{"id":21853,"date":"2009-12-10T12:37:57","date_gmt":"2009-12-10T10:37:57","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/hemeroteca-las-casualidades-de-nestor\/"},"modified":"2009-12-10T12:37:57","modified_gmt":"2009-12-10T10:37:57","slug":"hemeroteca-las-casualidades-de-nestor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/hemeroteca-las-casualidades-de-nestor\/","title":{"rendered":"Hemeroteca: Las casualidades de N\u00e9stor"},"content":{"rendered":"<p> <\/p>\n<p>Miguel Cifuentes<\/p>\n<h1>Las casualidades de N\u00e9stor<\/h1>\n<p>Detr\u00e1s del Basterretxea m\u00e1s conocido descansa un pasado lleno de historia y de an\u00e9cdotas pocas veces relatado. Una joya biogr\u00e1fica que \u00e9l, generoso y pausado, narra sin omisi\u00f3n de detalles desde el sof\u00e1 de su casa. La tarde se va en un suspiro.<\/p>\n<p><strong>\u00abLa vida es un c\u00famulo de casualidades\u00bb<\/strong>, repite m\u00e1s de una vez durante las casi tres horas que dura la entrevista. Y no le falta raz\u00f3n. Porque, seg\u00fan va desgranando su pasado, se da cuenta de que el azar intervino en \u00e9l m\u00e1s de lo que entonces pens\u00f3. Al final, el resultado de todas esas casualidades es por todos conocido: Basterretxea, el artista. Pero la manera en la que acontecieron, la realidad de todas aquellas historias, s\u00f3lo la conoce \u00e9l: Basterretxea, la persona. Por eso la visita se convierte en un privilegio. Porque N\u00e9stor, generoso en su relato, comparte desde el sof\u00e1 de su casa la verdad de su vida. Y habla de Bermeo, y de Donibane-Lohizune, y de Par\u00eds, y de Argentina. Habla de ese pasado que sigue brillando en sus ojos y que s\u00f3lo \u00e9l conoce. Y, sin querer, la tarde se va en un suspiro.<\/p>\n<p>\u00ab\u00bfPor d\u00f3nde empiezo?\u00bb, pregunta. \u00abPor el principio\u00bb. Y as\u00ed, sobre una mesa plagada de fotograf\u00edas antiguas que ayudan a contextualizar sus palabras, comienza su narraci\u00f3n. \u00c9sa que ya dej\u00f3 escrita en sus memorias (Cr\u00f3nica errante y una miscel\u00e1nea, de la editorial Alberdania) y que ahora recupera sin omisi\u00f3n de detalles. En ella no faltan las an\u00e9cdotas, ni las confesiones, ni las amarguras, ni las sonrisas. No falta nada porque hay de todo. Porque, en esa cr\u00f3nica del Basterretxea m\u00e1s joven en la que se centra, del Basterretxea exiliado, las vivencias se amontonan sin fin aparente. Una tras otra, esperan a ser contadas para explicar a sus oyentes c\u00f3mo, antes de moldear otras formas, el escultor se molde\u00f3 a s\u00ed mismo.<\/p>\n<h3>El \u00abprincipio\u00bb<\/h3>\n<p>Bermeo, mayo de 1924<\/p>\n<p>Como se le ha pedido, se remonta al \u00abprincipio.\u00bb A sus a\u00f1os en Bermeo, la localidad que lo vio nacer el 6 de mayo de 1924 y en la que permaneci\u00f3 hasta el estallido de <st1:personname productid=\"la Guerra Civil.\" w:st=\"on\">la Guerra Civil.<\/st1:personname> All\u00ed, dice, tuvo una infancia normal. \u00abMi familia era algo distinguida -su padre Francisco era diputado del PNV en Madrid- pero, en l\u00edneas generales, mi ni\u00f1ez fue bastante corriente\u00bb, asegura, mientras reconoce su condici\u00f3n de \u00abmal estudiante\u00bb. \u00abAhora me doy cuenta de que ya entonces estaba destinado a ser artista. Mi habilidad con el dibujo y mi aversi\u00f3n hacia las matem\u00e1ticas no eran casuales. Lo m\u00edo era m\u00e1s la creaci\u00f3n y, a trancas y barrancas, lo he mantenido\u00bb, sonr\u00ede.<\/p>\n<p>Aquella infancia \u00abcorriente\u00bb dej\u00f3 de serlo tras el alzamiento militar de 1936. Despu\u00e9s de tomar Gipuzkoa, las tropas de Franco avanzaron r\u00e1pido hacia Bilbao y obligaron a miles de vascos a emigrar. Y los Basterretxea no fueron una excepci\u00f3n. \u00abSe publicaron varios bandos anunciando una previsible escasez de alimentos y recomendando la salida de los ni\u00f1os y las mujeres. Mi padre se qued\u00f3 un tiempo m\u00e1s, junto al resto del Gobierno Vasco, pero nosotros -\u00e9l, su madre y sus tres hermanos- nos fuimos a San Juan de Luz\u00bb, comenta. Entonces ten\u00eda once a\u00f1os.