{"id":24697,"date":"2011-05-26T07:51:39","date_gmt":"2011-05-26T05:51:39","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/las-grandes-ciudades-portuarias-protagonistas-de-la-historia-del-mediterraneo\/"},"modified":"2011-05-26T07:51:39","modified_gmt":"2011-05-26T05:51:39","slug":"las-grandes-ciudades-portuarias-protagonistas-de-la-historia-del-mediterraneo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/las-grandes-ciudades-portuarias-protagonistas-de-la-historia-del-mediterraneo\/","title":{"rendered":"Las grandes ciudades portuarias, protagonistas de la historia del Mediterr\u00e1neo"},"content":{"rendered":"<p> <\/p>\n<h2>Las grandes ciudades portuarias, protagonistas de la historia del Mediterr\u00e1neo (1)<\/h2>\n<p>Al alborear el siglo XX, las grandes ciudades portuarias del Mediterr\u00e1neo,\u00a0 son\u00a0protagonistas de la historia. Estambul, la antigua Constantinopla, capital del Imperio Otomano que domin\u00f3 los pueblos balc\u00e1nicos y \u00e1rabes de una y otra orilla, tras su derrota por los ej\u00e9rcitos europeos, en primer lugar de Inglaterra y Francia, fue ocupada. El 18 de febrero de 1919 el general Franchet d\u2019Esperet penetr\u00f3 solemnemente en la ciudad a lomos de un caballo blanco, como en una revancha de los \u201cCruzados\u201d a la id\u00e9ntica entrada del sult\u00e1n Mehmet II en 1493 que destruy\u00f3 el Imperio bizantino. Meses antes, cincuenta y cuatro barcos de guerra, entre ellos italianos y un acorazado griego, hab\u00edan fondeado en sus muelles. Al ganar Mustafa Kemal, padre de la  Turqu\u00eda laica y republicana, la guerra contra los invasores estableci\u00f3 su nueva capital en Ankara, estimando que Estambul era demasiado cosmopolita y abigarrada, con sus barrios de minor\u00edas europeas en Pera y G\u00e1lata, para ser la encarnaci\u00f3n de la nueva Turqu\u00eda.<\/p>\n<p>En la segunda mitad del siglo XIX los capitales y las culturas procedentes de Europa se impusieron en el Mediterr\u00e1neo, y las corrientes migratorias originarias de pa\u00edses europeos, constituyeron poderosas minor\u00edas en Alejandr\u00eda, o en Argel. Las minor\u00edas religiosas o \u00e9tnicas han sido, tanto en Oriente Medio como en los Balcanes, la base de su heterog\u00e9nea sociedad con lenguas y culturas diversas, encajonadas en Estados, muchas veces de artificiales fronteras.<\/p>\n<p>El r\u00e9gimen de \u201ccapitulaciones\u201d del Imperio Otomano, forzado por las potencias occidentales, protegi\u00f3 a los extranjeros, a las minor\u00edas cristianas y jud\u00edas de las tierras del Levante, organizadas en \u201cmiliets\u201d o comunidades de naturaleza confesional. En Beirut, donde aun perdura este sistema pol\u00edtico, \u00faltimo eslab\u00f3n del Imperio Otomano, sus incesantes guerras de mil rostros son atizadas por la exasperaci\u00f3n de estas identidades asesinas. Fue en Beirut y antes en El Cairo donde naci\u00f3 el movimiento del renacimiento \u00e1rabe, \u201cNahda\u201d, tanto en las letras, en\u00a0el pensamiento como en la pol\u00edtica. Primero los cristianos libaneses, a la sombra de los misioneros occidentales, en torno a las universidades francesa y norteamericana de Beirut, impulsaron esta corriente renovadora, que despu\u00e9s fue un movimiento b\u00e1sicamente musulm\u00e1n que aspiraba a desarrollar el patrimonio com\u00fan y trascender las diferencias sectarias. Sus promotores abordaron el problema de la decadencia \u00e1rabe y trataron de buscar cu\u00e1l pod\u00eda ser su lugar en el mundo contempor\u00e1neo.<\/p>\n<p>Libaneses emigrados en Alejandr\u00eda editaron en 1875 el diario <em>Al Ahram <\/em>-\u2019Las Pir\u00e1mides\u2019- que a\u00fan se imprime en la rep\u00fablica egipcia.<\/p>\n<p>El a\u00f1o 1948 es un a\u00f1o fundamental en el Mediterr\u00e1neo con la fundaci\u00f3n del estado de Israel que provoca constantes conflictos b\u00e9licos con los \u00e1rabes y es una permanente amenaza para la convivencia pac\u00edfica en su cuenca. En 1956 tras la nacionalizaci\u00f3n de la Compa\u00f1\u00eda del Canal de Suez por Gamal Abdel Nasser, el gran protagonista del nacionalismo egipcio, convertido en panarabismo \u00e1rabe, Inglaterra y Francia se aliaron con Israel en la malhadada campa\u00f1a militar del Sina\u00ed. La guerra se salda no s\u00f3lo con la retirada de las tropas israel\u00edes, forzada por la ONU, por la URSS y los EE.UU., sino con el fracaso del poder mediterr\u00e1neo de las dos grandes naciones europeas que hab\u00edan dominado el mar que los \u00e1rabes llaman \u201cblanco\u201d &#8211;<em>bahar el abiat el metauset<\/em>&#8211; desde el hundimiento del Imperio Otomano y cuyos despojos territoriales en Oriente Medio convirtieron en mandatos sometidos a sus gobiernos. A consecuencia de este fracaso las colonias extranjeras que hab\u00edan dado durante un siglo el car\u00e1cter cosmopolita a Alejandr\u00eda tuvieron que abandonar la ciudad m\u00edtica, cantada por el poeta griego Cavafis y descrita por el novelista Lawrence Durrell, funcionario colonial de la Gran Breta\u00f1a.