{"id":21670,"date":"2009-11-05T08:42:35","date_gmt":"2009-11-05T06:42:35","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/hemeroteca-la-muerte-de-levi-strauss\/"},"modified":"2009-11-05T08:42:35","modified_gmt":"2009-11-05T06:42:35","slug":"hemeroteca-la-muerte-de-levi-strauss","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/hemeroteca-la-muerte-de-levi-strauss\/","title":{"rendered":"Hemeroteca: La muerte de L\u00e9vi-Strauss"},"content":{"rendered":"<p> <\/p>\n<p><strong>El mundo pierde al ap\u00f3stol de la diversidad humana <\/strong><\/p>\n<h1>El antrop\u00f3logo que se fragu\u00f3 en Brasil<\/h1>\n<p>El libro m\u00e1s conocido de L\u00e9vi-Strauss es Tristes tr\u00f3picos, donde describe su encuentro en la selva amaz\u00f3nica con una tribu hasta entonces desconocida. El libro se publica en 1955, pero narra la estancia que hizo en el Mato Grosso entre 1935 y 1939 y en Francia se considera un cl\u00e1sico tanto por su valor literario y biogr\u00e1fico como por sus aportaciones antropol\u00f3gicas y etnol\u00f3gicas. Su primera obra fue su tesis doctoral sobre Las estructuras elementales de parentesco (1948). Pero su obra principal fueron los cuatro tomos de Mitol\u00f3gicas, que escribi\u00f3 entre 1964 y 1971.<\/p>\n<h3>Publicado por <a title=\"La Vanguardia\" href=\"http:\/\/www.lavanguardia.es\">La Vanguardia<\/a>-k argitaratua<\/h3>\n<p><strong>Llu\u00eds Ur\u00eda<\/strong><\/p>\n<h1>El etn\u00f3logo Claude L\u00e9vi-Strauss fallece en Par\u00eds a punto de cumplir 101 a\u00f1os<\/h1>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Exiliado en 1941 en EE.UU., el etn\u00f3logo franc\u00e9s adopt\u00f3 el m\u00e9todo estructuralista del ling\u00fcista Jakobson<\/p>\n<p>Claude L\u00e9vi-Strauss abandon\u00f3 el pasado fin de semana un mundo en el que ya no se reconoc\u00eda, un mundo que le disgustaba. Ap\u00f3stol de la diversidad del ser humano y de sus culturas, el mundo superpoblado e uniformizado de la globalizaci\u00f3n representaba para \u00e9l una grave amenaza para toda esta riqueza que tanto hab\u00eda defendido. \u00abPienso en el mundo en el que estoy acabando mi existencia, no es un mundo que me guste\u00bb, confes\u00f3 en una de sus \u00faltimas entrevistas. El genial etn\u00f3logo franc\u00e9s, uno de los grandes intelectuales del siglo XX, se extingui\u00f3 finalmente en su discreto domicilio de Par\u00eds en la noche del s\u00e1bado al domingo. El pr\u00f3ximo d\u00eda 27 hubiera cumplido 101 a\u00f1os. Una cita que no habr\u00e1 lamentado eludir: \u00abAmi edad no se festejan los cumplea\u00f1os, cada a\u00f1o es un escal\u00f3n en el descenso hacia la degradaci\u00f3n f\u00edsica e intelectual\u00bb, dijo en una ocasi\u00f3n.<\/p>\n<p>La noticia de la muerte de L\u00e9vi-Strauss, confirmada ayer entre otras instituciones por <st1:personname productid=\"la Academia Francesa\" w:st=\"on\">la Academia Francesa<\/st1:personname>, fue dada a conocer una vez celebrados los funerales por voluntad de la familia, que quiso de esta forma evitar la \u00abmediatizaci\u00f3n\u00bb de las exequias. Estas se celebraron el lunes en Lignerolles en total intimidad. El propio L\u00e9vi-Strauss hab\u00eda evitado hace casi un a\u00f1o participar en el homenaje nacional que le brind\u00f3 Francia con motivo de su centenario. El presidente franc\u00e9s, Nicolas Sarkozy, se desplaz\u00f3 entonces a su domicilio para cumplimentarle personalmente.<\/p>\n<p>La mirada sobre el mundo y el hombre tiene un antes y un despu\u00e9s de Claude L\u00e9vi-Strauss. Los trabajos del etn\u00f3logo franc\u00e9s revolucionaron las bases de la antropolog\u00eda y arrojaron una nueva luz sobre las llamadas civilizaciones primitivas. Los trabajos de L\u00e9vi-Strauss &#8211; en particular su obra maestra, Tristes t\u00f3picos (1955), convertida en un cl\u00e1sico-demostraron que las sociedades primitivas pod\u00edan ser tan complejas como las desarrolladas, y que detr\u00e1s de las diferencias entre unos pueblos y otros subyac\u00edan estructuras an\u00e1logas. Cr\u00edtico con la \u00abarrogancia\u00bb occidental, L\u00e9vi-Strauss desmont\u00f3 los prejuicios raciales sobre la superioridad de los llamados \u00abpueblos civilizados\u00bb y en El pensamiento salvaje (1962) sostuvo que este est\u00e1 presente, en contra del t\u00f3pico admitido hasta entonces, en todas las sociedades, en todos los seres humanos. \u00abEl pensamiento salvaje es una herencia de toda la humanidad que podemos encontrar en nosotros, pero que preferimos normalmente ir a buscar en sociedades ex\u00f3ticas\u00bb, escribi\u00f3.<\/p>\n<p>Ecologista avant-la-lettre,L\u00e9vi-Strauss estudi\u00f3 al hombre indisolublemente asociado a la naturaleza e hizo de la defensa de la diversidad cultural y de la diversidad natural un mismo combate.<\/p>\n<p>Nacido el 28 de noviembre de 1908 en Bruselas (B\u00e9lgica) en el seno de una familia jud\u00eda de origen alsaciano &#8211; su padre, pintor, le transmiti\u00f3 el gusto por el arte-,Claude L\u00e9vi-Strauss pas\u00f3 su adolescencia en Par\u00eds, donde curs\u00f3 el bachillerato y luego estudi\u00f3 filosof\u00eda en <st1:personname productid=\"la Sorbona. En\" w:st=\"on\">la Sorbona. En<\/st1:personname> 1935 obtuvo un puesto como profesor de sociolog\u00eda en <st1:personname productid=\"la Universidad\" w:st=\"on\">la Universidad<\/st1:personname> de S\u00e3o Paulo y, con 27 a\u00f1os, se traslad\u00f3 a Brasil. All\u00ed, en compa\u00f1\u00eda de su primera mujer, Dina Dreyfus &#8211; L\u00e9vi-Strauss se casar\u00eda tres veces-,organiz\u00f3 y dirigi\u00f3 diversas expediciones etnogr\u00e1ficas al Mato Grosso y al Amazonas, donde estudi\u00f3 las tribus de los indios Bororos, Caduveos y Nambikwaras. El etn\u00f3logo explicar\u00eda esta experiencia en Tristes t\u00f3picos, un libro escrito en forma de autobiograf\u00eda intelectual.<\/p>\n<p>En 1939, L\u00e9vi-Strauss regresar\u00eda fugazmente a Par\u00eds. El desencadenamiento de <st1:personname productid=\"la Segunda Guerra\" w:st=\"on\">la Segunda Guerra<\/st1:personname> Mundial, como a millones de personas, cambiar\u00eda de arriba abajo la vida del pensador franc\u00e9s y a la postre resultar\u00eda fundamental para su actividad intelectual. Exiliado en <st1:metricconverter productid=\"1941 a\" w:st=\"on\">1941 a<\/st1:metricconverter> Estados Unidos, adonde huy\u00f3 de la persecuci\u00f3n a los jud\u00edos, profesor en <st1:personname productid=\"la New School\" w:st=\"on\">la New School<\/st1:personname> of Social Research de Nueva York, all\u00ed conoci\u00f3 al ling\u00fcista Roman Jakobson, cuyo m\u00e9todo estructuralista adopt\u00f3 para estudiar a los grupos humanos.<\/p>\n<p>Instalado definitivamente en Par\u00eds, L\u00e9vi-Strauss ingres\u00f3 en 1959 en el Coll\u00e8ge de France, donde ejercer\u00eda como profesor hasta su jubilaci\u00f3n en 1982. En 1973 se convirti\u00f3 en el primer etn\u00f3logo en integrar <st1:personname productid=\"la Academia Francesa\" w:st=\"on\">la  Academia Francesa<\/st1:personname>, un reconocimiento de gran calado, aunque un tanto tard\u00edo. Celebrado en todo el mundo, acumul\u00f3 numerosas distinciones, entre ellas el Premi Internacional Catalunya, otorgado en el 2005.