<\/p>\n<p>En el municipio labortano, en el que vivi\u00f3 en una casa alquilada, N\u00e9stor pas\u00f3 una larga temporada en la que sinti\u00f3, pese a su corta edad, <st1:personname productid=\"la Guerra.\" w:st=\"on\">la Guerra.<\/st1:personname> \u00abLa gente iba llegando de uno u otro pueblo, seg\u00fan se iba produciendo la ocupaci\u00f3n. Recuerdo que nos cruz\u00e1bamos con los refugiados en la calle Gambetta, que la gente se abrazaba y lloraba y que ten\u00edamos que organizarnos entre nosotros porque muchas de las personas de all\u00ed no nos aceptaban. Recuerdo los ruidos, las conversaciones, el miedo&#8230; Todo eso se te mete dentro\u00bb.<\/p>\n<h3>El exilio de par\u00eds<\/h3>\n<p><strong>Desarrollo art\u00edstico<\/strong><\/p>\n<p>Los \u00faltimos meses de aquella estancia en Donibane-Lohizune los pas\u00f3 con su padre, que tras emigrar a Catalunya y Valencia junto al grueso del Gobierno de Jos\u00e9 Antonio Aguirre -y ante la inminente victoria franquista- hab\u00eda cruzado la muga para reunirse con los suyos, de los que ya no se separ\u00f3. Porque, cuando tiempo despu\u00e9s lo llamaron desde Par\u00eds, de nuevo para incorporarse al Ejecutivo vasco en el exilio, la familia al completo lo acompa\u00f1\u00f3. Primero a Port-Marly, a unos <st1:metricconverter productid=\"25 kil\u00f3metros\" w:st=\"on\">25 kil\u00f3metros<\/st1:metricconverter>, y m\u00e1s tarde a la capital francesa.<\/p>\n<p>En ella, a orillas del Sena, N\u00e9stor inici\u00f3 una etapa de enorme inquietud y desarrollo art\u00edsticos. \u00abPude ver el Louvre, el Museo de Arte Moderno, muchos edificios de gran valor arquitect\u00f3nico, hechos culturales de una magnitud incre\u00edble, <st1:personname productid=\"la Exposici\u00f3n Mundial...\" w:st=\"on\">la Exposici\u00f3n Mundial&#8230;<\/st1:personname> Fueron a\u00f1os extraordinarios para m\u00ed\u00bb, reconoce.<\/p>\n<p>Lo hace mientras relata un episodio de especial relevancia, precisamente con motivo de aquella Exposici\u00f3n Mundial. \u00abUno de los d\u00edas que fui a visitar las obras con mi padre vi c\u00f3mo, en un plano de la entrada, hab\u00eda un rect\u00e1ngulo con las palabras Aqu\u00ed va un mural\u00bb. No era otro que el Guernica, del que posteriormente pudo conocer de primera mano -sobre todo de la de Jos\u00e9 Mar\u00eda Ucelay, bermeotarra como \u00e9l y comisario del pabell\u00f3n vasco durante la cita parisina- todo tipo de detalles.<\/p>\n<p>Entre otros, supo que Picasso fue propuesto tras la negativa de Aurelio Arteta, que el pintor malague\u00f1o comenz\u00f3 su obra maestra en el bosque de Rambouillet y que la silueta de la bombilla que hay en ella no fue sino fruto de otra casualidad. \u00abEstando ya en Par\u00eds, donde le alquilaron un local, vieron que la bombilla que hab\u00eda apenas alumbraba y le llevaron un foco enorme para que pudiera ver bien. Al encenderlo, \u00e9ste proyect\u00f3 la sombra de la bombilla sobre el lienzo&#8230; y \u00e9l la dibuj\u00f3. As\u00ed de sencillo\u00bb, explica. Adem\u00e1s de a Picasso, Basterretxea conoci\u00f3 por aquellos a\u00f1os a muchas otras personalidades, caso del propio lehendakari Aguirre o del tambi\u00e9n nacionalista Manuel de Irujo. \u00abEran compa\u00f1eros de mi padre y, primero en Bermeo y m\u00e1s tarde en Par\u00eds, ven\u00edan a casa\u00bb.