{"id":23943,"date":"2011-01-27T07:55:00","date_gmt":"2011-01-27T05:55:00","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/hemeroteca-revolucion-de-tunez\/"},"modified":"2011-01-27T07:55:00","modified_gmt":"2011-01-27T05:55:00","slug":"hemeroteca-revolucion-de-tunez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/hemeroteca-revolucion-de-tunez\/","title":{"rendered":"Hemeroteca: Revoluci\u00f3n de T\u00fanez"},"content":{"rendered":"<br \/>\n<h2>La ca\u00edda de Ben Ali: \u00bfhecho aislado o cambio de paradigma en el mundo \u00e1rabe?<\/h2>\n<h2><\/h2>\n<p><span style=\"font-weight: bold;\">Haizam Amirah Fern\u00e1ndez<\/span><\/p>\n<p><a title=\"Real Instituto Elcano\" href=\"http:\/\/www.realinstitutoelcano.org\/wps\/portal\/rielcano\/contenido?WCM_GLOBAL_CONTEXT=\/elcano\/elcano_es\/zonas_es\/mediterraneo+y+mundo+arabe\/ari14-2011\">http:\/\/www.realinstitutoelcano.org\/<\/a><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: bold;\">Tema:<\/span> Las revueltas populares en  T\u00fanez han expulsado del poder al presidente  Ben Ali. Se abre una nueva  etapa llena de incertidumbre para la  poblaci\u00f3n tunecina. Muchos \u00e1rabes  ven lo ocurrido con esperanza; sus  dirigentes, en cambio, con inquietud y  recelo.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: bold;\">Resumen:<\/span> Ben Ali  ha sido el primer dirigente de un Estado \u00e1rabe en abandonar su  cargo y  huir del pa\u00eds a causa de unas revueltas populares espont\u00e1neas.  El resto  de l\u00edderes autocr\u00e1ticos \u00e1rabes han tomado nota, al igual que  sus  poblaciones. A pesar de las diferencias en los modelos sociales y   sistemas pol\u00edticos de los pa\u00edses \u00e1rabes, muchos de sus habitantes tienen   en com\u00fan un profundo desapego hacia los representantes del poder. La   falta de oportunidades para progresar, la rampante corrupci\u00f3n y la   creciente carest\u00eda de la vida est\u00e1n generando frustraci\u00f3n e ira cada vez   m\u00e1s dif\u00edciles de contener. Hay quienes prefieren ver lo ocurrido en   T\u00fanez como un caso aislado. Sin embargo, bien podr\u00eda ser un reflejo de   fen\u00f3menos m\u00e1s profundos que har\u00e1n insostenibles las actuales formas de   gobernar en la regi\u00f3n, basadas en el autoritarismo y la imposici\u00f3n.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: bold;\">An\u00e1lisis:<\/span> Al t\u00e9rmino de 2010, muy pocos habr\u00edan augurado que el primer dirigente   totalitario \u00e1rabe en perder su \u201ctrono\u201d ser\u00eda el presidente tunecino  Zine  el Abidin Ben Ali. Tan s\u00f3lo dos semanas m\u00e1s tarde, se produjo algo   hasta entonces ins\u00f3lito en un pa\u00eds \u00e1rabe. La movilizaci\u00f3n espont\u00e1nea  de  la poblaci\u00f3n tunecina contra el que fue su todopoderoso presidente   durante 23 a\u00f1os logr\u00f3 descabezar el r\u00e9gimen. Ben Ali huy\u00f3 de T\u00fanez el 14   de enero, incapaz de imponer su ley y orden a una poblaci\u00f3n cuya   paciencia ante el autoritarismo y la corrupci\u00f3n hab\u00eda llegado a su fin.   Un incidente que pod\u00eda haber pasado desapercibido, como fue el acto de   desesperaci\u00f3n extrema de un joven sin horizontes, Mohamed Buazizi,  quien  se quem\u00f3 a la bonzo tras ser humillado por en\u00e9sima vez por  agentes del  poder el 17 de diciembre de 2010 en Sidi Buzid, fue la  chispa que hizo  prender el profundo descontento popular.<\/p>\n<p>Las  revueltas vividas en  T\u00fanez han tenido varias particularidades. Se trata  de la primera  ocasi\u00f3n en la que una poblaci\u00f3n \u00e1rabe se deshace de su  gobernante sin la  mediaci\u00f3n de uno de los tres ingredientes  \u201ctradicionales\u201d: un golpe de  Estado militar, la injerencia extranjera o  el extremismo religioso. La  rebeli\u00f3n social se inici\u00f3 en peque\u00f1as  poblaciones del interior pero  r\u00e1pidamente se propag\u00f3 por todo el pa\u00eds.  Ni los pol\u00edticos ni los  intelectuales estuvieron en el origen de las  multitudinarias  manifestaciones en las que se mezclaron tunecinos de  toda condici\u00f3n y  edad. Las manifestaciones no se guiaron por una  ideolog\u00eda islamista, ni  marxista, ni siquiera nacionalista. Sin  embargo, las demandas eran  coincidentes: acabar con el r\u00e9gimen  cleptocr\u00e1tico de Ben Ali, crear  igualdad de oportunidades y empleo,  garantizar los derechos de los  ciudadanos y hacer respetar sus  libertades.<\/p>\n<p>Este an\u00e1lisis  pretende hacer una primera lectura de  las implicaciones que la ca\u00edda de  Ben Ali puede tener a tres niveles:  dentro de T\u00fanez, en el mundo \u00e1rabe y  a nivel internacional.<\/p>\n<p><span style=\"font-style: italic;\">De la frustraci\u00f3n a la esperanza, pasando por Facebook y Twitter<\/span><br \/>Ben   Ali parec\u00eda dominar la escena pol\u00edtica tunecina. Para ello contaba con   dos factores clave que le hab\u00edan funcionado durante m\u00e1s de dos  d\u00e9cadas:  un Estado policial que ejerc\u00eda un f\u00e9rreo control sobre la  poblaci\u00f3n y el  apoyo incondicional y acr\u00edtico de los pa\u00edses  occidentales. Es cierto  que algunos indicadores de desarrollo humano,  como la educaci\u00f3n y renta  per c\u00e1pita, eran algo mejores en T\u00fanez que en  otros pa\u00edses vecinos (a\u00fan  as\u00ed, quedaban bastante por debajo del  potencial que tiene esa sociedad) y  que contaba con m\u00e1s clase media que  otros pa\u00edses \u00e1rabes. No obstante,  las causas que empujaron a los  tunecinos a levantarse contra Ben Ali  est\u00e1n presentes, de una forma u  otra, en los dem\u00e1s pa\u00edses \u00e1rabes.<\/p>\n<p>Las  protestas en T\u00fanez no se  han debido s\u00f3lo a motivos econ\u00f3micos como el  desempleo y el subempleo  (en la realidad bastante superiores a las tasas  oficiales), o el  aumento incesante de los precios de los productos  b\u00e1sicos, con el  consiguiente empobrecimiento de la poblaci\u00f3n, que llega a  hacerse  insoportable. En el fondo de las protestas est\u00e1 el malestar por  una  corrupci\u00f3n extendida y poco disimulada, por una clase gobernante   depredadora de la riqueza nacional, por la ausencia de justicia social y   por la falta de garant\u00edas para hacer respetar las libertades   individuales y los derechos humanos. Sin tener esto en cuenta, no se   puede entender que pocas semanas de revueltas populares fueran   suficientes para acabar con la forma de gobernar de Ben Ali y enviarlo   al exilio en Arabia Saud\u00ed.<\/p>\n<p>Al igual que otras sociedades \u00e1rabes,   la tunecina estaba sumida en una \u201ccrisis de falta de expectativas\u201d. El   60% de las poblaciones de la regi\u00f3n tiene menos de 25 a\u00f1os y su   esperanza de vida actual es probablemente la m\u00e1s alta de toda la   Historia de los \u00e1rabes (en el Magreb ronda los 75 a\u00f1os). Sin embargo,   sus expectativas de vivir sin miedo al poder y con oportunidades para   prosperar son diminutas. No deber\u00eda sorprender, pues \u00e9se es el resultado   de ejercer el poder sin controles ni contrapesos por parte de  reg\u00edmenes  cuya raz\u00f3n de ser es perpetuarse a cualquier precio. Ostentar  el poder  absoluto durante mucho tiempo produce una ceguera entre los  l\u00edderes  autoritarios que les impide ver algo elemental: que la presi\u00f3n  creciente  acaba produciendo el estallido.