{"id":23877,"date":"2011-01-13T08:59:43","date_gmt":"2011-01-13T06:59:43","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/un-despotismo-suave\/"},"modified":"2011-01-13T08:59:43","modified_gmt":"2011-01-13T06:59:43","slug":"un-despotismo-suave","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/un-despotismo-suave\/","title":{"rendered":"Un despotismo suave"},"content":{"rendered":"<p> <\/p>\n<p>En alg\u00fan otro lugar he hablado, hace pocas semanas, de la imagen o met\u00e1fora de un monstruo dulce o suave que nos controla poco a poco, insidiosamente, sin aspavientos y sin violencia, con la invitaci\u00f3n permanente al consumo superfluo, al entretenimiento, a la indiferencia pasiva, a la sumisi\u00f3n sin resistencia al orden universal de la banalidad. El monstruo dulce ser\u00eda, en la pr\u00e1ctica ideol\u00f3gica y pol\u00edtica difusa pero met\u00f3dica, permanente y eficac\u00edsima, la forma de un nuevo despotismo sin imposiciones aparentes, un despotismo amable y por eso aceptado sin resistencia. Su forma es nueva, la idea no. Al observador profesional (mala profesi\u00f3n, oficio arriesgado) y \u00abopinador\u00bb p\u00fablico eventual, de vez en cuando la relectura -completa o fragmentaria- de alg\u00fan papel cl\u00e1sico le vuelve a convencer de la necesidad de volver una y otra vez. Como, ahora mismo al gran Alexis de Tocqueville, opinador y observador ejemplar, y a su gran obra \u00abDe la d\u00e9mocratie en Am\u00e9rique\u00bb, de 1835, fuente inagotable de ideas y pozo de clarividencia. Es un misterio c\u00f3mo pudo aquel joven franc\u00e9s, m\u00e1s bien conservador, proyectar hacia un futuro posible tantas reflexiones que nunca han sido superadas. Como las de uno de los \u00faltimos cap\u00edtulos, donde se propone dibujar los aspectos nuevos bajo los cuales el despotismo puede aparecer en el mundo. No pensaba en los aspectos antiguos, que son siempre los mismos, pensaba en un despotismo nuevo, amable, sutil y penetrante.<\/p>\n<p>La primera condici\u00f3n o aspecto es la existencia de una multitud innumerable de hombres, todos similares, \u00abqui tournent sans repos pour se procurer de petits et vulgaires plaisirs\u00bb, con los que se atiborran y llenan la vida. En esta multitud cada uno, viviendo para s\u00ed mismo, es extra\u00f1o al destino de los dem\u00e1s. En cuanto al resto de conciudadanos, les resultan cercanos pero no los ven, los tocan pero no los sienten. Sobre esta masa de individuos, dedicados a la propia distracci\u00f3n, a los \u00abpeque\u00f1os y vulgares placeres\u00bb y a los intereses inmediatos, incapaces de asociarse para resistir al poder (ahora ser\u00eda tambi\u00e9n el poder de los mercados, de la publicidad, del consumo permanente sin juicio), sobre esta raza de hombres, existe, dice Tocqueville, \u00abun poder inmenso y tutelar que se encarga de asegurar su gratificaci\u00f3n y su placer, y de velar por su destino. \u00abEs un poder minucioso, regular, providente, y amable, que busca mantenernos en una infancia perpetua. A este poder le gusta que la gente se lo pase bien, a condici\u00f3n de que no piensen m\u00e1s que en pasarlo bien. Este poder, que no es s\u00f3lo el poder del Estado, se convierte en el agente y el \u00e1rbitro del bienestar del pueblo, procura su seguridad, prev\u00e9 y satisface sus necesidades, facilita sus placeres, combina y promueve sus consensos b\u00e1sicos. Y, finalmente, les ahorra la preocupaci\u00f3n de pensar y la molestia y la incomodidad de vivir: \u00abNo rompe las voluntades, pero las ablanda, las apaga, las insensibiliza\u00bb. \u00bfC\u00f3mo pudo ver tan claramente, hace cerca de doscientos a\u00f1os?<\/p>\n<p>Cerca de doscientos a\u00f1os despu\u00e9s, los lamentos por la decadencia del pensamiento de izquierda (y de sus resultados pol\u00edticos) se hacen cada d\u00eda m\u00e1s altos y penosos, por toda Europa. Como si la falta de ideas nuevas para hacer frente a retos nuevos fuera un mal inevitable y sin cura. Como si la indiferencia creciente del buen pueblo que (no) acude a votar fuera una epidemia inexplicable. En cualquier caso, el observador tiene la impresi\u00f3n de que, los \u00faltimos a\u00f1os o las \u00faltimas d\u00e9cadas, el buen pueblo ha sido terriblemente despreciado de todas las maneras y por todos los partidos: todos, \u00e9lites intelectuales y dirigentes pol\u00edticos, sobre todo si son \u00e9lites intelectuales y pol\u00edticas de izquierda, piensan que saben m\u00e1s que la gente de la calle. Mal asunto, si la observaci\u00f3n es cierta, y mal asunto si no lo es. Porque la derecha no elabora ni proyecta modelos (repite los antiguos, puestos al d\u00eda), pero la izquierda s\u00ed. Y proyectos para un \u00abnuevo modelo\u00bb de sociedad, de econom\u00eda o de forma de vivir, hay en circulaci\u00f3n tantos como se deseen. Nadie, sin embargo, piensa si esto lo entiende realmente el ciudadano normal, la gente, lo que antes llamaban \u00ablas masas\u00bb. O si a las masas no les preocupan los modelos nuevos, y supuestamente alternativos.