{"id":23328,"date":"2010-09-23T16:11:09","date_gmt":"2010-09-23T14:11:09","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/el-orden-de-el-capital-por-que-seguir-leyendo-a-marx\/"},"modified":"2010-09-23T16:11:09","modified_gmt":"2010-09-23T14:11:09","slug":"el-orden-de-el-capital-por-que-seguir-leyendo-a-marx","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/el-orden-de-el-capital-por-que-seguir-leyendo-a-marx\/","title":{"rendered":"El orden de El Capital. Por qu\u00e9 seguir leyendo a Marx"},"content":{"rendered":"<p> <\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\">Carlos Fern\u00e1ndez Liria y Luis Alegre publican <em>El orden de El Capital. Por qu\u00e9 seguir leyendo a Marx<\/em><\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\">La editorial Akal acaba de publicar <em>El orden de El capital. Por qu\u00e9 seguir leyendo a Marx<\/em> de Carlos Fern\u00e1ndez Liria y Luis Alegre Zahonero. La obra es una relectura de los tres libros de El Capital que pretende, al mismo tiempo, mostrar por qu\u00e9 necesitamos ahora m\u00e1s que nunca de la obra de Marx. Se trata de un libro voluminoso (656 p\u00e1ginas), pero de muy f\u00e1cil lectura, que se propone poder ser entendido por cualquiera. Presentamos aqu\u00ed el pr\u00f3logo de Santiago Alba Rico, un texto muy explicativo sobre el largo recorrido que ha conducido a esta publicaci\u00f3n.<\/p>\n<h3 style=\"margin-bottom: 0cm;\">Pr\u00f3logo del libro<\/h3>\n<p style=\"margin-top: 0.49cm; margin-bottom: 0.49cm;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Dec\u00eda Chesterton que \u201cel pueblo nunca puede rebelarse si no es conservador, al menos lo bastante como para haber conservado alguna raz\u00f3n para rebelarse\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.49cm; margin-bottom: 0.49cm;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Esto es m\u00e1s cierto a\u00fan si de lo que se trata es de rebelarse contra el capitalismo. Benjamin compar\u00f3 el mundo capitalista con un tren sin frenos que rodaba hacia el abismo. Y en lugar de imaginar la revoluci\u00f3n socialista bajo el potente aspecto de una locomotora (como tantas veces se hab\u00eda hecho ya), la compar\u00f3 con el freno de emergencia. La objeci\u00f3n m\u00e1s definitiva que el ser humano puede hacerle a la econom\u00eda capitalista es que no es capaz de detener, ni siquiera de ralentizar, la marcha. La humanidad ha emprendido un viaje que no tiene estaciones. Incluso los revolucionarios m\u00e1s insensatos han tenido que rendirse a la evidencia de que es imposible competir en velocidad con el capitalismo. Ya en 1848, Marx constataba c\u00f3mo la econom\u00eda capitalista hab\u00eda logrado que todo lo s\u00f3lido se disolviese en el aire. En el a\u00f1o 2010 sabemos hasta qu\u00e9 punto es as\u00ed. En palabras de Carlos Fern\u00e1ndez Liria, \u201cel capitalismo ha atacado este planeta por tierra, mar y aire. Ha reventado el subsuelo terrestre con pruebas nucleares, ha abierto un agujero de ozono en la estratosfera y llenado de misiles las galaxias. Ha desquiciado el c\u00f3digo gen\u00e9tico de las semillas y ha cubierto de brea los oc\u00e9anos\u201d. <\/span><\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.49cm; margin-bottom: 0.49cm;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Tras apoderarse del mercado del arte y obligar a la belleza a cotizar en bolsa, el capitalismo ha decidido incluso mover de su sitio los glaciares. Esas monta\u00f1as de hielo hab\u00edan sido elegidas por Kant como ejemplificaci\u00f3n de lo sublime. Lo sublime es aquello que viene demasiado grande a nuestra imaginaci\u00f3n, aquello que la imaginaci\u00f3n intenta recorrer en vano, experimentando el fracaso de su esfuerzo. Pero lo que es inmenso para la imaginaci\u00f3n de los hombres, es peque\u00f1o para el capitalismo. Como es sabido, dos glaciares de los Andes chilenos est\u00e1n siendo removidos y desviados para que una compa\u00f1\u00eda estadounidense propiedad de la familia Bush explote unos yacimientos mineros. <\/span><\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.49cm; margin-bottom: 0.49cm;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">En su ofensiva contra todo lo existente, el capitalismo ha deglutido no s\u00f3lo seres humanos y recursos materiales sino tambi\u00e9n ese patrimonio inmaterial sin el cual la reproducci\u00f3n misma de la humanidad es imposible: el conocimiento. \u201cRecientemente -nos dice Fern\u00e1ndez Liria-, el capitalismo ha extendido su ofensiva planetaria y ha decidido conquistar tambi\u00e9n el mundo inteligible, asaltando la Universidad y poni\u00e9ndola al servicio de los intereses del mercado. Nada comparable, de todos modos, a la haza\u00f1a de mantener a la mitad de la poblaci\u00f3n mundial viviendo con menos de dos d\u00f3lares diarios, mientras que las 84 mayores fortunas personales suman una cifra equivalente al producto interior bruto de China y sus 1200 millones de habitantes. Al hilo de la crisis econ\u00f3mica, mientras en el verano de 2009 la patronal espa\u00f1ola exig\u00eda a los sindicatos el despido gratis (el libre hac\u00eda tiempo ya que exist\u00eda), el presidente del BBVA blindaba su sueldo con una indemnizaci\u00f3n de 93,7 millones de euros. As\u00ed pues, en su gesta por los confines del surrealismo, el capitalismo no ha permitido al ser humano conservar ni tan siquiera el sentido com\u00fan.