{"id":22751,"date":"2010-05-31T07:55:19","date_gmt":"2010-05-31T05:55:19","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/hemeroteca-crisis-2\/"},"modified":"2010-05-31T07:55:19","modified_gmt":"2010-05-31T05:55:19","slug":"hemeroteca-crisis-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/hemeroteca-crisis-2\/","title":{"rendered":"Hemeroteca: Crisis"},"content":{"rendered":"<p> <\/p>\n<h1>\u00bfSe puede salvar al euro?<\/h1>\n<p><strong>Joseph E. Stiglitz<\/strong><\/p>\n<p><em>Project Syndicate<\/em><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La crisis financiera griega puso en riesgo la supervivencia misma del euro. En el momento de la creaci\u00f3n del euro, a muchos los preocupaba su viabilidad a largo plazo. Cuando todo sali\u00f3 bien, esas preocupaciones pasaron al olvido. Pero el interrogante sobre c\u00f3mo se aplicar\u00edan los ajustes si parte de la eurozona resultara afectada por un fuerte shock adverso perdur\u00f3. Corregir el tipo de cambio y delegar la pol\u00edtica monetaria al Banco Central Europeo elimin\u00f3 dos recursos primordiales a trav\u00e9s de los cuales los gobiernos nacionales estimulan sus econom\u00edas para evitar la recesi\u00f3n. \u00bfQu\u00e9 pod\u00eda reemplazarlos?<\/p>\n<p>El premio Nobel Robert Mundell estableci\u00f3 las condiciones seg\u00fan las cuales una moneda \u00fanica pod\u00eda funcionar. Europa no cumpli\u00f3 con esas condiciones en su momento; y sigue sin hacerlo. La eliminaci\u00f3n de barreras legales para el movimiento de trabajadores cre\u00f3 un mercado laboral \u00fanico, pero las diferencias ling\u00fc\u00edsticas y culturales hacen que la movilidad laboral al estilo norteamericano resulte inalcanzable.<\/p>\n<p>Es m\u00e1s, Europa no tiene manera de ayudar a aquellos pa\u00edses que enfrentan problemas serios. Consideremos el caso de Espa\u00f1a, que tiene una tasa de desempleo del 20% -y m\u00e1s del 40% entre la gente joven-. El pa\u00eds ten\u00eda un excedente fiscal antes de la crisis; despu\u00e9s de la crisis, su d\u00e9ficit aument\u00f3 a m\u00e1s del 11% del PBI. Pero, seg\u00fan las reglas de <st1:personname productid=\"la Uni\u00f3n Europea\" w:st=\"on\">la Uni\u00f3n Europea<\/st1:personname>, Espa\u00f1a ahora debe recortar su gasto, lo cual, probablemente, exacerbe el desempleo. Conforme su econom\u00eda se ralentiza, la mejora de su posici\u00f3n fiscal puede ser m\u00ednima.<\/p>\n<p>Algunos esperaban que la tragedia griega convenciera a los estrategas pol\u00edticos de que el euro no puede andar bien sin una mayor cooperaci\u00f3n (asistencia fiscal incluida). Pero Alemania (y su Corte Constitucional), en parte a ra\u00edz de la opini\u00f3n popular, se ha opuesto a darle a Grecia la ayuda que necesita.<\/p>\n<p>Para muchos, tanto dentro como fuera de Grecia, era una situaci\u00f3n peculiar: se hab\u00edan invertido miles de millones en salvar a los grandes bancos, pero evidentemente salvar a un pa\u00eds de once millones de personas era un tab\u00fa. Ni siquiera resultaba claro que la ayuda que Grecia necesitaba debiera ser catalogada como un rescate: si bien resultaba poco probable que los fondos otorgados a instituciones financieras como AIG fueran recuperados, un pr\u00e9stamo a Grecia a una tasa de inter\u00e9s razonable probablemente ser\u00eda saldado.<\/p>\n<p>Una serie de ofertas a medias y de vagas promesas, destinadas a calmar al mercado, resultaron un fracaso. De la misma manera que Estados Unidos hab\u00eda improvisado a toda prisa una asistencia para M\u00e9xico 15 a\u00f1os antes combinando ayuda del Fondo Monetario Internacional y el G-7, <st1:personname productid=\"la UE\" w:st=\"on\">la UE<\/st1:personname> dise\u00f1\u00f3 un programa de asistencia junto con el FMI. El interrogante era: \u00bfqu\u00e9 condiciones se le impondr\u00edan a Grecia? \u00bfCu\u00e1n grande ser\u00eda el impacto adverso?