{"id":21265,"date":"2009-09-21T08:39:51","date_gmt":"2009-09-21T06:39:51","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/liberalismo-democratico-y-nacionalismo-ies-violento-y-excluyente-el-nacionalismo\/"},"modified":"2009-09-21T08:39:51","modified_gmt":"2009-09-21T06:39:51","slug":"liberalismo-democratico-y-nacionalismo-ies-violento-y-excluyente-el-nacionalismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/liberalismo-democratico-y-nacionalismo-ies-violento-y-excluyente-el-nacionalismo\/","title":{"rendered":"Liberalismo democr\u00e1tico y nacionalismo: \u00bfEs violento y excluyente el nacionalismo?"},"content":{"rendered":"<p><strong>RESUMEN:<\/strong> <\/p>\n<p>Mi intenci\u00f3n es criticar la posici\u00f3n de aquellos intelectuales que ven en el nacionalismo una ideolog\u00eda intr\u00ednsecamente violenta, puesto que inevitablemente excluye del proyecto colectivo a aquellos que no son considerados aut\u00e9nticos nacionales. Mario Vargas Llosa, por ejemplo, escribi\u00f3 hace poco: \u201c&#8230; a pesar de la vocaci\u00f3n pac\u00edfica de la mayor\u00eda de los nacionalistas [vascos y catalanes], en esta ideolog\u00eda, en su concepci\u00f3n del hombre, de la sociedad y de la historia, anida una semilla de violencia, que germina sin remedio cuando se vuelve acci\u00f3n de gobierno\u201d. En este sentido, en la medida que los nacionalistas discriminar\u00edan los individuos por razones arbitrarias como por ejemplo el pertenecer a una determinada etnia, el nacionalismo estar\u00eda completamente opuesto al esp\u00edritu del liberalismo democr\u00e1tico contempor\u00e1neo. Y, por consiguiente, los dem\u00f3cratas \u2013como dice Vargas Llosa- deber\u00edan combatir el nacionalismo. <\/p>\n<p>En este art\u00edculo pretendo defender dos tesis que, a mi parecer, son bien poco originales \u2013pero definitivas en contra de los intelectuales que persigo criticar. (1) En primer lugar, que existen como m\u00ednimo dos versiones de nacionalismo compatibles con la letra y el esp\u00edritu el liberalismo democr\u00e1tico contempor\u00e1neo (cada una de las cuales ser\u00e1 m\u00e1s \u00fatil en unas cuestiones que en otras). (2) En segundo lugar, intentar\u00e9 recordar que la afirmaci\u00f3n \u201cel nacionalismo es violento y excluyente\u201d puede ser ambigua, puede entenderse de dos modos: en un sentido banal y en un sentido no banal. (i) En el primer sentido, no deber\u00eda haber ning\u00fan problema en sostener que el liberalismo democr\u00e1tico es violento y excluyente, puesto que cualquier propuesta de organizaci\u00f3n del marco dentro del cual tendr\u00e1n lugar las reglas del juego pol\u00edtico va a presuponer el uso de la fuerza y a aplicar una discriminaci\u00f3n entre los que considerar\u00e1 nacionales y los que no. (ii) En el segundo sentido, defender\u00e9 que la afirmaci\u00f3n es falsa. <\/p>\n<p><strong>1. El problema: la presunta incompatibilidad entre el liberalismo democr\u00e1tico y el nacionalismo.<\/strong> <\/p>\n<p>La opini\u00f3n que existe una intr\u00ednseca incompatibilidad entre el liberalismo democr\u00e1tico1 y el nacionalismo es relativamente nueva en el pensamiento pol\u00edtico occidental2. Sin embargo, desde el fin de la Ii\u00aa Guerra Mundial3 y, m\u00e1s recientemente, desde las m\u00faltiples guerras en los Balcanes, la idea de que el liberalismo y el nacionalismo son \u201cideolog\u00edas\u201d contradictorias ha llegado incluso a convertirse en popular. En el estado espa\u00f1ol, desde el terrorismo de ETA en el periodo democr\u00e1tico, uno puede hallar tal opini\u00f3n con frecuencia en todo tipo de medios de comunicaci\u00f3n. En un art\u00edculo reciente, Mario Vargas Llosa, por ejemplo, sostiene con rotundidad que el nacionalismo, casi por definici\u00f3n, es sin\u00f3nimo de violencia y es contrario a la democracia liberal. El escritor peruanoespa\u00f1ol afirma: \u201c&#8230; a pesar de la vocaci\u00f3n pac\u00edfica de la mayor\u00eda de los nacionalistas [catalanes y vascos], en esta ideolog\u00eda, en su concepci\u00f3n del hombre, de la sociedad y de la historia, anida una semilla de violencia, que germina sin re medio cuando se vuelve acci\u00f3n de gobierno\u201d4. Y m\u00e1s adelante a\u00f1ade: \u201cMi opini\u00f3n es que los nacionalismos deben ser intelectualmente y pol\u00edticamente combatidos, todos, de manera resuelta, y no en nombre de un nacionalismo de distinta figura, sino de la cultura democr\u00e1tica y de la libertad\u201d5. <\/p>\n<p><strong>2. El nacionalismo liberal<\/strong> <\/p>\n<p>Sin embargo, a pesar de la popularizaci\u00f3n de la idea que el nacionalismo y el liberalismo democr\u00e1tico constituyen ideolog\u00edas incompatibles, en los \u00faltimos quince a\u00f1os han surgido toda una serie de autores que han afirmado que las reclamaciones del primero no tienen por qu\u00e9 ser opuestas a los principios y valores del segundo6. Estos autores reconocen que el nacionalismo ha servido a veces para dar cobertura ideol\u00f3gica a atrocidades injustificables. Pero eso no significa que todos los nacionalismos sean atroces. En realidad, seg\u00fan los nacionalistas liberales, en determinadas circunstancias, la moralidad liberal democr\u00e1tica no tan s\u00f3lo ser\u00e1 compatible con el nacionalismo sino que exigir\u00e1 asumir una perspectiva claramente nacionalista. En este sentido, un prop\u00f3sito fundamental de este conjunto de autores es ofrecer criterios que nos permitan distinguir entre nacionalismos correctos y nacionalismos incorrectos7. <\/p>\n<p>Efectivamente, de acuerdo con los nacionalistas liberales, el liberalismo democr\u00e1tico y el nacionalismo se complementan. Por un lado, la moralidad liberal ayuda a reducir el potencial peligro en que puede derivar la ret\u00f3rica nacionalista, sobre todo cuando \u00e9ste no adopta como punto de partida b\u00e1sico de la evaluaci\u00f3n moral el punto de vista del individuo sino la naci\u00f3n entendida org\u00e1nicamente. Por otro lado, el nacionalismo ayuda a dar realismo y aporta nuevos valores a las posiciones liberales, a menudo excesivamente moralizantes, idealistas, abstractas, insensibles a la eticidad (Sittlichkeit)8. <\/p>\n<p>Los nacionalistas liberales conciben la naci\u00f3n en t\u00e9rminos culturales. Piden que la identidad nacional se entienda en t\u00e9rminos de pertenencia a una cultura \u201csocietal\u201d (W.Kymlicka), \u201cabarcante\u201d (J.Raz), \u201corganizacional\u201d (A.Smith). Este tipo de cultura no es homogenia, sino plural. Es decir, incluye una variedad de opciones normativas o estilos de vida o concepciones del bien, entre las cuales el individuo puede escoger una o forjar otra. Por lo tanto, la identidad nacional no agota el campo moral y puede ser cuestionada9. Asimismo la identidad nacional tampoco es una identidad fija e inalterable, sino que finalmente es el fruto del trabajo de reproducci\u00f3n reflexiva de la cultura nacional que realizan los individuos. El nacionalista