<\/p>\n<p>El presidente franc\u00e9s Nicolas Sarkozy rindi\u00f3 ayer homenaje a L\u00e9vi-Strauss, al que calific\u00f3 como \u00abuno de los m\u00e1s grandes etn\u00f3logos de todos los tiempos\u00bb y creador \u00abde la antropolog\u00eda moderna\u00bb, un hombre &#8211; subray\u00f3-\u00ablibre de todo sectarismo y adoctrinamiento\u00bb. El jefe de la diplomacia francesa, Bernard Kouchner, deplor\u00f3 por su parte \u00abla p\u00e9rdida de un visionario\u00bb para el que la reflexi\u00f3n cient\u00edfica \u00abha estado siempre marcada por una alta exigencia moral, con esta convicci\u00f3n tan fuertemente anclada de la igualdad y la dignidad de las culturas y los hombres\u00bb. Por otro lado, la primera secretaria del Partido Socialista, Martine Aubry, remarc\u00f3 que su \u00abobra pertenece al patrimonio universal\u00bb.<\/p>\n<p>El profesor Philippe Descola, que sucedi\u00f3 a Claude L\u00e9vi-Strauss al frente del laboratorio de antropolog\u00eda del Coll\u00e8ge de France, record\u00f3 que estamos ante la obra del antrop\u00f3logo que ha ejercido m\u00e1s influencia en el siglo XX y destac\u00f3 su dimensi\u00f3n moral \u00abdenunciando sin descanso el empobrecimiento conjunto de la diversidad de las culturas y las especies naturales\u00bb.<\/p>\n<h3>Publicado por <a title=\"La Vanguardia\" href=\"http:\/\/www.lavanguardia.es\">La Vanguardia<\/a>-k argitaratua<\/h3>\n<p><strong>Roger Sansi<\/strong><\/p>\n<h1>Muerte del hombre<\/h1>\n<p><strong>La generaci\u00f3n de Foucault y Derrida destac\u00f3 los procesos de significaci\u00f3n inconscientes<\/strong><\/p>\n<p>La mayor\u00eda de los fil\u00f3sofos postestructuralistas est\u00e1n muertos. Pero a\u00fan hoy, son referencias escol\u00e1sticas fundamentales. Por un extra\u00f1o e inquietante azar, L\u00e9vi-Strauss, el estructuralista, al que segu\u00edan y criticaban, los ha sobrevivido, llegando a los 100 a\u00f1os; pero ya nadie lo citaba.<\/p>\n<p>La historia tiene esas cosas. L\u00e9vi-Strauss no fue s\u00f3lo el antrop\u00f3logo m\u00e1s influyente entre los antrop\u00f3logos, sino tambi\u00e9n entre los fil\u00f3sofos del siglo pasado. Su obra fue fundamental para toda la generaci\u00f3n de los sesenta, comenzando por Foucault y Derrida. De L\u00e9vi-Strauss, estos autores tomaron el antihumanismo: frente a la raz\u00f3n consciente ilustrada, L\u00e9vi-Strauss enfatizaba la importancia de los procesos de significaci\u00f3n inconscientes, no s\u00f3lo a un nivel individual, sino colectivo. Por supuesto, todos estos autores despu\u00e9s criticaron abiertamente a L\u00e9vi-Strauss, hasta el punto de que en EE. UU. fueron promocionados con la marca de postestructuralistas. Pero incluso la marca de post &#8211; despu\u00e9s de-nos muestra la deuda profunda de estos autores con \u00e9l.<\/p>\n<p>Hoy en d\u00eda es un poco dif\u00edcil entender el debate sobre el humanismo en aquella \u00e9poca. La muerte del hombre que proclamaba Foucault frecuentemente se ha reducido a la anodina cr\u00edtica del hombre blanco imperialista y faloc\u00e9ntrico que conduce un 4&#215;4. Por otro lado, muchos filosofastros de derechas, en Europa y EE. UU., claman por un retorno al orden, a los valores ilustrados frente a los peligros del relativismo, la inmigraci\u00f3n, la religi\u00f3n y qui\u00e9n sabe qu\u00e9 otras plagas b\u00edblicas. Puede que haya llegado el momento de revisar las ra\u00edces de los debates de las \u00faltimas d\u00e9cadas, y en ese sentido puede que no sea tan mala idea sacar a L\u00e9vi-Strauss del armario. Comenzando por la cuesti\u00f3n de la muerte del hombre. De hecho, la cr\u00edtica a la teor\u00eda ilustrada de naturaleza humana se encuentra ya contenida en la tradici\u00f3n antropol\u00f3gica, desde Boas y Mauss, pero quiz\u00e1 encuentra en L\u00e9vi-Strauss su expresi\u00f3n m\u00e1s brillante, en particular en El pensamiento salvaje, que fue maravillosamente traducido al catal\u00e1n por Mart\u00ed i Pol para Edicions 62. En El pensamiento salvaje,L\u00e9vi-Strauss usa la met\u00e1fora del bricolaje para describir c\u00f3mo funciona el pensamiento salvaje, o mejor, c\u00f3mo funciona el pensamiento humano en general cuando no sigue el m\u00e9todo cient\u00edfico, cuando no nos podemos permitir elaborar complejas teor\u00edas que luego puedan ser contrastadas en condiciones experimentales, sino que nos debemos conformar con dar sentido al mundo con los elementos y acontecimientos que encontramos sobre el terreno. El pensamiento salvaje no es irracional, s\u00f3lo est\u00e1 pre\/ determinado por su contexto de actuaci\u00f3n, su mundo. S\u00f3lo podemos conocer el mundo a partir de los elementos que nos ha sido dado encontrar, de la historia que nos ha sido dado vivir. Y lo que hace el bricoleur es poner juntos elementos dispares para armar un entarimado que d\u00e9 sentido al mundo &#8211; lo que L\u00e9vi-Strauss llamaba una estructura-.Ese entarimado es a la vez el resultado tanto de los elementos que nos vienen predeterminados como del trabajo del bricoleur, unidos por un cierto azar. Pero este azar es un azar objetivo, para usar la expresi\u00f3n surrealista: un azar que da sentido y organiza la experiencia. Es ah\u00ed que la met\u00e1fora del arte como forma de conocimiento adquiere una importancia particular. Y L\u00e9vi-Strauss recurre a un ejemplo que puede sorprender a una sensibilidad contempor\u00e1nea: el retrato de Elizabeth de Austria, Reina de Francia, hecho por Fran\u00e7ois Clouet en 1571. L\u00e9vi-Strauss se fija en particular en la gorguera de randa que, seg\u00fan \u00e9l, nos provoca una profunda emoci\u00f3n est\u00e9tica, por su minuciosa reproducci\u00f3n a escala; se trata de un modelo reducido. De hecho, para L\u00e9vi-Strauss toda obra de arte ser\u00eda un modelo reducido, incluso si es mayor que el original, puesto que toda obra de arte debe renunciar a alguna de las caracter\u00edsticas del objeto representado, sea el volumen, textura, olor, movimiento&#8230; \u00bfCu\u00e1l es la virtud de la reducci\u00f3n para L\u00e9vi-Strauss? Primero, que nos hace el objeto inmediatamente accesible, est\u00e1 hecho para ser percibido, precisamente porque renuncia a ser lo mismo que el objeto. Segundo, porque est\u00e1 hecho por la mano del hombre: no se trata s\u00f3lo de una proyecci\u00f3n o una sombra, sino de una experiencia del objeto. En la obra de arte percibimos al mismo tiempo el objeto representado y el trabajo del artista, el mundo y el hombre, el acontecimiento y la estructura.<\/p>\n<p>Pero lo que explica L\u00e9vi-Strauss va m\u00e1s all\u00e1 de una teor\u00eda del arte. El bricolaje es una teor\u00eda de la cultura en general, de c\u00f3mo construimos el mundo con los elementos y acontecimientos que encontramos por el camino, y c\u00f3mo nos apropiamos de \u00e9l a trav\u00e9s de nuestro trabajo. El resultado es siempre deficiente, un modelo reducido que nos ayuda a encontrar significado e ir tirando, pero no mucho m\u00e1s. Est\u00e1 muy lejos del optimismo ilustrado, que ve en la raz\u00f3n pura un arma invencible para someter la naturaleza al hombre. Ahora bien, \u00bfpodemos realmente decir que el pensamiento salvaje no es un humanismo? \u00bfQui\u00e9n podr\u00eda cuestionar que este es un modelo profundamente humano? El gran hombre ilustrado ha muerto, como dec\u00eda Foucault. Pero el peque\u00f1o hombre que construye el futuro con los retazos del pasado est\u00e1 todav\u00eda aqu\u00ed, somos todos nosotros.