{"id":23507,"date":"2010-11-02T09:06:30","date_gmt":"2010-11-02T07:06:30","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/gertrudis-gomez-de-avellaneda-y-la-paradoja-vasca-en-america-en-el-fin-del-siglo-xix\/"},"modified":"2010-11-02T09:06:30","modified_gmt":"2010-11-02T07:06:30","slug":"gertrudis-gomez-de-avellaneda-y-la-paradoja-vasca-en-america-en-el-fin-del-siglo-xix","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/gertrudis-gomez-de-avellaneda-y-la-paradoja-vasca-en-america-en-el-fin-del-siglo-xix\/","title":{"rendered":"Gertrudis G\u00f3mez de Avellaneda y la paradoja vasca en Am\u00e9rica en el fin del siglo XIX"},"content":{"rendered":"<p> <\/p>\n<p>La escritora cubana <a href=\"http:\/\/www.euskomedia.org\/aunamendi\/67078\" target=\"_blank\">Gertrudis G\u00f3mez de Avellaneda<\/a> (Santa Mar\u00eda de Puerto Pr\u00edncipe \u2014Camag\u00fcey\u2014, 1.814-Madrid, 1.873), es  ampliamente conocida, no solamente por la extensi\u00f3n y la calidad de su  obra literaria que abarca g\u00e9neros diversos, desde la sencilla impresi\u00f3n,  o la leyenda, hasta el drama en verso y en prosa y la novela de largo  aliento. Corre a la par con \u00e9llo su actitud militante en favor de los  derechos de la mujer y de los esclavos en una \u00e9poca y sociedad  especialmente reacias a considerar siquiera dichos temas. Y tampoco es  desde\u00f1able el inter\u00e9s generado por su vida misma, que parece calcada de  la de algunas hero\u00ednas rom\u00e1nticas, reales o de ficci\u00f3n, de aquellos  autores europeos de la corriente, que fueron en gran medida sus modelos,  en lo literario y asimismo en la vida. En este \u00faltimo sentido, resulta  claro que m\u00e1s de un aspecto de las movidas y dram\u00e1ticas experiencias de  do\u00f1a Gertrudis vuelve a hacer su aparici\u00f3n, cosa por lo dem\u00e1s  inevitable, en personajes y situaciones de su producci\u00f3n autoral. Pero  todo esto viene siendo fruto de an\u00e1lisis desde mucho tiempo atr\u00e1s y ha  llegado ya a un grado de desarrollo que permite plantearnos una imagen  bastante clara y seguramente en la medida de lo posible muy cercana a lo  objetivo en torno de la autora y de su obra.<\/p>\n<p>En estas notas buscaremos hacer hincapi\u00e9 en un aspecto algo  descuidado de las circunstancias de Gertrudis G\u00f3mez de Avellaneda en  cuanto a su relaci\u00f3n con Euskal Herria, la tierra de su sangre, y ver  c\u00f3mo, a trav\u00e9s de la compleja relaci\u00f3n que puede deducirse de sus  trabajos art\u00edsticos e inclusive de aquel material que se ha dado en  llamar su \u201cautobiograf\u00eda\u201d, se hace clara lo que llamamos en el t\u00edtulo la  paradoja, una paradoja que abarca con sus sombras y laber\u00ednticas  complejidades no solamente a la escritora, de ascendencia vasca por  ambos lados, como lo comprueban los apellidos paternos y maternos, G\u00f3mez  de Avellaneda y Arteaga y nacida en la Cuba a\u00fan colonial, sino tambi\u00e9n a  muchos en iguales condiciones, antes de 1.898 en el caso de la isla  antillana y a\u00fan hasta hoy, dentro y fuera de las dis\u00edmiles unidades  pol\u00edticas que a ambas partes del Pirineo parcelan la tierra de los  vascos. Un problema de educaci\u00f3n, de conocimiento y de desconocimiento,  que debe ser comprendido para poder ser enfrentado y superado: la  identidad y, en funci\u00f3n de ella, el derecho a la percepci\u00f3n, a la  expresi\u00f3n, al desarrollo y a la transmisi\u00f3n de una historia y una  cultura propias.