<\/p>\n<p>Porque la realidad es que, tanto para los dirigentes pol\u00edticos (sobre todo si se proclaman de izquierda), como para los sindicatos, como para los ciudadanos en general (ocupados en los \u00abpetits et vulgaires plaisirs\u00bb, incitados a no pensar), la \u00fanica perspectiva consiste en conservar hasta donde sea posible este Estado providencia que los pa\u00edses europeos han construido poco a poco despu\u00e9s de la II Guerra Mundial, a lo largo de cuarenta o cincuenta a\u00f1os de prosperidad creciente. Si antes la izquierda quer\u00eda cambiar y cambiar la sociedad, e incluso hacer alguna revoluci\u00f3n, ahora, con la misma vehemencia, aspira a preservarla tal como es: tal como es en tanto que sociedad del bienestar. La cosa es tan curiosa, constata el observador con malicia, que ahora es la derecha la que se presenta como innovadora y decidida para hacer cambios imprescindibles y graves, y la izquierda la que aparece conservadora: conservadora de ventajas que, una vez adquiridas, se consideran irrenunciables para siempre tanto si el mundo ha cambiado o no, tanto si hay suficientes recursos para pagarlos o no. Y cuando no hay suficiente dinero para pagar, y la izquierda gobierna, resulta que tiene que hacer lo que predica la derecha. Sensacional: me parece que no hab\u00eda pasado nunca.<\/p>\n<p>Ahora mismo, por tanto, dos siglos despu\u00e9s de Tocqueville, la resistencia a este nuevo despotismo quiz\u00e1s deber\u00eda volver a los modelos cl\u00e1sicos: tal vez a una sabia combinaci\u00f3n de la socialdemocracia de los pa\u00edses del norte de Europa con la mejor tradici\u00f3n liberal. Y los valores de las virtudes c\u00edvicas antiguas, tan olvidadas o desacreditadas. Y a partir de ello, aplicarse a la seriedad en la educaci\u00f3n, a la regulaci\u00f3n de los excesos financieros cancerosos, a la laicidad sin hostilidad, a la seguridad sin intolerancia, a los medios de comunicaci\u00f3n sin torpeza, a controlar el Estado providencia para no llevarlo a la ruina, a promover eficazmente la responsabilidad personal, al apoyo a las organizaciones sociales, y a todo lo que hemos ido olvidando por el camino, durante tantos a\u00f1os de fiesta alegre y confiada. O eso, y algunas cosas m\u00e1s, o este despotismo suave, guiado por una nueva derecha sin valores \u00e9ticos ni virtudes, acabar\u00e1 durmiendo a todos, antes de digerir en una larga y definitiva digesti\u00f3n. El observador, terminando como un buen predicador, prefiere creer que, con las ideas y con las acciones, y quiz\u00e1 con la pol\u00edtica, todav\u00eda estamos a tiempo de evitar este destino mortal, y de salvar nuestras almas.<\/p>\n<p> <\/p>\n<h3>Publicado por Avui-El Punt-k argitaratua<\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En alg\u00fan otro lugar he hablado, hace pocas semanas, de la imagen o met\u00e1fora de un monstruo dulce o suave que nos controla poco a poco, insidiosamente, sin aspavientos y sin violencia, con la invitaci\u00f3n permanente al consumo superfluo, al entretenimiento, a la indiferencia pasiva, a la sumisi\u00f3n sin resistencia al orden universal de la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[79],"tags":[],"class_list":["post-23877","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nabarmena"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.7 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Un despotismo suave - Nabarralde<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"El monstruo dulce ser\u00eda, en la pr\u00e1ctica ideol\u00f3gica y pol\u00edtica difusa pero met\u00f3dica, permanente y eficac\u00edsima, la forma de un nuevo despotismo sin imposiciones aparentes, un despotismo amable y por eso aceptado sin resistencia\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/un-despotismo-suave\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Un despotismo suave - Nabarralde\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"El monstruo dulce ser\u00eda, en la pr\u00e1ctica ideol\u00f3gica y pol\u00edtica difusa pero met\u00f3dica, permanente y eficac\u00edsima, la forma de un nuevo despotismo sin imposiciones aparentes, un despotismo amable y por eso aceptado sin resistencia\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/un-despotismo-suave\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Nabarralde\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/nabarraldefundazioa\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2011-01-13T06:59:43+00:00\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Joan F. Mira\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"6 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/un-despotismo-suave\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/un-despotismo-suave\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Nabarralde\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\"},\"headline\":\"Un despotismo