{"id":25494,"date":"2011-11-02T09:08:42","date_gmt":"2011-11-02T07:08:42","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/la-vivienda-en-propiedad-otra-herencia-del-franquismo\/"},"modified":"2011-11-02T09:08:42","modified_gmt":"2011-11-02T07:08:42","slug":"la-vivienda-en-propiedad-otra-herencia-del-franquismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/la-vivienda-en-propiedad-otra-herencia-del-franquismo\/","title":{"rendered":"La vivienda en propiedad: otra herencia del franquismo"},"content":{"rendered":"<p> <\/p>\n<p>CUANDO la historia se refiere a la figura del bilbaino Jos\u00e9 Luis Arrese Magra, arquitecto de formaci\u00f3n, ide\u00f3logo falangista, ministro general del Movimiento y ministro de la Vivienda entre 1957-1960, se confiere a este personaje por parte de los historiadores un dudoso honor, tal vez al asumir como verdad incontestable lo difundido en la prensa de aquel entonces sin comprender que durante el franquismo rara vez lo escrito reflejaba la verdad y s\u00ed numerosas veces mentiras impuestas por la propaganda oficial. Y es que al citar a Arrese, lo hago como aquel siniestro personaje que implant\u00f3 la perversa pol\u00edtica de vivienda en propiedad que ha llegado a nuestros d\u00edas.<\/p>\n<p>Es preciso recordar que su mayor aportaci\u00f3n desde el Ministerio de la  Vivienda fue impulsar una pol\u00edtica que busc\u00f3 la implicaci\u00f3n de la iniciativa privada para lo que hizo de la construcci\u00f3n de viviendas un atractivo negocio. Las frases que aparec\u00edan en la prensa escrita -\u00abNo queremos una Espa\u00f1a de proletarios sino de propietarios\u00bb o \u00abHacer a todo espa\u00f1ol propietario de una vivienda\u00bb- son ciertamente explicativas de la pol\u00edtica que defend\u00eda: la iniciativa privada ser\u00eda la pieza fundamental de su pol\u00edtica de la construcci\u00f3n.<\/p>\n<p>Para implicar a la iniciativa privada concedi\u00f3 subvenciones a fondo perdido, rentas compensadoras, permiti\u00f3 todas las ventajas tributarias de las anteriores leyes (Vivienda Protegida, Vivienda Bonificable y Viviendas de Renta Limitada) y ofreci\u00f3 materiales a precio de f\u00e1brica y exentos de impuestos. Los sucesivos gobiernos franquistas, de esta forma, movilizaron al ahorro privado en apoyo de la edificaci\u00f3n y las inmobiliarias privadas entraron en tromba, como un elefante en una cacharrer\u00eda, en el que ser\u00eda el gran negocio del ladrillo.<\/p>\n<p>Es preciso recordar que en n\u00facleos urbanos como el Bilbao de aquellos finales de los a\u00f1os 50, el 46% de las viviendas segu\u00edan siendo en alquiler, modalidad que con la pol\u00edtica instaurada por Arrese en a\u00f1os sucesivos llevar\u00eda hasta casi su desaparici\u00f3n. Ser\u00eda a partir de entonces la iniciativa privada la que marcar\u00eda las pautas de desarrollo de las ciudades, las l\u00edneas constructivas a seguir, decidiendo donde, c\u00f3mo y cu\u00e1ndo se construir\u00eda.<\/p>\n<p>Los promotores inmobiliarios fueron creando falsas expectativas sobre lo que deb\u00eda de ser una vivienda, d\u00e1ndole importancia a lo comercial, imponiendo una arquitectura banal y repetitiva. Llegaron a hacer de nuestras ciudades, sobre todo de Bilbao y de los n\u00facleos urbanos de ambas m\u00e1rgenes de la r\u00eda, absurdos urban\u00edsticos que sufr\u00edan el ahogo de sus calles, con carencia de edificios de servicios, parques y zonas de recreo. Las f\u00e1bricas segu\u00edan erigi\u00e9ndose junto a las viviendas con la consiguiente contaminaci\u00f3n ambiental y fomentaron una especulaci\u00f3n descomunal con el suelo y los pisos deshabitados que fue lo que hizo de esta pol\u00edtica un negocio muy lucrativo. El suelo se revaloriz\u00f3 hasta precios insospechados dada la cada vez mayor demanda de suelo y su consiguiente escasez.<\/p>\n<p>Posteriormente, se fueron decretando nuevas leyes y reglamentos como la de la  Ley de Viviendas de Protecci\u00f3n Oficial, que fue otro intento de fomentar el concurso de la iniciativa privada en la edificaci\u00f3n de viviendas, igual que, a\u00f1os despu\u00e9s, en 1976, la Ley de Viviendas Sociales.