-protesta\/"},"modified":"2011-11-14T09:03:29","modified_gmt":"2011-11-14T07:03:29","slug":"globalizacion-de-la-protesta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/globalizacion-de-la-protesta\/","title":{"rendered":"Globalizaci\u00f3n de la protesta"},"content":{"rendered":"<p> <\/p>\n<p>La globalizaci\u00f3n y la tecnolog\u00eda moderna ahora permiten a los movimientos sociales trascender las fronteras tan velozmente como las ideas. Y la protesta social hall\u00f3 en todas partes terreno f\u00e9rtil: hay una sensaci\u00f3n de que el \u201csistema\u201d fracas\u00f3, sumada a la convicci\u00f3n de que, incluso en una democracia, el proceso electoral no resuelve las cosas o, por lo menos, no las resuelve si no hay de por medio una fuerte presi\u00f3n en las calles.<\/p>\n<p>En mayo visit\u00e9 el escenario de las protestas tunecinas; en julio habl\u00e9 con los indignados espa\u00f1oles; de all\u00ed part\u00ed para reunirme con los j\u00f3venes revolucionarios egipcios en la plaza Tahrir de El Cairo, y hace unas pocas semanas, convers\u00e9 en Nueva York con los manifestantes del movimiento Ocupar Wall Street. Hay una misma idea que se repite en todos los casos y que el movimiento OWS expresa en una frase muy sencilla: \u201cSomos el 99%\u201d.<\/p>\n<p>Este eslogan remite al t\u00edtulo de un art\u00edculo que publiqu\u00e9 hace poco. El art\u00edculo se titula \u201cDel 1%, por el 1% y para el 1%\u201d, y en \u00e9l describo el enorme aumento de la desigualdad en los Estados Unidos: el 1% de la poblaci\u00f3n controla m\u00e1s del 40% de la riqueza y recibe m\u00e1s del 20% de los ingresos. Y los miembros de este selecto estrato no siempre reciben estas generosas gratificaciones porque hayan contribuido m\u00e1s a la sociedad (esta justificaci\u00f3n de la desigualdad qued\u00f3 totalmente vaciada de sentido a la vista de las bonificaciones y de los rescates), sino que a menudo las reciben porque, hablando mal y pronto, son exitosos (y en ocasiones corruptos) buscadores de rentas.<\/p>\n<p>No voy a negar que dentro de ese 1% hay algunas personas que dieron mucho de s\u00ed. De hecho, los beneficios sociales de muchas innovaciones reales (por contraposici\u00f3n a los novedosos \u201cproductos\u201d financieros que terminaron provocando un desastre en la econom\u00eda mundial) suelen superar con creces lo que reciben por ellas sus creadores.<\/p>\n<p>Pero, en todo el mundo, la influencia pol\u00edtica y las pr\u00e1cticas anticompetitivas (que a menudo se sostienen gracias a la pol\u00edtica) fueron un factor central del aumento de la desigualdad econ\u00f3mica. Una tendencia reforzada por sistemas tributarios en los que un multimillonario como Warren Buffett paga menos impuestos que su secretaria (como porcentaje de sus respectivos ingresos) o donde los especuladores que contribuyeron a colapsar la econom\u00eda global tributan a tasas menores que quienes ganan sus ingresos trabajando.<\/p>\n<p>Se han publicado en estos \u00faltimos a\u00f1os diversas investigaciones que muestran lo importantes que son las ideas de justicia y lo arraigadas que est\u00e1n en las personas. Los manifestantes de Espa\u00f1a y de otros pa\u00edses tienen derecho a estar indignados: tenemos un sistema donde a los banqueros se los rescat\u00f3 y a sus v\u00edctimas se las abandon\u00f3 para que se las arreglen como puedan. Peor, los banqueros est\u00e1n otra vez en sus escritorios, ganando bonificaciones que superan lo que la mayor\u00eda de los trabajadores esperan ganar en toda una vida, mientras que muchos j\u00f3venes que estudiaron con esfuerzo y respetaron todas las reglas ahora est\u00e1n sin perspectivas de encontrar un empleo gratificante.<\/p>\n<p>El aumento de la desigualdad es producto de una espiral viciosa: los ricos rentistas usan su riqueza para impulsar leyes que protegen y aumentan su riqueza (y su influencia). En la famosa sentencia del caso Citizens United, la Corte Suprema de los Estados Unidos dio a las corporaciones rienda suelta para influir con su dinero en el rumbo de la pol\u00edtica. Pero mientras los ricos pueden usar sus fortunas para hacer o\u00edr sus opiniones, en la protesta callejera la polic\u00eda no me dej\u00f3 usar un meg\u00e1fono para dirigirme a los manifestantes del OWS.