<\/p>\n<p>Para los pa\u00edses m\u00e1s peque\u00f1os de <st1:personname productid=\"la UE\" w:st=\"on\">la UE<\/st1:personname>, la lecci\u00f3n es clara: si no reducen sus d\u00e9ficits presupuestarios, existe un riesgo elevado de un ataque especulativo, con pocas esperanzas de una ayuda adecuada por parte de sus vecinos, al menos no sin limitaciones presupuestarias pro-c\u00edclicas que resultar\u00e1n dolorosas y contraproducentes. A medida que los pa\u00edses europeos adopten estas medidas, sus econom\u00edas probablemente se debiliten \u2013con consecuencias desdichadas para la recuperaci\u00f3n global.<\/p>\n<p>Puede resultar \u00fatil analizar los problemas del euro desde una perspectiva global. Estados Unidos se ha quejado de los super\u00e1vits (comerciales) de cuenta corriente de China; pero, como porcentaje del PBI, el super\u00e1vit de Alemania es a\u00fan mayor. Supongamos que el euro se cre\u00f3 para que el comercio en la eurozona en su totalidad fuera, en t\u00e9rminos generales, equilibrado. En ese caso, el super\u00e1vit de Alemania implica que el resto de Europa est\u00e1 en d\u00e9ficit. Y el hecho de que estos pa\u00edses importen m\u00e1s de lo que exportan contribuye a sus econom\u00edas d\u00e9biles.<\/p>\n<p>Estados Unidos se ha quejado de la negativa por parte de China de permitir que se aprecie su tipo de cambio en relaci\u00f3n al d\u00f3lar. Pero el sistema del euro implica que el tipo de cambio de Alemania no puede aumentar en relaci\u00f3n a los otros miembros de la eurozona. Si el tipo de cambio aumentara, a Alemania le costar\u00eda m\u00e1s exportar, y su modelo econ\u00f3mico actual, basado en exportaciones fuertes, enfrentar\u00eda un desaf\u00edo. Al mismo tiempo el resto de Europa exportar\u00eda m\u00e1s, el PBI aumentar\u00eda y el desempleo se reducir\u00eda.<\/p>\n<p>Alemania (al igual que China) ve sus ahorros elevados y sus proezas exportadoras como virtudes, no vicios. Pero John Maynard Keynes dec\u00eda que los super\u00e1vits conducen a una d\u00e9bil demanda agregada global \u2013los pa\u00edses que tienen super\u00e1vits ejercen una \u201cexternalidad negativa\u201d en sus socios comerciales-. De hecho, Keynes cre\u00eda que eran los pa\u00edses con super\u00e1vits, mucho m\u00e1s que los pa\u00edses con d\u00e9ficits, los que planteaban una amenaza a la prosperidad global; incluso lleg\u00f3 a recomendar un impuesto a los pa\u00edses con super\u00e1vits.<\/p>\n<p>Las consecuencias sociales y econ\u00f3micas de los acuerdos actuales deber\u00edan ser inaceptables. No deber\u00eda obligarse a los pa\u00edses cuyos d\u00e9ficits han aumentado como resultado de la recesi\u00f3n global a caer en una espiral mortal \u2013como sucedi\u00f3 con Argentina hace una d\u00e9cada<\/p>\n<p>Una soluci\u00f3n que se propone es que esos pa\u00edses perge\u00f1en el equivalente de una devaluaci\u00f3n \u2013una disminuci\u00f3n uniforme de los salarios-. En mi opini\u00f3n, esto es inalcanzable, y sus consecuencias distributivas son inaceptables. Las tensiones sociales ser\u00edan enormes. Es una fantas\u00eda.<\/p>\n<p>Existe una segunda soluci\u00f3n: la salida de Alemania de la eurozona o la divisi\u00f3n de la eurozona en dos subregiones. El euro fue un experimento interesante, pero, como el casi olvidado mecanismo de tipo de cambio (MTC) que lo antecedi\u00f3 y se desintegr\u00f3 cuando los especuladores atacaron la libra brit\u00e1nica en 1992, carece del respaldo institucional necesario para que funcione.<\/p>\n<p>Existe una tercera soluci\u00f3n \u2013y tal vez Europa llegue a darse cuenta de eso- que es la m\u00e1s promisoria de todas: implementar las reformas institucionales, incluyendo el marco fiscal necesario, que deber\u00edan haberse implementado cuando se cre\u00f3 el euro.<\/p>\n<p>No es demasiado tarde para que Europa implemente estas reformas y, as\u00ed, estar a la altura de los ideales, basados en la solidaridad, que subyacen la creaci\u00f3n del euro. Pero si Europa no puede hacerlo, entonces quiz\u00e1 sea mejor admitir el fracaso y pasar a otra cosa en lugar de pagar un precio elevado en materia de desempleo y sufrimiento humano en nombre de un modelo econ\u00f3mico fallido.