<\/p>\n<p>Con una poblaci\u00f3n cuya  media de  edad es de 29 a\u00f1os, el uso de Internet no ha hecho m\u00e1s que  crecer en  T\u00fanez durante los \u00faltimos a\u00f1os, al igual que en numerosos  pa\u00edses \u00e1rabes.  El r\u00e9gimen de Ben Ali destacaba por haber impuesto  severas  restricciones a la libertad de expresi\u00f3n y al uso de Internet.  Sin  embargo, los j\u00f3venes tunecinos buscaron en la Red los espacios de   comunicaci\u00f3n y activismo de los que carec\u00edan en la vida \u201creal\u201d, para lo   que tuvieron que ingeniarse formas de eludir los controles. Las   revueltas iniciadas en diciembre de 2010 han demostrado c\u00f3mo las redes   sociales como Facebook o los sitios de microblogging como Twitter, entre   otros, han servido de acompa\u00f1amiento a las acciones de protesta en las   calles. Tambi\u00e9n han permitido informar al resto del mundo de lo que  all\u00ed  estaba pasando. En un primer momento, el ciber-apoyo del exterior  se  materializ\u00f3 en una avalancha de ataques inform\u00e1ticos an\u00f3nimos que   colapsaron las webs del gobierno tunecino. Estas nuevas formas de   protesta seguramente se ver\u00e1n replicadas en otros pa\u00edses \u00e1rabes en el   futuro.<\/p>\n<p><span style=\"font-style: italic;\">La ca\u00edda de un modelo ampliamente alabado y apoyado (desde el exterior)<\/span><br \/>El   modelo impuesto por Ben Ali en T\u00fanez hab\u00eda logrado el apoyo   pr\u00e1cticamente un\u00e1nime de los dirigentes occidentales. El pa\u00eds era   presentado como una isla de estabilidad en una regi\u00f3n convulsa, mientras   que su comportamiento econ\u00f3mico le hac\u00eda merecedor de los elogios de   las instituciones financieras internacionales (con frecuencia era   descrito como un \u201calumno aventajado\u201d). En su af\u00e1n por dominar toda la   escena pol\u00edtica y medi\u00e1tica, Ben Ali se deshizo con crudeza de cualquier   alternativa pol\u00edtica genuina, fuera \u00e9sta socialista, islamista o   nacionalista, y rara vez resultaba reelegido con menos del 99% de los   votos (lleg\u00f3 a alcanzar el 99,91% en 1994). De este modo, logr\u00f3   presentarse como el freno al avance del islamismo radical en el Magreb y   un baluarte del liberalismo econ\u00f3mico en todo el mundo \u00e1rabe. La   contrapartida fue que las democracias occidentales no criticaran que Ben   Ali hubiera convertido su pa\u00eds en un feudo familiar.<\/p>\n<p>Los   tunecinos lo sab\u00edan, pero la revelaci\u00f3n hecha por WikiLeaks a principios   de diciembre de 2010 de algunos cables diplom\u00e1ticos estadunidenses   desde T\u00fanez tuvo un efecto devastador en el pa\u00eds. Concretamente, un   cable firmado por el embajador de EEUU, Robert Godec, el 23 de junio de   2008 bajo el t\u00edtulo \u201cCorrupci\u00f3n en T\u00fanez: lo tuyo es m\u00edo\u201d (08Tunis679).   En \u00e9l se describe a la familia extendida de Ben Ali como una \u201ccuasi   mafia\u201d, incluidos los familiares de su esposa, Leila Trabelsi. Las   consecuencias que describ\u00eda el embajador eran devastadoras: \u201clos   inversores tunecinos, temerosos del largo brazo de \u2018la Familia\u2019, se   abstienen de hacer nuevas inversiones, lo que mantiene las tasas de   inversi\u00f3n interna bajas y el desempleo alto\u2026 alimentando as\u00ed la   frustraci\u00f3n con el Gobierno\u201d. Otro fen\u00f3meno que describ\u00eda era \u201cla   corrupci\u00f3n de bajo nivel en las gestiones con la Polic\u00eda, las aduanas y   varios ministerios\u201d. Cualquiera que conozca la regi\u00f3n sabe que estos   fen\u00f3menos de corrupci\u00f3n cotidiana de bajo nivel est\u00e1n extendidos, bien   sea por necesidad o por capricho.<\/p>\n<p>Ben Ali, al igual que otros   tantos dirigentes \u00e1rabes, se hab\u00eda dotado de poderosas fuerzas de   seguridad y servicios de inteligencia (mujabarat), cuyo objetivo siempre   fue garantizar la perpetuaci\u00f3n del r\u00e9gimen. El acceso a puestos de   trabajo en esos servicios depende de consideraciones clientelares, donde   las lealtades personales y familiares cuentan m\u00e1s que los m\u00e9ritos y la   voluntad de servicio p\u00fablico. La ausencia de controles   institucionalizados lleva a confundir lo p\u00fablico con lo privado y los   intereses del Estado con los intereses del r\u00e9gimen. El grado de   corrupci\u00f3n y abuso de poder que genera esta dependencia del Estado   policial conlleva un coste muy elevado para la riqueza nacional, as\u00ed   como una profunda distorsi\u00f3n de la actividad econ\u00f3mica. La aparente   estabilidad que muestran estos sistemas pol\u00edticos genera a su vez una   inestabilidad latente como resultado de la frustraci\u00f3n de las   poblaciones, conocedoras de los excesos de los agentes del poder.<\/p>\n<p>La   marcha forzada de Ben Ali ha supuesto la ca\u00edda de un modelo que  parec\u00eda  s\u00f3lido y que representaba un ejemplo para otros vecinos. Tras  el  derrocamiento de Saddam Husein por la fuerza y el caos que se vive a   diario en Iraq, los reg\u00edmenes autoritarios \u00e1rabes no han cesado de   recordar a sus poblaciones que las dictaduras son un mal menor, pues   garantizan el orden y la seguridad. Al mismo tiempo, recordaban a EEUU y   a la UE que la alternativa a esos reg\u00edmenes es la anarqu\u00eda, la   violencia y el aumento de la influencia de los grupos islamistas   radicales. Lo ocurrido en T\u00fanez parece haber desmentido la   inevitabilidad de ese escenario apocal\u00edptico (de hecho, quienes   intentaron sembrar el p\u00e1nico tras la salida de Ben Ali fueron grupos   leales al r\u00e9gimen convertidos en milicias que disparaban contra la   poblaci\u00f3n. Incluso llegaron a sugerir al presidente la posibilidad de   alentar atentados que se atribuir\u00edan a grupos islamistas). Los tunecinos   est\u00e1n pidiendo un sistema pol\u00edtico participativo en el que haya una   separaci\u00f3n real de poderes, no una teocracia.<\/p>\n<p>El polit\u00f3logo egipcio Nazih Ayubi ya advert\u00eda en su gran obra<span style=\"font-style: italic;\"> La hipertrofia del Estado \u00e1rabe<\/span> (Ediciones Bellaterra, 1998) del error de confundir el \u201cEstado fuerte\u201d   con el \u201cEstado feroz\u201d. El primero \u201cse halla en una relaci\u00f3n de   complementariedad con la sociedad, y su fortaleza [se manifiesta] en su   capacidad para trabajar con \u2013y a trav\u00e9s de\u2013 otros centros de poder   presentes en ella\u201d, mientras que el segundo \u201cse halla en una situaci\u00f3n   tal de oposici\u00f3n a la sociedad que s\u00f3lo puede tratar con \u00e9ste mediante   la coerci\u00f3n y la fuerza bruta\u201d. Esa ferocidad los convierte a la larga   en Estados d\u00e9biles, cuya continuidad se hace insostenible. Lo que han   pedido los tunecinos ha sido una transici\u00f3n hacia un Estado fuerte, pues   ya no soportaban m\u00e1s el Estado feroz que los asfixiaba y empobrec\u00eda.<\/p>\n<p><span style=\"font-style: italic;\">\u00bfUn Ej\u00e9rcito \u00e1rabe como garante de una transici\u00f3n democr\u00e1tica?<\/span><br \/>En   los \u00faltimos d\u00edas se ha insistido en el papel jugado por el Ej\u00e9rcito   tunecino en el derrocamiento de Ben Ali, para concluir que se trata de   un caso irrepetible en otros pa\u00edses \u00e1rabes debido a la escasa   politizaci\u00f3n de ese Ej\u00e9rcito comparado con los de otros pa\u00edses \u00e1rabes   como Argelia o Egipto. Todo parece indicar que las fuerzas armadas   tunecinas, y concretamente el jefe del Estado Mayor del Ej\u00e9rcito de   Tierra, el general Rachid Ammar, precipitaron la huida de Ben Ali al   desobedecer su orden de reemplazar a la Polic\u00eda y a la Guardia Nacional   en la represi\u00f3n de las manifestaciones, incluida la orden de disparar a   matar contra los manifestantes.