<\/p>\n<div><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.euskonews.com\/0552zbk\/argazkiak\/kosmo55201_01.jpg\" \/> <\/p>\n<p>Foto: <a href=\"http:\/\/www.flickr.com\/photos\/84299143@N00\/3922977291\/\" target=\"_blank\">studentofrhythm<\/a>.<\/p>\n<\/p><\/div>\n<h3>Gertrudis G\u00f3mez de Avellaneda y Arteaga. Su obra de tem\u00e1tica vasca<\/h3>\n<p>Nuestra autora escrib\u00eda naturalmente en castellano. Resulta hasta  dudoso que conociera algo de euskera, a\u00fan considerando sus or\u00edgenes  familiares por ambas ramas, pero con todo en su producci\u00f3n aparecen  algunos t\u00edtulos, no muchos por cierto, que muestran su inter\u00e9s por las  cosas de la tierra de Euskal Herria. Podemos mencionar en esa serie dos  composiciones en verso muy interesantes \u2014respetamos la ortograf\u00eda  castellana original de G\u00f3mez de Avellaneda\u2014, \u201cAl \u00e1rbol de Guernica\u201d y  \u201cEl canto de Altabiscar\u201d, una tragedia rimada de tem\u00e1tica hist\u00f3rica en  tres actos: \u201cEl pr\u00edncipe de Viana\u201d y un grupo de \u201cleyendas\u201d de entre las  cuales es la m\u00e1s conocida \u201cLa dama de Amboto\u201d, pero que abarca adem\u00e1s  otros t\u00edtulos como: \u201cLa flor del \u00e1ngel (tradici\u00f3n vascongada)\u201d, \u201c \u2018La  bella Toda\u2019 y \u2018Los doce jabal\u00edes\u2019, dos tradiciones de la plaza del  mercado de Bilbao\u201d y \u201cLa ondina del lago azul, recuerdo de mi \u00faltima  excursi\u00f3n por los Pirineos\u201d, esta \u00faltima de ubicaci\u00f3n geogr\u00e1fica un  tanto imprecisa.<\/p>\n<p>La primera de las composiciones que mencionamos  expresa de manera  anticipada muchos de los temas clave del bizkaitarrismo (no olvidemos  que Gertrudis escrib\u00eda estas obras despu\u00e9s del fin de la Primera Guerra  Carlista y que morir\u00eda en 1.873, cuando <a href=\"http:\/\/www.euskomedia.org\/aunamendi\/28782\" target=\"_blank\">Arturo Campi\u00f3n<\/a>, de 19 a\u00f1os, estaba enrolado con los liberales en la Tercera Guerra, <a href=\"http:\/\/www.euskomedia.org\/aunamendi\/2106\" target=\"_blank\">Sabino de Arana y Goiri<\/a> contaba apenas 8 a\u00f1os y \u201cAmaya\u201d todav\u00eda no se hab\u00eda escrito). Do\u00f1a  Gertrudis recorre los t\u00f3picos que por lo visto, y esto es interesante  observarlo, formaban ya parte por lo menos del imaginario de los  intelectuales vascos y tanto camino har\u00edan a\u00f1os m\u00e1s adelante: un pueblo  indomable de origen antiqu\u00edsimo, libre y feliz en sus tierras jam\u00e1s  holladas por el enemigo, romanos y moros siempre derrotados por los  vascos, inmutabilidad eterna de sus tradiciones, idioma y leyes,  democracia popular respetada por los reyes, las alabanzas de Rousseau y  de la Convenci\u00f3n francesa a su forma de gobierno&#8230;, en fin, una serie  que nos es de sobra conocida hoy, en lo que de cierto tiene y asimismo  en sus exageraciones. En cualquier caso resulta siempre de alt\u00edsimo  inter\u00e9s ver la repercusi\u00f3n de estas ideas en una persona nacida y criada  en el Caribe, e hija de un funcionario colonial de la Corona espa\u00f1ola.  