\u201d<\/span><\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.49cm; margin-bottom: 0.49cm;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Este panorama no deja mucho lugar a dudas. Pero no siempre se vio tan claro. Los revolucionarios comunistas y anarquistas cayeron a menudo en el error de intentar competir en velocidad y eficiencia con el capitalismo. En realidad, pensaban con acierto que el capitalismo era una traba para el desarrollo humano que el propio capitalismo hab\u00eda contribuido a posibilitar. Lo que no se entendi\u00f3 tan claramente es que el capitalismo no impon\u00eda esa traba con un freno, sino con un acelerador. Por eso, el capitalismo deja atr\u00e1s, al mismo tiempo, aquello que hay que conservar a cualquier precio y aquello que es irrenunciable potenciar. <\/span><\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.49cm; margin-bottom: 0.49cm;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">El capitalismo frena acelerando. Por el camino, como ya se\u00f1alara el Manifiesto Comunista, ha dado al traste con todo lo que supuestamente hab\u00eda de sagrado e inamovible en la vida humana, desde la vida familiar al tejido cultural o religioso. El capitalismo, sin duda, ha da\u00f1ado en su misma ra\u00edz la consistencia antropol\u00f3gica m\u00e1s elemental. Pero esto no supone necesariamente una calamidad, porque en esa consistencia tambi\u00e9n van incluidas \u2013como Marx sab\u00eda muy bien- las servidumbres humanas m\u00e1s abyectas, como el patriarcado o la tiran\u00eda religiosa. M\u00e1s all\u00e1 de esa servidumbre, tenemos una oportunidad para aprender a vivir -como nos aconsejaba Arist\u00f3teles y siempre gusta de recordar el propio Carlos Fern\u00e1ndez Liria- no como los mortales que somos sino en tanto que seres racionales capaces de inmortalizarse en las obras de la libertad. <\/span><\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.49cm; margin-bottom: 0.49cm;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Ahora bien, es esta posibilidad del desarrollo humano la que el capitalismo impide absolutamente. Las obras de la raz\u00f3n \u2013dec\u00eda Husserl- no pertenecen al tiempo, sino a la eternidad. En todo caso, no se acomodan f\u00e1cilmente a los requerimientos temporales y mucho menos al ritmo vertiginoso de la aceleraci\u00f3n capitalista. Y sin embargo, son irrenunciables. Los hombres, dec\u00eda Kant, por mucho que amen la vida, aman m\u00e1s aquello que hace a la vida digna de ser vivida. Entre todo aquello que merece ser conservado y por lo que merece la pena rebelarse, no hay nada m\u00e1s irrenunciable que la dignidad. Y con ella, aquello que la hace posible, la libertad; y aquello que ella exige a este mundo, la justicia. <\/span><\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.49cm; margin-bottom: 0.49cm;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Es f\u00e1cil reconocer aqu\u00ed el anhelo que impuls\u00f3 a tantos y tantos revolucionarios en los dos \u00faltimos siglos. Ahora bien, el corpus doctrinal del marxismo ten\u00eda enormes dificultades para anclar ah\u00ed su concepci\u00f3n del \u201chombre nuevo\u201d que se propon\u00eda forjar pol\u00edticamente. Pues una vida pol\u00edtica a la altura de las exigencias de la raz\u00f3n no era, en definitiva, m\u00e1s que aquello que las grandes revoluciones burguesas hab\u00edan llamado \u201cciudadan\u00eda\u201d. No era, despu\u00e9s de todo, sino el modelo de ser humano que la Ilustraci\u00f3n hab\u00eda considerado irrenunciable. Bien poca cosa para una teor\u00eda dial\u00e9ctica de la historia que exig\u00eda avanzar mucho m\u00e1s all\u00e1 del mundo burgu\u00e9s y que pretend\u00eda ser m\u00e1s veloz incluso que el capitalismo hasta acabar adelant\u00e1ndolo en los cauces del devenir hist\u00f3rico. De este modo, lo que el capitalismo frustraba y mutilaba, el marxismo se empe\u00f1aba en dejarlo bien atr\u00e1s, como antiguallas destinadas a ser sepultadas por la corriente imparable de la historia. La paradoja fue que el patriarcado o la religi\u00f3n \u2013sufriendo sin duda grandes modificaciones- demostraron tener una ins\u00f3lita capacidad de adaptaci\u00f3n al curso siempre cambiante del capital mientras que lo que sucumb\u00eda era precisamente el pensamiento de la Ilustraci\u00f3n, la \u00fanica columna vertebral posible de todo proyecto pol\u00edtico republicano. En su lugar, el marxismo se empe\u00f1\u00f3 en descubrir la p\u00f3lvora, inventando un hombre m\u00e1s nuevo que el ciudadano y un derecho m\u00e1s leg\u00edtimo que el Derecho. Como tr\u00e1gicos resultados podemos citar, por ejemplo, el culto a la personalidad de Stalin o la revoluci\u00f3n cultural mao\u00edsta. <\/span><\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.49cm; margin-bottom: 0.49cm;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Carlos Fern\u00e1ndez Liria y Luis Alegre Zahonero llevan a\u00f1os alertando de este desastre te\u00f3rico y procurando sentar las bases para una reconciliaci\u00f3n del marxismo con la tradici\u00f3n republicana de la Ilustraci\u00f3n. Sus \u00faltimas publicaciones no han dejado de insistir en que si hay algo que el capitalismo convierte en imposible es precisamente el proyecto pol\u00edtico de la Ilustraci\u00f3n, lo que solemos expresar bajo la idea de una democracia en \u201cestado de derecho\u201d o bajo el \u201cimperio de la Ley\u201d. Y que si alg\u00fan motivo nos da el capitalismo para rebelarnos contra \u00e9l es precisamente el de haber frustrado este proyecto pol\u00edtico y el de hacerlo cada d\u00eda m\u00e1s impracticable. De entre todo aquello que merece ser conservado, nada lo merece tanto como la dignidad. Y el hombre no encuentra la dignidad de su existencia m\u00e1s que viviendo pol\u00edticamente en libertad. Por eso, entre todos los futuros posibles por los que merece la pena luchar, nada es m\u00e1s irrenunciable que la idea de una rep\u00fablica en la que los legislados sean a la vez legisladores, es decir, una sociedad de hombres libres e iguales, una comunidad de ciudadanos. <\/span><\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.49cm; margin-bottom: 0.49cm;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Pero esta reivindicaci\u00f3n de la Ilustraci\u00f3n desde el marxismo, hund\u00eda sus ra\u00edces, mientras tanto, en un trabajo interminable sobre la obra de Marx que solo ahora puede salir a la luz. Este libro estaba supuestamente terminado en el verano de 1999, cuando CFL me anunci\u00f3 que hab\u00eda firmado un contrato con Akal para su inmediata publicaci\u00f3n. Ello era el resultado de un proyecto que se hab\u00eda convertido en una obsesi\u00f3n desde los tiempos en los que juntos hab\u00edamos publicado <em>Dejar de Pensar<\/em> y <em>Volver a pensar<\/em>, empe\u00f1\u00e1ndonos en reivindicar el marxismo justo cuando, en el coraz\u00f3n de los a\u00f1os ochenta, todo parec\u00eda venirse abajo para esta tradici\u00f3n. Ten\u00edamos que explicar en definitiva que hab\u00eda tantas razones para seguir leyendo a Marx como razones hab\u00eda para seguir combatiendo el capitalismo. Es dif\u00edcil discutir hasta qu\u00e9 punto los tiempos nos han dado, desdichadamente, la raz\u00f3n. <\/span><\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.49cm; margin-bottom: 0.49cm;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Sin embargo, el volumen sobre <em>El capital<\/em> que CFL hab\u00eda preparado en 1999 \u2013y para el que me hab\u00eda pedido que escribiera precisamente el presente pr\u00f3logo-, iba a tener que esperar a\u00fan otros diez a\u00f1os de gestaci\u00f3n. CFL suele contar que, justo cuando lo ten\u00eda listo para la edici\u00f3n, un alumno suyo llamado Luis Alegre Zahonero descubri\u00f3 un peque\u00f1o hilo suelto en su argumentaci\u00f3n y, tirando de \u00e9l, el libro entero se deshizo en mil retales que hab\u00eda que volver a componer. El problema era, adem\u00e1s, que para componerlo, hab\u00eda que emprender una discusi\u00f3n precisamente en el terreno en el que Marx no par\u00f3 toda su vida de moverse: el mundo de la econom\u00eda. Ni a CFL, ni a LAZ ni a m\u00ed nos resultaba f\u00e1cil emprender esa tarea sin ayuda. Pero precisamente en ese a\u00f1o 1999, en el marco de las primeras movilizaciones estudiantiles contra la mercantilizaci\u00f3n de la Universidad, Luis Alegre comenz\u00f3 a trabajar estrechamente con Econom\u00eda Alternativa (grupo estudiantil muy activo que se hab\u00eda formado con profesores como Xabier Arrizabalo, Diego Guerrero o Enrique Palazuelos). De este grupo, por cierto, han surgido economistas extraordinarios (como Bibiana Medialdea, Nacho \u00c1lvarez o Ricardo Molero) cuyo enfoque les hace objeto de un fuego cruzado: por un lado, de la econom\u00eda ortodoxa y, por otro, de los defensores del concepto m\u00e1s dogm\u00e1tico de valor que les acusan de no estar haciendo \u201ceconom\u00eda marxista\u201d. No sin buenas razones, LAZ repite con frecuencia que este libro es en gran medida una defensa del derecho a considerar estrictamente marxista el enfoque de una investigaci\u00f3n como la que se recoge en <em>Ajuste y salario <\/em>(Madrid: Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, 2009). En cualquier caso, tras una interminable correspondencia entre CFL y LAZ, decidieron reemprender juntos la redacci\u00f3n del libro.