{"id":24118,"date":"2011-02-21T08:59:53","date_gmt":"2011-02-21T06:59:53","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/hemeroteca-revueltas-en-el-mundo-musulman\/"},"modified":"2011-02-21T08:59:53","modified_gmt":"2011-02-21T06:59:53","slug":"hemeroteca-revueltas-en-el-mundo-musulman","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/hemeroteca-revueltas-en-el-mundo-musulman\/","title":{"rendered":"Hemeroteca: Revueltas en el mundo musulm\u00e1n"},"content":{"rendered":"<p> <\/p>\n<h5>P\u00e1gina 12<\/h5>\n<p>\u00a0<\/p>\n<h2>Seculares sectarios, interesados<\/h2>\n<p><strong>Robert Fisk<\/strong><\/p>\n<p> Hosni Mubarak denunci\u00f3 que los islamistas estaban detr\u00e1s de la revoluci\u00f3n egipcia. Lo mismo dijo Ben Al\u00ed en T\u00fanez. El rey Abdul\u00e1 de Jordania ve una mano oscura y siniestra, la mano de Al Qaida, la de los Hermanos Musulmanes, una mano islamista, detr\u00e1s de la insurrecci\u00f3n que recorre al mundo \u00e1rabe. Ayer las autoridades bahrein\u00edes descubrieron que la mano ensangrentada de Hezbol\u00e1 estaba detr\u00e1s de los levantamientos chi\u00edtas. \u00bfC\u00f3mo es posible que hombres educados pero singularmente antidemocr\u00e1ticos puedan entender todo tan mal? Confrontados con una serie de explosiones seculares \u2013Bahrein no est\u00e1 incluido en esta categor\u00eda\u2013 acusan a los radicales isl\u00e1micos. El sha cometi\u00f3 un error id\u00e9ntico pero al rev\u00e9s. Confrontado por un levantamiento obviamente isl\u00e1mico, \u00e9l acus\u00f3 a los comunistas.<\/p>\n<p> Barack Obama y Hillary Clinton se las ingeniaron para dar una voltereta m\u00e1s rara. Habiendo apoyado originalmente a las \u201cestables\u201d dictaduras del Medio Oriente \u2013cuando deber\u00edan haber estado del lado de las fuerzas democr\u00e1ticas\u2013, se decidieron a avalar los reclamos de democracia civil en el mundo \u00e1rabe justo cuando los \u00e1rabes est\u00e1n tan desencantados con la hipocres\u00eda occidental que no quieren a los Estados Unidos de su lado. \u201cLos norteamericanos interfirieron en nuestro pa\u00eds por 30 a\u00f1os durante la era Mubarak, apoyando a este r\u00e9gimen y armando a sus soldados\u201d, me dijo la semana pasada un estudiante egipcio en la plaza Tahrir. \u201cAhora estar\u00edamos agradecidos si dejaran de interferir de nuestro lado\u201d, agreg\u00f3. Al final de la semana escuch\u00e9 las mismas voces en Bahrein. \u201cNos est\u00e1n baleando con armas estadounidenses, que son disparadas por soldados entrenados por los estadounidenses y montados en tanques estadounidenses\u201d, enumer\u00f3 el viernes un m\u00e9dico. \u201c\u00bfY ahora Obama quiere estar de nuestro lado?\u201d, pregunt\u00f3.<\/p>\n<p> Los hechos de los \u00faltimos dos meses y el esp\u00edritu anti-r\u00e9gimen de la insurrecci\u00f3n \u00e1rabe \u2013por dignidad y justicia, m\u00e1s que por un emirato isl\u00e1mico\u2013 quedar\u00e1n en nuestros libros de historia por a\u00f1os. Y el fracaso de los m\u00e1s estrictos adherentes del Islam ser\u00e1 discutido por d\u00e9cadas. Ayer hubo un especial inter\u00e9s por el \u00faltimo video de Al Qaida, grabado antes del derrocamiento de Mubarak, que enfatizaba la necesidad de que el Islam triunfara en Egipto. Sin embargo, una semana antes, las fuerzas seculares, nacionalistas y honorables de Egipto, los hombres y las mujeres musulmanes y cristianos, se hab\u00edan liberado del viejo sin ninguna ayuda de Osama Bin Laden. M\u00e1s rara todav\u00eda fue la reacci\u00f3n de Ir\u00e1n, cuyo l\u00edder supremo se autoconvenci\u00f3 de que la victoria popular egipcia era un triunfo del Islam. Da para pensar que s\u00f3lo Ir\u00e1n, Al Qaida y sus m\u00e1s ac\u00e9rrimos enemigos, los dictadores \u00e1rabes antiisl\u00e1micos, creen que la religi\u00f3n estuvo detr\u00e1s de las rebeliones masivas de los manifestantes pro democracia.<\/p>\n<p> La m\u00e1s sangrienta iron\u00eda de todas \u2013en la que fue cayendo Obama\u2013 fue que la Rep\u00fablica Isl\u00e1mica de Ir\u00e1n estaba alabando a los dem\u00f3cratas de Egipto mientras amenazaba con ejecutar a sus propios l\u00edderes democr\u00e1ticos opositores. Casi todos los millones de manifestantes \u00e1rabes que quieren sacarse de encima la capa de la autocracia \u2013con nuestra ayuda occidental\u2013 vivieron con miedo y humillaci\u00f3n, y son musulmanes. Y los musulmanes, a diferencia del Occidente cristiano, no perdieron su fe. Abajo de las piedras y de las cachiporras de la polic\u00eda asesina de Mubarak, ellos contraatacaron gritando \u201cAl\u00e1 akbar\u201d en lo que era, para ellos, una \u201cJihad\u201d, no una guerra religiosa pero s\u00ed una batalla por la justicia. \u201cDios es grande\u201d y la demanda de justicia son concordantes. Para la lucha contra la injusticia, \u00e9se es el esp\u00edritu del Cor\u00e1n.<\/p>\n<p> En Bahrein tenemos un caso especial. Ac\u00e1 una mayor\u00eda chi\u00edta es dirigida por una monarqu\u00eda sunnita. Siria, de hecho, sufrir\u00eda de \u201cbahreinitis\u201d por la misma raz\u00f3n: una mayor\u00eda sunnita es gobernada por una minor\u00eda chi\u00edta. Bueno, al menos el Occidente en su defensa en picada del rey Hamad de Bahrein puede aferrarse al hecho de que Bahrein, como Kuwait, tienen un Parlamento. Es una vieja y triste bestia, que existi\u00f3 entre 1973 y 1975 hasta que fue disuelto inconstitucionalmente y despu\u00e9s reinventado en 2001 como un paquete de \u201creformas\u201d. Pero el nuevo parlamento termin\u00f3 siendo menos representativo que el primero. Los pol\u00edticos de la oposici\u00f3n fueron acosados por la seguridad del Estado y fueron manipulados los m\u00e1rgenes parlamentarios para asegurarse de que la minor\u00eda sunita siga con el control del Parlamento. En 2006 y en 2010, por ejemplo, el m\u00e1s importante partido chi\u00edta en Bahrein gan\u00f3 s\u00f3lo 18 de las 40 bancas. Muchos me dijeron que temen por sus vidas, que temen que las turbas chi\u00edtas les quemen sus casas y los maten.