{"id":25342,"date":"2011-10-04T09:23:16","date_gmt":"2011-10-04T07:23:16","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/desde-el-mekong-ii\/"},"modified":"2011-10-04T09:23:16","modified_gmt":"2011-10-04T07:23:16","slug":"desde-el-mekong-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/desde-el-mekong-ii\/","title":{"rendered":"Desde el Mekong (II)"},"content":{"rendered":"<p> <\/p>\n<h3>Camboya: cicatrices del pasado  y muchas dudas sobre el futuro<\/h3>\n<p> <span> <\/p>\n<p><strong>Camboya se encuentra en una especie de  encrucijada, donde las heridas del pasado no han cicatrizado y las  inc\u00f3gnitas sobre el proyecto actual pueden condicionar tambi\u00e9n el  futuro. Casi todos coinciden en se\u00f1alar que la situaci\u00f3n actual es mejor  que la que vivi\u00f3 el pa\u00eds en el pasado reciente, pero una mirada m\u00e1s  detenida arroja muchas sombras.<\/strong><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" style=\"margin-bottom: 5px; margin-right: 15px; float: left;\" alt=\"Gara\" src=\"http:\/\/www.gara.net\/Repository\/Imagenes\/Pub_3\/Issue_6717\/p026_f01-340X156.jpg\" \/>El sistema pol\u00edtico  camboyano est\u00e1 dominado por la corrupci\u00f3n  y la discriminaci\u00f3n de la  oposici\u00f3n. El actual primer ministro, Hun Sen, protagoniz\u00f3 en 1997 un  golpe de estado que, posteriormente, logr\u00f3 asentar a trav\u00e9s de un pacto  pol\u00edtico con el partido de la monarqu\u00eda, y que a d\u00eda de hoy sigue  sustentando el sistema.<\/p>\n<p>Los sectores educativo o sanitario cuentan con graves deficiencias,  por la actitud de un sistema que ha preferido invertir en otros frentes,  principalmente en los bolsillos de la clase dirigente. Hay muchas dudas  sobre los or\u00edgenes de sus riquezas.<\/p>\n<p>La corrupci\u00f3n sigue planeando en la vida institucional y cotidiana.  Los lobbys y grupos de presi\u00f3n de las altas esferas del pa\u00eds, dirigidos a  lograr beneficios at\u00edpicos de la situaci\u00f3n y de las relaciones a gran  escala, conviven con la corrupci\u00f3n a pie de calle, donde es frecuente  ver a polic\u00edas parando a conductores de motocicletas para multarles por  cualquier motivo, y sin extender el recibo correspondiente, lo que les  permite ganar un dinero extra.<\/p>\n<p>La c\u00f3moda mayor\u00eda que mantiene en Partido Popular de Camboya (PCC) de  Hun Sen (con 90 de 123 esca\u00f1os en las elecciones de 2008) le permite  mantenerse el poder y seguir extendiendo e incrementando su presencia  por todo el pa\u00eds, donde se puede ver la reciente construcci\u00f3n de  importantes sedes que en ocasiones contrastan por su tama\u00f1o con las  peque\u00f1as viviendas de la zona. Algunos de sus dirigentes fueron en el  pasado miembros de los khemeres rojos, que fueron abandonando el  movimiento con el paso de los a\u00f1os y que posteriormente contar\u00edan con el  apoyo vietnamita. Con el paso del tiempo han ido abandonando su  original ideolog\u00eda y se sit\u00faan hoy en un \u00absocialismo sui generis\u00bb.<\/p>\n<p>\u00daltimamente se han desatado algunas pugnas dentro del partido y el  propio Nun Sen estar\u00eda utilizando la excusa de la lucha contra la  corrupci\u00f3n para quitarse de en medio a posibles rivales y fortalecer su  red de apoyos. Algunos se\u00f1alan que el dirigente camboyano tendr\u00eda  puestas muchas esperanzas en el futuro pol\u00edtico de uno de sus hijos.<\/p>\n<p>Otras luchas internas han acabado tambi\u00e9n con el partido mon\u00e1rquico,  el Funcipec (un acr\u00f3nimo franc\u00e9s de Frente Unido Nacional para una  Camboya Independiente, Neutra, Pac\u00edfica y Cooperante), que se ha quedado  con tan s\u00f3lo 3 esca\u00f1os y ha perdido su posici\u00f3n de socio de gobierno.  El otro partido importante  del pa\u00eds, el Partido Sam Raisy (el nombre de  su dirigente), se declara liberal y mantiene 26 esca\u00f1os.