{"id":22585,"date":"2010-04-29T07:36:58","date_gmt":"2010-04-29T05:36:58","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/la-arquitectura-bioclimatica-y-el-cambio-climatico\/"},"modified":"2010-04-29T07:36:58","modified_gmt":"2010-04-29T05:36:58","slug":"la-arquitectura-bioclimatica-y-el-cambio-climatico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/la-arquitectura-bioclimatica-y-el-cambio-climatico\/","title":{"rendered":"La arquitectura bioclim\u00e1tica y el cambio clim\u00e1tico"},"content":{"rendered":"<p> <\/p>\n<p><strong>Tema: La arquitectura siempre hab\u00eda sido bioclim\u00e1tica, pero dej\u00f3 de serlo en el siglo XX. En caso de volver a ser entendida como tal, podr\u00eda contribuir a la reducci\u00f3n de emisiones de gases de efecto invernadero.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Resumen:<\/strong> El sector de la construcci\u00f3n, entendiendo por tal todo lo relacionado con la edificaci\u00f3n \u2013sin entrar en las obras p\u00fablicas de infraestructuras, ya que el concepto bioclim\u00e1tico dif\u00edcilmente se aplicar\u00eda a un t\u00fanel, un puente o una presa\u2013 consume una parte sustancial de la energ\u00eda y de los recursos producidos, con lo que se convierte en una de las principales fuentes de emisi\u00f3n de gases de efecto invernadero. Si a ello se une el consumo de sectores difusos, como son el consumo dom\u00e9stico y el del transporte, ambos en gran medida ligados a ese hecho edificatorio, tenemos un panorama en el que se apunta que las acciones m\u00e1s efectivas para reducir las emisiones de CO2 a la atm\u00f3sfera tiene que ver con las buenas pr\u00e1cticas en el sector de la edificaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La arquitectura bioclim\u00e1tica, que es b\u00e1sicamente la \u00fanica arquitectura que se ha venido desarrollando por la humanidad hasta la revoluci\u00f3n industrial, y la mayoritaria hasta bien entrado el siglo XX, puede mostrar el camino para racionalizar el sector de la construcci\u00f3n y sus efectos en las emisiones de gases de efecto invernadero.<\/p>\n<p>Los pasos dados hasta el momento son t\u00edmidos, a veces contradictorios, y poco m\u00e1s que anecd\u00f3ticos en el contexto global, pero tienen la virtud de servir como experimento y como muestra para validar soluciones y elaborar nuevas propuestas. El camino est\u00e1 a\u00fan pr\u00e1cticamente por andar.<\/p>\n<p><strong>An\u00e1lisis:<\/strong> Lo sustentable est\u00e1 de moda. E inextricablemente ligada a lo sustentable aparece la arquitectura bioclim\u00e1tica.<\/p>\n<p>El conselleiro de Econom\u00eda de <st1:personname productid=\"la Xunta\" w:st=\"on\">la Xunta<\/st1:personname> de Galicia, durante la inauguraci\u00f3n de un modelo de vivienda bioclim\u00e1tica en el parque experimental Sotavento, aport\u00f3 datos sobre el alto consumo en Europa de energ\u00eda final en el sector de la edificaci\u00f3n, \u201ccuya media oscila entre el 35% y el 40% del total mundial. Un \u00edndice elevado que motiv\u00f3 que las directivas europeas en este campo se transfirieran a los diferentes Estados miembros, para que cada uno a trav\u00e9s de su legislaci\u00f3n acometiera el ahorro a nivel individual\u201d, aclar\u00f3.[1]<\/p>\n<p>Coincidiendo con la informaci\u00f3n facilitada por el conselleiro, y abundando en sus detalles, el que hasta hace unos d\u00edas era el presidente del Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de Espa\u00f1a, Carlos Hern\u00e1ndez Pezzi, manifestaba en la presentaci\u00f3n del trabajo del Green Building Challenge, secci\u00f3n espa\u00f1ola, en Tokio 2005: \u201cLa construcci\u00f3n asume m\u00e1s del 40% de los recursos en materiales, el 33% de la energ\u00eda y el 50% de las emisiones y desechos, transforma ingentes cantidades de suelo en forma irreversible y crea millones de toneladas de residuos, para alcanzar un producto final, en la mayor\u00eda de los casos, de una vivienda ineficiente desde el punto de vista energ\u00e9tico\u201d. \u201cEl boom edificatorio de los \u00faltimos tres a\u00f1os, casi 1,5 millones de viviendas construidas \u2013y la consiguiente subida de precios (15% a 17% seg\u00fan los \u00faltimos datos)\u2013 no han mejorado la calidad interna de los sistemas de eficiencia y acreditaci\u00f3n energ\u00e9tica que corresponder\u00edan a un pa\u00eds comprometido con el protocolo de Kyoto y con la necesidad de recortar los consumos de recursos\u201d.