liberal respeta la diversidad y al mismo tiempo defiende la moralidad de perseguir fines colectivos10. Adem\u00e1s, exige respeto para todos aquellos que no quieran ser nacionalistas -es decir, que no se identifiquen con la naci\u00f3n- y requiere que los derechos colectivos -como por ejemplo el derecho a la autodeterminaci\u00f3n- se aplique respetando los intereses y derechos fundamentales de los que discrepan de la mayor\u00eda nacionalista11. Algunos nacionalistas liberales han llegado incluso a sostener -con exageraci\u00f3n, tal vez- que el individuo puede escoger la naci\u00f3n a la cual desea pertenecer, as\u00ed como puede abandonar voluntariamente la naci\u00f3n a la que pertenece12. <\/p>\n<p>El nacionalismo liberal se ha consolidado como corriente de pensamiento espec\u00edfico, en gran medida, gracias a la posici\u00f3n que ha adoptado en toda una serie de debates recientes en filosof\u00eda y teor\u00eda pol\u00edtica. Para empezar, como acabamos de sugerir, ha ganado credibilidad en la medida que ha sabido demostrar que la discusi\u00f3n entre comunitaristas y liberales que domin\u00f3 la escena acad\u00e9mica en los a\u00f1os 80 y los primeros 90 no era adecuada para abordar te\u00f3ricamente el fen\u00f3meno nacionalista13. Asimismo, ha sabido mostrar que la oposici\u00f3n m\u00e1s fuerte en contra de sus tesis sobre el nacionalismo no provendr\u00e1 del liberalismo en general, sino de una modalidad concreta de liberalismo, a saber, el liberalismo que Walzer bautiz\u00f3 \u201cLiberalismo-1\u201d para diferenciarlo del \u201cLiberalismo-2\u201d. Los nacionalistas liberales abogan por este segundo tipo de nacionalismo y niegan que el Liberalismo-1 tenga ning\u00fan derecho a reclamar la exclusividad en la interpretaci\u00f3n de los valores liberales14. <\/p>\n<p>Por otro lado, el nacionalismo liberal tambi\u00e9n ha sacado provecho del debate que desde hace a\u00f1os mantienen los historiadores llamados \u201cmodernistas\u201d y los llamados \u201cetnosimbolistas\u201d con respecto a la relaci\u00f3n entre la modernidad y la aparici\u00f3n de las naciones y el nacionalismo15. Tal provecho es notable, por ejemplo, en la forma como suelen definir el concepto siempre controvertido de \u201cnaci\u00f3n\u201d. Una naci\u00f3n se compone de un elemento objetivo -esto es lo que suelen mantener los etnosimobolistas- y de un elemento subjetivo -que es lo que subrayan los modernistas. El elemento objetivo corresponde a aquellas caracter\u00edsticas etnoculturales que nos permiten afirmar que un individuo determinado es miembro de un grupo etnocultural determinado. Es decir, los miembros de una naci\u00f3n se caracterizan -objetivamente- por compartir una lengua, unas costumbres, una historia, una relaci\u00f3n con el territorio, una religi\u00f3n, etc\u00e9tera. Sin embargo, ninguno de estos elementos es condici\u00f3n necesaria para la formaci\u00f3n de una naci\u00f3n -aunque s\u00ed lo es que se den algunos de ellos. Ni tampoco es condici\u00f3n suficiente. Porque s\u00f3lo podemos hablar de naci\u00f3n si se da tambi\u00e9n un fen\u00f3meno de naturaleza subjetiva; es decir, es preciso que los miembros del grupo etnocultural en cuesti\u00f3n crean que forman parte de un colectivo con una identidad propia en virtud del hecho de compartir ciertas caracter\u00edsticas etnoculturales singulares. Es esencial para llegar a ser una naci\u00f3n que los miembros del grupo tengan conciencia de grupo y deseen ser reconocidos como tales por parte de otros grupos a fin de mantener p\u00fablicamente sus peculiaridades etnoculturales, afrontar el futuro con autonom\u00eda -si es preciso, tambi\u00e9n modificar el car\u00e1cter del grupo-, e intentar hacer prosperar al colectivo. En este sentido, algunos autores sugieren abandonar la noci\u00f3n de \u201cidentidad\u201d y adoptar la de \u201cidentificaci\u00f3n\u201d con el objeto de aclarar el lazo que une los individuos y las naciones16. As\u00ed pues, es preciso reconocer que los elementos objetivos y subjetivos de las naciones est\u00e1n estrechamente unidos. O, dicho de otro modo: hemos de admitir que la existencia de naciones y los procesos de nation-building caracter\u00edsticos de los proyectos nacionalistas se dan conjuntamente. <\/p>\n<p>Con todo, el reconocimiento de la existencia de un elemento subjetivo en el nacionalismo -y en las naciones- obliga finalmente al nacionalista liberal a plantearse la siguiente cuesti\u00f3n: \u00bfpor qu\u00e9 los individuos de una etnocultura determinada deber\u00edan tener ning\u00fan inter\u00e9s en preservar la etnocultura a la cual pertenecen? Los pensadores liberales contrarios al nacionalismo -los partidarios del Liberalismo-1- no encuentran ning\u00fan inter\u00e9s especial en el hecho de pertenecer a una etnocultura particular; lo que realmente cuenta es la capacidad de los individuos de escoger los grupos a los cuales quiere pertenecer, sean culturales, religiosos, deportivos, etc\u00e9tera. Pues bien, lo que distingue al nacionalismo liberal por encima de todo es la tesis seg\u00fan la cual la pertenencia de una persona a una etnocultura determinada es un bien importante o fundamental para esta persona, un bien que da lugar a un inter\u00e9s leg\u00edtimo -una reclamaci\u00f3n de justicia incluso- de preservar y fomentar pol\u00edticamente la etnocultura en cuesti\u00f3n. <\/p>\n<p><em>El inter\u00e9s fundamental del individuo en la pertenencia etnocultural.<\/em> Dos tendencias en el nacionalismo liberal. \t\t<\/p>\n<p>Algunos te\u00f3ricos han planteado la cuesti\u00f3n del siguiente modo: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 deber\u00eda hacerme nacionalista?\u201d. Pero esta forma de plantear el problema no parece ser muy acertada17. Parece mejor la que acabamos de proponer: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 los individuos tienen un inter\u00e9s leg\u00edtimo en preservar y fomentar pol\u00edticamente la etnocultura a la cual pertenecen?