{"id":24423,"date":"2011-04-11T08:12:29","date_gmt":"2011-04-11T06:12:29","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/tunez-accidente-y-revolucion\/"},"modified":"2011-04-11T08:12:29","modified_gmt":"2011-04-11T06:12:29","slug":"tunez-accidente-y-revolucion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/tunez-accidente-y-revolucion\/","title":{"rendered":"T\u00fanez, accidente y revoluci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p> <\/p>\n<p>Rida Ridawui, un abogado tunecino conocido por su compromiso y apoyo a los cambios democr\u00e1ticos en el pa\u00eds, dec\u00eda de un modo provocador que \u201cla revoluci\u00f3n en T\u00fanez se hab\u00eda producido por accidente\u201d. Con ello no quer\u00eda disminuir la importancia de lo ocurrido ni sus potencialidades emancipatorias sino se\u00f1alar dos elementos esenciales sin las cuales es dif\u00edcil evaluar las causas y anticipar los efectos del levantamiento popular iniciado el 17 de diciembre de 2010: el azar imprevisible que lo puso en marcha y la pura afirmaci\u00f3n rebelde que lo lanz\u00f3 m\u00e1s all\u00e1 de la conciencia misma de sus participantes. Nadie pod\u00eda prever la mortal protesta individual de Mohamed Bouazizi frente a la en\u00e9sima humillaci\u00f3n cotidiana de la polic\u00eda; nadie pod\u00eda prever que la mortal protesta individual de Mohamed Bouazizi frente a la en\u00e9sima humillaci\u00f3n cotidiana de la polic\u00eda fuese a hacer caer al dictador Ben Ali y a ondular de arriba abajo el mundo \u00e1rabe. Lo m\u00e1s sorprendente de las revoluciones es que ocurran; pero no tiene nada de extra\u00f1o que <em>hayan ocurrido <\/em>. El \u201caccidente\u201d de Sidi Bouzid, cuna de Bouazizi y de las revueltas tunecinas, ilumin\u00f3 la l\u00f3gica implacable que llevaba necesariamente hasta \u00e9l; y los acontecimientos que desencaden\u00f3 demostraron hasta qu\u00e9 punto ese gesto de desesperaci\u00f3n no era ni desproporcionado ni caprichoso ni individual: se ajustaba de la manera m\u00e1s coherente a la situaci\u00f3n general. Pod\u00eda no haber sucedido nunca, es verdad, porque hay miles de leyes apod\u00edcticas que no se materializan jam\u00e1s; pod\u00eda no haber sucedido nunca porque lo necesario, en cualquier caso, s\u00f3lo sucede <em>por azar <\/em>(y por voluntad). Pero, una vez lo necesario irrumpe, lo sorprendente es la sorpresa que nos produce; lo sorprendente es que no haya irrumpido antes.<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n general hab\u00eda sido ya expuesta en abril de 2005 en el informe encargado por la PNUD a una grupo de intelectuales \u00e1rabes: \u201cDe acuerdo a los est\u00e1ndares del siglo XXI, los pa\u00edses \u00e1rabes no han resuelto las aspiraciones de desarrollo del pueblo \u00e1rabe, la seguridad y la liberaci\u00f3n, a pesar de las diversidades entre un pa\u00eds y otro a este respecto. De hecho, hay un casi completo consenso en torno a la existencia de graves carencias en el mundo \u00e1rabe, y la convicci\u00f3n de que \u00e9stas se sit\u00faan espec\u00edficamente en la esfera pol\u00edtica\u201d. Corrupci\u00f3n, clientelismo mafioso, parcialidad de la justicia, tribunales de excepci\u00f3n, violencia contra la \u201csociedad civil\u201d, desigualdad econ\u00f3mica, el informe inclu\u00eda tambi\u00e9n una denuncia de la ocupaci\u00f3n de Palestina e Iraq como obst\u00e1culos decisivos para