<\/p>\n<p>El porqu\u00e9 de estas diferencias de datos, y los m\u00e1rgenes de incertidumbre relativamente altos que se manejan, se deben a que se trata de un sector en el que est\u00e1 insuficientemente estudiado y cuantificado tanto el consumo energ\u00e9tico como las emisiones de gases de efecto invernadero. En lo que s\u00ed hay acuerdo un\u00e1nime es en su gran importancia, pero es un sector hasta cierto punto \u201cdifuso\u201d, cuyos resultados energ\u00e9ticos se ven muy influenciados por el sector m\u00e1s t\u00edpicamente difuso: el transporte.<\/p>\n<p><strong>Arquitectura bioclim\u00e1tica<\/strong><\/p>\n<p>Al margen de disquisiciones sobre posibles diferencias entre los t\u00e9rminos \u201csostenible\u201d y \u201csustentable\u201d mantenidas por algunos actores en el proceso edificatorio, y haciendo a estos efectos consideraci\u00f3n de sinonimia entre ambos t\u00e9rminos, el desarrollo sustentable es primero que nada desarrollo, por lo que no se debe pensar en la vuelta atr\u00e1s, en vivir con menos comodidades o haciendo frente a menos necesidades que ahora.<\/p>\n<p>Aunque considerada por muchos, que desconocen su significado, como una vuelta al pasado, una renuncia a las comodidades que la evoluci\u00f3n tecnol\u00f3gica ha puesto a nuestro alcance, la arquitectura bioclim\u00e1tica es, antes que nada, Arquitectura. Con may\u00fascula. Y no es un invento reciente. Antes incluso de que sobre <st1:personname productid=\"la Tierra\" w:st=\"on\">la Tierra<\/st1:personname> apareciera la arquitectura, ya imperaban los conceptos bioclim\u00e1ticos. Al escoger entre un cobijo u otro, una cueva, por ejemplo, los primeros pobladores humanos de <st1:personname productid=\"la Tierra\" w:st=\"on\">la Tierra<\/st1:personname> buscaban condiciones de higiene y comodidad, como la ausencia de humedad, la ventilaci\u00f3n, la orientaci\u00f3n que protegiera el interior de las inclemencias del tiempo. Pues justamente en eso consiste el concepto de bioclim\u00e1tico.<\/p>\n<p>Aunque no existe a\u00fan una definici\u00f3n que sea universalmente aceptada, la arquitectura ha sido inextricablemente bioclim\u00e1tica desde entonces, desde antes incluso de su nacimiento, hasta bien entrado el siglo XX. Un edificio no es m\u00e1s o menos bioclim\u00e1tico s\u00f3lo por estar construido con unos u otros materiales, ni por tener una orientaci\u00f3n, ni tan siquiera por contar con alg\u00fan tipo de certificaci\u00f3n. Estos son s\u00f3lo algunos de los elementos que intervienen, pero no se trata de cumplimiento de ordenanzas, sino de una concepci\u00f3n global, que va desde su ubicaci\u00f3n y tipolog\u00eda hasta sus acabados e instalaciones.<\/p>\n<p>Desde siempre han existido edificios singulares, simb\u00f3licos, en los que primaba m\u00e1s la orientaci\u00f3n \u201cm\u00e1gica\u201d, hacia el orto, o hacia el ocaso, o hacia el c\u00e9nit del sol, en funci\u00f3n de lo que simbolizara. Con un car\u00e1cter casi m\u00e1s escult\u00f3rico que arquitect\u00f3nico, hasta el punto de que Frank Lloyd Wright opinaba que los templos griegos cl\u00e1sicos deb\u00edan encuadrarse en la escultura, y no en la arquitectura, ya que su funci\u00f3n era simb\u00f3lica y ornamental, no estando concebidos para dar cobijo a actividades humanas. Pero en la arquitectura civil, la dom\u00e9stica, la