{"id":24012,"date":"2011-02-09T08:27:49","date_gmt":"2011-02-09T06:27:49","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/ies-tu-caso\/"},"modified":"2011-02-09T08:27:49","modified_gmt":"2011-02-09T06:27:49","slug":"ies-tu-caso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/ies-tu-caso\/","title":{"rendered":"\u00bfEs tu caso?"},"content":{"rendered":"<p> <\/p>\n<p>Entre las muchas cartas que recibo, dice Wallraff<a href=\"#_edn1\">[i]<\/a>, hay numerosas de gente que narra su experiencia psiqui\u00e1trica. Dicen que les han tratado mal, se les ha querido destruir, que les han herido. Las m\u00e1s de las veces me veo superado y les remito a abogados, les indico direcciones de m\u00e9dicos u organizaciones de pacientes confiando as\u00ed prestarles ayuda.<\/p>\n<p>Una de ellas hablaba de Goddelau. S\u00f3lo el nombre me hizo revivir una experiencia propia lejana, ya casi olvidada. Goddelau y mi experiencia psiqui\u00e1trica, ocurri\u00f3 hace ya m\u00e1s de 40 a\u00f1os. En 1967 hice que me internaran en una cl\u00ednica de Riedstadt-Goddelau, en el land de Hessen (Alemania) como supuesto alcoh\u00f3lico, de mi tiempo en ese \u201cmanicomio\u201d vers\u00f3 uno de <em>Mis 13 reportajes indeseados<\/em> ya publicados.<\/p>\n<p>La carta proven\u00eda de Reiner Feldmann. En el trabajo le hab\u00edan exprimido hasta la entretela (ausgelagt an Leib und Seele) y busc\u00f3 en Goddelau ayuda y amparo. Se sent\u00eda descorazonado como empleado de una empresa de seguros, y como otros muchos empleados ante la presi\u00f3n y exigencia en su trabajo y, por otra parte, la amenaza de despido comenz\u00f3 a padecer depresiones y s\u00edntomas de falta de autoestima.<\/p>\n<p>Cuando Reiner Feldmann comenz\u00f3 a trabajar en 1981 en seguros Allianz ten\u00eda 31 a\u00f1os, permaneciendo all\u00ed de por vida, casi 30 a\u00f1os. Este hombre robusto y fornido, de pelo canoso y barba recortada, fue un sindicalista activo. Narra con voz queda y reflexiva el inicio de sus problemas. \u201cA comienzos de los noventa el trabajo fue poco a poco derivando hacia el ordenador, dice. Paralelamente se fue fusionando\u00a0 el trabajo t\u00e9cnico con el administrativo. Mediante esta nueva reorganizaci\u00f3n mi trabajo como encargado t\u00e9cnico se multiplic\u00f3 y condens\u00f3 considerablemente\u201d, es como denominan ellos el trabajo antes realizado por dos y ahora por un solo trabajador.<\/p>\n<p>En el 2005\u00a0 la multinacional Allianz tuvo unos beneficios anuales de cuatro mil millones\u00a0 y medio de euros. Pero la direcci\u00f3n vislumbr\u00f3 que a\u00fan pod\u00edan obtener unos 500 millones de euros m\u00e1s reduciendo un 16% el personal. Trabajadores veteranos (concepto que aparece en el plan de reducci\u00f3n) a ser posible deben prejubilarse\u00a0\u00a0 o ser apartados de la profesi\u00f3n escalonadamente mediante la reducci\u00f3n de la jornada laboral o por cese anticipado.<\/p>\n<p>\u201cNo era lo suficientemente r\u00e1pido con el ordenador\u201d, dice Reiner Feldmann. \u201cAntes dictaba yo, ahora trabajaba delante del ordenador con dos mujeres j\u00f3venes en el mismo cuarto, y mientras yo escrib\u00eda una carta ellas escrib\u00edan tres\u201d. \u201cLos jefes le instan a que se prejubile. \u00c9l acepta, a pesar de la sustanciosa merma de sueldo que le supone. La reducci\u00f3n de jornada y el cese anticipado laboral debe comenzar<\/p>\n<p>Este cincuentayochoa\u00f1ero en mayo de 2008: dos a\u00f1os y medio de trabajo a pleno rendimiento por menor sueldo y luego dos a\u00f1os y medio facultativos con el mismo salario reducido para luego, finalmente, recibir la pensi\u00f3n recortada.