<\/p>\n<p> Todo esto parece cambiar. El control del poder estatal tiene que ser legitimado para ser efectivo y las balas para aplastar protestas pac\u00edficas estaban destinadas a terminar en una serie de domingos sangrientos en Bahrein. Una vez que los \u00e1rabes aprendieron a perder su miedo, pueden reclamar los derechos civiles que los cat\u00f3licos demandaron alguna vez en Irlanda del Norte. Al final, los brit\u00e1nicos tuvieron que destruir el liderazgo de los unionistas y traer al IRA a compartir el poder con los protestantes. Los paralelos no son exactos y los chi\u00edtas no tienen (a\u00fan) una milicia, a pesar de que el gobierno bahrein\u00ed mostr\u00f3 fotograf\u00edas de pistolas y espadas para avalar su opini\u00f3n de que entre sus opositores hay \u201cterroristas\u201d.<\/p>\n<p> En Bahrein hay, no es necesario decirlo, una batalla sectaria y secular, algo que el pr\u00edncipe reconoci\u00f3 inconscientemente cuando dijo que las fuerzas de seguridad deb\u00edan suprimir las protestas para impedir la violencia sectaria. Es una visi\u00f3n mantenida salvajemente por Arabia Saudita, que tiene un fuerte inter\u00e9s en la eliminaci\u00f3n del disenso en Bahrein. Se les podr\u00edan subir los humos a los chi\u00edtas de Arabia Saudita si ven que sus correligionarios de Bahrein arrasan el Estado. Entonces, escuchar\u00edamos alardear a los l\u00edderes de la chi\u00edta Rep\u00fablica Isl\u00e1mica de Ir\u00e1n. Pero estas insurrecciones interconectadas no deber\u00edan ser vistas desde el simple marco del fermento en el Medio Oriente. El levantamiento yemen\u00ed contra el presidente Saleh (que lleva 32 a\u00f1os en el poder) es democr\u00e1tico pero tambi\u00e9n tribal. Y no faltar\u00e1 mucho para que la oposici\u00f3n empu\u00f1e armas. Yemen es una sociedad armada, tribus con armas y nacionalismo end\u00e9mico. Y despu\u00e9s queda Libia.<\/p>\n<p> Khadafi es tan raro, tan pr\u00f3spero, su dominio tan cruel (y \u00e9l estuvo gobernando el lugar por 42 a\u00f1os), que es un Ozymandias esperando caer. Su cercan\u00eda con Berlusconi \u2013y, peor a\u00fan, su amor empalagoso con Tonny Blair\u2013 no van a salvarlo. Adornado con m\u00e1s medallas que el general Eisenhower, desesperado por una operaci\u00f3n que le levante la papada, este desgraciado est\u00e1 amenazando a su propia gente con castigos \u201cterribles\u201d por desafiar su r\u00e9gimen. Dos cosas para recordar acerca de Libia: como Yemen, es una tierra tribal y cuando se levant\u00f3 contra sus fascistas colonos italianos, comenz\u00f3 una salvaje guerra de liberaci\u00f3n, cuyos valientes l\u00edderes enfrentaron la horca con un coraje incre\u00edble. S\u00f3lo porque Khadafi es un loco, no quiere decir que su gente sea idiota.<\/p>\n<p> Entonces hay un cambio en el mundo pol\u00edtico, social y cultural del Medio Oriente. Crear\u00e1 muchas tragedias, levantar\u00e1 muchas esperanzas y derramar\u00e1 demasiada sangre. Quiz\u00e1 sea mejor ignorar a todos los analistas y a sus think tanks, cuyos \u201cexpertos\u201d idiotas dominan los canales satelitales. Si los checos pudieron tener su libertad, \u00bfpor qu\u00e9 no los egipcios? Si los dictadores pueden ser derrocados en Europa \u2013primero, los fascistas, despu\u00e9s, los comunistas\u2013, \u00bfpor qu\u00e9 no pasar\u00eda lo mismo en el gran mundo \u00e1rabe musulm\u00e1n? Y \u2013s\u00f3lo por un momento\u2013 dejen a la religi\u00f3n fuera de esto.<\/p>\n<p> <em>* De The Independent de Gran Breta\u00f1a. Especial para P\u00e1gina\/12.<\/em><\/p>\n<p><em> <\/em><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<h5><a title=\"La Vanguardia\" href=\"http:\/\/www.lavanguardia.es\/\">La Vanguardia<\/a><\/h5>\n<h2>Rebeli\u00f3n<\/h2>\n<p><strong>Xavier Batalla <\/strong><\/p>\n<p> La rebeli\u00f3n de la calle \u00e1rabe se extiende como una mancha de aceite, al menos desde Argelia hasta Yemen. Pero la toma del palacio va despacio. El pasado viernes, una semana despu\u00e9s de la renuncia de Hosni Mubarak, miles de egipcios volvieron a manifestarse para celebrar la ca\u00edda del aut\u00f3crata, pero tambi\u00e9n para presionar al ej\u00e9rcito, que no marca el paso hacia la democracia. Y en Libia, Bahr\u00e9in y Yemen, el palacio resiste y reprime a sangre y fuego.<\/p>\n<p> Las cosas como son: nada volver\u00e1 a ser exactamente igual, pero el r\u00e9gimen egipcio, cuya columna vertebral es el ej\u00e9rcito, ha quedado intacto. La revuelta comenz\u00f3 en T\u00fanez y, con el impulso de internet, contagi\u00f3 a Egipto el 25 de enero. Y dieciocho d\u00edas de protestas culminaron el 11 de febrero con la renuncia de Mubarak, no con la revoluci\u00f3n. Los manifestantes acorralaron al aut\u00f3crata, pero quien le dio la puntilla, y de golpe, fue el ej\u00e9rcito.<\/p>\n<p> El malestar militar con Mubarak, seg\u00fan Stratfor, un think tank estadounidense, ven\u00eda de m\u00e1s lejos, de cuando Mubarak reafirm\u00f3 que su sucesor ser\u00eda su hijo Gamal, un personaje que no levanta entusiasmos entre los militares. Pero, \u00bfpor qu\u00e9 los militares le tendr\u00edan ojeriza a Gamal? Por dos motivos. Primero, porque Gamal no es uno de los suyos, ya que no ha hecho la carrera militar. Si Obama les dice que se pongan en el lado correcto de la historia, los militares egipcios ven a Gamal en la acera de enfrente. Y segundo, porque la eventual elecci\u00f3n de Gamal como presidente era vista por los generales como una amenaza a sus privilegios econ\u00f3micos.