<\/span><\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.49cm; margin-bottom: 0.49cm;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">El problema hab\u00eda surgido en torno al concepto de \u201cprecio de producci\u00f3n\u201d, pero afectaba a la interpretaci\u00f3n del orden interno de todo El Capital. El lector lo comprobar\u00e1 m\u00e1s adelante, al avanzar en el libro que tiene entre sus manos. Hay un momento muy inquietante en el Libro III, en el que Marx nos dice que <em>si las mercanc\u00edas se vendieran a sus valores, quedar\u00eda abolido todo el sistema de la producci\u00f3n capitalista<\/em>, de manera que puede interpretarse que la teor\u00eda del valor resulta incompatible con lo que ocurre en la realidad. Lo de menos es que Marx vaya a demostrar, quiz\u00e1s, que esto solo ocurre \u201cen apariencia\u201d, porque, <em>en el fondo<\/em>, la teor\u00eda del valor sigue cumpli\u00e9ndose de todos modos. Lo inquietante es que Marx diga a continuaci\u00f3n que si del hecho demostrado de que \u201clas mercanc\u00edas no se venden a sus valores\u201d hubiera que concluir \u201cque la teor\u00eda del valor es falsa\u201d, resulta que la conclusi\u00f3n no ser\u00eda que la teor\u00eda del valor es falsa, sino que el capitalismo es incomprensible. <\/span><\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.49cm; margin-bottom: 0.49cm;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Aunque el lector no est\u00e9 a\u00fan familiarizado con estas nociones y carezca del instrumental te\u00f3rico para comprender lo que estamos diciendo, es f\u00e1cil que se haga cargo de que esta forma de argumentar tiene algo de extravagante. Lo mismo ocurre en otro pasaje inquietante: justo en el momento en que acaba de demostrar que la tasa de ganancia tiende a igualarse para todos los sectores con independencia de lo intensivos que sean en mano de obra y todo hace pensar que la fuente del plusvalor ya no es el trabajo y que, por consiguiente, la teor\u00eda del valor deja de cumplirse, lo que concluye Marx es que, si esto fuera as\u00ed (y lo inquietante es que acaba de demostrar que es as\u00ed), \u201cdesaparecer\u00eda todo fundamento racional para la econom\u00eda pol\u00edtica\u201d. <\/span><\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.49cm; margin-bottom: 0.49cm;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Es decir: de lo que Marx est\u00e1 m\u00e1s firmemente convencido es de que sin teor\u00eda del valor no hay posibilidad de entender nada. Si los hechos demuestran que la teor\u00eda del valor es falsa, no es que la teor\u00eda sea falsa, sino que la realidad es incomprensible. <\/span><\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.49cm; margin-bottom: 0.49cm;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Como es sabido, hoy todo el mundo en econom\u00eda est\u00e1 convencido de que la teor\u00eda del valor <em>es falsa<\/em> (o por lo menos <em>in\u00fatil<\/em>). Es f\u00e1cil demostrar que es as\u00ed, se dice a menudo. Lo verdaderamente desasosegante ante esta situaci\u00f3n es imaginar a Marx diciendo m\u00e1s o menos lo siguiente: de acuerdo, pero que conste que, si acabarais por demostrar que la teor\u00eda del valor es falsa, lo que estar\u00edais demostrando m\u00e1s bien es que vuestra ciencia no es m\u00e1s que una estafa. <\/span><\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.49cm; margin-bottom: 0.49cm;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">\u00bfPor qu\u00e9, entonces, Marx est\u00e1 tan seguro de que no se puede renunciar a la teor\u00eda del valor incluso cuando acaba de demostrar <em>\u00e9l mismo<\/em> que la teor\u00eda del valor no se cumple? \u00bfSer\u00e1 que <em>en el fondo<\/em> s\u00ed se cumple? \u00bfSer\u00e1 que es posible encontrar la ley de transformaci\u00f3n de valores en precios? Este fue el camino que sigui\u00f3 la tradici\u00f3n marxista con el famoso <em>problema de la transformaci\u00f3n<\/em>. En resumen, las mercanc\u00edas se venden a un precio que es proporcional al capital invertido. Sin embargo, la teor\u00eda del valor exige que los precios sean proporcionales a la cantidad de trabajo que ha intervenido en su fabricaci\u00f3n. A partir de aqu\u00ed la tradici\u00f3n marxista a\u00fan no ha cesado de intentar encontrar un procedimiento capaz de transformar los valores en precios, en una dial\u00e9ctica que normalmente juega con lo que ocurre \u201cen apariencia\u201d y lo que ocurre \u201cen el fondo\u201d. En este g\u00e9nero de argucias te\u00f3ricas \u2013esencia\/apariencia, fondo\/superficie, forma\/contenido, etc.