<\/p>\n<p>R. SANSI, antrop\u00f3logo en <st1:personname productid=\"la Universidad\" w:st=\"on\">la  Universidad<\/st1:personname> de Londres Este art\u00edculo fue publicado en Cultura\/ s (31\/ XII\/ 2008)<\/p>\n<h3>Publicado por <a title=\"La Vanguardia\" href=\"http:\/\/www.lavanguardia.es\">La Vanguardia<\/a>-k argitaratua<\/h3>\n<p><strong>Joan Bestard<\/strong><\/p>\n<h1>L\u00e9vi-Strauss y el hombre desnudo<\/h1>\n<p>Claude L\u00e9vi-Strauss ha sido el antrop\u00f3logo m\u00e1s influyente de nuestra era. Vivi\u00f3 exactamente 100 a\u00f1os y su vida es un claro testimonio del siglo XX. Inici\u00f3 su carrera como etn\u00f3logo en 1935 estudiando los indios bororo y nambikwara de Brasil. Gracias a sus excelentes memorias, Tristes tr\u00f3picos, estos nombres, anta\u00f1o absolutamente desconocidos, son ahora familiares a cualquier lector occidental.<\/p>\n<p>El an\u00e1lisis de unos pueblos al margen de la civilizaci\u00f3n occidental permit\u00eda comprender el malestar causado por nuestra cultura a unas poblaciones que hab\u00edan tenido un modo de vida y de pensamiento original.<\/p>\n<p>Claude L\u00e9vi-Strauss dedic\u00f3 toda su larga vida a restablecer la dignidad intelectual de un modo de vida a punto de desaparecer. Basta citar sus libros, El pensamiento salvaje y, sobre todo, los cuatro vol\u00famenes de las Mitol\u00f3gicas, para darnos cuenta de la envergadura del proyecto. Se trataba de buscar la originalidad de una forma de pensar que se define al margen de nuestro pensamiento occidental centrado en la escritura y la racionalidad. La figura del bricoleur surrealista era la mejor manera de acercarse a este pensamiento de formas sensibles. Claude L\u00e9vi-Strauss siempre hizo esta aproximaci\u00f3n con rigurosidad de cient\u00edfico introduciendo los m\u00e9todos de la ling\u00fc\u00edstica estructural al an\u00e1lisis de los fen\u00f3menos culturales propios de la disciplina de la antropolog\u00eda. Para L\u00e9vi-Strauss el motor del sentido humano era la diferencia y el contraste. Por ello ha sido tan importante el an\u00e1lisis de otros modos de vida; sin ellos desaparece el sentido.<\/p>\n<p>La destrucci\u00f3n simult\u00e1nea de las diferencias culturales y de la diversidad natural nos acerca a la entrop\u00eda. Sin diferencias ni diversidad desaparece lo que es m\u00e1s genuino de la especie humana, la cultura. Este fue el mensaje que L\u00e9vi-Strauss expresaba brillantemente en el \u00faltimo volumen de las Mitol\u00f3gicas y que fue repitiendo muchas veces de formas diferentes. La \u00faltima vez que yo recuerdo haber o\u00eddo este mensaje de su voz fue en el discurso de recepci\u00f3n del Premi Internacional Catalunya que le ofreci\u00f3 <st1:personname productid=\"la Generalitat\" w:st=\"on\">la Generalitat<\/st1:personname> en el 2005.<\/p>\n<p>J. BESTARD, catedr\u00e1tico de Antropolog\u00eda Cultural de <st1:personname productid=\"la Universidad\" w:st=\"on\">la Universidad<\/st1:personname> de Barcelona<\/p>\n<p>El mundo pierde al ap\u00f3stol de la diversidad humana (cont.)<\/p>\n<h3>Publicado por <a title=\"La Vanguardia\" href=\"http:\/\/www.lavanguardia.es\">La Vanguardia<\/a>-k argitaratua<\/h3>\n<p><strong>Veronique Mortaigne<\/strong><\/p>\n<h1>Muere Claude Levi-Strauss a los 100 a\u00f1os. Una entrevista de 2005<\/h1>\n<h1>\u00abEste mundo ya no es el m\u00edo\u00bb<\/h1>\n<p>Con ocasi\u00f3n del fallecimiento del gran antrop\u00f3logo franc\u00e9s, rescatamos esta entrevista de marzo de 2005.<\/p>\n<p>Referente para varias generaciones de intelectuales, ya pr\u00f3ximo a cumplir un siglo, Claude L\u00e9vi-Strauss repasa aqu\u00ed los a\u00f1os que pas\u00f3 en Brasil, cuando realiz\u00f3 los estudios etnogr\u00e1ficos que marcaron el rumbo de la antropolog\u00eda estructural. En la charla aparecen el impacto colosal de la \u00abselva virgen\u00bb y de la formaci\u00f3n urbana, as\u00ed como los cambios que sufri\u00f3 nuestra relaci\u00f3n con los pueblos \u00abprimitivos\u00bb, con sus ritos y su cultura.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEs posible quedar marcado f\u00edsicamente y para siempre por un pa\u00eds?<\/strong><\/p>\n<p>Sin duda. Cuando yo fui a Brasil, en 1935, para ense\u00f1ar sociolog\u00eda en <st1:personname productid=\"la Universidad\" w:st=\"on\">la  Universidad<\/st1:personname> de San Pablo, mi primer impacto fue la naturaleza, tal como todav\u00eda era posible contemplarla sobre las pendientes de <st1:personname productid=\"la Serra\" w:st=\"on\">la Serra<\/st1:personname> do Mar, entre San Pablo y el puerto de Santos. All\u00ed exist\u00eda un desnivel de <st1:metricconverter productid=\"800 metros\" w:st=\"on\">800 metros<\/st1:metricconverter> tan abrupto que la civilizaci\u00f3n hab\u00eda desde\u00f1ado el lugar en beneficio de la selva virgen. Al desembarcar en Santos se ten\u00eda un contacto breve pero inmediato con lo que el Brasil del interior, a miles de kil\u00f3metros de all\u00ed, todav\u00eda pod\u00eda reservar. En el interior me encontr\u00e9 de nuevo con una naturaleza absolutamente distinta de la que hab\u00eda conocido&#8230; Pero hay otra dimensi\u00f3n a la que no siempre se le presta atenci\u00f3n y que para m\u00ed fue fundamental: el fen\u00f3meno urbano. En 1935 dec\u00edan que se constru\u00eda una casa por hora en San Pablo. Hab\u00eda una compa\u00f1\u00eda brit\u00e1nica que abr\u00eda los territorios al oeste del Estado y constru\u00eda una l\u00ednea de ferrocarril y urbanizaba una ciudad cada quince kil\u00f3metros. En esa \u00e9poca, uno de los grandes privilegios de Brasil era poder asistir, de manera casi experimental, a la formaci\u00f3n de ese fant\u00e1stico fen\u00f3meno humano que es una ciudad.<\/p>\n<p><strong>\u00bfToda ciudad?<\/strong><\/p>\n<p>En nuestro pa\u00eds, la ciudad es a veces sin duda el resultado de una decisi\u00f3n del Estado, pero sobre todo de millones de peque\u00f1as iniciativas individuales tomadas a lo largo de los siglos. En el Brasil de los a\u00f1os 30 se pod\u00eda observar c\u00f3mo se produc\u00eda todo el proceso en unos a\u00f1os. Como yo ejerc\u00eda la etnograf\u00eda, los indios fueron para m\u00ed esenciales, pero esa experiencia urbana ocup\u00f3 un lugar muy importante, y los dos Brasil coexist\u00edan. Novelistas como Euclides da Cunha \u2014autor del cl\u00e1sico Os Sert\u00c9es \u2014 describieron magn\u00edficamente a ese Brasil. Tambi\u00e9n conoc\u00ed muy bien a Mario de Andrade: music\u00f3logo, poeta, fundador de <st1:personname productid=\"la Sociedad\" w:st=\"on\">la Sociedad<\/st1:personname> de etnograf\u00eda y folklore de Brasil. Fuimos muy amigos.<\/p>\n<p><strong>De Andrade hab\u00eda imaginado con mucho humor, en su novela \u00abMacunaima\u00bb, a un indio de Amazonas mentiroso y harag\u00e1n, convertido por su matrimonio en emperador de la selva virgen, que terminaba recalando en San Pablo para recuperar un amuleto antes de ser transformado en constelaci\u00f3n: <st1:personname productid=\"la Osa Mayor.\" w:st=\"on\">la Osa Mayor.<\/st1:personname> Ese esp\u00edritu ind\u00edgena, ese v\u00ednculo entre ciudad, selva y mito, \u00bfperdura? \u00bfSigui\u00f3 su rastro?