<\/p>\n<p>Sin embargo, existe la   posibilidad de que el dilema al que se enfrent\u00f3 el general Ammar (y que   tal vez saliera en conversaciones con la Embajada estadounidense) se   vuelva a producir en otros pa\u00edses \u00e1rabes: ante la intensidad y amplitud   de las revueltas sociales cab\u00eda o bien acatar las \u00f3rdenes  presidenciales  con un resultado inevitable de centenares de muertos,  descr\u00e9dito total  del Ej\u00e9rcito y condena internacional asegurada, o bien  dar por terminado  el mandato de un l\u00edder eternizado en el poder y  odiado por la  poblaci\u00f3n. Al optar por lo segundo, el Ej\u00e9rcito tunecino  se ha ganado el  respeto de la poblaci\u00f3n y puede actuar como garante que  acompa\u00f1e el  proceso de transici\u00f3n que se inici\u00f3 con la desbandada de  Ben Ali y sus  secuaces el 14 de enero. Una se\u00f1al positiva ha sido que,  en ning\u00fan  momento, el establishment militar ha mostrado la tentaci\u00f3n de  hacerse  con el poder so pretexto de devolver la ley y el orden al  pa\u00eds.<\/p>\n<p><span style=\"font-style: italic;\">Incertidumbres y elementos para el \u00e9xito de la transici\u00f3n<\/span><br \/>Las   implicaciones a nivel tunecino de la rebeli\u00f3n de 2011 depender\u00e1n de   factores tanto internos como externos. Entre los condicionantes que   marcar\u00e1n la pr\u00f3xima etapa del pa\u00eds y que determinar\u00e1n si se ver\u00e1n   realizadas las aspiraciones democr\u00e1ticas de su poblaci\u00f3n o si el proceso   de transici\u00f3n se ver\u00e1 truncado figuran las siguientes:<\/p>\n<p>1. La   voluntad y capacidad de los partidos pol\u00edticos de instaurar una cultura   de concertaci\u00f3n y alejarse de posturas maximalistas. Probablemente,  \u00e9ste  sea el mayor reto tras d\u00e9cadas de totalitarismo y exclusi\u00f3n de   cualquier oposici\u00f3n pol\u00edtica real de la gesti\u00f3n de los asuntos p\u00fablicos.<\/p>\n<p>2.   La capacidad de las fuerzas pol\u00edticas y sociales de conjugar las   demandas democr\u00e1ticas con la satisfacci\u00f3n de las necesidades sociales,   empezando por la creaci\u00f3n de empleo y la contenci\u00f3n de la subida de los   precios. Cualquier lentitud injustificada en ese sentido podr\u00e1 generar   nuevas olas de frustraci\u00f3n social, que ser\u00edan aprovechadas por los   nost\u00e1lgicos del viejo r\u00e9gimen.<\/p>\n<p>3. La econom\u00eda tunecina ha salido   perjudicada tras varias semanas de revueltas, entre otros motivos por  la  ca\u00edda del turismo internacional. La recuperaci\u00f3n de los sectores   productivos cuanto antes dar\u00e1 mayor margen de maniobra al gobierno que   tenga que gestionar el pa\u00eds durante la transici\u00f3n. Aqu\u00ed el apoyo   internacional tiene una importancia m\u00e1xima.<\/p>\n<p>4. La forma de   relacionarse de la poblaci\u00f3n joven con la clase pol\u00edtica ser\u00e1 crucial.   Las elites pol\u00edticas del viejo r\u00e9gimen, as\u00ed como de la oposici\u00f3n,   pertenecen a una generaci\u00f3n de veteranos. De su capacidad de incorporar   nuevas caras depender\u00e1 que la juventud que ha llevado la carga de las   revueltas se vea representada o no.<\/p>\n<p>5. El apoyo o las   complicaciones que lleguen del exterior contribuir\u00e1n al \u00e9xito o fracaso   de la transici\u00f3n tunecina. Es de esperar que los defensores de los  otros  reg\u00edmenes autoritarios \u00e1rabes no est\u00e9n interesados en que la   experiencia tunecina sea exitosa, pues podr\u00eda inspirar a sus propias   poblaciones a hacer algo parecido. Los pa\u00edses de la UE tienen un papel   muy importante que jugar para que la poblaci\u00f3n tunecina vea cumplidas   sus aspiraciones, a pesar de que las primeras reacciones de los l\u00edderes   europeos hayan sido de una tibieza inexplicable. La nota entusiasta la   puso el presidente estadounidense Barack Obama, quien el mismo d\u00eda de  la  huida de Ben Ali elogi\u00f3 \u201cla valent\u00eda y dignidad del pueblo  tunecino\u201d, y  record\u00f3 que \u201clos pa\u00edses que respetan los derechos  universales de sus  poblaciones son m\u00e1s fuertes y tienen m\u00e1s \u00e9xito que  aquellos que no lo  hacen\u201d.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: bold;\">Conclusi\u00f3n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-style: italic;\">Hacia un cambio de paradigma<\/span><br \/>Los   tunecinos han demostrado que descabezar una dictadura \u00e1rabe es m\u00e1s   f\u00e1cil de lo que se pensaba. Una pocas semanas de manifestaciones   espont\u00e1neas, pac\u00edficas y alejadas de ideolog\u00edas pol\u00edticas (a pesar de lo   cual cerca de un centenar de manifestantes murieron tiroteados)   bastaron para expulsar a los cabecillas de la cleptocracia tunecina,   empezando por Ben Ali y su esposa. Aunque el panorama a\u00fan est\u00e1 lejos de   aclararse y existe mucha incertidumbre sobre la nueva etapa en T\u00fanez,  el  statu quo que reina en el mundo \u00e1rabe est\u00e1 en peligro, y con \u00e9l la   apariencia de estabilidad de sus reg\u00edmenes pol\u00edticos.<\/p>\n<p>La sociedad   tunecina ha sentado un precedente para otros \u00e1rabes cuyas expectativas   de tener una vida digna y pr\u00f3spera son muy limitadas, por no decir  casi  nulas. Al final, habr\u00e1 m\u00e1s \u201cben alis\u201d si no cambian las formas de   gobernar los pa\u00edses del norte de \u00c1frica y Oriente Medio. Ya nadie duda   de que la chispa econ\u00f3mica puede forzar la combusti\u00f3n acelerada de un   r\u00e9gimen autoritario que parec\u00eda muy estable. Es el momento de que las   potencias occidentales, y concretamente los pa\u00edses de la UE, reeval\u00faen   el coste real de la estabilidad aparente que los reg\u00edmenes \u00e1rabes les   prometen a cambio de su apoyo incondicional. Es necesario que los   ciudadanos y los dirigentes europeos se cuestionen si su seguridad y sus   intereses econ\u00f3micos en su vecindario sur est\u00e1n mejor garantizados por   \u201cEstados feroces\u201d o por Estados fuertes.<\/p>\n<p>El himno nacional   tunecino concluye con los dos siguientes versos del poeta local   Abul-Qasim al-Chabbi: \u201cSi el pueblo un d\u00eda aspira a vivir, el destino le   responder\u00e1 necesariamente. La oscuridad tendr\u00e1 que desaparecer y las   cadenas habr\u00e1n de romperse\u201d. Un siglo y medio despu\u00e9s de que la primera   Constituci\u00f3n \u00e1rabe fuera adoptada en T\u00fanez en 1861, la poblaci\u00f3n de ese   pa\u00eds ha reclamado un nuevo marco constitucional que garantice un  sistema  pol\u00edtico participativo en el que haya una separaci\u00f3n real de  poderes.  Ser\u00e1 doblemente perjudicial que los gobiernos democr\u00e1ticos no  apoyen esa  aspiraci\u00f3n.