que s\u00ed est\u00e1 destinada a dar cobijo a las actividades humanas y no a la relaci\u00f3n con las divinidades, la econom\u00eda de medios impuso en todas las civilizaciones, durante toda <st1:personname productid=\"la Historia\" w:st=\"on\">la Historia<\/st1:personname>, la condici\u00f3n de bioclim\u00e1tica. Los huecos siempre se abrieron hacia donde hab\u00eda algo que interesara que entrara: brisa o sol, por ejemplo. Y se protegieron de las orientaciones en las que no interesaba que entraran un sol excesivamente c\u00e1lido, la lluvia o un viento excesivamente fuerte, dependiendo de la climatolog\u00eda del lugar.<\/p>\n<p>El objetivo de la arquitectura ha sido desde sus inicios dar cobijo al ser humano, protegerlo de la intemperie en el desarrollo de sus actividades, creando un microclima controlado, m\u00e1s favorable que el que se encuentra al aire libre, fuera de esa protecci\u00f3n. A ese objetivo se han dedicado, generaci\u00f3n tras generaci\u00f3n, inconmensurables esfuerzos, recursos y avances tecnol\u00f3gicos, y ha sido asumido por el conjunto de las sociedades como una de las actividades m\u00e1s trascendentes de la actividad humana. No en vano, en la clasificaci\u00f3n tradicional, las tres artes mayores son la arquitectura, la escultura y la pintura, reconociendo la importancia que se ha venido concediendo a esta actividad \u2013que tiene tanto rasgos de t\u00e9cnica como de arte\u2013 en el conjunto de las actividades humanas.<\/p>\n<p>La m\u00e1s conocida definici\u00f3n de las caracter\u00edsticas que debe tener la arquitectura la dio Andrea Palladio, en su De Architectura,[2] mencionando las consabidas caracter\u00edsticas, en un orden que no es arbitrario: Utilitas, Firmitas y Venustas. Primero la utilidad, la adecuaci\u00f3n a la funci\u00f3n, el primer y b\u00e1sico objetivo de toda arquitectura: proteger a los habitantes \u2013o usuarios, o visitantes\u2013 de las inclemencias del tiempo, cobijarlos y darles un espacio en el cual puedan desarrollar adecuadamente sus actividades. En segundo lugar, c\u00f3mo no, la firmeza, la durabilidad, la estabilidad. Y s\u00f3lo en tercer lugar la belleza. Last, but not least, ya que las tres caracter\u00edsticas son consustanciales a la arquitectura.<\/p>\n<p>Sin embargo, en la actualidad han llegado a reordenarse estas caracter\u00edsticas, pero no como resultado de los trabajos de los eruditos ni de los profesionales, sino como respuesta a las demandas de beneficio econ\u00f3mico lo m\u00e1s inmediato posible y de la imagen derivada del poder econ\u00f3mico.[3] De tal manera que la imagen, el dise\u00f1o, la moda, han entrado de lleno en la arquitectura, en el campo de lo duradero, sustituyendo lo firme por lo ef\u00edmero. Y <st1:personname productid=\"la Venustas\" w:st=\"on\">la Venustas<\/st1:personname> parece ser ahora la m\u00e1s importante de las caracter\u00edsticas de la arquitectura, casi la \u00fanica. Aunque no puede una sociedad desarrollada renunciar a <st1:personname productid=\"la Firmitas\" w:st=\"on\">la Firmitas<\/st1:personname>, dentro de un orden, no vaya a ser que dure demasiado, pero que no se vaya a caer encima de sus ocupantes. Y <st1:personname productid=\"la Utilitas\" w:st=\"on\">la Utilitas<\/st1:personname>, la que con los medios justos, sin despilfarrar ni espacio, ni materiales, ni energ\u00eda busca cobijar las actividades humanas para que puedan tener lugar las relaciones, los trabajos y los descansos, parece ser contingente. Ya no m\u00e1s necesaria. La arquitectura ha dejado de ser bioclim\u00e1tica.