<\/p>\n<p>Los grupos de presi\u00f3n financieros, a trav\u00e9s de la publicidad, fueron los culpables de crear una falsa expectativa de lo que deb\u00eda de ser una vivienda. La publicidad estaba para servir a los intereses particulares de sus promotores e impusieron un tipo de vivienda y la necesidad de ella con fines bastardos. Todo estaba en las mismas manos, que impon\u00edan una asfixiante presi\u00f3n a sus usuarios por lo insuficiente de la superficie, por su repetici\u00f3n, la \u00ednfima calidad y segregada situaci\u00f3n: la vivienda hab\u00eda pasado de ser objeto de uso a serlo de consumo.<\/p>\n<p>El ministro de la Vivienda en 1970, Vicente Mortes, reconoc\u00eda el fracaso de aquella pol\u00edtica cuando sosten\u00eda que al mirar a las ciudades espa\u00f1olas no hab\u00eda motivos para sentirse satisfechos. Y no los hab\u00eda: edificios triplicados en altura, circulaci\u00f3n imposible en las calles, edificios extra\u00f1os a su naturaleza, un colosalismo interesado, las consecuencias de la especulaci\u00f3n, convertida en un negocio lucrativo y tolerado por todos, eran evidentes. Adem\u00e1s, al amparo de las ayudas oficiales se construyeron muchas viviendas de lujo y decrec\u00edan las sociales, lo que produjo una inflaci\u00f3n de lo superfluo. Se edificaba para vender y no para alquilar, proliferando los pisos deshabitados.<\/p>\n<p>Los intentos, t\u00edmidos, de intensificar las viviendas en alquiler a precios asequibles, chocaban con la mentalidad que se impuso desde Arrese y que siguieron fomentando los sucesivos ministros, que es preciso recordar pertenec\u00edan todos a la Falange: Jos\u00e9 Mar\u00eda Mart\u00ednez S\u00e1nchez Arjona, Vicente Mortes, Utrera Molina\u2026 Fue el principal problema. De la experiencia europea se tom\u00f3 lo peor, sin comprender que se pod\u00eda ser arrendatario de vuelo pero no de suelo o que se pod\u00eda pagar un canon de superficie sin ser propietario del solar. No estaban siquiera preparados para la permuta de viviendas entre inquilinos.<\/p>\n<p>La pol\u00edtica estatal sigui\u00f3 siendo durante d\u00e9cadas la de proveer suelo y facilitar vivienda en propiedad. El aumento del precio del suelo en la trama urbana bilbaina en pocos a\u00f1os fue extraordinario. La iniciativa privada controlaba el valor del suelo, usurpando su uso social, porque controlando el valor del suelo controlaban el destino del proyecto.<\/p>\n<p>Detr\u00e1s de todos los problemas que sufr\u00eda la ciudad se encontraba una delictiva gesti\u00f3n de las inmobiliarias, que ejerc\u00edan una dictadura desde sus consejos de administraci\u00f3n, puesto que eran enclaves monopolistas, basados en subterfugios legales de la especulaci\u00f3n del suelo y la presencia plena de ambig\u00fcedades y rigorismos en la \u00e9tica municipal. Fue una pol\u00edtica in\u00fatil, con instrumentos ineficaces, inviables econ\u00f3mica y pol\u00edticamente. Aquel crecimiento desorbitado de los precios del suelo edificable era debido a la intensificaci\u00f3n del proceso de concentraci\u00f3n urbana en paralelo con la rigidez de la oferta, lo cual permit\u00eda y potenciaba el comportamiento monopol\u00edstico de los vendedores permiti\u00e9ndoles elevar indiscriminadamente los precios sin que se redujera el n\u00famero de demandantes. El excesivo precio del suelo derivaba de la escasez de suelo urbano, que a su vez ten\u00eda unas causas, como la permanencia de un r\u00e9gimen de uso del suelo que hac\u00eda posible la retenci\u00f3n de los propietarios con fines especulativos.<\/p>\n<p>Los legisladores segu\u00edan considerando la necesidad de crear suelo impulsando este con creaciones masivas y con el perverso sistema de expropiaci\u00f3n como el m\u00e1s eficaz instrumento de gesti\u00f3n urban\u00edstica. Aquella Ley del Suelo que vendi\u00f3 el franquismo en 1975 no constitu\u00eda un documento de inter\u00e9s para la ordenaci\u00f3n del proceso de producci\u00f3n del espacio desde una perspectiva social, era una adecuaci\u00f3n de la anterior ley de 1956 a los nuevos intereses del capital monopolista, ya que fomentaba graves costos sociales y era un reconocimiento de la incapacidad de la administraci\u00f3n para dirigir y controlar los procesos de desarrollo urbano. Era una ley que manten\u00eda el car\u00e1cter oscurantista y antidemocr\u00e1tico de la de 1956. Todo esto hizo que la ciudad perdiera su raz\u00f3n de ser por culpa de los conceptos capitalistas, de la especulaci\u00f3n del suelo, de donde se deb\u00edan de sacar, y se sacaban, rendimientos desorbitados de capital que llevaban a elevar torres de cemento sin ninguna creatividad. Una legislaci\u00f3n al servicio de la especulaci\u00f3n.