<\/p>\n<p>Joseph E. Stiglitz is University Professor at Columbia University and a Nobel laureate in Economics. His latest book, Freefall: Free Markets and the Sinking of the Global Economy, is now available in French, German, Japanese, and Spanish.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Copyright: Project Syndicate, 2010.<\/p>\n<p>www.project-syndicate.org<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<h1>Regreso al abismo<\/h1>\n<p><strong>Nouriel Roubini<\/strong><\/p>\n<p><em>Project Syndicate<\/em><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Una interpretaci\u00f3n de las crisis financieras es la de que son, en palabras de Nasim Taleb, acontecimientos del estilo de un \u201ccisne negro\u201d (es decir, fuera de lo habitual): sucesos no planificados ni previsibles que cambian el curso de <st1:personname productid=\"la Historia. Pero\" w:st=\"on\">la Historia. Pero<\/st1:personname>, en ni nuevo libro sobre las crisis financieras, Crisis Economics (\u201cLa econom\u00eda de las crisis\u201d), que versa no s\u00f3lo sobre la crisis reciente, sino tambi\u00e9n sobre docenas de otras a lo largo de <st1:personname productid=\"la Historia\" w:st=\"on\">la  Historia<\/st1:personname> y tanto en econom\u00edas avanzadas como en las de mercados en ascenso, muestro que las crisis financieras son, en cambio, acontecimientos del estilo de los \u201ccisnes blancos, es decir, previsibles. Lo que est\u00e1 sucediendo ahora \u2013la segunda fase de la crisis financiera mundial\u2013 no era menos previsible.<\/p>\n<p>Las crisis son el resultado inevitable de una acumulaci\u00f3n de riesgos y vulnerabilidades macroecon\u00f3micos, financieros y de pol\u00edticas: burbujas de activos financieros, asunci\u00f3n de riesgo excesivo y apalancamiento, auges crediticios, relajaci\u00f3n monetaria, falta de supervisi\u00f3n y regulaci\u00f3n apropiadas del sistema financiero, codicia e inversiones arriesgadas por parte de los bancos y otras entidades financieras.<\/p>\n<p><st1:personname productid=\"la Historia\" w:st=\"on\">La Historia<\/st1:personname> indica tambi\u00e9n que las crisis financieras suelen modificarse con el tiempo. Las crisis como las que hemos padecido recientemente se debieron inicialmente a una deuda y un apalancamiento excesivos entre los agentes del sector privado \u2013familias, bancos y entidades financieras, empresas\u2013, lo que con el tiempo propici\u00f3 un reapalancamiento del sector p\u00fablico cuando el est\u00edmulo fiscal y la socializaci\u00f3n de las p\u00e9rdidas privadas \u2013programas de rescate\u2013 causaron un peligroso aumento de los d\u00e9ficits presupuestarios y del volumen de la deuda p\u00fablica.<\/p>\n<p>Si bien semejantes est\u00edmulos f\u00edscales y rescates pueden haber sido necesarios para impedir que la gran recesi\u00f3n se convirtiera en una nueva Gran Depresi\u00f3n, la acumulaci\u00f3n de deuda p\u00fablica, junto con la privada, entra\u00f1a un gran costo. Con el tiempo hay que reducir esos grandes d\u00e9ficits y deudas mediante mayores impuestos y menos gasto y esa austeridad \u2013necesaria para evitar una crisis financiera\u2013 suele aminorar el ritmo de la recuperaci\u00f3n econ\u00f3mica a corto plazo. Si no se abordan los desequilibrios fiscales mediante reducciones del gasto y aumentos de los ingresos, s\u00f3lo quedan dos opciones: la inflaci\u00f3n para los pa\u00edses que se endeudan en su propia moneda y pueden monetizar sus d\u00e9ficits o la quiebra para los pa\u00edses que se endeudan en una divisa extranjera o no pueden imprimir su propia moneda.