\u201d. Para abordar esta cuesti\u00f3n ser\u00e1 importante que nos percatemos de que la respuesta que ofrezcamos no puede ser independiente de la caracterizaci\u00f3n que hagamos de lo que supone para un individuo pertenecer a una etnocultura particular -o el tener una identidad nacional, si se quiere. Deber\u00eda ser evidente que un individuo afirmar\u00e1 que pertenecer a una etnocultura es importante para \u00e9l y, en consecuencia tendr\u00e1 inter\u00e9s en preservarla y fomentarla porque tal pertenencia es de un tipo determinado y no cualquiera18. Lo que ahora necesitamos, por lo tanto, es disponer de una caracterizaci\u00f3n de lo que sea un grupo etnocultural hecha desde esta perspectiva. A este prop\u00f3sito vamos a utilizar una de las caracterizaciones que ha tenido m\u00e1s influencia -entre los nacionalismos liberales, al menos- y que todav\u00eda, creo, mantiene toda su vigencia: la propuesta que J. Raz y A. Margalit realizaron en el a\u00f1o 199019. <\/p>\n<p>Raz y Margalit identifican 6 caracter\u00edsticas en un grupo etnocultural -ellos hablan de \u201cgrupo abarcador\u201d (encompassing group), Kymlicka habla de \u201ccultura societal\u201d20, pero pr\u00e1cticamente quieren decir lo mismo. (1) Un grupo etnocultural o abarcador \u201ctiene un car\u00e1cter com\u00fan y una cultura com\u00fan que incluye una gran diversidad y un gran n\u00famero de aspectos importantes de la vida; tiene una cultura que define o marca una variedad de estilos de vida, tipos de actividad, profesiones, objetivos y relaciones\u201d21. (2) Una persona que \u201ccrezca entre los miembros del grupo adquirir\u00e1 la cultura del grupo, quedar\u00e1 marcada por su car\u00e1cter. Sus gustos y sus opciones se ver\u00e1n afectadas por esta cultura en un grado significativo. Los tipos de carrera que se le ofrecen; las actividades recreativas que ha aprendido a apreciar&#8230; los aspectos del estilo de vida con los cuales puede sentir empat\u00eda y por los cuales puede desarrollar una predilecci\u00f3n&#8230;\u201d. Es decir, la cultura en cuesti\u00f3n ser\u00e1 \u201cpenetrante\u201d y tendr\u00e1 una influencia \u201cprofunda y trascendente\u201d en el individuo. Esto no significa que el individuo no pueda desprenderse de ella -emigrando, por ejemplo, a otro lugar. Pero s\u00ed implica que el proceso de desprendimiento ser\u00e1 \u201clento y doloroso\u201d. (3) El hecho de pertenecer a un grupo con estas caracter\u00edsticas depende en buena medida del reconocimiento m\u00fatuo que se dan sus miembros. \u201cLas otras condiciones (como pueden ser el accidente del nacimiento, o el hecho de compartir la cultura del grupo, etc\u00e9tera) normalmente constituyen las bases citadas como razones para tal reconocimiento\u201d22. (4) Ser miembro del grupo comporta una alta visibilidad, es uno de los hechos principales que \u201cidentifica las personas y que forman las expectativas de c\u00f3mo somos&#8230; Se trata de grupos cuyos miembros son conscientes de ser miembros del grupo y t\u00edpicamente consideran esta pertenencia como un se\u00f1al importante en la comprensi\u00f3n de qui\u00e9nes son, en la interpretaci\u00f3n de sus acciones y reacciones, y en la comprensi\u00f3n de sus gustos y forma de ser\u201d23. (5) \u201cLa propiedad de ser miembro es una cuesti\u00f3n de pertenencia, no una cuesti\u00f3n de \u00e9xito&#8230; Ser un buen irland\u00e9s constituye ciertamente un logro (accomplishment). Pero ser irland\u00e9s, no. Las condiciones que se exigen para ser miembro del grupo habitualmente son determinadas por criterios no voluntarios. No podemos escoger pertenecer o no\u201d. Esta circunstancia, que la pertenencia al grupo no dependa del \u00e9xito en las empresas que emprenda el individuo, tiene como consecuencia que el grupo devenga una \u201cfuente primaria de identificaci\u00f3n\u201d. (6) El reconocimiento mutuo como miembros del grupo est\u00e1 garantizado por el hecho de poseer las caracter\u00edsticas generales e impersonales propias de la cultura. De ah\u00ed que el grupo tienda a desarrollar \u201cmedios convencionales de identificaci\u00f3n\u201d como por ejemplo s\u00edmbolos, ceremonias, etc\u00e9tera. <\/p>\n<p>Es un hecho contingente que el mundo se componga de grupos etnoculturales24. Sin embargo el hecho de pertenecer a grupos de este tipo comporta importantes consecuencias para el bienestar de los individuos25. Pues, de acuerdo con la caracterizaci\u00f3n que acabamos de reportar, en primer lugar (i) \u201clos individuos hallan en ellos una cultura que modela en gran medida sus gustos y oportunidades\u201d y, por consiguiente, si \u201cuna cultura est\u00e1 en decadencia, o si es perseguida o discriminada, las opciones y oportunidades abiertas a sus miembros se vuelven menos atractivas, y sus objetivos tienen menos posibilidades de \u00e9xito\u201d26. Y, en segundo lugar, (ii) el hecho de pertenecer a un grupo as\u00ed proporciona \u201cun ancla para la identificaci\u00f3n de si mismos y la seguridad de una pertenencia segura y sin esfuerzo\u201d27. Y, por consiguiente, si el grupo se halla con obst\u00e1culos para desarrollarse, este bien de la identificaci\u00f3n tambi\u00e9n peligrar\u00e1. As\u00ed pues, concluyen Raz y Margalit, la lucha pol\u00edtica destinada a preservar y hacer prosperarun grupo etnocultural queda justificada instrumentalmente a partir de la importancia que tiene para los individuos que son miembros del grupo el hecho de pertenecer a \u00e9l28. <\/p>\n<p>El argumento instrumental, consistente en defender los derechos de los grupos etnoculturales y el nacionalismo a partir del valor que posee la pertenencia a tales grupos para sus miembros es una caracter\u00edstica compartida por los nacionalistas liberales -y un signo distintivo del nacionalismo liberal con respecto a otros tipos de nacionalismos. Sin embargo, dentro del nacionalismo liberal, incluso dentro la obra misma de los nacionalistas liberales, uno puede apreciar dos formas distintas -no necesariamente incompatibles- de articular el argumento instrumental. La diferencia entre estas dos formas es m\u00e1s bien una cuesti\u00f3n de matices y acentos. Pero ser\u00e1 interesante que las distingamos. <\/p>\n<p>Una de estas tendencias consiste en poner el acento en los puntos (1) y (2) de la descripci\u00f3n de grupo etnocultural que han realizado Raz y Margalit. Es decir, consiste en destacar sobre todo la idea de que la pertenencia a una naci\u00f3n es condici\u00f3n necesaria para que un individuo pueda desarrollarse libre y aut\u00f3nomamente29. Pues solamente entonces uno dispone de un abanico importante de opciones vitales significativas. Como dice Kymlicka -uno de los autores que tiende a presentar de esta forma el argumento instrumental- una \u201ccultura societal\u201d es el \u201ccontexto de elecci\u00f3n\u201d donde las decisiones de los individuos cobran sentido30. Seg\u00fan Tamir, el individuo libre es un \u201cindividuo contextual\u201d, y el contexto de elecci\u00f3n es la naci\u00f3n a la cual pertenece31. El hecho de que en una etnocultura exista una pluralidad de opciones vitales hace posible que el individuo decida cu\u00e1l de ellas le conviene m\u00e1s; no s\u00f3lo eso, tambi\u00e9n posibilita que revise la que inicialmente escogi\u00f3 y opte por otra cuando lo considere pertinente32. Por lo tanto, las culturas no s\u00f3n valiosas en s\u00ed mismas, sino porque ofrecen un abanico de opciones significativas a los individuos y de este modo hacen posible el tipo de libertad que promulga el liberalismo. La libertad del liberalismo es la libertad de escoger y revisar la concepci\u00f3n del bien que uno adopta en el interior de una cultura societal o naci\u00f3n33. El liberalismo necesita afirmar, por lo tanto, la importancia de la pertenencia a una etnocultura. Cuando tenemos en cuenta lo que esta tendencia argumentativa subraya de la pertenencia etnocultural podemos entender mejor tambi\u00e9n que los autores que realizan este tipo de