<\/p>\n<p>La posterior guerra de 1967 fue la gran guerra arabe-israel\u00ed con la ocupaci\u00f3n de Jerusal\u00e9n y de la Cisjordania cuyas consecuencias siguen amenazando la seguridad del Mediterr\u00e1neo En 1973 Anuar el Sadat hizo la guerra para conseguir la paz con Israel, pero fue una paz separada, bilateral, y solo a\u00f1os despu\u00e9s tras los acuerdos de Oslo entre Israel y los palestinos, otro estado lim\u00edtrofe, el reino de Jordania, firm\u00f3 otro acuerdo de paz. Dos de los estadistas que protagonizaron estos acontecimientos hist\u00f3ricos, el presidente egipcio Anuar el Sadat y el primer ministro israel\u00ed Isaac Rabin, fueron asesinados por extremistas de ambos bandos. A partir de 1978 hasta el 2009 Israel\u00a0ha invadido varias veces El L\u00edbano para erradicar las fuerzas de la resistencia contra la ocupaci\u00f3n, primero de los palestinos despu\u00e9s del Hezbollah, y en el invierno del a\u00f1o 2009 sus tropas se cebaron en la poblaci\u00f3n de Gaza dirigida por Hamas. El conflicto palestino israel\u00ed contin\u00faa siendo el gran escollo para la completa normalizaci\u00f3n de las relaciones mediterr\u00e1neas. Ninguna capital \u00e1rabe fue ocupada en estas guerras, a excepci\u00f3n de Beirut cuando en verano de 1982 los soldados israel\u00edes penetraron en la ciudad con el objetivo de expulsar a los guerrilleros palestinos de la OLP al mando de Yasser Arafat.<\/p>\n<p>Cuando viajan los alejandrinos a El Cairo dicen siempre que van a Egipto, al emplear el nombre \u00e1rabe de <em>Misr<\/em> que es el mismo nombre de la naci\u00f3n y no <em>Al Kahira <\/em>que es el de la capital.<\/p>\n<p>Alejandr\u00eda fue una metr\u00f3poli mediterr\u00e1nea alejada desde el tiempo de los griegos hasta al de sus modernos gobernantes de la civilizaci\u00f3n y el estilo de vida egipcios. Sus a\u00f1os de cosmopolitismo apenas duraron un siglo desde 1860 a 1960. El cosmopolitismo fue un par\u00e9ntesis en su historia. Todav\u00eda quedan algunos r\u00f3tulos de calles alejandrinas escritos en franc\u00e9s, debajo de los escritos en \u00e1rabe. Novelistas como Naguib Mahfuz, el \u00fanico premio Nobel de los \u00e1rabes, o Eduard Karrat han consolidado literariamente la indiscutible egipcianidad de esta \u201ccapital de la memoria\u201d. La apertura de la biblioteca alejandrina ha dado cierto impulso a la ciudad. Pero si se han remozado y blanqueado fachadas de los nobles edificios del paseo mar\u00edtimo, basta s\u00f3lo con doblar una esquina para ver sus casas decr\u00e9pitas, ennegrecidas por la humedad. Quimera u utop\u00eda, el sue\u00f1o de Alejandr\u00eda fue, ya desde Alejandro el Magno, su fundador, hermanar Oriente y Occidente.<\/p>\n<p>As\u00ed como Sal\u00f3nica se hizo griega, Trieste italiana, Estambul -despojada de sus minor\u00edas muy arraigadas en su historia- turca, Alejandr\u00eda, que parec\u00eda mas mediterr\u00e1nea que\u00a0 egipcia, se convierte en la segunda ciudad de la rep\u00fablica de Egipto, proclamada por los \u201coficiales libres\u201d tras el golpe de estado de 1952 contra la monarqu\u00eda del rey Faruk. Los alejandrinos ya no eran solo los protegidos de los c\u00f3nsules sino todo un pueblo egipcio de <em>fellahs<\/em> o campesinos que la presi\u00f3n demogr\u00e1fica expulsaba del delta del Nilo. El cineasta Chahin en sus filmes sobre Alejandr\u00eda ha narrado, no sin nostalgia, el fin de esta \u00e9poca.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<h2>Las grandes ciudades portuarias, protagonistas de la historia del Mediterr\u00e1neo (2)<\/h2>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.lavanguardia.com\/beirut\/author\/talcoverro\/\" title=\"View all posts by Tom\u00e1s Alcoverro\"><strong><\/strong><\/a><a href=\"http:\/\/blogs.lavanguardia.com\/beirut\/las-grandes-ciudades-portuarias-protagonistas-de-la-historia-del-mediterraneo-2\/\" title=\"15:38\"><br \/><\/a><\/p>\n<p>Argel, en \u00e1rabe Djezair, es un nombre que procede de los islotes que anta\u00f1o montaban\u00a0 guardia a muy poca distancia de la costa, y fueron la mejor protecci\u00f3n de su puerto. Argel en anfiteatro sobre el mar, mira hacia el sol saliente derram\u00e1ndose en una cascada de tejados y azoteas que, a veces, se encabalgan como en la \u201ccasbah\u201d, el api\u00f1ado barrio de callejas estrechas, laberinto de pasadizos y callejones sin salida, el \u00e1mbito escalonado en el que los musulmanes del tiempo de la colonizaci\u00f3n francesa, se refugiaban y profer\u00edan escalofriantes gritos que, a veces, duraban horas reclamando su