<\/p>\n<p>As\u00ed, los acontecimientos recientes habidos en Grecia, Portugal, Irlanda, Italia y Espa\u00f1a son simplemente la segunda fase de la reciente crisis financiera mundial. La socializaci\u00f3n de las p\u00e9rdidas privadas y la laxitud fiscal encaminada a estimular las econom\u00edas en recesi\u00f3n han propiciado una peligrosa acumulaci\u00f3n de d\u00e9ficits presupuestarios y deuda p\u00fablicos. As\u00ed, pues, la reciente crisis financiera mundial no ha acabado; al contrario, ha alcanzado una fase nueva y m\u00e1s peligrosa.<\/p>\n<p>De hecho, una definici\u00f3n pr\u00e1ctica de una crisis financiera es la de un episodio que obliga a las autoridades a pasar un largo fin de semana intentando desesperadamente anunciar un nuevo plan de rescate para evitar el p\u00e1nico nacional y mundial antes de que los mercados abran el lunes. En los \u00faltimos a\u00f1os, esas sesiones de fines de semana y sin dormir estuvieron dedicadas a los rescates necesarios de empresas privadas: Bear Stearns, Fannie Mae y Freddie Mac, Lehman Brothers, AIG, rescates bancarios, etc\u00e9tera.<\/p>\n<p>Y, naturalmente, esos dramas de fin de semana no han acabado, pues las autoridades de <st1:personname productid=\"la UE\" w:st=\"on\">la UE<\/st1:personname> y de la zona del euro pasaron un fin de semana preparando desesperadamente un plan de rescate no s\u00f3lo para Grecia, sino tambi\u00e9n para otros miembros d\u00e9biles de la zona del euro. La progresi\u00f3n est\u00e1 clara: primero vino el rescate de empresas privadas y ahora llega el rescate de los rescatadores, es decir, los gobiernos.<\/p>\n<p>La escala de dichos rescates est\u00e1 aumentando enormemente. Durante la crisis financiera asi\u00e1tica del per\u00edodo 1997-1998, Corea del Sur, econom\u00eda de mercado en ascenso relativamente grande, recibi\u00f3 un plan de rescate del FMI que entonces se consider\u00f3 muy grande: 10.000 mil millones de d\u00f3lares. Pero, despu\u00e9s de los rescates de Bear Sterns (40.000 millones de d\u00f3lares), Fannie Mae y Freddie Mac (200.000 millones de d\u00f3lares), AIG (hasta 250.000 millones de d\u00f3lares), el Programa de Rescate de Activos T\u00f3xicos (700.000 millones de d\u00f3lares), ahora tenemos la madre de todos los rescates: el bill\u00f3n de d\u00f3lares de rescate de los miembros de la zona del euro con problemas por parte de <st1:personname productid=\"la Uni\u00f3n Europea\" w:st=\"on\">la Uni\u00f3n  Europea<\/st1:personname> y el Fondo Monetario Internacional. Mil millones de d\u00f3lares sol\u00edan ser mucho dinero; ahora un bill\u00f3n de d\u00f3lares es la \u201cnueva normalidad\u201d o \u2013parafraseando la novela y la pel\u00edcula El diablo viste dePrada\u2013, \u00a1un bill\u00f3n es los nuevos diez mil millones!<\/p>\n<p>Los gobiernos que rescataron nuestras empresas privadas necesitan ahora rescates, a su vez, pero, \u00bfqu\u00e9 ocurrir\u00e1 cuando se acabe la buena disposici\u00f3n pol\u00edtica de Alemania y otros acreedores disciplinados \u2013muchos de ellos correspondientes ahora a mercados en ascenso\u2013 a financiar semejantes rescates? \u00bfQui\u00e9n rescatar\u00e1 entonces a los gobiernos que han rescatado a bancos y entidades financieras privados? Los mecanismos de nuestra deuda mundial se parecen cada vez m\u00e1s a un plan Ponzi.<\/p>\n<p>Si bien se conoce perfectamente la medicina adecuada para evitar cat\u00e1strofes fiscales, el obst\u00e1culo principal para la consolidaci\u00f3n y la disciplina fiscales es el de que los gobiernos d\u00e9biles de todo el mundo carecen de capacidad y voluntad pol\u00edticas para aplicar la austeridad. El estancamiento pol\u00edtico que hay en Washington y en el Congreso de los Estados Unidos demuestra la falta del esp\u00edritu bipartidario necesario para abordar las cuestiones fiscales de los Estados Unidos. En el Reino Unido, un Parlamento sin mayor\u00eda ha tenido como consecuencia un gobierno de coalici\u00f3n que tendr\u00e1 una gran dificultad para aplicar la disciplina fiscal.