<\/p>\n<p> El ej\u00e9rcito egipcio disfruta de un imperio en una econom\u00eda que en buena parte es estatal desde los tiempos de Naser, que instaur\u00f3 un sistema socializante y populista. Los militares fabrican en Egipto de todo y, adem\u00e1s, sus empresas no pagan impuestos. Es decir, lo de la mano invisible no es ning\u00fan misterio inexplicable para los generales egipcios.<\/p>\n<p> Pero, \u00bfpor qu\u00e9 tem\u00edan los militares a Gamal? Naser leg\u00f3 a los egipcios una econom\u00eda estatalizada que sus sucesores, Sadat y Mubarak, empezaron a privatizar. \u201cEl punto de vista de los militares es que las privatizaciones son una amenaza a su posici\u00f3n econ\u00f3mica, y por eso se oponen a las reformas\u201d, escribi\u00f3 hace un a\u00f1o la embajadora Margaret Scobey, seg\u00fan los documentos del Departamento de Estado filtrados por Wikileaks. Y Gamal, bregado en Londres y aliado del magnate egipcio del acero Ahmed Ezz, no ocultaba su inter\u00e9s en aumentar su parte del pastel con m\u00e1s privatizaciones. Por el contrario, el mariscal Tatatui, ahora al frente de la c\u00fapula que manda, se form\u00f3 en el Mosc\u00fa sovi\u00e9tico.<\/p>\n<p> Con la ca\u00edda de Mubarak, el poder militar egipcio no s\u00f3lo permanece intacto, sino que puede hacer y deshacer. Egipto siempre ha fascinado tanto a los occidentales que, puestos a imaginar, confundimos a Cleopatra con Liz Taylor. \u00bfNos confundimos tambi\u00e9n ahora con lo que pasa en el Egipto que aspira al cambio? El ej\u00e9rcito, que se declar\u00f3 neutral durante la revuelta, supo ponerse al frente de la manifestaci\u00f3n popular que termin\u00f3 desbrozando el camino hacia el golpe que acab\u00f3 con Mubarak.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<h5><a title=\"El Pa\u00eds\" href=\"http:\/\/www.elpais.com\/\">El Pa\u00eds<\/a><\/h5>\n<h2>De T\u00fanez a El Cairo<\/h2>\n<h5><strong>Sami Na\u00efr<\/strong><\/h5>\n<p>El vuelco de Egipto hacia el campo de la democracia, si se confirma, constituye un cambio radical para todos los pa\u00edses de la regi\u00f3n. Egipto fue, es y ser\u00e1 por mucho tiempo el coraz\u00f3n del mundo \u00e1rabe. Todo acontecimiento que se produce all\u00ed influye en el resto de las naciones \u00e1rabes.<\/p>\n<p> Cuando en los a\u00f1os sesenta Nasser galvanizaba a las masas, hab\u00eda desde Yemen hasta Marruecos las mismas repercusiones, las mismas c\u00f3leras, las mismas alegr\u00edas y desesperaciones. Cuando Sadat y luego Mubarak destruyeron el dinamismo nacional egipcio y se sometieron a EE UU, la misma aton\u00eda, la misma impotencia y la misma resignaci\u00f3n se apoderaron en todas partes de las poblaciones. Egipto representa el peso del n\u00famero (m\u00e1s de 80 millones de habitantes), el peso de la geograf\u00eda (se halla en el centro de las relaciones entre el Oriente y el Occidente \u00e1rabes), la fuerza de la cultura, de la ciencia, de la tradici\u00f3n estatal y, sobre todo, tras la II Guerra Mundial, el s\u00edmbolo de la emancipaci\u00f3n de los pueblos \u00e1rabes. Pero este pa\u00eds ha sufrido una dictadura despiadada durante m\u00e1s de medio siglo, en realidad desde las primeras derivas del nasserismo a finales de los a\u00f1os cincuenta.<\/p>\n<p> La peque\u00f1a T\u00fanez es la que ha anunciado el fin de esta historia compartida por todos los Estados \u00e1rabes. Y es ella misma la que ha abierto el camino de la hecatombe de las dictaduras. Han bastado 23 d\u00edas, despu\u00e9s de la inmolaci\u00f3n del joven Buazizi, para acabar con Ben Ali y su camarilla de parientes; han bastado tan solo 18 para deshacerse de Mubarak.<\/p>\n<p> En efecto, el Ej\u00e9rcito egipcio, en estrecha relaci\u00f3n con EE UU, ha controlado la operaci\u00f3n desde el principio hasta el final. Hay que decir en este punto que la gran suerte de los manifestantes egipcios se debe tambi\u00e9n a la inteligencia pol\u00edtica de Barack Obama, quien, tras un momento de indecisi\u00f3n, ha tomado finalmente partido en su favor y ha puesto a salvo de este modo los intereses de Washington. A diferencia del Ej\u00e9rcito tunecino, el Ej\u00e9rcito egipcio tiene un papel estrat\u00e9gico en el pa\u00eds; dispone de un poder financiero independiente y controla sectores esenciales de la econom\u00eda; y, sobre todo, no puede ignorar el punto de vista americano, aunque solo sea por el dinero que cada a\u00f1o recibe de EE UU (1,3 mil millones de d\u00f3lares). Manteniendo a Mubarak en el poder, ten\u00eda todas las de perder. Para defenderlo, habr\u00eda tenido que disparar al pueblo, pero ni los soldados del regimiento, en contacto permanente con la poblaci\u00f3n, ni el mismo pueblo, lo hubieran tolerado. Sabemos que en el seno del Estado Mayor se han dejado o\u00edr desde hace d\u00edas voces que quer\u00edan acabar con el viejo dictador. A este, incluso le ha ocurri<\/p>\n<p> -do exactamente lo mismo que a Ben Ali, ya que los oficiales reunidos en el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas le ofrecieron el 10 de febrero, despu\u00e9s de su discurso, que eligiera entre la corte marcial o la dimisi\u00f3n. Y es probable que asistamos en las pr\u00f3ximas semanas a evoluciones significativas en la relaci\u00f3n de fuerzas en el seno de esta instituci\u00f3n. El Consejo Supremo que sustituye a Mubarak deber\u00e1 arregl\u00e1rselas con la ira popular; la huida del dictador no har\u00e1 olvidar sus responsabilidades, ni eclipsar la voluntad de recuperar la fortuna fraudulenta acumulada a espaldas de Egipto (60.000 millones de euros mientras que Ben Ali \u201csolo\u201d acariciaba 3,7 mil millones de euros).