<\/p>\n<p><strong>El siglo XX: el desarrollo econ\u00f3mico y la extinci\u00f3n de la arquitectura bioclim\u00e1tica<\/strong><\/p>\n<p>El desarrollo econ\u00f3mico fue propiciando que ciertos edificios, palacios y mansiones, se alejaran del simple cobijo, y dieran m\u00e1s importancia a funciones representativas y simb\u00f3licas que a las iniciales de protecci\u00f3n y aislamiento del entorno, primando la ostentaci\u00f3n de un poder, m\u00e1s o menos real, en alguna \u00e1rea. Pero de hecho, hasta bien entrado el siglo XX, la inmensa mayor\u00eda de las edificaciones que en el mundo se erigieron lo hicieron siguiendo estrictamente lo que ahora llamar\u00edamos caracter\u00edsticas de la arquitectura bioclim\u00e1tica. Se abr\u00edan los huecos a orientaciones adecuadas y del tama\u00f1o justo para el clima de la zona, se constru\u00eda con materiales del lugar, casi siempre reutilizables, se adaptaban los edificios a la orograf\u00eda y al paisaje, se utilizaban medios de acondicionamiento generalmente renovables, etc.<\/p>\n<p>El Movimiento Moderno \u2013representado por figuras como Walter Gropius, Ludwig Mies van der Rohe y Le Corbusier y que reinvent\u00f3 la arquitectura, como repuesta al academicismo\u2013 propugn\u00f3 la ruptura con la historia de la arquitectura, y fue el origen de un nuevo modo de construir, lo que lleg\u00f3 a llamarse el \u201cestilo internacional\u201d. Ni las formas ni los materiales ten\u00edan que ser ya los del lugar. Los avances en los medios de comunicaci\u00f3n permit\u00edan el transporte de materiales incluso entre pa\u00edses y continentes. Y los medios de comunicaci\u00f3n social difund\u00edan las bondades de este nuevo estilo.<\/p>\n<p>Los maestros del Movimiento Moderno, conoc\u00edan y aplicaban los conceptos de orientaci\u00f3n, soleamiento, protecci\u00f3n solar, ventilaci\u00f3n natural, etc. Como se puede comprobar con los trabajos de las Unit\u00e9s d\u2019habitation de Le Corbusier, como la de Marsella, donde puso en pr\u00e1ctica todos estos conceptos, y cre\u00f3 incluso otros nuevos, como el de brise-soleil para la protecci\u00f3n solar, que permit\u00eda un soleamiento \u00f3ptimo en los meses de invierno, y proteg\u00eda de la radiaci\u00f3n solar excesiva en los de verano, sin que el usuario tuviera que hacer absolutamente nada. Tan s\u00f3lo un cuidado dise\u00f1o, proveniente de un conocimiento preciso de las posiciones que el sol adopta sobre el horizonte en los diferentes meses del a\u00f1o, para el lugar en el que se sit\u00faa la edificaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero las lecturas que hicieron muchos sucesores \u2013que no herederos\u2013 del Movimiento Moderno, distaron lamentablemente mucho de esta seriedad y profundidad. Hasta el punto de que es denostado el Movimiento Moderno como culpable de que existan esos inmuebles y barrios enteros que m\u00e1s parecen hormigueros que viviendas para seres humanos. Pero el uso que se ha hecho del hormig\u00f3n armado posteriormente no es culpa de los que pusieron esos procedimientos constructivos a punto, y demostraron que serv\u00edan para construir viviendas dignas y todo tipo de edificios. Como tampoco ser\u00eda l\u00edcito culpar a Alfred Nobel o Albert Einstein por el uso que otros llegaran a hacer de sus investigaciones.<\/p>\n<p>Sin embargo, culpas y culpables aparte, las sociedades desarrolladas han ca\u00eddo en la tentaci\u00f3n de deslocalizarse, de internacionalizarse en su estilo arquitect\u00f3nico, como la globalizaci\u00f3n ha ido acompa\u00f1ando a los dem\u00e1s \u00f3rdenes de la vida humana. El desarrollo econ\u00f3mico ha permitido utilizar materiales de construcci\u00f3n de la otra punta del planeta, en vez de los locales. Y es que a veces incluso salen m\u00e1s baratos, ya que el transporte \u2013a\u00fan a trav\u00e9s de medio mundo, literalmente\u2013 es un sector difuso, el m\u00e1s difuso de los sectores, junto con el consumo dom\u00e9stico de los hogares, cuyos costes reales no siempre es posible determinar e internalizar correctamente.