la democratizaci\u00f3n de la zona: \u201cTras desmantelar el antiguo estado, las autoridades al mando de Estados Unidos han dado pocos progresos a la hora de construir uno nuevo\u201d. Era una forma cort\u00e9s de aludir al enorme esfuerzo -al contrario- que EEUU y la UE han hecho en esta zona del mundo para impedir la democracia. Tras los atentados del 11-S y la invasi\u00f3n de Iraq, la administraci\u00f3n Bush hab\u00eda comprendido la necesidad de hacer algunas concesiones que maquillaran los reg\u00edmenes amigos sin cuestionar su poder o -como gustan decir los bombardeadores- su \u201cestabilidad\u201d. Las reformas constitucionales en T\u00fanez y Egipto, las elecciones familiares en Arabia Saud\u00ed y los pomposos y perversos comicios en Iraq, junto a las manifestaciones masivas en Beirut, llevaron a algunos propagandistas a hablar en 2005 de una \u201cprimavera \u00e1rabe\u201d. El informe del PNUD ven\u00eda a corregir esta visi\u00f3n so\u00f1adora para hablar con aspereza de \u201cun agujero negro\u201d y \u201cuna cat\u00e1strofe inminente\u201d asociada a una \u201cexplosi\u00f3n social\u201d que pod\u00eda, seg\u00fan sus previsiones, provocar \u201cuna guerra civil\u201d. Sus propuestas y su lenguaje, en todo caso, se ce\u00f1\u00edan muy claramente a los l\u00edmites de las reformas liberales y a los anhelos de una \u201cbuena gobernanza\u201d concertada entre los Estados \u00e1rabes y sus poblaciones.<\/p>\n<p>En ese mismo mes de abril de 2005, sin embargo, el analista Gilbert Achcar ve\u00eda con toda claridad la ilusi\u00f3n fraudulenta de la \u201cprimavera \u00e1rabe\u201d, tomaba distancias frente al informe de la PNUD y anticipaba una sacudida que hoy, seis a\u00f1os m\u00e1s tarde, nos resulta sorprendentemente natural: \u201cUn estudio libre de toda restricci\u00f3n institucional concluir\u00eda m\u00e1s bien en la necesidad de una uni\u00f3n de las fuerzas democr\u00e1ticas con el fin de imponer desde \u00ababajo\u00bb cambios radicales, que ser\u00e1n menos violentos en la medida en que sean masivos, como lo ha demostrado ampliamente la historia y como tambi\u00e9n lo confirma la actualidad reciente. Adem\u00e1s, en esta parte del mundo donde subsisten numerosos Estados patrimoniales, en los cuales todav\u00eda las familias reinantes se apropian de una parte considerable de los recursos nacionales, agr\u00edcolas y mineros, no podr\u00eda haber consolidaci\u00f3n de la democracia sin una importante redistribuci\u00f3n de la propiedad y de los ingresos. Por eso parece mucho m\u00e1s ilusorio instaurar de manera duradera las libertades y la democracia por medio de una acci\u00f3n concertada con una parte de las clases dirigentes en el mundo \u00e1rabe actual que, mucho antes, en las monarqu\u00edas absolutas europeas o, hace poco, en las dictaduras burocr\u00e1ticas de Europa central y oriental\u201d.<\/p>\n<p>As\u00ed fue, as\u00ed pas\u00f3, as\u00ed est\u00e1 pasando. El informe de 2005 de la PNUD defini\u00f3 negativamente la unidad del mundo \u00e1rabe, que desde hac\u00eda d\u00e9cadas aparec\u00eda fragmentado, desordenado, dif\u00edcil de integrar en cualquier forma de descripci\u00f3n homog\u00e9nea: ahora el concepto de \u201cdictadura\u201d ven\u00eda a vincular org\u00e1nicamente ampulosas monarqu\u00edas teocr\u00e1ticas con pseudo-rep\u00fablicas laicas en el marco de una frustraci\u00f3n pol\u00edtica, cultural y vital al mismo tiempo pan\u00e1rabe y pand\u00e9mica. Las reflexiones de Achcar dejaban claro, por su parte, que la democratizaci\u00f3n de las dictaduras \u00e1rabes, en las que pol\u00edtica y econom\u00eda se fund\u00edan inextricablemente, implicaba necesariamente una ruptura institucional revolucionaria y una redistribuci\u00f3n social de los recursos. No se pod\u00eda negociar nada con los Estados; hab\u00eda que tumbarlos.