{"id":22868,"date":"2010-06-16T07:57:22","date_gmt":"2010-06-16T05:57:22","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/la-era-del-calor\/"},"modified":"2010-06-16T07:57:22","modified_gmt":"2010-06-16T05:57:22","slug":"la-era-del-calor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/la-era-del-calor\/","title":{"rendered":"La era del calor"},"content":{"rendered":"<p> <\/p>\n<p>Este abril fue el abril m\u00e1s caluroso del que se tenga cuenta, a nivel global, en por lo menos 130 a\u00f1os, seg\u00fan los registros de temperaturas mundiales que lleva <st1:personname productid=\"la NASA\" w:st=\"on\">la  NASA<\/st1:personname> y <st1:personname productid=\"la Administraci\u00f3n Nacional\" w:st=\"on\">la Administraci\u00f3n Nacional<\/st1:personname> Oce\u00e1nica y Atmosf\u00e9rica de Estados Unidos (NOAA, por su sigla en ingl\u00e9s). El \u00faltimo a\u00f1o constituy\u00f3 el per\u00edodo de 12 meses m\u00e1s caluroso desde que se dio inicio a las mediciones.<\/p>\n<p>Eso es lo que demuestran los datos de las estaciones y los barcos meteorol\u00f3gicos. Pero si prefieren los datos satelitales, el panorama es similar. Los datos satelitales dicen que este marzo es el marzo m\u00e1s caluroso de la historia, mientras que abril es el segundo m\u00e1s caluroso; los datos de la superficie son exactamente inversos: marzo fue el segundo mes m\u00e1s caluroso despu\u00e9s de abril.<\/p>\n<p>Por supuesto, m\u00e1s importante a\u00fan desde un punto de vista cient\u00edfico son las tendencias a largo plazo. En los \u00faltimos 30 a\u00f1os \u2013hasta ah\u00ed se remontan las mediciones satelitales-, la tendencia es claramente ascendente y similar en magnitud en todos los grupos de datos disponibles.<\/p>\n<p>Si todav\u00eda tienen dudas de que el planeta se est\u00e1 recalentando, miren c\u00f3mo se reducen los glaciares de monta\u00f1a en todo el mundo, o c\u00f3mo se achica la capa de hielo mar\u00edtimo en el Oc\u00e9ano \u00c1rtico, que en los \u00faltimos veranos se contrajo a poco m\u00e1s de la mitad del tama\u00f1o que ten\u00eda en los a\u00f1os 1970.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 est\u00e1 causando este calentamiento clim\u00e1tico? La f\u00edsica nos dice: si quieren saber por qu\u00e9 el clima se est\u00e1 volviendo m\u00e1s c\u00e1lido, busquen la fuente de calor. (Esa es una consecuencia de la primera ley de termodin\u00e1mica: la energ\u00eda siempre se conserva). Entonces tenemos que analizar el equilibrio de calor de nuestro planeta para entender la raz\u00f3n del calentamiento.<\/p>\n<p>Es algo sorprendentemente simple: s\u00f3lo existe una fuente de calor entrante, que es la radiaci\u00f3n del sol (que es luz ampliamente visible, o lo que los f\u00edsicos llaman radiaci\u00f3n de onda corta). Y hay una sola forma de calor que abandona el planeta y que es el calor radiactivo (que es invisible, o lo que los f\u00edsicos llaman radiaci\u00f3n de onda larga). Ambas son b\u00e1sicamente el mismo fen\u00f3meno f\u00edsico; la diferencia en la longitud de onda s\u00f3lo se produce porque el sol es mucho m\u00e1s caliente que <st1:personname productid=\"la Tierra.\" w:st=\"on\">la Tierra.<\/st1:personname><\/p>\n<p>Ahora bien, \u00bflos cambios en la radiaci\u00f3n solar podr\u00edan explicar el calentamiento del planeta? Las mediciones de la radiaci\u00f3n solar entrante demuestran que no ha aumentado en los \u00faltimos 50 a\u00f1os \u2013de hecho, los registros incluso muestran una peque\u00f1a reducci\u00f3n-. Pero la caracter\u00edstica predominante en los registros es la recurrencia de los ciclos de radiaci\u00f3n solar que duran aproximadamente 11 a\u00f1os (llamados ciclos Schwabe, por el astr\u00f3nomo que los descubri\u00f3 en 1843).<\/p>\n<p>En los \u00faltimos a\u00f1os, hemos estado en el m\u00ednimo m\u00e1s profundo y m\u00e1s duradero de un ciclo Schwabe desde que comenzaron las mediciones satelitales. As\u00ed es la cosa: mientras las temperaturas globales est\u00e1n en un m\u00e1ximo hist\u00f3rico, el sol nunca estuvo tan tenue en d\u00e9cadas. Los cambios en la actividad solar claramente no explican el calentamiento global.<\/p>\n<p>Sin embargo, eso da lugar a otro factor que afecta la radiaci\u00f3n solar entrante: cu\u00e1nto se refleja de vuelta en el espacio a trav\u00e9s del hielo, la nieve, las nubes, las arenas des\u00e9rticas y otras superficies brillantes tipo espejo. De hecho, una parte del calentamiento observado se debe a un menor reflejo, ya que la cubierta de nieve y hielo se ha achicado. Esto permite que el sistema clim\u00e1tico absorba m\u00e1s calor solar, raz\u00f3n por la cual el \u00c1rtico se ha calentado a un ritmo m\u00e1s r\u00e1pido que otras partes del mundo.<\/p>\n<p>Pero la reducci\u00f3n de la cubierta de nieve y hielo en s\u00ed misma es una consecuencia del calentamiento, de modo que un menor reflejo de los rayos solares no es la principal causa del calentamiento. M\u00e1s bien, es una respuesta que amplifica el calentamiento.<\/p>\n<p>Los seres humanos hemos alterado el brillo de <st1:personname productid=\"la Tierra\" w:st=\"on\">la Tierra<\/st1:personname> \u2013visto desde el espacio- de maneras m\u00e1s directas. Pero convertir la selva en tierra de cultivo (que es mucho m\u00e1s brillante que la selva) e incorporar part\u00edculas de smog a la atm\u00f3sfera (que reflejan la luz solar) ha aumentado el reflejo de la radiaci\u00f3n solar, tendiendo as\u00ed a compensar parte del calentamiento global que, de otra manera, se habr\u00eda producido.