<\/p>\n<p>Esta deslocalizaci\u00f3n es pareja a los procesos migratorios entre el campo y la ciudad, que han protagonizado el pasado siglo, en busca de unas mejores oportunidades, de una mejor calidad de vida. Y en todas las sociedades desarrolladas el leg\u00edtimo inter\u00e9s por abrir campos y mejorar las expectativas profesionales, que en muchos casos vienen ligadas a las econom\u00edas de escala que se producen en las aglomeraciones urbanas, ha venido acompa\u00f1ado por la sistem\u00e1tica renuncia a otros elementos de la calidad de vida que se han considerado prescindibles. Conocer a los vecinos, ir andando al trabajo, volver a comer a casa, que los ni\u00f1os jueguen en la calle, a la puerta de casa\u2026 Son peajes que no ya la sociedad, sino cada uno de los individuos que la componen han pagado por conseguir una \u201cmejor calidad de vida\u201d.<\/p>\n<p><strong>Sistemas pasivos, sistemas activos y C\u00f3digo T\u00e9cnico<\/strong><\/p>\n<p>Cuando se ha detectado el problema y se pretende solucionarlo, se barajan fundamentalmente dos tipos de actuaciones: las basadas en sistemas pasivos y las que lo est\u00e1n en sistema activos.<\/p>\n<p>Las primeras acuden a la arquitectura bioclim\u00e1tica, como siempre se hab\u00eda hecho, buscando las orientaciones m\u00e1s favorables, en relaci\u00f3n con el soleamiento y los vientos dominantes, dimensionando los huecos para que sean m\u00e1s eficaces, permitiendo entrar el sol y el viento cuando se desea, e impidi\u00e9ndolo cuando sus efectos ser\u00edan inc\u00f3modos o inadecuados. Dotando a los edificios de gran inercia t\u00e9rmica,[4] con materiales relativamente pesados, que permitan distanciar las temperaturas externas de las internas. Todo ello tiende a mejorar la calidad del ambiente interior, y con ello la calidad de vida, pero en seg\u00fan qu\u00e9 climas puede no ser suficiente para acondicionar adecuadamente un edificio en todas las estaciones del a\u00f1o.<\/p>\n<p>En este caso hay que recurrir a sistemas activos, como captadores de sol \u2013t\u00e9rmicos o fotovoltaicos\u2013, generadores e\u00f3licos, captadores de energ\u00eda geot\u00e9rmica o hidrot\u00e9rmica, etc. Este conjunto de sistemas tiene la propiedad de poder cubrir la pr\u00e1ctica totalidad de las necesidades energ\u00e9ticas de un edificio, pero requiere mantenimiento, consume energ\u00eda y su duraci\u00f3n es limitada, con lo que, como cualquier sistema convencional, hay que prever su amortizaci\u00f3n y su sustituci\u00f3n una vez periclitada su vida \u00fatil. Adem\u00e1s, tienden a hacer parecer al edificio como lo que muchas veces se entiende como un artefacto bioclim\u00e1tico, lleno de \u201cchismes\u201d, paneles, h\u00e9lices, y otros aditamentos que en nada ayudan a la arquitectura.<\/p>\n<p>Los primeros, en cambio, forman parte de la arquitectura, y no precisan mantenimiento, y s\u00f3lo en ocasiones peque\u00f1as intervenciones por parte del usuario.<\/p>\n<p>Lamentablemente, el C\u00f3digo T\u00e9cnico de <st1:personname productid=\"la Edificaci\u00f3n\" w:st=\"on\">la Edificaci\u00f3n<\/st1:personname>,[5] en vigor desde 2006, toma partido por los sistemas activos, ignorando conceptos como la inercia t\u00e9rmica o la ventilaci\u00f3n transversal. Eso s\u00ed, haciendo gala de su proceso de elaboraci\u00f3n, en el que diversos equipos desarrollaron diferentes documentos, los requisitos que en uno de ellos se exigen son proscritos en otro. Sirva como ejemplo que el Documento B\u00e1sico HE-1 (de ahorro de energ\u00eda) prima las ventanas que no dejen pasar el aire exterior, con su carga de fr\u00edo o calor, del que seg\u00fan el caso pretendemos aislarnos, as\u00ed como de humedad. Perfecto desde el punto de vista bioclim\u00e1tico. Pues el Documento B\u00e1sico HS-3 (de salubridad del aire interior) obliga no s\u00f3lo a practicar aberturas en las ventanas que no puedan ser cerradas por el usuario, suponiendo que el aire exterior es m\u00e1s saludable que el interior \u2013lo cual es mucho suponer en no pocas de nuestras ciudades\u2013 sino que adem\u00e1s obliga a instalar dispositivos que \u2013consumiendo energ\u00eda\u2013 hagan circular el aire exterior por el interior de la vivienda, yendo en contra de todos los intentos de regular los par\u00e1metros de temperatura y humedad.