<\/p>\n<h3>Ocupaci\u00f3n alemana<\/h3>\n<p><strong>Nueva huida<\/strong><\/p>\n<p>La aventura parisina, sin embargo, tampoco iba a ser definitiva. El inicio de <st1:personname productid=\"la II Guerra\" w:st=\"on\">la  II Guerra<\/st1:personname> Mundial se tradujo en la ocupaci\u00f3n alemana de Francia y en una masiva huida hacia el sur: \u00abMillones de personas escaparon. Yo sal\u00ed de Par\u00eds en el \u00faltimo tren, justo antes de la entrada de los alemanes. Me fui con mi abuela y con mis hermanos. Mis padres se quedaron y se marcharon algo despu\u00e9s en coche. Estuvimos 20 d\u00edas sin saber nada de ellos, hasta que a trav\u00e9s de una red clandestina nos enteramos de que estaban en un cine de Pau. Y all\u00ed nos reunimos todos\u00bb.<\/p>\n<p>De nuevo juntos, partieron hacia Marsella. Su padre logr\u00f3 evitar las listas negras que Serra\u00f1o Su\u00f1er -ministro y cu\u00f1ad\u00edsimo de Franco- entreg\u00f3 a <st1:personname productid=\"la Gestapo\" w:st=\"on\">la  Gestapo<\/st1:personname> (y que llevaron a capturar, entre otros, al presidente de <st1:personname productid=\"la Generalitat Lluis\" w:st=\"on\">la  Generalitat Lluis<\/st1:personname> Companys) y embarcaron rumbo a Am\u00e9rica. Lo que no sospechaban es que aquel viaje inicial de dos semanas acabar\u00eda siendo una odisea de un a\u00f1o, con una primera escala de cuatro meses en Dakar (Senegal). \u00abD\u00edas antes se hab\u00eda celebrado una batalla mar\u00edtima muy dura y nos obligaron a quedarnos all\u00ed, hasta que la compa\u00f1\u00eda propietaria del barco (el Alsina) lo reclam\u00f3. Dorm\u00edamos en el barco, com\u00edamos lo que pod\u00edamos&#8230; Los matrimonios que quer\u00edan hacer el amor ten\u00edan que pagar para que les llevaran en una lancha a un hotel de mala muerte en tierra. Era humillante\u00bb, confiesa.<\/p>\n<h3>Rumbo a m\u00e9xico<\/h3>\n<p><strong>Alcal\u00e1 Zamora y el ballet ruso<\/strong><\/p>\n<p>De Dakar, donde cant\u00f3 junto a los otros vascos del barco el Agur Jaunak y donde vio formarse un mot\u00edn en el que un hombre dio un pu\u00f1etazo a otro con tanta fuerza que le sac\u00f3 un ojo, partieron hacia Casablanca (Marruecos). Y all\u00ed estuvieron otros dos meses. Esta vez, en tierra. \u00abNos dijeron que pod\u00edamos ir al Hotel Ritz, pero result\u00f3 que era el Rich, con h -sonr\u00ede-. Com\u00edamos lo m\u00e1s barato, pollo y uvas, todo el d\u00eda\u00bb.<\/p>\n<p>Finalmente s\u00ed, los pasajeros del Alsina (cerca de 600) subieron a otro barco, el Quanza portugu\u00e9s, rumbo a M\u00e9xico. Entre ellos, personas de toda clase y procedencia. Desde el ex presidente de <st1:personname productid=\"la II Rep\u00fablica\" w:st=\"on\">la II Rep\u00fablica<\/st1:personname> Niceto Alcal\u00e1 Zamora, que Basterretxea define como \u00abmuy correcto y atento\u00bb, hasta un grupo de joyeros de origen jud\u00edo o un ballet ruso al completo que ensayaba sus piezas a bordo.<\/p>\n<p>Fue un viaje largo en el que, adem\u00e1s, N\u00e9stor supo por primera vez lo que era besar a una mujer. \u00abSe llamaba Margarita y era catalana. Guap\u00edsima. Su padre nos persegu\u00eda por todo el barco, pero nos escond\u00edamos entre las chimeneas. Lo viv\u00edamos todo con mucha ternura\u00bb, asegura. Hasta que llegaron a Am\u00e9rica. Primero a M\u00e9xico y m\u00e1s tarde a Cuba, donde les encerraron en un edificio oficial destinado como despiojero, argumentando que los piojos eran \u00abextranjeros\u00bb y los portaban ellos en el barco.<\/p>\n<h3>Buenos aires<\/h3>\n<p><strong>Once a\u00f1os evitando el tango<\/strong><\/p>\n<p>Tras cuatro meses en la capital cubana, un tercer barco, el R\u00edo de <st1:personname productid=\"la Plata\" w:st=\"on\">la Plata<\/st1:personname>, los llev\u00f3 hasta Buenos Aires, con escala previa en Brasil y con un susto inolvidable en la retina: \u00abUn submarino alem\u00e1n nos dio la orden de abandonar el barco para despu\u00e9s hundirlo en pleno Mar Caribe. Era una muerte segura, pero una llamada del comandante alegando que el barco era argentino nos salv\u00f3. Seguimos vivos de puro milagro\u00bb.