{"id":21361,"date":"2009-09-21T14:17:24","date_gmt":"2009-09-21T12:17:24","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/elementos-para-una-teoria-de-la-racionalidad-ecologica\/"},"modified":"2009-09-21T14:17:24","modified_gmt":"2009-09-21T12:17:24","slug":"elementos-para-una-teoria-de-la-racionalidad-ecologica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/elementos-para-una-teoria-de-la-racionalidad-ecologica\/","title":{"rendered":"Elementos para una teor\u00eda de la racionalidad ecol\u00f3gica"},"content":{"rendered":"<p>  <!--more-->  <br \/>En su libro En paz con el planeta, el bi\u00f3logo estadounidense Barry Commoner se\u00f1ala que los seres humanos vivimos en dos mundos: un mundo natural llamado bioesfera o ecoesfera, moldeado por los procesos geol\u00f3gicos, qu\u00edmicos y biol\u00f3gicos que ha experimentado la Tierra en sus cinco mil millones de a\u00f1os de historia; y un mundo cultural que podemos denominar tecnoesfera y que estar\u00eda formado por los distintos sistemas y dispositivos socioecon\u00f3micos que ha ideado el hombre, desde los asentamientos rurales a las grandes metr\u00f3polis, desde los campos de cultivo al ciberespacio, desde las instalaciones fabriles a las redes de transportes&#8230; Durante la mayor parte de la historia de la Humanidad, la tecnoesfera ha tenido una dimensi\u00f3n muy peque\u00f1a, pero en los \u00faltimos siglos ha crecido de forma exponencial y ahora se puede decir que est\u00e1 \u00absobredimensionada\u00bb. Algo que, a juicio de Jorge Riechmann, profesor titular de filosof\u00eda moral en la Universidad de Barcelona, supone un peligro para la fr\u00e1gil sostenibilidad del planeta, pues ha propiciado que \u00e9ste comience a estar \u00abecol\u00f3gicamente saturado\u00bb y que ahora vivamos \u00abbajo constricciones ecol\u00f3gicas globales\u00bb. <\/p>\n<p>En un medio ambiente finito como el nuestro, un crecimiento indefinido es inviable y conduce al colapso. Esto es obvio, pero seg\u00fan Jorge Riechmann, el pensamiento ecol\u00f3gico tiene que insistir en esta obviedad porque vivimos en una sociedad en la que todo est\u00e1 construido como si ese crecimiento indefinido s\u00ed fuera posible y se potencia un sobreconsumo de territorio, energ\u00eda, materiales y agua. En gran medida esto ocurre porque, como dice el te\u00f3rico de sistemas Ervin Laszlo, siguen estando vigentes pr\u00e1cticas y modalidades de pensamiento concebidas en y para un contexto muy diferente al actual. \u00abPara vivir en el tercer milenio\u00bb, asegura Laszlo, \u00abno ser\u00e1 suficiente con un incremento de la racionalidad actual. Necesitaremos nuevas modalidades de pensamiento y nuevas maneras de percibir e imaginarnos a nosotros mismos, a los dem\u00e1s, a la naturaleza y al mundo que nos rodea\u201d. Hace falta, por tanto, una nueva racionalidad que se adecue a los desaf\u00edos y exigencias del presente. Esa racionalidad es, seg\u00fan Jorge Riechmann, la racionalidad ecol\u00f3gica que \u00abtiene realmente en cuenta c\u00f3mo est\u00e1 estructurado el mundo en el que vivimos\u00bb. <\/p>\n<p>En este punto de su intervenci\u00f3n, Riechmann, autor de libros de poes\u00eda como C\u00e1ntico de la erosi\u00f3n, Desandar lo andado o Conversaciones entre alquimistas, y de ensayos como Biom\u00edmesis o Un mundo vulnerable, explic\u00f3 que a partir de distintos conjuntos de intereses y valores se pueden construir diferentes racionalidades, hasta el punto de que, como advert\u00eda David Hume en su libro Tratado sobre la naturaleza humana, \u00abpuede resultar racional preferir la destrucci\u00f3n del universo a sufrir un rasgu\u00f1o