{"id":24229,"date":"2011-03-14T08:41:07","date_gmt":"2011-03-14T06:41:07","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/luces-y-sombras-sobre-libia\/"},"modified":"2011-03-14T08:41:07","modified_gmt":"2011-03-14T06:41:07","slug":"luces-y-sombras-sobre-libia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/luces-y-sombras-sobre-libia\/","title":{"rendered":"Luces y sombras sobre Libia"},"content":{"rendered":"<p> <\/p>\n<p>Libia lleva semanas situada en el centro del hurac\u00e1n medi\u00e1tico y de las maniobras geoestrat\u00e9gicas de diferentes actores. Las protestas que comenzaron al hilo de lo que sucedi\u00f3 en T\u00fanez o Egipto han ido derivando hasta escenificar una fotograf\u00eda donde confluyen diferentes intereses.<\/p>\n<p>Una cosa que parece que ha quedado bastante clara, m\u00e1s all\u00e1 de la complejidad que a d\u00eda de hoy se vive en torno a Libia, es que este estado no es una copia del T\u00fanez de Ben Al\u00ed ni del Egipto de Mubarak, y qu\u00e9 decir si buscamos falsos paralelismos con otras realidades como Yemen, o las monarqu\u00edas clept\u00f3cratas del Golfo. En todos estos casos nos encontramos con unos sistemas que obedecen a los intereses de Occidente y que colaboran estrat\u00e9gicamente con EEUU o la Uni\u00f3n  Europea. El caso de Gaddafi, a pesar de los acuerdos que en materia de petr\u00f3leo o emigraci\u00f3n mantienen con las canciller\u00edas europeas, es bien diferente.<\/p>\n<p>Durante mucho tiempo, la figura del dirigente libio ha sido presentada como la de un qaid (un l\u00edder musulm\u00e1n), que h\u00e1bilmente ha sabido conjugar la ret\u00f3rica revolucionaria con una lectura sui generis del islamismo, manteniendo al mismo tiempo una postura de enfrentamiento ante las pretensiones colonialistas de algunas potencias occidentales. Sin embargo, y a pesar de los logros dom\u00e9sticos (en materia de educaci\u00f3n y vivienda), la deriva de los \u00faltimos a\u00f1os ha contrarrestado buena parte de eso avances, y adem\u00e1s, en materia exterior, tambi\u00e9n ha dado un importante giro, que le ha permitido, tal vez ingenuamente, desaparecer de la \u201clista negra\u201d de EEUU y sus aliados europeos.<\/p>\n<p>As\u00ed, las cifras de desempleo han ido aumentado junto a la frustraci\u00f3n de importantes sectores sociales libios, a ellos se ha a\u00f1adido las dificultades en materia de vivienda, junto a las expropiaciones y proyectos que han beneficiado a los grupos que se mueven en torno a la floreciente industria del turismo y que cada d\u00eda est\u00e1n m\u00e1s ligados a las tramas de corrupci\u00f3n que tambi\u00e9n se presentan en la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>A la hora de intentar acercarnos a lo que acontece en Libia se ha ce necesario abordar algunos actores y factores que pueden facilitar la comprensi\u00f3n de aquella realidad.<\/p>\n<p><strong>La llamada oposici\u00f3n<\/strong>. Intentar presentar una imagen compacta y homog\u00e9nea de la oposici\u00f3n al gobierno libio es imposible, y de hacerlo probablemente estar\u00eda ligado a la existencia de intereses determinados. A d\u00eda de hoy, en ese campo nos encontramos con un abanico de posturas, movimiento e ideolog\u00edas, con poco peso en su mayor parte dentro de Libia y cada uno de ellos con su propia agenda. En ese sentido, lo que \u201cune a los portavoces de grupos de exiliados, islamistas, antiguos militares, baazistas, socialistas, liberales, es la demanda de acabar con el r\u00e9gimen de Gaddafi, o tan s\u00f3lo con la figura del mismo, algo adem\u00e1s que puede coincidir tambi\u00e9n con los deseos occidentales de \u201ccambiar algo para que nada cambie\u201d, tal y como hemos visto en los estados vecinos.