<\/p>\n<p>A nadie se le escap\u00f3 este contraste: por un lado, una democracia hiperregulada, por el otro, la banca desregulada. Pero los manifestantes son ingeniosos: para que todos pudieran o\u00edrme, la multitud repet\u00eda lo que yo dec\u00eda; y para no interrumpir con aplausos este \u201cdi\u00e1logo\u201d, expresaban su acuerdo haciendo gestos elocuentes con las manos.<\/p>\n<p>Tienen raz\u00f3n los manifestantes cuando dicen que algo est\u00e1 mal en nuestro \u201csistema\u201d. En todas partes del mundo tenemos recursos subutilizados (personas que desean trabajar, m\u00e1quinas ociosas, edificios vac\u00edos) y enormes necesidades insatisfechas: combatir la pobreza, fomentar el desarrollo, readaptar la econom\u00eda para enfrentar el calentamiento global (y esta lista es incompleta). En los Estados Unidos, en los \u00faltimos a\u00f1os, se ejecutaron m\u00e1s de siete millones de hipotecas y ahora tenemos hogares vac\u00edos y personas sin hogar.<\/p>\n<p>Una cr\u00edtica que se les hace a los manifestantes es que no tienen un programa. Pero eso supone olvidar cu\u00e1l es el sentido de los movimientos de protesta. Son ellos una expresi\u00f3n de frustraci\u00f3n con el proceso electoral. Son una alarma.<\/p>\n<p>Las protestas globalif\u00f3bicas de 1999 en Seattle, en lo que estaba previsto como la inauguraci\u00f3n de una nueva ronda de conversaciones comerciales, llamaron la atenci\u00f3n sobre las fallas de la globalizaci\u00f3n y de las instituciones, as\u00ed como de los acuerdos internacionales que la gobiernan. Cuando los medios de prensa examinaron los reclamos de los manifestantes, vieron que conten\u00edan mucho m\u00e1s que una pizca de verdad. Las negociaciones comerciales subsiguientes fueron diferentes (al menos en principio, se dio por sentado que ser\u00edan una ronda de desarrollo y que buscar\u00edan compensar algunas de las deficiencias se\u00f1aladas por los manifestantes) y el Fondo Monetario Internacional encar\u00f3 despu\u00e9s de eso algunas reformas significativas.<\/p>\n<p>Es similar a lo que ocurri\u00f3 en la d\u00e9cada de 1960, cuando en Estados Unidos los manifestantes por los derechos civiles llamaron la atenci\u00f3n sobre un racismo omnipresente e institucionalizado en la sociedad estadounidense. Aunque todav\u00eda no nos hemos librado de esa herencia, la elecci\u00f3n del presidente Barack Obama muestra hasta qu\u00e9 punto esas protestas fueron capaces de cambiar a los Estados Unidos.<\/p>\n<p>En un nivel b\u00e1sico, los manifestantes actuales piden muy poco: oportunidades para emplear sus habilidades, el derecho a un trabajo decente a cambio de un salario decente, una econom\u00eda y una sociedad m\u00e1s justas. Sus esperanzas son evolucionarias, no revolucionarias. Pero en un nivel m\u00e1s amplio, est\u00e1n pidiendo mucho: una democracia donde lo que importe sean las personas en vez del dinero y un mercado que cumpla con lo que se espera de \u00e9l.<\/p>\n<p>Ambos objetivos est\u00e1n vinculados: ya hemos visto c\u00f3mo la desregulaci\u00f3n de los mercados lleva a crisis econ\u00f3micas y pol\u00edticas. Los mercados s\u00f3lo funcionan como es debido cuando lo hacen dentro de un marco adecuado de regulaciones p\u00fablicas; y ese marco solamente puede construirse en una democracia que refleje los intereses de todos, no los intereses del 1%. El mejor gobierno que el dinero puede comprar ya no es suficiente.<\/p>\n<p>* Premio Nobel de Econom\u00eda 2001\u00a9 Project Syndicate 1995\u20132011.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p> <a title=\"El espectador\" href=\"http:\/\/www.elespectador.com\/impreso\/opinion\/columna-310937-globalizacion-de-protesta\">http:\/\/www.elespectador.com\/impreso\/opinion\/columna-310937-globalizacion-de-protesta<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La globalizaci\u00f3n y la tecnolog\u00eda moderna ahora permiten a los movimientos sociales trascender las fronteras tan velozmente como las ideas. 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