en la mano\u00bb. \u00abDe alg\u00fan modo\u00bb, asegur\u00f3 Riechmann, \u00abese tipo de racionalidad es la que presupone y, en gran medida, fomenta el mercado capitalista\u00bb. <\/p>\n<p>En su propuesta de construcci\u00f3n de una teor\u00eda de la racionalidad ecol\u00f3gica, Jorge Riechmann toma como punto de partida el trabajo que en torno a la axiolog\u00eda (reflexi\u00f3n sobre los valores) ha realizado el fil\u00f3sofo navarro Javier Echeverr\u00eda. El autor de Los Se\u00f1ores del Aire: Tel\u00e9polis y el Tercer Entorno (obra con la que Echeverr\u00eda obtuvo el Premio Nacional de Ensayo en el a\u00f1o 2000), concibe los valores como funciones que aplican agentes a la hora de discernir qu\u00e9 es lo bueno y qu\u00e9 es lo malo para ellos. Javier Echeverr\u00eda parte de una concepci\u00f3n no antropoc\u00e9ntrica del valor y considera que en el mundo animal hay valores naturales que son anteriores a los valores espec\u00edficamente humanos (los valores morales, religiosos, est\u00e9ticos, militares&#8230;). \u00abCada acci\u00f3n voluntaria de un animal\u00bb, sostiene en su libro Ciencia del bien y del mal, \u00abes un juicio de valor, incluida la acci\u00f3n de invernar\/hibernar o dormir\u00bb. <\/p>\n<p>En este libro, Echeverr\u00eda defiende una concepci\u00f3n plural de la racionalidad, planteando que no hay una sola racionalidad sino muchas1, ligadas cada una de ellas a distintos sistemas de valores. Por ejemplo, se puede hablar de una racionalidad militar que pone los valores e intereses b\u00e9licos por encima de todos los dem\u00e1s valores. Echeverr\u00eda tiene una visi\u00f3n plural de la racionalidad, pero no relativista pues, a su juicio, \u00abunas formas de racionalidad son mejores que otras\u00bb, hay una jerarqu\u00eda de racionalidades. Pero, \u00bfqu\u00e9 es lo que nos permitir\u00eda afirmar que un tipo de racionalidad es mejor que otra?, o siendo m\u00e1s concreto, \u00bfc\u00f3mo podemos argumentar que los valores ecol\u00f3gicos deben estar por encima de los valores econ\u00f3micos y tecnocient\u00edficos? Quiz\u00e1s esto no se puede hacer en t\u00e9rminos absolutos, pero s\u00ed en t\u00e9rminos contextuales, es decir, teniendo en cuenta el contexto desde el que se formula la pregunta, en nuestro caso un \u00abmundo lleno\u00bb, \u00abun mundo ecol\u00f3gicamente saturado\u00bb. <\/p>\n<p>Ya hace m\u00e1s de dos d\u00e9cadas que el economista y soci\u00f3logo estadounidense Herbert Alexander Simon desarroll\u00f3 la noci\u00f3n de racionalidad acotada, seg\u00fan la cual lo importante no es la maximizaci\u00f3n de valores (como sugiere la racionalidad economicista y mecanicista), sino la satisfacci\u00f3n de los mismos. A juicio de Simon, existen unas cotas m\u00ednimas y m\u00e1ximas de satisfacci\u00f3n del valor: si se superan estas \u00faltimas, el valor se convierte en contravalor, el placer en displacer, lo bueno en malo (porque, como se suele decir coloquialmente, nunca hay que pasarse: ni por defecto, ni por exceso). <\/p>\n<p>Esta idea de que todo tiene un l\u00edmite (incluso la raz\u00f3n) no s\u00f3lo es habitual en mitos y narraciones de culturas tradicionales, sino que tambi\u00e9n est\u00e1 presente, de forma m\u00e1s o menos expl\u00edcita, en la mayor parte de las pr\u00e1cticas reales que se llevan a cabo en \u00e1mbitos tan diversos como la pol\u00edtica, la acci\u00f3n social, la vida jur\u00eddica o la ecolog\u00eda. Y, por supuesto, en reflexiones que hacen numerosos creadores, como el escultor vasco Eduardo Chillida que asegur\u00f3 en una entrevista que un d\u00eda se dio cuenta \u00abde que el poder de la