independencia. La plaza de los M\u00e1rtires, el mismo nombre de la gran plaza de Beirut, a la que llega el viejo barrio argelino es un peculiar frontispicio que da al mar, sobre las arcadas que sostienen los bulevares desde los que se contempla el puerto. Estas arcadas de la \u00e9poca colonial han acentuado el estilo mediterr\u00e1neo de la capital. Desde la baranda de la Pecherie, Argel tiene una estampa arquitect\u00f3nica que evoca ciertas ciudades italianas como Palermo, o que\u00a0 incluso recuerda algunos paisajes urbanos de Alejandr\u00eda. Sus calles y bulevares porticados, \u00fatiles en los d\u00edas del calor del verano, como describi\u00f3 Albert Camus en sus paginas de \u201cL\u2019Et\u00e9\u201d y en el lluvioso invierno, son muestra de este estilo.<\/p>\n<p>Argel que presum\u00eda de revoluci\u00f3n y progresismo exhibe numerosas v\u00edas urbanas que ostentan muy significativos nombres como el bulevar Che Guevara, o las calles Patricio\u00a0 Lumumba, Franz Fenon y Pek\u00edn. En la d\u00e9cada de los setenta hab\u00eda una sala de cine de nombre \u201cSierra Maestra\u201d. En Argel se edificaron pocas viviendas desde 1962. Los pisos que tuvieron que abandonar los \u201cpied noirs\u201d en su huida en masa despu\u00e9s de la guerra, no bastaron para alojar a la poblaci\u00f3n local. Los argelinos de religi\u00f3n musulmana que hab\u00edan vivido casi confinados en guetos son los que tomaron posesi\u00f3n de los barrios burgueses y residenciales de los antiguos colonos. La afluencia de los campesinos, de los fellahs sobre la capital, el alto \u00edndice de crecimiento demogr\u00e1fico, el orden de prioridades establecidas por el FLN, pueden explicar esta pat\u00e9tica escasez de alojamientos. En la casbah, en Bab el Ued, en los barrios populares muchas familias viven hacinadas en una sola habitaci\u00f3n. En los barrios residenciales las pocas casas libres se alquilaban a precios astron\u00f3micos. Siempre se dec\u00eda que era mas f\u00e1cil encontrar un tesoro en la calle que alquilar una vivienda en Argel.<\/p>\n<p>El heterog\u00e9neo y an\u00e1rquico caser\u00edo de la ciudad, la de la Argel blanca y africana abierta a la gran bah\u00eda culmina en Tagarins, una colina habitada en el pasado por emigrados de Andaluc\u00eda. All\u00ed arriba construyeron un gran hotel, el Aurasi, que fue uno de los m\u00e1s esplendidos de la \u00e9poca del FLN, cuando Argel pretend\u00eda haberse convertido en la capital de movimientos de liberaci\u00f3n nacional en la capital del Magreb.<\/p>\n<p>Varias veces fui a Argel para escribir sobre las reuniones del Consejo nacional palestino, especie de parlamento en el exilio que no pod\u00eda celebrarse en ninguna otra capital \u00e1rabe, o para visitar la zona fronteriza del Polisario. Las canciones de Um Qalsum, la gran cantante egipcia, muerta en 1975, siguen uniendo a estos millones de \u00e1rabes, divididos por cien fronteras, retransmitidas cada noche por las emisoras de radio del Machrek y del Magreb.<\/p>\n<p>La lucha contra Francia iniciada en 1952 enfrent\u00f3 a muchos ciudadanos europeos con el \u201cotro\u201d, con la \u201cotra civilizaci\u00f3n\u201d, que se alzaba en la orilla del sur del Mediterr\u00e1neo, en el mundo turbio de la \u00e9poca colonial. La revoluci\u00f3n argelina a dos pasos de nuestras costas -mi primer articulo en un diario barcelon\u00e9s fue en \u201cEl\u00a0Correo catal\u00e1n\u201d, precisamente sobre unos estudiantes argelinos del FLN, uno de ellos el futuro escritor Budjeria, que se alojaron un tiempo en Barcelona, con los que paseaba de noche por las Ramblas, entonando su himno nacional- fue uno de los mitos de nuestra generaci\u00f3n. Un filme como \u201cLa batalla de Argel\u201d recogi\u00f3 im\u00e1genes dispersas de aquellos combates entre soldados y guerrilleros nacionalistas. La casbah represent\u00f3, en aquella dial\u00e9ctica colonial, el barrio pobre, vetusto, ex\u00f3tico que se levantaba en armas contra las zonas residenciales habitadas por los europeos. La ciudad se dividi\u00f3 en dos partes sin ning\u00fan contacto con sus vecindarios, la casbah y Argel, con cuyo nombre se denominaba especialmente el sector moderno de estilo arquitect\u00f3nico occidental. Pero la victoria de la revoluci\u00f3n, que hab\u00eda sido la victoria de la casbah, no la hizo prosperar. Aureolada con el prestigio de su lucha de liberaci\u00f3n, fortificada con el pretendido sistema socialista del FLN, Argelia en la d\u00e9cada de los sesenta, bajo la presidencia de Huari Bumedien, se convirti\u00f3 en vanguardia de movimientos\u00a0revolucionarios como los \u201cPanteras negras\u201d, o los combatientes de Palestina que trazaban un paralelismo con su lucha contra la ocupaci\u00f3n israel\u00ed y la tomaban como ejemplo del so\u00f1ado \u201chombre nuevo \u00e1rabe\u201d. En aquel apogeo que ocultaba la dictadura del FLN, Bumedien esboz\u00f3 en 1974 ante la tribuna de la ONU su ambici\u00f3n de un \u201cnuevo orden econ\u00f3mico del mundo\u201d. Argelia en el Magreeb como antes hab\u00eda sido Egipto en el Machrek, en tiempos de Gamal Andel Nasser, fue el pa\u00eds \u00e1rabe con una acci\u00f3n pol\u00edtica m\u00e1s militante en el occidente del mediterr\u00e1neo.