<\/p>\n<p>Antes los candidatos a la jubilaci\u00f3n obten\u00edan trato privilegiado en el seguro, afirma Reiner Feldmann. \u201cConmigo ocurri\u00f3 al contrario. Tuve la impresi\u00f3n como si el director del departamento quisiera extraerme todo el jugo en los dos a\u00f1os y medio que me quedaban. Y como la situaci\u00f3n\u00a0 del personal fue empeorando tuve que ir asumiendo trabajos extras\u201d.<\/p>\n<p>Insomnio, problemas estomacales, mareos, malestar general\u2026, Feldmann comienza a padecer estos s\u00edntomas. Pero aguanta. Una circular interna del sustituto de su jefe de departamento de entonces, que circula entre el personal, describe la dram\u00e1tica situaci\u00f3n por la que se atraviesa. Se habla en ella del \u201cgran desasosiego de los compa\u00f1eros y de los intentos por\u00a0 buscar ayuda mediante\u00a0 la \u201ccontrataci\u00f3n de ayuda temporal y el aumento de horas laborales en los trabajadores de jornada reducida\u201d. Raz\u00f3n para tales medidas: \u201cHabr\u00edan aumentado las quejas de nuestros clientes y de los siniestrados\u201d por la tardanza en la tramitaci\u00f3n de sus solicitudes.<\/p>\n<p>Lo que conlleva una mayor tensi\u00f3n y tirantez en el trabajo, a lo que hay que sumar problemas con los hijos, con los vecinos y tensiones en el matrimonio, que pronto sobrepasan su capacidad de resistencia. Reiner Feldmann teme haberse sobrepasado en la financiaci\u00f3n de la casa, comprada con su mujer en el 2007. A ello se une que han acogido en su casa a la madre de su mujer, que padece demencia y necesita las 24 horas atenci\u00f3n y cuidados.<\/p>\n<p>Reiner Feldmann enmudece ante la monta\u00f1a de problemas a los que debe enfrentarse. Comienza a deprimirse y su mujer a preocuparse cada vez m\u00e1s por la suerte del marido. Su marido coge la baja, se a\u00edsla, comienza a beber, no sabe si va a ser capaz de aguantar hasta la prejubilaci\u00f3n o si va a ser despedido antes y ser un receptor del Hartz-IV, arrastrando a toda la familia al\u00a0 precipicio.<\/p>\n<p>A inicios de febrero de 2008 se dirige a la cl\u00ednica psiqui\u00e1trica de su regi\u00f3n, al hospital Philipp de Riedstadt-Goddelau, una instalaci\u00f3n espaciosa, con numerosos edificios y sita en un inmenso parque. En la primera visita a la que acuda para recibir ayuda Feldmann se da media vuelta y se marcha. \u201cSe me asigna una cama en un cuarto lleno de inmundicia. Repleto de ropas sucias, revistas, pa\u00f1uelos usados, ropa interior de otro paciente&#8230; El m\u00e9dico correspondiente s\u00f3lo sabe encogerse de hombros y decirme que no es para tanto. Que lo importante era que en la planta no hay pacientes violentos. Me negu\u00e9 a quedarme a pesar de no encontrarme bien\u201d.