<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n local de T\u00fanez, por debajo de los espejismos, se ajustaba plenamente a la situaci\u00f3n general. Provinciana y perif\u00e9rica, mimada por la  UE y los EEUU, adulada por el FMI, fotografiada por los turistas, ignorada por los grandes medios europeos, la naci\u00f3n norteafricana parec\u00eda sustraerse en la imaginaci\u00f3n a todos los males de la regi\u00f3n. \u00bfNo era un pa\u00eds \u201cmoderado\u201d? \u00bfNo ocupaba el puesto 41 en el ranking de desarrollo humano? \u00bfNo ten\u00eda un crecimiento del 5% anual? Espa\u00f1oles, italianos, franceses, \u00bfno invert\u00edan sin parar en el sector tur\u00edstico y textil? \u00bfNo era el pa\u00eds m\u00e1s competitivo y el m\u00e1s \u201coccidental\u201d de Africa? Todav\u00eda hoy, dos meses despu\u00e9s del 14 de enero, la entrada \u201cT\u00fanez\u201d de la wikipedia afirma con desparpajo: \u201c A T\u00fanez le faltan los inmensos recursos naturales de los pa\u00edses vecinos, pero la direcci\u00f3n econ\u00f3mica cuidadosa y exitosa ha tra\u00eddo una prosperidad razonable \u201d. La direcci\u00f3n econ\u00f3mica \u201ccuidadosa y exitosa\u201d hab\u00eda puesto en torno al 60% del PIB en manos de la familia gobernante -la de Ben Ali y su esposa, Leyla Trabelsi- en un proceso de privatizaci\u00f3n feudal-capitalista beneficioso para los grandes intereses extranjeros y ruinoso para las regiones m\u00e1s desfavorecidas del pa\u00eds. De pronto, tras la fuga del tirano, los gobiernos que apoyaban el r\u00e9gimen de Ben Ali y los medios que lo ignoraban, descubrieron que T\u00fanez era un pa\u00eds dictatorial, corrupto y pobre. A veces muy pobre. La fractura tradicional Este\/Oeste no ha dejado de agravarse en las \u00faltimas d\u00e9cadas y, frente al modesto desarrollo de las costas orientales, el centro y suroeste se han mantenido sumergidos en un abismo completo y humillante. V\u00edas de tren abandonadas desde la \u00e9poca colonial, carreteras comidas por la arena y los arbustos, sin hospitales ni escuelas ni obras hidr\u00e1ulicas que permitan desarrollar la agricultura, el Estado mafioso de Ben Al\u00ed, sin embargo, no olvidaba a los parados y a los pobres, hasta los que alargaba sus tent\u00e1culos para succionarles, como \u00e1caros o chinches, sus \u00faltimas fuerzas y sus \u00faltimos recursos. Para entender bien el impulso revolucionario tunecino -y \u00e1rabe en general- y la fuerza material de sus consignas abstractas (dignidad y democracia) es necesario llamar la atenci\u00f3n sobre este proceso general, \u00edntimo, capilar, de contaminaci\u00f3n popular a manos de un poder que no desde\u00f1aba ninguna fuente de riqueza, por modesta que fuera. Todos los tunecinos, pero muy particularmente los de las regiones del interior, tuvieron que dejarse mancillar durante a\u00f1os, cotidiana e ininterrumpidamente, por unas instituciones con las que ten\u00edan que negociar todos los minutos del d\u00eda, y