raz\u00f3n estaba en la capacidad de hacernos comprender sus propias limitaciones\u00bb. <\/p>\n<p>Sin embargo, la organizaci\u00f3n de nuestra sociedad sigue dependiendo de una racionalidad productivista\/maximizadora que parece ignorar la noci\u00f3n de l\u00edmite y que, como coment\u00f3 Marta Soler en la presentaci\u00f3n de la conferencia de Jorge Riechmann, nos ha embarcado en un proceso de destrucci\u00f3n ecol\u00f3gica que ha alcanzado ya tal magnitud que s\u00f3lo se podr\u00e1 frenar si se toman medidas urgentes y contundentes. Y para ello hace falta un cambio de mentalidad (de valores), que asumamos -tanto a nivel individual como colectivo- que la naturaleza no est\u00e1 a nuestro servicio (no es de nuestra propiedad) y que hay l\u00edmites biof\u00edsicos que no podemos (ni debemos) sortear. <\/p>\n<p>En su intento de probar que la racionalidad ecol\u00f3gica es mejor (m\u00e1s adecuada para el contexto en el que nos encontramos) que la economicista, Riechmann record\u00f3 que las aportaciones de diversos autores y teor\u00edas (desde Warren Weaver a Edgar Morin, desde la algor\u00edtmica de Kolmogorov al principio del orden a partir del ruido&#8230;) han demostrado que los sistemas naturales -y tambi\u00e9n, muchos sistemas humanos- son \u00absistemas complejos adaptativos\u00bb cuyo desarrollo no est\u00e1 del todo predeterminado, sino que se produce adapt\u00e1ndose al medio en el que se insertan, por lo que su evoluci\u00f3n es muy dif\u00edcil de predecir. La l\u00f3gica maximizadora, que busca la eliminaci\u00f3n de redundancias para optimizar la productividad, tiene sentido para las m\u00e1quinas pero no para estos sistemas complejos adaptativos (que se caracterizan por sus interconexiones m\u00faltiples, por sus cambios discontinuos, por sus comportamientos ca\u00f3ticos) que necesitan de dichas redundancias para su supervivencia. <\/p>\n<p>En un contexto, la bioesfera, en el que lo que prevalecen son los sistemas complejos adaptativos (de hecho, la propia bioesfera lo es), lo coherente es regirse por una racionalidad que se ajuste a ellos. \u00abY, desde luego\u00bb, subray\u00f3 Riechmann, \u00abuna racionalidad ecol\u00f3gica (una racionalidad acotada) lo hace mucho mejor que una racionalidad economicista (una racionalidad maximizadora)\u00bb. Hay que tener en cuenta que la visi\u00f3n tradicional de la econom\u00eda (sobre la que se apoya esa racionalidad economicista) se basa en lo que en ingl\u00e9s se denomina un wishfull thinking (que se podr\u00eda traducir como \u00abpensamiento ilusorio\u00bb), pues razona como si la entrop\u00eda no existiera, los recursos naturales fuesen infinitos y los seres vivos pudiesen metabolizar cualquier cantidad de contaminaci\u00f3n. Es decir, como si la econom\u00eda estuviese al margen de las leyes biof\u00edsicas, como si no formase parte de la naturaleza y s\u00f3lo dependiese de s\u00ed misma. <\/p>\n<p>En gran medida esto ocurre porque los principios fundamentales de esta visi\u00f3n tradicional o neocl\u00e1sica de la econom\u00eda se establecieron en el marco del paradigma mecanicista, sin tener ni siquiera en cuenta las aportaciones de la teor\u00eda de la evoluci\u00f3n biol\u00f3gica y de la termodin\u00e1mica. Es, por tanto, una \u00abteor\u00eda econ\u00f3mica lastrada de anacronismo\u00bb que propone formas de funcionamiento que chocan con las din\u00e1micas sociales y naturales (con la l\u00f3gica de los sistemas complejos adaptativos) y que antepone la acumulaci\u00f3n de capital a la satisfacci\u00f3n de las necesidades humanas. \u00abSi la entrop\u00eda no existiese\u00bb, subray\u00f3 Jorge Riechmann, \u00absi