<\/p>\n<p>Yo, dice el periodista G\u00fcnter Wallraff, conozco muy bien el impulso de no aceptar\u00a0 ayuda en semejantes condiciones. Cuando en 1967 consegu\u00ed que me ingresaran en Goddelau tuve que sobreponerme como nunca antes lo hab\u00eda hecho. Tuve realmente miedo de desaparecer en el absurdo de este centro sin dejar rastro. Todos los pacientes fueron alojados en un mismo departamento: esquizofr\u00e9nicos, alcoh\u00f3licos, dementes y epil\u00e9pticos, aun cuando las enfermedades eran muy distintas unas de otras. Los pacientes eran una y otra vez atados con hebillas en dormitorios de gran capacidad, a pesar de que la reforma psiqui\u00e1trica de los a\u00f1os 70 abogaba por eliminar los grandes dormitorios masivos y por un tratamiento individualizado. Entiendo perfectamente que Reiner Feldmann optara por darse media vuelta.<\/p>\n<p>Dos semanas m\u00e1s tarde, a finales de febrero y por consejo de su m\u00e9dico, Feldmann llev\u00f3 a cabo su segundo intento. Apoyado por su mujer visita de nuevo la cl\u00ednica. Esta vez se queda: su mujer lee el informe de recepci\u00f3n del 25 de febrero de 2008: Su marido sufre depresi\u00f3n por la exagerada \u201ccarga de trabajo\u201d. Tambi\u00e9n siente preocupaci\u00f3n \u201cinjustificada\u201d por la compra de la casa y su financiaci\u00f3n; a todo ello hay que a\u00f1adir la preocupaci\u00f3n y agobio por la mudanza a la nueva casa y por la suegra, que vive con ellos, y necesita atenci\u00f3n y cuidado por su demencia senil. Todo esto ha conllevado que a su marido no le resulte f\u00e1cil ni grato el acontecer diario.<\/p>\n<p>El m\u00e9dico acogerte, el Dr. H., que trabaja en la planta 9\/4 en la que entre otros son tratados los enfermos depresivos, descubre en su \u201cdiagn\u00f3stico ps\u00edquico\u201d a vuela pluma, sin m\u00e1s conversaci\u00f3n con la esposa o con el enfermo, \u201cman\u00eda depauperativa\u201d. Un diagn\u00f3stico peligroso. A uno catalogado como man\u00edaco cada uno de sus comportamientos se le atribuir\u00e1 a que valora la realidad de modo err\u00f3neo y enfermizo, a una inadaptaci\u00f3n a la realidad. Adem\u00e1s de man\u00eda el m\u00e9dico constata en Reiner Feldmann tambi\u00e9n alcoholismo. \u201cSudo y tiemblo de miedo ante Goddelau\u201d, dice Feldmann, y esto el m\u00e9dico \u201cvalora e interpreta como indicio de dependencia de alcohol\u201d. La mujer de Feldmann asegura encarecidamente al m\u00e9dico, en la conversaci\u00f3n de recepci\u00f3n, que \u201csu marido no es alcoh\u00f3lico si bien reconoce que en las \u00faltimas semanas ha bebido en demas\u00eda. La prueba es\u00a0 que desde que viven juntos en casa la ingesta ha remitido\u201d, le dice ella.<\/p>\n<p>A pesar de todo en cuanto su mujer abandona la cl\u00ednica Feldmann hace que le trasladen a la planta de drogadictos, regresando de nuevo a los seis d\u00edas al departamento de enfermos depresivos. All\u00ed el m\u00e9dico de la planta, 17 d\u00edas despu\u00e9s del ingreso, ordena que se le haga una tomograf\u00eda de la cabeza computadorizada en la unidad de radiolog\u00eda de la ciudad de Darmstadt, que en casos as\u00ed coopera con la cl\u00ednica. Por regla general el Instituto para valorar las placas y dictaminar el diagn\u00f3stico oficial necesita cierto tiempo. Pero en este caso ya al d\u00eda siguiente el m\u00e9dico de planta, el Sr. H., informa a Reiner Feldmann y posteriormente a su mujer que la CT (tomograf\u00eda computadorizada) muestra una clara \u201catrofia cerebral como consecuencia de la ingesta de alcohol y el inicio de una demencia progresiva\u201d. \u201cEl m\u00e9dico de la planta me aconsej\u00f3 en esta conversaci\u00f3n, dice la mujer de Feldmann, que hiciera que le inhabilitaran, que le declararan incapaz jur\u00eddicamente\u201d.