ante las que ten\u00edan que inclinarse todos los segundos de cada hora, para reproducir su vida desnuda, su pura existencia biol\u00f3gica. La dictadura pol\u00edtica y policial se desprend\u00eda naturalmente de este sistema de corrupci\u00f3n general; para robar a todos y cada uno de los tunecinos -en los pueblos m\u00e1s lejanos, a los cuerpos m\u00e1s desamparados- era necesario humillarlos, ofenderlos, encadenarlos, golpearlos y enfangarlos sin cesar. El grito <em>karama <\/em>(dignidad) era y sigue siendo el impulso rabioso de una catarsis compartida que incluye todos los \u00f3rdenes de la existencia, \u00edntimos y colectivos; y el grito <em>dimocratiya <\/em>(democracia) demanda, m\u00e1s all\u00e1 de las transformaciones institucionales, tambi\u00e9n trabajo, escuelas, hospitales, distribuci\u00f3n justa de los recursos del pa\u00eds. Esta fusi\u00f3n totalitaria entre dictadura, corrupci\u00f3n y pobreza explica por qu\u00e9 en T\u00fanez, como en el resto del mundo \u00e1rabe, la democratizaci\u00f3n pasa necesariamente por una ruptura institucional y una recuperaci\u00f3n de soberan\u00eda nacional.<\/p>\n<p>Naturalmente, la revoluci\u00f3n tunecina -a nadie puede sorprenderle- no es una revoluci\u00f3n socialista. Lo que s\u00ed es sorprendente, aqu\u00ed como en Egipto, es que no ha sido tampoco -o a\u00fan menos- una revoluci\u00f3n islamista. Condenados por occidente al letargo oriental o al fanatismo religioso, tunecinos y egipcios, sin ninguna tutela o direcci\u00f3n, han reclamado ingenuamente, seriamente, sacrificando sus vidas, esa cosa que a tantos parece vac\u00eda o enga\u00f1osa: \u201cdemocracia\u201d. No han lanzado esta palabra al aire angelical de las ideolog\u00edas abstractas. La han arrojado violentamente <em>contra nosotros <\/em>, se la han echado en cara a las potencias occidentales que apoyaron a los dictadores y que no han dejado de intervenir para reproducir dependencias pol\u00edticas, econ\u00f3micas y culturales. \u201cNo queremos una democracia importada\u201d, \u201cno queremos lecciones de Francia\u201d, \u201cno a la intervenci\u00f3n extranjera\u201d, eran consignas repetidas una y otra vez en la doble ocupaci\u00f3n de la Qasba de T\u00fanez (del 21 al 28 de enero y del 20 de febrero al 4 de marzo) y que expresan claramente la dinamita anticolonial contenida en las demandas pol\u00edticas de los \u00e1rabes. Francia, Italia, Espa\u00f1a, EEUU no son el modelo; los pa\u00edses occidentales, al contrario, tienen pendiente su propia democratizaci\u00f3n. Como se\u00f1ala el escritor liban\u00e9s Ren\u00e9 Naba, la revoluci\u00f3n \u00e1rabe es \u201cla primera revoluci\u00f3n democr\u00e1tica del siglo XXI que se ha llevado a cabo, a diferencia de las de los pueblos de Europa del Este en la d\u00e9cada de 1990, sin ayuda exterior, contra los opresores y los patrocinadores de los opresores, por articulaci\u00f3n de la dial\u00e9ctica del enemigo interior sobre el enemigo exterior\u201d.