- se han escondido a menudo aut\u00e9nticos trucos de prestidigitaci\u00f3n que permit\u00edan al marxismo decir lo mismo y lo contrario al mismo tiempo con tan solo sacarse de la manga dos (o tres) niveles de an\u00e1lisis. Ataviados de l\u00f3gica dial\u00e9ctica, estos recursos se convirtieron en una continua estafa cient\u00edfica. <\/span><\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.49cm; margin-bottom: 0.49cm;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Este libro reserva una buena sorpresa al respecto. Lo que sus autores vienen a demostrar es que el problema que estaba en juego en esa tozudez marxiana por ligar la econom\u00eda a la teor\u00eda del valor no ten\u00eda que ver con el asunto de que \u00e9sta se \u201ccumpliera\u201d o no se \u201ccumpliera\u201d en la determinaci\u00f3n de los precios. Ten\u00eda que ver, m\u00e1s bien, con la delimitaci\u00f3n del objeto de estudio de la Econom\u00eda y, en concreto, con la forma en la que hay que pensar la articulaci\u00f3n entre Mercado y Capital, por una parte, y entre Derecho, Ciudadan\u00eda y Capital, por otra. Por decirlo r\u00e1pidamente: que la cosa ten\u00eda que ver, m\u00e1s bien, con el problema de c\u00f3mo se articulaban Ilustraci\u00f3n y Capitalismo en esa realidad a la que llamamos sociedad moderna. <\/span><\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.49cm; margin-bottom: 0.49cm;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Es decir, puede ser perfectamente falso que el valor-trabajo sea el determinante \u00faltimo de los precios, sin que, por eso, la teor\u00eda del valor tenga que ser rechazada. Pues podr\u00eda ocurrir muy bien que la determinaci\u00f3n de los precios no fuera ni mucho menos aquello para lo que la teor\u00eda del valor resulta imprescindible. Podr\u00eda ocurrir muy bien que lo que se jugara en ella fuera m\u00e1s bien la posibilidad de constituir un objeto cient\u00edfico propio para la econom\u00eda pol\u00edtica, de tal modo que sin ella la Econom\u00eda misma se convirtiera en una estafa. Una cosa es que te falten las soluciones y otra que te falten las preguntas. Y podr\u00eda ocurrir que la Econom\u00eda no pudiera sino plantear mal todas las preguntas sin una previa aclaraci\u00f3n sobre la relaci\u00f3n entre Mercado, Capital y Ciudadan\u00eda, es decir, sin una comprensi\u00f3n clara de la articulaci\u00f3n de esa sociedad, la sociedad moderna, cuya \u201cley econ\u00f3mica fundamental\u201d trata Marx de esclarecer. <\/span><\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.49cm; margin-bottom: 0.49cm;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Desde luego este no es el camino habitual por el que ha transitado la resoluci\u00f3n del problema. Pero, en realidad, tampoco es el camino habitual por el que ha transitado la tradici\u00f3n marxista en general, pues, como ya hemos se\u00f1alado, el di\u00e1logo con la Ilustraci\u00f3n siempre qued\u00f3 supeditado a la acusaci\u00f3n vertida sobre el derecho burgu\u00e9s (y despu\u00e9s, tambi\u00e9n, sobre la ciencia \u201cburguesa\u201d, la moral \u201cburguesa\u201d, la filosof\u00eda \u201cburguesa\u201d, etc.). Hablando con CFL, a menudo lo hemos comentado: ser\u00eda, desde luego, una extra\u00f1a casualidad que nosotros hubi\u00e9ramos acertado a ver claro respecto de un problema en el que han zozobrado mentes muy l\u00facidas, tanto en econom\u00eda como en filosof\u00eda. Ser\u00eda, desde luego, altamente improbable semejante agudeza o penetraci\u00f3n. Ahora bien, esta arrogante pretensi\u00f3n queda notablemente amortiguada si se atiende a algunas circunstancias importantes. <\/span><\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.49cm; margin-bottom: 0.49cm;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">El problema de la transformaci\u00f3n entre valores y precios \u2013o lo que es lo mismo, el problema de la compatibilidad entre el Libro I y el III de <em>El Capital <\/em>o, en definitiva, el problema de la consistencia interna de esta obra- ha torturado a los mejores estudiosos y empantanado centenares de libros de los mejores economistas. Pero, quiz\u00e1s, lo que hay que explicar es, precisamente, el motivo de tanto reiterado naufragio. Tanta zozobra podr\u00eda perfectamente explicarse si la discusi\u00f3n se hubiera