<\/p>\n<p>Los cambios tambi\u00e9n han llegado al espacio econ\u00f3mico. La  liberalizaci\u00f3n ha abierto la puerta a  los inversores, asi\u00e1ticos u  occidentales. Los cambios acelerados se pueden percibir con toda su  crudeza en la propia capital, Phnom Pehh, donde los rascacielos  financiados por Corea del Sur suponen un contraste con la est\u00e9tica  urbana de la ciudad, y donde el precio del suelo y la vivienda se han  disparado. Todo ello ha generado expulsiones de personas y una clara  especulaci\u00f3n urban\u00edstica.<\/p>\n<p>Ese crecimiento econ\u00f3mico ha tra\u00eddo consigo un acelerado consumismo y  la aparici\u00f3n de supermercados con aire acondicionado, restaurantes de  lujo y tiendas de dise\u00f1o, ha venido acompa\u00f1ada de un aumento del n\u00famero  de coches (se han triplicado), as\u00ed como la presencia de decenas de  bancos que ya cuentan con cajeros autom\u00e1ticos en cualquier esquina.  Algunos alaban esta nueva situaci\u00f3n como un s\u00edntoma de que Camboya se  empieza a equiparar a otros pa\u00edses en auge de la regi\u00f3n, sin embargo  omiten interesadamente que m\u00e1s de un tercio de la poblaci\u00f3n sobrevive  bajo el umbral de la pobreza (con 75 centavos de d\u00f3lar al d\u00eda), y que el  pa\u00eds, en palabras de Son, un estudiante universitario de la capital, no  tiene clase media, y si la tiene es insignificante. \u00abAqu\u00ed, hay unos  pocos que cada d\u00eda son m\u00e1s ricos, y el resto, la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n  son cada d\u00eda m\u00e1s pobres\u00bb.<\/p>\n<p><strong>Grandes plantaciones<\/strong><\/p>\n<p>El desarrollo de sectores industriales en torno a grandes  plantaciones para obtener goma de caucho, aceite de palma o pulpa de  papel es otra apuesta firme del pa\u00eds, que est\u00e1 trayendo consigo la  deforestaci\u00f3n acelerada de importantes zonas y cuyos efectos negativos  para el medio ambiente se unen al de la poluci\u00f3n y la construcci\u00f3n de  grandes presas en el Mekong. Tambi\u00e9n se quiere impulsar el sector  textil, pero persisten las dudas sobre su competitividad en el mercado  globalizado y ante el empuje chino.<\/p>\n<p>Pero dos sectores copan buena parte del protagonismo econ\u00f3mico de la  actual Camboya: el turismo y la ayuda extranjera. En el primer caso es  evidente que su desarrollo en los \u00faltimos a\u00f1os ha contribuido al cambio  generado, sobre todo en la capital y en la joya de la corona del pa\u00eds,  los templos de Angkor, donde decenas de miles de turistas (chinos,  japoneses, coreanos, vietnamitas, tailandeses, y occidentales) dejan  importantes ingresos. Pero al mismo tiempo esa realidad ha tra\u00eddo  consecuencias m\u00e1s negativas. As\u00ed, en la capital no es dif\u00edcil recibir  ofertas de marihuana u opio en las esquinas de las zonas de afluencia de  turistas, u observar estampas de occidentales con chicas j\u00f3venes,  muestra de una prostituci\u00f3n en auge y probablemente la cortina que  esconde muchos casos de pedofilia. Tambi\u00e9n han aparecido como setas los  \u00abclubes\u00bb y los casinos, forjando una imagen oscura en algunas zonas de  la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>La ayuda exterior ha desempe\u00f1ado un papel importante en el cambio  citado, aunque en los \u00faltimos tiempos se observan algunas  transformaciones estructurales importantes. As\u00ed, esa avalancha monetaria  ha ido acompa\u00f1ada por importantes casos de corrupci\u00f3n y la aparici\u00f3n de  cientos de ONG. Recientemente el Gobierno ha decidido poner en marcha  una nueva ley que algunos interpretan como un intento por dificultar el  quehacer de esos organismos. Esa legislaci\u00f3n otorgar\u00eda al gobierno  poderes para disolver ONG con pretextos muy vagos, y pone condiciones y  procedimientos costosos para que los grupos m\u00e1s peque\u00f1os no puedan  operar.