<\/p>\n<p>Argel, durante su uni\u00f3n con Francia, era tambi\u00e9n percibida como una ciudad europea,\u00a0 como si los musulmanes que habitaban su barrios perteneciesen al pasado, mientras que la sociedad colonial encarnaba el futuro. El eminente arabista franc\u00e9s Jacques Berque,\u00a0 escribi\u00f3 que el \u00e1rabe aparec\u00eda como un \u201ccomparsa folcl\u00f3rico\u201d. Con el \u00e9xodo de los \u201cpieds noirs\u201d y el final de la  Argelia francesa, despu\u00e9s de la guerra de liberaci\u00f3n del FLN, la ciudad se confundi\u00f3 con su mundo natural y tal como ocurri\u00f3 en Alejandr\u00eda, sus barrios coloniales, sus zonas de poblaci\u00f3n extranjera, se inundaron de lugare\u00f1os procedentes de los contornos.\u00a0 Los musulmanes ya no eran los extranjeros de Argel.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<h1>Las grandes ciudades portuarias, protagonistas de la historia del Mediterr\u00e1neo (3)<\/h1>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.lavanguardia.com\/beirut\/las-grandes-ciudades-portuarias-protagonistas-de-la-historia-del-mediterraneo-3\/\" title=\"11:26\"><br \/><\/a><\/p>\n<p>En el extremo occcidental del Mediterr\u00e1neo, en el Magreb, donde la descolonizaci\u00f3n fue m\u00e1s lenta que en los pueblos del Oriente o Machrek, la independencia del protectorado espa\u00f1ol de Marruecos provoc\u00f3 tambi\u00e9n la \u201cmarroquinazi\u00f3n\u201d de T\u00e1nger y el final de su car\u00e1cter de ciudad internacional.<\/p>\n<p>T\u00e1nger se convirti\u00f3 en el siglo\u00a0XX en la puerta abierta de Marruecos. Sus soberanos la hab\u00edan elegido como sede de las representaciones diplom\u00e1ticas extranjeras. Los c\u00f3nsules controlaban la ciudad y negociaban desde una posici\u00f3n de fuerza con los delegados del sult\u00e1n. Espa\u00f1a declar\u00f3 la guerra a Marruecos en 1859 en el reinado de Isabel II a ra\u00edz de un ataque de cabile\u00f1os a una construcci\u00f3n militar en la frontera con Ceuta. El tratado de paz conden\u00f3 al soberano cherifiano a pagar una enorme indemnizaci\u00f3n, forz\u00e1ndole a solicitar pr\u00e9stamos a entidades bancarias europeas, lo que dio pie a ingleses, franceses, alemanes y espa\u00f1oles a exigirle ventajas. Como ocurri\u00f3 con el decadente Imperio Otomano, \u201cel hombre enfermo de Europa\u201d en el Mediterr\u00e1neo oriental, los sultanes fueron obligados a conceder importantes privilegios a los c\u00f3nsules, como la exenci\u00f3n de impuestos, la extraterritorialidad de sus s\u00fabditos en materia de justicia, la entrega de la administraci\u00f3n de sus aduanas.<\/p>\n<p>En 1904 Gran Breta\u00f1a y Francia firman un acuerdo que otorgaba al gobierno de Su Graciosa Majestad brit\u00e1nica la libertad de acci\u00f3n en Egipto y al presidente de la Rep\u00fablica Francesa, en Marruecos, a condici\u00f3n de que en T\u00e1nger se mantuviese un r\u00e9gimen internacional y que las regiones meridionales del pa\u00eds cherifiano fuesen confiadas a Espa\u00f1a, y ocho a\u00f1os mas tarde se delimitaron sus respectivos protectorados, siendo el espa\u00f1ol con sus 19.900 kil\u00f3metros cuadrados veinte veces m\u00e1s peque\u00f1o que el franc\u00e9s.<\/p>\n<p>A finales del siglo XIX Espa\u00f1a comenz\u00f3 a explotar las minas del Rif, regi\u00f3n monta\u00f1osa de poblaci\u00f3n bereber, de car\u00e1cter independiente y belicoso. Al atacar los rife\u00f1os a los trabajadores de la Compa\u00f1\u00eda 5 de minas, el gobierno de Antonio Maura decidi\u00f3 enviar refuerzos a Melilla, provocando el embarque de reclutas en Barcelona una violenta reacci\u00f3n con huelgas y desordenes callejeros, incendios de iglesias y conventos -los hechos de la Semana Tr\u00e1gica- aplastados por las fuerzas armadas. Pese a que la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n se opon\u00eda a la campa\u00f1a militar al otro lado del estrecho de Gibraltar, el ej\u00e9rcito espa\u00f1ol consolid\u00f3 y profundiz\u00f3 el dominio del territorio marroqu\u00ed. Franco lleg\u00f3 a Marruecos en 1912, incorpor\u00e1ndose a los \u201cRegulares\u201d y m\u00e1s tarde al Tercio de la Legi\u00f3n. Despu\u00e9s de la ocupaci\u00f3n de la ciudad santa de Xauen comenz\u00f3 la rebeli\u00f3n de los rife\u00f1os acaudillados por Abdelkrim, que derrotaron a las tropas espa\u00f1olas en la batalla de Anual en 1921 en la que murieron 13.192 soldados. Abdelkrim se proclam\u00f3 emir del Rif unificando sus tribus.