{"id":21483,"date":"2009-10-02T07:36:02","date_gmt":"2009-10-02T05:36:02","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/laszlo-f-foeldenyi\/"},"modified":"2009-10-02T07:36:02","modified_gmt":"2009-10-02T05:36:02","slug":"laszlo-f-foeldenyi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/laszlo-f-foeldenyi\/","title":{"rendered":"L\u00e1szl\u00f3 F. F\u00f6ld\u00e9nyi"},"content":{"rendered":"<p> Posiblemente no le descubro nada al lector si digo que L\u00e1szlo F. F\u00f6ld\u00e9nyi (nacido en Debrecen en 1952) es un intelectual h\u00fangaro destacado de nuestro tiempo, que ha escrito ensayos enjundiosos, dignos de ser le\u00eddos. En agosto visit\u00e9 la ciudad alemana de Munich. Y no lejos del ayuntamiento viejo y nuevo se halla la St. Jakobsplatz, en la que se alza la sinagoga jud\u00eda central de Baviera, un gran edificio con aspecto de fortaleza guerrera en medio de una plaza abierta, rodeada en parte por casas de amplios ventanales. En palabras de algunos alemanes un\u00a0 desaf\u00edo, un \u201c\u00a1Wir sind hier!, un estamos aqu\u00ed. Y si uno se adentra en su librer\u00eda se da cuenta del aire que se respira: se sigue sintiendo todav\u00eda la bota nazi de la Segunda Guerra Mundial pero en nada se percibe aquella misma bota, que hoy ellos calzan contra los palestinos. Mientras su sinagoga jud\u00eda se levanta cual fortaleza en una plaza alemana, las calles\u00a0 palestinas de Gaza se hallan destruidas por su metralla al tiempo que encierran tras un muro a sus gentes. \u00a1Como no recordar de nuevo a Erich Fried y su poes\u00eda \u00a1<em>H\u00f6re, Israel<\/em>!, que es grito de un jud\u00edo, perseguido por los nazis, a los jud\u00edos actuales, asesinos de palestinos, o a Gilad Atzmon en <em>El mito del jud\u00edo errante<\/em>! <\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>En estas reflexiones he tropezado con un escrito en alem\u00e1n, titulado <em>Europa<\/em>, de L\u00e1szl\u00f3 F. F\u00f6ld\u00e9nyi, que me ha parecido tan excelente e iluminador en este campo, que les ofrezco traducido.<\/p>\n<p><em> <\/em><\/p>\n<p><strong> <\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<h2>Europa<\/h2>\n<p><em>de L\u00e1szl\u00f3 F. F\u00f6ld\u00e9nyi<\/em><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSi al fin no\u00a0 toma en serio cada uno la supremac\u00eda del esp\u00edritu frente a\u00a0 los\u00a0 dem\u00e1s \u00e1mbitos vitales pol\u00edticos y econ\u00f3micos, si la resistencia a esa hostilidad mental de toda dictadura no pasa del plano pol\u00edtico al intelectual, que es donde se toman realmente la decisiones finales, si en lugar de eso se sigue llevando a cabo el suicidio progresivo de la inteligencia para as\u00ed impulsar quiz\u00e1 a que lis \u00faltimos hombres intelectuales, ya hoy terriblemente aislados, terminen suicid\u00e1ndose y no metaf\u00f3ricamente: entonces la larga cat\u00e1strofe espiritual y mental de nuestro tiempo \u2013una cat\u00e1strofe mucho m\u00e1s ignominiosa e incalculable que sus consecuencias pol\u00edticas y econ\u00f3micas, que se cuida presentarlas tercamente como causas- abocar\u00e1 en un final de fatales consecuencias, nos llevar\u00e1 a un ocaso destructor de toda la cultura europea\u201d<\/p>\n<p><em>Franz Schoenberger en Die Sammlung, 1935 (Querido, \u00c1msterdam)<\/em><\/p>\n<p><em> <\/em><\/p>\n<p>Hasta hoy d\u00eda en Alemania <em>la opini\u00f3n p\u00fablica<\/em> fija la hora cero en el 8 de mayo de 1945 y en el tiempo que le sigue. En opini\u00f3n de muchos dur\u00f3 hasta 1949, que es cuando\u00a0 de las zonas de ocupaci\u00f3n surgieron la BRD (Bundesrepublik Deutschland, la Rep\u00fablica Federal Alemana) y la DDR (Deutsche\u00a0 Demokratische Republik, la Rep\u00fablica Democr\u00e1tica Alemana). La mayor\u00eda utilizaban la expresi\u00f3n\u00a0 \u201chora cero\u201d como el comienzo de una nueva \u00e9poca y la ruptura con el sistema hitleriano \u2013tras numerosos intentos de ruptura por fin pueden iniciar la tarea de construir una Alemania libre, que renuncie a las armas y orientada sobre todo a conseguir la paz-. La \u201chora cero\u201d es <em>en suma <\/em>un punto de inflexi\u00f3n en la historia alemana; es quiz\u00e1 el momento de sustituir la tradicional \u201cmiseria alemana\u201d (Marx) por la \u201criqueza\u201d, no tanto en un sentido material cuanto sobre todo en un sentido moral y pol\u00edtico. Desde Heinrich B\u00f6ll hasta la generaci\u00f3n del 68, que se consideraba a s\u00ed misma de izquierdas (tras 1989 un tanto abstrusamente y con un perfil cada vez m\u00e1s conservador) era usual y normal entender la \u201chora cero\u201d de esta forma descrita.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Pero, ojo, ante los t\u00f3picos hay que ser precavido. Si examinamos el origen de la expresi\u00f3n \u201chora cero\u201d se ve que quienes la utilizaban\u00a0 obedientemente hab\u00edan sido educados en su uso no por quienes buscaban la \u201csalvaci\u00f3n\u201d hist\u00f3rica del ser alem\u00e1n, sino por quienes, al contrario, quer\u00edan quebrarla y despedazarla.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La expresi\u00f3n \u201chora cero\u201d surgi\u00f3 de boca de los ocupantes, y ellos en modo alguno la usaban de manera confusa y vaga o con un sentido un tanto sentimental. Curiosamente la expresi\u00f3n se acu\u00f1a ya antes del final de la guerra: el emigrante Albert Schreiner public\u00f3 en 1944 en Londres el libro con el t\u00edtulo <em>Zero Hour for Germany<\/em>, que representaba claramente el punto de vista de los nuevos vencedores. El significado prosaico de la \u201chora cero\u201d es el siguiente: Alemania tiene que iniciar de nuevo su historia, por tanto debe romper con su propia tradici\u00f3n \u2013es decir, de su tradici\u00f3n debe conservar s\u00f3lo lo que es del gusto de los ocupantes-. El nuevo inicio significa que los vencedores imponen a los alemanes su mentalidad como norma, el sistema pol\u00edtico e incluso el gusto de los rusos y de occidente (sobre todo de los americanos). Deben ser educados en la tradici\u00f3n de otra cultura \u2013y esto desde arriba y desde fuera-. Nada extra\u00f1o que la expresi\u00f3n, que luego la mayor\u00eda de alemanes repet\u00edan maquinal e ingenuamente, lo emplearan Churchill, Roosewelt y tambi\u00e9n Stalin abiertamente y sin rodeos en un contexto de <em>descabezamiento<\/em> de Alemania. El 16 de agosto de 1945 confes\u00f3 Churchill ante la C\u00e1mara Baja inglesa: \u201cAlemania ha ca\u00eddo descabezada en manos de los vencedores\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Y sin cabeza no se puede querer nada (no s\u00f3lo ninguna guerra, tampoco la paz ni democracia alguna), no se puede planificar, ni desear la libertad, resulta dif\u00edcil hasta vivir. Y esto era lo que quer\u00edan expresar\u00a0 los vencedores con la \u201chora cero\u201d: cortar el camino supuestamente errado de Alemania \u2013tambi\u00e9n el ideol\u00f3gico- (aqu\u00ed todav\u00eda hubiera cabido un gran espacio entre el \u201cnormal desarrollo democr\u00e1tico\u201d y\u00a0 \u201cla propia v\u00eda alemana\u201d para una\u00a0 comprensi\u00f3n adecuada del pasado alem\u00e1n). Es verdad, los vencidos comenzaron pronto a utilizar la expresi\u00f3n hora cero, lo que, en \u00faltima instancia, significaba que aceptaban la situaci\u00f3n de modo inconsciente. No s\u00f3lo tomaban nota de la derrota y ocupaci\u00f3n (algo que por otra parte no les quedaba m\u00e1s remedio), sino que lo ve\u00edan normal y aceptable que a un pa\u00eds se le arrebatara toda soberan\u00eda (la cabeza). En 1991 el\u00a0 joven director dan\u00e9s Lars van Trier rod\u00f3 la pel\u00edcula <em>Europa<\/em>, premiada\u00a0 largamente en Cannes; se desarrolla en esta hora cero, entre octubre y Navidades de 1945. Para entender esta pel\u00edcula audaz, y que removi\u00f3 muchos tab\u00faes, debemos tener en cuenta el recorrido y dessrrollo de ese \u201cdescabezamiento\u201d. El 30 de abril Hitler nombra al gran admirante D\u00f6nitz sucesor suyo, poco despu\u00e9s Hitler se quita la vida. El 8 de mayo Keitel, su asesor militar de mayor confianza,\u00a0 ratifica en Berl\u00edn la capitulaci\u00f3n incondicional del ej\u00e9rcito, cesan los combates en todos los frentes. Y como la capitulaci\u00f3n militar no prev\u00e9 medida pol\u00edtica alguna -el acuerdo hace referencia s\u00f3lo a la situaci\u00f3n militar- el gobierno de D\u00f6nitz, cuyo estado legal no cuestionaba la capitulaci\u00f3n, intenta ahora la continuidad\u00a0 fundada en el derecho p\u00fablico de la Alemania de la posguerra ahora en paz y con ello salvar la unidad del imperio. En cuyo inter\u00e9s el gobierno ofrece a los ocupantes la ayuda de los ministerios correspondientes y ante los vencedores el conde Johann Ludwig Schwerin de Krosigk, que preside el gabinete,\u00a0 comienza con el descubrimiento e investigaci\u00f3n de los cr\u00edmenes cometidos en los campos de concentraci\u00f3n. Los alemanes viven el momento singular de una derrota total. El 13 de mayo es detenido Keitel, m\u00e1s tarde ser\u00e1n llamados al cuartel general los ministros de Tr\u00e1fico, Correos, Agricultura, Abastecimiento etc y asimismo detenidos. La propaganda sovi\u00e9tica comienza a calificar al gobierno como \u201cbanda-D\u00f6nitz\u201d. El 23 de mayo Truman aboga por la detenci\u00f3n de todo alem\u00e1n (apoy\u00e1ndose entre otros argumentos en su postura antisovi\u00e9tica). El 23 de mayo deja de existir el Reich alem\u00e1n. El 5 de junio rige en todas las zonas la autoridad suprema de las cuatro fuerzas de ocupaci\u00f3n,\u00a0 todas las tareas de gobierno, desde los \u00f3rganos superiores hasta las unidades de administraci\u00f3n inferiores, est\u00e1n en sus manos. Adi\u00f3s a la soberan\u00eda alemana, lo que ocurra en adelante va a depender de la voluntad y de la anuencia de las fuerzas de ocupaci\u00f3n. El pa\u00eds ha sido descabezado.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La \u201chora cero\u201d fue el momento de la libertad. \u00bfLa libertad de qu\u00e9? De la liberaci\u00f3n de los nacionalsocialistas. \u00bfY de la libertad para qu\u00e9? La libertad significaba para los alemanes que pod\u00edan obedecer libremente a los vencedores \u2013todos, no s\u00f3lo los culpables, tambi\u00e9n los millones de inocentes-. No dur\u00f3 mucho en que aflorara la idea de culpabilidad de todo el pueblo; de ella hablaron cada vez m\u00e1s gente, sobre todo el te\u00f3logo Kart Barth, pero tambi\u00e9n Ilja Ehrenburg<a href=\"#_edn1\">[i]<\/a>, que dijo que no hab\u00eda cosa m\u00e1s hermosa que el espect\u00e1culo de un cad\u00e1ver alem\u00e1n. Culpable es todo aquel que no es vencedor (schuldig sei jeder, der nicht Sieger sei), esta l\u00f3gica err\u00f3nea certific\u00f3 el destino de los alemanes. V\u00edctimas de este proceso fueron los 2\u00b44 millones de alemanes, que <em>tras<\/em> el 8 de mayo de 1945 perdieron su vida: bien por venganza, bien por la ira popular, fuera por evacuaci\u00f3n, expulsi\u00f3n, desconsideraci\u00f3n, matanza en masa etc (al igual que los 2\u00a0 millones que murieron en la cautividad rusa), entre otros con el visto bueno de Eisenhower, quien poco despu\u00e9s de la guerra hab\u00eda exigido p\u00fablicamente a los pueblos haced de las armas arados.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Con la \u201chora cero\u201d se inici\u00f3 una reeducaci\u00f3n, la reprensi\u00f3n y vejaci\u00f3n sistem\u00e1tica de pueblo \u2013del pueblo, que doce a\u00f1os antes casi la mitad hab\u00eda votado en contra de Hitler-. Buen ejemplo de ello ofrece el plan de influencia sobre la prensa alemana redactado por la Comisi\u00f3n de Control brit\u00e1nica en julio de 1945. La idea inicial se solapa todav\u00eda con los principios b\u00e1sicos de libertad de la prensa liberal: al lector alem\u00e1n, que durante a\u00f1os s\u00f3lo hab\u00eda podido o\u00edr la propaganda hitleriana, hab\u00eda que presentarle que las \u201cnoticias s\u00f3lo ser\u00edan escogidas por el valor de la noticia misma y no bas\u00e1ndose en motivos pol\u00edticos\u201d. Pero de inmediato la propuesta liberal da paso al\u00a0 acento de tono policial: \u201cSi tenemos \u00e9xito nos resultar\u00e1 m\u00e1s f\u00e1cil introducir aquellas noticias que persigan influir, a fin de que el alem\u00e1n\u00a0 identifique sus intereses con los de Gran Breta\u00f1a sin observar que es propaganda\u201d (cita de Gina Thomas, <em>Typisch f\u00fcr die deutsche Jugend<\/em>, FAZ, 29 nov. 2002). A los ocupantes no les preocup\u00f3 nada la ocupaci\u00f3n, persegu\u00edan su propia pol\u00edtica y la victoria les justificaba sacar el m\u00e1ximo provecho; esto ocurr\u00eda con los