<\/p>\n<p>Algunos han advertido de la otra cara de las ONG, sobre todo de  algunas occidentales, ya que Camboya, sobre todo su capital, les permite  mantener una especie de estancia dorada en el pa\u00eds, dejando de lado los  motivos que motivan su presencia en el pa\u00eds. Probablemente esta  posici\u00f3n del gobierno, intentando acallar a voces internas discrepantes,  obedezca tambi\u00e9n a la seguridad que le confiere la ayuda de China. Su  peso ha desequilibrado la balanza a favor de Beijing, y eso hace tambi\u00e9n  que el Gobierno no dependa tanto de la ayuda de otros actores  internacionales, a los que puede a veces desairar, aunque China tambi\u00e9n  reciba su \u00abpago\u00bb (el ejemplo del apoyo camboyano a las grandes presas, a  pesar de ser negativo para el futuro del pa\u00eds).<\/p>\n<p>La sombra de la guerra<\/p>\n<p>Otro serio problema, herencia de las intervenciones militares del  pasado, son las minas anti-persona y los bombas sin explotar. Por las  calles de Camboya se puede observar la presencia de gente que ha sido  v\u00edctima de esos artefactos, afectando sobre todo a los m\u00e1s j\u00f3venes, que  ayudan a su familia en los campos.<\/p>\n<p>Entre 1979 y 1991 m\u00e1s de un mill\u00f3n de minas se colocaron en Camboya  por parte de los diferentes contendientes. Las dificultades para  identificar d\u00f3nde se ubicaron hacen que su desactivaci\u00f3n sea lenta y muy  escasa. Las \u00e1reas del norte del pa\u00eds, en torno a algunos templos de  Angkor (donde se encuentra tambi\u00e9n el museo de las v\u00edctimas de las  minas), en la frontera con Tailandia, son las zonas m\u00e1s afectadas, y a  d\u00eda de hoy todav\u00eda son numerosos los carteles que anuncian la probable  presencia de las minas, y muchas zonas alejadas de los caminos  principales siguen siendo inseguras. A todo ello se suman adem\u00e1s la m\u00e1s  de medio mill\u00f3n de toneladas de bombas lanzadas por EEUU durante la  guerra de Vietnam sobre suelo camboyano. Todav\u00eda existen muchas de ellas  sin explotar, sobre todo en las regiones m\u00e1s agr\u00edcolas y rurales, donde  su poblaci\u00f3n se ve afectada con asiduidad de los efectos mortales de  esos explosivos. Se da la triste paradoja, adem\u00e1s, de que en ocasiones  ambas realidades -minas y bombas- coinciden en las mismas regiones.<\/p>\n<p>La realidad camboyana ofrece diversas interpretaciones. Algunos, como  el periodista y escritor Joel Brinkley, se\u00f1alan que los motivos por los  que el pueblo camboyano no luche contra los que le explotan al tiempo  que acepta su explotaci\u00f3n como algo natural, obedecen a una herencia  cultural.<\/p>\n<p>Otros recuerdan que en la historia de Camboya las rebeliones han sido  frecuentes (y no solamente la de los khemeres rojos), y en la  actualidad se suceden las luchas de campesinos para hacer frente a unos  elevados e injustos impuestos sobre sus tierras, u oponerse a las  expulsiones forzadas en terrenos donde el PPC pretende luego que reine  la especulaci\u00f3n; o contra la corrupci\u00f3n, y sin olvidar tampoco el  quehacer diario de sindicalistas, fuerzas opositoras y defensores de los  Derechos Humanos, que mantienen una pelea por una sociedad m\u00e1s justa,  a\u00fan a costa de poner en riesgo sus propias vidas.<\/p>\n<p>Todav\u00eda hoy, en Camboya, para la mayor parte de la poblaci\u00f3n su vida  diaria se basa en la supervivencia, aunque algunos siguen luchando para  que la situaci\u00f3n pueda transformarse en el futuro.