argumentos a menudo hablen en t\u00e9rminos de \u201creclamaciones de justicia\u201d para referirse al tipo de demanda que formulan los grupos culturales minoritarios cuando piden garant\u00edas pol\u00edticas para desarrollar su propia cultura. Entendemos, por ejemplo, que Kymlicka diga que tratar uniformemente la diferencia cultural sea dar un trato desigualitario a los individuos. Pues si pertenecer a una cultura es condici\u00f3n necesaria para la libertad individual, negar o limitar la de unos individuos -que son minor\u00eda- y facilitar la de otros -la mayor\u00eda- constituir\u00e1 claramente una injusticia, desde el punto de vista liberal. <\/p>\n<p>La segunda tendencia argumentativa dentro del nacionalismo liberal no se centra, o no se centra tanto, en la necesidad de pertenecer a una cultura a fin de desarrollarse libremente. Subraya otros aspectos de lo que representa pertenecer a un grupo de este tipo y se fija en los bienes que estos aspectos comportan. Por ejemplo, subraya el hecho de que el individuo halle confianza y seguridad por el hecho de pertenecer a un grupo que no basa la pertenencia en el logro. Esto explica, como hemos se\u00f1alado, que el individuo se identifique estrechamente con el grupo y tambi\u00e9n que el bienestar del individuo est\u00e9 vinculado al reconocimiento que recibe el grupo por parte de las dem\u00e1s naciones. Cuando un individuo pertenece a una naci\u00f3n que las dem\u00e1s naciones no reconocen el individuo vive esta falta de reconocimiento como un mal34, porque ello implica que los miembros de las dem\u00e1s naciones no le ven como se ve, que es c\u00f3mo quiere ser. Pues, como dice Taylor, la identidad es un concepto dial\u00f3gico que requiere del reconocimiento de otros35. Efectivamente, sentirse identificado con un grupo significa que el individuo no puede desvincularse del bien -y de los males- de la comunidad a la que pertenece36. En esta misma l\u00ednea, Tamir ha subrayado que cuando un individuo pertenece a una naci\u00f3n \u201cesto le permite gozar de un grado de autorealizaci\u00f3n que no puede experimentar por cuenta propia\u201d37. Es decir, las acciones que emprende, en tanto que miembro del grupo, adquieren un \u201csignificado adicional\u201d al que los otros connacionales tambi\u00e9n son sensibles. Las acciones cotidianas cobran un sentido particular por el hecho de formar parte \u201cde un esfuerzo creativo cont\u00ednuo mediante el cual la cultura se hace y rehace\u201d. \u201cEl desarrollo de las relaciones humanas, la capacidad de luchar conjuntamente con los dem\u00e1s con el fin de lograr objetivos compartidos enriquece la vida humana. Adem\u00e1s, el respeto por la continuidad inherente a la pertenencia nacional hace posible que los individuos se siten en un cont\u00ednuo de vida y creatividad humana, y de este modo quedan conectados con sus antepasados y con las generaciones futuras y reducen la soledad y alienaci\u00f3n caracter\u00edstica de la vida moderna\u201d38. <\/p>\n<p>Ya hemos dicho que estas dos tendencias argumentativas, que hallamos en el interior del nacionalismo liberal, no tienen por qu\u00e9 ser incompatibles entre s\u00ed. De hecho, hemos dicho que a menudo uno puede encontrar a ambas en la obra de un mismo autor. Sin embargo, es interesante que tengamos en mente la diferencia. Porque a veces adoptar una tendencia o la otra puede ser relevante. Por ejemplo, si adoptamos la primera forma de articular el argumento instrumental, entonces, como hemos dicho, vamos a tender a plantear la reivindicaci\u00f3n nacional en t\u00e9rminos en t\u00e9rminos de justicia -pues creeremos que hay en juego algo que corresponde a los individuos afectados en tanto que personas morales, libres e iguales39. Esto puede comportar que consideremos que este tipo de reivindicaciones son innegociables en comparaci\u00f3n con otros valores -ya que desde Rawls, al menos, la justicia es innegociable. Sin embargo, el realismo a menudo nos pedir\u00e1 que sospesemos los bienes y los intereses de los individuos en su pertenencia etnocultural con otros intereses, como por ejemplo el inter\u00e9s de vivir en una sociedad estable o poco conflictiva, pr\u00f3spera, etc\u00e9tera. La segunda forma de articular el argumento tal vez ser\u00e1 m\u00e1s vers\u00e1til, en este sentido. Y, por lo tanto, m\u00e1s \u00fatil. Sin embargo, ahora no podemos perseguir esta cuesti\u00f3n40. <\/p>\n<p>En cualquier caso, lo que hemos demostrado hasta aqu\u00ed es que la aparici\u00f3n de una teor\u00eda nacionalista liberal s\u00f3lida pone en entredicho la opini\u00f3n seg\u00fan la cual el nacionalismo y el liberalismo -o la democracia liberal- son incompatibles. Mario Vargas Llosa ha sido parcial al afirmar que los dos est\u00e1n intr\u00ednsecamente opuestos. <\/p>\n<p><strong>3. El nacionalismo es violento y excluyente: en un sentido, s\u00ed; en otro, no.<\/strong> <\/p>\n<p>Con todo, plante\u00e9monos la cuesti\u00f3n en los t\u00e9rminos que el se\u00f1or Vargas Llosa la planteaba. Seg\u00fan \u00e9l, el nacionalismo es necesariamente violento y excluyente. Ahora bien, si la exposici\u00f3n del nacionalismo liberal que acabamos de realizar es convincente; si el nacionalismo liberal es una opci\u00f3n perfectamente factible dentro del liberalismo, entonces el nacionalismo no ser\u00eda m\u00e1s violento y excluyente que el liberalismo. La cuesti\u00f3n, por lo tanto, ahora podr\u00eda ser: \u201c\u00bfson violentas las \u201cideolog\u00edas\u201d del liberalismo y el nacionalismo?\u201d. O mejor: \u201c\u00bfes violento el nacionalismo liberal?\u201d. <\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n voy a defender brevemente que, efectivamente, el nacionalismo liberal excluye por medio de un cierto tipo de violencia a determinados individuos de los beneficios que otorga a otros individuos por la simple raz\u00f3n de pertenecer a la naci\u00f3n. Sin embargo tambi\u00e9n voy a sostener que este tipo de exclusi\u00f3n es un hecho propio del modo c\u00f3mo se halla pol\u00edticamente dividida la humanidad en la actualidad. El reconocimiento de tal hecho no deber\u00eda comportar dificultades. Con todo, una de las grandes diferencias entre el liberalismo antinacionalista de Vargas Llosa, ciego al fen\u00f3meno del nacionalismo, y el nacionalismo liberal es que \u00e9ste \u00faltimo puede proporcionar argumentos relevantes a favor de tal circunstancia, mientras que el primero no. <\/p>\n<p>Empecemos por recordar los hechos evidentes: los estados democr\u00e1ticos liberales -especialmente los de Occidente- son excluyentes en la medida que no aceptan a todo el mundo que quiere pertenecer a ellos. Es decir, actualmente la mayor\u00eda de democracias occidentales poseen estrictas pol\u00edticas de immigraci\u00f3n, con leyes a veces muy restrictivas. En la medida que el proceso de exclusi\u00f3n -es decir, el proceso de impedir que personas que quieren entrar en el territorio y quedarse en \u00e9l tengan \u00e9xito- se