<br \/><br style=\"font-style: italic;\" \/><span style=\"font-style: italic;\">Haizam Amirah Fern\u00e1ndez<\/span><br style=\"font-style: italic;\" \/><span style=\"font-style: italic;\">Investigador principal, Mediterr\u00e1neo y Mundo \u00c1rabe, Real Instituto Elcano <\/span> <a title=\"Real Instituto Elcano\" href=\"http:\/\/www.realinstitutoelcano.org\/wps\/portal\/rielcano\/contenido?WCM_GLOBAL_CONTEXT=\/elcano\/elcano_es\/zonas_es\/mediterraneo+y+mundo+arabe\/ari14-2011\">http:\/\/www.realinstitutoelcano.org\/<\/a><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<h2>Las ra\u00edces burguesas de la Revoluci\u00f3n de T\u00fanez<\/h2>\n<p><strong>Michel Rocard<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.project-syndicate.org\/\">www.project-syndicate.org<\/a><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>T\u00fanez, uno de los 22 miembros de la Liga \u00c1rabe, est\u00e1 sumido en una crisis severa y profunda, si bien posiblemente tenga una resoluci\u00f3n favorable. Es el pa\u00eds m\u00e1s peque\u00f1o del norte de \u00c1frica, pues su superficie es de 163.000 kil\u00f3metros cuadrados \u2013m\u00e1s o menos el doble de la de B\u00e9lgica, Pa\u00edses Bajos y Luxemburgo\u2013 y tiene una poblaci\u00f3n de 10,5 millones de habitantes.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, tiene mucho encanto y moderaci\u00f3n en cuanto al clima, la historia y la cultura. En tiempos fue el pilar del dinamismo cultural y la influencia de la Rep\u00fablica y del Imperio romanos. Fue la primera regi\u00f3n africana cristianizada, la tierra de San Agust\u00edn y la fuente principal del evangelismo cat\u00f3lico en \u00c1frica. Originalmente, era sobre todo bereber y fue conquistada por los \u00e1rabes e islamizada y durante siglos fue una colonia de la Sublime Puerta y, por tanto, turca.<\/p>\n<p>Pas\u00f3 a ser un protectorado franc\u00e9s, no una colonia \u2013como en el caso de la vecina Argelia\u2013 en el siglo XIX. Esa diferencia explica la preservaci\u00f3n, relativamente mayor, de las estructuras sociales y las tradiciones locales de T\u00fanez.<\/p>\n<p>Tras lograr la independencia en 1956, T\u00fanez adopt\u00f3 una constituci\u00f3n republicana de estilo franc\u00e9s, que estableci\u00f3 un sistema de gobierno presidencial. El primer presidente, Habib Burguiba, fue el dirigente del movimiento de liberaci\u00f3n, que se alz\u00f3 con la victoria mucho m\u00e1s r\u00e1pidamente \u2013y de forma mucho menos violenta\u2013 que su hom\u00f3logo de Argelia. Burguiba, dirigente muy occidentalizado, mantuvo el car\u00e1cter secular del Estado que hered\u00f3 de Francia, as\u00ed como muchos de sus v\u00ednculos econ\u00f3micos con Occidente (en particular, con Francia, naturalmente), de forma mucho m\u00e1s decidida que Argelia, despu\u00e9s de conseguir la independencia.<\/p>\n<p>Algunos escasos intentos por parte de grupos marxistas de tomar el poder a los largo de los a\u00f1os fracasaron. A diferencia de otros pa\u00edses africanos o de Oriente Medio, T\u00fanez sigui\u00f3 siendo en gran medida un pa\u00eds de libre empresa, que permiti\u00f3 cierto desarrollo industrial. En los \u00faltimos a\u00f1os, ha llegado a ser el principal exportador de productos industriales de \u00c1frica, al obtener mejores resultados incluso que Sud\u00e1frica y Egipto.<\/p>\n<p>En 1987, la salud del anciano Burguiba se deterior\u00f3 demasiado para que pudiera continuar en su cargo. Su ministro de Interior, Zine el Abidine Ben Ali, una vez que fue nombrado Primer Ministro, no tard\u00f3 en lograr que se declarara a Burguiba incapacitado y lo desaloj\u00f3 de la presidencia.<\/p>\n<p>El nuevo dirigente ya se hab\u00eda hecho notar por haber reprimido el movimiento isl\u00e1mico, pol\u00edtica que intensific\u00f3 despu\u00e9s de pasar a ser Presidente. Los ciudadanos tunecinos no musulmanes y seculares \u2013y una gran parte de la opini\u00f3n mundial, Francia en particular\u2013 se lo agradecieron. Excusaron la brutalidad que entra\u00f1aba la pol\u00edtica de Ben Ali, al respaldar los resultados sin observar ni discutir los medios con los que se lograban.<\/p>\n<p>Pero dichos medios acabaron conduciendo a la supresi\u00f3n casi total de toda libertad de expresi\u00f3n en T\u00fanez: prensa censurada, encarcelamiento de periodistas, procesamientos pol\u00edticos y detenciones arbitrarias en todos los c\u00edrculos de la sociedad y no s\u00f3lo en los que ten\u00edan v\u00ednculos con el movimiento isl\u00e1mico. El objetivo era el de suprimir todas las formas de oposici\u00f3n democr\u00e1tica.<\/p>\n<p>Al final, el r\u00e9gimen de Ben Ali se convirti\u00f3 en una simple dictadura. Su familia y \u00e9l crearon imperios en la econom\u00eda local, acaparando casi todos los sectores y creando una fortuna para s\u00ed mismos.<\/p>\n<p>Pero se mantuvo la pol\u00edtica de industrializaci\u00f3n. Surgi\u00f3 una clase media aut\u00e9ntica, comparable con la de Egipto y a diferencia de cualquier otro pa\u00eds \u00e1rabe, con la posible excepci\u00f3n de Marruecos.<\/p>\n<p>Y despu\u00e9s, como ocurri\u00f3 en todos los dem\u00e1s pa\u00edses, la crisis econ\u00f3mica mundial que comenz\u00f3 en 2008 limit\u00f3 el crecimiento y aliment\u00f3 las tensiones sociales. Como la prensa y el Parlamento estaban amordazados, la \u00fanica forma de aliviar dichas tensiones era la de salir a la calle.<\/p>\n<p>La polic\u00eda dispar\u00f3 a la multitud en varias ocasiones, pero result\u00f3 ser demasiado d\u00e9bil para intimidar a los manifestantes. El momento decisivo se produjo cuando el ej\u00e9rcito se abstuvo de reprimir las protestas. Una vez que qued\u00f3 clara la negativa del ej\u00e9rcito a apoyar a su r\u00e9gimen, Ben Ali huy\u00f3 a Arabia Saud\u00ed, despu\u00e9s de que Francia se negara a acogerlo en el exilio.<\/p>\n<p>Durante un corto per\u00edodo, hubo la esperanza de un gobierno de unidad nacional, en el que los restos del gabinete de Ben Ali y la oposici\u00f3n se unir\u00edan para preparar unas elecciones presidenciales, pero un p\u00fablico furioso no quiso saber nada con eso. La \u00fanica opci\u00f3n que quedaba era una coalici\u00f3n compuesta de las antiguas oposiciones, que, dada la ausencia de un marco institucional respetado, har\u00e1 que el regreso a la estabilidad sea lento, dif\u00edcil y peligroso.<\/p>\n<p>As\u00ed, pues, T\u00fanez est\u00e1 en peligro. El islamismo podr\u00eda acabar alz\u00e1ndose con la victoria, pero tambi\u00e9n es posible que T\u00fanez est\u00e9 experimentando la primera revoluci\u00f3n \u201cburguesa\u201d del mundo \u00e1rabe. De ser as\u00ed, el levantamiento de T\u00fanez podr\u00eda ser un acontecimiento que provocara un cambio en toda la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>Michel Rocard es ex Primer Ministro de Francia y ex dirigente del Partido Socialista.<\/p>\n<p>Copyright: Project Syndicate, 2011.<\/p>\n<p>Traducido del ingl\u00e9s por Carlos Manzano.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<h2>\u00bfAd\u00f3nde va la \u201cRevoluci\u00f3n del jazm\u00edn\u201d de T\u00fanez?<\/h2>\n<p><strong>Mustapha Tlili<\/strong><\/p>\n<p><a class=\"moz-txt-link-abbreviated\" href=\"http:\/\/www.project-syndicate.org\/\">www.project-syndicate.org<\/a><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Mientras intento entender plenamente el significado de la revoluci\u00f3n tunecina y calibrar su futuro, miro dos n\u00fameros de The New York Times extendidos en mi escritorio y en cuyas portadas figura T\u00fanez. Hay 23 a\u00f1os de diferencia entre sus fechas.<\/p>\n<p>El primero es un n\u00famero amarillento y arrugado del 7 de noviembre de 1987. En el art\u00edculo al que corresponde el titular, \u201cGolpe de Estado en T\u00fanez\u201d, informaba de la ca\u00edda de Habib Burguiba, el anciano fundador del T\u00fanez moderno y h\u00e9roe de su independencia. Lo hab\u00eda derrocado a altas horas de la noche en un golpe incruento su Primer Ministro, Zine El Abidine Ben Ali.