{"id":22177,"date":"2010-02-11T08:26:28","date_gmt":"2010-02-11T06:26:28","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/del-mal-metafisico-al-bien-publico\/"},"modified":"2010-02-11T08:26:28","modified_gmt":"2010-02-11T06:26:28","slug":"del-mal-metafisico-al-bien-publico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/del-mal-metafisico-al-bien-publico\/","title":{"rendered":"Del mal metaf\u00edsico al bien p\u00fablico"},"content":{"rendered":"<p> En su novela El mal metaf\u00edsico , de 1916, Manuel G\u00e1lvez describi\u00f3 la bohemia porte\u00f1a de principios del siglo pasado. Esos bohemios, algunos de ellos estudiantes cr\u00f3nicos o periodistas a tiempo parcial, eran aspirantes a escritores, pintores o reformadores sociales. Viv\u00edan muy pobremente, en pensiones o cuartuchos miserables. Quien me recomend\u00f3 la novela, un distinguido profesor de rob\u00f3tica, nada bohemio, me cont\u00f3 que medio siglo despu\u00e9s vivi\u00f3 en un ambiente semejante en la ciudad de M\u00e9xico. <\/p>\n<p>Esos bohemios veintea\u00f1eros le\u00edan y discut\u00edan acaloradamente a Rub\u00e9n Dar\u00edo o Paul Verlaine, Kropotkin o Nietzsche, y otros innovadores o iconoclastas. Todos ellos cre\u00edan tener ideas avanzadas, aunque no pasaban del descontento con el orden social que conoc\u00edan. Y ninguno de ellos advirti\u00f3 que Nietzsche era uno de los peores enemigos del progreso social que todos ellos anhelaban, pero ninguno consegu\u00eda definir.<\/p>\n<p>Viel, uno de los personajes de la novela, les echa en cara a sus compa\u00f1eros: \u00abUstedes, los artistas, los literatos, no tienen raz\u00f3n de ser en este pa\u00eds. Cr\u00e9anme, muchachos; son enfermos, inadaptados, enfermos del mal metaf\u00edsico, la enfermedad de crear, de so\u00f1ar, de contemplar\u00bb.<\/p>\n<p>Viel opinaba que \u00abeste pa\u00eds necesita hombres de acci\u00f3n, trabajadores, economistas?\u00bb. El poeta Riga, en cambio, opinaba que los so\u00f1adores son indispensables, porque \u00abpoblaban el ambiente, fecundaban otras almas, creaban en la atm\u00f3sfera social y moral del pa\u00eds un peque\u00f1o rinc\u00f3n de idealidad\u00bb.<\/p>\n<p>Yo apruebo a Riga, porque hay cosas in\u00fatiles, tales como la poes\u00eda, la cosmolog\u00eda, la arqueolog\u00eda, la matem\u00e1tica y la filosof\u00eda, que son la marca de la alta civilizaci\u00f3n. Y tambi\u00e9n porque no hay gran empresa sin gran visi\u00f3n.<\/p>\n<p>Los viajes de descubrimiento, en particular los de Col\u00f3n y Magallanes, fueron alentados por la ambici\u00f3n de \u00abdescubrir\u00bb mundo. La conquista y la colonizaci\u00f3n fueron alentadas principalmente por la codicia. En particular, a los Reyes Cat\u00f3licos el Nuevo Mundo s\u00f3lo les interes\u00f3 como fuente de dinero para derrochar en sus agresiones a los Pa\u00edses Bajos. S\u00f3lo hubo unos pocos misioneros, tales como el franciscano Fray Toribio de Benavente, a quien los indios mexicanos llamaban Motolinia (\u00abel pobrecito\u00bb, en n\u00e1huatl), que tuvieron la ilusi\u00f3n de convertir a los abor\u00edgenes y protegerlos de la brutalidad de conquistadores y encomenderos.<\/p>\n<p>Los colonos que fueron a \u00abpoblar\u00bb las colonias americanas (como si hubieran estado despobladas) lo hicieron s\u00f3lo por af\u00e1n de lucro. Y fueron poqu\u00edsimos: examinando los Archivos de Indias, Fernand Braudel y sus colaboradores encontraron que en el curso del siglo que sigui\u00f3 al \u00abdescubrimiento\u00bb del Nuevo Mundo viajaban de Espa\u00f1a a Am\u00e9rica solamente unas 1000 personas por a\u00f1o. O sea, menos de un vig\u00e9simo de los europeos que emigraron a Hispanoam\u00e9rica entre 1860 y 1940.<\/p>\n<p>Todos concordamos en que los grandes l\u00edderes de la emancipaci\u00f3n americana tuvieron una visi\u00f3n original de sus respectivas patrias: las so\u00f1aron soberanas y, por lo tanto, capaces de desarrollarse en provecho de sus propios pueblos. Algunos de los patriotas no se propon\u00edan m\u00e1s que desmantelar el monopolio europeo sobre el comercio exterior. En cambio, unos pocos, en particular Thomas Jefferson y Sim\u00f3n Bol\u00edvar, tuvieron visiones grandiosas: el primero, de una gran naci\u00f3n moderna en un pie de igualdad con los pa\u00edses europeos, y el segundo, la visi\u00f3n de una Hispanoam\u00e9rica unida.