<\/p>\n<p> En cambio, el Ej\u00e9rcito tunecino es una instituci\u00f3n peque\u00f1a, no es ofensiva, ni tiene \u201cenemigos\u201d, y nada ten\u00eda que perder al deshacerse de Ben Ali, quien lo hab\u00eda sometido a su polic\u00eda todopoderosa.<\/p>\n<p> Pero en los dos pa\u00edses, el Ej\u00e9rcito ha sido el vector principal del inicio de la transici\u00f3n. Sin embargo, nada apunta, sobre todo en el caso egipcio, a que el Ej\u00e9rcito se haya puesto definitivamente al lado del pueblo. Puede hacer durar la actual situaci\u00f3n de transici\u00f3n y, sobre todo, mantener las riendas del poder si el islamismo se convierte, en un contexto de crisis, en una alternativa pol\u00edtica seria. Es cierto que se encontr\u00f3 entre la espada y la pared: es el pueblo unido, sin distinci\u00f3n de clases, el que ha mostrado el camino.<\/p>\n<p> La emergencia de una sociedad civil democr\u00e1tica, aut\u00f3noma y espont\u00e1nea en el mundo \u00e1rabe es la gran novedad de estas dos revoluciones y de las que vendr\u00e1n. Es una situaci\u00f3n original, pero que conlleva riesgos, sobre todo por la ausencia de organizaci\u00f3n pol\u00edtica. El Ej\u00e9rcito conducir\u00e1 en ambos pa\u00edses el proceso de transici\u00f3n hacia la democracia solamente si la sociedad civil logra construir r\u00e1pidamente unos partidos que sean capaces de ofrecer una alternativa pol\u00edtica. Los \u00fanicos partidos que realmente se han estructurado estos \u00faltimos a\u00f1os han sido los partidos islamistas. Pero tanto en Egipto como en T\u00fanez, la emergencia de la revoluci\u00f3n ha cogido desprevenidos a los islamistas; ninguna de sus consignas ha sobresalido en las movilizaciones. Sin embargo, est\u00e1n al acecho. Por prudencia, de momento dedicar\u00e1n sus esfuerzos, como ya se proponen hacer en T\u00fanez, a conquistar la hegemon\u00eda dentro de la sociedad civil. Su c\u00e1lculo es a largo plazo: primero quieren dominar la sociedad, \u201ctradicionalizar\u201d el sistema de usos y costumbres, para luego vencer democr\u00e1ticamente en las elecciones, seg\u00fan el modelo turco.<\/p>\n<p> Pero ahora no les resultar\u00e1 f\u00e1cil imponerse: la revoluci\u00f3n ha sido democr\u00e1tica de principio a fin. Los j\u00f3venes, que han sido en sus pa\u00edses la punta de lanza de la revoluci\u00f3n, no han manifestado afiliaci\u00f3n religiosa o ideol\u00f3gica alguna. Reivindicaban la libertad de expresi\u00f3n, unas instituciones democr\u00e1ticas y la marcha de un hombre que simbolizaba la opresi\u00f3n desnuda.<\/p>\n<p> La irrupci\u00f3n de la juventud es en realidad la gran novedad pol\u00edtica en el mundo \u00e1rabe. Esta generaci\u00f3n no pertenece a tradici\u00f3n alguna, nacionalista \u00e1rabe o religiosa. Su cultura pol\u00edtica no la han heredado del pasado, sino que proviene mec\u00e1nicamente de la insoportable contradicci\u00f3n entre la libertad negada en la vida cotidiana y la libertad extrema de la que los j\u00f3venes disfrutan en Internet, Facebook, Twitter, los SMS, etc\u00e9tera. Esta es producto de la globalizaci\u00f3n -no la de la econom\u00eda, sino la de los valores alternativos de ciudadan\u00eda y de democracia pol\u00edtica-. Es la representaci\u00f3n de otra forma de antiglobalizaci\u00f3n, t\u00edpicamente relacionada con las condiciones espec\u00edficas del mundo \u00e1rabe. Nada hace prever que estos j\u00f3venes vayan a dejar que los movimientos integristas aplasten bajo un nuevo manto de plomo su conquista democr\u00e1tica. A los egipcios, como a los tunecinos, no les queda otra posibilidad que aceptar ese reto y afrontar, de una vez por todas, la cuesti\u00f3n de la modernizaci\u00f3n cultural de sus sociedades.<\/p>\n<p> El se\u00edsmo tunecino ha tenido su primera r\u00e9plica en Egipto. Le seguir\u00e1n otros temblores. La idea falaz seg\u00fan la cual los reg\u00edmenes autoritarios son los mejores garantes contra la amenaza islamista ha muerto en T\u00fanez y en El Cairo. Lo que ha ocurrido estas \u00faltimas semanas demuestra que los pueblos, cuando quieren la libertad, saben no tenerle miedo a nadie, porque han superado el mismo miedo.<\/p>\n<p> <strong>Sami Na\u00efr<\/strong> es profesor invitado de la  Universidad Pablo de Olavide, Sevilla.<\/p>\n<p> Traducci\u00f3n de M. Sampons.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<h5><a title=\"Rebeli\u00f3n\" href=\"http:\/\/www.rebelion.org\">Rebeli\u00f3n<\/a><\/h5>\n<h2>El residuo t\u00f3xico del colonialismo<\/h2>\n<p><strong>Richard Falk<\/strong><\/p>\n<table style=\"width: 90%;\" border=\"0\" cellpadding=\"0\">\n<tbody>\n<tr>\n<td>\n<p>Traducido para Rebeli\u00f3n   por Marwan P\u00e9rez y revisado por Caty R<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p> La \u00e9poca abierta de los grandes imperios cedi\u00f3 el paso a la era de la hegemon\u00eda imperial encubierta, pero ahora el edificio se desmorona. <\/p>\n<p> Por lo menos abiertamente no ha habido declaraciones de Washington ni de Tel Aviv -los gobiernos que m\u00e1s tienen que perder en el desarrollo de la revoluci\u00f3n egipcia\u2013 sobre la intervenci\u00f3n militar. Esta moderaci\u00f3n es m\u00e1s una expresi\u00f3n de la cordura geopol\u00edtica que de la moral postcolonial, que permite que se den algunos cambios, al menos