<\/p>\n<p>Marruecos se convirti\u00f3 en el principal problema de la pol\u00edtica interior y exterior espa\u00f1ola. El desembarco de Alhucemas en 1925, con una espectacular movilizaci\u00f3n de la armada y el ej\u00e9rcito de Espa\u00f1a fue una gran victoria que cost\u00f3 muchas vidas. Un a\u00f1o despu\u00e9s se anunci\u00f3 el fin de la resistencia del Rif, y Abdelkrim se rindi\u00f3 a los franceses que tambi\u00e9n le hab\u00edan combatido, deport\u00e1ndole a la isla de la Reuni\u00f3n de donde se escap\u00f3 a Egipto. Ahora hay calles con su nombre en T\u00e1nger y en otras ciudades de Marruecos.<\/p>\n<p>Durante su \u00e9poca internacional desde 1923 a 1956,T\u00e1nger fue una ciudad donde se respetaron media docena de religiones, se saludaban trece banderas de consulados\u00a0 extranjeros, que gozaba de una administraci\u00f3n con funcionarios multinacionales, que para garantizar la convivencia no ten\u00edan m\u00e1s remedio que ser tolerantes. Su base estaba constituida por la poblaci\u00f3n marroqu\u00ed de musulmanes y jud\u00edos de origen sefardita. La ciudad estaba bajo la soberan\u00eda del sult\u00e1n y no tuvo un r\u00e9gimen colonial como el resto de Marruecos. Fue all\u00ed donde Mohamed V, antes de acceder al trono, pronunci\u00f3 su famoso discurso reivindicando la independencia.<\/p>\n<p>Su estatuto de casi Ciudad-Estado, enclavada al norte del protectorado espa\u00f1ol -la ciudad fue ocupada entre 1940 a 1945 por las tropas del r\u00e9gimen franquista- le proporcion\u00f3 una privilegiada situaci\u00f3n de para\u00edso fiscal, le convirti\u00f3 en lugar de refugio de exilados de todo el mundo desde rusos a republicanos espa\u00f1oles, entre ellos emprendedores empresarios catalanes, en nido de esp\u00edas, plaza cosmopolita de escritores, como el norteamericano Paul Bowles, millonarios como Forbes, artistas como Rita Hayword u Orson Wells, aventureros y buscavidas. El mito del T\u00e1nger de entreguerras inspir\u00f3 a muchos literatos como el marroqu\u00ed Mohamed Chukri, el novelista espa\u00f1ol Angel V\u00e1zquez con \u201c<em>La vida perra de Juanita Carbona<\/em>\u201d, Juan Goytisolo cuyo principio de la novela, entonces prohibida por la censura espa\u00f1ola, \u201c<em>Reivindicaci\u00f3n del conde don Juli\u00e1n<\/em>\u201d empieza en sus calles. En realidad el novelesco filme \u201c<em>Casablanca<\/em>\u201d fue rodado pensando en el ambiente de intrigas de espionaje de la ciudad mediterr\u00e1nea.<\/p>\n<p>En 1956, T\u00e1nger fue reintegrada al reino independiente de Mohamed V, y como Argel a la salida de los colonos franceses, atrajo a los habitantes de sus comarcas, los rife\u00f1os, que r\u00e1pidamente extendieron su poblaci\u00f3n a los nuevos barrios perif\u00e9ricos. T\u00e1nger es una ciudad mediterr\u00e1nea que se asoma al Atl\u00e1ntico cuya historia tambi\u00e9n brill\u00f3 con un ef\u00edmero fulgor cosmopolita.<\/p>\n<p>Estas ciudades-estado vivieron del mar como las polis fenicias, griegas, las ciudades del renacimiento italiano, mediterr\u00e1neas o adri\u00e1ticas. Las rivalidades de las potencias\u00a0 coloniales, el ascenso de los nacionalismos transformaban en antagonismos la coexistencia de sus comunidades. La concepci\u00f3n europea del estado naci\u00f3n no se ha adaptado bien ni en el Oriente Medio ni en los Balcanes, cuya \u00faltima cruenta guerra de desintegraci\u00f3n de Yugoslavia volvi\u00f3 a provocar la guerra en el propio continente europeo.<\/p>\n<p>Entre 1945 y 1948 la historia mundial atraves\u00f3 Trieste, la ciudad portuaria del Adri\u00e1tico, puente de culturas, la ciudad de Claudio Magris y de Italo Svevo, con una poblaci\u00f3n italiana, eslava, alemana. El hundimiento y desmembraci\u00f3n del Imperio Austroh\u00fangaro causaron en los Balcanes como la derrota del Imperio Otomano en Oriente Medio, conflictos b\u00e9licos, con el nacimiento de nuevos estados, dramas y trasvases de poblaciones, En estas tierras ha habido y hay habitantes del este y del sur del Mediterr\u00e1neo m\u00e1s j\u00f3venes que sus estados. La expansi\u00f3n de Trieste empez\u00f3 en 1866 cuando todav\u00eda era parte del Imperio Austrohungaro, que tras la p\u00e9rdida de Venecia, la convirti\u00f3 en su principal puerto adri\u00e1tico. La apertura del canal de Suez solo tres a\u00f1os despu\u00e9s, impuls\u00f3 su actividad mar\u00edtima. Entre la primera y la segunda guerra mundial, los habitantes de Trieste y de las disputadas regiones de Venecia Julia y de Istria, padecieron sus vuelcos hist\u00f3ricos. Su poblaci\u00f3n mixta pas\u00f3 de una a otra autoridad estatal. Trieste fue austriaca, italiana tras la primera guerra mundial, alemana, m\u00e1s tarde yugoeslava, zona internacional, y por \u00faltimo definitivamente ciudad de Italia. Desde las postrimer\u00edas del Imperio Austroh\u00fangaro que la domin\u00f3 durante siglos, el movimiento irredentista italiano la reivindicaba, como tambi\u00e9n reivindicaba la regi\u00f3n de Istria. Un ciudadano de Trieste cometi\u00f3 el frustrado atentado contra el emperador Francisco Jos\u00e9. Fue en 1882 y ya anunciaba una turbulenta \u00e9poca.