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n esto mismo, dice Wallraff, le propusieron a mi esposa, cuando yo quise abandonar Goddelau voluntariamente. El m\u00e9dico quer\u00eda retenerme all\u00ed, en su opini\u00f3n yo padecer\u00eda cierta tendencia al suicidio. Mi esposa me sac\u00f3 con ayuda de un abogado amigo. \u00a1Qu\u00e9 f\u00e1cil lo hubieran tenido si mis parientes hubieran querido desprenderse de m\u00ed! \u00bfCu\u00e1ntas veces ocurre esto hoy d\u00eda?<\/p>\n<p>Reiner Feldmann tuvo suerte. Su mujer le apoya y no permite que se le inhabilite, al contrario se preocupa por \u00e9l y le infunde coraje. Los m\u00e9dicos le aconsejan que no se le deje pasear solo y le hacen ver con nitidez que la demencia es incurable.<\/p>\n<p>El sobresalto es inmenso y Feldmann se derrumba. Se ve el resto de su vida privado de recuerdos, viviendo con una mente en blanco. Se intensifica su angustia, que sofoca sus ganas de vivir y pierde inter\u00e9s en colaborar en las ofertas de trabajo y ejercicio terap\u00e9utico en la planta de depresivos.<\/p>\n<p>Una noche emprende un largo paseo por el bosque. La cl\u00ednica alarma a la polic\u00eda. Reiner Feldmann ve el coche de la polic\u00eda y consiente en que se le lleve a destino. En el informe m\u00e9dico se anota que el paciente estaba totalmente desorientado. Reiner Feldmann se enfada. \u201cDice que \u00e9l, el supuesto atolondrado, fue quien condujo a la polic\u00eda sin problema alguno por aquel intrincado y embarullado terrero al alojamiento. Ning\u00fan m\u00e9dico se preocup\u00f3 de \u00e9l a su regreso, y \u00e9l sencillamente se fue a dormir.<\/p>\n<p>Pero, debido a este hecho, el m\u00e9dico de planta traslada a Reiner Feldmann al departamento cerrado de los dementes (9\/2). El traslado supone para Reiner un nuevo golpe. Se ve rodeado de gente mayor indefensa, confundida, desorientada, torpe. Y al poco de su ingreso en este departamento se le administran distintos medicamentos. Su mujer est\u00e1 muy afectada, apenas puede creer la decisi\u00f3n de los m\u00e9dicos.<\/p>\n<p>Y en esta planta comienza la espeluznante c\u00e1rcel personal de un hombre enfermo depresivo, ocasionado por su excesivo trabajo y por problemas privados. Reiner est\u00e1 convencido de que su vida\u00a0 se ha acabado. La planta de los dementes, dice, uno debe imaginarse del modo siguiente: en el desayuno la mayor\u00eda de los pacientes son alimentados, algunos se pasan las horas sentados y otros paseando por la planta. Una paciente, que con frecuencia quer\u00eda desvestirse, fue maniatada por el personal. Gran parte porta pa\u00f1ales. En las puertas cuelgan\u00a0 grandes n\u00fameros. Muchos, que en la planta se sent\u00edan solos, de noche llamaban a sus hijos\u201d.<\/p>\n<p>Reiner Feldmann anota las circunstancias en su entorno como una pesadilla: \u00c9l se encuentra fuera de lugar. Pero teme tener que permanecer aqu\u00ed sin poder salir. Aqu\u00ed se encuentran los desesperados, los rendidos y, sin embargo, \u00e9l era hasta hace poco un empleado de una gran multinacional de seguros. T\u00e9cnico especialista y ponente de da\u00f1os para casos especiales. \u00bfTan r\u00e1pidamente uno se vuelve demente y enfermo incurable?