rusos y con los americanos. Y pronto Alemania se convirti\u00f3 en zona de conflicto de intereses <em>extra<\/em>europeos. Con vistas a la guerra fr\u00eda los ocupantes, con la excusa de castigar a un pa\u00eds (pueblo), ensayaron la viabilidad de su pol\u00edtica. Una vez certificada y consumada la divisi\u00f3n de Alemania dejaron de pensar en el castigo a los alemanes y comenzaron a rivalizar. (Y la reunificaci\u00f3n no se dio porque los alemanes hicieran penitencia o repararan el da\u00f1o ocasionado sino porque ello convino a los intereses de ambas superpotencias extraeuropeas). Alemania se convirti\u00f3 en excusa, en precedente del destino que le aguardaba a toda Europa. El ministro americano John Foster Dulles lo dijo claramente al inicio de los a\u00f1os 50: \u201cEn Alemania no desarrollamos pol\u00edtica alemana alguna, ni en Europa llevamos a cabo pol\u00edtica francesa, en Europa ejercemos pol\u00edtica americana\u201d. O pensemos en la monograf\u00eda de Metternich de Kissinger, que hace un balance de las superpotencias y alude casi exclusivamente a la situaci\u00f3n europea tras la guerra. Pensemos tambi\u00e9n en Andrei Januarjewitsch Wyschinski, que respondi\u00f3 al rey rumano Miguel ante la protesta de \u00e9ste por la preponderancia rusa invocando el tratado de Yalta. \u201c\u00bfYalta? \u00bfQu\u00e9 es Yalta? Yalta soy yo\u201d.<\/p>\n<p>Alemania en la hora cero. Descabezada y ocupada. Por un lado los rusos, por el otro las fuerzas occidentales, sobre todo los americanos.\u00a0 No les importaba ni Alemania ni Europa, ellos miraban por sus intereses y sus relaciones. Europa sufriendo bajo sus garras, sobre todo la Europa del Este. Quien primero se dio cuenta de todo esto fue Francia, luego Inglaterra y a finales de los 80 Alemania.<\/p>\n<p>Ahora nos encontramos en la hora cero: en un espacio sin aire, sin las experiencias posteriores de democracia (en Occidente) y totalitarismo (en el Este). En este espacio se sit\u00faa en octubre de 1945 a Leopold Kessler, a este joven americano de ascendencia alemana, probablemente jud\u00edo, como si Karl Rossman hubiera llegado a casa de la Am\u00e9rica de Kafka. Ha regresado a Europa para colaborar en su reconstrucci\u00f3n. El camino a Europa pasa por Alemania; y el tren, al que sube y en que se da cuenta de qu\u00e9 es Europa,\u00a0 no abandona Alemania durante este viaje casi interminable. La llegada de Kessler al inicio de la pel\u00edcula se semeja a la llegada a un mundo ut\u00f3pico; todo le es extra\u00f1o, todo le resulta incomprensible. Tiene una pesadilla: en lugar de Europa le aguardan visiones kafkianas, que Lars van Trier lo convierte en grotesto, en c\u00f3mico, en insoportable sirvi\u00e9ndose de la t\u00e9cnica del cine expresionista. Kessler no entiende nada. Nada confirma sus ideas e imaginaciones con las que llega de su nuevo mundo; no se encuentra c\u00f3modo, como corresponder\u00eda a un americano capaz, entra en \u00e9xtasis. Sin entender nada se deja llevar como marioneta por los acontecimientos. Vaga por la pel\u00edcula como si desde el inicio se hallara en un estado hipn\u00f3tico. M\u00e1s tarde todo sigue igual; cuando al final de la pel\u00edcula muere, su muerte se asemeja a un sue\u00f1o, parece m\u00e1s una visi\u00f3n que un verdadero morir ahogado. El mundo en el que ha entrado tras llegar de Am\u00e9rica se cierne sobre \u00e9l, siempre tiene prisa, corre, jadea, como si temiera que de pronto todo se derrumbara sobre \u00e9l.<\/p>\n<p>Un americano llegado a Europa y perdido, extraviado. En Europa se halla en el bando de los vencedores; el tren, donde se convierte en revisor del vag\u00f3n-cama, est\u00e1 repleto de soldados americanos, paisanos suyos. Pero Kessler no es soldado sino civil, es de los que han llegado <em> tras<\/em> los soldados y a quienes los soldados han preparado el terreno. En la pel\u00edcula los soldados saben perfectamente lo que tienen que hacer; ni siquiera el color de su piel (muchos son negros) les hace flaquear en este caos europeo. Kessler no est\u00e1 armado pero posee una vaga autoconciencia judeo-alemano-americana dif\u00edcilmente definible. En Alemania \u00e9l es el vencedor; a pesar de todo en esta pel\u00edcula aparece como el \u00fanico vencido. Ya su correr\u00eda sugiere que la Alemania destruida y ocupada sigue disponiendo todav\u00eda de un don misterioso para hipnotizar al vencedor.<\/p>\n<p>La pel\u00edcula desde las primeras im\u00e1genes persigue la hipnosis. No s\u00f3lo Alemania hipnotiza a Kessler sino el director quisiera lograr lo mismo con el espectador. Europa y Alemania en esta pel\u00edcula no son objeto de sutilezas pol\u00edticas, hist\u00f3ricas o sociol\u00f3gicas sino son objeto de meditaci\u00f3n, y el espectador debe entrar tambi\u00e9n en un estado de aturdimiento si quiere ver la pel\u00edcula con los ojos del director. Y todo se halla al servicio de este \u00e9xtasis, de este aturdimiento: la voz hipnotizante del narrador -Max von Sydow-, la imagen de los soldados mudos en las salas de espera,\u00a0 el laboratorio m\u00e9dico, el matraquear de las ruedas, la ruina de la iglesia\u00a0 en la nevada, el beso, el agua, hasta\u00a0 la manera marionetera de portarse los funcionarios prusianos.<\/p>\n<p>Resulta llamativo lo mucho que todo esto perturba al joven americano. Su <em>americanismo<\/em> no le protege de la <em>alemanidad<\/em>. Hab\u00eda planeado el regreso a la patria, pero \u201cen casa\u201d le aguarda una cultura en la que se pierde y le embrolla, no entiende absolutamente nada. Y llama sobre manera la atenci\u00f3n porque todos los dem\u00e1s ven todo esto como algo normal, prescindiendo de los vigilantes del orden, de los militares americanos, que en contraposici\u00f3n a Kessler ni siquiera intentan sentirse en casa, y de ah\u00ed que en esta pel\u00edcula act\u00faen como cuerpos extra\u00f1os. Pero Kessler quisiera insertarse; de ah\u00ed que su dilema resulte lamentable y de digno de compasi\u00f3n. No se da cuenta que \u00e9l, conducido por las mejores intenciones, se hospeda en el bando contrario, con los Werewolf<a href=\"#_edn2\">[ii]<\/a> (hombres lobo). Son los \u00fanicos que supuestamente intentan salvar Alemania: con actos de sabotaje, con acciones suicidas, con atentados desesperados. Como salida s\u00f3lo le queda el suicidio; un gesto muy rom\u00e1ntico con el que \u00e9l sin embargo sigue ayudando a los Werwolf, enciende una bomba cuando el tren se queda en un puente. Kessler ha venido para ayudar en la reconstrucci\u00f3n de Europa, para ser <em>se\u00f1or<\/em> sobre el continente. Pero ahora Europa le traga como un remolino. En lugar de se\u00f1or se ha convertido en v\u00edctima. Tambi\u00e9n la cultura, que le devora, se convierte a la fuerza en v\u00edctima. El director no oculta que \u00e9l quisiera encuadrar, meter, fijar a Alemania en el armaz\u00f3n del <em>mito rom\u00e1ntico<\/em>. En su pel\u00edcula vemos un pa\u00eds estilizado, en el que caben tanto Caspar David Friedrich (misa en la ruina nevada de una iglesia) como Heinrich von Kleist, Richard Wagner o el Liebestod (la muerte por amor), la conjura del esp\u00edritu de Visconti, que rueda una pel\u00edcula sobre los alemanes (la escena en la que Kessler y su moza se aman mientras el padre se corta las venas en el ba\u00f1o, me recuerda a Visconti) o Celine (ese viajar de un lugar a otro me recuerda su libro <em>Von einem Schloss zum anderen<\/em> (de un castillo a otro), en el que \u00e9l tambi\u00e9n narra su cautiverio en Alemania, y me recuerda\u00a0 al tren de su novela <em>Reise ans Ende der Nacht<\/em> (Viaje hasta el final de la noche), que rueda por la noche; la sensaci\u00f3n de estar ante un mito alem\u00e1n reforzar\u00edan tambi\u00e9n los actores de Fassbinder, es decir Barbara Sukowa y Udo Kier, e incluso el canci\u00f3n de Nina Hagen. (Y para que la imagen fuera completa \u00fanicamente faltar\u00edan Helmut Berger y unas gotas de er\u00f3tica homosexual).<\/p>\n<p>Esta interpretaci\u00f3n del mito alem\u00e1n no se hubiera podido formar si no se tratara de un pa\u00eds que colocando en todo el list\u00f3n lo m\u00e1s alto posible terminaba siempre precipit\u00e1ndose en lo m\u00e1s profundo del abismo. Requisito de una cultura, que se nutre del dolor, no fue el sopesar prosaico sino la <em>entrega <\/em>rom\u00e1ntica, que el p\u00e1rroco en la pel\u00edcula lo expresa del modo siguiente: Los verdaderamente culpables son los indiferentes e impasibles, y s\u00f3lo pueden esperar absoluci\u00f3n quienes alguna vez en la vida dijeron s\u00ed a algo de todo coraz\u00f3n, se comprometieron de verdad. La utilizaci\u00f3n del atributo \u201crom\u00e1ntico\u201d es intencionada. La idea del p\u00e1rroco en modo alguno es nueva. Sus palabras se encuentran casi literalmente en Heinrich von Kleist, en el panfleto <em>Katechismus der Deutschen<\/em>, escrito en forma de di\u00e1logo y dirigido contra Napole\u00f3n. En \u00e9l se puede leer: \u201c<em>Pregunta<\/em>: \u00bfDime, hijo m\u00edo, a d\u00f3nde va quien muere por amor? \u00bfAl cielo o al infierno? <em>Respuesta<\/em>: Al cielo. <em>Pregunta<\/em>: \u00bfY el que odia? <em>Respuesta<\/em>: Al infierno. <em>Pregunta<\/em>: \u00bfY el que ni odia ni ama a d\u00f3nde va? <em>Respuesta<\/em>: Va al s\u00e9ptimo infierno, al \u00faltimo y m\u00e1s profundo\u201d. El panfleto de Kleist es por un lado radicalmente nacionalista y antiliberal, por otro en \u00e9l se manifiesta una postura an\u00edmico-mental caracter\u00edstica, de su propio perjuicio (de su atraso social y pol\u00edtico) quiere obtener un beneficio. La pel\u00edcula de Lars van Trier trata indirectamente tambi\u00e9n esta doble cara del \u201cromanticismo pol\u00edtico\u201d alem\u00e1n, eso s\u00ed al amparo del conocimiento de lo ocurrido posteriormente. Entre las causas de la conflagraci\u00f3n mundial se halla tambi\u00e9n el que el atraso pol\u00edtico fue interpretado como ventaja. Esta postura de \u201ctodo o nada\u201d, que representa Kleist del mismo modo que el p\u00e1rroco de van Trier, es el arma de los arrinconados. Muestra un m\u00ednimo de sensatez pol\u00edtica y de tacto, y la falta de un consenso democr\u00e1tico, algo que al este del Rin fue entendido como ventaja espiritual ya desde la Revoluci\u00f3n francesa, como riqueza \u201cinterior\u201d, y a excepci\u00f3n de los hegelianos de izquierda, de Heine y Marx, fueron pocos los que percibieron como pobreza y miseria. Lars van Trier dibuja esta miseria por decirlo as\u00ed \u201cde dentro\u201d, se identifica conservando con fina sensibilidad tambi\u00e9n su posici\u00f3n de marginado. \u00c9l muestra algo que los vencedores no quer\u00edan tomar en consideraci\u00f3n por diversas razones comprensibles: por qu\u00e9 alguien debiera interesarse tambi\u00e9n por la miseria interior del desarrollo alem\u00e1n si este desarrollo hab\u00eda destruido ahora de nuevo y de modo terrible la vida de todos los pueblos de Europa. Lo que Alemania sobre todo ten\u00eda que hacer es purgar; y casi resulta milagroso que no tuvieran que purgar como en la Biblia durante siete generaciones sino s\u00f3lo durante dos. Con esto esta pel\u00edcula habla tambi\u00e9n del futuro: de aquel proceso de aprendizaje (y penitencia), que dur\u00f3 varias d\u00e9cadas, y que tuvo que sufrir Alemania, que dura hasta 1989 y del que forma parte indispensablemente tanto la democratizaci\u00f3n de la Rep\u00fablica Federal como el totalitarismo de la Rep\u00fablica Democr\u00e1tica. Yo quisiera poner el acento en la palabra \u201carrepentimiento\u201d, penitencia. De hecho Alemania del Este purg\u00f3. Pero tambi\u00e9n la democratizaci\u00f3n de la Rep\u00fablica Federal se puede entender como un arrepentimiento: puesto que en cierto sentido los alemanes de occidente tambi\u00e9n fueron llevados violentamente a aceptar una mentalidad y una forma de comportamiento pol\u00edtico, cuya carencia Europa y el mundo tuvieron que sufrir de un modo tan desgraciado.