<\/strong><\/p>\n<p>Sigo la evoluci\u00f3n de los ind\u00edgenas que hab\u00eda estudiado a trav\u00e9s del pensamiento, y gracias a mis colegas mucho m\u00e1s j\u00f3venes, sobre todo de la universidad de Cuiaba, en el Mato Grosso, que trabajan con los Nambikwaras. Me escriben, me env\u00edan sus trabajos. Esos pueblos han soportado pruebas terribles: han sido casi exterminados. Pero lo que se produce actualmente es de sumo inter\u00e9s. Estos pueblos se han puesto en contacto unos con otros. Saben ahora lo que durante mucho tiempo ignoraron: ya no est\u00e1n solos en el universo. En Nueva Zelanda, Australia o Melanesia existe gente que, en \u00e9pocas diferentes, pas\u00f3 por las mismas pruebas. Toman consciencia entonces de su posici\u00f3n com\u00fan en el mundo. Naturalmente, la etnograf\u00eda ya no ser\u00e1 nunca lo que yo pude practicar en mi \u00e9poca, cuando la cuesti\u00f3n era encontrar testimonios de las creencias, de formaciones sociales, de instituciones nacidas en total aislamiento respecto de las nuestras y que constitu\u00edan por lo tanto aportes irreemplazables al patrimonio de la humanidad. Ahora, estamos, por as\u00ed decirlo, en un r\u00e9gimen de \u00abcompenetraci\u00f3n mutua\u00bb. Vamos hacia una civilizaci\u00f3n a escala mundial. En la que probablemente aparecer\u00e1n diferencias \u2014al menos, eso esperemos\u2014 pero que ya no ser\u00e1n de igual naturaleza.<\/p>\n<p><strong>La rapidez de desplazamiento, la velocidad de propagaci\u00f3n de las culturas, la comunicaci\u00f3n, son factores determinantes&#8230;<\/strong><\/p>\n<p>Antes mis colegas y yo nos tom\u00e1bamos barcos mixtos que despu\u00e9s de muchas escalas tardaban diecinueve d\u00edas en llegar a Am\u00e9rica del Sur, deteni\u00e9ndose en las costas espa\u00f1olas, argelinas, africanas. De \u00c1frica, dicho sea de paso, solamente conozco las escalas que hice en los viajes a Brasil ida y vuelta.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 significa hoy Brasil para usted?<\/strong><\/p>\n<p>Representa la experiencia m\u00e1s importante de mi vida por el alejamiento, por el contraste, pero tambi\u00e9n porque determin\u00f3 mi carrera. Tengo una deuda muy profunda con ese pa\u00eds. Abandon\u00e9 Brasil a comienzos del a\u00f1o 39 y reci\u00e9n volv\u00ed brevemente en 1985, cuando acompa\u00f1\u00e9 al presidente Mitterrand para una visita de Estado de cinco d\u00edas. Aunque fue muy corto, ese viaje me produjo una verdadera revoluci\u00f3n mental: Brasil se hab\u00eda convertido en un pa\u00eds totalmente distinto. En los 30, San Pablo ten\u00eda apenas un mill\u00f3n de habitantes y en 1985, m\u00e1s de diez millones. Los vestigios de la \u00e9poca colonial hab\u00edan desaparecido. San Pablo se hab\u00eda transformado en una ciudad bastante horrorosa, erizada de rascacielos, a tal punto que cuando quise volver a ver, no la casa donde hab\u00eda vivido \u2014seguramente ya no exist\u00eda\u2014 sino la calle donde hab\u00eda vivido, pas\u00e9 la ma\u00f1ana bloqueado en embotellamientos sin poder llegar. La urbanizaci\u00f3n hizo desaparecer su naturaleza; el r\u00edo Tiet\u00e8, que fue fundamental en la conquista del interior de Brasil, est\u00e1 moribundo&#8230;<\/p>\n<p><strong>Ese relajamiento de los v\u00ednculos entre el hombre y la naturaleza \u00bfno es caracter\u00edstico de nuestra \u00e9poca?<\/strong><\/p>\n<p>Ya en mi tiempo, la naturaleza de San Pablo hab\u00eda cambiado mucho. El v\u00ednculo entre el hombre y la naturaleza quiz\u00e1 se haya roto y, al mismo tiempo, se puede comprender que Brasil, desarrollado tan notablemente, tenga respecto de la naturaleza la misma pol\u00edtica que Europa en <st1:personname productid=\"la Edad Media\" w:st=\"on\">la Edad Media<\/st1:personname>: destruirla para instalar una agricultura.<\/p>\n<p><strong>\u00bfVolvi\u00f3 a ver a sus amigos, los indios Caduveos, Bororos o Nambikwaras, que usted hab\u00eda estudiado?<\/strong><\/p>\n<p>En 1985, Brasilia era una de las etapas del viaje presidencial. El diario O Estado de Sao Paulo me propuso llevarme a ver a los Bororos, un viaje que me hab\u00eda costado mucho en 1935, pero que, en avi\u00f3n, se pod\u00eda hacer en unas horas. Subimos una ma\u00f1ana a una avioneta que transportaba solamente tres pasajeros: mi mujer, una colega brasile\u00f1a y yo. El avi\u00f3n vol\u00f3 sobre los territorios Bororos, pudimos incluso divisar algunas aldeas todav\u00eda con su estructura circular, pero cada una ten\u00eda ahora una pista de aterrizaje. Y despu\u00e9s de sobrevolarlas, el piloto nos dijo: Podr\u00eda aterrizar, pero las pistas son tan cortas que tal vez no pueda volver a despegar. Renunciamos y regresamos a Brasilia atravesando una tormenta espantosa. Creo que nuestra vida nunca se hab\u00eda visto tan expuesta, ni siquiera en la \u00e9poca de mis expediciones. Llegamos apenas a tiempo para que mi mujer se pusiera un vestido de fiesta y yo un smoking para asistir a la cena de gala ofrecida por el presidente de Brasil a Mitterrand. Todo eso mostraba hasta qu\u00e9 punto hab\u00eda cambiado el pa\u00eds. No volv\u00ed a ver a los Bororos en carne y hueso, pero sobrevol\u00e9 el Bermejo, un afluente del Paraguay que me hab\u00eda llevado varios d\u00edas remontar en piragua, y que ahora est\u00e1 bordeado por una ruta asfaltada.<\/p>\n<p><strong>La fotograf\u00eda, a la que se ha dedicado con entusiasmo, \u00bfpuede fijar esos mundos perdidos?<\/strong><\/p>\n<p>Nunca le di mucha importancia a la fotograf\u00eda. Tomaba fotos porque era necesario, pero siempre con la sensaci\u00f3n de que representaba una p\u00e9rdida de tiempo, una p\u00e9rdida de atenci\u00f3n. Sin embargo, me gustaba mucho y me dediqu\u00e9 a la fotograf\u00eda en mi adolescencia. Mi padre era pintor y trabajaba mucho con la fotograf\u00eda. Pero la fotograf\u00eda era un oficio aparte, por as\u00ed decirlo. Lo que yo hice es un trabajo de fot\u00f3grafo en el grado cero. Publiqu\u00e9 un libro de fotos \u2014 Saudades do Brasil , que podr\u00eda traducirse Nostalgia de Brasil, en 1994\u2014 porque a mi alrededor insistieron mucho. El editor eligi\u00f3 un poco menos de 200 clis\u00e9s entre montones de otros. Durante mi primera expedici\u00f3n a los Bororos hab\u00eda llevado una peque\u00f1a c\u00e1mara port\u00e1til y cada tanto oprim\u00eda el bot\u00f3n y tomaba algunas im\u00e1genes, pero en seguida me hasti\u00e9 porque cuando uno tiene el ojo detr\u00e1s de un objetivo de c\u00e1mara no se ve lo que pasa y se comprende menos todav\u00eda. Quedaron algunas migajas que en total hacen m\u00e1s o menos una hora de fragmentos de pel\u00edculas. Las encontraron en Brasil, donde yo las hab\u00eda abandonado y las mostraron una vez en el Centro Pompidou. Adem\u00e1s, voy a hacerle una confesi\u00f3n: las pel\u00edculas etnol\u00f3gicas me aburren enormemente.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 pasa con el Museo del Hombre, inaugurado en 1938?