planteado en unas circunstancias en las que era imposible atisbar la situaci\u00f3n; no, desde luego, porque faltara inteligencia o los tiempos no estuvieran maduros para ello, sino, porque sencillamente hab\u00eda alg\u00fan armatoste o alg\u00fan trasto viejo taponando la salida. Por decirlo r\u00e1pidamente: el corpus te\u00f3rico del marxismo imped\u00eda entender sin prejuicios, por ejemplo, la obra de Kant. En general, imped\u00eda un di\u00e1logo con el pensamiento de la Ilustraci\u00f3n como el que, sin embargo, han emprendido en Catalu\u00f1a algunos autores ligados a la revista Sin Permiso, como Joan Tafalla, Antoni Dom\u00e8nech o Joaqu\u00edn Miras, o en Francia, Florence Gauthier. <\/span><\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.49cm; margin-bottom: 0.49cm;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">CFL me dec\u00eda que la suerte ha consistido en estar colocado en el sitio adecuado y en el momento adecuado: \u201cal leer el Libro III de El Capital, uno se da cuenta de que est\u00e1 situado en un sitio mejor para entenderlo que incluso aqu\u00e9l en el que estaba colocado Marx para comprenderse a s\u00ed mismo. Hemos tenido un instrumento te\u00f3rico que la tradici\u00f3n marxista no ten\u00eda, porque era imposible en su \u00e9poca. Que tampoco ten\u00edan los economistas, porque es imposible en su \u00e1mbito, y que tampoco ten\u00eda Marx. \u00bfCu\u00e1l? Bueno, hemos tenido <em>una buena interpretaci\u00f3n de Kant a nuestra disposici\u00f3n<\/em>. Lo mismo que de S\u00f3crates, Plat\u00f3n o Galileo. En general, hemos tenido a nuestra disposici\u00f3n una interpretaci\u00f3n de la historia de la filosof\u00eda con la que la tradici\u00f3n marxista nunca pudo contar. En eso ha tenido mucho que ver la obra de Felipe Mart\u00ednez Marzoa o los cursos de Mar\u00eda Jos\u00e9 Callejo. Es posible que algo se deba a la lectura heideggeriana de la historia de la filosof\u00eda. Pero no porque Heidegger sea muy importante aqu\u00ed sino porque lo que esa lectura ten\u00eda de bueno es que era, al menos, <em>una lectura<\/em>. \u00a1Y es que la tradici\u00f3n marxista jam\u00e1s hab\u00eda le\u00eddo bien a Plat\u00f3n, Kant o Husserl, porque ni siquiera hab\u00eda llegado a leerlo mal! En cualquier caso, no hab\u00eda entendido gran cosa. Por otra parte, la tradici\u00f3n marxista, con su desprecio por el pensamiento \u2018burgu\u00e9s\u2019, hab\u00eda tirado a la basura todo el pensamiento de la Ilustraci\u00f3n, que se remontaba a S\u00f3crates o a Plat\u00f3n\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.49cm; margin-bottom: 0.49cm;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Hay que decir tambi\u00e9n que todos nosotros hemos tenido, al mismo tiempo, la suerte de estar colocados ante un hecho hist\u00f3rico que serv\u00eda muy eficazmente \u2013como un vast\u00edsimo laboratorio- para confirmar la validez de esta lectura de Marx. Hemos sido contempor\u00e1neos de una revoluci\u00f3n latinoamericana que, por primera vez, camina hacia el socialismo por v\u00eda democr\u00e1tica (lo que ya hab\u00eda ocurrido varias veces) y que por primera vez no han logrado abortar mediante invasiones, bloqueos o golpes de estado (lo que a\u00fan no hab\u00eda ocurrido nunca). As\u00ed pues, una <em>excepci\u00f3n<\/em>, tan interesante como suelen ser, para la historia de la ciencia, las excepciones. En su libro <em>Comprender Venezuela, pensar la Democracia<\/em>, CFL y LAZ defendieron \u2013y no hablaban en broma- que la revoluci\u00f3n bolivariana era el acontecimiento m\u00e1s interesante de la historia de la Ilustraci\u00f3n desde que Robespierre fue guillotinado en 1793. El libro entusiasm\u00f3 a nuestra inolvidable querida amiga Eva Forest, que lo public\u00f3 en Hiru y luch\u00f3 para que se conociera en Venezuela, hasta que, finalmente, la obra recibi\u00f3 el premio nacional de ensayo \u201cSocialismo de siglo XXI\u201d y una menci\u00f3n honor\u00edfica en el Premio Libertador. <\/span><\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.49cm; margin-bottom: 0.49cm;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Ahora es muy dif\u00edcil hacer pron\u00f3sticos sobre el camino que seguir\u00e1 la revoluci\u00f3n bolivariana en Latinoam\u00e9rica. En todo caso, el golpe de Estado contra el presidente Ch\u00e1vez en abril de 2002 fue, en efecto, una excepci\u00f3n a lo que CFL y LAZ han calificado como la ley de hierro del siglo XX: la instancia pol\u00edtica jam\u00e1s logr\u00f3 enfrentarse con \u00e9xito a la instancia econ\u00f3mica conservando al mismo tiempo el Estado de Derecho. Y ello no fue por un desvar\u00edo revolucionario, sino todo lo contrario: porque -como dijo Kissinger- entre salvar la democracia