<\/p>\n<p>El vencedor nunca podr\u00e1 experimentar el misterio del sufrimiento y de la sumisi\u00f3n por una sencilla raz\u00f3n: ni fue sometido ni tuvo que sufrir sus consecuencias. Y \u00e9ste es el valor de la empresa de Lars van Trier. Sit\u00faa la acci\u00f3n de su pel\u00edcula en la hora cero y destaca de la historia alemana un s\u00f3lo momento pero muy importante: la experiencia del ser descabezado y humillado. Los elementos hipn\u00f3ticos y las alusiones al mito rom\u00e1ntico de la pel\u00edcula sirven para que nosotros <em>en este caso veamos la historia exclusivamente desde la perspectiva de los vencidos, de los que sufren<\/em> y no nos fijemos en el dolor que estos vencidos ocasionaron antes a los dem\u00e1s. Cu\u00e1nto m\u00e1s\u00a0 trat\u00e1ndose de vencidos, que no todos se identificaron incondicionalmente con los objetivos del Tercer Reich. <em>Todos sin excepci\u00f3n<\/em> eran <em>enemigos<\/em>, pero no todos fueron <em>criminales<\/em>. Lars van Trier se ocupa de este dilema, que ocupa tambi\u00e9n a Ernst J\u00fcnger, que lo expres\u00f3 as\u00ed: \u201cNo podemos reivindicar haber participado en una cruzada como los soldados del bando contrario. Evidentemente ellos tampoco sab\u00edan el insoluble conflicto, que nos oprim\u00eda \u2013por una parte perder una guerra de modo cruel, por otra el estar en manos de una direcci\u00f3n a la que despreci\u00e1bamos tanto como ellos\u201d. (De unas palabras de agradecimiento con motivo de la concesi\u00f3n del doctor honor\u00edfico de la Universidad de Madrid-Alcal\u00e1, pronunciadas\u00a0 el 7 de julio de 1995, FAZ 14.7.1995). Cuando se trata del sufrimiento de la Alemania de la posguerra, el mundo desde 1945 s\u00f3lo sabe agitar y menear los hombros diciendo: S\u00f3lo ha recibido lo que se merec\u00eda. En realidad no ha purgado por todo lo que ellos (aunque no todos) han hecho. Es cierto que el dolor que padece el culpable, no se distingue \u2013por mucho que el dolor sea merecido- del dolor de la v\u00edctima. El <em>dolor<\/em> y la <em>condena moral<\/em> se mueven en dos tipos de \u00f3rbitas. Y esto normalmente se olvida al tratar de Alemania. Auschwitz, Nuremberg y luego la pr\u00f3spera Rep\u00fablica Federal \u2013y ni palabra sobre el dolor causado por el sufrimiento a veces justificado y otras injustificado, ni palabra\u00a0 sobre los ocupantes, que haciendo alarde de su derecho de vencedor y a menudo olvidando su dignidad claman venganza, no se dice ni palabra sobre que al subrayar la culpa colectiva en la v\u00edctima se quiebra algo que el vencedor ten\u00eda que proteger- y, finalmente, ni una palabra sobre que la Rep\u00fablica Federal se volvi\u00f3 rica, se volvi\u00f3 muy rica, pero algo que (por muy complacientemente que se recalque) no hay que verlo como victoria: el precio a pagar por este riqueza fue la infidelidad frente a la tradici\u00f3n y al pasado, el despedazamiento y desmembramiento del pa\u00eds, la renuncia al duelo porque Breslau y K\u00f6nigsberg ya no fueran alemanas (aparte de la cuesti\u00f3n de responsabilidad), esto no compensa ning\u00fan triunfo material. (La historia de Hungr\u00eda de este siglo me ha ense\u00f1ado a compartir este dolor).<\/p>\n<p>Este tema resulta pol\u00edticamente muy sensible, se necesita un gran tacto para plantear as\u00ed la cuesti\u00f3n del \u201csufrimiento de los alemanes\u201d y para que de inmediato no se convierta en excusa y punto de partida de objetivos pol\u00edticos muy otros. El debate suscitado con motivo de la publicaci\u00f3n del libro <em>Der Brand<\/em> de J\u00f6rg Friedrich, en oto\u00f1o de 2002, mostr\u00f3 claramente que el an\u00e1lisis del \u201csufrimiento de los alemanes\u201d todav\u00eda hoy sigue siendo el quebrantamiento de un tab\u00fa. Y es que este tema ha sido acaparado preferentemente por la derecha, y mientras ella aparentemente discut\u00eda el \u201cdolor de los alemanes\u201d en realidad ten\u00eda muy presente objetivos revanchistas. Para la izquierda en cambio el tema se convirti\u00f3 en un tab\u00fa porque la derecha planteaba siempre la cuesti\u00f3n del \u201csufrimiento\u201d con cartas marcadas. Tanto Lars van Trier como Friedrich distinguen claramente entre la cuesti\u00f3n del sufrimiento y la responsabilidad moral (lo mismo hicieron tambi\u00e9n Hans Erich Nossak, Pert Ledig, Dieter Forte y W. G. Sebald) y lo uno no se sirve de lo otro, ni lo elimina. Aunque es cierto que \u00e9l no siempre hace un buen uso del lenguaje (las v\u00edctimas de los bombardeos son \u201cca\u00eddos\u201d, el bombardeo un \u00f3rgano mong\u00f3lico de destrucci\u00f3n a\u00e9rea, las escuadras inglesas de bombardeo \u201ccomandos de intervenci\u00f3n\u201d). A pesar de todo se da una apreciaci\u00f3n b\u00e1sicamente nueva y positiva que no absuelve a los alemanes, pero <em>acentuando<\/em> sus cr\u00edmenes\u00a0 ve llegada la hora de escribir tambi\u00e9n sobre su dolor. Y a ello se ve especialmente justificado porque ya desde hace algunos a\u00f1os los especialistas vienen discutiendo hasta cuando los ataques a\u00e9reos de los aliados fueron justificados y a partir de cuando ya no lo fueron. Por ejemplo John Rawls sostiene por justificado el bombardeo de las ciudades alemanas entre el verano e invierno de 1940, los llevado a cabo con posterioridad ser\u00edan injustificados. [Tambi\u00e9n la investigaci\u00f3n \u201cStrategic Bombing Survey\u201d, elaborada tras la guerra, defiende el punto de vista de que los bombardeos, a causa de los cuales murieron 635.000 civiles (\u00a1no olvidemos que tambi\u00e9n 55.000 ingleses!) no produjeron militarmente el efecto esperado]. El libro de Friedrich descubre hechos, y s\u00f3lo cuando se conocen los hechos existe la posibilidad de hablar con objetividad sobre la relaci\u00f3n entre <em>moral<\/em> y <em>pol\u00edtica<\/em>.<\/p>\n<p>Lars van Trier coloca bajo su lupa un \u00fanico momento \u2013y \u00e9l puede hacerlo con todo derecho puesto que el padecimiento del dolor pertenece a la historia alemana lo mismo que la producci\u00f3n de dolor-. Y esto es lo que tanto perturba a Kesler, que ha regresado a su pa\u00eds de Am\u00e9rica. Y aun no se da una alusi\u00f3n directa, Kessler no s\u00f3lo es de ascendencia alemana sino con toda seguridad tambi\u00e9n jud\u00eda \u2013su figura muestra un paralelismo enf\u00e1tico con la <em>America<\/em> de Kart Rossmann en la novela de Kafka. Para m\u00ed este es el aspecto m\u00e1s excitante de la pel\u00edcula. Un jud\u00edo, que se forma una idea del dolor alem\u00e1n, esto s\u00f3lo nos\u00a0 da una visi\u00f3n cuyo horizonte no acaba en las actuales escaramuzas pol\u00edticas y de poder europeas. El que este jud\u00edo se adentre poco a poco en este dolor y que incluso participe (simpatice) es una muestra de una visi\u00f3n apocal\u00edptica, de que el dolor en el mundo no se reduce a estas o aquellas otras razones pol\u00edticas y morales, es decir que no es algo que se pueda eliminar humanamente sino que nos abre y nos lleva a la deficiencia de la creaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Kessler\u00a0 se enmara\u00f1a cada vez m\u00e1s, se enamora de una muchacha, que pertenece a los Werwolf (a los hombres lobo); es testigo de c\u00f3mo los americanos vejan a la poblaci\u00f3n (todo alem\u00e1n desde los 18 a\u00f1os tiene que rellenar en la zona US una encuesta de 131 [!] puntos -\u00bfconfeccionada quiz\u00e1 por los prusianos americanos?