<\/strong><\/p>\n<p>El Museo del Hombre se encamina hacia un nuevo destino. Fue concebido siguiendo una f\u00f3rmula muy ambiciosa pero que, en mi opini\u00f3n, ya no responde a las realidades del momento. Su objeto era unir la prehistoria, la antropolog\u00eda f\u00edsica, la etnograf\u00eda, que tomaron en cada caso caminos divergentes. En el caso de la etnograf\u00eda, el Museo del Hombre pretend\u00eda mostrar c\u00f3mo viv\u00edan a\u00fan en 1920 y 1930 los pueblos lejanos que los etn\u00f3logos iban a estudiar. Eso ya no responde al presente. Si quisi\u00e9ramos mostrar c\u00f3mo vive hoy una poblaci\u00f3n melanesia, desconocida en 1930, habr\u00eda que poner en la vitrina bolsas de caf\u00e9 y autos Toyota junto a algunos utensilios tradicionales. Y ser\u00eda una imagen mentirosa. La idea general del futuro museo del Quai Branly es recoger todo lo que estas civilizaciones han producido de grande y bello, teniendo en cuenta que son testimonios del pasado. Eso responde bien a la relaci\u00f3n que esas civilizaciones pueden y deben mantener con su pasado, y a la que podemos mantener hoy con ellas.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEs posible que un objeto sacado de su contexto ritual, comunitario, conserve su sentido?<\/strong><\/p>\n<p>Una m\u00e1scara que tiene una funci\u00f3n ritual es tambi\u00e9n una obra de arte. El enfoque est\u00e9tico no me inquieta en absoluto. El Museo del Louvre es ante todo un museo de bellas artes. Tiene, por lo tanto, un esp\u00edritu, una funci\u00f3n estetizantes. Nunca impidi\u00f3 que la historia o la sociolog\u00eda del arte se desarrollaran, ni que los conservadores de ese museo fueran muy buenos estudiosos. El hecho de suscitar el inter\u00e9s o la emoci\u00f3n del p\u00fablico a trav\u00e9s de objetos bellos no me preocupa para nada. La est\u00e9tica es una de las v\u00edas que le permitir\u00e1 descubrir las civilizaciones que los produjeron. Y as\u00ed algunos se convertir\u00e1n en historiadores, observadores, estudiosos que se dedicar\u00e1n a esas civilizaciones.<\/p>\n<p><strong>Usted coleccion\u00f3 objetos y lleg\u00f3 a comparar los mitos, tema de sus investigaciones, con \u00abobjetos muy bellos que no nos cansamos de contemplar\u00bb. \u00bfTodav\u00eda le encantan?<\/strong><\/p>\n<p>Siempre he amado los objetos, desde la infancia, el baratillo. En un tiempo, los objetos que llam\u00e1bamos primitivos eran accesibles a los bolsillos modestos. Con Andr\u00e9 Breton, por ejemplo, cuando est\u00e1bamos en Estados Unidos, sab\u00edamos que esos objetos eran tan bellos como los de otras civilizaciones; y que pod\u00edamos comprarlos por casi nada. Todos los objetos ahora tienen un precio tan alto que lo \u00fanico que se puede hacer es mirarlos de lejos sin pensar en tenerlos. Si las condiciones se hubieran mantenido, seguramente seguir\u00eda coleccionando. En 1950, tuve problemas personales y a toda costa ten\u00eda que comprar un departamento. Tuve que separarme de mi colecci\u00f3n. Hoy veo pasar objetos que me pertenecieron. El Quai Branly compr\u00f3 el extremo superior de un tocado de indio de la costa noroeste de Canad\u00e1 que se encontraba, no s\u00e9 c\u00f3mo, en una colecci\u00f3n en la provincia. En el Louvre hay una m\u00e1scara de transformaci\u00f3n kwaktiul. Tambi\u00e9n se podr\u00e1n ver objetos que reun\u00ed para el Museo del Hombre durante mis expediciones; sufrieron mucho durante la guerra y luego por las malas condiciones de calefacci\u00f3n. Los tocados de plumas se arruinaron mucho. Las plumas estaban pegadas con resina o cera y en la \u00e9poca que yo tra\u00eda mis colecciones, pensaban que deb\u00eda inundar mis cajas con un desinfectante cuyos vapores disuelven esas resinas.<\/p>\n<p><strong>Usted es mel\u00f3mano. Su libro \u00abMitol\u00f3gicas\u00bb arranca con una obertura y cierra con una finale. En \u00abLo crudo y lo cocido\u00bb, el primero de los cuatro vol\u00famenes de \u00abMitol\u00f3gicas\u00bb, comienza recitando un canto Bororo: la melod\u00eda del buscador de p\u00e1jaros. \u00bfAnaliz\u00f3 su m\u00fasica?<\/strong><\/p>\n<p>No, para nada, no soy etnomusic\u00f3logo; no estudi\u00e9 sus cantos. En algunos casos me impresionaron, en otros me emocionaron. Por otra parte, una de mis primeras emociones fue la de las ceremonias que se desarrollaban cuando conoc\u00ed a los Bororos. Acompa\u00f1aban sus cantos con sonajeros que manipulaban con tanto virtuosismo como un director de orquesta su batuta. Hace unos meses recib\u00ed la visita de dos indios Bororos que acompa\u00f1aban a dos investigadores de la universidad de Campo Grande del Mato Grosso, donde ellos mismos ense\u00f1an. Quisieron, en mi oficina del Coll\u00e8ge de France, por su propia iniciativa, cantar y bailar para m\u00ed. Esa es una de las paradojas en las que vivimos: esos colegas Bororos conservaban toda la frescura y autenticidad de una m\u00fasica que yo hab\u00eda escuchado sesenta a\u00f1os antes. Fue muy emocionante. La m\u00fasica es el misterio m\u00e1s grande que enfrentamos. La m\u00fasica popular brasile\u00f1a de mi tiempo era, adem\u00e1s, sumamente sabrosa.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 dir\u00eda del futuro?<\/strong><\/p>\n<p>No me pregunte nada de eso. Estamos en un mundo al que ya no pertenezco. El que conoc\u00ed y am\u00e9 ten\u00eda 1.500 millones de habitantes. El mundo actual tiene 6 mil millones de humanos. Ya no es el m\u00edo. Y el de ma\u00f1ana, poblado por 9 mil millones de hombres y mujeres \u2014aunque se trate de un pico de poblaci\u00f3n, como nos dicen para consolarnos\u2014 me impide cualquier predicci\u00f3n&#8230;<\/p>\n<p>* L\u00e9vi-Strauss<\/p>\n<p>BRUSELAS, 1908 ANTROPOLOGO<\/p>\n<p>Desde \u00abLas estructuras elementales del parentesco\u00bb (1949) hasta \u00abMirar Escuchar Leer\u00bb (1993), Claude L\u00e9vi- Strauss ha conseguido situarse como figura central de lo que se conoce como antropolog\u00eda estructural, o \u00abestructuralismo\u00bb franc\u00e9s, que a\u00fan hoy influye en todas las ramas de las humanidades, tanto en su abordaje como en su enfoque tem\u00e1tico. Formado en leyes y filosof\u00eda en <st1:personname productid=\"La Sorbona\" w:st=\"on\">La Sorbona<\/st1:personname>, Levi-Strauss encontr\u00f3 en Jean- Jaques Rousseau la base de su propia obra. La transici\u00f3n de lo animal a lo humano, desde el estado de naturaleza hasta el de cultura, ha sido central en sus estudios antropol\u00f3gicos, que toman como eje las estructuras del parentesco y el mito. Sus primeros estudios etnogr\u00e1ficos, realizados en Brasil, entre 1935 y 1939, inspiraron su obra \u00abTristes tr\u00f3picos\u00bb (1955). En \u00abMitol\u00f3gicas I-IV\u00bb (1964-1973) analiza cientos de mitos ind\u00edgenas e intenta revelar los sistemas subyacentes. Severa cr\u00edtica del estructuralismo, la escuela empirista anglosajona ha objetado la imposibilidad que tiene su m\u00e9todo de verificar independientemente las estructuras decodificadas.<\/p>\n<p> Fuente: <a title=\"http:\/\/www.ddooss.org\/articulos\/entrevistas\/Claude_Levi_Strauss.htm\" href=\"http:\/\/www.ddooss.org\/articulos\/entrevistas\/Claude_Levi_Strauss.htm\">http:\/\/www.ddooss.org\/articulos\/entrevistas\/Claude_Levi_Strauss.htm<\/a><\/p>\n<h3>Publicado por <a title=\"Rebeli\u00f3n\" href=\"http:\/\/www.rebelion.org\">Rebeli\u00f3n<\/a>-k argitaratua<\/h3>\n<p><strong>Silvina Friera<\/strong><\/p>\n<h1>A los 100 a\u00f1os, murio Claude Levi-Strauss<\/h1>\n<p><em>\u201cLa humanidad se dispone a producir civilizaci\u00f3n en masa\u201d<\/em><\/p>\n<p>Imposible sintetizar su legado en algunas l\u00edneas. Capaz de estudiar a Marx y Freud y luego internarse en la selva amaz\u00f3nica, el fil\u00f3sofo franc\u00e9s llev\u00f3 a las alturas su gusto por las ideas, que lo condujo a explorar el conocimiento con aut\u00e9ntica pasi\u00f3n.