{"id":21288,"date":"2009-09-21T09:42:36","date_gmt":"2009-09-21T07:42:36","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/hambre-en-el-mundo\/"},"modified":"2009-09-21T09:42:36","modified_gmt":"2009-09-21T07:42:36","slug":"hambre-en-el-mundo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/hambre-en-el-mundo\/","title":{"rendered":"Hambre en el mundo"},"content":{"rendered":"<p> <\/p>\n<h1>Crisis alimentaria global: \u00bfel fin de la abundancia?<\/h1>\n<p> <strong>Oscar Ra\u00fal Cardoso<br \/><\/strong><br \/>Durante veinte d\u00edas de marzo y a trav\u00e9s de un paro empresario en el sector agropecuario, la sociedad argentina vivi\u00f3 la peligrosa fantas\u00eda seg\u00fan la cual un sector de su econom\u00eda pod\u00eda decidir qui\u00e9n comer\u00eda y qui\u00e9n no podr\u00eda hacerlo en el pa\u00eds. No, no se trata -aqu\u00ed al menos- de deslindar los grados de justificaci\u00f3n -o lo injustificado- de la protesta sino recordar el debate p\u00fablico que gan\u00f3 el espacio medi\u00e1tico en los d\u00edas tensos: los descontentos invocaban democracia y Constituci\u00f3n para explicarse y pocos parec\u00edan recordar que ni ese sistema pol\u00edtico, ni ninguna ley de leyes cobija el acto de inducir el hambre en las naciones donde imperan.<\/p>\n<p>Otra caracter\u00edstica de ese tiempo cercano estuvo dada por la inveterada vigencia del s\u00edndrome por el cual los argentinos ponemos un inmerecido esfuerzo por explicar nuestros atolladeros hist\u00f3ricos como hechos \u00fanicos y aislados que casi nunca son. Es verdad que en esto hemos aprendido algo -sobre todo despu\u00e9s de que el mundo nos plantara varias sonadas bofetadas en el rostro, la guerra por Malvinas, la crisis de la deuda, etc.- pero a\u00fan tenemos ese impulso distorsionado de excepcionalidad y cada tanto sucumbimos a \u00e9l.<\/p>\n<p>Este \u00faltimo aspecto es digno de particular atenci\u00f3n porque -ahora que los signos son positivos y un acuerdo entre ruralistas y Gobierno parece posible- es bueno recordar que varios aspectos del conflicto no desaparecer\u00e1n m\u00e1gicamente y ni siquiera pueden tener una resoluci\u00f3n dom\u00e9stica. Son, inevitablemente, parte de un esquema de crisis internacional de los alimentos que no deja a salvo a la Argentina sin importar que sea un pa\u00eds que est\u00e1 en condiciones potenciales de alimentar a una poblaci\u00f3n superior en diez veces o m\u00e1s a la que hoy posee.<\/p>\n<p>Veamos algunos datos crudos del problema. Entre 1974 -\u00faltimo a\u00f1o en que se recuerda una crisis de precios de alimentos- y el primero de este siglo, los valores reales de los alimentos cayeron, en promedio, 74%. La espiral de precios que la precedi\u00f3 fue breve: arranc\u00f3 en 1973 despu\u00e9s del shock petrolero y los economistas la atribuyeron a factores de corta vida como el impacto sobre el transporte de los incrementos del combustible. Las econom\u00edas desarrolladas reaccionaron r\u00e1pidamente e introdujeron cambios mayores de eficiencia en su uso de la energ\u00eda. Aun as\u00ed fueron tiempos de inquietud social hasta en el Primer Mundo.<\/p>\n<p>Desde el 2001, los precios de alimentos en los mercados mundiales han ingresado en una espiral loca ascendente. El pasado 25 de febrero, en un solo d\u00eda de operaciones del mercado cerealero en Chicago, el trigo sufri\u00f3 su revalorizaci\u00f3n hist\u00f3ricamente m\u00e1s pronunciada: 25%.<\/p>\n<p>Entre otros factores los analistas citaron el anuncio ese d\u00eda del gobierno de Kazajst\u00e1n, uno de los grandes productores del cereal, de introducir nuevos impuestos a la exportaci\u00f3n para domar los precios dom\u00e9sticos. \u00bfSuena conocido aqu\u00ed el dilema de la antigua rep\u00fablica sovi\u00e9tica? Ucrania, Rusia y Tailandia entre otros se han movido en la misma direcci\u00f3n.