- y s\u00f3lo as\u00ed con la correspondiente justificaci\u00f3n obtiene trabajo o alimentos. \u00bfHace falta mencionar el da\u00f1o moral que se causaba a los inocentes con esta manera de proceder?); Kessler ve que los americanos en el tren han construido un campo de concentraci\u00f3n normal \u2013s\u00f3lo para alemanes-, que en la pel\u00edcula no difiere en nada de los campos de concentraci\u00f3n conocidos; ayuda involuntariamente a un jovenzuelo Werwolf guap\u00edsimo a matar a un alcalde jud\u00edo, que acaba de ser nombrado y disfruta de la confianza de los americanos; y tambi\u00e9n ser\u00e1 testigo de la muerte de Hartmann, el jefe de la Sociedad de trenes. Este hombre, el padre de su chica,\u00a0 probablemente en la guerra no es culpable de nada. Para conservar su puesto importante necesita apoyo. Su americano conocido unta a un joven jud\u00edo (cuyo papel hace Lars van Trier), y \u00e9ste acusa falsamente a este se\u00f1or mayor, a Hartmann,\u00a0 de haberle escondido durante la guerra. Hartmann podr\u00eda conservar su puesto pero se suicida. Prefiere matarse a identificarse con los vencedores y seguir viviendo.<\/p>\n<p>No es que fuera nacionalsocialista, pero no quer\u00eda ser ni un vencedor ni tampoco un protegido.<\/p>\n<p>Todo ello lleva a Kessler cada vez m\u00e1s a una desesperaci\u00f3n intensa. Su chica \u2013con la que se casa- le explica la verdadera esencia de un Werwolf: de d\u00eda es un hombre, de noche un lobo. Y probablemente as\u00ed ve tambi\u00e9n Kessler a Alemania. Pero hasta que esto les resulte claro \u00e9l mismo se convierte en un Werwolf. No s\u00f3lo en\u00a0 porque participa en acciones de los Werwolf sino porque se descompone, se enemista consigo. Un americano victorioso, que se siente como en casa en la ci\u00e9naga alemana. Su muerte es apocal\u00edptica: arrastra todo consigo. En el tren\u00a0 est\u00e1n todos los que significan para \u00e9l Alemania: su mujer, su t\u00edo, el jefe Werwolf, los funcionarios prusianos, los soldados americanos negros y el oficial americano, que en tiempos fue oficial alem\u00e1n. Todos mueren, no hay resurrecci\u00f3n. Todo lo m\u00e1s la hay para Kessler. En las \u00faltimas im\u00e1genes se ve su cad\u00e1ver en paz bajo el espejo de agua clara, en silencio, y ahora lejos del incomprensible mundo de all\u00ed arriba.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 se titula <em>Europa<\/em> esta pel\u00edcula que no s\u00f3lo ocurre en Alemania sino que su visi\u00f3n global resulta de m\u00e1ximo inter\u00e9s para todos los alemanes? Cabe tener en cuenta varias consideraciones. La primera y m\u00e1s cercana: Si un director <em>dan\u00e9s<\/em> quiere darse una vuelta por Europa Alemania es la primera estaci\u00f3n. No s\u00f3lo la primera sino \u2013al menos seg\u00fan la historia danesa- tambi\u00e9n la m\u00e1s peligrosa. La segunda posibilidad ser\u00eda la preocupaci\u00f3n del director por la cultura alemana. Y una tercera: La \u00faltima y decisiva guerra para el destino de Europa parti\u00f3 de Alemania, por tanto hay que buscar all\u00ed sobre todo la raz\u00f3n y s\u00f3lo desde all\u00ed se puede salvar el continente.<\/p>\n<p>Quisiera todav\u00eda traer a la consideraci\u00f3n una cuarta posibilidad. La pel\u00edcula habla de la humillaci\u00f3n y miseria de los alemanes; pero al titularse <em>Europa <\/em>quiere decir que se refiere a todos los europeos. Si consideramos a Europa humillada quiere decir que los que humillan a Europa no son europeos. E indirectamente la pel\u00edcula habla de eso. Tras la finalizaci\u00f3n de la guerra los no europeos intentaron apropiarse de Europa para establecer en una parte el esp\u00edritu asi\u00e1tico y en otra el esp\u00edritu americano. He citado a Dulles; pero me gustar\u00eda citar tambi\u00e9n al historiador ingl\u00e9s Arnold Toynbee, quien en noviembre de 1947, es decir antes de la formaci\u00f3n de los dos estados alemanes escribi\u00f3 sobre una posible tercera v\u00eda entre el capitalismo y el comunismo. Llega a un resultado caprichoso: Europa deber\u00eda protegerse del influjo tanto americano como sovi\u00e9tico, sin emprender el camino del fascismo. Y prosigue: una Europa aut\u00f3noma significa una Europa fuerte, y una Europa fuerte \u2013una comunidad europea, que excluya a USA a la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica- significa a su vez una Alemania fuerte, que tarde o temprano va a encabezar Europa. (Cita de Carl Schmitt: <em>Glossarium, Aufzeichnungen der Jahre<\/em> 1947-1951, Duncker &amp; Humblot, Berl\u00edn 1991, pag. 127). Por tanto Alemania constituye un estorbo, y porque a Alemania hay que embridarle, algo que s\u00f3lo los americanos y rusos son capaces, se deber\u00eda renunciar a una Europa fuerte. Dicho claramente: Para librarnos de Alemania debemos sacrificar Europa a otros continentes.<\/p>\n<p>Todav\u00eda en oto\u00f1o de 1995 coment\u00f3 Margaret Thatcher la reunificaci\u00f3n del siguiente modo: Yo estuve \u201cdesde el inicio en contra de la reunificaci\u00f3n alemana\u2026 reunificar Alemania significaba convertirla en la naci\u00f3n dominante en la Comunidad Europea. Son poderosos y son capaces. Resultar\u00eda una Europa alemana\u2026 En cualquier caso Alemania es de nuevo muy poderosa. Su car\u00e1cter nacional dominar\u00e1. Y adem\u00e1s de Alemania tenemos en Europa todav\u00eda a Austria, lo que fortalece el car\u00e1cter alem\u00e1n. El presidente Mitterrand y yo conocemos esto. Alemania impondr\u00e1 su fuerza. Aprovechar\u00e1 el hecho de su gran aportaci\u00f3n a Europa\u201d (<em>Die Zeit<\/em>, 8 marzo 1996, p\u00e1g. 9-10).