Tambi\u00e9n parece casi un presagio la forma en que cierra su inflamada  poes\u00eda, como sintiendo que una sombra, sin poder superarlo, cubrir\u00e1  empero muy pronto el ramaje del roble famoso, como todos los d\u00edas se  retira el sol.<\/p>\n<p>En el Canto de Altabiscar G\u00f3mez de Avellaneda no hace m\u00e1s que una  traducci\u00f3n po\u00e9tica de las expresiones de aquella famosa falsificaci\u00f3n de  <a href=\"http:\/\/www.euskomedia.org\/aunamendi\/60598\" target=\"_blank\">Garay de Monglave<\/a> de 1834, tan al gusto de los autores rom\u00e1nticos y sin duda inspirada en  los modelos ingleses de Scott. El canto, como sabemos, fue editado en  castellano por Manterola, quien cre\u00eda en su autenticidad, en su <em>\u201cCancionero vasco\u201d<\/em> (serie 2.\u00aa, tomo III, p\u00e1ginas 44-46; Donosti, 1878), cuando ya nuestra  autora hac\u00eda unos cinco a\u00f1os que hab\u00eda muerto, aunque naturalmente  corr\u00edan muchas retraducciones y versiones retocadas desde que su  verdadero original hab\u00eda sido escrito en franc\u00e9s.<\/p>\n<p>Y al mismo tiempo que se dedicaba a trabajar con habilidad la  \u201cmateria eusk\u00e9rica\u201d, como dir\u00edamos recordando los ciclos de novelas de  caballer\u00eda, Gertrudis G\u00f3mez de Avellaneda publicaba otras cosas como la  siguiente: <em>\u201c\u00a1Salve, oh pend\u00f3n ilustre de Castilla, \/ que hoy en los  muros de Tetu\u00e1n tremolas, \/ y haces llegar a la cubana Antilla \/  reflejos de las glorias espa\u00f1olas! \/ La media luna que ante ti se  humilla, \/ recuerda ya que entre revueltas olas, \/ de la raza de Agar  con hondo espanto, \/ se hundi\u00f3 al lucir el astro de Lepanto. \/\/ Y esa  morisma de la Europa afrenta, \/ que el rugido olvid\u00f3 de tus leones, \/  hoy al golpe cruel que la escarmienta, \/ forjando en su pavor fieras  visiones, \/ de siete siglos a la luz sangrienta \/ juzga que mira alzarse  entre blasones, \/ sus turbantes teniendo por alfombras, \/ del Cid, de  Alfonso y de Guzm\u00e1n las sombras. \/\/ \u00a1Oh!, \u00a1s\u00ed!, contigo van, por ti  pelean \/ esos nombres augustos; de su gloria \/ los rayos en tus pliegues  centellean, \/ como fulguran en la hispana historia. \/ \u00a1Que as\u00ed  triunfantes para siempre sean \/ s\u00edmbolos del honor y la victoria, \/ la  civilizaci\u00f3n mirando ufana, \/ que hoy te hospeda Tetu\u00e1n, T\u00e1nger ma\u00f1ana!\u201d<\/em> (\u201cAl pend\u00f3n castellano\u201d), cuya \u00e1spera letra nos permite ubicar su  producci\u00f3n entre febrero y marzo de 1.860, durante la campa\u00f1a de Prim en  la Guerra de \u00c1frica. El exaltado patriotismo espa\u00f1ol de nuestra autora  no le permiti\u00f3 sin duda notar que esos mismos, sin duda heroicos e  ilustres pendones de Castilla, eran con todo los nietos de aquellos que  hab\u00edan tronchado a\u00f1os atr\u00e1s el protector ramaje del roble guerniqu\u00e9s,  herido casi de muerte a las libertades vascas y a\u00fan tenido mucho que ver  en el doloroso final de la \u00fanica expresi\u00f3n pol\u00edtica de los vascos  antiguos, el reino de Nafarroa, por 1.521 y en la tragedia de uno de los  personajes que tratara su pluma, el pr\u00edncipe de Biana. Los mismos  pendones que no mucho tiempo m\u00e1s tarde concluir\u00edan con lo poco que de  los fueros vascos subsist\u00eda y llevar\u00edan por cierto bastante sangrientos <em>\u201c&#8230;reflejos de las glorias espa\u00f1olas\u201d<\/em> nada menos que a su  lejana y muy amada tierra natal al otro lado del Oc\u00e9ano.