temporalmente, dentro del orden pol\u00edtico establecido. <\/p>\n<p> Y sin embargo, por medios vistos y no vistos, los actores externos, y especialmente Estados Unidos -con una genuina mezcla estadounidense de presuntas y paternalistas prerrogativas imperiales-, buscan modelar y limitar el resultado de este extraordinario levantamiento del pueblo egipcio, sumido desde hace mucho tiempo en un cautiverio subvencionado por la dictadura cruel y corrupta de Mubarak. El rasgo m\u00e1s definitorio de esta diplomacia liderada por Estados Unidos es la conveniencia de gestionar la crisis, as\u00ed el r\u00e9gimen sobrevive y los manifestantes regresan a lo que perversamente se denomina \u00abnormalidad\u00bb. <\/p>\n<p> Me sorprendi\u00f3 mucho que el presidente Obama afirmase tan abiertamente su autoridad para instruir al r\u00e9gimen de Mubarak sobre la forma en que deb\u00eda responder a la sublevaci\u00f3n revolucionaria. No estoy sorprendido por el esfuerzo -me sorprender\u00eda la ausencia del mismo-, sino por la falta de cualquier se\u00f1al de timidez imperial ante un orden mundial que se supone que clama por la legitimidad de la libre determinaci\u00f3n, la soberan\u00eda nacional y la democracia. <\/p>\n<p> Y casi igual de sorprendente fue el fracaso de Mubarak al fingir en p\u00fablico que tal interferencia no es aceptable -incluso cuando a puerta cerrada escuchaba con sumisi\u00f3n y actuaba en consecuencia-. Esta interpretaci\u00f3n teatral geopol\u00edtica del amo y su sirviente sugiere la persistencia de la mentalidad colonial por parte de ambos, del colonizador y de sus colaboradores nacionales. <\/p>\n<p> El \u00fanico mensaje verdadero post-colonial ser\u00eda uno de deferencia: \u00abPermanecer a un lado y aplaudir\u00bb. Las grandes luchas transformadoras del siglo pasado implicaron una serie de desaf\u00edos en todo el sur global para deshacerse de los imperios coloniales europeos. Pero la independencia pol\u00edtica no acaba con los m\u00e9todos m\u00e1s indirectos de control, y a\u00fan insidiosos, destinados a proteger los intereses econ\u00f3micos y estrat\u00e9gicos. Esta dependencia din\u00e1mica significaba para los l\u00edderes pol\u00edticos sacrificar el bienestar de su propio pueblo en aras de servir los deseos de sus amos coloniales -no reconocidos-, o sus sucesores occidentales, los Estados Unidos, en gran medida desplazando a Francia y el Reino Unido en Oriente Medio despu\u00e9s de la crisis de Suez de 1956. Y estos sirvientes post-coloniales de Occidente ser\u00edan aut\u00f3cratas bien remunerados, investidos con virtuales derechos de propiedad sobre la riqueza ind\u00edgena de su pa\u00eds y mantenidos con capital extranjero. En este sentido, el r\u00e9gimen de Mubarak era el ni\u00f1o del p\u00f3ster del \u00e9xito post-colonial. <\/p>\n<p> Los ojos occidentales liberales est\u00e1n tan acostumbrados que no se dan cuenta de los patrones internos de abuso que fueron parte integral de ese \u00e9xito de la pol\u00edtica exterior -y si de vez en cuando alg\u00fan periodista intr\u00e9pido lo menciona se le ignorar\u00e1, y si es necesario se le desacreditar\u00e1 con el sambenito de \u00abizquierdoso\u00bb-. Y si esto no desv\u00eda las cr\u00edticas se nos recordar\u00e1, por lo general con una sonrisa condescendiente, que la tortura y similares se dan por supuesto en el territorio cultural \u00e1rabe, una realidad a la que los extranjeros informados se han adaptado sin ninguna molestia. <\/p>\n<p> En realidad, en este caso, dichas pr\u00e1cticas fueron muy convenientes; Egipto act\u00faa como uno de los lugares de interrogatorios de esas pr\u00e1cticas insidiosas de \u00abentrega extraordinaria extrema\u00bb, por la cual la CIA transporta a los \u00absospechosos de terrorismo\u00bb para que los acojan pa\u00edses extranjeros que ofrecen voluntariamente herramientas e instalaciones de tortura. \u00bfEs esto lo que se entiende por \u00abuna presidencia de los derechos humanos\u00bb? La iron\u00eda no debe pasar por alto que el enviado especial del presidente Obama al gobierno de Mubarak durante la crisis fue nada menos que Frank Wisner, un estadounidense con un linaje de la CIA de los m\u00e1s notables. <\/p>\n<p> Debe haber claridad sobre la relaci\u00f3n entre este tipo de Estado post-colonial que sirve a los intereses regionales de EE.UU. \u2013en cuanto al petr\u00f3leo, Israel, la contenci\u00f3n del Islam, evitar la proliferaci\u00f3n no deseada de armas nucleares\u2013 a cambio del poder, los privilegios y la riqueza entregados a una peque\u00f1a y corrupta \u00e9lite nacional que sacrifica el bienestar y la dignidad de la poblaci\u00f3n nacional en el proceso. <\/p>\n<p> Una estructura semejante en la era post-colonial, en la que la soberan\u00eda nacional y los derechos humanos se infiltran en la conciencia popular, s\u00f3lo puede mantenerse mediante la construcci\u00f3n de altas barreras de miedo, reforzadas por el terrorismo de Estado, destinadas a intimidar a la poblaci\u00f3n para que no persiga sus metas y valores. Cuando estas barreras no cumplen su misi\u00f3n, como ha ocurrido recientemente en T\u00fanez y Egipto, a continuaci\u00f3n la fragilidad del r\u00e9gimen opresor brilla en la oscuridad. <\/p>\n<p> Entonces el dictador puede que huya por la salida m\u00e1s cercana, como Zine El Abidine Ben Al\u00ed en T\u00fanez, o es abandonado por su entorno y sus amigos extranjeros y as\u00ed se puede enga\u00f1ar al desaf\u00edo revolucionario con un acomodo prematuro. Este \u00faltimo proceso parece representar una de las \u00faltimas maniobras de la \u00e9lite del palacio de El Cairo y sus partidarios en la Casa Blanca. S\u00f3lo el tiempo dir\u00e1 si las furias de la contrarrevoluci\u00f3n van a ganar un d\u00eda posiblemente a tiros y latigazos o quiz\u00e1 por medio de gestos tranquilizadores de reforma que se convierten en promesas irrealizables, cuando no se reconstruye totalmente el antiguo r\u00e9gimen. Irrealizables porque la corrupci\u00f3n y las grandes disparidades de riqueza en medio de un empobrecimiento masivo s\u00f3lo se pueden mantener, despu\u00e9s de la plaza Tharir, volviendo a imponer un gobierno opresor. Y si no es opresor, entonces no podr\u00e1 soportar por mucho tiempo las demandas de derechos, de justicia social y econ\u00f3mica, y la justa causa de la solidaridad con la lucha palestina.