realiza mediante la utilizaci\u00f3n de la coerci\u00f3n policial, uno tambi\u00e9n puede afirmar que las democracias occidentales utilizan la violencia -legal- contra determinadas personas. A tal tipo de exclusi\u00f3n vamos a llamarla \u201cla exclusi\u00f3n de las fronteras\u201d. <\/p>\n<p>Pero no tan s\u00f3lo eso, tambi\u00e9n es preciso reconocer que las democracias liberales occidentales utilizan unos criterios excluyentes cuando se trata de distribuir la riqueza de una sociedad, es decir a la hora de hacer justicia distributiva. El proceso de globalizaci\u00f3n ha provocado que ya no sea cierto -si es que alguna vez lo fue- que tales beneficios puedan atribuirse \u00fanicamente a la cooperaci\u00f3n interna -dom\u00e9stica- de una sociedad pol\u00edtica o estado. La globalizaci\u00f3n conlleva que los recursos disponibles en una sociedad -su riqueza- dependan de m\u00faltiples y complejas relaciones internacionales -en buena parte, claro est\u00e1, por el peso en la econom\u00eda mundial de los actores econ\u00f3micos con presencia en m\u00faltiples naciones, es decir, las multinacionales. Sin embargo, cuando llega el momento de distribuir la riqueza, las democracias occidentales dan prioridad a las necesidades de sus ciudadanos y no consideran de igual modo las necesidades de los ciudadanos de otras nacionalidades, incluso cuando las necesidades de \u00e9stos son muy superiores a las de los primeros y cuando existen v\u00edas eficaces de redistribuci\u00f3n de riqueza (del tipo, por ejemplo, que representan los programas humanitarios de la ONU). Es decir, excluyen del grupo beneficiario -de los beneficios que proporciona el estado en materia de sanidad, educaci\u00f3n o seguridad social, por ejemplo- a ciudadanos de otros pa\u00edses. Vamos a llamar a esta forma de exclusi\u00f3n \u201cla exclusi\u00f3n en el reparto\u201d. <\/p>\n<p>Estas dos formas de exclusi\u00f3n -la exclusi\u00f3n de las fronteras y la exclusi\u00f3n en el reparto- son hechos evidentes de nuestro mundo pol\u00edtico. Lo primero que debemos hacer es reconocerlos como tales hechos de exclusi\u00f3n. La segunda cosa que debemos hacer, obviamente, es determinar si tales exclusiones son leg\u00edtimas o no, si pueden justificarse de alg\u00fan modo, o no. <\/p>\n<p>Una de las ventajas del nacionalismo liberal por contraste con el liberalismo antinacionalista es que el primero puede realizar ambos pasos, mientras que el primero tender\u00e1 a no realizar ninguno41. \u00bfC\u00f3mo puede justificar un liberal que no reconoce la existencia de las naciones, o est\u00e1 en contra de ellas, o est\u00e1 en contra de su existencia y promoci\u00f3n, la exclusi\u00f3n de las fronteras? \u00bfC\u00f3mo puede un liberal -que tan s\u00f3lo reconoce normativamente la existencia de individuos y su car\u00e1cter moraljustificar que unos individuos gocen de unos privilegios por el hecho contingente y arbitrario de haber nacido en un territorio determinado y otros no? Si una caracter\u00edstica fundamental del liberalismo es el afirmar que el trato igualitario de los individuos libres e iguales tiene prioridad por encima de cualquier otra consideraci\u00f3n arbitraria sobre c\u00f3mo sea el mundo social, y las fronteras de los pa\u00edses responden a contingencias hist\u00f3ricas de todo tipo, \u00bfpor qu\u00e9 se impide el tr\u00e1nsito de individuos de unos pa\u00edses a otros con pol\u00edticas de inmigraci\u00f3n? \u00bfPor qu\u00e9 se impide la libre mobilidad de las personas? \u00bfUn estado liberal no deber\u00eda mantener una pol\u00edtica de fronteras abiertas? Por otro lado, si el liberalismo sostiene que todas las personas son moralmente iguales, y esto significa que tienen un igual derecho a lo que Rawls llama los \u201cbienes sociales primarios\u201d que har\u00e1n posible que desarrollen la concepci\u00f3n del bien que crean adecuada, y este igual derecho no puede verse superado por consideraciones arbitrarias de c\u00f3mo sea el mundo social, \u00bfpor qu\u00e9 la distribuci\u00f3n de bienes sociales primarios se hace en base a la pertenencia a un estado? \u00bfQu\u00e9 justifica la adopci\u00f3n del criterio de pertenencia para hacer la distribuci\u00f3n de bienes sociales? <\/p>\n<p>Como hemos dicho, el nacionalismo liberal, a diferencia del liberalismo antinacionalista, dispone de una respuesta a estas preguntas. Porque justifica la importancia de adoptar la perspectiva nacional en materia de ciudadan\u00eda y de justicia distributiva a partir de una justificaci\u00f3n de las \u201cobligaciones o deberes asociativos\u201d que tenemos con nuestros connacionales42. Los deberes asociativos son aquellas responsabilidades especiales que un individuo tiene hacia sus asociados o personas pr\u00f3ximas43. El sentido com\u00fan nos lo recuerda a menudo: no tenemos las mismas obligaciones con una persona que nos es familiar o que consideramos \u201cuno de los nuestros\u201d que con una persona que nos es extra\u00f1a. Evidentemente esto no significa que creamos que la persona que nos es extra\u00f1a no tenga unos derechos fundamentales que estemos obligados a respetar. Nada de esto. Simplemente significa que no tenemos tantas -ni las mismas- obligaciones con ella que con \u201clos nuestros\u201d. Lo mismo puede afirmarse de \u201cnuestras\u201d instituciones pol\u00edticas44. Pues bien, el nacionalismo liberal puede justificar este trato hacia nuestros connacionales a partir del inter\u00e9s fundamental que poseen las personas de proteger, garantizar y hacer prosperar su propia cultura. Este inter\u00e9s justifica que un grupo etnocultural tenga derecho a establecer pol\u00edticas de inmigraci\u00f3n a fin de controlar los cambios de car\u00e1cter de la propia cultura; y tambi\u00e9n justifica que la distribuci\u00f3n de bienes sociales primarios se realice tomando en cuenta que uno tiene lealtades y deberes especiales hacia sus connacionales, con quienes est\u00e1 llevando a t\u00e9rmino la tarea de crear y recrear continuamente la cultura con la que todos se identifican45. Esto, claro est\u00e1, siempre y cuando las naciones m\u00e1s ricas ayuden a las naciones m\u00e1s pobres para que \u00e9stas tambi\u00e9n puedan de alg\u00fan modo desarrollar su propia cultura, y sus ciudadanos no tengan que emigrar46. <\/p>\n<p>El nacionalismo liberal es excluyente y violento en el sentido banal en que lo son la gran mayor\u00eda de democracias liberales actuales, es decir, en el sentido d\u00e9bil que justifica la existencia de fronteras y ministerios de bienestar social para cada pa\u00eds. Ahora bien, tales formas de exclusi\u00f3n y violencia son justificables. No toda exclusi\u00f3n, ni toda violencia tiene por qu\u00e9 ser moralmente reprobable. Lo que es menos justificable es el acto de hipocres\u00eda que realiza el liberalismo antinacionalista, cuando, por un lado, afirma que la \u00faltima realidad moral y base de cualquier argumentaci\u00f3n pol\u00edtica debe ser el individuo, y por otro