{"id":21343,"date":"2009-09-21T13:35:05","date_gmt":"2009-09-21T11:35:05","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/pasmadosi\/"},"modified":"2009-09-21T13:35:05","modified_gmt":"2009-09-21T11:35:05","slug":"pasmadosi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/pasmadosi\/","title":{"rendered":"Pasmados\u2026\u00a1"},"content":{"rendered":"<p>  <!--more-->  <br \/>Sorprende la falta de actuaci\u00f3n de que han dado muestra los responsables pol\u00edticos de los pa\u00edses avanzados ante lo que era una evidencia desde hac\u00eda tiempo, como es la llegada de la crisis. No han tomado ninguna medida -al menos esa sensaci\u00f3n han dado- hasta que el inmenso meteorito que se ven\u00eda encima ha impactado sobre la superficie de la econom\u00eda, convulsionando lo que se pretend\u00eda una superficie estable y firme que ahora amenaza con hundirse bajo nuestros pies. Ahora, los responsables pol\u00edticos, emulando a los fontaneros chapuzas, corren desesperados, intentando taponar las fugas que surgen a todo lo largo de la tuber\u00eda de aguas fecales del sistema econ\u00f3mico vigente; aguas que amenazan con anegarnos a todos. <\/p>\n<p>Los vocingleros de la libertad de mercado nos han ensordecido con su griter\u00edo de pajarer\u00eda tropical a lo largo de dos d\u00e9cadas, interpretando que el fracaso de los sistemas socialistas pon\u00eda de manifiesto que la econom\u00eda de mercado, libre de cualquier injerencia de los poderes p\u00fablicos, constitu\u00eda la \u00fanica econom\u00eda posible. En el momento presente aguardan a que los inmensos recursos de los Estados les saquen de la crisis en las que nos han metido a todos. Y es que el modelo de competencia perfecta dise\u00f1ado por Adam Smit podr\u00e1 darse en una econom\u00eda aislada y a peque\u00f1a escala, con agentes econ\u00f3micos de parecidas dimensiones. La realidad econ\u00f3mica actual globalizada, sin embargo, es el campo de unos agentes con unos \u00edndices diferenciales casi infinitos, como pueden ser los que separan a un trabajador normal de una multinacional \u00bfC\u00f3mo se puede pretender que en tales circunstancias es posible la competencia? Adem\u00e1s el objetivo de las grandes empresas se dirige precisamente a aniquilar la tal competencia y poder imponer el precio de monopolio. Quiz\u00e1s \u00e9ste no es posible, pero si el de oligopolio que acuerdan tan frecuentemente las multinacionales que act\u00faan como inmensos carteles. Por lo que toca a los pol\u00edticos, estos no son sino los mandatarios de las clases socio-econ\u00f3micas todopoderosas, quienes permanentemente marcan las decisiones a tomar, como lo refleja de una manera sin igual el funcionamiento de la Uni\u00f3n europea. <\/p>\n<p>En el marco de la actividad productiva existen dos funciones, una estrictamente productiva y la otra no. Hasta los economistas cl\u00e1sicos, como el mismo Adam Smit, reconocen que el trabajo es el instrumento de creaci\u00f3n de productos y servicios. Producto, en realidad, es un objeto al que se ha llevado desde un determinado estado a otro en el que aparece transformado o modificado en su posici\u00f3n. Este proceso \u00fanicamente es factible actuando directamente sobre el mismo. El trabajo es el \u00fanico instrumento de creaci\u00f3n de riqueza. No obstante, mayor importancia que la misma producci\u00f3n tiene la acumulaci\u00f3n de bienes. Contra lo que cabr\u00eda pensar no existe relaci\u00f3n entre el sujeto que aplica el trabajo y quien acumula los productos o utiliza los servicios desarrollados por otros y aqu\u00ed se encuentra la clave del quehacer econ\u00f3mico. En \u00e9pocas pasadas los poderosos acumulaban el trabajo de los esclavos y de los campesinos. En el capitalismo moderno los poderosos acumulan a trav\u00e9s de la posesi\u00f3n de los medios de producci\u00f3n o de los recursos financieros, desvirtuando el principio de que el trabajo es el instrumento de la producci\u00f3n misma. <\/p>\n<p>El dinero, por su parte, constituye el instrumento que facilita el intercambio de mercanc\u00edas y servicios. Hist\u00f3ricamente ha sido una mercanc\u00eda m\u00e1s de un alto valor y f\u00e1cil salida en el mercado. Oro, plata, cobre\u2026 han sido los m\u00e1s socorridos, sin exclusi\u00f3n de otros bienes perecederos, pero igualmente apreciados, por ejemplo el arroz en el Jap\u00f3n tradicional. Marx con la profundidad de su pensamiento, destac\u00f3 las peculiaridades que ten\u00eda el dinero como mercanc\u00eda y puso de relieve que el mismo papel moneda no ten\u00eda otro valor que referido al real de los productos y servicios de los que era t\u00edtulo legal. A decir verdad, la relaci\u00f3n entre el papel moneda y la