los recursos naturales fuesen infinitos y los seres humanos nos comport\u00e1semos de forma muy diferente a como lo hacemos, entonces las construcciones mitol\u00f3gicas de la econom\u00eda neocl\u00e1sica podr\u00edan resultar formas realistas de entender la realidad. Pero no es as\u00ed\u00bb. <\/p>\n<p>A su juicio, la racionalidad ecol\u00f3gica -que coloca el valor \u201cintegridad a largo plazo de los ecosistemas y de la biosfera\u201d (y valores complementarios a \u00e9ste) por delante de los valores jur\u00eddicos, epist\u00e9micos, militares&#8230;- se adapta mucho mejor a las caracter\u00edsticas biof\u00edsicas de nuestro mundo que la racionalidad econ\u00f3mica. Hay que tener en cuenta que, como se\u00f1alan James J. Kay y Eric Schneider en Embracing complexity: the challenge of the ecosystem approach, los sistemas complejos adaptativos \u00abexisten en situaciones en las que consiguen &#8216;suficiente&#8217; energ\u00eda, pero &#8216;no demasiada'\u00bb: necesitan cubrir un umbral m\u00ednimo de energ\u00eda para poder auto-organizarse y funcionar, pero si se les suministra demasiada, \u00abel caos se adue\u00f1a del sistema, pues la energ\u00eda sobrepasa la capacidad disipativa de sus estructuras y \u00e9stas se derrumban\u00bb. <\/p>\n<p>Jorge Riechmann puso un ejemplo que muestra c\u00f3mo ambas racionalidades dan respuestas muy diferentes a un mismo problema (en este caso, a un problema que est\u00e1 afectando a la salud de nuestra especie y de la bioesfera en su conjunto). Ante la constataci\u00f3n de que al introducir sustancias contaminantes bioacumulativas en las cadenas tr\u00f3ficas (algo que en la actualidad se hace a gran escala con el fin de mejorar el \u00abrendimiento productivo\u00bb) se provoca que la leche de las madres mam\u00edferas transmita una enorme carga t\u00f3xica a sus cr\u00edas (o a sus hijos, porque, no lo olvidemos, tambi\u00e9n son mam\u00edferos los seres humanos), la racionalidad ecol\u00f3gica plantea que lo m\u00e1s adecuado es dejar de producir dichas sustancias, mientras que la racionalidad econ\u00f3mica -que pone la maximizaci\u00f3n de beneficios por encima de todos los dem\u00e1s valores- se limita a intentar minimizar los efectos negativos de esta introducci\u00f3n a trav\u00e9s de una serie de dispositivos englobados dentro de lo que se ha denominado eufem\u00edsticamente \u00abgesti\u00f3n de riesgos\u00bb. <\/p>\n<p>La racionalidad ecol\u00f3gica considera que las actividades productivas humanas son subsistemas que est\u00e1n dentro del sistema terrestre de la bioesfera y que, por tanto, sus principios rectores no deben contradecir a los del sistema que los contiene. Esto nos remite a la noci\u00f3n de biom\u00edmesis que plantea la necesidad de \u00abimitar la naturaleza a la hora de reconstruir los sistemas productivos humanos, con el fin de hacerlos compatibles con la biosfera\u00bb, es decir, de recomponer los sistemas humanos para que funcionen de la manera m\u00e1s parecida posible a c\u00f3mo lo hacen los ecosistemas. Y \u00e9stos no buscan la maximizaci\u00f3n de valores sino que, por el contrario, desarrollan numerosos mecanismos de control (redundancias, bucles de retroalimentaci\u00f3n negativa&#8230;) que hacen disminuir su \u00abproductividad\u00bb, pero que ayudan a preservar su integridad a medio y largo plazo. <\/p>\n<p>Quiz\u00e1s, uno de los principales problemas a los que se enfrenta el hombre contempor\u00e1neo es que sus capacidades cognitivas no est\u00e1n preparadas para el mundo tan complejo que ha creado. En este sentido, el ensayista y financiero de origen liban\u00e9s Nassim Nicholas Taleb asegura