<\/p>\n<p>En los d\u00edas siguientes, decenas de miles de personas se reunieron en el centro de la ciudad de T\u00fanez para celebrar su liberaci\u00f3n tras a\u00f1os de estancamiento e incertidumbre, causados por el empeoramiento de la senilidad de Burguiba. Ben Ali, el nuevo Presidente, era un h\u00e9roe para la mayor\u00eda y, en los primeros a\u00f1os de su gobierno, mereci\u00f3 ese t\u00edtulo.<\/p>\n<p>La segunda portada es del s\u00e1bado 15 de enero de 2011. Una vez m\u00e1s el titular: \u201cEl Presidente de T\u00fanez huye, tras rendirse ante los manifestantes\u201d.<\/p>\n<p>Sin embargo, esta vez la cr\u00f3nica es menos clara, menos tranquilizadora. \u00bfQui\u00e9nes eran los manifestantes? \u00bfQu\u00e9 motivaci\u00f3n ten\u00edan? \u00bfAd\u00f3nde conducir\u00e1n al pa\u00eds? Despu\u00e9s de T\u00fanez, considerado por la mayor\u00eda de los analistas occidentales \u201c\u00e1rabe\u201d e \u201cisl\u00e1mico\u201d, \u00bfhabr\u00eda un \u201cefecto de domin\u00f3\u201d en Oriente Medio?<\/p>\n<p>En busca de respuestas, observo detenidamente la gran fotograf\u00eda a la izquierda del titular. Un gent\u00edo llena la hermosa y decimon\u00f3nica Avenida de Habib Burguiba. Seg\u00fan algunos c\u00e1lculos locales, el n\u00famero de manifestantes del 14 de enero fue de entre 50.000 y 60.000.<\/p>\n<p>Son caras mediterr\u00e1neas t\u00edpicas, la mayor\u00eda hombres j\u00f3venes: los mayores parecen rayar en los treinta a\u00f1os. Parecen perfectamente afeitados; ni siquiera con una lupa descubro una sola barba entre ellos.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n hay algunas mujeres, pero no pa\u00f1uelos, velos ni burkas a la vista. A simple vista, el acontecimiento podr\u00eda estar ocurriendo en Barcelona, Lyon o N\u00e1poles.<\/p>\n<p>Los manifestantes enarbolan banderas tunecinas o carteles con diversos s\u00edmbolos y lemas en los que se rechaza a Ben Al\u00ed y el autoritarismo que represent\u00f3 en sus \u00faltimos a\u00f1os. Tampoco en ellos encuentro referencia alguna a Al\u00e1, el islam o la umma (la comunidad de creyentes).<\/p>\n<p>Con todo esto quiero decir que la que con la mayor probabilidad pasar\u00e1 a la Historia como la \u201cRevoluci\u00f3n del jazm\u00edn\u201d ha sido, seg\u00fan todas las apariencias, una revoluci\u00f3n secular.<\/p>\n<p>El ciberespacio ha quedado inundado con mensajes en Twitter y en Facebook desde que comenz\u00f3 el levantamiento. Dichos mensajes hablan de libertad, libertad de expresi\u00f3n, gesti\u00f3n id\u00f3nea de los asuntos p\u00fablicos, pluralismo, democracia y derechos humanos. Con frecuencia se han criticado y rehuido los objetivos que no estaban en consonancia con  esas aspiraciones. Ya se ha ridiculizado al dirigente de Libia, Muamar al Gadafi, y al predicador televisivo de Qatar Jeque Qaradawi por atribuir un giro \u00e1rabe o islamista a los acontecimientos de T\u00fanez.<\/p>\n<p>Los manifestantes que han puesto fin al r\u00e9gimen de Ben Ali son hijos e hijas instruidos de la gran clase media secular formada a lo largo de decenios por Habib Burguiba. Antes de su gobierno, antes incluso de la ocupaci\u00f3n francesa en 1881, una l\u00ednea de dirigentes nacionalistas que se remontaba hasta el final del siglo XVIII miraba a Europa y a la Ilustraci\u00f3n en busca de soluciones para los problemas del pa\u00eds. La identidad tunecina cobr\u00f3 forma conforme a esa historia espec\u00edfica.<\/p>\n<p>No es un buen augurio para un efecto de domin\u00f3, pues ning\u00fan otro pa\u00eds \u00e1rabe tiene una importante clase media ni una tradici\u00f3n de gobierno moderno y secular. Una revoluci\u00f3n en cualquiera de esos pa\u00edses podr\u00eda llevar f\u00e1cilmente a los islamistas al poder, pero tendr\u00eda poco que ver con el levantamiento secular de T\u00fanez.<\/p>\n<p>Hay que reconocer que Ben Ali fortaleci\u00f3 los fundamentos del excepcionalismo tunecino, al favorecer la igualdad entre los sexos y la separaci\u00f3n de la religi\u00f3n y el Estado. Logr\u00f3 una envidiable tasa de crecimiento econ\u00f3mico para un pa\u00eds carente de recursos naturales, contribuy\u00f3 a erradicar la pobreza y ahond\u00f3 los v\u00ednculos de T\u00fanez con Europa mediante el turismo, el comercio y las relaciones culturales.<\/p>\n<p>Sin embargo y lamentablemente, Ben Ali sucumbi\u00f3 a las tentaciones de la corrupci\u00f3n y la represi\u00f3n, descritas con gran detalle por el ex embajador de los Estados Unidos en T\u00fanez, Robert F. Godec, en cables revelados el mes pasado por WikiLeaks.<\/p>\n<p>Pese a los graves da\u00f1os f\u00edsicos y a la p\u00e9rdida de vidas infligidos al pa\u00eds por algunos de los partidarios intransigentes de Ben Ali, los tensos y peligrosos d\u00edas que siguieron a la ca\u00edda del dictador no cambiaron el rumbo de la revoluci\u00f3n. M\u00e1s notable a\u00fan es que el ej\u00e9rcito tunecino desempe\u00f1ara el papel de una instituci\u00f3n republicana leal, neutral y profesional, al apoyar el proceso civil.<\/p>\n<p>Gracias a ello, la seguridad y la normalidad parecen volver a imperar gradualmente. Al principio, se constituy\u00f3 un gobierno provisional del que formaban parte miembros de la oposici\u00f3n, pero los dirigentes de la oposici\u00f3n no tardaron en abandonarlo como protesta por el n\u00famero de carteras ministeriales correspondientes a miembros del gobierno de Ben Ali. De modo que a\u00fan est\u00e1 por llegar un gobierno no excluyente. No obstante, el nuevo gobierno ha expresado un solemne compromiso con la libertad de informaci\u00f3n y de reuni\u00f3n, la liberaci\u00f3n de todos los presos pol\u00edticos y la celebraci\u00f3n dentro de seis meses de elecciones presidenciales y legislativas libres y con supervisi\u00f3n internacional.<\/p>\n<p>La revoluci\u00f3n en T\u00fanez era simplemente cuesti\u00f3n de tiempo: un levantamiento popular para poner fin a un sistema que no hab\u00eda hecho realidad la sociedad libre para la que el p\u00fablico tunecino lleva mucho tiempo preparado. Al releer una vez m\u00e1s la noticia del 15 de enero, siento orgullo y esperanza: orgullo de un pa\u00eds que ha demostrado al mundo su disposici\u00f3n a establecer una democracia secular aut\u00e9ntica y esperanza con miras al futuro.<\/p>\n<p>Mustapha Tlili es un escritor tunecino, erudito investigador en la Universidad de Nueva York y fundador y director de su Centro para los Di\u00e1logos. Su \u00faltima novela, Un apr\u00e8s-midi dans le d\u00e9sert (\u201cUna tarde en el desierto\u201d) obtuvo el Comar d\u2019Or, el m\u00e1s importante premio literario de T\u00fanez.<\/p>\n<p>Copyright: Project Syndicate, 2011.<\/p>\n<p><a class=\"moz-txt-link-abbreviated\" href=\"http:\/\/www.project-syndicate.org\/\">www.project-syndicate.org<\/a><\/p>\n<pre>Traducido del ingl\u00e9s por Carlos Manzano.<br \/><\/pre>\n<pre><\/pre>\n<div style=\"position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow: hidden;\" id=\"_mcePaste\"><span style=\"font-weight: bold;\">Tema:<\/span> Las revueltas populares en  T\u00fanez han expulsado del poder al presidente  Ben Ali. Se abre una nueva  etapa llena de incertidumbre para la  poblaci\u00f3n tunecina. Muchos \u00e1rabes  ven lo ocurrido con esperanza; sus  dirigentes, en cambio, con inquietud y  recelo.