<\/p>\n<p>Dice su mujer que \u00fanicamente a ella le transmiti\u00f3 esperanza una cuidadora bastante mayor de la cl\u00ednica. \u201cMe susurraba: Con toda seguridad su marido no padece demencia. Espere a que se haga evidente\u201d. Esta cuidadora y un psic\u00f3logo fueron los \u00fanicos que encontraron tiempo para hablar con ella e intentaron comprender al paciente a fin de saber qu\u00e9 era lo que padec\u00eda y sent\u00eda.<\/p>\n<p>Ya en el departamento de alcoh\u00f3licos Reiner Feldmann fue sometido a un tratamiento medicamentoso intens\u00edsimo; durante los tres meses siguientes prosigui\u00f3 en las diversas plantas del hospital tomando m\u00e1s de una docena de pastillas diariamente. Apenas\u00a0 m\u00e9dico alguno habl\u00f3 con \u00e9l, dice Feldmann, \u201csiempre s\u00f3lo pastillas\u201d. La planta cerrada para dementes fue el culmen: \u201cEl tratamiento medicamentoso se inici\u00f3 sin demora, sin mi consentimiento. Un d\u00eda me negu\u00e9 a tomar aquellas 15 pastillas\u201d. El parte facultativo dice a este respecto: \u201cHoy por la ma\u00f1ana se observ\u00f3 que ha escupido los medicamentos prescritos y los ha escondido en el bolsillo. Preguntado por su comportamiento, el se\u00f1or\u00a0 Feldmann no ha dado una respuesta pertinente\u201d. \u00bfCu\u00e1l hubiera sido pertinente? \u201c\u00bfNo quiero dejarme envenenar por ustedes?\u201d. Los m\u00e9dicos hubieran concluido: \u201cLa respuesta t\u00edpica de un enfermo man\u00edaco, paranoico, no contacta con la realidad\u201d. Dice Wallraff: Yo mismo lo viv\u00ed en su d\u00eda y lo tengo anotado en mi diario: \u201cMe siento como el t\u00edpico loco que se siente como el \u00fanico normal entre locos de atar\u201d. Y alguna vez se muestra con fuerza la convicci\u00f3n de quiz\u00e1 ser uno de aquellos mani\u00e1ticos que viven al margen de la realidad.<\/p>\n<p>Al final Reiner Feldmann termina desconfiando incluso de su mujer, teme que quiera desentenderse\u00a0 definitivamente de \u00e9l en esta planta. Conozco, dice Wallraff, este sentimiento de \u201cestar loco inducidamente\u201d: bajo el influjo de otros enfermos el ser tratado por el personal sanitario como un\u00a0 incurable hace que las fuerzas se desintegren y uno termine desmoron\u00e1ndose. Reiner\u00a0 Feldmann aparece roto, desesperado, desesperanzado.<\/p>\n<p>Resulta dif\u00edcil saber hasta donde est\u00e1 causado esto por la fuerte ingesta de psicof\u00e1rmacos. En cualquier caso se conocen los efectos secundarios graves y muy graves de todas estas pastillas, que se le suministraron: tavor, haldol, quilonum, zyprexa, pipamperon, reminyl. Seg\u00fan estudios de USA y estimaciones\u00a0 de la Sociedad Alemana de Psiquiatr\u00eda Social la prescripci\u00f3n, a menudo muy concentrada, de antipsic\u00f3ticos es una de las causas de por qu\u00e9 la esperanza de vida de los enfermos ps\u00edquicos es de 20 a 25 a\u00f1os menor que la esperanza de vida normal. Por ahora no existen trabajos de gran valor informativo sobre la importancia de los diagn\u00f3sticos err\u00f3neos, pero est\u00e1n en marcha.<\/p>\n<p>Dos semanas tras su ingreso en la estaci\u00f3n cerrada de dementes llega la valoraci\u00f3n oficial del estudio del CT. El servicio de radiolog\u00eda de Darmstadt, que ha llevado a cabo la prueba, ve el tema muy diferente a los m\u00e9dicos de la cl\u00ednica en su diagnostico previo y explica que la tomograf\u00eda computadorizada no indica ning\u00fan cambio an\u00f3malo. Por tanto: nada de demencia, ni de atrofia cerebral. En el informe facultativo del 4 de abril de 2008 se anota: \u201cno hay atrofia cerebral\u201d. Y \u201cno existe indicio de demencia, d\u00e9jese de darle reminyl\u201d.