<\/p>\n<p> Aqu\u00ed est\u00e1 el quid de la iron\u00eda \u00e9tica. Washington es respetuoso de la l\u00f3gica de la libre determinaci\u00f3n, siempre y cuando converja con la gran estrategia de EE.UU., y es ajeno a la voluntad de la gente cuando su expresi\u00f3n se percibe como una amenaza a los se\u00f1ores neoliberales de la econom\u00eda mundial globalizada o a las directrices estrat\u00e9gicas que tanto gustan a los planificadores del Departamento de Estado y el Pent\u00e1gono. <\/p>\n<p> Como resultado de ello es inevitable este tira y afloja de Estados Unidos, que intenta nadar y guardar la ropa celebrando el advenimiento de la democracia en Egipto, quej\u00e1ndose de la violencia y la tortura del r\u00e9gimen tambaleante, mientras hace lo que puede para manejar el proceso desde el exterior, lo que significa poner obst\u00e1culos para un cambio genuino y muchos m\u00e1s a una transformaci\u00f3n democr\u00e1tica del Estado egipcio. Presentar al principal contacto de la  CIA y leal a Mubarak Omar Suleim\u00e1n para presidir el proceso de transici\u00f3n en nombre de Egipto parece un plan apenas disfrazado para lanzar a Mubarak a la multitud mientras que la estabilizaci\u00f3n del r\u00e9gimen que presidi\u00f3 durante m\u00e1s de 30 a\u00f1os contin\u00faa. <\/p>\n<p> Esperaba una mayor sutileza por parte de los gestores de la geopol\u00edtica, pero tal vez su ausencia es un signo m\u00e1s de la miop\u00eda imperial que tan a menudo acompa\u00f1a a la decadencia de los grandes imperios. <\/p>\n<p> Es notable que la mayor\u00eda de los manifestantes, cuando los medios de comunicaci\u00f3n les preguntaron por sus razones para correr el riesgo de morir y sufrir la violencia por estar en las calles egipcias, respondieron con variaciones sobre las frases: \u00abQueremos nuestros derechos\u00bb y \u00abqueremos la libertad y la dignidad\u00bb. Por supuesto el desempleo, la pobreza, la seguridad alimentaria y la rabia por la corrupci\u00f3n, los abusos y las pretensiones din\u00e1sticas del r\u00e9gimen de Mubarak, ofrecen una infraestructura comprensible para la ira que sin duda alimenta el fuego revolucionario. Pero son los \u201cderechos\u201d y la \u201cdignidad\u201d los que parecen flotar en la superficie de esta conciencia pol\u00edtica que se ha despertado. <\/p>\n<p> Estas ideas, en gran medida alimentadas en el invernadero de la conciencia occidental y despu\u00e9s exportadas inocentemente como un signo de buena voluntad, como el \u00abnacionalismo\u00bb un siglo antes, inicialmente pueden pensarse s\u00f3lo como movimientos de relaciones entre pueblos, pero con el tiempo esas ideas dieron lugar a los sue\u00f1os de los oprimidos y las v\u00edctimas -y cuando el inesperado momento hist\u00f3rico lleg\u00f3 por fin, estallaron en llamas-. Recuerdo haber mencionado hace diez a\u00f1os que los radicales de Indonesia en Yakarta hablaban de c\u00f3mo su participaci\u00f3n inicial en la lucha anticolonial se vio estimulada por lo que hab\u00edan aprendido de sus maestros coloniales holandeses sobre el ascenso del nacionalismo como una ideolog\u00eda pol\u00edtica en Occidente. <\/p>\n<p> Las ideas pueden difundirse con una intenci\u00f3n conservadora, pero si m\u00e1s adelante se consignaron en nombre de las luchas de los pueblos oprimidos, tales ideas renacen y sirven como bases de una nueva pol\u00edtica emancipadora. Nada ilustra mejor este viaje hegeliano que la idea de \u00ablibre determinaci\u00f3n\u00bb, en un principio proclamada por Woodrow Wilson despu\u00e9s de la Primera  Guerra Mundial; Wilson fue un l\u00edder que buscaba, sobre todo, mantener el orden en el que cre\u00eda, en cumplimiento de los objetivos de los inversores extranjeros y las empresas, y no ten\u00eda quejas de los imperios coloniales europeos. Para \u00e9l la libre determinaci\u00f3n no era m\u00e1s que un medio conveniente para tramitar la separaci\u00f3n permanente del Imperio Otomano a trav\u00e9s de la formaci\u00f3n de una serie de estados \u00e9tnicos. <\/p>\n<p> Poco pod\u00eda imaginar Wilson, a pesar de las advertencias de su secretario de Estado, que la libre determinaci\u00f3n puede servir a otros dioses y convertirse en una poderosa herramienta de movilizaci\u00f3n para derrocar el r\u00e9gimen colonial. En nuestro tiempo, los derechos humanos han seguido un camino similar de liquidaci\u00f3n, a veces no son m\u00e1s que una bandera de propaganda para apartar a los enemigos durante la Guerra Fr\u00eda, a veces son una protecci\u00f3n conveniente contra la identidad imperial y a veces la base del celo revolucionario, como parece ser el caso en la inacabada y permanente lucha por los derechos y la dignidad que tiene lugar en todo el mundo \u00e1rabe en una variedad de formas. <\/p>\n<p> Es imposible predecir c\u00f3mo se jugar\u00e1 este futuro. Hay demasiadas fuerzas en juego