<\/p>\n<p>D\u00edas despu\u00e9s, atracaron en Buenos Aires, que los acoger\u00eda once a\u00f1os. N\u00e9stor encontr\u00f3 trabajo (como publicista de Nestl\u00e9), entabl\u00f3 relaci\u00f3n con refugiados vascos en el Centro Laurak-Bat (siempre tuvo claro que volver\u00eda a Euskadi y, de hecho, se neg\u00f3 a bailar el tango por temor a que lo enganchara), empez\u00f3 a pintar, conoci\u00f3 a Jorge Oteiza (de quien ya no se separar\u00eda)&#8230; y conoci\u00f3 a su mujer, despu\u00e9s de otras siete novias \u00abformales\u00bb y de nuevo de un modo casual, cuando ella fue a hacerse un autorretrato. Con ella se cas\u00f3 y con ella volvi\u00f3 a Euskadi. Lo hizo de viaje de novios pero, \u00abconvencido por Oteiza\u00bb, se qued\u00f3 (le cost\u00f3 tener que hacer el servicio militar en \u00c1frica).<\/p>\n<p>Empez\u00f3 entonces a forjarse el Basterretxea m\u00e1s conocido, el Basterretxea artista. Aqu\u00e9l que gan\u00f3 el concurso para pintar los murales de Arantzazu, que integr\u00f3 el grupo Gaur, que m\u00e1s tarde se centr\u00f3 en la \u00abtercera dimensi\u00f3n\u00bb -la escultura- y que finalmente se consagr\u00f3 como artista en todas sus facetas, incluida la cinematogr\u00e1fica. Aqu\u00e9l que todo el mundo conoce pero que, resultado de las casualidades, surgi\u00f3 de ese pasado mucho m\u00e1s desconocido que descansa, a\u00fan, sobre las fotograf\u00edas extendidas en la mesa de su sal\u00f3n.<\/p>\n<p>Cuando volvi\u00f3 a Bermeo, 17 a\u00f1os despu\u00e9s, N\u00e9stor supo que su casa hab\u00eda sido convertida en cuartel de <st1:personname productid=\"la Guardia Civil.\" w:st=\"on\">la Guardia Civil.<\/st1:personname> \u00abEl r\u00e9gimen nos arruin\u00f3\u00bb, lamenta (tiempo despu\u00e9s les devolvieron sus bienes, pero \u00abtarde y mal\u00bb). Ya no ha vuelto a vivir all\u00ed, pero no ha dejado de sentirlo. Aquel Basterretxea m\u00e1s ni\u00f1o, m\u00e1s inocente, sigue viviendo dentro de \u00e9l. Porque, aunque se haya moldeado, el artista no ha perdido su esencia.<\/p>\n<h3>Publicado por <a title=\"Noticias de Gipuzkoa\" href=\"http:\/\/www.noticiasdegipuzkoa.com\">Noticias de Gipuzkoa<\/a>-k argitaratua<\/h3>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Nicol\u00e1s Xamardo y Jurgi San Pedro<\/strong><\/p>\n<h1>Oteiza-Chillida: \u00bfDi\u00e1logo comercial o di\u00e1logo plat\u00f3nico?<\/h1>\n<p>Entre las exposiciones oto\u00f1ales que nos brinda el Artium, nos ha llamado la atenci\u00f3n la reuni\u00f3n en un mismo espacio de tres artistas contempor\u00e1neos (Oteiza, Chillida y R. Serra) bajo el ep\u00edgrafe, sintom\u00e1tico, de \u00abdi\u00e1logos\u00bb. Interesante ocasi\u00f3n para tratar de las relaciones entre el arte, la pol\u00edtica y el mercado.<\/p>\n<p>Siempre que se evoca el t\u00e9rmino \u00abdi\u00e1logo\u00bb, debemos tener presente una divisi\u00f3n clara de campos en los que se manifiesta, y especialmente debido a la centralidad que el asunto tiene en \u00e9ste nuestro ahora. Debemos diferenciar la acepci\u00f3n de di\u00e1logo, relacionada con su uso cotidiano, comunicativo, del orden de lo com\u00fanmente compartido, de aquella vinculada con la dimensi\u00f3n pol\u00edtica, art\u00edstica, cient\u00edfica, filos\u00f3fica del di\u00e1logo (D): atemporal y azaroso en su impacto y capacidad transformadora.<\/p>\n<p>Formulemos mejor esta crucial distinci\u00f3n binaria: 1.- Hay un di\u00e1logo (d) omnipresente, que constituye la sociabilidad, en cuanto modo b\u00e1sico de la intercomunicaci\u00f3n, transmisi\u00f3n de conocimientos y opiniones de naturaleza diversa -plurales- y cuya finalidad es lograr un \u00abconsenso\u00bb, un acuerdo de voluntades, entre diferentes puntos de vista sobre una cuesti\u00f3n dada. Consenso que se produce a partir de la b\u00fasqueda de un denominador com\u00fan, fundamento de lo que se conoce como opini\u00f3n p\u00fablica en los di\u00e1logos organizados, directa o indirectamente, por los diferentes aparatos del Estado y que responden a intereses de todo orden; intereses que se tratan de hacer pasar como si fueran los de la mayor\u00eda.