<\/p>\n<p>La revoluci\u00f3n tunecina la puso en marcha un \u201caccidente\u201d que implicaba -en esa oscuridad membranosa- a todos los tunecinos, pero muy especialmente a las v\u00edctimas de las tres infamias conniventes (dictadura, pobreza y corrupci\u00f3n). Una vez desencadenada, la estrategia de las potencias ex-coloniales, y sobre todo de EEUU, ha sido la de convertir los levantamientos \u00e1rabes en \u201crevoluciones postmodernas\u201d de blogueros y ciberactivistas, privilegiando ciertos sectores de clase media descontentos con las dictaduras, pero que se conforman ya con algunas transformaciones formales -nada desde\u00f1ables, por lo dem\u00e1s- en el terreno pol\u00edtico. Si se tiene en cuenta que casi el 80% de los egipcios vive bajo el umbral de la pobreza y que en las regiones del interior de T\u00fanez, abandonadas y sin recursos, en torno al 60% de la poblaci\u00f3n juvenil no tiene trabajo, podemos ya evaluar la manipulaci\u00f3n interesada que subyace a esta versi\u00f3n difundida por los medios. Mohamed Bouazizi, el vendedor ambulante que se inmol\u00f3 el 17 de diciembre, proced\u00eda de Sidi Bouzid, la zona m\u00e1s campesina del pa\u00eds; Qasserine, la ciudad donde m\u00e1s j\u00f3venes murieron durante las revueltas, es una ciudad obrera devastada por el paro; Gafsa, otra de las ciudades m\u00e1s belicosas, es el centro de la cuenca minera, escenario en 2008 de una insurrecci\u00f3n popular brutalmente reprimida que prepar\u00f3, en cualquier caso, las jornadas de enero de 2011. Al contrario de lo que es tradicional, la revoluci\u00f3n, en el caso de T\u00fanez, ascendi\u00f3 claramente de la periferia al centro, donde s\u00f3lo en el \u00faltimo momento se sumaron las clases medias (profesiones liberales, intelectuales, artistas) que hoy ya se desmarcan de ella. Como escribe el analista tunecino Fathi Chamkhi, se trata, al mismo triempo, \u201cde una revoluci\u00f3n social, democr\u00e1tica y nacional\u201d. Tambi\u00e9n inter-nacional, en el sentido de que, mediante esta sacudida, T\u00fanez se ha reinscrito de forma inesperada en el mundo \u00e1rabe refundando al mismo tiempo, frente a la Umma o comunidad isl\u00e1mica, la unidad material y pol\u00edtica de un nuevo mundo \u00e1rabe insurgente. Ya no es el panarabismo de Nasser y Bourguiba, padres de una independencia malograda y finalmente antidemocr\u00e1tiica que ahora hay que \u201cvolver a hacer\u201d. Pero no es un exageraci\u00f3n considerar los levantamientos del mundo \u00e1rabe como una \u201csegunda independencia\u201d, como un volver a empezar contra la intervenci\u00f3n colonial y contra las dictaduras locales. Eso explica la rehabilitaci\u00f3n de los himnos y banderas nacionales e incluso, si se me apura, la reaparici\u00f3n en Libia de la bandera que llaman \u201cmon\u00e1rquica\u201d, pero que es en realidad la bandera de la independencia (frente a la de la Yamahiriya, s\u00edmbolo de la dictadura de Gadafi).<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 se puede esperar en T\u00fanez? \u00bfQu\u00e9 se ha conseguido ya? \u00bfQu\u00e9 hemos aprendido?<\/p>\n<p>Desde el d\u00eda 14 de enero, la presi\u00f3n popular ha logrado tumbar tres gobiernos, forzar la dimisi\u00f3n de 24 gobernadores e imponer elecciones para una Asamblea Constituyente. La ocupaci\u00f3n dos veces de la Qasba, sede del Primer Ministro y del ministerio de Finanzas, dej\u00f3 bien clara una fractura de clase que no podr\u00e1 ser contenida con puras medidas formales ni promesas siempre aplazadas. La izquierda, por su parte, est\u00e1 tratando de aprovechar este inesperado espacio abierto por el impulso popular para reorganizarse y, si ha sido sorprendida a contrapi\u00e9, como los islamistas y la UE, cuenta con algunas peque\u00f1as ventajas comparativas. La constituci\u00f3n del Frente 14 de