<\/p>\n<p>De todos es conocido la voracidad de las inmobiliarias privadas en busca de una m\u00e1xima rentabilidad econ\u00f3mica, su capacidad para aprovechar la legislaci\u00f3n y de los dirigentes urban\u00edsticos, yo dir\u00eda m\u00e1s que conniventes. As\u00ed, el n\u00famero de inmobiliarias durante a\u00f1os fue en aumento hasta llegar a cifras desconocidas y extraordinarias en el Gran Bilbao.<\/p>\n<p>La iniciativa privada suscit\u00f3 un conformismo de las formas arquitect\u00f3nicas, un ocultamiento ideol\u00f3gico especulativo de los productos, con idea de dar apariencia de cierto standing a viviendas cuya calidad era la misma que las sociales. Se dise\u00f1\u00f3 un decorado exterior susceptiblle de atraer al comprador con distintas modificaciones de las operaciones durante la ejecuci\u00f3n para ajustar el programa a las posibilidades con un \u00fanico fin: obtener el mayor beneficio posible.<\/p>\n<p>Durante a\u00f1os, la venta de viviendas a trav\u00e9s de la prensa escrita o publicaciones especializadas se hizo usual: la venta de terrenos, la propaganda de los pisos, con planos de las plantas de las viviendas, con su distribuci\u00f3n, con fotos del exterior o del interior de la vivienda, con las excelentes facilidades de pago y exentos de impuestos, les dec\u00edan c\u00f3mo les iba a facilitar m\u00e1s la vida y hasta aseguraban una vida m\u00e1s feliz. Suced\u00eda tanto en Bilbao como en el resto del Gran Bilbao, Berango, Getxo, Sopelana, Plentzia, Mungia, Amorebieta, Durango&#8230; Y desde la margen izquierda se empieza a acceder a zonas como Castro Urdiales o Laredo.<\/p>\n<p>Toda esta maquinaria no hubiera sido posible sin la financiaci\u00f3n estatal, herramienta que fue fundamental durante d\u00e9cadas, el Banco de Cr\u00e9dito a la  Construcci\u00f3n o el Banco Hipotecario de Espa\u00f1a aportaron miles de millones de pesetas para estimular la actividad constructora de viviendas por la iniciativa privada. La actividad de las grandes entidades financieras espa\u00f1olas durante d\u00e9cadas fue realizar estudios en grandes concentraciones urbanas con importante crecimiento vegetativo para invertir a medio plazo, recuperar la inversi\u00f3n y obtener ping\u00fces beneficios, siempre sobre solares cuyas referencias y actividades fueran transparentes. Tras un an\u00e1lisis de mercado, se observaba el d\u00e9ficit, las necesidades futuras y las expectativas de rentabilidad de los c\u00e1lculos de millones de viviendas en propiedad. Los bancos ya calculaban en 1975 que para el a\u00f1o 2000 ser\u00eda necesario construir 14,8 millones de viviendas.<\/p>\n<p>Lo sorprendente es que, visto el fracaso, nuestras autoridades hayan seguido fomentando la vivienda en propiedad y hayan acabado convirti\u00e9ndose en co-causantes de la especulaci\u00f3n y de la crisis actual junto a las entidades financieras. La experiencia debe de llevar a defender la vivienda en alquiler, pero la pol\u00edtica desarrollada hasta ahora lo \u00fanico que se hace es prolongar el problema. Las administraciones p\u00fablicas son las que se tienen que quedar en propiedad la vivienda y cederla en alquiler, un alquiler social. Que la vivienda tenga que ser en propiedad no es sino otra de las grandes mentiras legadas por el franquismo. \u00bfA qui\u00e9n beneficia realmente esta pol\u00edtica? Juzguen ustedes.<\/p>\n<p><a title=\"Deia\" href=\"http:\/\/www.deia.com\/2011\/10\/31\/opinion\/tribuna-abierta\/la-vivienda-en-propiedad-otra-herencia-del-franquismo\">http:\/\/www.deia.com\/2011\/10\/31\/opinion\/tribuna-abierta\/la-vivienda-en-propiedad-otra-herencia-del-franquismo<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>CUANDO la historia se refiere a la figura del bilbaino Jos\u00e9 Luis Arrese Magra, arquitecto de formaci\u00f3n, ide\u00f3logo falangista, ministro general del Movimiento y ministro de la Vivienda entre 1957-1960, se confiere a este personaje por parte de los historiadores un dudoso honor, tal vez al asumir como verdad incontestable lo difundido en la prensa [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[79],"tags":[],"class_list":["post-25494","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nabarmena"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.5 - 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