<\/p>\n<p>En estas \u00faltimas semanas a ese espectro opositor se han unido militares y diplom\u00e1ticos que han abandonado sus cargos y responsabilidades oficiales para unirse a la rebeli\u00f3n. En algunos casos lo han hecho convencidos de la necesidad del cambio que propugnan, pero otros muchos han decidido dar ese paso en busca de un trozo m\u00e1s grande de la tarta del poder. Personas que hasta la v\u00edspera han sido parte del engranaje del poder libio, han querido aprovechar las demandas populares, y sobre todo el posible apoyo de Occidente, para situarse en una privilegiada situaci\u00f3n de cara a un hipot\u00e9tico escenario sin Gaddafi.<\/p>\n<p><strong>El sistema tribal<\/strong>. Al igual que ocurre en otras sociedades, el peso tribal es determinante para entender la estructuraci\u00f3n y el poder en algunos estados. Yemen, Asia Central, Afganist\u00e1n, y Libia son un buen ejemplo de ello. Hist\u00f3ricamente las tribus libias (m\u00e1s de 140 tribus y clanes) han tenido importantes cuotas de poder, sobre todo antes de la independencia de 1951, pero tambi\u00e9n durante el r\u00e9gimen mon\u00e1rquico posterior. El triunfo de la revoluci\u00f3n de los sesenta vino acompa\u00f1ado de una nueva pol\u00edtica impulsada por Gaddafi que intentar\u00e1 contrarrestar ese poder y reforzar el nuevo estado libio.<\/p>\n<p>El complejo sistema que abarca tribus, subtribus, clanes y familias, logra en muchas ocasiones que las fidelidades y relaciones dentro de las mismas primen sobre su adhesi\u00f3n al estado central. De ah\u00ed tambi\u00e9n que la presencia en cargos de poder (civiles o militares) sea visto en ocasiones como un apoyo a una u otro tribu, generando tambi\u00e9n los consiguientes recelos entre las que se consideran \u201cperjudicadas\u201d.<\/p>\n<p>El propio Gaddafi ha sabido, o al menos lo ha intentado, mantener un cierto equilibrio a la hora de estructuras la presencia tribal en las estructuras estatales, pero no ha impedido que las desconfianzas perduren. Las actuales lealtades de las tribus libias hacia unos u otros, evidentemente, guarda relaci\u00f3n directa con las expectativas que puedan generarse para el futuro escenario libio.<\/p>\n<p>A d\u00eda de hoy, algunas ya se han decantado por uno u otro bando. As\u00ed, en el este, las tribus Abu Llail y Misurata, con una importante presencia en la regi\u00f3n y sobre todo en Benghazi se sit\u00faan frente a Gaddafi, quien a su vez cuenta con el apoyo de la tribu Al-Awaqir, que siempre ha tenido un importante peso en la realidad libia.<\/p>\n<p>En el oeste, la mayor tribu del pa\u00eds, Warfalla, ha decidido abandonar al Gaddafi, a quien ha apoyado en las \u00faltimas d\u00e9cadas. Por su parte la tribu del dirigente libio, Qadhafah sigue mostrando su adhesi\u00f3n a \u00e9ste. Por \u00faltimo, un importante n\u00famero de tribus todav\u00eda no se han posicionado, esperando el discurrir de los acontecimientos, probablemente para acabar apostando por \u201cel caballo ganador\u201d, Magariha y Zawiya son dos ejemplos.<\/p>\n<p><strong>Las disputas dentro del r\u00e9gimen<\/strong>. En ocasiones se ha pretendido presentar las disputas internas en torno al gobierno libio como una fuente m\u00e1s de importantes fisuras. En ese sentido los intereses occidentales para debilitar a Gaddafi han confluido con la extensi\u00f3n de esas versiones.<\/p>\n<p>No obstante, en los \u00faltimos a\u00f1os s\u00ed han tenido lugar algunos pulsos entre sectores del entorno del dirigente libio para lograr m\u00e1s poder. Las pugnas sucesorias entre varios de sus hijos, que algunos presentan como un enfrentamiento entre supuestas posturas \u201creformistas y conservadoras\u201d seg\u00fan se trate de uno u otro de sus hijos; las diferencias entre Saif Al-Islam y algunos ministros de la \u201cvieja guardia\u201d, e incluso las discrepancias entre los hijos y el propio dirigente libio, son ejemplos que han ido apareciendo en la prensa en los \u00faltimos a\u00f1os.