<\/p>\n<p>Al contemplar la pel\u00edcula <em>Europa<\/em>, rodada en 1991 y que trata de Alemania, es imposible no pensar en lo que pas\u00f3 en Europa tras el transcurso de la hora cero. A finales de 1945 todav\u00eda no se sab\u00eda c\u00f3mo se conformar\u00eda el destino del pa\u00eds ocupado por los <em>aliados<\/em> y todav\u00eda unido; todav\u00eda no se sab\u00eda que en la parte occidental se formar\u00eda una democracia y en la parte Este seguir\u00eda una dictadura; todav\u00eda no se atisbaba que aqu\u00ed se vivir\u00eda mucho m\u00e1s f\u00e1cilmente y m\u00e1s dignamente que en el Este; y naturalmente\u00a0 no se sab\u00eda que el occidente tras la ca\u00edda del malo en oriente en 1989 no s\u00f3lo se complacer\u00eda y adoptar\u00eda el papel del <em>vencedor<\/em> ante los ahora de nuevo libres sino que adem\u00e1s \u00e9l tambi\u00e9n se colocar\u00eda la m\u00e1scara del <em>solamente bueno<\/em>; tampoco se sab\u00eda que el este con la democracia obtenida desde arriba y con lo bueno obtenido moralmente desde arriba dif\u00edcilmente iba a poder soportar y que terminar\u00eda sinti\u00e9ndose defraudado. Por tanto todo incierto, lo que significa tambi\u00e9n que la mayor\u00eda de los alemanes <em>entonces<\/em> no pudo percibir (o todav\u00eda no) la derrota como liberaci\u00f3n. El mismo J\u00fcrgen Habermas reconoce en su discurso del 50 aniversario del 8 de mayo de 1945 en la Iglesia de san Pablo de Francfort que no se puede anhelar\u00a0 de los alemanes que retroactivamente vivieran el final de la guerra como liberaci\u00f3n porque de ese modo proyectar\u00edan \u201cnuestra interpretaci\u00f3n sobre un pueblo reprimido por los nazis, sobre la propia juventud o sobre los padres y abuelos\u201d. La pel\u00edcula <em>Europa<\/em> destaca un momento en el que todav\u00eda no se puede predecir nada. Lo importante es cu\u00e1ndo surgi\u00f3. Surgi\u00f3 cuando Europa lentamente se puso en pie; hoy sus fronteras se han movido al comp\u00e1s de las zonas de intereses, en las que tras cuatro d\u00e9cadas muchos comenzaron a ver como algo natural.<\/p>\n<p>En una escena de la pel\u00edcula Leopold Kessler pasa corriendo por delante de un reloj supradimensionado. Es la hora de la detonaci\u00f3n. En el \u00faltimo momento lo para y luego lo pone de nuevo en movimiento. Explota todo y al momento aparece el final de la pel\u00edcula mostrando con letras rojas la palabra \u201cEuropa\u201d. Este reloj tiene un significado simb\u00f3lico. La Segunda Guerra Mundial comienza a finalizar en ese momento. Vivimos todav\u00eda en la hora cero pero podemos comenzar ya a medir el tiempo.<\/p>\n<p><em>Traducido del h\u00fangaro por Hans Skirecki y Akos Doma<\/em><\/p>\n<p> <br clear=\"all\" \/>  <\/p>\n<hr \/>\n<p><a href=\"#_ednref1\">[i]<\/a> Naci\u00f3 el 27 de enero de 1891 en Kiew. Escribi\u00f3 panfletos y art\u00edculos de peri\u00f3dicos con invitaciones al Ej\u00e9rcito Rojo. Su obra m\u00e1s conocida y de fatales consecuencias fue la extendida proclama\u00a0 \u201c\u00a1T\u00f6te! (\u00a1matad!).<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>El 24 de julio de 1942 escribi\u00f3:<\/p>\n<p><em>\u201cA partir de ahora la palabra \u201calem\u00e1n\u201d es la maldici\u00f3n m\u00e1s espantosa de todas. A partir de ahora la palabra \u201calem\u00e1n\u201d vac\u00eda el fusil. No hablaremos. No nos enfadaremos. Mataremos. Si t\u00fa a lo largo del d\u00eda no has matado un alem\u00e1n has perdido el d\u00eda. Si piensas que tu vecino ha matado a un alem\u00e1n por ti es que no conoces la amenaza. Si no matas al alem\u00e1n el alem\u00e1n te matar\u00e1 a ti. Buscar\u00e1 a tus amigos y los torturar\u00e1 en su maldita Alemania.<\/em><\/p>\n<p><em> <\/em><\/p>\n<p><em>[\u2026] Si no has matado a un alem\u00e1n, mata todav\u00eda alguno, para nosotros no hay nada m\u00e1s divertido que los cad\u00e1veres alemanes. No cuentes los d\u00edas. No cuentes los kil\u00f3metros. Cuenta s\u00f3lo una cosa: los alemanes que has matado. \u00a1Mata al alem\u00e1n!, te lo\u00a0 pide la abuela. \u00a1Mata al alem\u00e1n!, te suplica el hijo. \u00a1Mata al alem\u00e1n!, te grita la tierra madre. No hierres el tiro. No le dejes escapar. \u00a1Mata!<\/em><\/p>\n<p><em> <\/em><\/p>\n<p>Existen otros muchos cientos de escritos incendiarios de este tipo en los que Ehrenburg \u201csin rodeos pide la aniquilaci\u00f3n de todos los alemanes que se encuentren al alcance del Ej\u00e9rcito Rojo\u201d (tomado de la Central Federal de Formaci\u00f3n pol\u00edtica). Sobre todo en el \u00faltimo a\u00f1o de guerra y en tiempos de posguerra los escritos incendiarios y demag\u00f3gicos\u00a0 no malograron su efecto, tuvieron gran influencia y \u00e9xito en las zonas ocupadas.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>En 1948 Ehrenburg fue distinguido con la Orden Stalin, en 1952 recibi\u00f3 el\u00a0 Premio internacional Lenin por la paz. Desde 1950 hasta su muerte Ehrenburg fue adem\u00e1s vicepresidente del Consejo Mundial de la Paz.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref2\">[ii]<\/a> \u201cLos Werewolf \u2013u hombres lobo- no fueron en absoluto actores secundarios en el escenario de la historia europea moderna. Aunque en la literatura sobre la Segunda Guerra Mundial se les trata a menudo como comparsas menores del tr\u00e1gico final nazi, instrumentos de un \u00faltimo suspiro que fue ridiculizado, inefectivo e ignorado, en realidad los Werewolf provocaron da\u00f1os considerables. Su maliciosa combinaci\u00f3n de guerrilla y vigilancia sobre aquellos que consideraban colaboradores con el enemigo causaron la muerte de varios miles de personas, ya directamente, ya a trav\u00e9s de las represalias Aliadas y sovi\u00e9ticas que provocaron\u2026\u201d. <em>V\u00e9ase\u00a0 el libro \u201cLos \u00faltimos nazis. El movimiento de resistencia alem\u00e1n 1944-1947 de Perry Biddiscombe, books4pocket, 2008<\/em><\/p>\n<h3>Publicado por Nabarralde-k argitaratua<\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Posiblemente no le descubro nada al lector si digo que L\u00e1szlo F. F\u00f6ld\u00e9nyi (nacido en Debrecen en 1952) es un intelectual h\u00fangaro destacado de nuestro tiempo, que ha escrito ensayos enjundiosos, dignos de ser le\u00eddos. En agosto visit\u00e9 la ciudad alemana de Munich. Y no lejos del ayuntamiento viejo y nuevo se halla la St. [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[81],"tags":[],"class_list":["post-21483","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-eztabaida"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.4 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>L\u00e1szl\u00f3 F. F\u00f6ld\u00e9nyi - Nabarralde<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"En estas reflexiones he tropezado con un escrito en alem\u00e1n, titulado Europa, de L\u00e1szl\u00f3 F. F\u00f6ld\u00e9nyi, que me ha parecido tan excelente e iluminador en este campo, que les ofrezco traducido.