{"id":21359,"date":"2009-09-21T14:15:50","date_gmt":"2009-09-21T12:15:50","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/el-antidoto-de-la-banalidad\/"},"modified":"2009-09-21T14:15:50","modified_gmt":"2009-09-21T12:15:50","slug":"el-antidoto-de-la-banalidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/el-antidoto-de-la-banalidad\/","title":{"rendered":"El ant\u00eddoto de la banalidad"},"content":{"rendered":"<p>  <!--more-->  <br \/>En verano de 1995 tuve la oportunidad de asistir a una magn\u00edfica conferencia sobre las relaciones entre televisi\u00f3n e historia, dada por el historiador italiano Giovanni De Luna en la Universitat d\u00b4Estiu de Gandia, de la cual a\u00fan conservo los apuntes. Una de las tesis &#8211; muy en consonancia con algunas ideas de Neil Postman en Amusing ourselves to death (1985)-era que el relato informativo de la televisi\u00f3n supon\u00eda el fin de la l\u00f3gica hist\u00f3rica. La mirada televisiva sobre la realidad implica la transgresi\u00f3n de las coordenadas temporales y espaciales, introduciendo una nueva perspectiva fundamentada en la simultaneidad y la ubicuidad. El informativo televisivo rompe con las distancias f\u00edsicas y, haciendo pr\u00f3ximo lo desconocido, oculta lo cercano. Por otra parte, acaba con la cronolog\u00eda temporal, haciendo coincidir, en el mismo instante, series hist\u00f3ricas locales dispares. El mayor avance cient\u00edfico del a\u00f1o en el hemisferio norte coincide en la pantalla con un nuevo enfrentamiento tribal en el hemisferio sur, y el skyline de Nueva York puede llegar a sernos m\u00e1s familiar que el perfil de nuestra ciudad. La mirada anacr\u00f3nica y ut\u00f3pica se impone por doquier, a falta de puntos de referencia estables. Y, parad\u00f3jicamente, con tal transgresi\u00f3n del relato hist\u00f3rico, no se superan los eurocentrismos u otros antropocentrismos informativos tantas veces denunciados, sino que quedamos presos de un nuevo mediacentrismo, a su vez condenado a la fragmentaci\u00f3n caprichosa de la emoci\u00f3n subjetiva en la que asienta toda su fuerza. <\/p>\n<p>La disoluci\u00f3n de la l\u00f3gica hist\u00f3rica, y de la l\u00f3gica sociol\u00f3gica en nuestra percepci\u00f3n del mundo, no s\u00f3lo se debe al papel del informativo televisivo. Se trata de un efecto central, nada colateral, de la propia globalizaci\u00f3n. La globalizaci\u00f3n, ante todo, es confusi\u00f3n. La perspectiva global supone un ejercicio brutal de simplificaci\u00f3n de la complejidad, una especie de genocidio mental e incruento, aunque con graves consecuencias pr\u00e1cticas, de la comprensi\u00f3n de la diversidad hist\u00f3rica y social, cronol\u00f3gica y territorial. Malos tiempos, pues, para aquella \u00abimaginaci\u00f3n sociol\u00f3gica\u00bb que reclamaba Carl W. Mills como camino fundamental para convertir el malestar en comprensi\u00f3n y la indiferencia en compromiso, a partir de la posibilidad de ser capaces de intersecar nuestra biograf\u00eda personal con la historia. <\/p>\n<p>Y, a pesar de todo, \u00bfqu\u00e9 otra alternativa nos queda que no sea la reivindicaci\u00f3n de aquella imaginaci\u00f3n sociol\u00f3gica y del relato hist\u00f3rico cl\u00e1sico, si es que queremos entender algo de lo que ocurre a nuestro alrededor? Precisamente, estas \u00faltimas semanas hemos asistido a dos grandes debates medi\u00e1ticos que muestran cu\u00e1nta raz\u00f3n sigue asistiendo a las ideas de Postman, De Luna o Mills. Por una parte, est\u00e1 la divertid\u00edsima pol\u00e9mica por los anuncios ateos en los autobuses, inimaginable si no se hubiese contado con una sucesi\u00f3n de confusiones iniciales por falta de comprensi\u00f3n contextual del debate en su origen. La confusi\u00f3n tambi\u00e9n puede llegar a ser fuente de creatividad, y quiz\u00e1s pueda llegar a decirse, con el tiempo, que algo que empez\u00f3 como un verdadero juego del disparate, acab\u00f3 ventilando algo tan interesante como es la ocupaci\u00f3n del espacio p\u00fablico por las distintas concepciones religiosas del mundo, sean te\u00edstas o ateas. Porque la cuesti\u00f3n no est\u00e1 s\u00f3lo en si los ateos salen del armario, sino en si el progresismo deja de considerar que los te\u00edstas deber\u00edan permanecer encerrados en su propia sacrist\u00eda. <\/p>\n<p>Por otra parte, aun bajo los efectos traum\u00e1ticos de las consecuencias dram\u00e1ticas del ataque de Israel en la franja de Gaza, el debate pol\u00edtico sobre esta ofensiva ha sido v\u00edctima de la ignorancia servida por ciertos medios de comunicaci\u00f3n a base no tanto de mentir, sino de no contextualizar lo mostrado, es decir, de contar verdades a medias. Afortunadamente, una parte de la prensa ha actuado con responsabilidad, ofreciendo contexto hist\u00f3rico e imaginaci\u00f3n sociol\u00f3gica. Pero, desgraciadamente, no es \u00e9ste el alimento informativo de las mayor\u00edas. De manera que la informaci\u00f3n sobre un grave enfrentamiento armado sin coordenadas temporales ni espaciales, mostrando exclusivamente la barbarie de la guerra pero sin discutir sus antecedentes, apelando a la emoci\u00f3n de unas muertes despojadas de su biograf\u00eda y su contexto, torpedeando, en fin, su perspectiva hist\u00f3rica y sociol\u00f3gica, supone una grave banalizaci\u00f3n de la realidad que se suma, aunque sea involuntariamente, a la propia barbarie de la que nos escandalizamos. Quiz\u00e1 sea por estas mismas razones por lo que las opiniones que hu\u00edan del relato banal de la guerra hayan sido recibidas con tanta agresividad. <\/p>\n<p>Ahora que se discute tanto sobre el porvenir de la prensa escrita, cuando se sostiene quiz\u00e1s con demasiada alegr\u00eda que su fin est\u00e1 dictado por el hecho de que la informaci\u00f3n ya nos llega por la radio y la televisi\u00f3n, deber\u00edamos insistir en la amenaza que supone un relato sin historia, sin referentes espaciales ni temporales, sin instrumentos para desarrollar una verdadera imaginaci\u00f3n sociol\u00f3gica. La prensa escrita de calidad, de an\u00e1lisis y opini\u00f3n, hoy por hoy y a pesar de sus limitaciones, sigue siendo el mejor ant\u00eddoto contra la banalidad global.<\/p>\n<h4>Publicado por <a title=\"La Vanguardia\" href=\"http:\/\/www.lavanguardia.es\/\">La Vanguardia<\/a>-k argitaratua<\/h4>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[81],"tags":[],"class_list":["post-21359","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-eztabaida"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.4 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>El ant\u00eddoto de la banalidad - Nabarralde<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/nabarralde.eus\/el-antidoto-de-la-banalidad\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"El ant\u00eddoto de la banalidad - 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