<\/p>\n<p>De manera que nos queda la segunda parte del presupuesto de calor planetario: el calor radiactivo que emana al espacio. Eso se puede cambiar lanzando a la atm\u00f3sfera gases que atrapen el calor \u2013los llamados gases de tipo invernadero, que absorben la radiaci\u00f3n de onda larga cuando sale y env\u00edan parte de vuelta hacia la superficie.<\/p>\n<p>La importancia de este \u201cefecto invernadero\u201d se conoce en la ciencia desde el siglo XIX, cuando Joseph Fourier acu\u00f1\u00f3 el t\u00e9rmino. Quiz\u00e1 nadie lo haya descripto m\u00e1s sucintamente que el f\u00edsico brit\u00e1nico John Tyndall, que fue el primero en medir el efecto en su laboratorio en 1859 para una serie de gases, entre ellos el CO2. Tyndall escribi\u00f3: \u201cLa atm\u00f3sfera admite el ingreso del calor solar, pero controla su salida; y el resultado es una tendencia a acumular calor en la superficie del planeta\u201d.<\/p>\n<p>Sabemos a partir de mediciones que los gases de tipo invernadero se acumulan en la atm\u00f3sfera de <st1:personname productid=\"la Tierra. Los\" w:st=\"on\">la Tierra. Los<\/st1:personname> niveles de di\u00f3xido de carbono son un tercio superiores hoy que en cualquier momento del \u00faltimo mill\u00f3n de a\u00f1os, debido a nuestras emisiones industriales. Podemos calcular en qu\u00e9 medida esto cambi\u00f3 el equilibrio de calor de <st1:personname productid=\"la Tierra. A\" w:st=\"on\">la Tierra. A<\/st1:personname> saber: s\u00f3lo tanto como para explicar el calentamiento observado. Esta es una de las varias razones por las que pr\u00e1cticamente ning\u00fan cient\u00edfico clim\u00e1tico serio duda de que los gases de tipo invernadero sean la causa del calentamiento global.<\/p>\n<p>De hecho, este calentamiento se predijo antes de que se lo observara. El incremento de los niveles de CO2 se conoce desde 1960. En 1975, el climat\u00f3logo norteamericano Wallace Broecker public\u00f3 un documento en la revista Science, titulado \u201c\u00bfEstamos al borde de un calentamiento global pronunciado?\u201d All\u00ed \u00e9l correctamente predec\u00eda \u201cque la actual tendencia al enfriamiento, en una d\u00e9cada aproximadamente, dar\u00e1 lugar a un pronunciado calentamiento inducido por el di\u00f3xido de carbono\u201d, y que \u201ca principios del pr\u00f3ximo siglo, el CO2 habr\u00e1 llevado la temperatura planetaria mediana m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites experimentados durante los \u00faltimos 1.000 a\u00f1os\u201d. Broecker predijo un calentamiento global general de <st1:metricconverter productid=\"0,8\u00baC\" w:st=\"on\">0,8\u00baC<\/st1:metricconverter> en el siglo XX. Estaba absolutamente en lo cierto.<\/p>\n<p>Muchos se organizan para oponerse a la ciencia del calentamiento global. Pero las leyes de la f\u00edsica no se rinden ante la oposici\u00f3n: en los \u00faltimos 35 a\u00f1os, el calentamiento global efectivamente se desarroll\u00f3 tal como predijo la ciencia. Muy probablemente seguir\u00e1 haci\u00e9ndolo hasta que lo frenemos reduciendo las emisiones de CO2.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Copyright: Project Syndicate, 2010.<\/p>\n<p><a title=\"Project Syndicate, 2010.\" href=\"http:\/\/www.project-syndicate.org\">www.project-syndicate.org<\/a><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>You might also like to read more from Stefan Rahmstorf or return to our home page.<\/p>\n<p> Stefan Rahmstorf is Professor of Physics of the Oceans at Potsdam University and Department Head at the Potsdam Institute for Climate Impact Research. His most recent book is The Climate Crisis. <\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este abril fue el abril m\u00e1s caluroso del que se tenga cuenta, a nivel global, en por lo menos 130 a\u00f1os, seg\u00fan los registros de temperaturas mundiales que lleva la NASA y la Administraci\u00f3n Nacional Oce\u00e1nica y Atmosf\u00e9rica de Estados Unidos (NOAA, por su sigla en ingl\u00e9s). El \u00faltimo a\u00f1o constituy\u00f3 el per\u00edodo de 12 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[79],"tags":[],"class_list":["post-22868","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nabarmena"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.7 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>La era del calor - Nabarralde<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"Pero las leyes de la f\u00edsica no se rinden ante la oposici\u00f3n: en los \u00faltimos 35 a\u00f1os, el calentamiento global efectivamente se desarroll\u00f3 tal como predijo la ciencia.\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/nabarralde.eus\/la-era-del-calor\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"La era del calor - Nabarralde\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Pero las leyes de la f\u00edsica no se rinden ante la oposici\u00f3n: en los \u00faltimos 35 a\u00f1os, el calentamiento global efectivamente se desarroll\u00f3 tal como predijo la ciencia.