<\/p>\n<div><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.euskonews.com\/0552zbk\/argazkiak\/kosmo55201_02.jpg\" alt=\"Foto: p0psicle\" \/> <\/p>\n<p>Foto: <a href=\"http:\/\/www.flickr.com\/photos\/p0psicle\/3941025047\/\" target=\"_blank\">p0psicle<\/a>.<\/p>\n<\/p><\/div>\n<p>Y, puesto que acabamos de mencionar al pr\u00edncipe de Biana, parece  adecuado que visitemos un poco esta producci\u00f3n de m\u00e1s largo aliento de  Gertrudis G\u00f3mez de Avellaneda, obra con pr\u00f3logo dedicado a \u201cFern\u00e1n  Caballero\u201d y que se representara en Madrid en el a\u00f1o de 1.844. La misma  G\u00f3mez de Avellaneda sostiene que, teniendo como meta el efecto  dram\u00e1tico, durante la redacci\u00f3n de la misma prefiri\u00f3, antes que la  historia como ella la conoc\u00eda al menos, acentuar el aspecto negativo de  Juana Enr\u00edquez, la madrastra de <a href=\"http:\/\/www.euskomedia.org\/aunamendi\/50150\" target=\"_blank\">Carlos de Viana<\/a> y madre del famoso Fernando llamado \u201cel Cat\u00f3lico\u201d, como el verdadero  genio maligno detr\u00e1s de las actitudes del rey de Arag\u00f3n. A confesi\u00f3n de  partes&#8230; En parlamentos como el siguiente es claro que la autora no  exageraba en lo que dec\u00eda acerca de su toma de posici\u00f3n frente a la  reina de Arag\u00f3n: <em>\u201c\u00a1Si! \u00a1Sois la reina!, \u00a1Si!, \u00a1sois ese monstruo \/  que Castilla abort\u00f3 para su mengua!&#8230;\/ \u00a1Sois prole infausta de bastarda  estirpe, \/ que al solio de Arag\u00f3n se alz\u00f3 soberbia \/ \u2014por antojo de un  viejo enamorado\u2014 \/ Para hacer que la sangre lo enrojezca \/ de su estirpe  real!&#8230; \u00a1Sois la ambiciosa \/ que no hall\u00f3 nunca en la virtud  barreras&#8230;!\u201d <\/em>Pero m\u00e1s all\u00e1 de las acusaciones contra la reina de  Arag\u00f3n, la obra hace mucho m\u00e1s hincapi\u00e9 en los aspectos \u00edntimos de los  personajes, en el estilo agradable a G\u00f3mez de Avellaneda, antes que a la  situaci\u00f3n general de conmoci\u00f3n que es en su producci\u00f3n m\u00e1s que nada un  marco para la actuaci\u00f3n de las dramatis personae. Sin embargo, en  algunos puntos resulta interesante o\u00edrlos hablar. Por ejemplo, cuando  Isabel, la hija del canciller y enamorada del pr\u00edncipe Carlos busca  convencer a \u00e9ste en su prisi\u00f3n de Aitona de que debe encabezar la  resistencia sin desistir, porque: <em>\u201cTres reinos ven sus fueros  despreciados \/ tres reinos ven que a la ambici\u00f3n vendidos \/ de una  extranjera odiosa, en vos se ensaya \/ la cadena cruel que ha de  oprimirlos. \/ Con vos se salvan o con vos perecen \/ las libertades  patrias; pues los tiros \/ de arbitrario poder, que a vos os hieran \/,  contra ellas van, don Carlos, dirigidos&#8230;\u201d<\/em> El argumento es  excelente, aunque tal vez un poco ahist\u00f3rico, en el sentido de que ese  panorama tan bien descripto por la autora desde su ubicaci\u00f3n a mediados  del siglo XIX, dif\u00edcilmente pudiera haber sido expresado con tanta  claridad en el momento en que los sucesos ten\u00edan lugar, pero en  cualquier caso, valedero y muy adecuado para expresar