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: bold;\">Resumen:<\/span> Ben Ali  ha sido el primer dirigente de un Estado \u00e1rabe en abandonar su  cargo y  huir del pa\u00eds a causa de unas revueltas populares espont\u00e1neas.  El resto  de l\u00edderes autocr\u00e1ticos \u00e1rabes han tomado nota, al igual que  sus  poblaciones. A pesar de las diferencias en los modelos sociales y   sistemas pol\u00edticos de los pa\u00edses \u00e1rabes, muchos de sus habitantes tienen   en com\u00fan un profundo desapego hacia los representantes del poder. La   falta de oportunidades para progresar, la rampante corrupci\u00f3n y la   creciente carest\u00eda de la vida est\u00e1n generando frustraci\u00f3n e ira cada vez   m\u00e1s dif\u00edciles de contener. Hay quienes prefieren ver lo ocurrido en   T\u00fanez como un caso aislado. Sin embargo, bien podr\u00eda ser un reflejo de   fen\u00f3menos m\u00e1s profundos que har\u00e1n insostenibles las actuales formas de   gobernar en la regi\u00f3n, basadas en el autoritarismo y la imposici\u00f3n.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: bold;\">An\u00e1lisis:<\/span> Al t\u00e9rmino de 2010, muy pocos habr\u00edan augurado que el primer dirigente   totalitario \u00e1rabe en perder su \u201ctrono\u201d ser\u00eda el presidente tunecino  Zine  el Abidin Ben Ali. Tan s\u00f3lo dos semanas m\u00e1s tarde, se produjo algo   hasta entonces ins\u00f3lito en un pa\u00eds \u00e1rabe. La movilizaci\u00f3n espont\u00e1nea  de  la poblaci\u00f3n tunecina contra el que fue su todopoderoso presidente   durante 23 a\u00f1os logr\u00f3 descabezar el r\u00e9gimen. Ben Ali huy\u00f3 de T\u00fanez el 14   de enero, incapaz de imponer su ley y orden a una poblaci\u00f3n cuya   paciencia ante el autoritarismo y la corrupci\u00f3n hab\u00eda llegado a su fin.   Un incidente que pod\u00eda haber pasado desapercibido, como fue el acto de   desesperaci\u00f3n extrema de un joven sin horizontes, Mohamed Buazizi,  quien  se quem\u00f3 a la bonzo tras ser humillado por en\u00e9sima vez por  agentes del  poder el 17 de diciembre de 2010 en Sidi Buzid, fue la  chispa que hizo  prender el profundo descontento popular.<\/p>\n<p>Las  revueltas vividas en  T\u00fanez han tenido varias particularidades. Se trata  de la primera  ocasi\u00f3n en la que una poblaci\u00f3n \u00e1rabe se deshace de su  gobernante sin la  mediaci\u00f3n de uno de los tres ingredientes  \u201ctradicionales\u201d: un golpe de  Estado militar, la injerencia extranjera o  el extremismo religioso. La  rebeli\u00f3n social se inici\u00f3 en peque\u00f1as  poblaciones del interior pero  r\u00e1pidamente se propag\u00f3 por todo el pa\u00eds.  Ni los pol\u00edticos ni los  intelectuales estuvieron en el origen de las  multitudinarias  manifestaciones en las que se mezclaron tunecinos de  toda condici\u00f3n y  edad. Las manifestaciones no se guiaron por una  ideolog\u00eda islamista, ni  marxista, ni siquiera nacionalista. Sin  embargo, las demandas eran  coincidentes: acabar con el r\u00e9gimen  cleptocr\u00e1tico de Ben Ali, crear  igualdad de oportunidades y empleo,  garantizar los derechos de los  ciudadanos y hacer respetar sus  libertades.<\/p>\n<p>Este an\u00e1lisis  pretende hacer una primera lectura de  las implicaciones que la ca\u00edda de  Ben Ali puede tener a tres niveles:  dentro de T\u00fanez, en el mundo \u00e1rabe y  a nivel internacional.<\/p>\n<p><span style=\"font-style: italic;\">De la frustraci\u00f3n a la esperanza, pasando por Facebook y Twitter<\/span><br \/>Ben   Ali parec\u00eda dominar la escena pol\u00edtica tunecina. Para ello contaba con   dos factores clave que le hab\u00edan funcionado durante m\u00e1s de dos  d\u00e9cadas:  un Estado policial que ejerc\u00eda un f\u00e9rreo control sobre la  poblaci\u00f3n y el  apoyo incondicional y acr\u00edtico de los pa\u00edses  occidentales. Es cierto  que algunos indicadores de desarrollo humano,  como la educaci\u00f3n y renta  per c\u00e1pita, eran algo mejores en T\u00fanez que en  otros pa\u00edses vecinos (a\u00fan  as\u00ed, quedaban bastante por debajo del  potencial que tiene esa sociedad) y  que contaba con m\u00e1s clase media que  otros pa\u00edses \u00e1rabes. No obstante,  las causas que empujaron a los  tunecinos a levantarse contra Ben Ali  est\u00e1n presentes, de una forma u  otra, en los dem\u00e1s pa\u00edses \u00e1rabes.<\/p>\n<p>Las  protestas en T\u00fanez no se  han debido s\u00f3lo a motivos econ\u00f3micos como el  desempleo y el subempleo  (en la realidad bastante superiores a las tasas  oficiales), o el  aumento incesante de los precios de los productos  b\u00e1sicos, con el  consiguiente empobrecimiento de la poblaci\u00f3n, que llega a  hacerse  insoportable. En el fondo de las protestas est\u00e1 el malestar por  una  corrupci\u00f3n extendida y poco disimulada, por una clase gobernante   depredadora de la riqueza nacional, por la ausencia de justicia social y   por la falta de garant\u00edas para hacer respetar las libertades   individuales y los derechos humanos. Sin tener esto en cuenta, no se   puede entender que pocas semanas de revueltas populares fueran   suficientes para acabar con la forma de gobernar de Ben Ali y enviarlo   al exilio en Arabia Saud\u00ed.<\/p>\n<p>Al igual que otras sociedades \u00e1rabes,   la tunecina estaba sumida en una \u201ccrisis de falta de expectativas\u201d. El   60% de las poblaciones de la regi\u00f3n tiene menos de 25 a\u00f1os y su   esperanza de vida actual es probablemente la m\u00e1s alta de toda la   Historia de los \u00e1rabes (en el Magreb ronda los 75 a\u00f1os). Sin embargo,   sus expectativas de vivir sin miedo al poder y con oportunidades para   prosperar son diminutas. No deber\u00eda sorprender, pues \u00e9se es el resultado   de ejercer el poder sin controles ni contrapesos por parte de  reg\u00edmenes  cuya raz\u00f3n de ser es perpetuarse a cualquier precio. Ostentar  el poder  absoluto durante mucho tiempo produce una ceguera entre los  l\u00edderes  autoritarios que les impide ver algo elemental: que la presi\u00f3n  creciente  acaba produciendo el estallido.<\/p>\n<p>Con una poblaci\u00f3n cuya  media de  edad es de 29 a\u00f1os, el uso de Internet no ha hecho m\u00e1s que  crecer en  T\u00fanez durante los \u00faltimos a\u00f1os, al igual que en numerosos  pa\u00edses \u00e1rabes.  El r\u00e9gimen de Ben Ali destacaba por haber impuesto  severas  restricciones a la libertad de expresi\u00f3n y al uso de Internet.  Sin  embargo, los j\u00f3venes tunecinos buscaron en la Red los espacios de   comunicaci\u00f3n y activismo de los que carec\u00edan en la vida \u201creal\u201d, para lo   que tuvieron que ingeniarse formas de eludir los controles. Las   revueltas iniciadas en diciembre de 2010 han demostrado c\u00f3mo las redes   sociales como Facebook o los sitios de microblogging como Twitter, entre   otros, han servido de acompa\u00f1amiento a las acciones de protesta en las   calles. Tambi\u00e9n han permitido informar al resto del mundo de lo que  all\u00ed  estaba pasando. En un primer momento, el ciber-apoyo del exterior  se  materializ\u00f3 en una avalancha de ataques inform\u00e1ticos an\u00f3nimos que   colapsaron las webs del gobierno tunecino. Estas nuevas formas de   protesta seguramente se ver\u00e1n replicadas en otros pa\u00edses \u00e1rabes en el   futuro.