<\/p>\n<p>El troceamiento del Imperio foment\u00f3 la uni\u00f3n de serbios, croatas, eslovenos en el reino de Yugoeslavia, de base multinacional a diferencia del reino de Italia, proclamado en 1861, de car\u00e1cter nacional. Trieste entre las dos grandes guerras tuvo una poblaci\u00f3n de 250.000 habitantes, la gran mayor\u00eda italiana.<\/p>\n<p>Italia quiso aprovechar el tiempo de la invasi\u00f3n hitleriana de Austria y Checoslovaquia atacando Grecia y Yugoeslavia, ocupando temporalmente los anhelados territorios adri\u00e1ticos. El r\u00e9gimen fascista so\u00f1aba constituir un imperio como el imperio romano, y en 1936 Mussolini anunci\u00f3 su intenci\u00f3n de conquistar Etiop\u00eda. A la conquista de la norteafricana Libia se opuso una feroz resistencia, cuyo caudillo Omar Multar es un h\u00e9roe \u00e1rabe que hasta en la franja palestina de Gaza tiene dedicada su principal calle.<\/p>\n<p>En 1942 Trieste fue ocupada por las tropas yugoeslavas y dos a\u00f1os despu\u00e9s, por el tratado de Par\u00eds, se convirti\u00f3 en \u201cTerritorio libre de Trieste\u201d. La internacionalizaci\u00f3n de Trieste entre 1947 a 1954 fue resultado de un compromiso de las grandes potencias ante las reivindicaciones de Italia, de Yugoeslavia, y de un movimiento pol\u00edtico independentista. Las aspiraciones del r\u00e9gimen yugoeslavo del mariscal Tito sobre el territorio sufrieron las consecuencias de su expulsi\u00f3n del Cominfort por Stalin, que le oblig\u00f3 a revaluar sus relaciones con las naciones occidentales de Europa. Italia sac\u00f3 ventajas de esta nueva situaci\u00f3n. Despu\u00e9s de disturbios callejeros en Trieste, reprimidos por la polic\u00eda del gobierno\u00a0 de la autoridad militar aliada angloestadounidense, los dirigentes de Roma pidieron la destituci\u00f3n del comandante en jefe de la zona A que controlaba -la B estaba en manos de los yugoeslavos- y en octubre de 1954 concluy\u00f3 su estatuto internacional, con la evacuaci\u00f3n de las tropas aliadas y el despliegue de las unidades militares italianas. Por el acuerdo firmado se concedi\u00f3 a Italia casi toda la zona de Venecia Julia\u00a0y gran parte del territorio de Trieste, y a Yugoeslav\u00eda la regi\u00f3n de Istria. El compromiso pol\u00edtico y \u00e9tnico entre los bloques occidental y oriental estableci\u00f3, entonces, la coexistencia pacifica entre dos pa\u00edses de r\u00e9gimen econ\u00f3mico diferente, en el mar Adri\u00e1tico.<\/p>\n<p>Las potencias vencedoras tuvieron que hacer frente al cruce de contradictorias propuestas y a los nacionalismos que hab\u00edan alentado. Europa entre la primera y la segunda guerras mundiales, hab\u00eda tratado de reinventar el Mediterr\u00e1neo y en 1945 ya no era capaz de dominarlo. Los EE.UU. con sus promesas de liberaci\u00f3n de los pueblos y la URSS con su doctrina antiimperialista aparecieron en el Mare Nostrum. La Sexta Flota era la patente imagen de la hegemon\u00eda norteamericana con sus \u201cmarines\u201d presentes desde el puerto de Barcelona al del Pireo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<h1>Las grandes ciudades portuarias, protagonistas de la historia del Mediterr\u00e1neo (y4)<\/h1>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.lavanguardia.com\/beirut\/author\/talcoverro\/\" title=\"View all posts by Tom\u00e1s Alcoverro\"><strong><\/strong><\/a><a href=\"http:\/\/blogs.lavanguardia.com\/beirut\/las-grandes-ciudades-portuarias-protagonistas-de-la-historia-del-mediterraneo-y4\/\" title=\"14:05\"><br \/><\/a><\/p>\n<p>Entre 1945 y el hundimiento del comunismo, el Mediterr\u00e1neo ha sido uno de los principales espacios disputados entre el Occidente liberal y el bloque del Este. Pero ha sido tambi\u00e9n uno de los lugares privilegiados para expresar aspiraciones neutralistas. Con la creaci\u00f3n en 1948 de Israel, cuya moderna ciudad de Tel Aviv construida apresuradamente por los jud\u00edos que llegaban de Europa es una nueva imagen de las urbes mediterr\u00e1neas, alejada de la historia de sus grandes metr\u00f3polis, se exacerban los conflictos armados entre el nuevo estado jud\u00edo y los pa\u00edses \u00e1rabes. Las ambiciones de las potencias occidentales de las explotaciones petrol\u00edferas de la peninsula ar\u00e1biga, del Golfo P\u00e9rsico, de Irak con los oleoductos que posteriormente se construir\u00e1n en el levante mediterr\u00e1neo en Haifa, en\u00a0 Tr\u00edpoli, el control de las rutas mar\u00edtimas, la carrera armamentista, han hecho que esta regi\u00f3n se convirtiese en un campo de enfrentamientos y maniobras militares. Con la fuerza del islamismo radical que tambi\u00e9n ha surgido en la tierra en que nacieron las tres grandes religiones monote\u00edstas, el Mediterr\u00e1neo Oriental es un constante foco de violencia e inestabilidad.