<\/p>\n<p>En Alemania, la canciller Angela Merkel ha perdido unas elecciones estatales decisivas despu\u00e9s del rescate de Grecia y el Jap\u00f3n tiene un gobierno d\u00e9bil e ineficaz que parece negarse a reconocer la magnitud del problema que afronta. En la propia Grecia, hay disturbios en las calles y huelgas en las f\u00e1bricas; en el resto de los PIIGS (Portugal, Irlanda, Italia y Espa\u00f1a), la disciplina fiscal ser\u00e1 pol\u00edtica y socialmente dolorosa. As\u00ed, pues, los obst\u00e1culos pol\u00edticos pueden impedir la aplicaci\u00f3n de la austeridad fiscal y de las reformas estructurales.<\/p>\n<p>A consecuencia de ello, es probable que \u201dla econom\u00eda de crisis\u201d nos acompa\u00f1e durante mucho tiempo. De hecho, la reciente crisis financiera no ha acabado y \u2013lo que es peor\u2013 la medicina usada para tratarla puede haber sido en parte t\u00f3xica. Parece haber debilitado a\u00fan m\u00e1s al paciente y haberlo vuelto m\u00e1s adicto a drogas peligrosas, adem\u00e1s de menos resistentes a nuevas cepas del virus, que en\u00a0 algunos casos pueden resultar fatales.<\/p>\n<p>Nouriel Roubini is Professor of Economics at the Stern School of Business, New York University and Chairman of Roubini Global Economics (www.roubini.com), a global macroeconomic consultancy.<\/p>\n<p>Copyright: Project Syndicate, 2010.<\/p>\n<p>www.project-syndicate.org<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<h1>Cr\u00f3nica de una crisis monetaria anunciada<\/h1>\n<p><strong>Martin Feldstein<\/strong><\/p>\n<p><em>Project Sind\u00edcate<\/em><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La crisis en Grecia y los problemas de deuda de Espa\u00f1a y Portugal han expuesto las fallas inherentes del euro. Ni todas las garant\u00edas financieras \u2013ni mucho menos la ret\u00f3rica tranquilizadora- de <st1:personname productid=\"la Uni\u00f3n Europea\" w:st=\"on\">la Uni\u00f3n Europea<\/st1:personname> las pueden ocultar. Despu\u00e9s de once a\u00f1os de haber avanzado sin contratiempos desde la creaci\u00f3n del euro, los problemas fundamentales del arreglo han quedado claramente de manifiesto.<\/p>\n<p>El intento de crear una moneda com\u00fan para 16 pa\u00edses independientes y muy diferentes estaba destinado a fracasar. La adopci\u00f3n de una moneda com\u00fan signific\u00f3 que los pa\u00edses miembros individuales perdieron la posibilidad de controlar la pol\u00edtica monetaria y las tasas de inter\u00e9s para reaccionar a las condiciones econ\u00f3micas nacionales. Tambi\u00e9n signific\u00f3 que el tipo de cambio de cada pa\u00eds ya no pod\u00eda responder a los efectos acumulativos de las diferencias en productividad y los patrones globales de demanda.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, la moneda com\u00fan debilita las se\u00f1ales del mercado que normalmente advertir\u00edan a un pa\u00eds sobre el aumento excesivo de su d\u00e9ficit fiscal. Y cuando un pa\u00eds con un d\u00e9ficit fiscal excesivo necesita subir los impuestos y recortar el gasto p\u00fablico, como Grecia claramente hace ahora, la consiguiente contradicci\u00f3n entre el PIB y el empleo no puede reducirse con una devaluaci\u00f3n que incrementa las exportaciones y reduce las importaciones.<\/p>\n<p>Entonces, \u00bfpor qu\u00e9 los Estados Unidos son capaces de operar con una moneda com\u00fan, a pesar de las principales diferencias entre sus 50 Estados? Hay tres condiciones econ\u00f3micas fundamentales \u2013ninguna de las tres existe en Europa- que permiten que los 50 Estados diversos operen con una moneda com\u00fan: la movilidad laboral, la flexibilidad de los salarios y una autoridad central fiscal.