<\/p>\n<div><\/div>\n<div>\n<div>La sombra del Khemer rojo<\/div>\n<div>\n<p>Uno de los aspectos m\u00e1s controvertidos de la actual Camboya gira en  torno al per\u00edodo de los khemeres rojos y sus consecuencias. La mayor  parte de la generaci\u00f3n de los supervivientes prefiere pasar p\u00e1gina,  aunque tambi\u00e9n los hay que siguen firmes demandando un juicio a los  autores de aquel genocidio. Son buena parte de las nuevas generaciones  las que estar\u00edan impulsando esa medida judicial, que no ha contado con  el apoyo internacional y que adem\u00e1s cuenta con el rechazo del actual  Gobierno.<\/p>\n<p>El fracaso y la deriva del r\u00e9gimen de los khemeres rojos obedecieron a  diferentes factores. Por un lado la imposibilidad de lograr los  objetivos agr\u00edcolas (\u00abse quiso avanzar demasiado r\u00e1pido\u00bb), sin capacidad  para alimentar a los trabajadores, y todo ello agravado por las  condiciones de la guerra; por otra parte las diferencias internas, junto  a la paranoia de supuestos complots contra los dirigentes trajo consigo  una purga a escala masiva, que afect\u00f3 a importantes cuadros del  movimiento; por \u00faltimo, la guerra de Vietnam y el conflicto generado  tambi\u00e9n influyeron, junto a las disputas fronterizas y ataques contra el  gobierno de Hanoi, lo que motivar\u00e1 la intervenci\u00f3n vietnamita y el  derrocamiento del r\u00e9gimen camboyano. La guerra contra los enemigos  sustituy\u00f3  como prioridad a los objetivos del movimiento, lo que tambi\u00e9n  empujar\u00e1 hacia su degeneraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Son muchos los intereses que prefieren mantener oculto el devenir de  aquellas d\u00e9cadas. Si se llegara a producir un juicio internacional, como  sugieren algunos, deber\u00edan salir a la luz la posici\u00f3n que mantuvieron  los gobiernos de Tailandia, China o EEUU, apoyando al depuesto Pol Pot  para frenar el auge vietnamita en la regi\u00f3n. Ayuda militar y econ\u00f3mica,  asesoramiento e incluso apoyo p\u00fablico, como el de EEUU en una asamblea  de Naciones Unidas, que propici\u00f3 que los khemeres rojos mantuvieran una  guerrilla contra el Gobierno camboyano apoyado por Vietnam tras el  derrocamiento del r\u00e9gimen de Pol Pot.<\/p>\n<p>El apoyo citado permiti\u00f3 mantener en la frontera tailandesa a parte  de sus seguidores durante a\u00f1os, pero la desintegraci\u00f3n y las deserciones  continuaron debilitando al movimiento, d\u00e1ndose la paradoja que el  propio Pol Pot muri\u00f3 \u00aben arresto domiciliario\u00bb en la selva, acusado por  sus propios compa\u00f1eros de la muerte de otro dirigente khemer, Son Sen.<\/p>\n<p>El Gobierno camboyano (algunos de sus miembros tienen un pasado en  este movimiento) coincide en ese rechazo a un juicio contra los khemeres  rojos (y no tan s\u00f3lo contra los pocos ancianos dirigentes que puedan  seguir con vida). Los argumentos del Gobierno se basan en que de  multiplicarse los juicios, \u00abse podr\u00eda tambalear la estabilidad social y  empujar al pa\u00eds a una nueva guerra civil\u00bb.<\/p>\n<p>En Phnom Pehh se puede visitar el Museo del Genocidio de Tuol Sleng,  que en su d\u00eda fue una escuela y que el r\u00e9gimen de Pol Pot convirti\u00f3 en  un centro de reclusi\u00f3n y tortura. T.R.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>TXENTE REKONDO.- Gabinete Vasco de An\u00e1lisis Internacional (GAIN)<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><a title=\"Gara\" href=\"http:\/\/www.gara.net\/paperezkoa\/20111003\/294629\/es\/Camboya-cicatrices-pasado--muchas-dudas-sobre-futuro\">http:\/\/www.gara.net\/paperezkoa\/20111003\/294629\/es\/Camboya-cicatrices-pasado&#8211;muchas-dudas-sobre-futuro<\/a><\/p>\n<\/p><\/div>\n<\/p><\/div>\n<p> <\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Camboya: cicatrices del pasado y muchas dudas sobre el futuro Camboya se encuentra en una especie de encrucijada, donde las heridas del pasado no han cicatrizado y las inc\u00f3gnitas sobre el proyecto actual pueden condicionar tambi\u00e9n el futuro. 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