<\/p>\n<p>Los visionarios norteamericanos realizaron su visi\u00f3n, aunque dos d\u00e9cadas despu\u00e9s ella qued\u00f3 obsoleta cuando Francia aboli\u00f3 la esclavitud y la servidumbre, mientras que los plantadores norteamericanos del Sur siguieron explotando a esclavos durante un siglo m\u00e1s.<\/p>\n<p>Pasada la primera d\u00e9cada de construcci\u00f3n de lo que se llam\u00f3 una nueva y gloriosa naci\u00f3n (t\u00edtulo de la pel\u00edcula que los pibes del barrio mir\u00e1bamos todos los 25 de mayo), los patriotas iberoamericanos se dedicaron a fusilarse entre s\u00ed, a medrar con la injusticia social y a hipotecar su pa\u00eds al extranjero. En cambio, los norteamericanos construyeron una naci\u00f3n moderna con una rapidez pasmosa, y se dividieron en dos reci\u00e9n cuando sus vecinos del Sur empezaban a sofocar las guerras civiles.<\/p>\n<p>No opinar\u00e9 sobre los grandes visionarios argentinos porque no quiero inmiscuirme en las querellas rosista\/sarmientista ni gorila\/peronista, que me parecen caducas y, por lo tanto, infructuosas. Me referir\u00e9, en cambio, a otro gran pa\u00eds latinoamericano: M\u00e9xico, segunda patria de muchos argentinos.<\/p>\n<p>M\u00e9xico tuvo m\u00e1s suerte que <st1:personname productid=\"la Argentina\" w:st=\"on\">la Argentina<\/st1:personname> en un respecto y menos en otro. Produjo cuatro grandes l\u00edderes -Benito Ju\u00e1rez, Francisco Madero, Emiliano Zapata y L\u00e1zaro C\u00e1rdenas- que bregaron exitosamente por tres grandes causas: soberan\u00eda nacional, reforma agraria y educaci\u00f3n moderna y universal. Dos de esos prohombres, Madero y Zapata, fueron asesinados por sicarios al servicio del gran triunvirato que detentaba el poder econ\u00f3mico: los terratenientes, <st1:personname productid=\"la Iglesia Cat\u00f3lica\" w:st=\"on\">la  Iglesia Cat\u00f3lica<\/st1:personname> (la principal terrateniente del pa\u00eds) y las empresas extranjeras, principalmente americanas, brit\u00e1nicas, alemanas y francesas, que hab\u00edan explotado las riquezas del pa\u00eds durante la larga noche de Porfirio D\u00edaz.<\/p>\n<p>Los gobiernos mexicanos fueron exitosos en la medida en que permanecieron fieles, al menos de palabra, a esa grandiosa visi\u00f3n del indio Ju\u00e1rez. Pero la realizaci\u00f3n parcial de esta visi\u00f3n cost\u00f3 m\u00e1s de un mill\u00f3n de muertos, sobre todo en la guerra de los llamados cristeros contra los gobiernos reformistas, en la que much\u00edsimos indios tomaron las armas en favor de sus explotadores.<\/p>\n<p>Terminado el sexenio del Tata L\u00e1zaro, como los indios sol\u00edan llamar al General C\u00e1rdenas, empez\u00f3 la ristra de gobiernos del famoso PRI. Aunque \u00e9stos no eran reaccionarios, beneficiaban principalmente a los nuevos ricos y a los pol\u00edticos que esperaban orde\u00f1ar al Estado. Desde entonces se acabaron los partidos con grandes proyectos nacionales. Sin embargo, algo qued\u00f3, adem\u00e1s de la ret\u00f3rica \u00abrevolucionaria institucional\u00bb: la ayuda estatal a los indigentes y el apoyo a la educaci\u00f3n y la cultura.<\/p>\n<p>Obviamente, los ideales no bastan para reformar una organizaci\u00f3n moderna: tambi\u00e9n hacen falta conocimientos especiales que s\u00f3lo pueden obtener las ciencias y t\u00e9cnicas sociales, tales como la sociolog\u00eda, la econom\u00eda y el derecho. S\u00f3lo fuertes dosis de tales conocimientos pueden reemplazar el \u00abmal metaf\u00edsico\u00bb, del que hablaba Manuel G\u00e1lvez, por la gesti\u00f3n responsable y eficaz del bien com\u00fan.<\/p>\n<p>Recordemos dos casos que, aunque muy diferentes, se parecen en que ponen en evidencia la necesidad de construir una visi\u00f3n inteligente del porvenir en lugar de dejarse arrastrar por la corriente o de escuchar los llamados de individuos aquejados de mal metaf\u00edsico.