<\/p>\n<p>Este cuadro del trigo es posible de ser reproducido, con guarismos apenas diferentes en otras commodities como la soja, el ma\u00edz y, por cierto, la carne. Un dato para el desconsuelo es que, a diferencia de lo que sucedi\u00f3 a comienzos de los 70, las razones del descalabro est\u00e1n aqu\u00ed para quedarse. Cientos de millones de seres humanos se est\u00e1n incorporando al consumo de alimentos a los que antes no acced\u00edan -las carnes rojas y el pollo son emblem\u00e1ticos- en las nuevas potencias en ciernes como la India y China. La agencia Organizaci\u00f3n Mundial del Alimento y Agricultura (OMAA) -parte del sistema de la ONU- estima que para dentro de ocho a\u00f1os los pa\u00edses en desarrollo consumir\u00e1n un 25% m\u00e1s de aves y un 50% m\u00e1s de cerdo, claro est\u00e1 si los dejan la oferta y los precios.<\/p>\n<p>Muchos creen que ese futuro de abundancia est\u00e1 en riesgo. El presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, advirti\u00f3 hace pocos d\u00edas que no menos de 33 naciones en desarrollo est\u00e1n cerca de enfrentar disturbios sociales originados en la escasez y los precios de los alimentos. \u00abAll\u00ed donde la comida cuenta por la mitad y hasta tres cuartas partes del consumo no hay margen para sobrevivir\u00bb, agreg\u00f3.<\/p>\n<p>Hay una estad\u00edstica que pone esto en blanco sobre negro: en los pa\u00edses desarrollados, entre el 15% y el 20% de los ingresos de una familia en la base de la pir\u00e1mide social es destinada a la comida; en Indonesia ese porcentaje se eleva al 50, en Vietnam al 65 y en Nigeria al 73.<\/p>\n<p>Desde el a\u00f1o pasado las protestas, muchas veces violentas, se han desplazado como una pandemia desde M\u00e9xico a Italia, a Burkina Fasso y m\u00e1s recientemente a Hait\u00ed. Alimentos es el virus com\u00fan a todas. Tan solo en el 2007 el gasto de las naciones en desarrollo en alimentos escal\u00f3 un 25%. Y aun si cada habitante pudiera pagar su comida a valor oro no hay seguridad de que la vaya a obtener: la OMAA estima que este a\u00f1o las reservas globales de grano ser\u00e1n las m\u00e1s bajas desde 1982.<\/p>\n<p>Hay mucho m\u00e1s en el cuadro para considerar: el petr\u00f3leo que no cede en valor -alcanz\u00f3 los 112 d\u00f3lares por barril esta semana- y el oportunismo de los productores a los que ahora interesa m\u00e1s satisfacer la demanda de ma\u00edz para biocombustibles -verbigracia, el etanol- que alimentar a un vecino que paga menos por tonelada. Pero el problema central, en un gran productor como la Argentina, no es el margen de ganancia sino la seguridad alimentaria de su poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p>* Copyright Clar\u00edn, 2008. <\/p>\n<h3>Publicado por Clar\u00edn-k argitaratua<\/h3>\n<p> <\/p>\n<h1>Mil millones de hambrientos<\/h1>\n<p> <strong>Sue Horton and Bj\u00f8rn Lomborg<\/strong><\/p>\n<p>El hambre ha desaparecido de la conciencia del mundo rico. Las im\u00e1genes televisadas de ni\u00f1os del Tercer Mundo con sus barrigas hinchadas ya no remecen a los telespectadores. Las encuestas muestran que las naciones desarrolladas ahora creen que los grandes problemas del mundo son el terrorismo y el cambio clim\u00e1tico.<\/p>\n<p>Sin embargo, la desnutrici\u00f3n en las madres y sus peque\u00f1os se cobrar\u00e1 3,5 millones de vidas este a\u00f1o. Las existencias mundiales de alimentos est\u00e1n en niveles hist\u00f3ricamente bajos. En \u00c1frica occidental y el sur de Asia se han producido des\u00f3rdenes civiles debido a la escasez de comida. El ritmo de avance para el objetivo de las Naciones Unidas de reducir a la mitad la cantidad de gente que sufre hambre para el a\u00f1o 2015 es angustiosamente lento, y quienes m\u00e1s sufren son los mil millones de personas que sobreviven con un d\u00f3lar o menos al d\u00eda.