<\/p>\n<p>Algunas fuentes apuntan que probablemente uno de los mayores riesgos para Gaddafi puede presentarse desde dentro de su propia estructura de poder. Los deseos de acaparar m\u00e1s protagonismo y poder, como hemos visto con las recientes deserciones de militares y diplom\u00e1ticos, podr\u00eda contagiarse y poner en serios aprietos al dirigente libio.<\/p>\n<p><strong>Los actores extranjeros<\/strong>. Estados Unidos y sus aliados occidentales han apostado claramente por la desestabilizaci\u00f3n de Libia, para poder materializar un \u201ccambio de r\u00e9gimen\u201d que sirva a sus intereses.<\/p>\n<p>Desde hace muchos a\u00f1os esos actores han buscado el cambio en Libia, y en ese sentido conviene recordar la inclusi\u00f3n de ese estado en la famosa \u201clista negra\u201d, junto a Iraq, Sud\u00e1n, Somalia, Siria, Afganist\u00e1n L\u00edbano, Ir\u00e1n o Siria. Y si nos detenemos a mirarla, podemos observar como en la mayor\u00eda de ellas esa\u201dalianza occidental\u201d ha intervenido de diferentes maneras, y en la mayor\u00eda de los caos el resultado ha sido negativo para las poblaciones locales, ya que muchas de ellas han sido empujadas a un escenario de caos y violencia.<\/p>\n<p>Ahora que esos mismos protagonistas pretenden recuperar los viejos discursos intervencionistas (exclusi\u00f3n a\u00e9rea, ayuda humanitaria\u2026), cabr\u00eda interpelarles por su participaci\u00f3n directa v\u00eda venta de armamento (el mismo que supuestamente estar\u00eda empleando Gaddafi para contrarrestar la rebeli\u00f3n, y que en su mayor parte proceden de empresas occidentales, algunas con importantes lazos con sus respectivos gobiernos. O incluso por las armas que estar\u00edan poniendo en manos de los rebeldes libios, y que de cara al futuro podr\u00eda situarnos ante una Libia \u201cplagada\u201d de armas sin control.<\/p>\n<p>Los intereses, en materia energ\u00e9tica o de emigraci\u00f3n, han sido determinantes a la hora de entender la postura de Occidente y los deseos de una \u201cnueva Libia\u201d que al igual que sus estados vecinos, se someta a los designios de Washington o Bruselas. El gobierno de Gaddafi no ha sido impedimento para los acuerdos de gas y petr\u00f3leo que Italia, Irlanda, Austria, Francia o Grecia tienen firmados con Tr\u00edpoli, pero un r\u00e9gimen \u201ccolaboracionista\u201d en Libia ser\u00eda la f\u00f3rmula ideal para esos pa\u00edses.<\/p>\n<p>Tampoco conviene olvidar los calurosos recibimientos que el propio Gaddafi ha recibido por parte de los mandatarios occidentales en los \u00faltimos a\u00f1os. Hilary Clinton hace dos a\u00f1os expres\u00f3 su bienvenida a Gaddafi, resaltando \u201cel valor de las relaciones entre ambos pa\u00edses\u201d, todo ello en l\u00ednea con los intereses citados anteriormente, y muy alejado todo ello de la supuesta defensa de \u201clas libertades y la democracia\u201d que ahora parece querer abanderar la alianza de EE.UU. y UE contra Libia.<\/p>\n<p><strong>Los medios de comunicaci\u00f3n<\/strong>. En ocasiones utilizados y en otras ocultando su desconocimiento, o incluso sirviendo interesadamente a unos u otros, buena parte de los medios de comunicaci\u00f3n est\u00e1n tambi\u00e9n desempe\u00f1ando su propio papel. Desde corresponsales que desde cientos de kil\u00f3metros de distancia comentan realidades en base a supuestos o a informaciones sesgadas, hasta noticias que hablan de \u201clos bombardeos de la aviaci\u00f3n de Gaddafi contra las casa de una poblaci\u00f3n\u201d (sin mostrar im\u00e1genes), y una l\u00edneas m\u00e1s abajo describen la existencia de supuestos francotiradores de Gaddafi tambi\u00e9n, en los tejados de esas mismas casas!!!<\/p>\n<p>El manto de silencio que esos mismos protagonistas han desplegado en torno a T\u00fanez o Egipto, la condescendencia que muchos de ellos muestran ante las monarqu\u00edas del Golfo son factores a tener en cuenta tambi\u00e9n a la hora de valorar la aportaci\u00f3n medi\u00e1tica en relaci\u00f3n a Libia.