el verdadero  sentido que la imagen del pr\u00edncipe de Biana, en fin de cuentas por su  educaci\u00f3n y en parte por su ascendencia poco relacionado con las tierras  de las cuales era leg\u00edtimo soberano, pod\u00eda revestir ante los ojos de  quienes se embanderaron tras su causa, dado que<em> \u201clos tiros de arbitrario poder\u201d<\/em> contra la figura individual del magnate iban en efecto dirigidos, en el  marco de un grand dessein pol\u00edtico, precisamente contra <em>\u201clas libertades patrias\u201d,<\/em> algo relativamente similar a lo que mucho m\u00e1s tarde y en vida de  Gertrudis G\u00f3mez de Avellaneda pudo en esas mismas tierras dar una amplia  base al Carlismo, m\u00e1s all\u00e1 del expreso juego de palabras. Y la <em>\u201cextranjera odiosa\u201d<\/em>, <em>\u201cprole infausta de bastarda estirpe\u201d<\/em> es nada menos que do\u00f1a Juana Enr\u00edquez de C\u00f3rdoba y Ayala, una  castellana de las m\u00e1s encumbradas familias de las tierras donde ondeaba  el <em>\u201cpend\u00f3n ilustre\u201d<\/em>&#8230; Sobre la agitaci\u00f3n que mov\u00eda a los tres  reinos que la G\u00f3mez de Avellaneda menciona, resulta curioso que  precisamente Nafarroa no aparezca casi en la tragedia, cuando s\u00ed lo  hacen y constantemente, Catalu\u00f1a y Arag\u00f3n, e inclusive en una aislada  ocasi\u00f3n las dem\u00e1s tierras vascas: <em>\u201cDesatado el infierno nos persigue  \/ acabo de tener noticias ciertas \/ de que en Guip\u00fazcoa y \u00c1lava y  Vizcaya \/ de discordia civil arden las teas; \/ mientras triunfante de su  bando al frente \/ el condestable de Beaumont la ense\u00f1a \/ de Navarra  tremola por don Carlos \/ y en Borja estragos y desastres siembra.\u201d<\/em> Las teas <em>\u201cde discordia civil\u201d<\/em> que ard\u00edan en las tres provincias y que hallaban su correlato en el  enfrentamiento de beamonteses y agramonteses y que poco tiempo m\u00e1s  adelante llevar\u00edan en su incendio a que se contemplara el drama de  fuerzas vascas colaborando con Castilla en la anexi\u00f3n manu militari de  Navarra, ya sabemos que no eran m\u00e1s que el resultado final de las  guerras Banderizas. Quiz\u00e1s la escritora no haya conocido su historia.  Como sea, en \u201cEl pr\u00edncipe de Viana\u201d  se hace perceptible por momentos  que el pasado y las tradiciones vascas ejercen cierto efecto en sus  trabajos literarios.  Como no pod\u00eda ser de otro modo, es justamente en  las tradiciones donde la relaci\u00f3n de la autora con la tierra de sus  antepasados se torna m\u00e1s humana en aquel sentido que expresara P\u00edo  Baroja en su \u201cJaun\u201d al hablar de su sentimiento \u00edntimo con respecto a la  tierra de Euskal Herria<em>: \u201c&#8230;soy un poeta aldeano, poeta humilde, de un humilde pa\u00eds, del pa\u00eds del Bidasoa\u201d<\/em>.  