<\/p>\n<p>El maestro de cara angulosa y ojos peque\u00f1os, que odiaba los viajes y a los exploradores, hizo escuela. Ense\u00f1\u00f3 nada m\u00e1s ni nada menos que a mirar contemplando lo remoto como ordinario y sorprendi\u00e9ndose ante lo cotidiano. El valor de la pluralidad humana y la necesidad de defenderla, el estudio de los fen\u00f3menos sociales y culturales, enfocados en los mitos, fueron la espina dorsal de sus reflexiones, de su escritura traviesamente literaria, que incita a preguntarse si no ser\u00e1 uno de los grandes autores de la literatura francesa. Las hip\u00f3tesis y conjeturas, se sabe, las responde, cuando puede, el tiempo. Anticiparse y definirlo como escritor tambi\u00e9n, ahora que se multiplicar\u00e1n las alabanzas al \u201csabio del siglo XX\u201d, ser\u00eda una empresa probablemente destinada al fracaso. El antrop\u00f3logo franc\u00e9s Claude L\u00e9vi-Strauss, uno de los intelectuales m\u00e1s relevantes del siglo XX y padre del enfoque estructuralista de las ciencias sociales, que influy\u00f3 de manera decisiva en la filosof\u00eda, la sociolog\u00eda, la historia y la teor\u00eda literaria \u2013y hasta bien podr\u00eda ser tenido como uno de los precursores de la ecolog\u00eda, en el m\u00e1s amplio de los sentidos\u2013, muri\u00f3 el viernes pasado a los 100 a\u00f1os, seg\u00fan inform\u00f3 ayer la editorial Plon. En uno de sus libros m\u00e1s celebrados, Tristes tr\u00f3picos, de 1955, escribi\u00f3 una de esas frases que suelen dar mucha tela para cortar, m\u00e1s all\u00e1 de la coyuntura en la que fue pensada: \u201cLa humanidad se instala en la monocultura; se dispone a producir civilizaci\u00f3n en masa, como cultiva la remolacha\u201d.<\/p>\n<p>Este sabio longevo, que naci\u00f3 en Bruselas en 1908, estudi\u00f3 filosof\u00eda en <st1:personname productid=\"La Sorbona\" w:st=\"on\">la  Sorbona<\/st1:personname>, porque su gusto por las ideas era \u201clo que menos dificultades me planteaba\u201d, como dijo. Ley\u00f3 a Marx durante sus a\u00f1os de estudiante y milit\u00f3 en <st1:personname productid=\"la SFIO\" w:st=\"on\">la SFIO<\/st1:personname> (Secci\u00f3n Francesa de <st1:personname productid=\"la Internacional Obrera\" w:st=\"on\">la  Internacional Obrera<\/st1:personname>) a fines de la d\u00e9cada del 20. Otra de las grandes revelaciones intelectuales de su vida fue Sigmund Freud, quien le ense\u00f1\u00f3 que \u201cincluso lo que se presentaba bajo los aspectos m\u00e1s irracionales, los m\u00e1s absurdos, los m\u00e1s chocantes, pod\u00edan ocultar una racionalidad secreta\u201d. Las influencias no se detienen en estos dos titanes. L\u00e9vi-Strauss fue hijo intelectual de Emile Durkheim y de Marcel Mauss; se interes\u00f3 en la ling\u00fc\u00edstica de Ferdinand de Saussure y Roman Jakobson y el formalismo de Vladimir Propp. Y m\u00e1s all\u00e1 de los nombres que conforman esta suerte de breve retrato de sus lecturas capitales, adem\u00e1s era un apasionado de la m\u00fasica, la geolog\u00eda, la bot\u00e1nica y la astronom\u00eda.<\/p>\n<h3>El telefonazo<\/h3>\n<p>Su vocaci\u00f3n naci\u00f3, como le gustaba contar, de un telefonazo. Marcel Mauss y su equipo estaban buscando, entre los licenciados en Filosof\u00eda, gente que quisiera trabajar en el reci\u00e9n creado Departamento de Etnograf\u00eda, una ciencia que acababa de adquirir rango universitario y que hasta entonces hab\u00eda dependido de misioneros y administradores coloniales. \u201cYo hac\u00eda s\u00f3lo dos a\u00f1os que ejerc\u00eda como profesor de Filosof\u00eda, en Mont-de-Marsan y en Laon, en 1932 y 1933. El primer a\u00f1o es apasionante, tienes que construirte todo un programa, pero los cursos siguientes te limitas a retocarlo. Estaba claro que no era eso lo que iba a dar sentido a mi vida. Ten\u00eda ganas de descubrir el mundo. Y de ah\u00ed que aceptase un puesto en la universidad de San Pablo y comenzase mis viajes de etn\u00f3logo.\u201d L\u00e9vi-Strauss ten\u00eda 27 a\u00f1os cuando abandon\u00f3 la confortable vida acad\u00e9mica francesa para meter las patas en el barro del Mato Grosso y la selva amaz\u00f3nica brasile\u00f1a. Esa prolongada estancia con los indios del Amazonas marcar\u00eda a fuego la identidad de este hombre que vivi\u00f3 en Brasil entre 1935 y 1939. \u00bfQu\u00e9 encuentra el antrop\u00f3logo en esa sociedad humana \u201creducida a su expresi\u00f3n b\u00e1sica\u201d? Lo que el zoom de su mirada acerca, lo que enfoca con una precisi\u00f3n hasta entonces desconocida, son las fauces del colonialismo y c\u00f3mo el viejo \u201cbuen salvaje\u201d de Rousseau deviene en desechos del progreso industrial europeo.<\/p>\n<p>\u201cEl viaje del etn\u00f3grafo tiene muy poco que ver con la aventura rom\u00e1ntica que pude imaginarme antes de marchar hacia Brasil\u201d, confes\u00f3 el antrop\u00f3logo muchos a\u00f1os despu\u00e9s de aquella emblem\u00e1tica experiencia. En esa regi\u00f3n selv\u00e1tica se encontr\u00f3 al \u201cOtro\u201d, a los indios, a hombres \u201csin Historia\u201d, que lo iniciaron en otra manera de pensar, donde el mito juega un papel m\u00e1s importante que la raz\u00f3n. Partiendo de los ind\u00edgenas Bororo, Nambikwara y Tupi Kawahib de Brasil, L\u00e9vi-Strauss comenz\u00f3 su gigantesca investigaci\u00f3n sobre la mitolog\u00eda de los ind\u00edgenas del continente. \u201cHe sido siempre un americanista a causa de la impresi\u00f3n imborrable provocada en m\u00ed por el Nuevo Mundo, a lo que se agrega el trastorno, que dura a\u00fan, causado por mi contacto con una naturaleza virgen y grandiosa\u201d, escribi\u00f3. \u201cCreo que ning\u00fan otro continente necesita tanta imaginaci\u00f3n para estudiarlo\u201d, asegur\u00f3 el pensador e investigador, que plasm\u00f3 posteriormente esta visi\u00f3n en ese curioso y paradigm\u00e1tico artefacto narrativo que es Tristes tr\u00f3picos, modelado con la arcilla de la escritura literaria. Cerca de la frontera con Bolivia, precisaba en el libro, se cruz\u00f3 con los Tupi Kawahib. El intento de comunicaci\u00f3n fue frustrado por la imposibilidad de entablar un di\u00e1logo. Imposible sortear la muralla que levantaba la lengua. \u201cEstaban realmente dispuestos a ense\u00f1arme sus costumbres y creencias, pero yo nada sab\u00eda de su lengua. Estaban tan cerca de m\u00ed como una imagen vista en un espejo. Los pod\u00eda tocar pero no pod\u00eda entenderlos. All\u00ed tuve mi recompensa y al mismo tiempo mi castigo, pues, \u00bfno consist\u00eda mi error, y el de mi profesi\u00f3n, en creer que los hombres no son siempre hombres? \u00bfEn pensar que algunos merecen m\u00e1s nuestro inter\u00e9s y atenci\u00f3n porque en sus maneras hay algo que nos asombra?\u201d<\/p>\n<p>La transformaci\u00f3n radical que \u00e9l iniciar\u00eda en la etnolog\u00eda contempor\u00e1nea consisti\u00f3 en elaborar un m\u00e9todo original que mezclaba las aguas del estructuralismo y el psicoan\u00e1lisis a la hora de interpretar los mitos; m\u00e9todo que el antrop\u00f3logo franc\u00e9s utiliz\u00f3 para estudiar la organizaci\u00f3n social de las tribus de Brasil y la de los indios del norte y sur de Am\u00e9rica. Tres bloques de hormig\u00f3n constituyen las aportaciones que puso sobre el tapete de las ciencias sociales: la teor\u00eda de la alianza, los procesos mentales del conocimiento humano y la estructura de los mitos.