en circunstancias de \u201cincertidumbre radical\u201d. En Egipto, por ejemplo, se cree que el ej\u00e9rcito tiene la mayor\u00eda de las cartas, y que cuando finalmente se decida su peso determinar\u00e1 el resultado. \u00bfPero esta sabidur\u00eda convencional es s\u00f3lo un signo del poder del realismo que domina nuestra imaginaci\u00f3n?, \u00bfy finalmente el agente hist\u00f3rico son los generales y sus armas y no la gente en las calles? <\/p>\n<p> Por supuesto se han difuminado las presiones dado que el ej\u00e9rcito podr\u00eda simplemente haber tratado de seguir la corriente poni\u00e9ndose del lado de los ganadores una vez que el resultado estuvo claro. \u00bfHay alguna raz\u00f3n para confiar en la sabidur\u00eda, el juicio y la buena voluntad de los ej\u00e9rcitos -no s\u00f3lo en Egipto, cuyos comandantes deben sus cargos a Mubarak- sino en todo el mundo?<\/p>\n<p> En Ir\u00e1n el ej\u00e9rcito se hizo a un lado y un proceso revolucionario transform\u00f3 el edificio del gobierno corrupto y brutal del Sha. La gente prevaleci\u00f3 un momento s\u00f3lo para que su extraordinaria victoria no violenta fuese arrebatada por un movimiento contrarrevolucionario posterior que sustituy\u00f3 la democracia por la teocracia. <\/p>\n<p> Hay pocos casos de victoria revolucionaria, y en esos pocos casos es a\u00fan m\u00e1s raro llevar adelante la misi\u00f3n revolucionaria sin interrupci\u00f3n. El desaf\u00edo consiste en sostener la revoluci\u00f3n frente a los proyectos contrarrevolucionarios que son casi inevitables, algunos puestos en marcha por quienes formaban parte del movimiento inicial unificado contra el viejo orden, pero ahora decididos a apropiarse de la victoria para sus propios fines. La complejidad del momento revolucionario requiere la mayor vigilancia por parte de aquellos que ven la emancipaci\u00f3n, la justicia y la democracia como el motor de sus ideales, porque habr\u00e1 enemigos que tratar\u00e1n de tomar el poder a expensas de la pol\u00edtica humana. <\/p>\n<p> Una de las caracter\u00edsticas m\u00e1s impresionantes de la revoluci\u00f3n egipcia hasta el momento ha sido el extraordinario esp\u00edritu de no violencia y solidaridad mostrado por los manifestantes que se congregaron, incluso ante las reiteradas provocaciones sangrientas de los \u201c<em>baltagiyya<\/em>\u201d enviados por el r\u00e9gimen. Esta \u00e9tica se neg\u00f3 a dejarse desviar por las provocaciones y s\u00f3lo podemos esperar, contra toda esperanza, que cesen esas provocaciones y las mareas contrarrevolucionarias se desplomen al sentir la inutilidad de asaltar la historia o finalmente hagan implosi\u00f3n por la acumulaci\u00f3n de los efectos corrosivos del largo abrazo a una ilegitimidad permanente. <\/p>\n<p> <strong>Richard Falk es profesor em\u00e9rito de la C\u00e1tedra Albert G. Milbank de Derecho Internacional en la Universidad de Princeton y Profesor Visitante Distinguido de Estudios Globales e Internacionales en la Universidad de California, Santa B\u00e1rbara. Es autor y editor de numerosas publicaciones que abarcan un per\u00edodo de cinco d\u00e9cadas, la m\u00e1s reciente es la edici\u00f3n del volumen <em>International Law and the Third World: Reshaping Justice (Routledge, 2008).<\/em> En la actualidad cumple su tercer a\u00f1o de un mandato de seis a\u00f1os como Relator Especial de Naciones Unidas sobre los derechos humanos palestinos.<\/strong> <\/p>\n<p> Fuente: <span style=\"text-decoration: underline;\"><a href=\"http:\/\/english.aljazeera.net\/indepth\/opinion\/2011\/02\/2011213201140768988.html\">http:\/\/english.aljazeera.net\/<\/a><a href=\"http:\/\/english.aljazeera.net\/indepth\/opinion\/2011\/02\/2011213201140768988.html\">indepth\/opinion\/2011\/02\/<\/a><a href=\"http:\/\/english.aljazeera.net\/indepth\/opinion\/2011\/02\/2011213201140768988.html\">2011213201140768988.html<\/a><\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>P\u00e1gina 12 \u00a0 Seculares sectarios, interesados Robert Fisk Hosni Mubarak denunci\u00f3 que los islamistas estaban detr\u00e1s de la revoluci\u00f3n egipcia. Lo mismo dijo Ben Al\u00ed en T\u00fanez. El rey Abdul\u00e1 de Jordania ve una mano oscura y siniestra, la mano de Al Qaida, la de los Hermanos Musulmanes, una mano islamista, detr\u00e1s de la insurrecci\u00f3n [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[82],"tags":[],"class_list":["post-24118","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-munduanbarna"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.7 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Hemeroteca: Revueltas en el mundo musulm\u00e1n - Nabarralde<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"La \u00e9poca abierta de los grandes imperios cedi\u00f3 el paso a la era de la hegemon\u00eda imperial encubierta, pero ahora el edificio se desmorona.\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/nabarralde.eus\/hemeroteca-revueltas-en-el-mundo-musulman\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Hemeroteca: Revueltas en el mundo musulm\u00e1n - Nabarralde\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"La \u00e9poca abierta de los grandes imperios cedi\u00f3 el paso a la era de la hegemon\u00eda imperial encubierta, pero ahora el edificio se desmorona.