Enero, coalici\u00f3n de partidos marxistas y \u201cpatri\u00f3ticos\u201d hasta ahora divididos, anticipa la posibilidad fundada de una mayor\u00eda relativa en la futura Asamblea Constituyente escogida el pr\u00f3ximo 24 de julio. Para ello, habr\u00e1 que mantener esa unidad y trabajar sobre el terreno a partir de un mapa pol\u00edtico cuarteado y poco homog\u00e9neo. Durante los a\u00f1os de dictadura, las fuerzas progresistas ilegales tuvieron que actuar a la sombra gigantesca de la UGTT, el poderoso sindicato oficial cuya direcci\u00f3n colabor\u00f3 y se benefici\u00f3 de la corrupci\u00f3n benalista. Un recorrido por la geograf\u00eda tunecina evidencia la diferente musculaci\u00f3n pol\u00edtica de las ciudades y pueblos, seg\u00fan la mayor o menor presencia de la izquierda en los sindicatos locales. En algunos lugares -Redeyef, en la cuenca minera, es emblem\u00e1tico- hay autogesti\u00f3n comunera; en otros espontane\u00edsmo bravo; en otros desesperaci\u00f3n sin molde; en otros ya -sobre todo en los medios peque\u00f1oburgueses de la capital- reivindicaci\u00f3n del \u201corden y la estabilidad\u201d. Junto al esfuerzo de organizaci\u00f3n, la izquierda tunecina aborda la necesidad de nuevas movilizaciones contra los rescoldos muy activos del aparato del Estado dictatorial, todav\u00eda intacto y empe\u00f1ado en una obra permanente de represi\u00f3n y terrorismo selectivo, y contra todas las formas de intervenci\u00f3n extranjera, econ\u00f3micas y militares, que se ciernen sobre la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>T\u00fanez nos ha ense\u00f1ado ya al menos dos cosas. Una tiene que ver con las nuevas clases revolucionarias y las viejas t\u00e9cnicas de organizaci\u00f3n. Es cada vez m\u00e1s necesario encontrar bisagras que enganchen y permitan el juego articulado entre la horizontalidad del impulso y la verticalidad de la organizaci\u00f3n. Esas bisagras, m\u00e1s que virtuales, siguen siendo \u201clugares antropol\u00f3gicos\u201d que ci\u00f1en e integran flujos muy movedizos. Lo que ha habido en T\u00fanez, como en Egipto, ha sido sobre todo dos espacios de fuerte concentraci\u00f3n simb\u00f3lica y pol\u00edtica: la plaza de Tahrir en El Cairo y la plaza de la Qasba en T\u00fanez capital (junto con otras decenas de centros de debate y formaci\u00f3n pol\u00edtica acelerada en todas las ciudades y pueblos de los dos pa\u00edses). Durante muchos d\u00edas estos espacios -trabajados tambi\u00e9n por partidos y organizaciones- han constituido una mezcla de \u00e1gora, academia e instituci\u00f3n p\u00fablica improvisada en la que cientos de j\u00f3venes han hecho una especie de curso intensivo de formaci\u00f3n pol\u00edtica y solidaridad social consciente. Es la demostraci\u00f3n de que, si bien la red y facebook han sido de vital importancia para la movilizaci\u00f3n, los espacios f\u00edsicos y las reuniones \u201ccorporales\u201d siguen siendo fundamentales como marcos al mismo tiempo de aprendizaje y organizaci\u00f3n. Desde ellos irradia ahora, de vuelta a los lugares de origen, un conocimiento que ning\u00fan pol\u00edtico profesional podr\u00eda jam\u00e1s difundir en los medios populares, muy suspicaces frente a las instituciones y los pol\u00edticos. Los cientos de \u201cpueblerinos luminosos\u201d -como los llamaba Alma Allende- que se resisten a \u201cvolver a la normalidad\u201d son ya militantes sin partido que reparten en las regiones (maestros de leva, l\u00edderes de aluvi\u00f3n) nuevos valores y nuevas formas de conciencia.