<\/p>\n<p>Reiner Feldmann y su mujer se enteran del diagn\u00f3stico, que cataloga la actual terapia en el hospital Philipp como un tratamiento totalmente err\u00f3neo, por casualidad. Al visitar a su marido se cruza con la m\u00e9dico de la planta, que le mira y le dice que no existe atrofia cerebral, que est\u00e1 bien. Al se\u00f1or Reiner Feldmann no se le comunica nada, ni mucho menos se le ofrece disculpa por el diagn\u00f3stico err\u00f3neo ni por la terapia resultante. Por fin el 10 de abril reacciona la cl\u00ednica, Feldmann es liberado del departamento cerrado de dementes y trasladado a un departamento abierto para enfermos depresivos, 14 d\u00edas despu\u00e9s de recibir el diagn\u00f3stico certero del CT de Darmstadt.<\/p>\n<p>Por lo que volv\u00eda a la vida y renac\u00eda en \u00e9l la esperanza. El parte facultativo anota un d\u00eda despu\u00e9s: \u201cAyer mostr\u00f3 el se\u00f1or Feldmann formas de comportamiento totalmente sorprendentes y nuevas. Sentado en la sala de estar hizo gimnasia con una cinta de goma, particip\u00f3 correctamente en la soluci\u00f3n de crucigramas, sus gestos fueron expresivos, se interes\u00f3 por su entorno\u201d. Tras seis semanas Feldmann es dado de alta.<\/p>\n<p>Cuatro meses despu\u00e9s el antes paciente constata ante su Seguro de Enfermedad, ante el hospital Philipp y su responsable, el Instituto de Previsi\u00f3n de Hessen, que \u00e9l, merced a un fallo en el diagn\u00f3stico \u2013interpretaci\u00f3n equivocada de la imagen del CT- ha sido tratado err\u00f3neamente durante semanas con medicamentos nocivos de importancia y encerrado en\u00a0 una planta. Y exige indemnizaci\u00f3n por los da\u00f1os padecidos por valor de 7.500\u20ac, cantidad ya conseguida por otros pacientes con diagn\u00f3sticos err\u00f3neos parecidos.<\/p>\n<p>Reiner Feldmann reclama indemnizaci\u00f3n ante la  Fiscal\u00eda general del Estado en Frankfort a inicios de marzo. Cinco semanas despu\u00e9s es rechazada. De la fundamentaci\u00f3n del rechazo se deduce lo detenidamente que el fiscal superior ha le\u00eddo el informe facultativo: \u201cEn la planta 9\/4, escribe el funcionario, se llev\u00f3 a cabo una tomograf\u00eda computadorizada con el resultado de atrofia cerebral\u201d. La investigaci\u00f3n llevada a cabo\u00a0 no en el hospital Philipp sino en el servicio de radiolog\u00eda de Darmstadt dio como resultado expreso que no se daba tal atrofia cerebral.<\/p>\n<p>Reiner Feldmann, por razones de coste, renunci\u00f3 a seguir una disputa jur\u00eddica. Al estigmatizado de nuevo por la Fiscal\u00eda le queda todav\u00eda recorrer el camino emprendido a finales de 2009 ante la Oficina dictaminadora y el centro de arbitraje del Colegio M\u00e9dico de Hessen. El Colegio M\u00e9dico solicita a la cl\u00ednica que se pronuncie, hay intercambio de correspondencia y un tira y afloja de ambas partes. Tras\u00a0 m\u00e1s o menos 9 meses Reiner Feldmann\u00a0 registra su primer peque\u00f1o \u00e9xito. En julio de 2010 la direcci\u00f3n m\u00e9dica del hospital Philipp, despu\u00e9s de que Reiner le aclara a direcci\u00f3n que me ha informado a m\u00ed, G\u00fcnter Wallraff, sobre el caso: \u201cEstimado se\u00f1or Feldmann, tras nueva revisi\u00f3n cr\u00edtica de nuestros informes m\u00e9dicos se constata que \u201cel diagn\u00f3stico formulado de una dependencia alcoh\u00f3lica a inicios de su estancia no se puede mantener con\u00a0 definitiva seguridad. Por lo que lo siento si la menci\u00f3n de este diagn\u00f3stico provisional le ha acarreado disgusto\u201d. No hay reacci\u00f3n por parte de la cl\u00ednica a mi ruego de que se posicione ante el caso. Fuera de este escrito lapidario no se obtiene otra respuesta.<\/p>\n<p>No se asume responsabilidad por el error. Los diagn\u00f3sticos err\u00f3neos con las correspondientes consecuencias equivocadas del tratamiento no se han admitido en el hospital Philipp, esto se convierte en salmodia de cl\u00ednica ante la Oficina de peritaje y arbitraje del Colegio de M\u00e9dicos de Hessen. All\u00ed se sigue batallando contra la solicitud de Reiner Feldmann. La cl\u00ednica se aferra\u00a0 a que Reiner Feldmann es y sigue siendo \u2013independientemente del escrito del director de la cl\u00ednica- un alcoh\u00f3lico demente. En la postura del m\u00e9dico responsable de planta, el doctor H., frente al Colegio de M\u00e9dicos se dice que Feldmann fue trasladado con toda justeza a la planta de\u00a0 gerontolog\u00eda psiqui\u00e1trica.<\/p>\n<p>La Comisi\u00f3n de peritaje y arbitraje est\u00e1 enmarcada en el Colegio de M\u00e9dicos, en la  Asociaci\u00f3n profesional de m\u00e9dicos, es decir, en sentido lato es parte en la disputa y controversia, concretamente de la m\u00e9dica.<\/p>\n<p>No es por tanto un procedimiento que garantice neutralidad y objetividad. De ah\u00ed que las Asociaciones de pacientes soliciten un arbitraje independiente cuando haya que valorar las consecuencias de errores m\u00e9dicos.<\/p>\n<p>La Federaci\u00f3n Nacional de afectados por el tratamiento psiqui\u00e1trico sigue luchando 35 a\u00f1os despu\u00e9s de la reforma de la psiquiatr\u00eda por la dignidad de las personas en los centros psiqui\u00e1tricos y por la independencia de los centros de evaluaci\u00f3n de las reclamaciones. \u00c9sta es la exigencia central para quebrar la estructura de maquillaje o incluso de encubrimiento de errores. Y en esta rama m\u00e9dica no son tan extra\u00f1os y raros los diagn\u00f3sticos err\u00f3neos y el tratamiento equivocado. Un profesor de psicolog\u00eda cl\u00ednica, que no quiere que se mencione su nombre, calcula en m\u00e1s de un 20% los pacientes con diagn\u00f3stico equivocado por err\u00f3nea valoraci\u00f3n de las radiograf\u00edas. El ahorro en sanidad est\u00e1 a menudo re\u00f1ido con un tratamiento y un diagn\u00f3stico individual, sobre todo en casos l\u00edmite. Y tambi\u00e9n el creciente n\u00famero de hospitalizaciones forzosas en psiquiatr\u00eda ha agravado a\u00fan m\u00e1s la situaci\u00f3n. El ministerio de Justicia precisa que entre 1992 y 2008 han pasado de 41.000 a 144.000 las hospitalizaciones forzosas, es decir m\u00e1s de un 350%. \u00bfEst\u00e1 realmente nuestra sociedad tan enferma? \u00bfO tras estos n\u00fameros se esconden a veces casos dudosos como el del comerciante en objetos de arte de Munich, a quien el entonces director de la cl\u00ednica psiqui\u00e1trica de Munich, \u201cpr\u00e1cticamente sin examen\u201d (S\u00fcddeutsche Zeitung del 21 de agosto de 2008), le declar\u00f3 enfermo ps\u00edquico. Y para eludir