\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/nabarralde.eus\/hemeroteca-revueltas-en-el-mundo-musulman\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Nabarralde\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/nabarraldefundazioa\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2011-02-21T06:59:53+00:00\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Hemeroteca\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"28 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/hemeroteca-revueltas-en-el-mundo-musulman\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/hemeroteca-revueltas-en-el-mundo-musulman\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Nabarralde\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\"},\"headline\":\"Hemeroteca: Revueltas en el mundo musulm\u00e1n\",\"datePublished\":\"2011-02-21T06:59:53+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/hemeroteca-revueltas-en-el-mundo-musulman\\\/\"},\"wordCount\":5652,\"commentCount\":0,\"articleSection\":[\"Munduan Barna\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/hemeroteca-revueltas-en-el-mundo-musulman\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/hemeroteca-revueltas-en-el-mundo-musulman\\\/\",\"name\":\"Hemeroteca: Revueltas en el mundo musulm\u00e1n - Nabarralde\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#website\"},\"datePublished\":\"2011-02-21T06:59:53+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\"},\"description\":\"La \u00e9poca abierta de los grandes imperios cedi\u00f3 el paso a la era de la hegemon\u00eda imperial encubierta, pero ahora el edificio se desmorona.\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/hemeroteca-revueltas-en-el-mundo-musulman\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/hemeroteca-revueltas-en-el-mundo-musulman\\\/\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/hemeroteca-revueltas-en-el-mundo-musulman\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Hemeroteca: Revueltas en el mundo musulm\u00e1n\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/\",\"name\":\"Nabarralde\",\"description\":\"Kultur Ekimenak eta Sustapenak\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\",\"name\":\"Nabarralde\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Nabarralde\"},\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/author\\\/nagusia\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Hemeroteca: Revueltas en el mundo musulm\u00e1n - Nabarralde","description":"La \u00e9poca abierta de los grandes imperios cedi\u00f3 el paso a la era de la hegemon\u00eda imperial encubierta, pero ahora el edificio se desmorona.","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/nabarralde.eus\/hemeroteca-revueltas-en-el-mundo-musulman\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Hemeroteca: Revueltas en el mundo musulm\u00e1n - Nabarralde","og_description":"La \u00e9poca abierta de los grandes imperios cedi\u00f3 el paso a la era de la hegemon\u00eda imperial encubierta, pero ahora el edificio se desmorona.","og_url":"https:\/\/nabarralde.eus\/hemeroteca-revueltas-en-el-mundo-musulman\/","og_site_name":"Nabarralde","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/nabarraldefundazioa","article_published_time":"2011-02-21T06:59:53+00:00","author":"Nabarralde","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@Nabarralde","twitter_site":"@Nabarralde","twitter_misc":{"Escrito por":"Hemeroteca","Tiempo de lectura":"28 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/hemeroteca-revueltas-en-el-mundo-musulman\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/hemeroteca-revueltas-en-el-mundo-musulman\/"},"author":{"name":"Nabarralde","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56"},"headline":"Hemeroteca: Revueltas en el mundo musulm\u00e1n","datePublished":"2011-02-21T06:59:53+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/hemeroteca-revueltas-en-el-mundo-musulman\/"},"wordCount":5652,"commentCount":0,"articleSection":["Munduan Barna"],"inLanguage":"es"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/hemeroteca-revueltas-en-el-mundo-musulman\/","url":"https:\/\/nabarralde.eus\/hemeroteca-revueltas-en-el-mundo-musulman\/","name":"Hemeroteca: Revueltas en el mundo musulm\u00e1n - Nabarralde","isPartOf":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#website"},"datePublished":"2011-02-21T06:59:53+00:00","author":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56"},"description":"La \u00e9poca abierta de los grandes imperios cedi\u00f3 el paso a la era de la hegemon\u00eda imperial encubierta, pero ahora el edificio se desmorona.","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/hemeroteca-revueltas-en-el-mundo-musulman\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/nabarralde.eus\/hemeroteca-revueltas-en-el-mundo-musulman\/"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/hemeroteca-revueltas-en-el-mundo-musulman\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Hemeroteca: Revueltas en el mundo musulm\u00e1n"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#website","url":"https:\/\/nabarralde.eus\/","name":"Nabarralde","description":"Kultur Ekimenak eta Sustapenak","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/nabarralde.eus\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56","name":"Nabarralde","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","caption":"Nabarralde"},"url":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/author\/nagusia\/"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24118","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24118"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24118\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24118"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24118"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24118"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}