{"id":25252,"date":"2011-09-19T11:09:18","date_gmt":"2011-09-19T09:09:18","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/elogio-de-la-locura\/"},"modified":"2011-09-19T11:09:18","modified_gmt":"2011-09-19T09:09:18","slug":"elogio-de-la-locura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/elogio-de-la-locura\/","title":{"rendered":"Elogio de la locura"},"content":{"rendered":"<p> <\/p>\n<p>QUIEN fuese considerado por sus contempor\u00e1neos como rey de los humanistas, Desiderio (este nombre enga\u00f1oso se cay\u00f3 del uso; y digo lo de enga\u00f1oso ya que el pensador no fue un ni\u00f1o deseado sino ileg\u00edtimo, asunto que le preocup\u00f3 hondamente a lo largo de su vida) Erasmo De R\u00f3tterdam(1469-1536). Vio publicada en agosto de 1511 por primera vez, en Par\u00eds, su obra m\u00e1s celebrada: Elogio de la locura, libro esencial que dej\u00f3 huella en sus contempor\u00e1neos y alarg\u00f3 su sombra hasta nuestros d\u00edas; una de las obras m\u00e1s destacadas de la literatura renacentista y\u2026 universal.<\/p>\n<p>Quinientos a\u00f1os no son nada sobre todo para las obras por las que pasa el tiempo, convirti\u00e9ndolas en cl\u00e1sicas, al seguir conservando su sagacidad y su esp\u00edritu cr\u00edtico a pesar de los a\u00f1os transcurridos, y obviamente del diferente contexto hist\u00f3rico y cultural de cuando fueron escritas y los tiempos presentes. Dicho lo cual, tambi\u00e9n es verdad que hay ciertas constantes en los humanos que se repiten con distintas m\u00e1scaras, pero que son reconocibles en todas las sociedades; hasta siguiendo al autor holand\u00e9s, quien a su vez segu\u00eda la afirmaci\u00f3n del Eclesiast\u00e9s (stultorum infinitus est numerus), podr\u00eda mantenerse como certera hip\u00f3tesis que los humanos para ser tales necesitan de la estulticia, de la necedad, de la locura (el de Rotterdam empleaba estos tres t\u00e9rminos como sin\u00f3nimos), que es la que hace atreverse a crear frente a la seriedad y el exceso de sensatez que no supone m\u00e1s que un freno a las innovaciones y un mantenerse en la repetici\u00f3n de la repetici\u00f3n de lo mismo.<\/p>\n<p>Para cuando se public\u00f3 el librito la fama de Erasmo era amplia y distintos pr\u00edncipes y autoridades eclesi\u00e1sticas se lo disputaban con el fin de que les sirviese de consejero. Hombre paradigm\u00e1tico del Renacimiento, y consumado humanista lo cual no supon\u00eda que se centrase en el hombre para abandonar a dios; al contrario, si en la \u00e9poca renacentista se da el paso del teocentrismo medieval al antropocentrismo, Erasmo pretende que en su doctrina confluyan las lecciones del evangelio con el humanismo renacentista tan difundido, y defendido, por pensadores como Pico della Mir\u00e1ndola, Marsilio Ficino, y muy en especial por el \u00abirreverente\u00bb Lorenzo Valla, a quien Erasmo le\u00eda con devoci\u00f3n; combinar la sabidur\u00eda pagana con la que \u00e9l consideraba verdad cristiana por la senda transitada por la docta ignorantia defendida antes por Nicol\u00e1s de Cusa\u2026 igualmente podr\u00eda afirmarse que el esp\u00edritu ilustrado asomaba avant la lettre en su osado y optimista pensamiento.