acepta -como debe bien aceptar Mario Vargas Llosa al gozar de los derechos que conlleva el hecho de haber recibido la nacionalidad espa\u00f1ola- que los derechos y bienes sociales primarios dependen de hechos tan contingentes como el pertenecer a una colectividad singular. <\/p>\n<p>Es cierto, sin embargo, que a menudo lo que quieren decir los liberales antiliberales cuando califican a los nacionalistas -liberales o no- de excluyentes y violentos no tiene nada que ver con los fen\u00f3menos de la exclusi\u00f3n de fronteras y la exclusi\u00f3n en el reparto. M\u00e1s bien lo que quieren decir es que los nacionalismos son una forma de fascismo. Pero tal afirmaci\u00f3n es obviamente falsa. El mundo y lo que sucede en \u00e9l diariamente as\u00ed lo demuestra. <\/p>\n<p><strong>NOTAS:<\/strong> <\/p>\n<p>1Vamos a entender el liberalismo democr\u00e1tico en clave filos\u00f3fica, como la ideolog\u00eda o moralidad pol\u00edtica dominante en la disciplina de la filosof\u00eda pol\u00edtica actual; es decir, esa ideolog\u00eda -muy pr\u00f3xima al republicanismo en boga y a la cada vez m\u00e1s marchita socialdemocracia- que representan autores como John Rawls, Ronald Dworkin, John Gray, etc\u00e9tera. Tal liberalismo no se corresponde bien con el liberalismo econ\u00f3mico dominante en la pol\u00edtica actual. \t\t<\/p>\n<p>2Kymlicka recuerda que para los liberales cl\u00e1sicos -Mill, por ejemplo- el liberalismo y el nacionalismo no eran incompatibles en absoluto. V\u00e9ase W. Kymlicka, Multicultural Citizenship, Oxford, Clarendon Press, 1995, cap. 2. \t\t<\/p>\n<p>3Karl Popper, en The Open Society and Its Enemies acus\u00f3 al nacionalismo de ir contra la sociedad abierta y racional: \u201c[el nacionalismo] apela a nuestros instintos tribales, a la pasi\u00f3n, al prejuicio, y al deseo nost\u00e1lgico de liberarnos del peso de la responsabilidad individual y de sustituirla por la responsabilidad colectiva o de grupo\u201d, citado en Yael Tamir, Liberal Nationalism, Princeton, Princeton UP, 1993, p.80. \t\t<\/p>\n<p>4M. Vargas Llosa, \u201cEuropa y los nacionalismos\u201d, Letras Libres, abril de 2003, n\u00fam.19, p.27. \t\t<\/p>\n<p>5Ib\u00edd., p.31. \t\t<\/p>\n<p>6W. Kymlicka, Y. Tamir, J. Raz, D. Miller sobresalen especialmente \t\t<\/p>\n<p>7V\u00e9ase el final de la intervenci\u00f3n de W.Kymlicka, en \u201cThe Sources of Nationalism: Commentary on Taylor\u201d, en R. McKim &amp; J. McMahan, The Morality of Nationalism, Oxford, OUP, 1997, p. 64. \t\t<\/p>\n<p>8Como dice H. Putnam: \u201c&#8230; cuando no hay este tipo de estilos de vida concretos, formas de lo que Hegel llam\u00f3 Sittlichkeit, las m\u00e1ximas universales de justicia quedan pr\u00e1cticamente vac\u00edas, del mismo modo que, cuando no hay raz\u00f3n cr\u00edtica, las formas heredadas de Sittlichkeit degeneran en una ciega tenacidad y en un ciego acatamiento de la autoridad. La tradici\u00f3n sin raz\u00f3n es una tradici\u00f3n ciega; la raz\u00f3n sin tradici\u00f3n es una raz\u00f3n vac\u00eda.\u201d (H. Putnam, \u201c\u00bfDebemos escoger entre el patriotismo y la raz\u00f3n universal?\u201d, en M. Nussbaum (ed.), Los l\u00edmites del patriotismo, Barcelona, Paid\u00f3s, 1996, p.116). \t\t<\/p>\n<p>9Cf. Y.Tamir, \u201cTheoretical Differences in the Study of Nationalism\u201d, en R.Beiner (ed.), p.76. \t\t<\/p>\n<p>10Cf. Y.Tamir, Liberal Nationalism, p.59. \t\t<\/p>\n<p>11Cf. J. Raz, \u201cLa autodeterminaci\u00f3n de los pueblos\u201d, en J.Raz, La \u00e9tica en el \u00e1mbito p\u00fablico, Barcelona, Gedisa, p.153. \t\t<\/p>\n<p>12El nacionalismo liberal de Yael Tamir se caracteriza por defender esta tesis (v\u00e9ase Liberal Nationalism, p.37 i ss.). Sin embargo, es dif\u00edcil comprender qu\u00e9 quiere decir Tamir con ello. En determinados casos tal vez s\u00ed sea posible cambiar de identidad nacional; por ejemplo, cuando dos naciones tienen muchos puntos en com\u00fan y pocas diferencias, como por ejemplo las naciones catalana y espa\u00f1ola. Pero si entendemos la tesis del cambio de identidad nacional demasiado literalmente entonces corremos el peligro de identificar naci\u00f3n con opci\u00f3n ideol\u00f3gica o opci\u00f3n religiosa (y el nacionalismo liberal ser\u00e1 tan \u201cliberal\u201d que a penas tendr\u00e1 nada de \u201cnacionalismo\u201d). \t\t<\/p>\n<p>13Kymlicka afirma que la superaci\u00f3n del debate comunitarista\/liberal corresponde a la primera fase del desarrollo del culturalismo liberal (que incluye en el nacionalismo liberal). Cf. W.Kymlicka, \u201cEl nuevo debate sobre los derechos de las minor\u00edas\u201d, pp.26-28). \t\t<\/p>\n<p>14Walzer utiliz\u00f3 las expresiones \u201cLiberalismo-2\u201d y \u201cLiberalismo-1\u201d para designar las posturas de Charles Taylor en \u201cThe Politics of Recognition\u201d, y la postura contraria a la de Taylor, respectivamente. V\u00e9ase M.Walzer, \u201cComment\u201d, en Ch. Taylor, Multiculturalism, pp.99-105. \t\t<\/p>\n<p>15En este debate E. Gellner, E.Hobbsbawn, B.Anderson figuran de forma prominente del lado \u201cmodernista\u201d. Anthony Smith y J. Hutchinson, por ejemplo, destacan por el lado de los \u201cetnosimbolistas\u201d. Para resumir, la principal diferencia entre modernistas y etnosimbolistas es que mientras que los primeros defienden que la naci\u00f3n \u00e9s fruto del nacionalismo, es decir, constituye un producto ciento por cien moderno (puesto que el nacionalismo como ideolog\u00eda aparece en el s.XIX), los segundos sostienen que el nacionalismo es fruto de la existencia de las naciones, es decir presupone la existencia en un territorio de una etnocultura hist\u00f3rica con unas caracter\u00edsticas determinadas. \t\t<\/p>\n<p>16Cf. J.-M. Terricabras, Raons i t\u00f2pics: catalanisme i anticatalanisme, Barcelona, La Campana, 2001, p.65. \t\t<\/p>\n<p>17El problema principal en tal formulaci\u00f3n es que este tipo de planteamiento sugiere f\u00e1cilmente que la decisi\u00f3n de hacerse o no nacionalista es una cuesti\u00f3n \u201cexistencial\u201d, como dice Beiner (cf. Beiner (ed.), p.15). Es decir, una cuesti\u00f3n sobre el bien personal, como si el hacerse nacionalista fuese una alternativa m\u00e1s que uno tiene a su alcance a la hora de determinar qu\u00e9 concepci\u00f3n del bien deber\u00eda perseguir. En mi opini\u00f3n, este planteamiento me es irreal, no recoge bien la experiencia de ser nacionalista. \t\t<\/p>\n<p>18Este es el principal problema que, en mi opini\u00f3n, tiene el \u201cManifiesto nacionalista (o hasta separatista, si me apuran)\u201d, de C.Ulises Moulines (publicado, por ejemplo, en Isegor\u00eda, 24, 2001, pp.25-49). Moulines dedica mucho espacio a demostrar que no deber\u00eda haber ning\u00fan problema en hablar de la existencia de \u201cnaciones\u201d, pero cuando llega el momento de la pregunta normativa, el momento de aclarar \u201cpor qu\u00e9 es bueno el nacionalismo\u201d lo \u00fanico que se le ocurre es apelar al argumento est\u00e9tico del \u201cValor