<\/p>\n<p>La segunda ense\u00f1anza nos ata\u00f1e m\u00e1s directamente. Sabemos poco acerca de c\u00f3mo evolucionar\u00e1n las revueltas que voltean hoy el mundo \u00e1rabe entero, desde Marruecos y Argelia hasta Iraq, Arabia Saud\u00ed, Yemen y Bahrein; y sabemos que, m\u00e1s all\u00e1 de Gadafi y el petr\u00f3leo, una posible intervenci\u00f3n de la OTAN en Libia* podr\u00eda obstruir y cerrar de golpe este abanico subversivo. Pero lo cierto es que esta Gran Revuelta Arabe -vinculada a la crisis del capitalismo- es de alguna manera ya mundial y pone en aprietos por igual a imperialistas y anti-imperialistas, atrapados en el tr\u00e1gico pero confortable esquema, prolongaci\u00f3n de la guerra fr\u00eda, de amigos y enemigos o, al menos, de aliados y adversarios. Seamos sinceros: una \u201cverdadera revoluci\u00f3n democr\u00e1tica\u201d incomoda a todos. Que las zonas consideradas m\u00e1s atrasadas del planeta, contra toda l\u00f3gica y previsi\u00f3n, emprendan una \u201crevoluci\u00f3n democr\u00e1tica\u201d extempor\u00e1nea que los franceses hicieron en 1789 para nada (o casi nada) no s\u00f3lo desconcierta a los bombardeadores humanitarios, con sus pretensiones de universalidad y sus patentes de democracia, sino tambi\u00e9n a los que desde la izquierda han motejado de \u201ctramposa\u201d o \u201cfraudulenta\u201d la idea misma de democracia o a los que consideran que la \u201caut\u00e9ntica democracia\u201d s\u00f3lo puede ser un efecto secundario del socialismo pero nunca su fuente o su motor. Nos asustaron con Al-Qaeda y el fanatismo musulm\u00e1n, pero da mucho m\u00e1s miedo, la verdad, esta salvaje reclamaci\u00f3n de libertad -y de Asamblea Constituyente y Ley Electoral- que no encuentra apenas partidos u organizaciones en las que confluir, debilitadas por las dictaduras, y que puede volcarse <em>en cualquier direcci\u00f3n. <\/em>Da miedo y con raz\u00f3n. Pero el socialismo del siglo XXI, si de verdad quiere serlo, tiene que contar con dos nuevos datos, uno geogr\u00e1fico y otro pol\u00edtico: un mundo \u00e1rabe que regresa inesperadamente a la escena de la historia y una avalancha global y sin fronteras contra la tiran\u00eda. Un nuevo muro de Berl\u00edn est\u00e1 cayendo y lo que se entrev\u00e9 al otro lado es sobre todo un gran bullicio. Todo puede ser peor, pero todo, en cualquier caso, es ya distinto. Y es la izquierda la que deber\u00eda hacerse cargo de ese discurso emancipatorio y democr\u00e1tico antes de que lo hagan, como siempre, los bombardeadores humanitarios y sus mercados.<\/p>\n<p><strong>NOTA<\/strong><\/p>\n<p>* Este texto fue redactado pocos d\u00edas antes de la intervenci\u00f3n militar de la  OTAN en Libia, la cual, en cualquier caso, no altera los datos y argumentos aqu\u00ed recogidos.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<h5>Publicado por <a title=\"Rebeli\u00f3n\" href=\"http:\/\/www.rebelion.org\">Rebeli\u00f3n<\/a>-k argitaratua<\/h5>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Rida Ridawui, un abogado tunecino conocido por su compromiso y apoyo a los cambios democr\u00e1ticos en el pa\u00eds, dec\u00eda de un modo provocador que \u201cla revoluci\u00f3n en T\u00fanez se hab\u00eda producido por accidente\u201d. 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