en su libro El Cisne Negro. Sobre el impacto de lo altamente improbable que nuestra evoluci\u00f3n biol\u00f3gica nos permite adaptarnos perfectamente a un mundo (que \u00e9l denomina \u201cMediocrist\u00e1n\u201d) donde dominan los t\u00e9rminos medios y hay pocos \u00e9xitos o fracasos extremos, pero no a un entorno como el actual (a \u00abExtremist\u00e1n\u00bb, en la terminolog\u00eda de Taleb) en el que se generan continuamente \u00abbolas de nieve\u00bb (de forma tan r\u00e1pida que es muy dif\u00edcil saber cu\u00e1l ha sido su origen y predecir su comportamiento) y donde recibimos tanta informaci\u00f3n que somos incapaces de procesarla. Hay que tener en cuenta que en las \u00faltimas d\u00e9cadas, psic\u00f3logos sociales, cient\u00edficos cognitivos, neur\u00f3logos y fil\u00f3sofos han demostrado que el Homo sapiens sapiens es menos sapiens de lo que se pensaba y que la racionalidad no es un don natural de nuestra especie, sino m\u00e1s bien una meta hacia la que intentamos avanzar contrariando tendencias innatas muy potentes (tendencias que nos llevan a evaluar mal las probabilidades, a introducir v\u00ednculos causales inexistentes, a favorecer lo sensacional sobre lo realmente relevante&#8230;). <\/p>\n<p>A modo de conclusi\u00f3n, en la fase final de su intervenci\u00f3n Jorge Riechmann se\u00f1al\u00f3 que la preeminencia de la racionalidad ecol\u00f3gica sobre la racionalidad econ\u00f3mica se justifica en t\u00e9rminos contextuales si se acepta que, por un lado, el economicismo (con su l\u00f3gica maximizadora) no es adecuado para un entorno -la bioesfera- en el que predominan los sistemas complejos adaptativos; y que, por otro lado, el programa tecnocient\u00edfico transhumanista (que considera que el desarrollo tecnol\u00f3gico permitir\u00e1 que los seres humanos superen sus limitaciones biol\u00f3gicas -convirti\u00e9ndose en cyborgs- y puedan controlar su propia evoluci\u00f3n) es poco plausible. Asumiendo que ya no estamos en un \u00abmundo vac\u00edo\u00bb sino en un \u00abmundo lleno\u00bb (ecol\u00f3gicamente saturado), la racionalidad ecol\u00f3gica defiende la autocontenci\u00f3n y la autolimitaci\u00f3n (\u00fanico modo de frenar un crecimiento desbocado que nos puede llevar -si es que no lo est\u00e1 haciendo ya- al colapso) y plantea la necesidad de dejar de ver la naturaleza como algo separado de la sociedad humana que hay que dominar y explotar, de \u00abdesandar lo andado\u00bb para conciliar nuestro bienestar con el bienestar de la bioesfera. <\/p>\n<p><strong>Notas:<\/strong> 1.- En concreto, Javier Echeverr\u00eda distingue doce tipos diferentes de racionalidades vinculadas a otros tantos tipos de valores -naturales o b\u00e1sicos, epist\u00e9micos o intelectuales, morales, religiosos, est\u00e9ticos, militares, socioculturales, ecol\u00f3gicos, econ\u00f3micos, pol\u00edticos, jur\u00eddicos y tecnol\u00f3gicos-, aunque admite que puede haber otras. [^]<\/p>\n<h3>Publicado por http:\/\/ayp.unia.es argitaratua<\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[81],"tags":[],"class_list":["post-21361","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-eztabaida"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.4 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Elementos para una teor\u00eda de la racionalidad ecol\u00f3gica - Nabarralde<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/nabarralde.eus\/elementos-para-una-teoria-de-la-racionalidad-ecologica\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Elementos para una teor\u00eda de la racionalidad ecol\u00f3gica - 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