<\/p>\n<p>Hoy las dos riberas contin\u00faan alejadas, con profundas desigualdades de su nivel de vida entre las poblaciones del sur y las del norte, que provocan constantes emigraciones hacia Europa. No hay ninguna duda que el \u00edmpetu econ\u00f3mico del Viejo Continente se ha conseguido gracias a la aportaci\u00f3n de la mano de obra del cintur\u00f3n de pobreza mediterr\u00e1nea.<\/p>\n<p>Hay percepciones opuestas en una y otra orilla. Las tentativas de modernizaci\u00f3n expresadas sobre todo en los grandes \u00e1mbitos urbanos del sur, perturban las sociedades tradicionales musulmanas. Las poblaciones \u00e1rabes no comparten completamente la conciencia mediterr\u00e1nea, acu\u00f1ada en Europa. En el inconsciente colectivo de los pueblos del Islam, el Mediterr\u00e1neo -el Bahr el Rum o mar de los cristianos- es el horizonte por el que llegaron los \u201ccruzados\u201d, los ej\u00e9rcitos conquistadores, los agentes de una modernidad laica y extranjerizante. Es muy significativo que en la literatura y arte \u00e1rabes, a diferencia de las europeas -aqu\u00ed habr\u00eda que recordar la critica al \u201corientalismo\u201d hecha por Edward Said- no se presta mucha atenci\u00f3n al Mediterr\u00e1neo, a sus gentes, costumbres y paisajes. Con frecuencia la pol\u00edtica mediterr\u00e1nea europea, suscita suspicacias.<\/p>\n<p>Las poblaciones del sur viven entre la tentaci\u00f3n de ensimismarse y la necesidad de abrirse a las formas plurales de la denominada globalizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El Mediterr\u00e1neo, m\u00e1s all\u00e1 de especulaciones pol\u00edticas e ideolog\u00edas, se ha convertido en una de las regiones del mundo con m\u00e1s tensiones migratorias entre sus orillas del sur y del norte. Por un lado hay fascinaci\u00f3n y por otro temor a un \u00e9xodo multitudinario. Las grandes diferencias entre el norte y el sur, como las que hay entre Israel y los \u00e1rabes, hacen dif\u00edciles los esfuerzos del di\u00e1logo. Algunas de estas ciudades portuarias se han pauperizado, viven en una crisis social casi\u00a0permanente con la afluencia de inmigrantes, refugiados, extranjeros. Estambul que aspira a ser el gran centro del sureste del Mediterr\u00e1neo, por encima de Atenas con el Pireo, y anhela su integraci\u00f3n pol\u00edtica y econ\u00f3mica con Europa, ha sufrido el fen\u00f3meno de la ocupaci\u00f3n ilegal de solares en los que se ha establecido una gran parte de su nueva poblaci\u00f3n urbana. Alejandr\u00eda, Argel, est\u00e1n rodeadas de populosas y pobres zonas perif\u00e9ricas. Ya hace a\u00f1os Jean y Simona Lacouture hab\u00edan escrito que \u201cla soledad y el silencio son un privilegio en El Cairo\u201d. A partir del a\u00f1o 1970. se han ido formando en torno a Beirut suburbios con musulmanes chiitas, procedentes del sur que llegan no solo en busca de una vida mejor sino ahuyentados por las frecuentes represalias israel\u00edes, desde el tiempo en que los combatientes palestinos contaban con sus bases guerrilleras en la frontera. Ahora se han convertido en la s\u00f3lida base sociol\u00f3gica del Hezbollah. La islamizaci\u00f3n de estas poblaciones es patente. \u00bfQu\u00e9 perdura del esp\u00edritu de estas ciudades, de su estilo arquitect\u00f3nico, de su car\u00e1cter \u201cex\u00f3tico \u201d tantas veces descritos por los \u201corientalistas\u201d europeos?<\/p>\n<p>No s\u00e9 cu\u00e1ntas veces he viajado en avi\u00f3n por el Mediterr\u00e1neo de un extremo a otro, de Barcelona a Beirut y viceversa, sobrevolando Chipre, para\u00edso de turistas \u00e1rabes y europeos, la peque\u00f1a isla griega de Kea con sus viejos molinos restaurados por los residentes extranjeros en estos largos veranos que son fiesta del cuerpo. Durante cuatro a\u00f1os, cruc\u00e9 en transbordador de Patr\u00e1s a Brindisi el mar Adri\u00e1tico y atravesando Italia en autom\u00f3vil, embarcaba de nuevo del puerto de G\u00e9nova a Barcelona. Nacido en Barcelona, una ciudad que entonces daba las espaldas al Mediterr\u00e1neo, ensimismada y pobre bajo la dictadura, y en cuyas ramblas, ya menos canallas que las que describieron escritores franceses como Carco, Pierre de Mandiargues, o Genet, se pavoneban los marines de la Sexta Flota norteamericana del brazo de las prostitutas, hice m\u00e1s tarde de Beirut, mi ciudad. \u201cBeirut- escrib\u00ed- porque estalla en el aire como un castillo de fuegos artificiales y queda agarrada firme