la hospitalizaci\u00f3n forzosa, con la colaboraci\u00f3n de su esposa, vol\u00f3 a Suiza. El profesor, que le trataba, fue en febrero de 2010, tras disputa jur\u00eddica de m\u00e1s de 10 a\u00f1os, condenado por el tribunal supremo de Munich a pagar 15.000\u20ac como indemnizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Prescindiendo de este tipo de diagn\u00f3sticos err\u00f3neos y petulantes no hay duda de que las cl\u00ednicas psiqui\u00e1tricas necesitan una mejor dotaci\u00f3n\u00a0 de personal y financiera. S\u00f3lo una asistencia seria y esmerada del paciente sienta la base para comprender la enfermedad psicol\u00f3gica y poder brindar respuesta adecuada. Se da en las cl\u00ednicas escasez de personal, de recursos y de dedicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En la Colecci\u00f3n de trabajos hist\u00f3ricos de la Federaci\u00f3n del Bienestar de Hessen, responsable del hospital Philipp, apareci\u00f3 en 2004 un volumen de varios autores de 500 p\u00e1ginas con el t\u00edtulo \u201cServicio de Cuidados del hospital Philipp\u201d. En la pen\u00faltima de las 38 aportaciones (<em>Psiquiatr\u00eda desde el punto de vista de un pariente<\/em>) escribe la madre de una paciente: \u201cMediante la reforma de la sanidad todo ha empeorado, a menudo s\u00f3lo hay suministro de medicamentos, porque toda conversaci\u00f3n, cualquier terapia personal cuesta dinero, algo que no existe para esa persona. Los problemas en el tratamiento del enfermo ps\u00edquico siguen siendo grandes, quiz\u00e1 hoy mayores que ayer\u201d.<\/p>\n<p>A pesar de todo Reiner Feldmann logr\u00f3 dar nuevamente el paso a una vida normal. Cuando abandon\u00f3 la cl\u00ednica no regres\u00f3 a su antiguo trabajo. Tuvo que seguir luchando durante un tiempo contra sus pesadillas, especialmente contra las vivencias padecidas en el departamento de dementes. Pero pronto comenz\u00f3 a relacionarse con la gente, particip\u00f3 en una iniciativa ciudadana en pro de la vivificaci\u00f3n y revitalizaci\u00f3n del casco viejo de su pueblo, junt\u00e1ndose con frecuencia con amigos. Las depresiones fueron disminuyendo a medida\u00a0 que se iba involucrando e injert\u00e1ndose en la vida. En medio de todo ha tenido suerte aun cuando, para que se le reconozca haber sido v\u00edctima de una diagn\u00f3stico equivocado y de una terapia err\u00f3nea, va a tener que seguir luchando. Su mujer fue puente de conexi\u00f3n con el exterior. \u00bfCu\u00e1nta gente, que sufre bajo parecidas condiciones de trabajo y enferman ps\u00edquicamente, no tiene esa suerte?<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><em> <\/em><\/p>\n<p><strong>Traducido por Mikel Arizaleta<\/strong><\/p>\n<p><strong> <\/strong><\/p>\n<p><strong> <\/strong><\/p>\n<p><strong> <\/strong><\/p>\n<p> <br clear=\"all\" \/>  <\/p>\n<hr \/>\n<p><a href=\"#_ednref1\">[i]<\/a> <em>G\u00fcnter Wallraff es el periodista alem\u00e1n\u00a0 m\u00e1s famoso en desvelar, desenmascarar y poner en claro abusos relevantes.<\/em><\/p>\n<p> <\/p>\n<h6>Publicado por Nabarralde-k argitaratua<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Entre las muchas cartas que recibo, dice Wallraff[i], hay numerosas de gente que narra su experiencia psiqui\u00e1trica. Dicen que les han tratado mal, se les ha querido destruir, que les han herido. 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