<\/p>\n<p>La teor\u00eda de la alianza plantea que el parentesco est\u00e1 m\u00e1s vinculado con la alianza entre dos familias por matrimonio respectivo entre sus miembros que con la ascendencia de un antepasado com\u00fan. El autor de Las estructuras elementales de parentesco astill\u00f3 la distinci\u00f3n entre pensamiento \u201cprimitivo\u201d y \u201ccivilizado\u201d; la mente humana organiza el conocimiento en parejas binarias y opuestas que se \u201cmodulan\u201d de acuerdo con la l\u00f3gica. El mito y la ciencia, entonces, est\u00e1n estructurados por pares de opuestos relacionados l\u00f3gicamente.<\/p>\n<h3>El mito de la nostalgia<\/h3>\n<p>Una de las cr\u00edticas que tuvo en su momento cierto predicamento acusaba a L\u00e9vi-Strauss de mirar con nostalgia las sociedades que producen mitos, que tienen estructuras de parentesco sofisticadas, pero totalmente ajenas al cambio, conservadoras y cerradas en s\u00ed mismas. Esta lectura, para muchos err\u00e1tica y reduccionista del m\u00e1s complejo pensamiento del antrop\u00f3logo franc\u00e9s, ocasion\u00f3 que en su momento se interpretara que la antropolog\u00eda deb\u00eda dedicarse al estudio de las sociedades arcaicas, \u201csin historia\u201d, cuando, en rigor, el autor de libros fundamentales como El pensamiento salvaje (1962) y su monumental Mitol\u00f3gicas (cuatro tomos publicados entre 1964-1971) siempre se interes\u00f3 por la estructura en el porvenir. La concepci\u00f3n del tiempo en las sociedades modernas se ubica en el horizonte del progreso, mientras que las sociedades que \u00e9l estudiaba conservaron una sabidur\u00eda particular que las impulsaba a resistir cualquier modificaci\u00f3n de su estructura resistiendo la idea de progreso. En este nudo se afincaba el reproche hacia la nostalgia que cultivaba el pensador franc\u00e9s.<\/p>\n<p>Luego de su inmersi\u00f3n por la selva amaz\u00f3nica y su trabajo como profesor en la universidad de San Pablo, volvi\u00f3 a Francia en v\u00edsperas de <st1:personname productid=\"la Segunda Guerra\" w:st=\"on\">la Segunda  Guerra<\/st1:personname> Mundial y estuvo movilizado como oficial entre 1939 y 1940, pero fue dado de baja por su origen jud\u00edo. Escap\u00f3 de la ocupaci\u00f3n nazi y se instal\u00f3 en Estados Unidos, donde imparti\u00f3 clases en <st1:personname productid=\"la New School\" w:st=\"on\">la New School<\/st1:personname> for Social Research de Nueva York, ciudad en la que conoci\u00f3 y trat\u00f3 al ling\u00fcista Roman Jakobson, cuya obra fue fundamental para la evoluci\u00f3n de sus ideas. A su regreso a Francia, fue sudirector del Museo del Hombre de Par\u00eds, ense\u00f1\u00f3 en el Coll\u00e8ge de France, desde 1959 hasta su jubilaci\u00f3n en 1982; y en 1973 se convirti\u00f3 en el primer antrop\u00f3logo en ingresar a <st1:personname productid=\"la Academia Francesa.\" w:st=\"on\">la Academia Francesa.<\/st1:personname> A L\u00e9vi-Strauss le gustaba bromear y afirmar que hab\u00eda descubierto el estructuralismo antes de leer. \u201cEl secreto del estructuralismo creo haberlo intuido mientras estaba en el frente, en <st1:personname productid=\"la L\u00ednea Maginot\" w:st=\"on\">la L\u00ednea Maginot<\/st1:personname>, como oficial de enlace que esperaba servir de int\u00e9rprete a las tropas brit\u00e1nicas. All\u00ed, mientras esper\u00e1bamos una batalla que no comenzaba, pude observar con detalle c\u00f3mo, detr\u00e1s del aparente azar de la belleza ondeante de un campo lleno de flores, estaba una organizaci\u00f3n estricta de cada una de ellas\u201d, explicaba. \u201cLuego, en Nueva York, el encuentro con Roman Jakobson fue definitivo. Me revel\u00f3 que era estructuralista sin saberlo.\u201d Catherine Cl\u00e9ment, fil\u00f3sofa y especialista en la obra del antrop\u00f3logo franc\u00e9s, recuerda la irritaci\u00f3n del etn\u00f3logo al descubrir, en casa de ella, sus libros puestos en el mismo estante que los de Michel Foucault, Roland Barthes, Louis Althusser o Jacques Lacan. \u201cLos \u00fanicos estructuralistas al lado de los cuales acepto figurar son Emile Benveniste y Georges Dumezil\u201d, aclar\u00f3 L\u00e9vi-Strauss.<\/p>\n<h3>La frontera de la humanidad<\/h3>\n<p>\u201cDemasiado cientificista\u201d, sentenciaron al estructuralismo muchos fil\u00f3sofos. \u201cDemasiado filos\u00f3fico\u201d, protestaron muchos cient\u00edficos. Algunos con mayor o menor iron\u00eda vieron en L\u00e9vi-Strauss a una suerte de mago que no dejaba de sacar de su galera estructuras por todos lados. A otros les result\u00f3 imperdonable que el antrop\u00f3logo planteara preguntas que supuestamente no respond\u00eda al pie de la letra de lo que otros esperaban. \u201cAl estructuralismo se le reproch\u00f3 ser antihumanista y eso es parcialmente cierto\u201d, admit\u00eda. \u201cEs imposible para un etn\u00f3logo no tomar en consideraci\u00f3n la destrucci\u00f3n sistem\u00e1tica y monstruosa que los occidentales hemos hecho de las culturas distintas de la nuestra desde, como m\u00ednimo, 1492. No es posible separar o aislar esa condena de la destrucci\u00f3n de la que hoy son v\u00edctimas especies animales y vegetales, y todo eso en nombre de un humanismo que situ\u00f3 al hombre como rey y se\u00f1or del mundo. La definici\u00f3n que el humanismo cl\u00e1sico hace del hombre es muy estrecha, lo presenta como un ser pensante en vez de tratarlo como un ser viviente y el resultado es que la frontera donde se acaba la humanidad est\u00e1 demasiado cerca del propio hombre.\u201d<\/p>\n<p>L\u00e9vi-Strauss reconoc\u00eda que el escepticismo llega con la edad. \u201cEl espect\u00e1culo que ofrece la ciencia contempor\u00e1nea invita a ello. Durante el siglo XX esa ciencia ha progresado mucho m\u00e1s que en todos los siglos anteriores, una aceleraci\u00f3n enorme en la producci\u00f3n de conocimientos y, al mismo tiempo, ese progreso vertiginoso nos abre abismos insondables, cada descubrimiento nos plantea diez enigmas, de manera que el esfuerzo humano est\u00e1 abocado al fracaso. Pero est\u00e1 bien que sea as\u00ed.\u201d Ese escepticismo se profundiz\u00f3 en una de las \u00faltimas entrevistas que concedi\u00f3, en 2005, en la que pronosticaba que \u201cvamos hacia una civilizaci\u00f3n de escala mundial en la que probablemente aparecer\u00e1n diferencias\u201d. \u201cEstamos en un mundo al que yo ya no pertenezco. El que yo he conocido, el que he amado, ten\u00eda 1500 millones de habitantes. El mundo actual tiene 6000 millones de humanos. Ya no es el m\u00edo.\u201d<\/p>\n<p>El mundo cultural franc\u00e9s cay\u00f3 rendido a sus pies el a\u00f1o pasado cuando celebr\u00f3 los 100 a\u00f1os de su \u201chijo m\u00e1s ilustre\u201d. Suplementos especiales, documentales, exposiciones y reediciones de sus libros proliferaron en lo que bien podr\u00eda haber sido declarado el a\u00f1o L\u00e9vi-Strauss. La cr\u00edtica literaria, el psicoan\u00e1lisis, la ling\u00fc\u00edstica, la historia, la filosof\u00eda llevan medio siglo dialogando con \u00e9l. Incluso contra \u00e9l, sin que ninguna haya podido esquivar el influjo de este \u201cpensador salvaje\u201d. \u201c\u00bfPara qu\u00e9 sirve actuar, si el pensamiento que gu\u00eda la acci\u00f3n conduce al descubrimiento de la ausencia de sentido?