<\/p>\n<p>De acuerdo con \u00e9sta concepci\u00f3n, Oteiza quedar\u00eda reducido esencialmente al denominador com\u00fan de las leyes del mercado internacional del arte, que han colocado a Chillida como figura central en el pante\u00f3n del Arte Contempor\u00e1neo Vasco. Esta sospecha se ve reforzada por la presencia en esos \u00abdi\u00e1logos\u00bb del yanqui R. Serra, mascar\u00f3n de proa de las exploraciones comerciales Guggenheim, -en plena proyecci\u00f3n expansiva-. Recordemos que en tiempos de crisis las obras de arte, al igual que el oro y dem\u00e1s \u00abjoyas\u00bb, se convierten en valores refugio de un mercado financiero necesitado urgentemente de nuevos \u00abcaladeros\u00bb. En esta modalidad dialogante es el mercado capitalista quien marca el com\u00fan denominador en el que se unifican diariamente, a trav\u00e9s del valor de cambio, tanto el precio de las \u00abmercanc\u00edas\u00bb como el valor de las \u00abvoluntades\u00bb. Aqu\u00ed radica la esencia del llamado \u00abconsenso\u00bb \u00bfAlguien imagina a Oteiza en un di\u00e1logo de esta naturaleza?<\/p>\n<p>2.- Existe otro di\u00e1logo (D), denominado plat\u00f3nico, en cuanto modalidad discursiva dial\u00e9ctica, que muestra el advenimiento de \u00ablo nuevo\u00bb en el terreno del pensamiento creativo. Di\u00e1logo siempre provocado por alguien o por alg\u00fan hecho singular, que interrumpe el flujo de ese otro di\u00e1logo ininterrumpido al que acabamos de referirnos. Su finalidad es abrir la posibilidad de lo in\u00e9dito en un orden de cosas establecido; por ello, el disenso es el eje din\u00e1mico de este di\u00e1logo, en el que lo singular se confronta a lo plural. Este hecho conlleva inevitablemente un riesgo de ruptura con lo \u00abpol\u00edticamente correcto\u00bb, que lo obliga a reformularse y promoverse fuera y contra el estado de cosas existentes. O lo que es lo mismo, es esa ruptura la que llama a la imaginaci\u00f3n de aquello que nos falta y que, por consiguiente, implica un exceso con respecto al estado de la situaci\u00f3n -la situaci\u00f3n creada por el Estado-.<\/p>\n<p>En el caso que nos ocupa, el verdadero debate se da entre el artista comprometido con las aspiraciones pol\u00edticas \u00abperseguidas\u00bb del pueblo al que pertenece y que son el motor de su vida creativa, en cuanto opera fuera y contra la l\u00f3gica del estado de cosas (de la l\u00f3gica del Estado opresor capitalista) y que responde a una \u00e9tica insobornable (Oteiza). Y en el polo antag\u00f3nico de este debate sobre la concepci\u00f3n del arte se ubica la actividad reproductiva art\u00edstica, sometida a las leyes del valor de cambio y al servicio del marketing de un poder pol\u00edtico que nos habla de paz y nos somete como pueblo-naci\u00f3n (Chillida).<\/p>\n<p>Para ilustrar \u00e9ste tipo de di\u00e1logo, recomendamos consultar la siguiente intervenci\u00f3n del maestro: \u00abDenuncio al escultor Chillida por mentir, plagiarme y complicidad con el Gobierno Vasco en falsear Gernika\u00bb (\u00abDV\u00bb, \u00abEgin\u00bb, 22\/06\/1990). En este art\u00edculo se analiza la pol\u00edtica cultural del Estado que ejecut\u00f3 Chillida en Gernika por encargo del PNV. Un encargo que responde a un planteamiento pol\u00edtico-art\u00edstico excluyente y vertical, que ni siquiera contempla la actual identidad de Gernika, primera ciudad m\u00e1rtir del fascismo. Una acci\u00f3n pol\u00edtico-cultural que respond\u00eda a las exigencias de una paz sin justicia y sin memoria, en la medida en que el Estado sigue sin reconocer la deuda hist\u00f3rica pendiente con ella y con todo un pueblo desde hace ya m\u00e1s de 70 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Oteiza, por el contrario, nos presenta en el mismo art\u00edculo, una alternativa de futuro que contempla Gernika como la gran met\u00e1fora de su trayectoria vital. Es por ello que la piensa como capital de la paz y la libertad, como capital cultural y religiosa de Europa, capital de prehistorias, ling\u00fc\u00edsticas, derecho internacional&#8230; Proyectos en los que todos los vascos deber\u00edamos participar activamente, atendiendo al estilo de hacer pol\u00edtica y arte de Oteiza. Concepci\u00f3n antag\u00f3nica con el estilo que terminan imponi\u00e9ndonos. \u00bfAlguien se imagina a Chillida promoviendo un di\u00e1logo de esta naturaleza?