Naturalmente no deja de seguir los modelos de la producci\u00f3n rom\u00e1ntica,  un aura de B\u00e9cquer se hace evidente en, por ejemplo, \u201cLa dama de Amboto\u201d  o en \u201c \u2018La bella Toda\u2019 y \u2018Los doce jabal\u00edes\u2019, dos tradiciones de la  plaza del mercado de Bilbao\u201d. La primera de estas leyendas de G\u00f3mez de  Avellaneda, por ejemplo, brinda una t\u00edpica explicaci\u00f3n medieval,  entendiendo bajo ese r\u00f3tulo a c\u00f3mo ve\u00edan la Edad Media los autores de su  corriente, a las mil y una historias sobre Mari que sin duda ha debido  conocer, si no de antemano tal vez en alguna de sus estancias en tierras  vascas. Es claro que la historia que la autora nos relata es una  verdadera capitis diminutio para el complejo personaje que tiene por  costumbre habitar las cimas de las monta\u00f1as vascas, puesto que la reduce  a un simple fantasma maligno castigado eternamente a ser ag\u00fcero de  fatalidades por haber, en un ataque de celos, asesinado a su hermano  mayorazgo. Los cr\u00edticos coinciden en cuanto a sostener que esta leyenda  es exclusivamente una excusa para que la cubana rompa una lanza a favor  de la igualdad femenina. No estar\u00e1n muy desencaminados, puesto que si de  algo carece la obra es precisamente de ambiente vasco, ya que podr\u00eda  jugarse asimismo en, por ejemplo, las fronteras escocesas tan puestas de  moda por Scott, y nada se perder\u00eda ni se ganar\u00eda. Sin embargo, el mismo  hecho de haber elegido al Anboto y a su misteriosa habitante se\u00f1ala la  predilecci\u00f3n de G\u00f3mez de Avellaneda por lo vasco, aunque m\u00e1s no fuera  como entorno para su creaci\u00f3n.<\/p>\n<div><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.euskonews.com\/0552zbk\/argazkiak\/kosmo55201_03.jpg\" alt=\"Foto: SpecialKRB\" \/> <\/p>\n<p>Foto: <a href=\"http:\/\/www.flickr.com\/photos\/specialkrb\/3805699025\/\" target=\"_blank\">SpecialKRB<\/a>.<\/p>\n<\/p><\/div>\n<p>En suma, una creadora comprometida e inteligente de una \u00e9poca y  lugares en los cuales no era muy com\u00fan encontrar a una mujer como  autora, de neta estirpe vasca aunque criada por completo en el amplio  seno de lo hisp\u00e1nico, nos sirve de paradigma de tantos vascos nacidos y  criados en la Am\u00e9rica espa\u00f1ola en un desconocimiento casi absoluto de su  propia historia y cultura, pero sintiendo a la par una honda atracci\u00f3n  por ellas. Esa problem\u00e1tica se repite con el tiempo y la separaci\u00f3n del  solar ancestral y es un factor inevitable a tener en cuenta en el  momento de considerar las relaciones con tantos miembros de la di\u00e1spora  vasca en el extranjero, apartados de sus or\u00edgenes ya por varias  generaciones, para que as\u00ed muchos de entre ellos comprendan lo que no  pudo conocer do\u00f1a Gertrudis: que hay en sus viejas tierras otros  pendones al menos tan ilustres como los de Castilla.<\/p>\n<blockquote>\n<p>\u201cAl \u00c1rbol de Guernica:<\/p>\n<p>Tus cuerdas de oro en vibraci\u00f3n sonora\/Vuelve a agitar, \u00a1oh  lira!, \/ Que en este ambiente, que aromado gira, \/ Su inercia sacudiendo  abrumadora \/ La mente creadora, \/ De nuevo el fuego de entusiasmo  aspira. \/\/ \u00a1Me hallo en Guernica! Ese \u00e1rbol que contemplo, \/ Padr\u00f3n es  de alta gloria \/ De un pueblo ilustre interesante historia \/ De augusta  libertad sencillo templo, \/ Que \u2014al mundo dando ejemplo\u2014 \/ Del patrio  amor consagra la memoria. \/\/ Pi\u00e9rdese en noche de los tiempos densa\/Su  origen venerable; \/ Mas \u00bfqu\u00e9 siglo evocar que no nos hable \/ De hechos  ligados a su vida inmensa, \/ Que en s\u00ed sola condensa \/ La de una raza  antigua e indomable? \/ Se transforman doquier las sociedades; \/ Pasan  generaciones; \/ Caducan leyes; h\u00fandense naciones \/ Y el \u00e1rbol de las  vascas libertades \/ A futuras edades \/ Transmite fiel sus santas  tradiciones. \/ Siempre inmutables son, bajo este cielo, \/ Costumbres,  ley, idioma&#8230; \/ \u00a1Las invencibles \u00e1guilas de Roma \/ Aqu\u00ed abatieron su  atrevido vuelo, \/ Y aqu\u00ed luctuoso velo \/ Cubri\u00f3 la media luna de Mahoma!  \/ Nunca abrigaron mercenarias greyes \/ Las ramas seculares, \/ Que a  Vizcaya cobijan tutelares; \/ Y a cuya sombra poderosos reyes \/  Democr\u00e1ticas leyes juraban ante jueces populares. \/ \u00a1Salve, roble  inmortal! Cuando te nombra\/Respetuoso mi acento, \/ Y en ti se fija ufano  el pensamiento, \/ Me parece crecer bajo tu sombra, \/ Y en tu florida  alfombra \/ Con l\u00edcita altivez la planta asiento. \/\/ \u00a1Salve! \u00a1La humana  dignidad se encumbra \/ En esta tierra noble \/ Que t\u00fa proteges,  perdurable roble, \/ Que el sol sereno de Vizcaya alumbra, \/ Y do el  Cosnoaga inmoble \/ Llega a tus pies en colosal penumbra! \/\/ \u00bfEn d\u00f3nde  hallar un coraz\u00f3n tan fr\u00edo \/ Que a tu aspecto no lata, \/ Sintiendo que  se enciende y se dilata? \/ \u00bfQui\u00e9n de tu nombre ignora el poder\u00edo \/ O en  su desd\u00e9n imp\u00edo \/ Tu vejez santa con amor no acata? \/\/ All\u00e1 desde el  retiro silencioso \/ Donde del hombre hu\u00eda \/ \u2014Al par que sus derechos  defend\u00eda\u2014 \/ Del de Ginebra pensador fogoso, \/ Con vuelo poderoso \/  Llegaba a ti la inquieta fantas\u00eda; \/\/ Y arrebatado en entusiasmo  ardiente \/ \u2014Pues nunca helarlo pudo \/ De injusta suerte el \u00edmpetu  sa\u00f1udo\u2014 \/ Postr\u00f3 a tu austera majestad la frente \/ Y en p\u00e1gina elocuente  \/ Supo dejarte un inmortal saludo. \/\/ La Convenci\u00f3n francesa, de su  seno, \/Ve a un tribuno afamado \/ Levantarse de s\u00fabito, inspirado, \/A  bendecirte, de emociones lleno \/ Y del aplauso al trueno \/ Retiembla al  punto el artes\u00f3n dorado. \/\/ Lo antigua que es la libertad proclamas&#8230; \/  \u00a1T\u00fa eres su monumento!\u2014 \/ Por eso cuando agita raudo viento \/ La  secular belleza de tus ramas \/ Pienso que en m\u00ed derramas \/ De aquel  genio divino el \u00edgneo aliento. \/\/ Cual signo suyo mi alma te venera, \/ Y  cuando aqu\u00ed me humillo \/ De tu vejez ante el eterno brillo, \/ Recuerdo,  roble augusto, que, doquiera \/ Que el numen sacro impera, \/Un \u00e1rbol es  su s\u00edmbolo sencillo. \/\/ Mas, \u00a1ah! \u00a1Silencio! El sol desaparece \/ Tras la  cumbre vecina, \/ Que va envolviendo p\u00e1lida neblina&#8230; \/ Se enluta el  cielo&#8230; El aire se adormece&#8230; \/ Tu sombra crece y crece\/ \u00a1y sola aqu\u00ed  tu majestad domina!\u201d.<\/p>\n<\/blockquote>\n<h3><\/h3>\n<h3><a title=\"Euskonews\" href=\"http:\/\/www.euskonews.com\/0552zbk\/kosmo55201es.html\">http:\/\/www.euskonews.com<\/a><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La escritora cubana Gertrudis G\u00f3mez de Avellaneda (Santa Mar\u00eda de Puerto Pr\u00edncipe \u2014Camag\u00fcey\u2014, 1.814-Madrid, 1.873), es ampliamente conocida, no solamente por la extensi\u00f3n y la calidad de su obra literaria que abarca g\u00e9neros diversos, desde la sencilla impresi\u00f3n, o la leyenda, hasta el drama en verso y en prosa y la novela de largo aliento. 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