<\/p>\n<p><span style=\"font-style: italic;\">La ca\u00edda de un modelo ampliamente alabado y apoyado (desde el exterior)<\/span><br \/>El   modelo impuesto por Ben Ali en T\u00fanez hab\u00eda logrado el apoyo   pr\u00e1cticamente un\u00e1nime de los dirigentes occidentales. El pa\u00eds era   presentado como una isla de estabilidad en una regi\u00f3n convulsa, mientras   que su comportamiento econ\u00f3mico le hac\u00eda merecedor de los elogios de   las instituciones financieras internacionales (con frecuencia era   descrito como un \u201calumno aventajado\u201d). En su af\u00e1n por dominar toda la   escena pol\u00edtica y medi\u00e1tica, Ben Ali se deshizo con crudeza de cualquier   alternativa pol\u00edtica genuina, fuera \u00e9sta socialista, islamista o   nacionalista, y rara vez resultaba reelegido con menos del 99% de los   votos (lleg\u00f3 a alcanzar el 99,91% en 1994). De este modo, logr\u00f3   presentarse como el freno al avance del islamismo radical en el Magreb y   un baluarte del liberalismo econ\u00f3mico en todo el mundo \u00e1rabe. La   contrapartida fue que las democracias occidentales no criticaran que Ben   Ali hubiera convertido su pa\u00eds en un feudo familiar.<\/p>\n<p>Los   tunecinos lo sab\u00edan, pero la revelaci\u00f3n hecha por WikiLeaks a principios   de diciembre de 2010 de algunos cables diplom\u00e1ticos estadunidenses   desde T\u00fanez tuvo un efecto devastador en el pa\u00eds. Concretamente, un   cable firmado por el embajador de EEUU, Robert Godec, el 23 de junio de   2008 bajo el t\u00edtulo \u201cCorrupci\u00f3n en T\u00fanez: lo tuyo es m\u00edo\u201d (08Tunis679).   En \u00e9l se describe a la familia extendida de Ben Ali como una \u201ccuasi   mafia\u201d, incluidos los familiares de su esposa, Leila Trabelsi. Las   consecuencias que describ\u00eda el embajador eran devastadoras: \u201clos   inversores tunecinos, temerosos del largo brazo de \u2018la Familia\u2019, se   abstienen de hacer nuevas inversiones, lo que mantiene las tasas de   inversi\u00f3n interna bajas y el desempleo alto\u2026 alimentando as\u00ed la   frustraci\u00f3n con el Gobierno\u201d. Otro fen\u00f3meno que describ\u00eda era \u201cla   corrupci\u00f3n de bajo nivel en las gestiones con la Polic\u00eda, las aduanas y   varios ministerios\u201d. Cualquiera que conozca la regi\u00f3n sabe que estos   fen\u00f3menos de corrupci\u00f3n cotidiana de bajo nivel est\u00e1n extendidos, bien   sea por necesidad o por capricho.<\/p>\n<p>Ben Ali, al igual que otros   tantos dirigentes \u00e1rabes, se hab\u00eda dotado de poderosas fuerzas de   seguridad y servicios de inteligencia (mujabarat), cuyo objetivo siempre   fue garantizar la perpetuaci\u00f3n del r\u00e9gimen. El acceso a puestos de   trabajo en esos servicios depende de consideraciones clientelares, donde   las lealtades personales y familiares cuentan m\u00e1s que los m\u00e9ritos y la   voluntad de servicio p\u00fablico. La ausencia de controles   institucionalizados lleva a confundir lo p\u00fablico con lo privado y los   intereses del Estado con los intereses del r\u00e9gimen. El grado de   corrupci\u00f3n y abuso de poder que genera esta dependencia del Estado   policial conlleva un coste muy elevado para la riqueza nacional, as\u00ed   como una profunda distorsi\u00f3n de la actividad econ\u00f3mica. La aparente   estabilidad que muestran estos sistemas pol\u00edticos genera a su vez una   inestabilidad latente como resultado de la frustraci\u00f3n de las   poblaciones, conocedoras de los excesos de los agentes del poder.<\/p>\n<p>La   marcha forzada de Ben Ali ha supuesto la ca\u00edda de un modelo que  parec\u00eda  s\u00f3lido y que representaba un ejemplo para otros vecinos. Tras  el  derrocamiento de Saddam Husein por la fuerza y el caos que se vive a   diario en Iraq, los reg\u00edmenes autoritarios \u00e1rabes no han cesado de   recordar a sus poblaciones que las dictaduras son un mal menor, pues   garantizan el orden y la seguridad. Al mismo tiempo, recordaban a EEUU y   a la UE que la alternativa a esos reg\u00edmenes es la anarqu\u00eda, la   violencia y el aumento de la influencia de los grupos islamistas   radicales. Lo ocurrido en T\u00fanez parece haber desmentido la   inevitabilidad de ese escenario apocal\u00edptico (de hecho, quienes   intentaron sembrar el p\u00e1nico tras la salida de Ben Ali fueron grupos   leales al r\u00e9gimen convertidos en milicias que disparaban contra la   poblaci\u00f3n. Incluso llegaron a sugerir al presidente la posibilidad de   alentar atentados que se atribuir\u00edan a grupos islamistas). Los tunecinos   est\u00e1n pidiendo un sistema pol\u00edtico participativo en el que haya una   separaci\u00f3n real de poderes, no una teocracia.<\/p>\n<p>El polit\u00f3logo egipcio Nazih Ayubi ya advert\u00eda en su gran obra<span style=\"font-style: italic;\"> La hipertrofia del Estado \u00e1rabe<\/span> (Ediciones Bellaterra, 1998) del error de confundir el \u201cEstado fuerte\u201d   con el \u201cEstado feroz\u201d. El primero \u201cse halla en una relaci\u00f3n de   complementariedad con la sociedad, y su fortaleza [se manifiesta] en su   capacidad para trabajar con \u2013y a trav\u00e9s de\u2013 otros centros de poder   presentes en ella\u201d, mientras que el segundo \u201cse halla en una situaci\u00f3n   tal de oposici\u00f3n a la sociedad que s\u00f3lo puede tratar con \u00e9ste mediante   la coerci\u00f3n y la fuerza bruta\u201d. Esa ferocidad los convierte a la larga   en Estados d\u00e9biles, cuya continuidad se hace insostenible. Lo que han   pedido los tunecinos ha sido una transici\u00f3n hacia un Estado fuerte, pues   ya no soportaban m\u00e1s el Estado feroz que los asfixiaba y empobrec\u00eda.<\/p>\n<p><span style=\"font-style: italic;\">\u00bfUn Ej\u00e9rcito \u00e1rabe como garante de una transici\u00f3n democr\u00e1tica?<\/span><br \/>En   los \u00faltimos d\u00edas se ha insistido en el papel jugado por el Ej\u00e9rcito   tunecino en el derrocamiento de Ben Ali, para concluir que se trata de   un caso irrepetible en otros pa\u00edses \u00e1rabes debido a la escasa   politizaci\u00f3n de ese Ej\u00e9rcito comparado con los de otros pa\u00edses \u00e1rabes   como Argelia o Egipto. Todo parece indicar que las fuerzas armadas   tunecinas, y concretamente el jefe del Estado Mayor del Ej\u00e9rcito de   Tierra, el general Rachid Ammar, precipitaron la huida de Ben Ali al   desobedecer su orden de reemplazar a la Polic\u00eda y a la Guardia Nacional   en la represi\u00f3n de las manifestaciones, incluida la orden de disparar a   matar contra los manifestantes.<\/p>\n<p>Sin embargo, existe la   posibilidad de que el dilema al que se enfrent\u00f3 el general Ammar (y que   tal vez saliera en conversaciones con la Embajada estadounidense) se   vuelva a producir en otros pa\u00edses \u00e1rabes: ante la intensidad y amplitud   de las revueltas sociales cab\u00eda o bien acatar las \u00f3rdenes  presidenciales  con un resultado inevitable de centenares de muertos,  descr\u00e9dito total  del Ej\u00e9rcito y condena internacional asegurada, o bien  dar por terminado  el mandato de un l\u00edder eternizado en el poder y  odiado por la  poblaci\u00f3n. Al optar por lo segundo, el Ej\u00e9rcito tunecino  se ha ganado el  respeto de la poblaci\u00f3n y puede actuar como garante que  acompa\u00f1e el  proceso de transici\u00f3n que se inici\u00f3 con la desbandada de  Ben Ali y sus  secuaces el 14 de enero. Una se\u00f1al positiva ha sido que,  en ning\u00fan  momento, el establishment militar ha mostrado la tentaci\u00f3n de  hacerse  con el poder so pretexto de devolver la ley y el orden al  pa\u00eds.