<\/p>\n<p>Si los descubrimientos geogr\u00e1ficos y la revoluci\u00f3n cient\u00edfica hab\u00edan extendido el conocimiento y la geograf\u00eda de los humanos, era necesario -como se\u00f1alase Stefan Zweig en una luminosa obrita sobre nuestro hombre- que en consonancia con ello se diera una expansi\u00f3n paralela en el terreno de la psicolog\u00eda de los humanos; indudablemente Erasmo de Rotterdam fue uno de los pensadores esenciales que abri\u00f3 las puertas a este se\u00f1alado paso, y en cierto sentido fue en vanguardia de tales cambios y hasta si se me apura podr\u00eda afirmarse sin ambages que fue, adem\u00e1s de adelantado a su tiempo, anunciador de los nuestros. Su prudencia no le imped\u00eda atacar sin recato los postulados escol\u00e1sticos como lo dej\u00f3 absolutamente sentado en su Antibarbari, mas hizo que su deseo de reformar la Iglesia no cayese en los fanatismos del catolicismo ni el del reformista Lutero, con quien compart\u00eda su condici\u00f3n de agustino y con quien mantuvo acalorados debates; su ambig\u00fcedad soliviant\u00f3 a tirios y a troyanos, convirti\u00e9ndole en el objeto del fuego cruzado entre ambas fracciones, mas \u00e9l caminaba en solitario, criticando las necedades de su tiempo: las incoherencias de los eclesi\u00e1sticos y muy en especial de las f\u00e9rreas jerarqu\u00edas, cuyos detentores llevaban una vida disoluta alejada absolutamente de los principios evang\u00e9licos, lo que supon\u00eda un verdadero insulto para los pobres cuya vida s\u00ed que era, aun sin desearlo, m\u00e1s acorde con la de Cristo, que \u00abno ten\u00eda en donde reposar la cabeza\u00bb; no era extra\u00f1o que Erasmo no quisiera pisar la piel de toro (Non placet Hispania) ya que con semejantes posturas her\u00e9ticas no hubiera podido escapar a las garras de la fogosa Inquisici\u00f3n. Tampoco escapaban de su ojo cr\u00edtico las crecientes supersticiones, los rituales y la adoraci\u00f3n inmerecida a todos los santos, en detrimento de los verdaderos creadores del mensaje cristiano. Su propuesta se situaba en la senda de la comunidad de creyentes, sin pastores que monopolizasen el credo religioso. En su Elogio de la locura (Morias Enkomion\/Stultitiae laus) no ahorraba, reitero, cr\u00edticas para con la Iglesia, contra los religiosos, sacerdotes, obispos y cardenales, el papa, y contra las supersticiones del pueblo llano. Si en esto era avanzado qu\u00e9 decir de su esp\u00edritu europe\u00edsta (todas sus obras fueron escritas en lat\u00edn con el prop\u00f3sito de que esta fuese la lengua \u00fanica de los europeos, facilitando as\u00ed la comunicaci\u00f3n entre todos), por no hablar de su ac\u00e9rrimo pacifismo o de sus consejos a los gobernantes para que priorizaran los acuerdos y llevasen una vida austera haciendo que el Estado se dedicase fundamentalmente a ayudar a los pobres.<\/p>\n<p>De todo ello, y mucho m\u00e1s, se puede ver en su Elogio, obra plena de escepticismo, de afilada iron\u00eda, s\u00e1tira sin cuento y huida de la ret\u00f3rica ciceroniana tan en boga en la \u00e9poca. En esa obra maestra el autor entrelazaba g\u00e9neros, que entonces estaban netamente delimitados, y al prestar el protagonismo, y la palabra, a la propia locura quedaba as\u00ed \u00e9l excusado de las chocantes afirmaciones vertidas en las p\u00e1ginas; el propio balanceo entre el elogio y el rechazo, seriedad y desenfado, humor y seriedad, trascendencia y frivolidad sorprende y enfureci\u00f3 a muchos de sus contempor\u00e1neos que no pod\u00edan aguantar que el sabio se riese de lo m\u00e1s sagrado, mas si quien habla es la Locura\u2026 cualquier cosa se puede esperar ( \u00abno soy yo quien ha dicho esto sino la se\u00f1ora Stultitia: \u00bfy qui\u00e9n tomar\u00e1 en serio los discursos de un loca?