\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/nabarralde.eus\/la-era-del-calor\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Nabarralde\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/nabarraldefundazioa\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2010-06-16T05:57:22+00:00\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Stefan Rahmstorf\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"6 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/la-era-del-calor\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/la-era-del-calor\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Nabarralde\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\"},\"headline\":\"La era del calor\",\"datePublished\":\"2010-06-16T05:57:22+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/la-era-del-calor\\\/\"},\"wordCount\":1276,\"commentCount\":0,\"articleSection\":[\"Nabarmena\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/la-era-del-calor\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/la-era-del-calor\\\/\",\"name\":\"La era del calor - Nabarralde\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#website\"},\"datePublished\":\"2010-06-16T05:57:22+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\"},\"description\":\"Pero las leyes de la f\u00edsica no se rinden ante la oposici\u00f3n: en los \u00faltimos 35 a\u00f1os, el calentamiento global efectivamente se desarroll\u00f3 tal como predijo la ciencia.\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/la-era-del-calor\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/la-era-del-calor\\\/\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/la-era-del-calor\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"La era del calor\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/\",\"name\":\"Nabarralde\",\"description\":\"Kultur Ekimenak eta Sustapenak\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\",\"name\":\"Nabarralde\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Nabarralde\"},\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/author\\\/nagusia\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"La era del calor - Nabarralde","description":"Pero las leyes de la f\u00edsica no se rinden ante la oposici\u00f3n: en los \u00faltimos 35 a\u00f1os, el calentamiento global efectivamente se desarroll\u00f3 tal como predijo la ciencia.","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/nabarralde.eus\/la-era-del-calor\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"La era del calor - Nabarralde","og_description":"Pero las leyes de la f\u00edsica no se rinden ante la oposici\u00f3n: en los \u00faltimos 35 a\u00f1os, el calentamiento global efectivamente se desarroll\u00f3 tal como predijo la ciencia.","og_url":"https:\/\/nabarralde.eus\/la-era-del-calor\/","og_site_name":"Nabarralde","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/nabarraldefundazioa","article_published_time":"2010-06-16T05:57:22+00:00","author":"Nabarralde","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@Nabarralde","twitter_site":"@Nabarralde","twitter_misc":{"Escrito por":"Stefan Rahmstorf","Tiempo de lectura":"6 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/la-era-del-calor\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/la-era-del-calor\/"},"author":{"name":"Nabarralde","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56"},"headline":"La era del calor","datePublished":"2010-06-16T05:57:22+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/la-era-del-calor\/"},"wordCount":1276,"commentCount":0,"articleSection":["Nabarmena"],"inLanguage":"es"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/la-era-del-calor\/","url":"https:\/\/nabarralde.eus\/la-era-del-calor\/","name":"La era del calor - Nabarralde","isPartOf":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#website"},"datePublished":"2010-06-16T05:57:22+00:00","author":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56"},"description":"Pero las leyes de la f\u00edsica no se rinden ante la oposici\u00f3n: en los \u00faltimos 35 a\u00f1os, el calentamiento global efectivamente se desarroll\u00f3 tal como predijo la ciencia.","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/la-era-del-calor\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/nabarralde.eus\/la-era-del-calor\/"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/la-era-del-calor\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"La era del calor"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#website","url":"https:\/\/nabarralde.eus\/","name":"Nabarralde","description":"Kultur Ekimenak eta Sustapenak","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/nabarralde.eus\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56","name":"Nabarralde","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","caption":"Nabarralde"},"url":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/author\/nagusia\/"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22868","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=22868"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22868\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22868"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=22868"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=22868"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}