en la orilla del mar, porque es la frontera entre todos los sentimientos y esto tan superficial que son las ideas, porque es el infierno, la imaginaci\u00f3n la esperanza, Beirut porque cada d\u00eda, parece morirse irremisiblemente y surge despu\u00e9s en otra aurora roja, porque todos la desahucian y nadie la arranca de su coraz\u00f3n la he elegido mi ciudad\u201d. Conoc\u00ed aun sus a\u00f1os pr\u00f3speros cuando se convirti\u00f3 en mito tanto para las numerosas colonias occidentales, apagados los fulgores de Estambul, Alejandr\u00eda, T\u00e1nger, como para los habitantes de los pa\u00edses orientales. En Jartum, en Bagdad, la llamaban \u201cla novia de los \u00e1rabes\u201d. Los pr\u00edncipes de los estados del Golfo se hicieron construir sus residencias estivales en las frescas colinas de sus alrededores. La juventud dorada de los pueblos del Islam encontraba en la ciudad la libertad de costumbres, la fascinaci\u00f3n de Occidente. Los europeos, los americanos, los japoneses en la suavidad de aquella sociedad permisiva, se convenc\u00edan de que todo era posible en El L\u00edbano porque todo estaba al alcance de sus manos.<\/p>\n<p>Desde el balc\u00f3n de mi piso del barrio de Hamra, cabe al Hotel Commodore durante a\u00f1os el hotel de los corresponsales de prensa, v\u00ed i en 1982 c\u00f3mo sal\u00edan en camiones los \u00faltimos guerrilleros de Arafat para embarcar hacia otro exilio. Durante el reino de las milicias las luchas de la calle fueron frecuentes.<\/p>\n<p>Casi en cuatro d\u00e9cadas he visto pasar combatientes palestinos, y libaneses, soldados sirios evacuados en el 2005, patrullas del ej\u00e9rcito regular con sus obsoletos carros de combate desplegados en la primavera de hace dos a\u00f1os al tomar Hezbollah y sus aliados, las calles vecinas. Las palomas van dando vueltas como siempre en torno al edificio en sus domesticados vuelos matinales. Quedan las fechas, las emociones\u00a0escapan. Solo con im\u00e1genes es posible describir esta ciudad del Mediterr\u00e1neo martirizada por guerras inciviles, por la invasi\u00f3n y los bombardeos de Israel, por el terror. Desde 1975 a 1990 la capital fue dividida por las barricadas de la larga calle Damasco en una zona cristiana y otra musulmana. Beirut se convirti\u00f3 en campo de batalla. El L\u00edbano, es f\u00e1cil palestra de toda suerte de injerencias extranjeras, sean regionales o internacionales. Es la caja de resonancia de todas las luchas del Oriente Medio, desde el conflicto palestinoisrael\u00ed hasta el forcejeo de Ir\u00e1n y Occidente.<\/p>\n<p>En los a\u00f1os sesenta, cuando era la \u201c ciudad alegre y confiada\u201d del Mediterr\u00e1neo Oriental, las cafeter\u00edas de Hamra herv\u00edan de conspiradores, revolucionarios, exilados pol\u00edticos de los pa\u00edses vecinos que maquinaban sus conjuras. Beirut ha sido un laboratorio de ideolog\u00edas, desde el panarabismo, las doctrinas socialistas y marxistas hasta un trasnochado fascismo inspirado en la  Alemania hitleriana. Descrita por Samir Kassir como ciudad \u00e1rabe, mediterr\u00e1nea occidentalizada\u00a0vive sobre una fr\u00e1gil frontera, es una rara \u201cAve f\u00e9nix\u201d que revolotea por encima de todas sus guerras en esta orilla del mar.<\/p>\n<p>En estos a\u00f1os he padecido el hundimiento de esta capital, aunque tambi\u00e9n me ha asombrado su infatigable vitalidad, nunca arrancada por las armas, y he asistido a la pujanza, al triunfo internacional de Barcelona tras sus Juegos Ol\u00edmpicos de 1992, un a\u00f1o ante de que en Washington se iniciase la entonces tan anhelada negociaci\u00f3n de paz entre Israel y la OLP. La metr\u00f3poli catalana ha ganado con tenacidad la confianza de los pueblos mediterr\u00e1neos. Fu\u00e9 hace siglos el establecimiento de los \u201cConsolats de Mar\u201d que llegaron hasta ciudades orientales como Tr\u00edpoli, hoy segunda ciudad de la republica libanesa, lo que ya dio fe de su afirmaci\u00f3n mar\u00edtima. Josep Carner, pr\u00edncipe de los poetas de Catalunya, c\u00f3nsul de Espa\u00f1a en Beirut en 1935 escribi\u00f3: \u00a0\u201cEl desierto ha creado el monote\u00edsmo que es la flor del pensamiento humano, el mar ha sido sustentador de la unidad del mundo. Es encima de la tierra firme que sois independientes, es sobre el mar que sois libres\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<h5>Publicado por <a title=\"La Vanguardia\" href=\"http:\/\/www.lavanguardia.es\/\">La Vanguardia<\/a>-k argitaratua<\/h5>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las grandes ciudades portuarias, protagonistas de la historia del Mediterr\u00e1neo (1) Al alborear el siglo XX, las grandes ciudades portuarias del Mediterr\u00e1neo,\u00a0 son\u00a0protagonistas de la historia. 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