<\/p>\n<p>Cuando dejaron de operar las industrias textil y del calzado de los Estados nororientales de los Estados Unidos, los trabajadores se fueron hacia el occidente del pa\u00eds, en donde estaban creciendo nuevas industrias. Los trabajadores desempleados de Grecia, Portugal y Espa\u00f1a no se mueven a regiones de crecimiento m\u00e1s r\u00e1pido de Europa por las diferencias de idioma, historia, religi\u00f3n, sindicatos, etc. Adem\u00e1s, la flexibilidad de los salarios signific\u00f3 que el crecimiento sustancialmente m\u00e1s lento de los sueldos en los estados que perdieron industrias contribuy\u00f3 a atraer y retener a otras industrias. Adem\u00e1s, el sistema fiscal de los Estados Unidos recauda alrededor de dos terceras partes de todos los impuestos a nivel nacional, lo que implica una transferencia fiscal neta autom\u00e1tica y sustancial a los Estados con ingresos temporalmente a la baja.<\/p>\n<p>El Banco Central Europeo tiene que establecer una pol\u00edtica monetaria para toda la zona euro, incluso si esa pol\u00edtica es muy inadecuada para algunos pa\u00edses miembros. Cuando la demanda estaba muy baja en Alemania y Francia a principios de la d\u00e9cada pasada, el BCE redujo las tasas de inter\u00e9s dr\u00e1sticamente. Eso ayud\u00f3 a Alemania y Francia, pero tambi\u00e9n cre\u00f3 burbujas inmobiliarias en Espa\u00f1a e Irlanda. El colapso reciente de esas burbujas provoc\u00f3 un fuerte descenso de la actividad econ\u00f3mica, as\u00ed como un incremento sustancial del desempleo en ambos pa\u00edses.<\/p>\n<p>La introducci\u00f3n del euro que implicaba una tasa de inflaci\u00f3n baja com\u00fan, provoc\u00f3 fuertes ca\u00eddas en las tasas de inter\u00e9s de Grecia y de varios pa\u00edses que anteriormente hab\u00edan tenido tasas de inter\u00e9s altas. Estos pa\u00edses cayeron ante la consiguiente tentaci\u00f3n de incrementar el endeudamiento p\u00fablico, lo que elev\u00f3 el coeficiente deuda p\u00fablica-PIB a m\u00e1s del 100% en Grecia e Italia.<\/p>\n<p>Hasta hace recientemente, en los mercados de bonos se trat\u00f3 pr\u00e1cticamente igual a todas las deudas soberanas de euros, evitando aumentar las tasas de inter\u00e9s en pa\u00edses muy endeudados hasta que fue evidente la posibilidad de un impago. La necesidad de un ajuste fiscal masivo sin una devaluaci\u00f3n de la moneda para compensar conducir\u00e1 ahora a Grecia y tal vez a otros pa\u00edses al impago de su deuda p\u00fablica, probablemente a trav\u00e9s de alg\u00fan tipo de reestructuraci\u00f3n de deuda respaldada por el FMI.<\/p>\n<p>El euro se promovi\u00f3 entre los pa\u00edses miembros como necesario para el libre comercio bajo el lema \u201cUn mercado, una moneda.\u201d En realidad, por supuesto, para prosperar el comercio no necesita una moneda com\u00fan o un tipo de cambio fijo. Los Estados Unidos tienen una facturaci\u00f3n comercial anual de m\u00e1s de 2 billones de d\u00f3lares, a pesar de su tipo de cambio flexible que ha tenido fuertes altas y bajas en d\u00e9cadas recientes. El Tratado de Libre Comercio de Am\u00e9rica del Norte aument\u00f3 el comercio entre Canad\u00e1, M\u00e9xico y los Estados Unidos, todos con tipos de cambio independientes y variables. Jap\u00f3n. Corea del Sur y otros de los principales pa\u00edses comerciantes de Asia tienen tipos de cambio muy flexibles. Adem\u00e1s, obviamente, solamente 16 de los 27 pa\u00edses del \u00e1rea de libre comercio de <st1:personname productid=\"la UE\" w:st=\"on\">la  UE<\/st1:personname> usan el euro.<\/p>\n<p>A pesar de sus dificultades, es muy probable que el euro sobreviva su crisis actual. No obstante, no todos los miembros actuales de la zona euro podr\u00edan estar ah\u00ed dentro de un a\u00f1o. En retrospectiva, es claro que se permiti\u00f3 que algunos pa\u00edses se adhirieran prematuramente, cuando todav\u00eda ten\u00edan d\u00e9ficits presupuestales masivos y altos coeficientes deuda-PIB. Adem\u00e1s, la composici\u00f3n industrial de algunos pa\u00edses y las bajas tasas de crecimiento de la productividad de algunos pa\u00edses significan que un tipo de cambio fijo los condenar\u00eda a tener d\u00e9ficits comerciales cada vez m\u00e1s grandes.