<\/p>\n<p>El primer caso es el de los autores de las dos revoluciones rusas de 1917. La primera fracas\u00f3 porque los socialistas de Kerensky no ofrecieron lo que quer\u00eda la gente: paz y pan. La segunda revoluci\u00f3n, encabezada por Lenin, no fue guiada sino por dos objetivos: la paz y el desmantelamiento del orden semifeudal. Los bolcheviques no ten\u00edan una visi\u00f3n de la nueva sociedad porque cre\u00edan que ella vendr\u00eda espont\u00e1neamente. Siguiendo a Marx y Engels, cre\u00edan que planear el futuro era sue\u00f1o ut\u00f3pico.<\/p>\n<p>Los dirigentes sovi\u00e9ticos tardaron un decenio en elaborar y poner en pr\u00e1ctica los Planes Quinquenales que transformaron a una sociedad atrasada en una potencia moderna. Pero su visi\u00f3n estrechamente economista les impidi\u00f3 ver que la gente necesita mucho m\u00e1s que f\u00e1bricas, centrales el\u00e9ctricas y escuelas modernas. Todos sabemos lo que cost\u00f3 la estrechez de la visi\u00f3n comunista.<\/p>\n<p>Mi segundo ejemplo es el del socialismo argentino de antes. Hace exactamente un siglo el neurocirujano Juan B. Justo public\u00f3 un libro notable, en el que expon\u00eda una visi\u00f3n moderna basada sobre las investigaciones sociol\u00f3gicas del propio autor: Teor\u00eda y pr\u00e1ctica de la historia . El Maestro Justo, como sol\u00edan llamarlo sus compa\u00f1eros, no padec\u00eda del \u00abmal metaf\u00edsico\u00bb: no so\u00f1\u00f3 utop\u00edas, sino que estudi\u00f3 la realidad que ten\u00eda a su alcance y propuso maneras pr\u00e1cticas de mejorarla, tales como cooperaci\u00f3n, educaci\u00f3n laica y, sobre todo, sufragio universal. El Partido Socialista argentino se autodenominaba \u00abel partido del sufragio universal\u00bb, no \u00abel partido de la justicia social.\u00bb<\/p>\n<p>La visi\u00f3n de Justo no se llev\u00f3 a la pr\u00e1ctica. Unos culpar\u00e1n al escaso desarrollo industrial; otros, a <st1:personname productid=\"la Sociedad Rural\" w:st=\"on\">la Sociedad Rural<\/st1:personname>; otros m\u00e1s, a <st1:personname productid=\"la Uni\u00f3n Industrial\" w:st=\"on\">la Uni\u00f3n  Industrial<\/st1:personname> Argentina, y casi todos al imperialismo ingl\u00e9s. Yo creo que la culpa fue de todos esos factores, as\u00ed como del propio Partido Socialista, que se conform\u00f3 con sacar muchos votos en <st1:personname productid=\"la Capital Federal\" w:st=\"on\">la Capital Federal<\/st1:personname> y con controlar a un pu\u00f1ado de sindicatos de la aristocracia trabajadora urbana. Guard\u00f3 en su ropero la bandera de la justicia social.<\/p>\n<p>En cambio, el general Per\u00f3n tuvo una visi\u00f3n mucho m\u00e1s amplia y audaz, rob\u00f3 la bandera de la justicia social, fue m\u00e1s astuto, no tuvo escr\u00fapulos, y goz\u00f3 del apoyo de las Fuerzas Armadas y de&#8230; Pero ya met\u00ed la pata donde me hab\u00eda propuesto no meterla. Termino, pues, antes de que los gorilas y chimpanc\u00e9s despedacen a este mono Tit\u00ed.<\/p>\n<p>\u00bfUsted se siente c\u00f3modo en la mediocridad y teme a quienes prometen o amenazan cambios? Apoye a los partidos sin otro programa que ganar las elecciones, o que padecen del \u00abmal metaf\u00edsico\u00bb, o sea, el macaneo y la verborragia.<\/p>\n<p>\u00bfUsted anhela el progreso de la patria? Apoye a los partidos con una visi\u00f3n clara y fundada, que incluya menos pobreza y mayor riqueza cultural. Aunque para poder identificar a tales partidos, usted mismo tendr\u00e1 que esbozar una visi\u00f3n promisoria. Pero, puesto que no lo lograr\u00e1 por s\u00ed solo, tendr\u00e1 que juntarse con otros en un centro de estudios de la realidad a alg\u00fan nivel: vecinal, provincial, o nacional. Primero conocer, luego programar y, finalmente, actuar.<\/p>\n<p> <\/p>\n<h3><st1:personname productid=\"La Naci\u00f3n\" w:st=\"on\">La Naci\u00f3n<\/st1:personname><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En su novela El mal metaf\u00edsico , de 1916, Manuel G\u00e1lvez describi\u00f3 la bohemia porte\u00f1a de principios del siglo pasado. 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