<\/p>\n<p>La tragedia individual y las dificultades de un pa\u00eds van mano a mano. Vidas m\u00e1s cortas son sin\u00f3nimo de una menor producci\u00f3n econ\u00f3mica e ingresos m\u00e1s bajos. El hambre deja a las personas m\u00e1s expuestas a contraer enfermedades, lo que exige gastos en salud. Quienes son capaces de sobrevivir a los efectos de la desnutrici\u00f3n con menos productivos; los da\u00f1os f\u00edsicos y mentales implican que los ni\u00f1os se benefician menos de la educaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Un ochenta por ciento de los ni\u00f1os desnutridos del mundo habita en el sur de Asia y el \u00c1frica subsahariana. Realizar intervenciones espec\u00edficas para ayudar a los pueblos de estas regiones arrojar\u00eda grandes beneficios. Los estudios realizados por el Consenso de Copenhague indican que un enfoque id\u00f3neo ser\u00eda dedicar m\u00e1s dinero a proporcionar los micronutrientes que faltan en las dietas de las comunidades pobres.<\/p>\n<p>Las naciones ricas casi han eliminado el bocio (inflamaci\u00f3n de la tiroides) mediante el uso de sal yodada, medida preventiva que no existe en un 30% de los hogares del mundo en desarrollo, pero que cuesta apenas $0,05 al a\u00f1o por persona. Las c\u00e1psulas de vitamina A, que ayudan a evitar problemas que afectan la visi\u00f3n y el sistema inmune, costar\u00edan apenas otros $0,20. La falta de hierro, uno de los principales problemas de micronutrientes, causa anemia, que hace que la gente est\u00e9 m\u00e1s d\u00e9bil y sea menos productiva. La Iniciativa de Fortificaci\u00f3n de la Harina apunta a fortificar un 70% de la harina de trigo fabricada en molinos de cilindros con hierro y \u00e1cido f\u00f3lico para fines del a\u00f1o 2008. \u00bfEl coste anual? Apenas $0,10 por persona.<\/p>\n<p>Generalizar estos programas -y a\u00f1adir suplementos de folato y zinc- para alcanzar al 80% de los habitantes del sur de Asia y del \u00c1frica subsahariana costar\u00eda cerca de $347 millones al a\u00f1o, pero permitir\u00eda obtener beneficios por una suma tan alta como $5 mil millones en mejores ingresos en el futuro y menores gastos en el sistema de salud.<\/p>\n<p>Hay otras maneras de marcar la diferencia de manera r\u00e1pida y poco costosa. Los par\u00e1sitos intestinales como el \u00e1scaris, el tricoc\u00e9falo y la tenia consumen el hierro de las entra\u00f1as del portador, causando enfermedades y retardo intelectual. Los tratamientos de desparasitaci\u00f3n eliminan un impedimento para acceder a una nutrici\u00f3n saludable. Un programa de tratamiento centrado en el sistema escolar de Kenia tuvo tanto \u00e9xito que hubo que contratar m\u00e1s profesores porque las escuelas se llenaron de alumnos.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n es beneficioso tratar a ni\u00f1os a\u00fan m\u00e1s peque\u00f1os. Desparasitar a los preescolares garantizar\u00eda beneficios en t\u00e9rminos de desarrollo motor y del lenguaje por un coste anual de $0,50 por ni\u00f1o. Llegar a 53 millones de ni\u00f1os en el sur de Asia y el \u00c1frica subsahariana permitir\u00eda beneficios econ\u00f3micos seis veces mayores que el incre\u00edblemente modesto coste anual de $26,5 millones.<\/p>\n<p>Cada una de estas opciones de pol\u00edticas abordar\u00eda s\u00f3lo un componente del problema general de desnutrici\u00f3n. En consecuencia, las autoridades de las naciones en desarrollo deber\u00edan considerar estimular a los hogares a cambiar sus h\u00e1bitos alimentarios.<\/p>\n<p>Una de las oportunidades m\u00e1s importantes para difundir mensajes educativos acerca de la nutrici\u00f3n es el embarazo. La dieta de una madre, la opci\u00f3n de amamantar y las pr\u00e1cticas de destete son fundamentales para el bienestar del ni\u00f1o. Los programas para aumentar el amamantamiento pueden significar un desaf\u00edo en comunidades pobres donde usualmente las madres trabajan en labores agr\u00edcolas y tareas que significan un gran esfuerzo.<\/p>\n<p>Promover el amamantamiento en el momento del parto tambi\u00e9n puede ser eficaz. Pesar a la futura madre, y pesar y medir al beb\u00e9, son herramientas importantes con las que dar mensajes educativos, y es posible usar las sesiones de educaci\u00f3n como oportunidades para proporcionar micronutrientes y realizar tratamientos de desparasitaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Realizar campa\u00f1as educativas a nivel comunitario y a cargo de voluntarios que cubran el 80% del sur de Asia y \u00c1frica subsahariana costar\u00eda $798 millones al a\u00f1o. Los beneficios anuales rondar\u00edan los $10 mil millones.