\u00bb). Ella no se corta y dice lo que muchas personas piensan pero no se atreven a expresar. La desbordante iron\u00eda asoma ya desde la dedicatoria a su amigo, en cuya casa escribi\u00f3 el libro tras su periplo italiano, Tom\u00e1s Moro, autor de la Utop\u00eda, cuando asocia el nombre del brit\u00e1nico con la palabra locura en griego (moria) para despu\u00e9s pasar a hablar de lo divino y lo humano guiado por el punto de vista que \u00e9l mismo anuncia: \u00abnada hay m\u00e1s necio que tratar seriamente de la necedad, ni nada m\u00e1s divertido que tratar en broma de aquello que nadie pensar\u00eda que lo fuera\u00bb. Y asomado, sin barandilla, a los acantilados de la estupidez humana, Erasmo va enlazando la Stultitia con la Philaut\u00eda (amor a s\u00ed mismo), con la Adulaci\u00f3n, el Placer, el Olvido, etc. y repasa distintas profesiones, situaciones, h\u00e1bitos y comportamientos, en los que el exceso de cordura, de claridad, de supuesta lucidez, conduce inexorablemente al fracaso, mientras que muchas de las grandes obras de la humanidad han sido impulsadas por ciertas dosis de locura. Dicho sea al pasar, que fue m\u00e1s tarde cuando tal estado ps\u00edquico considerado como simp\u00e1tico y cuasi-divino pas\u00f3 a tratarse como enfermedad mental originando las t\u00e9cnicas de encierro y exclusi\u00f3n, mas esa ya es otra historia que se puede seguir, muy bien por cierto, en la ya cl\u00e1sica Historia de la locura de Michel Foucault.<\/p>\n<p>Libro con claros aires rabelesianos y cuyo esp\u00edritu sat\u00edrico se mueve en paralelo con la obra de su amigo Moro, y que est\u00e1 en la base de la obra maestra cervantina, pues como indicase Antonio Vilanova: \u00abCreo poder afirmar de manera precisa que la verdadera inspiraci\u00f3n del Quijote procede del Elogio de la Locura\u2026 Cervantes se propuso desarrollar en forma novelesca la s\u00e1tira erasmista en elogio de la locura humana\u00bb. En fin, obra l\u00facida de quien fue, junto a Mart\u00edn Lutero o Ignacio de Loyola, y me ci\u00f1o al campo de la espiritualidad, una de las mentes m\u00e1s dinamizadoras de la salida de la humanidad del conformismo absoluto\u2026 reabriendo \u00e9l, m\u00e1s all\u00e1 que los otros nombrados, las puertas a la luz de la cr\u00edtica y la autocr\u00edtica de la humanidad, secuestrada en la edad oscura, al retomar la senda de los Virgilio, Ovidio, Is\u00f3crates, Apuleyo y catapultarla hasta el diccionario flaubertiano, como formas de mirar el presente que les toc\u00f3 padecer con corrosivo humor, mostrando la capacidad de tomar el pulso de la sociedad de sus tiempos. Podr\u00eda aplic\u00e1rsele a Erasmo, relacion\u00e1ndolo con la modernidad, la categor\u00eda de los \u00ablogotetas\u00bb, de los que hablase Roland Barthes para se\u00f1alar a los creadores de nuevos lenguajes.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p> <a title=\"Noticias de Gipuzkoa\" href=\"http:\/\/www.noticiasdegipuzkoa.com\/2011\/09\/16\/opinion\/tribuna-abierta\/elogio-de-la-locura\">http:\/\/www.noticiasdegipuzkoa.com\/2011\/09\/16\/opinion\/tribuna-abierta\/elogio-de-la-locura<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>QUIEN fuese considerado por sus contempor\u00e1neos como rey de los humanistas, Desiderio (este nombre enga\u00f1oso se cay\u00f3 del uso; y digo lo de enga\u00f1oso ya que el pensador no fue un ni\u00f1o deseado sino ileg\u00edtimo, asunto que le preocup\u00f3 hondamente a lo largo de su vida) Erasmo De R\u00f3tterdam(1469-1536). 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