<\/p>\n<p>Tristemente una valios\u00edsima oportunidad perdida para trabajar todos en la direcci\u00f3n correcta.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Ordenaci\u00f3n urban\u00edstica y territorial: planeamiento[6]<\/strong><\/p>\n<p>Todas las consideraciones hechas anteriormente se refieren al hecho edificatorio en s\u00ed, pero no debemos olvidar que es absurdo intentar disponer los huecos del edificio en una determinada orientaci\u00f3n si el planeamiento impone alineaciones que fuerzan orientaciones incompatibles con el aprovechamiento del soleamiento o de los vientos dominantes; o si otros edificios hacen sombra al que se pretende dise\u00f1ar; o si el nuevo edificio dejar\u00e1 sin soleamiento a algunos de los existentes. Es tan variada la casu\u00edstica relacionada con las trabas que el planeamiento pone a la edificaci\u00f3n consciente con el entorno, a la arquitectura bioclim\u00e1tica, que parece que fueran hechos a prop\u00f3sito para coartarla. Y no es as\u00ed, tan s\u00f3lo que priman m\u00e1s la zonificaci\u00f3n, los sistemas generales y locales, la adecuada interconexi\u00f3n de las v\u00edas de circulaci\u00f3n\u2026 que en no pocos casos es casi milagroso que se pueda hacer algo con un m\u00ednimo aprovechamiento del sol y del viento.<\/p>\n<p>Ni que decir tiene que esto se eleva a unas magnitudes inconmensurables si hacemos la reflexi\u00f3n correspondiente a la ubicaci\u00f3n de la poblaci\u00f3n y los usos del suelo (definida por el planeamiento municipal y supramunicipal), seg\u00fan los cuales, el mayor consumo energ\u00e9tico de no pocos edificios no es su construcci\u00f3n, ni su deconstrucci\u00f3n al final de su vida \u00fatil, ni tan siquiera su explotaci\u00f3n y mantenimiento durante toda esa vida \u00fatil. Lo es, sin embargo, el consumo energ\u00e9tico del transporte asociado al uso del edificio: las continuas idas y venidas de quienes lo utilizan, sean estos sus moradores, trabajadores que tiene su puesto de trabajo en el mismo, o simples usuarios o visitantes del edificio. Otra vez los sectores difusos.<\/p>\n<p>Las decisiones relacionadas con la ubicaci\u00f3n de la industria y la de la poblaci\u00f3n son, en su conjunto, las m\u00e1s significativas en relaci\u00f3n con los consumos provocados por el transporte. Por eso \u201csoluciones\u201d como la que pretend\u00eda la ley del suelo de 1998[7] de urbanizar todo el territorio del Estado, a excepci\u00f3n del suelo especialmente protegido son, sin ambages, lo peor que se puede hacer en relaci\u00f3n con el consumo energ\u00e9tico y la emisi\u00f3n de gases de efecto invernadero. Por el contrario, las estrategias que pretenden priorizar la movilidad sostenible van en la l\u00ednea de reducir el impacto de esas localizaciones.<\/p>\n<p><strong>Experiencias recientes en arquitectura bioclim\u00e1tica, innovaci\u00f3n y rehabilitaci\u00f3n de edificios existentes<\/strong><\/p>\n<p>En este panorama encontramos personas o colectivos que, anticip\u00e1ndose a las regulaciones de emisiones de gases de efecto invernadero, preocupados por los consumos energ\u00e9ticos y por el uso de los combustibles de origen f\u00f3sil, llevan tiempo estudiando lo relacionado con la arquitectura bioclim\u00e1tica, el desarrollo sustentable y la sustentabilidad en s\u00ed, en particular la energ\u00e9tica. Y no s\u00f3lo se trata de estudios te\u00f3ricos, sino que las realizaciones pr\u00e1cticas han llevado a la obtenci\u00f3n de valiosas conclusiones sobre lo que es m\u00e1s o menos eficaz.