<\/p>\n<p>En un mundo con muchos retos y dinero insuficiente, tenemos que tomar decisiones dif\u00edciles y no podemos hacerlo todo, pero no hay duda de que enfrentar el hambre de una manera eficaz en t\u00e9rminos de los costes deber\u00eda ser una importante prioridad global.<\/p>\n<p>De modo que, si los pobres del mundo precisan de mensajes educativos acerca del amamantamiento y la nutrici\u00f3n, las naciones ricas requieren un tipo distinto de educaci\u00f3n. Debemos llevar a casa el mensaje de que el hambre en el Tercer Mundo sigue siendo un problema global masivo al que tenemos la obligaci\u00f3n moral de dar respuesta. Por una peque\u00f1a inversi\u00f3n, podemos comenzar a hacer que se vuelva un problema del pasado.<\/p>\n<p>* Secure rights Send link Printer friendly version<\/p>\n<p>* Sue Horton es Vicepresidente de la Universidad Wilfrid Laurier de Ontario, Canad\u00e1. Bj\u00f8rn Lomborg es el organizador del Consenso de Copenhague, profesor adjunto de la Escuela de Negocios de Copenhague y autor de Cool It and The Skeptical Environmentalist.<\/p>\n<p>* Copyright: Project Syndicate, 2008.<\/p>\n<p>* www.project-syndicate.org\/<\/p>\n<p>* Traducido del ingl\u00e9s por David Mel\u00e9ndez Tormen <\/p>\n<h3>Publicado por Project Syndicate-k argitaratua<\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Crisis alimentaria global: \u00bfel fin de la abundancia? Oscar Ra\u00fal CardosoDurante veinte d\u00edas de marzo y a trav\u00e9s de un paro empresario en el sector agropecuario, la sociedad argentina vivi\u00f3 la peligrosa fantas\u00eda seg\u00fan la cual un sector de su econom\u00eda pod\u00eda decidir qui\u00e9n comer\u00eda y qui\u00e9n no podr\u00eda hacerlo en el pa\u00eds. No, no [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[81],"tags":[],"class_list":["post-21288","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-eztabaida"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.4 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Hambre en el mundo - Nabarralde<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/nabarralde.eus\/hambre-en-el-mundo\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Hambre en el mundo - Nabarralde\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Crisis alimentaria global: \u00bfel fin de la abundancia? Oscar Ra\u00fal CardosoDurante veinte d\u00edas de marzo y a trav\u00e9s de un paro empresario en el sector agropecuario, la sociedad argentina vivi\u00f3 la peligrosa fantas\u00eda seg\u00fan la cual un sector de su econom\u00eda pod\u00eda decidir qui\u00e9n comer\u00eda y qui\u00e9n no podr\u00eda hacerlo en el pa\u00eds. No, no [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/nabarralde.eus\/hambre-en-el-mundo\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Nabarralde\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/nabarraldefundazioa\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2009-09-21T07:42:36+00:00\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Hemeroteca\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"10 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/hambre-en-el-mundo\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/hambre-en-el-mundo\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Nabarralde\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\"},\"headline\":\"Hambre en el mundo\",\"datePublished\":\"2009-09-21T07:42:36+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/hambre-en-el-mundo\\\/\"},\"wordCount\":2056,\"commentCount\":0,\"articleSection\":[\"Ez da \\\/ bai da\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/hambre-en-el-mundo\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/hambre-en-el-mundo\\\/\",\"name\":\"Hambre