<\/p>\n<p><span style=\"font-style: italic;\">Incertidumbres y elementos para el \u00e9xito de la transici\u00f3n<\/span><br \/>Las   implicaciones a nivel tunecino de la rebeli\u00f3n de 2011 depender\u00e1n de   factores tanto internos como externos. Entre los condicionantes que   marcar\u00e1n la pr\u00f3xima etapa del pa\u00eds y que determinar\u00e1n si se ver\u00e1n   realizadas las aspiraciones democr\u00e1ticas de su poblaci\u00f3n o si el proceso   de transici\u00f3n se ver\u00e1 truncado figuran las siguientes:<\/p>\n<p>1. La   voluntad y capacidad de los partidos pol\u00edticos de instaurar una cultura   de concertaci\u00f3n y alejarse de posturas maximalistas. Probablemente,  \u00e9ste  sea el mayor reto tras d\u00e9cadas de totalitarismo y exclusi\u00f3n de   cualquier oposici\u00f3n pol\u00edtica real de la gesti\u00f3n de los asuntos p\u00fablicos.<\/p>\n<p>2.   La capacidad de las fuerzas pol\u00edticas y sociales de conjugar las   demandas democr\u00e1ticas con la satisfacci\u00f3n de las necesidades sociales,   empezando por la creaci\u00f3n de empleo y la contenci\u00f3n de la subida de los   precios. Cualquier lentitud injustificada en ese sentido podr\u00e1 generar   nuevas olas de frustraci\u00f3n social, que ser\u00edan aprovechadas por los   nost\u00e1lgicos del viejo r\u00e9gimen.<\/p>\n<p>3. La econom\u00eda tunecina ha salido   perjudicada tras varias semanas de revueltas, entre otros motivos por  la  ca\u00edda del turismo internacional. La recuperaci\u00f3n de los sectores   productivos cuanto antes dar\u00e1 mayor margen de maniobra al gobierno que   tenga que gestionar el pa\u00eds durante la transici\u00f3n. Aqu\u00ed el apoyo   internacional tiene una importancia m\u00e1xima.<\/p>\n<p>4. La forma de   relacionarse de la poblaci\u00f3n joven con la clase pol\u00edtica ser\u00e1 crucial.   Las elites pol\u00edticas del viejo r\u00e9gimen, as\u00ed como de la oposici\u00f3n,   pertenecen a una generaci\u00f3n de veteranos. De su capacidad de incorporar   nuevas caras depender\u00e1 que la juventud que ha llevado la carga de las   revueltas se vea representada o no.<\/p>\n<p>5. El apoyo o las   complicaciones que lleguen del exterior contribuir\u00e1n al \u00e9xito o fracaso   de la transici\u00f3n tunecina. Es de esperar que los defensores de los  otros  reg\u00edmenes autoritarios \u00e1rabes no est\u00e9n interesados en que la   experiencia tunecina sea exitosa, pues podr\u00eda inspirar a sus propias   poblaciones a hacer algo parecido. Los pa\u00edses de la UE tienen un papel   muy importante que jugar para que la poblaci\u00f3n tunecina vea cumplidas   sus aspiraciones, a pesar de que las primeras reacciones de los l\u00edderes   europeos hayan sido de una tibieza inexplicable. La nota entusiasta la   puso el presidente estadounidense Barack Obama, quien el mismo d\u00eda de  la  huida de Ben Ali elogi\u00f3 \u201cla valent\u00eda y dignidad del pueblo  tunecino\u201d, y  record\u00f3 que \u201clos pa\u00edses que respetan los derechos  universales de sus  poblaciones son m\u00e1s fuertes y tienen m\u00e1s \u00e9xito que  aquellos que no lo  hacen\u201d.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: bold;\">Conclusi\u00f3n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-style: italic;\">Hacia un cambio de paradigma<\/span><br \/>Los   tunecinos han demostrado que descabezar una dictadura \u00e1rabe es m\u00e1s   f\u00e1cil de lo que se pensaba. Una pocas semanas de manifestaciones   espont\u00e1neas, pac\u00edficas y alejadas de ideolog\u00edas pol\u00edticas (a pesar de lo   cual cerca de un centenar de manifestantes murieron tiroteados)   bastaron para expulsar a los cabecillas de la cleptocracia tunecina,   empezando por Ben Ali y su esposa. Aunque el panorama a\u00fan est\u00e1 lejos de   aclararse y existe mucha incertidumbre sobre la nueva etapa en T\u00fanez,  el  statu quo que reina en el mundo \u00e1rabe est\u00e1 en peligro, y con \u00e9l la   apariencia de estabilidad de sus reg\u00edmenes pol\u00edticos.<\/p>\n<p>La sociedad   tunecina ha sentado un precedente para otros \u00e1rabes cuyas expectativas   de tener una vida digna y pr\u00f3spera son muy limitadas, por no decir  casi  nulas. Al final, habr\u00e1 m\u00e1s \u201cben alis\u201d si no cambian las formas de   gobernar los pa\u00edses del norte de \u00c1frica y Oriente Medio. Ya nadie duda   de que la chispa econ\u00f3mica puede forzar la combusti\u00f3n acelerada de un   r\u00e9gimen autoritario que parec\u00eda muy estable. Es el momento de que las   potencias occidentales, y concretamente los pa\u00edses de la UE, reeval\u00faen   el coste real de la estabilidad aparente que los reg\u00edmenes \u00e1rabes les   prometen a cambio de su apoyo incondicional. Es necesario que los   ciudadanos y los dirigentes europeos se cuestionen si su seguridad y sus   intereses econ\u00f3micos en su vecindario sur est\u00e1n mejor garantizados por   \u201cEstados feroces\u201d o por Estados fuertes.<\/p>\n<p>El himno nacional   tunecino concluye con los dos siguientes versos del poeta local   Abul-Qasim al-Chabbi: \u201cSi el pueblo un d\u00eda aspira a vivir, el destino le   responder\u00e1 necesariamente. La oscuridad tendr\u00e1 que desaparecer y las   cadenas habr\u00e1n de romperse\u201d. Un siglo y medio despu\u00e9s de que la primera   Constituci\u00f3n \u00e1rabe fuera adoptada en T\u00fanez en 1861, la poblaci\u00f3n de ese   pa\u00eds ha reclamado un nuevo marco constitucional que garantice un  sistema  pol\u00edtico participativo en el que haya una separaci\u00f3n real de  poderes.  Ser\u00e1 doblemente perjudicial que los gobiernos democr\u00e1ticos no  apoyen esa  aspiraci\u00f3n.<br \/><br style=\"font-style: italic;\" \/><span style=\"font-style: italic;\">Haizam Amirah Fern\u00e1ndez<\/span><br style=\"font-style: italic;\" \/><span style=\"font-style: italic;\">Investigador principal, Mediterr\u00e1neo y Mundo \u00c1rabe, Real Instituto Elcano <\/span> <a title=\"Real Instituto Elcano\" href=\"http:\/\/www.realinstitutoelcano.org\/wps\/portal\/rielcano\/contenido?WCM_GLOBAL_CONTEXT=\/elcano\/elcano_es\/zonas_es\/mediterraneo+y+mundo+arabe\/ari14-2011\">http:\/\/www.realinstitutoelcano.org\/<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La ca\u00edda de Ben Ali: \u00bfhecho aislado o cambio de paradigma en el mundo \u00e1rabe? Haizam Amirah Fern\u00e1ndez http:\/\/www.realinstitutoelcano.org\/ \u00a0 Tema: Las revueltas populares en T\u00fanez han expulsado del poder al presidente Ben Ali. 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Muchos \u00e1rabes ven lo ocurrido con esperanza; sus dirigentes, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[82],"tags":[],"class_list":["post-23943","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-munduanbarna"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.7 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Hemeroteca: Revoluci\u00f3n de T\u00fanez - Nabarralde<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"El islamismo podr\u00eda acabar alz\u00e1ndose con la victoria, pero tambi\u00e9n es posible que T\u00fanez est\u00e9 experimentando la primera revoluci\u00f3n \u201cburguesa\u201d del mundo \u00e1rabe.\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/hemeroteca-revolucion-de-tunez\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Hemeroteca: Revoluci\u00f3n de T\u00fanez - 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