<\/p>\n<p>Concluyendo con esta primera distinci\u00f3n binaria de \u00abdi\u00e1logos\u00bb, aportamos otro fragmento de di\u00e1logo (D) con Chillida, que recomendamos incluyan en futuros di\u00e1logos muse\u00edsticos. La referencia \u00e9sta vez nos llega a trav\u00e9s del autor del Cristo rojo, que vuelve a coronar en Arantzazu la cripta de nuestro santuario de inmortales libertades de expresi\u00f3n y de mil luchas esperanzadoras todav\u00eda sin cuerpo hoy. La entrevista es de Irune Berro para \u00abBusturialdeko Hitza\u00bb (Bermeo, febrero de 2006). La traducci\u00f3n es nuestra.<\/p>\n<p>I. B: Txillidaz Oteizaz bezain oroitzapen onak dituzu?<\/p>\n<p>(\u00bfTienes tan buenos recuerdos de Chillida como de Oteiza?)<\/p>\n<p>N. B: Ez. Nevadan (AEB) euskal artzainen omenezko eskultura egiteko lehiaketa irabazi nuen behin. Hori baino lehen, Larrea, Mendiburu eta hirurok bildu ginen, eta lehiaketa horretara aurkeztea pentsatu genuen. Txillidak gure asmoen berri izan zuen, bere agentearen bitartez. AEBtan zer edo zer egiteko aukera bazegoela jakin zuen. Hegazkina hartu eta han azaldu zen, gu hirurok ezer ez ginela esanez. Euskal eskultore bakarra bera zela esan zien amerikarrei. Oteiza ez zuen aipatu ere egin, jakina. Egunen batean Beste Txillida idatziko du norbaitek. Besteen gainetik gailentzeko edozer gauza egiteko gai zen. Ahalegin biziak egin zituen gu erditik kentzeko. Faxista hutsa zen. Bere aita Molaren gizonetako bat izan zen Gipuzkoan. Jendeak ez zuen Txillida ezagutu, ez daki nolakoa izan zen, edo bai, baina ez dugu memoria historikorik. Pena da, zeren memoriarik gabe lehengo faxistak oraingo demokratak dira.<\/p>\n<p>(No. En Nevada (EEUU) gan\u00e9 una vez un concurso para realizar una escultura-homenaje a los pastores vascos. Antes de eso, nos reunimos Larrea, Mendiburu y yo, y pensamos en presentarnos al concurso. Chillida se enter\u00f3 de nuestros planes por medio de su agente. Averigu\u00f3 que hab\u00eda oportunidad de hacer algo en EEUU. Cogi\u00f3 el avi\u00f3n y se present\u00f3 all\u00ed diciendo que nosotros tres no \u00e9ramos nadie, diciendo a los americanos que el \u00fanico escultor vasco era \u00e9l. Ni siquiera mencion\u00f3 a Oteiza, claro. Alg\u00fan d\u00eda alguien tendr\u00e1 que escribir el Otro Chillida. Para trepar era capaz de hacer cualquier cosa. Hizo verdaderos esfuerzos por quitarnos de en medio. Era un aut\u00e9ntico fascista. Su padre fue uno de los hombres de Mola en Guip\u00fazcoa. La gente no conoci\u00f3 a Chillida, o quiz\u00e1 si, pero no tenemos memoria hist\u00f3rica. Es una pena, porque sin memoria los fascistas de antes son los dem\u00f3cratas de ahora).<\/p>\n<p>En fin, son de agradecer exposiciones como \u00e9stas, que nos permiten abrir nuevos di\u00e1logos, en los que es inevitable plantear al Artium y a la opini\u00f3n p\u00fablica si estamos ante un di\u00e1logo comercial, en el que a las obras de Oteiza ya se les ha asignado un valor de mercado similar a Chillida, o si nos encontramos ante un di\u00e1logo plat\u00f3nico, donde la memoria y la voluntad de Oteiza van a ser respetadas. Y aqu\u00ed nada acaba, el di\u00e1logo contin\u00faa.