en el mundo - Nabarralde\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#website\"},\"datePublished\":\"2009-09-21T07:42:36+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\"},\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/hambre-en-el-mundo\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/hambre-en-el-mundo\\\/\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/hambre-en-el-mundo\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Hambre en el mundo\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/\",\"name\":\"Nabarralde\",\"description\":\"Kultur Ekimenak eta Sustapenak\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\",\"name\":\"Nabarralde\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Nabarralde\"},\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/author\\\/nagusia\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Hambre en el mundo - Nabarralde","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/nabarralde.eus\/hambre-en-el-mundo\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Hambre en el mundo - Nabarralde","og_description":"Crisis alimentaria global: \u00bfel fin de la abundancia? Oscar Ra\u00fal CardosoDurante veinte d\u00edas de marzo y a trav\u00e9s de un paro empresario en el sector agropecuario, la sociedad argentina vivi\u00f3 la peligrosa fantas\u00eda seg\u00fan la cual un sector de su econom\u00eda pod\u00eda decidir qui\u00e9n comer\u00eda y qui\u00e9n no podr\u00eda hacerlo en el pa\u00eds. No, no [&hellip;]","og_url":"https:\/\/nabarralde.eus\/hambre-en-el-mundo\/","og_site_name":"Nabarralde","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/nabarraldefundazioa","article_published_time":"2009-09-21T07:42:36+00:00","author":"Nabarralde","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@Nabarralde","twitter_site":"@Nabarralde","twitter_misc":{"Escrito por":"Hemeroteca","Tiempo de lectura":"10 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/hambre-en-el-mundo\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/hambre-en-el-mundo\/"},"author":{"name":"Nabarralde","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56"},"headline":"Hambre en el mundo","datePublished":"2009-09-21T07:42:36+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/hambre-en-el-mundo\/"},"wordCount":2056,"commentCount":0,"articleSection":["Ez da \/ bai da"],"inLanguage":"es"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/hambre-en-el-mundo\/","url":"https:\/\/nabarralde.eus\/hambre-en-el-mundo\/","name":"Hambre en el mundo - Nabarralde","isPartOf":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#website"},"datePublished":"2009-09-21T07:42:36+00:00","author":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56"},"breadcrumb":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/hambre-en-el-mundo\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/nabarralde.eus\/hambre-en-el-mundo\/"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/hambre-en-el-mundo\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Hambre en el mundo"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#website","url":"https:\/\/nabarralde.eus\/","name":"Nabarralde","description":"Kultur Ekimenak eta Sustapenak","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/nabarralde.eus\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56","name":"Nabarralde","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","caption":"Nabarralde"},"url":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/author\/nagusia\/"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21288","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=21288"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21288\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=21288"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=21288"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=21288"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}