Intr\u00ednseco de la Pluralidad del Ser\u201d, o VIPS (p.44). De este modo desvincula las razones morales que dan soporte al nacionalismo de la caracterizaci\u00f3n de lo que sea una naci\u00f3n. Es decir, la raz\u00f3n moral pr\u00e1cticamente no tienen nada que ver con la naturaleza del colectivo distintivo que sea una naci\u00f3n. En una conversaci\u00f3n en Girona, Moulines me confirm\u00f3 que apela al principio VIPS porque la falacia naturalista le impide derivar de lo que es -del hecho que las naciones sean entidades reales- un deber ser. Sin embargo, esta forma de abordar la cuesti\u00f3n normativa me parece err\u00f3nea, pues presupone un \u201cser\u201d -muy af\u00edn al positivismo que Ulises Moulines denigra- desvinculado de intereses y de la realidad humana. Pero los intereses y la realidad humana explican -el elemento subjetivo en toda naci\u00f3n- justamente el giro nacional que puede emprender una \u00e9tnia. \t\t<\/p>\n<p>19Cf. J.Raz [&amp;A. Margalit], \u201cLa autodeterminaci\u00f3n de los pueblos\u201d, en J.Raz, La \u00e9tica en el \u00e1mbito p\u00fablico. \t\t<\/p>\n<p>20Cf. Multicultural Citizenship, pp.76 i ss. \t\t<\/p>\n<p>21\u201cLa autodeterminaci\u00f3n de los pueblos\u201d, p.142. \t\t<\/p>\n<p>22Ib\u00edd., p.143. \t\t<\/p>\n<p>23Ib\u00edd., p.145. \t\t<\/p>\n<p>24Constituye un hecho caracter\u00edstico de la historia moderna o de la modernidad, seg\u00fan muchos estudiosos. Cf. Ch. Taylor, \u201cNationalism and Modernity\u201d, en McKim &amp; McMahan (eds.), pp.31-55. \t\t<\/p>\n<p>25\u201cLa autodeterminaci\u00f3n&#8230;\u201d, p.148. \t\t<\/p>\n<p>26Ib\u00edd., p.147. \t\t<\/p>\n<p>27Ib\u00edd. \t\t<\/p>\n<p>28El aspecto que debe tomar la lucha pol\u00edtica de preservaci\u00f3n y fomento del grupo etnocultural -los objetivos de la lucha nacionalista, podr\u00edamos decir- es otra de las cuestiones que debe abordar un nacionalista liberal. Aqu\u00ed las propuestas y los intereses pueden variar notablemente. Raz y Margalit han contribuido a justificar normativamente la atribuci\u00f3n del derecho de autodeterminaci\u00f3n a los pueblos; Kymlicka justifica sobre todo los derechos de grupo a las minor\u00edas culturales de un estado democr\u00e1tico liberal en t\u00e9rminos de \u201cmedidas de protecci\u00f3n -pol\u00edticas y constitucionalesexternas\u201d; Tamir pone el acento en el hecho de que el nacionalismo no debe entenderse necesariamente en t\u00e9rminos pol\u00edticos y que las aspiraciones nacionalistas quedan satisfechas con la preservaci\u00f3n de la calidad de mayor\u00eda cultural en una esfera p\u00fablica; Requejo se centra especialmente en la justificaci\u00f3n del federalismo asim\u00e9trico; etc\u00e9tera. \t\t<\/p>\n<p>29Kymlicka, Multicultural Citizenship, p.75, p.101; Tamir, National Liberalism, p.84. \t\t<\/p>\n<p>30Multicultural Citizenship, p.83 i ss. \t\t<\/p>\n<p>31National Liberalism, p.30, p.84. \t\t<\/p>\n<p>32Multicultural Citizenship, p.126. \t\t<\/p>\n<p>33Ib\u00edd., p.90. \t\t<\/p>\n<p>34Taylor, \u201cThe Politics of Recognition\u201d, en A.Gutman (ed.), Multiculturalism, p.26. \t\t<\/p>\n<p>35Ib\u00edd., p.32. \t\t<\/p>\n<p>36R. Dworkin ha puesto de relieve que el liberalismo no puede afirmar que un individuo puede desentenderse de la suerte de la comunidad a la que pertenece y ha criticado el excesivo individualismo que a menudo presenta. Dworkin afirma que cuando un individuo se halla integrado en una comunidad o sociedad piensa en esta comunidad en t\u00e9rminos de \u201cunidad de agencia\u201d. Cf. R. Dworkin, La comunidad liberal, Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1, Universidad de los Andes, 1996, p.165 i ss. \t\t<\/p>\n<p>37Liberal Nationalism, pp.84-85. \t\t<\/p>\n<p>38Ib\u00edd., p.86. \t\t<\/p>\n<p>39Kymlicka llega a proponer a\u00f1adir la pertenencia cultural en el listado de bienes sociales primarios de tipo rawlsiano. Cf. Multicultural Citizenship, p.86. \t\t<\/p>\n<p>40W. Norman pone de relieve los problemas de plantear las reivindicaciones nacionalistas exclusivamente en t\u00e9rminos de justicia. Seg\u00fan \u00e9l, aparte de las consideraciones de justicia cabr\u00eda considerar, como igualmente importantes, las consideraciones de estabilidad e identidad. V\u00e9ase W. Norman, \u201cJustice and Stability in Multinational Societies\u201d, en A.-G. Gagnon &amp; J. Tully (eds.), Multinational Democracies, Cambridge, Cambridge UP, 2001, pp.90-109. \t\t<\/p>\n<p>41A este respecto, v\u00e9ase el interesante art\u00edculo de S.Scheffler, \u201cLiberalism, Nationalism, and Egalitarianism\u201d, en Boundaries and Allegiances, Oxford, OUP, 2001, pp.66-81. \t\t<\/p>\n<p>42Scheffler, p.99 i ss. \t\t<\/p>\n<p>43Ib\u00edd., p.68. \t\t<\/p>\n<p>44National Liberalism, p.135. \t\t<\/p>\n<p>45\u201cLa justificaci\u00f3n de las pol\u00edticas distributivas orientadas dom\u00e9sticamente depende de la noci\u00f3n de v\u00ednculos y lealtades comunales\u201d, National Liberalism, p.118. \t\t<\/p>\n<p>46Las teor\u00edas nacionalistas liberales justifican el derecho de las naciones a controlar los procesos de inmigraci\u00f3n y de plantear el problema de la distribuci\u00f3n en t\u00e9rminos nacionales primariamente. Pero tambi\u00e9n obligan a las naciones liberales a atender las necesidades de las dem\u00e1s naciones, por los mismos motivos. Cf. Kymlicka, Multicultural Citizenship, pp.124 i ss. \t\t<\/p>\n<p>* Joan Verg\u00e9s Gifra, Universidad de Girona<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>RESUMEN: Mi intenci\u00f3n es criticar la posici\u00f3n de aquellos intelectuales que ven en el nacionalismo una ideolog\u00eda intr\u00ednsecamente violenta, puesto que inevitablemente excluye del proyecto colectivo a aquellos que no son considerados aut\u00e9nticos nacionales. Mario Vargas Llosa, por ejemplo, escribi\u00f3 hace poco: \u201c&#8230; a pesar de la vocaci\u00f3n pac\u00edfica de la mayor\u00eda de los nacionalistas [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[81],"tags":[],"class_list":["post-21265","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-eztabaida"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.4 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Liberalismo democr\u00e1tico y nacionalismo: \u00bfEs violento y excluyente el nacionalismo? - Nabarralde<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/nabarralde.eus\/liberalismo-democratico-y-nacionalismo-ies-violento-y-excluyente-el-nacionalismo\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Liberalismo democr\u00e1tico y nacionalismo: \u00bfEs violento y excluyente el nacionalismo? - Nabarralde\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"RESUMEN: Mi intenci\u00f3n es criticar la posici\u00f3n de aquellos intelectuales que ven en el nacionalismo una ideolog\u00eda intr\u00ednsecamente violenta, puesto que inevitablemente excluye del proyecto colectivo a aquellos que no son considerados aut\u00e9nticos nacionales. Mario Vargas Llosa, por ejemplo, escribi\u00f3 