<\/p>\n<h3>Publicado por <a title=\"Gara\" href=\"http:\/\/www.gara.net\">Gara<\/a>-k argitaratua<\/h3>\n<p>\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Miguel Cifuentes Las casualidades de N\u00e9stor Detr\u00e1s del Basterretxea m\u00e1s conocido descansa un pasado lleno de historia y de an\u00e9cdotas pocas veces relatado. Una joya biogr\u00e1fica que \u00e9l, generoso y pausado, narra sin omisi\u00f3n de detalles desde el sof\u00e1 de su casa. La tarde se va en un suspiro. \u00abLa vida es un c\u00famulo de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[79],"tags":[],"class_list":["post-21853","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nabarmena"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.4 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Hemeroteca: Las casualidades de N\u00e9stor - Nabarralde<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"Detr\u00e1s del Basterretxea m\u00e1s conocido descansa un pasado lleno de historia y de an\u00e9cdotas pocas veces relatado. Una joya biogr\u00e1fica que \u00e9l, generoso y pausado, narra sin omisi\u00f3n de detalles desde el sof\u00e1 de su casa. La tarde se va en un suspiro.\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/nabarralde.eus\/hemeroteca-las-casualidades-de-nestor\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Hemeroteca: Las casualidades de N\u00e9stor - Nabarralde\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Detr\u00e1s del Basterretxea m\u00e1s conocido descansa un pasado lleno de historia y de an\u00e9cdotas pocas veces relatado. Una joya biogr\u00e1fica que \u00e9l, generoso y pausado, narra sin omisi\u00f3n de detalles desde el sof\u00e1 de su casa. La tarde se va en un suspiro.\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/nabarralde.eus\/hemeroteca-las-casualidades-de-nestor\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Nabarralde\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/nabarraldefundazioa\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2009-12-10T10:37:57+00:00\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Hemeroteca\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"17 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/hemeroteca-las-casualidades-de-nestor\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/hemeroteca-las-casualidades-de-nestor\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Nabarralde\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\"},\"headline\":\"Hemeroteca: Las casualidades de N\u00e9stor\",\"datePublished\":\"2009-12-10T10:37:57+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/hemeroteca-las-casualidades-de-nestor\\\/\"},\"wordCount\":3422,\"commentCount\":0,\"articleSection\":[\"Nabarmena\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/hemeroteca-las-casualidades-de-nestor\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/hemeroteca-las-casualidades-de-nestor\\\/\",\"name\":\"Hemeroteca: Las casualidades de N\u00e9stor - Nabarralde\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#website\"},\"datePublished\":\"2009-12-10T10:37:57+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\"},\"description\":\"Detr\u00e1s del Basterretxea m\u00e1s conocido descansa un pasado lleno de historia y de an\u00e9cdotas pocas veces relatado. Una joya biogr\u00e1fica que \u00e9l, generoso y pausado, narra sin omisi\u00f3n de detalles desde el sof\u00e1 de su casa. La tarde se va en un suspiro.\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/hemeroteca-las-casualidades-de-nestor\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/hemeroteca-las-casualidades-de-nestor\\\/\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/hemeroteca-las-casualidades-de-nestor\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Hemeroteca: Las casualidades de N\u00e9stor\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/\",\"name\":\"Nabarralde\",\"description\":\"Kultur Ekimenak eta Sustapenak\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\",\"name\":\"Nabarralde\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Nabarralde\"},\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/author\\\/nagusia\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Hemeroteca: Las casualidades de N\u00e9stor - Nabarralde","description":"Detr\u00e1s del Basterretxea m\u00e1s conocido descansa un pasado lleno de historia y de an\u00e9cdotas pocas veces relatado. Una joya biogr\u00e1fica que \u00e9l, generoso y pausado, narra sin omisi\u00f3n de detalles desde el sof\u00e1 de su casa. La tarde se va en un suspiro.","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/nabarralde.eus\/hemeroteca-las-casualidades-de-nestor\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Hemeroteca: Las casualidades de N\u00e9stor - Nabarralde","og_description":"Detr\u00e1s del Basterretxea m\u00e1s conocido descansa un pasado lleno de historia y de an\u00e9cdotas pocas veces relatado. Una joya biogr\u00e1fica que \u00e9l, generoso y pausado, narra sin omisi\u00f3n de detalles desde el sof\u00e1 de su casa. La tarde se va en un suspiro.","og_url":"https:\/\/nabarralde.eus\/hemeroteca-las-casualidades-de-nestor\/","og_site_name":"Nabarralde","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/nabarraldefundazioa","article_published_time":"2009-12-10T10:37:57+00:00","author":"Nabarralde","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@Nabarralde","twitter_site":"@Nabarralde","twitter_misc":{"Escrito por":"Hemeroteca","Tiempo de lectura":"17 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/hemeroteca-las-casualidades-de-nestor\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/hemeroteca-las-casualidades-de-nestor\/"},"author":{"name":"Nabarralde","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56"},"headline":"Hemeroteca: Las casualidades de N\u00e9stor","datePublished":"2009-12-10T10:37:57+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/hemeroteca-las-casualidades-de-nestor\/"},"wordCount":3422,"commentCount":0,"articleSection":["Nabarmena"],"inLanguage":"es"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/hemeroteca-las-casualidades-de-nestor\/","url":"https:\/\/nabarralde.eus\/hemeroteca-las-casualidades-de-nestor\/","name":"Hemeroteca: Las casualidades de N\u00e9stor - Nabarralde","isPartOf":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#website"},"datePublished":"2009-12-10T10:37:57+00:00","author":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56"},"description":"Detr\u00e1s del Basterretxea m\u00e1s conocido descansa un pasado lleno de historia y de an\u00e9cdotas pocas veces relatado. Una joya biogr\u00e1fica que \u00e9l, generoso y pausado, narra sin omisi\u00f3n de detalles desde el sof\u00e1 de su casa. La tarde se va en un suspiro.","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/hemeroteca-las-casualidades-de-nestor\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/nabarralde.eus\/hemeroteca-las-casualidades-de-nestor\/"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/hemeroteca-las-casualidades-de-nestor\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Hemeroteca: Las casualidades de N\u00e9stor"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#website","url":"https:\/\/nabarralde.eus\/","name":"Nabarralde","description":"Kultur Ekimenak eta Sustapenak","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/nabarralde.eus\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56","name":"Nabarralde","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","caption":"Nabarralde"},"url":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/author\/nagusia\/"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21853","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=21853"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21853\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=21853"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=21853"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=21853"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}