\u201d, se pregunt\u00f3 en Tristes tr\u00f3picos. \u201cSimplemente he aspirado a dar cuenta de fen\u00f3menos m\u00faltiples y complicad\u00edsimos de una manera m\u00e1s econ\u00f3mica, y m\u00e1s satisfactoria para el intelecto que todo lo hecho anteriormente. Pero con la certeza de que este estadio es provisorio y que otros, mejores, lo suceder\u00e1n\u201d, reflexionaba el antrop\u00f3logo. El legado de L\u00e9vi-Strauss se podr\u00eda sintetizar, si esto fuera posible en apretadas l\u00edneas, en su ponderaci\u00f3n de que el saber cient\u00edfico avanza, a paso inseguro, bajo el l\u00e1tigo de la contenci\u00f3n y la duda.<\/p>\n<h3>Publicado por P\u00e1gina 12-k argitaratua<\/h3>\n<p><strong>Salvador Giner<\/strong><\/p>\n<h1>&#8216;El final de una era&#8217;<\/h1>\n<p>La desaparici\u00f3n de Claude L\u00e9vi-Strauss cierra la era de la antropolog\u00eda cl\u00e1sica, que se extiende desde los tiempos de Bronislaw Malinowski hasta hoy. Cultivador de una etnolog\u00eda y de una antropolog\u00eda cultural estrechamente vinculadas a la sociolog\u00eda, la aportaci\u00f3n de L\u00e9vi-Strauss ha sido decisiva al introducir un sistema de interpretaci\u00f3n de los lenguajes de los pueblos llamados primitivos basado en oposiciones binarias. Con motivo de la concesi\u00f3n, en el 2005, del Premi Internacional Catalunya en <st1:personname productid=\"la Academia Francesa\" w:st=\"on\">la  Academia Francesa<\/st1:personname>, L\u00e9vi-Strauss reconoci\u00f3 su enorme deuda a la l\u00f3gica y a la ciencia de Ramon Llull por su forma de incorporar este lenguaje en el estudio de las sociedades arcaicas y en estado supuestamente salvaje.<\/p>\n<p>Autor de un best-seller antropol\u00f3gico, Tristes tr\u00f3picos \u2013el diario de un investigador de Brasil, armado solo con un l\u00e1piz y un bloc\u2013, L\u00e9vi-Strauss, profundamente preocupado por la destrucci\u00f3n amaz\u00f3nica mucho antes de que el mundo se diera cuenta del desastre, tambi\u00e9n ha atra\u00eddo la atenci\u00f3n de un p\u00fablico sensibilizado por lo que sucede con la naturaleza y el ambiente.<\/p>\n<p>Sus trabajos t\u00e9cnicos y cient\u00edficos requieren gran disciplina y conocimiento profesional, pero Tristes tr\u00f3picos ha sido un hito important\u00edsimo en el arte de ponernos al alcance la empresa intelectual y humana de la ciencia social. No existe ning\u00fan Nobel para la etnolog\u00eda, la sociolog\u00eda, la ciencia pol\u00edtica y la antropolog\u00eda social. Tal vez no haga falta lamentarlo, si uno piensa en algunos premiados en otras disciplinas, la econom\u00eda incluida. Si hubiera existido, el candidato m\u00e1s obvio hubiera sido siempre, Claude L\u00e9vi-Strauss.<\/p>\n<h3>Publicado por El Periodico de Catalunya<\/h3>\n<p><strong>Elianne Ros<\/strong><\/p>\n<h1>UN MAESTRO DE <st1:personname productid=\"LA CIENCIA SOCIAL\" w:st=\"on\">LA CIENCIA SOCIAL<\/st1:personname><\/h1>\n<p>Claude L\u00e9vi-Strauss, el padre de la antropolog\u00eda moderna, fallece a los 100 a\u00f1os<\/p>\n<p>\u2022 Cambi\u00f3 la visi\u00f3n occidental sobre las culturas \u00abprimitivas\u00bb<\/p>\n<p>\u2022 El autor de \u2018Tristes tr\u00f3picos\u2019 destruy\u00f3 las pretensiones cient\u00edficas del racismo<\/p>\n<p>El pr\u00f3ximo 28 de noviembre habr\u00eda cumplido 101 a\u00f1os. El antrop\u00f3logo Claude Levi-Strauss, padre del estructuralismo, falleci\u00f3 en Par\u00eds \u2013ayer trascendi\u00f3 su muerte el pasado fin de semana\u2013 dejando tras de s\u00ed una vida dedicada innovar el pensamiento y a cambiar la mirada de la sociedad occidental hacia las llamadas culturas \u00abprimitivas\u00bb o \u00absalvajes\u00bb.<\/p>\n<p>Levi-Strauss desapareci\u00f3 con la discreci\u00f3n que le caracterizaba, en silencio, sin grandes funerales ni despedidas multitudinarias. Su muerte sorprendi\u00f3 a todos cuando ya se hab\u00edan celebrado sus exequias en la intimidad familiar. El \u00faltimo gesto humildad de una gran personalidad en el plano intelectual y humano.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>ARROGANCIA OCCIDENTAL \/ \u00abOdio los viajes y los exploradores. Y aqu\u00ed estoy aprest\u00e1ndome a relatar mis expediciones&#8230;\u00bb. As\u00ed empieza Tristes tr\u00f3picos (1955), la obra con la que Levi-Strauss revolucion\u00f3 su \u00e9poca desmontando la idea de que hay sociedades superiores a otras y, en consecuencia, destruyendo las pretensiones cient\u00edficas del racismo. Durante su vasta carrera, no dej\u00f3 de denunciar la arrogancia occidental poniendo de relieve la complejidad y riqueza cultural de las civilizaciones consideradas inferiores. \u00abNada permite afirmar la superioridad o inferioridad intelectual de una raza respecto de otra\u00bb, sentenci\u00f3.<\/p>\n<p>Nacido en Bruselas en el seno de una familia jud\u00eda, a los 27 a\u00f1os Levi-Strauss parti\u00f3 a Brasil para ense\u00f1ar sociolog\u00eda en <st1:personname productid=\"la Universidad\" w:st=\"on\">la Universidad<\/st1:personname> de Sao Paulo. De su contacto con los indios bororos y caduveos del Mato Grosso y los nambikwaras de las selva amaz\u00f3nica nace una inquietud por el planeta que le convertir\u00eda en precursor del ecologismo. \u00abLos humanos se dirigen hacia una especie de envenenamiento interno\u00bb, hab\u00eda declarado.<\/p>\n<p>A su regreso a Par\u00eds, en 1941 tuvo que emigrar a Nueva York huyendo de la amenaza nazi. All\u00ed conoci\u00f3 al ling\u00fc\u00edsta Roman Jakcobson, cuya colaboraci\u00f3n fue determinante para el nacimiento del m\u00e9todo estructuralista, que pone el acento en la estructura y no en el sujeto, en el todo sobre la parte. Es decir, es la sociedad la que moldea al individuo. L\u00e9vi-Strauss aplic\u00f3 este sistema al conjunto de sus estudios.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>UN PRECURSOR \/ En El pensamiento salvaje (1962), el antrop\u00f3logo explor\u00f3 los mecanismos ocultos de las culturas, defendiendo que eran igualmente complejos en las sociedades sin escritura que en las consideradas desarrolladas. En su obra, denuncia tambi\u00e9n lo que califica de \u00abuniformizaci\u00f3n del mundo\u00bb. Adelant\u00e1ndose de nuevo a su tiempo, predice los efectos perfersos de la globalizaci\u00f3n. \u00abLa humanidad se instala en una monocultura, se apresta a producir una civilizaci\u00f3n de masa\u00bb, lament\u00f3 en una de sus raras entrevistas el hombre que escrut\u00f3 la mitolog\u00eda y desvel\u00f3 el enigma del t\u00f3tem.<\/p>\n<p>Hace un a\u00f1o, el museo del Quai Branly, dedicado a las civilizaciones no occidentales, celebr\u00f3 el centenario del antrop\u00f3logo con un homenaje al que finalmente no asisti\u00f3. Pudieron verse, no obstante, su colecci\u00f3n de arte \u20131.500 piezas recogidas durante sus expediciones\u2013 y las magn\u00edficas fotograf\u00edas tomadas en 1930 de las tribus brasile\u00f1as.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El mundo pierde al ap\u00f3stol de la diversidad humana El antrop\u00f3logo que se fragu\u00f3 en Brasil El libro m\u00e1s conocido de L\u00e9vi-Strauss es Tristes tr\u00f3picos, donde describe su encuentro en la selva amaz\u00f3nica con una tribu hasta entonces desconocida. 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