<\/p>\n<p>En este sentido, otro protagonista que est\u00e1 siendo objeto de cr\u00edticas locales es Al Jazeera, la cadena que ha protagonizado buena parte de las noticias del mundo \u00e1rabe y musulm\u00e1n en el pasado, y que ha permitido que esas sociedades tengan una visi\u00f3n diferente de la que hasta entonces recib\u00eda desde cadenas occidentales. Algunos analistas remarcan el papel que este medio, ligado al emir de Qatar, estar\u00eda desempe\u00f1ando en las \u00faltimas semanas. El fr\u00edo tratamiento de las revueltas en el Golfo, o la cobertura de lo que ocurre en Libia es objeto de las cr\u00edticas que ponen en cuesti\u00f3n el papel que hasta ahora ha desempe\u00f1ado.<\/p>\n<p><strong>El futuro escenario<\/strong>. Es dif\u00edcil predecir a d\u00eda de hoy el desenlace de los acontecimientos en Libia, pero sea cual sea el mismo, las cosas no volver\u00e1n a ser igual que en el pasado. El escenario de una guerra civil parece obedecer m\u00e1s a los intereses de las potencias occidentales, para justificar su intervenci\u00f3n, que la realidad libia. Geogr\u00e1ficamente y socialmente es poco probable que nos encontremos ante una situaci\u00f3n similar a la que se viven en otros conflictos en el continente africano, y la incidencia del islamismo jihadista tambi\u00e9n es una inc\u00f3gnita dentro del mismo.<\/p>\n<p>En el pasado, tanto los Hermanos Musulmanes como los movimientos radicales han sido casi borrados del mapa por las fuerzas de Gaddafi, y a d\u00eda de hoy no se muestran en primera l\u00ednea. No obstante, no habr\u00eda que menospreciar la capacidad de estas fuerzas para convertirse en un importante actor en el futuro, en funci\u00f3n del desarrollo de los acontecimientos. Adem\u00e1s, si finalmente se produce la intervenci\u00f3n militar extranjera, el caos que le seguir\u00eda s\u00ed que ser\u00eda un campo abonado para las franquicias de al Qaeda en la regi\u00f3n, como se ha visto en Somalia hace poco tiempo.<\/p>\n<p>Como bien se\u00f1alan los analistas locales, \u201cuna guerra civil basada en las diferencias \u00e9tnicas, regionales o tribales, no est\u00e1 en el horizonte\u201d, el \u00fanico riesgo que puede materializar esa situaci\u00f3n vendr\u00eda de la mano de \u201cuna alianza entre los intereses de figuras importantes que han abandonado el r\u00e9gimen recientemente y los gobiernos extranjeros\u201d.<\/p>\n<p>Si finalmente Gaddafi logra controlar la rebeli\u00f3n puede que convine la represi\u00f3n contra los rebeldes con medidas reformistas, de cara a maquillar la situaci\u00f3n frente a las demandas occidentales. Y habr\u00e1 que ver tambi\u00e9n, en ese caso la respuesta que algunos gobiernos occidentales, tras su apuesta por el derrocamiento del actual r\u00e9gimen, reciben por parte del propio Gaddafi.<\/p>\n<p>Y si la rebeli\u00f3n acaba triunfando, no parece muy probable que nos encontremos ante un cambio estructural de calado, sino m\u00e1s bien ante el relevo en la c\u00fapula del poder, eso s\u00ed, con el apoyo extranjero antes mencionado.<\/p>\n<p>Nadie duda que buena parte de las demandas de la sociedad libia sean leg\u00edtimas, pero al mismo tiempo nadie puede ser tan ingenuo de pensar que las recientes movilizaciones no cuentan con el respaldo material y t\u00e1cito de las potencias occidentales, que con armas y otras medidas buscan un cambio de r\u00e9gimen favorable a apuntalar sus intereses en Libia y en el conjunto de la regi\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>TXENTE REKONDO.- Gabinete Vasco de An\u00e1lisis Internacional (GAIN)<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<h6>Publicado por Nabarralde-k argitaratua<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Libia lleva semanas situada en el centro del hurac\u00e1n medi\u00e1tico y de las maniobras geoestrat\u00e9gicas de diferentes actores. 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