suave\",\"datePublished\":\"2011-01-13T06:59:43+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/un-despotismo-suave\\\/\"},\"wordCount\":1197,\"commentCount\":0,\"articleSection\":[\"Nabarmena\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/un-despotismo-suave\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/un-despotismo-suave\\\/\",\"name\":\"Un despotismo suave - Nabarralde\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#website\"},\"datePublished\":\"2011-01-13T06:59:43+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\"},\"description\":\"El monstruo dulce ser\u00eda, en la pr\u00e1ctica ideol\u00f3gica y pol\u00edtica difusa pero met\u00f3dica, permanente y eficac\u00edsima, la forma de un nuevo despotismo sin imposiciones aparentes, un despotismo amable y por eso aceptado sin resistencia\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/un-despotismo-suave\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/un-despotismo-suave\\\/\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/un-despotismo-suave\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Un despotismo suave\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/\",\"name\":\"Nabarralde\",\"description\":\"Kultur Ekimenak eta Sustapenak\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\",\"name\":\"Nabarralde\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Nabarralde\"},\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/author\\\/nagusia\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Un despotismo suave - Nabarralde","description":"El monstruo dulce ser\u00eda, en la pr\u00e1ctica ideol\u00f3gica y pol\u00edtica difusa pero met\u00f3dica, permanente y eficac\u00edsima, la forma de un nuevo despotismo sin imposiciones aparentes, un despotismo amable y por eso aceptado sin resistencia","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/un-despotismo-suave\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Un despotismo suave - Nabarralde","og_description":"El monstruo dulce ser\u00eda, en la pr\u00e1ctica ideol\u00f3gica y pol\u00edtica difusa pero met\u00f3dica, permanente y eficac\u00edsima, la forma de un nuevo despotismo sin imposiciones aparentes, un despotismo amable y por eso aceptado sin resistencia","og_url":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/un-despotismo-suave\/","og_site_name":"Nabarralde","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/nabarraldefundazioa","article_published_time":"2011-01-13T06:59:43+00:00","author":"Nabarralde","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@Nabarralde","twitter_site":"@Nabarralde","twitter_misc":{"Escrito por":"Joan F. Mira","Tiempo de lectura":"6 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/un-despotismo-suave\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/un-despotismo-suave\/"},"author":{"name":"Nabarralde","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56"},"headline":"Un despotismo suave","datePublished":"2011-01-13T06:59:43+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/un-despotismo-suave\/"},"wordCount":1197,"commentCount":0,"articleSection":["Nabarmena"],"inLanguage":"es"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/un-despotismo-suave\/","url":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/un-despotismo-suave\/","name":"Un despotismo suave - Nabarralde","isPartOf":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#website"},"datePublished":"2011-01-13T06:59:43+00:00","author":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56"},"description":"El monstruo dulce ser\u00eda, en la pr\u00e1ctica ideol\u00f3gica y pol\u00edtica difusa pero met\u00f3dica, permanente y eficac\u00edsima, la forma de un nuevo despotismo sin imposiciones aparentes, un despotismo amable y por eso aceptado sin resistencia","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/un-despotismo-suave\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/nabarralde.eus\/es\/un-despotismo-suave\/"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/un-despotismo-suave\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Un despotismo suave"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#website","url":"https:\/\/nabarralde.eus\/","name":"Nabarralde","description":"Kultur Ekimenak eta Sustapenak","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/nabarralde.eus\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56","name":"Nabarralde","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","caption":"Nabarralde"},"url":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/author\/nagusia\/"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23877","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23877"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23877\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23877"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23877"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23877"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}