{"id":25282,"date":"2011-09-26T08:13:51","date_gmt":"2011-09-26T06:13:51","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/economia-crecimiento-y-entropia\/"},"modified":"2011-09-26T08:13:51","modified_gmt":"2011-09-26T06:13:51","slug":"economia-crecimiento-y-entropia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/economia-crecimiento-y-entropia\/","title":{"rendered":"Econom\u00eda, crecimiento y entrop\u00eda"},"content":{"rendered":"<p> <\/p>\n<p>\u00bfRecuerdan cuando pararon de crecer? Fue tras la adolescencia. Un buen d\u00eda dejaron de necesitar una talla m\u00e1s que el a\u00f1o anterior. Atr\u00e1s quedaron las prendas crecederas, aquella ropa excesivamente holgada que las madres compraban previsoramente. Durante a\u00f1os, la familia celebr\u00f3 el incremento incesante del peso y la altura del ni\u00f1o. Pero todos comprendieron que aquello tocase a su fin. M\u00e1s a\u00fan: nadie habr\u00eda entendido que durara indefinidamente. A los 30, habr\u00edamos alcanzado los dos metros y medio, y los tres metros al cumplir los 40\u2026 El celebrado crecimiento de la infancia se habr\u00eda convertido en enfermedad en la edad adulta.<\/p>\n<p>De hecho, s\u00ed seguimos creciendo. En destrezas y habilidades, en capacidad para gestionar situaciones, en mano izquierda y en conocimientos. El crecimiento cuantitativo cede el paso al cualitativo. Nuestra capacidad perceptiva sabe apreciarlo. Nadie acude al m\u00e9dico m\u00e1s alto, sino al m\u00e1s competente. Pero en el campo socioecon\u00f3mico seguimos encallados en la querencia ponderal, en la obsesi\u00f3n por crecer cuantitativamente. Si el PIB no aumenta, malo. Menuda sandez cuando la adolescencia productiva qued\u00f3 atr\u00e1s tiempo ha.<\/p>\n<p>Los masai miden la riqueza por el n\u00famero de vacas que poseen. No por su rendimiento en leche, o por la venta de carne, o por la capacidad de labranza, sino por las cabezas de ganado con que cuentan. Es una forma primitiva de evaluar la riqueza. El caso es que nosotros hacemos lo propio. No hemos desarrollado procedimientos para evaluar la felicidad, el bienestar, la sabidur\u00eda, la calidad ambiental o la equidad redistributiva como bienes econ\u00f3micos. Somos ricos si crecemos, aunque seamos infelices, injustos o vivamos en un entorno degradado. Penoso.<\/p>\n<p>La crisis actual debiera hacernos pensar. Pues no. Los analistas econ\u00f3micos tienen la mirada puesta en los mercados financieros (que poco tienen que ver con la econom\u00eda productiva, \u00fanica digna de este nombre) y claman por volver a los \u00edndices de crecimiento de antes (como si fuese f\u00edsicamente posible). No es maldad, creo. Es incapacidad. Incapacidad para percatarse de que iteran una forma de evaluar que ha pasado a la historia. Piensan como los economistas del siglo XVIII. Ya ser\u00eda hora de que se dieran cuenta de que la situaci\u00f3n ha evolucionado en estos tres siglos de civilizaci\u00f3n industrial, que ahora crecer es otra cosa. Pero no saben c\u00f3mo medirlo, ni c\u00f3mo contabilizarlo, ni c\u00f3mo gestionarlo. Tal vez sea por ello por lo que prefieren ignorarlo y seguir acumulando vacas.<\/p>\n<p>En 1856, Rudolf Clausius defini\u00f3 el concepto de entrop\u00eda; poco despu\u00e9s, Ludwig Boltzmann hall\u00f3 la forma de calcularla matem\u00e1ticamente. La entrop\u00eda expresa la progresiva incapacidad de los sistemas para regresar a su punto de partida. Podemos mezclar f\u00e1cilmente pintura blanca con pintura negra, pero resulta muy dif\u00edcil, por razones entr\u00f3picas, separar el blanco del negro en la pintura gris resultante de la mezcla. Las ideas de Clausius permitieron consolidar el segundo principio de la termodin\u00e1mica (la entrop\u00eda de un sistema crece con el tiempo, de modo que los procesos tienden a darse espont\u00e1neamente solo en un sentido) y entender que no podemos hacer y deshacer sin cesar. Ignorarlo en la organizaci\u00f3n de la producci\u00f3n de bienes en pleno siglo XXI es ya imperdonable; llevamos 150 a\u00f1os sabi\u00e9ndolo.<\/p>\n<p>La academia econ\u00f3mica deber\u00eda considerar tales extremos, me parece. Los f\u00edsicos o los ec\u00f3logos podemos, educadamente, hacer notar que no se puede andar por ah\u00ed con ideas econ\u00f3micas caducadas, pero carecemos de formaci\u00f3n y capacidad para formular las nuevas. Nuestra desaprobaci\u00f3n no censura los saberes econ\u00f3micos, sino su obsolescencia. Precisamos m\u00e1s que nunca la destreza de los economistas, pero para crear modelos para el siglo XXI, no para reiterar los ya obsoletos. Los bienes libres ya no existen en la pr\u00e1ctica, hay que saber computarlos en los balances. Si hemos puesto precio de mercado a un no bien econ\u00f3mico como el di\u00f3xido de carbono, \u00bfc\u00f3mo podemos ignorar en los balances el agua potable, el aire respirable, el suelo ed\u00e1fico o el clima, por ejemplo? Porque, de no figurar en los balances, deteriorarlos no parecer\u00e1 un problema econ\u00f3mico. Y a fe que lo es.<\/p>\n<p>Una empresa que maquilla balances ampliando capital y enajenando patrimonio es una empresa mal gestionada. Pues eso hace el actual modelo econ\u00f3mico: crece para lograr liquidez y no computa los costes de reposici\u00f3n de los recursos naturales enajenados (petr\u00f3leo irreversiblemente consumido, por ejemplo). La lista de debilidades contables o incoherencias conceptuales es largu\u00edsima. \u00bfDe qu\u00e9 globalizaci\u00f3n econ\u00f3mica hablamos, si en realidad nos limitamos a mundializar algunos mercados cautivos? Para empezar: \u00bfdisponemos de una moneda global? Rescatamos a Grecia o a Irlanda porque compartimos el euro, pero poco nos importa Marruecos. La contaminaci\u00f3n es una agresi\u00f3n econ\u00f3mica porque en un sistema global no se puede funcionar en ciclo abierto, pero ning\u00fan analista parece considerarlo. Y as\u00ed, ad nauseam. Si cuanto se nos ocurre ante la crisis es que debemos crecer, es que no sabemos qu\u00e9 decir.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Socioec\u00f3logo. Director general de ERF.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><a title=\"El periodico de Catalunya\" href=\"http:\/\/www.elperiodico.com\/es\/noticias\/opinion\/economia-crecimiento-entropia-1158046\">http:\/\/www.elperiodico.com\/es\/noticias\/opinion\/economia-crecimiento-entropia-1158046<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfRecuerdan cuando pararon de crecer? Fue tras la adolescencia. Un buen d\u00eda dejaron de necesitar una talla m\u00e1s que el a\u00f1o anterior. 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