hace poco: \u201c&#8230; a pesar de la vocaci\u00f3n pac\u00edfica de la mayor\u00eda de los nacionalistas [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/nabarralde.eus\/liberalismo-democratico-y-nacionalismo-ies-violento-y-excluyente-el-nacionalismo\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Nabarralde\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/nabarraldefundazioa\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2009-09-21T06:39:51+00:00\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Joan Verg\u00e9s Gifra\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"35 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/liberalismo-democratico-y-nacionalismo-ies-violento-y-excluyente-el-nacionalismo\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/liberalismo-democratico-y-nacionalismo-ies-violento-y-excluyente-el-nacionalismo\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Nabarralde\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\"},\"headline\":\"Liberalismo democr\u00e1tico y nacionalismo: \u00bfEs violento y excluyente el nacionalismo?\",\"datePublished\":\"2009-09-21T06:39:51+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/liberalismo-democratico-y-nacionalismo-ies-violento-y-excluyente-el-nacionalismo\\\/\"},\"wordCount\":6916,\"commentCount\":0,\"articleSection\":[\"Ez da \\\/ bai da\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/liberalismo-democratico-y-nacionalismo-ies-violento-y-excluyente-el-nacionalismo\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/liberalismo-democratico-y-nacionalismo-ies-violento-y-excluyente-el-nacionalismo\\\/\",\"name\":\"Liberalismo democr\u00e1tico y nacionalismo: \u00bfEs violento y excluyente el nacionalismo? - Nabarralde\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#website\"},\"datePublished\":\"2009-09-21T06:39:51+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\"},\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/liberalismo-democratico-y-nacionalismo-ies-violento-y-excluyente-el-nacionalismo\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/liberalismo-democratico-y-nacionalismo-ies-violento-y-excluyente-el-nacionalismo\\\/\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/liberalismo-democratico-y-nacionalismo-ies-violento-y-excluyente-el-nacionalismo\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Liberalismo democr\u00e1tico y nacionalismo: \u00bfEs violento y excluyente el nacionalismo?\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/\",\"name\":\"Nabarralde\",\"description\":\"Kultur Ekimenak eta Sustapenak\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\",\"name\":\"Nabarralde\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Nabarralde\"},\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/author\\\/nagusia\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Liberalismo democr\u00e1tico y nacionalismo: \u00bfEs violento y excluyente el nacionalismo? - Nabarralde","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/nabarralde.eus\/liberalismo-democratico-y-nacionalismo-ies-violento-y-excluyente-el-nacionalismo\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Liberalismo democr\u00e1tico y nacionalismo: \u00bfEs violento y excluyente el nacionalismo? - Nabarralde","og_description":"RESUMEN: Mi intenci\u00f3n es criticar la posici\u00f3n de aquellos intelectuales que ven en el nacionalismo una ideolog\u00eda intr\u00ednsecamente violenta, puesto que inevitablemente excluye del proyecto colectivo a aquellos que no son considerados aut\u00e9nticos nacionales. Mario Vargas Llosa, por ejemplo, escribi\u00f3 hace poco: \u201c&#8230; a pesar de la vocaci\u00f3n pac\u00edfica de la mayor\u00eda de los nacionalistas [&hellip;]","og_url":"https:\/\/nabarralde.eus\/liberalismo-democratico-y-nacionalismo-ies-violento-y-excluyente-el-nacionalismo\/","og_site_name":"Nabarralde","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/nabarraldefundazioa","article_published_time":"2009-09-21T06:39:51+00:00","author":"Nabarralde","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@Nabarralde","twitter_site":"@Nabarralde","twitter_misc":{"Escrito por":"Joan Verg\u00e9s Gifra","Tiempo de lectura":"35 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/liberalismo-democratico-y-nacionalismo-ies-violento-y-excluyente-el-nacionalismo\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/liberalismo-democratico-y-nacionalismo-ies-violento-y-excluyente-el-nacionalismo\/"},"author":{"name":"Nabarralde","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56"},"headline":"Liberalismo democr\u00e1tico y nacionalismo: \u00bfEs violento y excluyente el nacionalismo?","datePublished":"2009-09-21T06:39:51+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/liberalismo-democratico-y-nacionalismo-ies-violento-y-excluyente-el-nacionalismo\/"},"wordCount":6916,"commentCount":0,"articleSection":["Ez da \/ bai da"],"inLanguage":"es"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/liberalismo-democratico-y-nacionalismo-ies-violento-y-excluyente-el-nacionalismo\/","url":"https:\/\/nabarralde.eus\/liberalismo-democratico-y-nacionalismo-ies-violento-y-excluyente-el-nacionalismo\/","name":"Liberalismo democr\u00e1tico y nacionalismo: \u00bfEs violento y excluyente el nacionalismo? - Nabarralde","isPartOf":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#website"},"datePublished":"2009-09-21T06:39:51+00:00","author":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56"},"breadcrumb":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/liberalismo-democratico-y-nacionalismo-ies-violento-y-excluyente-el-nacionalismo\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/nabarralde.eus\/liberalismo-democratico-y-nacionalismo-ies-violento-y-excluyente-el-nacionalismo\/"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/liberalismo-democratico-y-nacionalismo-ies-violento-y-excluyente-el-nacionalismo\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Liberalismo democr\u00e1tico y nacionalismo: \u00bfEs violento y excluyente el nacionalismo?"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#website","url":"https:\/\/nabarralde.eus\/","name":"Nabarralde","description":"Kultur Ekimenak eta Sustapenak","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/nabarralde.eus\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56","name":"Nabarralde","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","caption":"Nabarralde"},"url":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/author\/nagusia\/"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21265","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=21265"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21265\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=21265"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=21265"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=21265"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}