o salvar la econom\u00eda, se eligi\u00f3 siempre salvar la econom\u00eda (la econom\u00eda de los m\u00e1s poderosos, por supuesto); y se hizo mediante golpes de Estado, torturas, desapariciones y represi\u00f3n, a sangre y fuego. <\/span><\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.49cm; margin-bottom: 0.49cm;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Lo que la revoluci\u00f3n bolivariana en Latinoam\u00e9rica ha estado a punto de demostrar (nadie puede saber si seguir\u00e1 por el mismo camino o si m\u00e1s bien sucumbir\u00e1 al pragmatismo y la socialdemocracia) ha sido que el socialismo no s\u00f3lo puede llegar a ser compatible con la democracia, sino que lo es infinitamente m\u00e1s que el capitalismo. Este es el verdadero motivo por el que todos los medios de comunicaci\u00f3n se volcaron enseguida en una campa\u00f1a de desprestigio contra Ch\u00e1vez y la Venezuela bolivariana. Lo que pod\u00eda hacerse visible ah\u00ed era un ejemplo demasiado peligroso: un socialismo en estado de derecho. <\/span><\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.49cm; margin-bottom: 0.49cm;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">CFL y LAZ han mostrado suficientemente c\u00f3mo, durante todo el siglo XX, se abortaron sangrientamente todos y cada uno de los intentos de hacer compatible el socialismo con la democracia. Cada vez que las izquierdas ganaron las elecciones y pretendieron seguir siendo de izquierdas, un golpe de estado dio al traste con el orden constitucional (Espa\u00f1a, 1936; Guatemala, 1954; Indonesia, 1965; Chile, 1973; Hait\u00ed, 1991; y un largo etc\u00e9tera). Es lo que yo llam\u00e9 \u201cla pedagog\u00eda del mill\u00f3n de muertos\u201d: cada cuarenta a\u00f1os m\u00e1s o menos se mata a casi todo el mundo y luego se deja votar a los supervivientes. Esto es lo que normalmente se conoce como \u201cDemocracia\u201d. <\/span><\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.49cm; margin-bottom: 0.49cm;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">As\u00ed pues, al comunismo no le qued\u00f3 nunca otra v\u00eda que la revoluci\u00f3n armada. Pero no porque fuera incompatible con la democracia o el parlamentarismo, sino porque, por la fuerza de las armas, se impidi\u00f3 cualquier intento de que lo fuera. A este respecto, por supuesto, la revoluci\u00f3n bolivariana es solo a medias una excepci\u00f3n. En primer lugar porque el socialismo le queda muy lejos todav\u00eda, pero, en segundo lugar, porque no es cierto que no haya sido una v\u00eda armada. Lo que ocurre es que, una correlaci\u00f3n de fuerzas absolutamente excepcional en el interior del ej\u00e9rcito, ha permitido sostener armadamente la democracia bolivariana. De lo contrario, Venezuela habr\u00eda sido ya invadida, o sin m\u00e1s, habr\u00eda triunfado el golpe de estado de 2002. Pero en esto, Venezuela no ha marcado la norma, sino m\u00e1s bien la excepci\u00f3n. No se puede tomar el ejemplo bolivariano para enmendar la plana a los movimientos revolucionarios del siglo XX. Otra cosa es que, bajo el paraguas de Venezuela (y por supuesto, de Cuba), haya sido viable una victoria electoral de Correa en Ecuador o de Evo en Bolivia (no as\u00ed, en Honduras). <\/span><\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.49cm; margin-bottom: 0.49cm;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Ahora bien, \u00bfpor qu\u00e9, durante todo el siglo XX, no se permiti\u00f3 <em>ni una sola vez<\/em> la existencia de una democracia en la que hubieran ganado las izquierdas? \u00bfPor qu\u00e9, ahora que ha resultado inevitable aguantar una excepci\u00f3n, la reacci\u00f3n de la prensa y los gobiernos occidentales ha sido tan furibunda y rabiosa? \u00bfPor qu\u00e9 tanto miedo? Por supuesto, porque lo que no se pod\u00eda permitir es que se hiciera visible que el socialismo era compatible con el Estado de Derecho. Pero, tambi\u00e9n, quiz\u00e1s, porque un socialismo en Estado de Derecho, ser\u00eda, por primera vez, un verdadero Estado de Derecho. Es decir, porque retomar\u00eda el proyecto pol\u00edtico de la Ilustraci\u00f3n ah\u00ed donde qued\u00f3 interrumpido con el ajusticiamiento de Robespierre y el golpe de Estado de Thermidor. Y porque, de este modo, podr\u00eda hacerse patente todo aquello de lo que la Humanidad es capaz en Estado de Derecho. <\/span><\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.49cm; margin-bottom: 0.49cm;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Para plantear as\u00ed las cosas hab\u00eda que deshacer no pocos malentendidos sobre el proyecto pol\u00edtico de la Ilustraci\u00f3n y todo aquello que la tradici\u00f3n marxista hab\u00eda insensatamente despreciado como \u201cderecho