<\/p>\n<p>Por lo dem\u00e1s, se puede adoptar un mecanismo de supervisi\u00f3n reforzada y control para limitar d\u00e9ficits fiscales futuros. Sin embargo, incluso con un grupo m\u00e1s peque\u00f1o de pa\u00edses miembros y algunos cambios en los procedimientos de presupuesto, los problemas fundamentales que resultan de obligar a pa\u00edses diversos a vivir con una pol\u00edtica monetaria y un tipo de cambio \u00fanicos seguir\u00e1n existiendo.<\/p>\n<p>Martin Feldstein, a professor of economics at Harvard, was Chairman of President Ronald Reagan\u2019s Council of Economic Advisors and President of the National Bureau for Economic Research.<\/p>\n<p>Copyright: Project Syndicate, 2010.<\/p>\n<p>www.project-syndicate.org<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><a title=\"EL PAIS\" href=\"http:\/\/www.elpais.com\">EL PAIS<\/a><\/p>\n<h1>\u00bfSe avecina una d\u00e9cada perdida?<\/h1>\n<p><strong>PAUL KRUGMAN<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>A pesar del coro de voces que afirman lo contrario, no somos Grecia. Sin embargo, nos parecemos cada vez m\u00e1s a Jap\u00f3n. Durante los \u00faltimos meses, muchos de los comentarios que se han hecho sobre la econom\u00eda -algunos de los cuales se hac\u00edan pasar por informaci\u00f3n objetiva- giraban en torno a un tema: los responsables pol\u00edticos est\u00e1n haciendo demasiado. Los Gobiernos tienen que dejar de gastar, se nos dice. Grecia se esgrime como un cuento con moraleja, y cada peque\u00f1a subida del tipo de inter\u00e9s de los bonos del Gobierno estadounidense se considera un indicio de que los mercados se est\u00e1n volviendo contra EE UU por sus d\u00e9ficits. Mientras tanto, hay continuas advertencias de que la inflaci\u00f3n est\u00e1 a la vuelta de la esquina y de que <st1:personname productid=\"la Reserva Federal\" w:st=\"on\">la Reserva Federal<\/st1:personname> tiene que abandonar sus esfuerzos por apoyar la econom\u00eda y poner en marcha su estrategia de salida, restringiendo el cr\u00e9dito mediante la venta de activos y subiendo los tipos de inter\u00e9s.<\/p>\n<p>La deflaci\u00f3n perpet\u00faa la recesi\u00f3n porque anima a la gente a acumular dinero en vez de gastarlo<\/p>\n<p>\u00bfY qu\u00e9 hay del desempleo casi r\u00e9cord, con un paro a largo plazo que es el peor que ha habido desde los a\u00f1os treinta? \u00bfQu\u00e9 hay del hecho de que los aumentos del empleo de los \u00faltimos meses, que, aunque se agradecen, hasta ahora han reportado menos de 500.000 de los m\u00e1s de ocho millones de puestos de trabajo perdidos tras la crisis financiera? Bah, preocuparse por los parados es muy de 2009.<\/p>\n<p>Pero la verdad es que los responsables pol\u00edticos no est\u00e1n haciendo demasiado; est\u00e1n haciendo demasiado poco. Los datos recientes no indican que EE UU vaya camino de un hundimiento de la confianza de los inversores similar al de Grecia. Lo que s\u00ed dan a entender, en cambio, es que tal vez nos dirijamos hacia una d\u00e9cada perdida como la de Jap\u00f3n, atrapado en un prolongado periodo de paro elevado y bajo crecimiento.<\/p>\n<p>Hablemos primero de esos tipos de inter\u00e9s. En varias ocasiones a lo largo del pasado a\u00f1o, tras unas subidas moderadas de los tipos, se nos ha dicho que ya estaban aqu\u00ed los guardianes de las obligaciones, que m\u00e1s le val\u00eda a EE UU recortar dr\u00e1sticamente su d\u00e9ficit o, si no, que se preparara. En cada ocasi\u00f3n, los tipos volvieron a bajar al poco tiempo. Recientemente, en marzo, se arm\u00f3 un jaleo por el tipo de inter\u00e9s de los bonos estadounidenses a 10 a\u00f1os, que hab\u00eda subido desde el 3,6% hasta casi el 4%. The Wall Street Journal titulaba: \u00abEl miedo a la deuda hace subir los tipos\u00bb, aunque realmente no hab\u00eda ninguna prueba de que el miedo a la deuda fuese el responsable.