riqueza concreta se ha mantenido hasta \u00e9pocas recientes. Es cierto que la referencia al oro y plata resultaba dif\u00edcil, dado que no exist\u00eda metal precioso en una medida adecuada para avalar el valor de la econom\u00eda mundial. De hecho, la \u00e9poca en que la econom\u00eda mundial ha funcionado apoyada en el patr\u00f3n d\u00f3lar, \u00e9ste ha sido respaldado por el valor de la econom\u00eda americana. En cualquier caso un valor real y concreto. Las cosas cambiaron radicalmente desde el punto en el que se dej\u00f3 flotar al d\u00f3lar, por exigencia de los intereses especuladores de las grandes finanzas, a partir de los a\u00f1os setenta del pasado siglo. <\/p>\n<p>El organismo americano de emisi\u00f3n de moneda, la reserva federal emiti\u00f3 moneda sin tener en cuenta el valor real de la econom\u00eda americana. La demanda de papel verde cre\u00f3 la ilusi\u00f3n de la creaci\u00f3n de dinero sin medida, especialmente por quienes pod\u00edan ofrecer a los americanos una riqueza continua, quiz\u00e1s sin la preocupaci\u00f3n de exigir equilibrio entre los bienes que ofrec\u00edan y el papel verde que recib\u00edan, como ha sucedido con los pa\u00edses con petr\u00f3leo. Sobre ese dinero se han lanzado los especuladores financieros, conscientes de que, cuantos m\u00e1s d\u00f3lares poseyesen, mayor participaci\u00f3n tendr\u00edan en la econom\u00eda real. En cualquier caso, la carrera por acumular dinero favoreci\u00f3 la producci\u00f3n de unos t\u00edtulos que se desvalorizaban en la medida en que aumentaba su cantidad en el mercado. Todos estos t\u00edtulos han sido objeto de manipulaci\u00f3n por parte de las entidades financieras que terminaron por olvidar que la riqueza solamente se encuentra en los bienes y servicios. Algunos expertos calculan que en las transacciones financieras de cada d\u00eda, \u00fanicamente la d\u00e9cima parte del valor de las mismas correspond\u00eda al valor efectivo de la econom\u00eda, mientras nueve partes del dinero negociado representaba operaciones de especulaci\u00f3n. Hay tambi\u00e9n quien se\u00f1ala que la deuda p\u00fablica americana en poder de individuos y estados extranjeros representa un valor nominal al que no podr\u00eda hacer frente el conjunto de toda la econom\u00eda de U.S.A., incluyendo el valor de inmuebles y conjunto del patrimonio nacional. El panorama es terror\u00edfico. <\/p>\n<p>En tiempos pasados, cuando sobrecogidos por lo que hab\u00eda sucedido a las econom\u00edas avanzadas en los a\u00f1os treinta del pasado siglo, se nos explicaba que los Estados eran conscientes de la inconsciencia de los responsables pol\u00edticos y sociales de aquel momento hist\u00f3rico y que exist\u00edan mecanismos suficientes para evitar movimientos sociales de aquella \u00edndole. Los hechos parecen negar tal precauci\u00f3n. La crisis de 1929 fue resultado de la especulaci\u00f3n burs\u00e1til que afect\u00f3 a una sociedad americana demasiado segura en s\u00ed misma. La boyante econom\u00eda de los a\u00f1os veinte llev\u00f3 a sobrevalorar las acciones de las empresas productoras, en algunos casos por un montante que doblaba su valor real. La ca\u00edda violenta convulsion\u00f3 al entonces mundo avanzado. Aterra pensar que en el momento presente pueda existir una masa monetaria que representa diez veces m\u00e1s el valor real de la econom\u00eda. Quiere decir esto especialmente que, quienes vivimos del trabajo podemos ver reducido en un momento el valor de nuestro dinero a la d\u00e9cima parte de lo que vale, porque el dinero de los especuladores vale en el mercado igual que el nuestro y esa gente no es amiga de reducir beneficios, ni de compartir ganancias. <\/p>\n<p>Marx se quedar\u00eda asombrado si pudiera contemplar a donde ha llegado el capitalismo. Hoy en d\u00eda yo soy pesimista con respecto a la posibilidad de que la autodestrucci\u00f3n del capitalismo pueda dar paso al socialismo, como apunt\u00f3 en su momento el mismo Marx, pero me parece que s\u00ed ten\u00eda raz\u00f3n cuando advirti\u00f3 que el capitalismo se autodestruir\u00eda. Me preocupa, sobre todo, lo que pueda suceder con quienes nos sigan.<\/p>\n<h3>Publicado por Nabarralde-k argitaratua<\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[81],"tags":[],"class_list":["post-21343","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-eztabaida"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.4 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Pasmados\u2026\u00a1 - Nabarralde<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/nabarralde.eus\/pasmadosi\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Pasmados\u2026\u00a1 - 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