burgu\u00e9s\u201d, cosa que CFL y LAZ (en colaboraci\u00f3n esta vez con Pedro Fern\u00e1ndez Liria y Miguel Brieva) hicieron fundamentalmente en <em>Educaci\u00f3n para la Ciudadan\u00eda. Democracia, Capitalismo y Estado de Derecho<\/em> (Akal, 2008). Con todo, quedaba por hacer, por supuesto, lo principal: demostrar que esta postura pol\u00edtica pod\u00eda ser considerada marxista, es decir, que era compatible con una lectura posible de Marx. <\/span><\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.49cm; margin-bottom: 0.49cm;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Nuestras tesis \u2013quiero llamarlas nuestras con toda convicci\u00f3n- han sido comprendidas e incomprendidas, como es l\u00f3gico. Por parte de la derecha, como no pod\u00eda dejar de ocurrir, recibidas con esc\u00e1ndalo, con sorna, y a veces con histeria, pues al fin y al cabo se estaba reivindicando desde la extrema izquierda el nervio fundamental de su equipamiento conceptual: los conceptos fundamentales de la tradici\u00f3n liberal. El esc\u00e1ndalo que levant\u00f3 <em>Educaci\u00f3n para la Ciudadan\u00eda<\/em> (Cfr. el pr\u00f3logo a la segunda edici\u00f3n) es, en realidad, una buena prueba de que la burgues\u00eda se sent\u00eda enormemente c\u00f3moda y satisfecha consider\u00e1ndose la leg\u00edtima propietaria del concepto de Ciudadan\u00eda o de Estado de Derecho. Estos conceptos le resultan imprescindibles para construir lo que CFL y LAZ han llamado la \u201cilusi\u00f3n de la ciudadan\u00eda\u201d o el \u201cespejismo trascendental de la mirada pol\u00edtica contempor\u00e1nea\u201d. Exigir que nos sean restituidos es la mejor forma de poner las cartas sobre la mesa y desvelar el totalitarismo econ\u00f3mico que organiza la sociedad capitalista.<\/span><\/p>\n<p style=\"margin-top: 0.49cm; margin-bottom: 0.42cm;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Por parte de la izquierda ha habido ya algunos intentos de discutirlas y desautorizarlas1. Fundamentalmente, se ha negado que sean tesis posibles dentro del marxismo e incluso dentro del materialismo. El presente libro contiene una lectura exhaustiva de <em>El Capital<\/em> de Marx. No hay mejor ocasi\u00f3n para poner a prueba la pertinencia de estas cr\u00edticas. <\/span><\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\"><span style=\"font-size: x-small;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><\/span><\/span><span style=\"font-size: x-small;\"><strong>NOTA<\/strong><\/span><span style=\"font-size: x-small;\"><\/p>\n<p>1. Cfr., por ejemplo, Montserrat Huguet, Galcer\u00e1n \u00abEl sexo de los \u00e1ngeles y el estado de derecho; sobre los libros de Carlos Fern\u00e1ndez Liria y Luis Alegre, Comprender Venezuela , pensar la democracia (Hondarribia, Hiru, 2006) y Educaci\u00f3n para la ciudadan\u00eda. Democracia, capitalismo y estado de derecho (Marid, Akal, 2007)\u201d en Youkali Revista cr\u00edtica de las artes y el pensamiento N\u00ba 5, pp. 143-150 (<\/span><span style=\"color: #0000ff;\"><span style=\"text-decoration: underline;\"><a href=\"http:\/\/www.rebelion.org\/mostrar.php?id=Galcer%E1n&amp;submit=Buscar&amp;inicio=0&amp;tipo=5\" target=\"_blank\"><span style=\"font-size: x-small;\">http:\/\/www.rebelion.org\/mostrar.php?id=Galcer%E1n&amp;submit=Buscar&amp;inicio=0&amp;tipo=5<\/span><\/a><\/span><\/span><span style=\"font-size: x-small;\">). S\u00e1nchez Estop, Juan Domingo, \u201cDe la Ilustraci\u00f3n a la Excepci\u00f3n. Una discusi\u00f3n con las tesis del libro: Comprender Venezuela, pensar la democracia\u201d. Logos. Anales del Seminario de Metaf\u00edsica, Vol. 40, 2007, ISSN: 1575-6866, p\u00e1gs. 345-360. John Brown, \u201cComunismo o polic\u00eda. Reflexiones al hilo de dos art\u00edculos del n\u00famero 100 de VIENTO SUR (Capitalismo y ciudadan\u00eda: la anomal\u00eda de las clases sociales, de Carlos Fern\u00e1ndez Liria y Luis Alegre Zahonero y \u201cDemocracia burguesa\u201d: nota sobre la g\u00e9nesis del ox\u00edmoron y la necedad del regalo, de Antoni Dom\u00e8nech) <\/span><span style=\"color: #0000ff;\"><span style=\"text-decoration: underline;\"><a href=\"http:\/\/www.vientosur.info\/documentos\/El%20comunismo.pdf.\" target=\"_blank\"><span style=\"font-size: x-small;\">http:\/\/www.vientosur.info\/documentos\/El%20comunismo.pdf.<\/span><\/a><\/span><\/span><\/p>\n<p> <span style=\"color: #0000ff;\"><span style=\"font-size: x-small;\"><span style=\"text-decoration: underline;\"><br \/><\/span><\/span><\/span><strong><span style=\"font-size: x-small;\">Fuente: Rebeli\u00f3n<\/span><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Carlos Fern\u00e1ndez Liria y Luis Alegre publican El orden de El Capital. 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