<\/p>\n<p>Desde entonces, sin embargo, los tipos han desandado, y con creces, esa subida. El jueves, el tipo de las obligaciones a 10 a\u00f1os estaba por debajo del 3,3%. Ojal\u00e1 pudiera decir que la ca\u00edda de los tipos de inter\u00e9s refleja un aumento del optimismo respecto a las finanzas federales de EE UU. Sin embargo, lo que realmente refleja es un aumento del pesimismo respecto a las perspectivas de una recuperaci\u00f3n econ\u00f3mica, pesimismo que ha hecho que los inversores huyan de cualquier cosa que parezca arriesgada -de ah\u00ed el hundimiento del mercado de valores- para refugiarse en la aparente seguridad de la deuda del Gobierno estadounidense.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 hay detr\u00e1s de este nuevo pesimismo? En parte es un reflejo de los problemas en Europa, que tienen menos que ver con la deuda gubernamental de lo que han o\u00eddo; el verdadero problema es que, al crear el euro, los dirigentes europeos impusieron una moneda \u00fanica a econom\u00edas que no estaban preparadas para una medida as\u00ed. Pero tambi\u00e9n hay se\u00f1ales de advertencia en EE UU; la \u00faltima, el informe del mi\u00e9rcoles sobre los precios de consumo, que mostraban una indicaci\u00f3n clave de una ca\u00edda de la inflaci\u00f3n por debajo del 1%, su valor m\u00e1s bajo en los \u00faltimos 44 a\u00f1os.<\/p>\n<p>La verdad es que no tiene nada de sorprendente: es de esperar que la inflaci\u00f3n caiga ante el paro masivo y el exceso de capacidad. Pero de todas formas son noticias realmente malas. La inflaci\u00f3n baja, o, todav\u00eda peor, la deflaci\u00f3n, tiende a perpetuar la recesi\u00f3n econ\u00f3mica porque anima a la gente a acumular dinero en vez de gastarlo, lo que hace que la econom\u00eda siga deprimida, lo cual conduce a m\u00e1s deflaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Ese c\u00edrculo vicioso no es hipot\u00e9tico; que se lo pregunten a los japoneses, que cayeron en la trampa deflacionista en los a\u00f1os noventa y, a pesar de los episodios ocasionales de crecimiento, siguen sin poder salir de ella. Y podr\u00eda pasar en EE UU.<\/p>\n<p>As\u00ed que lo que realmente deber\u00edamos preguntarnos en estos momentos no es si estamos a punto de convertirnos en Grecia. Lo que deber\u00edamos preguntarnos, en cambio, es qu\u00e9 estamos haciendo para evitar convertirnos en Jap\u00f3n. Y la respuesta es: nada.<\/p>\n<p>No es que nadie entienda el riesgo. Tengo sospechas fundadas de que algunos funcionarios de <st1:personname productid=\"la Reserva Federal\" w:st=\"on\">la Reserva Federal<\/st1:personname> ven los paralelismos con Jap\u00f3n muy claramente y desear\u00edan hacer m\u00e1s para apoyar la econom\u00eda. Pero, en la pr\u00e1ctica, es todo lo que pueden hacer para refrenar los impulsos restrictivos de sus compa\u00f1eros, que (al igual que los gobernadores de los bancos centrales de los a\u00f1os treinta) siguen teniendo pavor a la inflaci\u00f3n a pesar de la ausencia de cualquier indicio de que los precios est\u00e9n aumentando. Tambi\u00e9n sospecho que a los economistas de <st1:personname productid=\"la Administraci\u00f3n\" w:st=\"on\">la Administraci\u00f3n<\/st1:personname> de Obama les gustar\u00eda much\u00edsimo ver otro plan de est\u00edmulo. Pero saben que un plan as\u00ed no tendr\u00eda ninguna posibilidad de ser aprobado por un Congreso aterrorizado por los halcones del d\u00e9ficit.<\/p>\n<p>En resumen, el miedo a las amenazas imaginarias obstaculiza cualquier respuesta eficaz al peligro real al que se enfrenta nuestra econom\u00eda.<\/p>\n<p>\u00bfSuceder\u00e1 lo peor? No necesariamente. Quiz\u00e1 las medidas econ\u00f3micas que ya se han tomado terminen por hacer el milagro y pongan en marcha una recuperaci\u00f3n que se mantenga sola. Sin duda, eso es lo que todos esperamos. Pero la esperanza no es un plan.<\/p>\n<p>Paul Krugman es profesor de econom\u00eda en <st1:personname productid=\"la Universidad\" w:st=\"on\">la Universidad<\/st1:personname> de Princeton y premio Nobel de Econom\u00eda 2008. \u00a9 New York Times Service. Traducci\u00f3n de News Clips.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfSe puede salvar al euro? Joseph E. 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