<\/p>\n<p>Son bien conocidas las realizaciones que, como Kronsberg, un nuevo barrio ecol\u00f3gico de Hannover, as\u00ed como diversas actuaciones en Sttutgart, o el Sunship de Friburgo.<\/p>\n<p>En cuanto al futuro inmediato podemos mencionar Symbiocity, que desde Suecia pretende integrar organizaciones para llegar a desarrollar ciudades sustentables, as\u00ed como del ambicioso proyecto de la ciudad de Masdar, en Abu Dhabi, que pretende no producir ninguna emisi\u00f3n de CO2 ni generar ning\u00fan residuo.<\/p>\n<p>Al margen de estas realizaciones, en Espa\u00f1a podemos citar varios ejemplos realizados, con mayor o menor fortuna, pero de innegable inter\u00e9s, como Parque Goya y Valdespartera en Zaragoza, y ParcBit en Mallorca.<\/p>\n<p>Todas ellas tienen en com\u00fan el inter\u00e9s por la investigaci\u00f3n y la experimentaci\u00f3n, siendo valios\u00edsimas referencias para aprender lo que vale la pena y lo que no, en funci\u00f3n de los resultados obtenidos. De hecho, al monitorizar estas experiencias se est\u00e1n empezando a obtener algunos valores que en el futuro permitir\u00e1n realizar comparaciones entre la arquitectura bioclim\u00e1tica y la convencional. Sin embargo, no son comparables entre s\u00ed: estamos empezando, por lo que en cada una de las realizaciones se han tenido en cuenta los condicionantes espec\u00edficos, m\u00e1s que una \u201cestandarizaci\u00f3n\u201d o extrapolaci\u00f3n. Dentro de unos a\u00f1os podemos esperar contar con realizaciones suficientes para comparar una misma soluci\u00f3n en diferentes latitudes, o diferentes soluciones que persigan un mismo fin, y extraer conclusiones al respecto.<\/p>\n<p>En relaci\u00f3n con la investigaci\u00f3n de nuevas propuestas y soluciones, y el contraste entre los logros obtenidos por diferentes equipos en varias partes del mundo, el Green Building Challenge es uno de los concursos internacionales que m\u00e1s prestigio alcanza, y de los que m\u00e1s atenci\u00f3n atrae de los medios de comunicaci\u00f3n social. Se puede citar tambi\u00e9n HOMES, programa que fue seguido y elaborado siguiendo el programa Toolsust de <st1:personname productid=\"la UE.\" w:st=\"on\">la UE.<\/st1:personname><\/p>\n<p>Lo que no podemos olvidar es que, salvo excepciones, el edificio que menos energ\u00eda consume en su construcci\u00f3n y menos emisiones genera es el que ya est\u00e1 construido, con lo que la rehabilitaci\u00f3n y la puesta en valor del patrimonio construido son una apuesta segura en pos de la sustentabilidad, adem\u00e1s de ser una fuente de empleo potencial.[8] En este sentido, la reciente ley de Econom\u00eda Sostenible incluye medidas para reforzar este sector de actividad: la reforma de <st1:personname productid=\"la Ley\" w:st=\"on\">la Ley<\/st1:personname> hipotecaria, que facilita la financiaci\u00f3n privada y la concesi\u00f3n de cr\u00e9ditos para la mejora de viviendas existentes; la reducci\u00f3n del IVA del 16% al 7% para las obras que\u00a0 persigan el ahorro energ\u00e9tico y de agua y la mejora de la accesibilidad; o la ampliaci\u00f3n del concepto de rehabilitaci\u00f3n en la deducci\u00f3n del IRPF para incorporar las obras de ahorro energ\u00e9tico y accesibilidad. Sin embargo, la pol\u00edtica en materia de suelo est\u00e1 totalmente en manos de las comunidades aut\u00f3nomas, y la pol\u00edtica de vivienda en su mayor parte, as\u00ed como el planeamiento, por lo que las actuaciones m\u00e1s numerosas deber\u00e1n ser promovidas a este nivel.<\/p>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n:<\/strong> Es mucho lo que se puede hacer en relaci\u00f3n con la utilizaci\u00f3n de recursos y las emisiones de gases de efecto invernadero en un sector tan sensible y que tantos recursos consume como el de la edificaci\u00f3n. Las medidas que se tomen pueden tener una gran repercusi\u00f3n en un sector de gran importancia para la econom\u00eda en Espa\u00f1a. Se trata de cambiar mentalidades, de apostar por un aut\u00e9ntico desarrollo sustentable: no se trata de renunciar a las ventajas que nuestro siglo pone a nuestra disposici\u00f3n, ni de volver al pasado, sino pensar en un contexto de oikos, de econom\u00eda de recursos escasos. Se trata de no despilfarrar, porque no habr\u00e1 otro mundo para las generaciones futuras.