\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/nabarralde.eus\/laszlo-f-foeldenyi\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"L\u00e1szl\u00f3 F. F\u00f6ld\u00e9nyi - Nabarralde\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"En estas reflexiones he tropezado con un escrito en alem\u00e1n, titulado Europa, de L\u00e1szl\u00f3 F. F\u00f6ld\u00e9nyi, que me ha parecido tan excelente e iluminador en este campo, que les ofrezco traducido.\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/nabarralde.eus\/laszlo-f-foeldenyi\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Nabarralde\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/nabarraldefundazioa\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2009-10-02T05:36:02+00:00\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Mikel Arizaleta\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"34 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/laszlo-f-foeldenyi\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/laszlo-f-foeldenyi\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Nabarralde\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\"},\"headline\":\"L\u00e1szl\u00f3 F. F\u00f6ld\u00e9nyi\",\"datePublished\":\"2009-10-02T05:36:02+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/laszlo-f-foeldenyi\\\/\"},\"wordCount\":6790,\"commentCount\":0,\"articleSection\":[\"Ez da \\\/ bai da\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/laszlo-f-foeldenyi\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/laszlo-f-foeldenyi\\\/\",\"name\":\"L\u00e1szl\u00f3 F. F\u00f6ld\u00e9nyi - Nabarralde\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#website\"},\"datePublished\":\"2009-10-02T05:36:02+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\"},\"description\":\"En estas reflexiones he tropezado con un escrito en alem\u00e1n, titulado Europa, de L\u00e1szl\u00f3 F. F\u00f6ld\u00e9nyi, que me ha parecido tan excelente e iluminador en este campo, que les ofrezco traducido.\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/laszlo-f-foeldenyi\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/laszlo-f-foeldenyi\\\/\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/laszlo-f-foeldenyi\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"L\u00e1szl\u00f3 F. F\u00f6ld\u00e9nyi\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/\",\"name\":\"Nabarralde\",\"description\":\"Kultur Ekimenak eta Sustapenak\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\",\"name\":\"Nabarralde\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Nabarralde\"},\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/author\\\/nagusia\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"L\u00e1szl\u00f3 F. F\u00f6ld\u00e9nyi - Nabarralde","description":"En estas reflexiones he tropezado con un escrito en alem\u00e1n, titulado Europa, de L\u00e1szl\u00f3 F. F\u00f6ld\u00e9nyi, que me ha parecido tan excelente e iluminador en este campo, que les ofrezco traducido.","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/nabarralde.eus\/laszlo-f-foeldenyi\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"L\u00e1szl\u00f3 F. F\u00f6ld\u00e9nyi - Nabarralde","og_description":"En estas reflexiones he tropezado con un escrito en alem\u00e1n, titulado Europa, de L\u00e1szl\u00f3 F. F\u00f6ld\u00e9nyi, que me ha parecido tan excelente e iluminador en este campo, que les ofrezco traducido.","og_url":"https:\/\/nabarralde.eus\/laszlo-f-foeldenyi\/","og_site_name":"Nabarralde","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/nabarraldefundazioa","article_published_time":"2009-10-02T05:36:02+00:00","author":"Nabarralde","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@Nabarralde","twitter_site":"@Nabarralde","twitter_misc":{"Escrito por":"Mikel Arizaleta","Tiempo de lectura":"34 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/laszlo-f-foeldenyi\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/laszlo-f-foeldenyi\/"},"author":{"name":"Nabarralde","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56"},"headline":"L\u00e1szl\u00f3 F. F\u00f6ld\u00e9nyi","datePublished":"2009-10-02T05:36:02+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/laszlo-f-foeldenyi\/"},"wordCount":6790,"commentCount":0,"articleSection":["Ez da \/ bai da"],"inLanguage":"es"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/laszlo-f-foeldenyi\/","url":"https:\/\/nabarralde.eus\/laszlo-f-foeldenyi\/","name":"L\u00e1szl\u00f3 F. F\u00f6ld\u00e9nyi - Nabarralde","isPartOf":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#website"},"datePublished":"2009-10-02T05:36:02+00:00","author":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56"},"description":"En estas reflexiones he tropezado con un escrito en alem\u00e1n, titulado Europa, de L\u00e1szl\u00f3 F. F\u00f6ld\u00e9nyi, que me ha parecido tan excelente e iluminador en este campo, que les ofrezco traducido.","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/laszlo-f-foeldenyi\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/nabarralde.eus\/laszlo-f-foeldenyi\/"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/laszlo-f-foeldenyi\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"L\u00e1szl\u00f3 F. F\u00f6ld\u00e9nyi"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#website","url":"https:\/\/nabarralde.eus\/","name":"Nabarralde","description":"Kultur Ekimenak eta Sustapenak","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/nabarralde.eus\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56","name":"Nabarralde","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","caption":"Nabarralde"},"url":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/author\/nagusia\/"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21483","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=21483"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21483\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=21483"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=21483"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=21483"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}