<\/p>\n<p>Para conseguir estos objetivos se ha analizado el potencial de la arquitectura bioclim\u00e1tica as\u00ed como la importancia de la rehabilitaci\u00f3n de vivienda ya existente. Se han aportado adem\u00e1s ejemplos \u2013tanto a nivel nacional como a nivel internacional\u2013 de iniciativas bioclim\u00e1ticas. Adem\u00e1s se ha reflexionado sobre innovaciones en el terreno de la arquitectura bioclim\u00e1tica, destacando las presentadas en el Green Building Challenge.<\/p>\n<p>La legislaci\u00f3n tiene tambi\u00e9n mucho que decir, desde la planificaci\u00f3n territorial y urban\u00edstica a la coherencia de las normativas a aplicar por los t\u00e9cnicos.<\/p>\n<p>Y como en todo, la formaci\u00f3n es quiz\u00e1 la que m\u00e1s puede hacer por el cambio, desde la de los propios t\u00e9cnicos hasta la de todos los actores implicados en el proceso edificatorio, todos muy precariamente formados en t\u00e9rminos de arquitectura bioclim\u00e1tica, aunque lo est\u00e9n magn\u00edficamente en dise\u00f1o.<\/p>\n<p>Fernando M. Tabernero Duque<\/p>\n<p>Arquitecto y urbanista, Universidad de Santiago de Compostela<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>[1] ABC, 20\/I\/2010.<\/p>\n<p>[2] Probablemente escrito alrededor del a\u00f1o <st1:metricconverter productid=\"15 a\" w:st=\"on\">15 a<\/st1:metricconverter>.C.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>[3] Luis Fern\u00e1ndez Galiano, \u201cLos rascacielos del Golfo y nosotros\u201d, El Pa\u00eds, 2\/III\/2010.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>[4] Concepto definido por analog\u00eda con la inercia en la est\u00e1tica y la din\u00e1mica (que se refiere a la tendencia de cualquier objeto a seguir en su estado, de reposo o de movimiento) y que expresa la capacidad de los materiales de almacenar calor y, por lo tanto, tender en mayor o menor medida, a seguir a la temperatura que est\u00e1n durante un per\u00edodo de tiempo mayor o menor.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>[5] Real Decreto 314\/2006, de 17 de marzo, por el que se aprueba el C\u00f3digo T\u00e9cnico de <st1:personname productid=\"la Edificaci\u00f3n.\" w:st=\"on\">la Edificaci\u00f3n.<\/st1:personname> (BOE 28 de marzo de 2006).<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>[6] En t\u00e9cnica urban\u00edstica se entiende por ordenaci\u00f3n al conjunto de actuaciones que tienden a organizar, vertebrar y zonificar un territorio, mientras que la planificaci\u00f3n es la plasmaci\u00f3n de dichas acciones en medidas concretas, es decir, en planes, por lo que se puede afirmar que no existe la una sin la otra.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>[7] Ley 6\/1998, de 13 de abril, sobre r\u00e9gimen del suelo y valoraciones (vigente hasta el 1 de julio de 2007).<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>[8] Por el momento son escasas las realizaciones de rehabilitaci\u00f3n energ\u00e9tica en nuestro pa\u00eds, y chocan en general con las pol\u00edticas de vivienda de las administraciones. Se pueden, en todo caso, citar las propuestas y realizaciones de Margarita de Lux\u00e1n en <st1:personname productid=\"la Comunidad\" w:st=\"on\">la Comunidad<\/st1:personname> de Madrid.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tema: La arquitectura siempre hab\u00eda sido bioclim\u00e1tica, pero dej\u00f3 de serlo en el siglo XX. En caso de volver a ser entendida como tal, podr\u00eda contribuir a la reducci\u00f3n de emisiones de gases de efecto invernadero. 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