{"id":21121,"date":"2009-09-16T15:15:45","date_gmt":"2009-09-16T13:15:45","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/historia-y-nacionalismos-en-espana-hoy\/"},"modified":"2009-09-16T15:15:45","modified_gmt":"2009-09-16T13:15:45","slug":"historia-y-nacionalismos-en-espana-hoy","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/historia-y-nacionalismos-en-espana-hoy\/","title":{"rendered":"Historia y nacionalismos en Espa\u00f1a hoy"},"content":{"rendered":"<p>  <!--more-->  <br \/>El tema que se me propuso abordar en este simposio[1] ten\u00eda por t\u00edtulo Memoria e identidades nacionales en Espa\u00f1a hoy . Aunque inicialmente acept\u00e9 ese t\u00edtulo, voy a hablar sin embargo de un asunto ligeramente distinto: Historia y nacionalismos en Espa\u00f1a hoy . \u00bfCu\u00e1l es, en mi opini\u00f3n, la diferencia entre Historia , Memoria y Memoria Hist\u00f3rica , y por qu\u00e9 prefiero hablar de nacionalismos que de identidades nacionales ?. <\/p>\n<p>El significado del t\u00e9rmino Historia no carece ciertamente de ambig\u00fcedades, empezando por la que deriva de designar a la vez \u00ablos acontecimientos ocurridos en el pasado\u00bb y \u00abel relato escrito de esos acontecimientos\u00bb. Sin embargo, hay un acuerdo mayoritario en que la Historia , la disciplina acad\u00e9mica que practican los historiadores, implica como m\u00ednimo una narraci\u00f3n con sentido acerca de acontecimientos del pasado documentalmente verificados, una narraci\u00f3n que intenta explicarlos, comprenderlos, interpretarlos, o cuando menos encontrarles o atribuirles un sentido o significaci\u00f3n relevante para los lectores o destinatarios de dicha narraci\u00f3n. <\/p>\n<p>Aunque con frecuencia oculto y sobrentendido, el principal efecto ret\u00f3rico de toda narraci\u00f3n hist\u00f3rica es que aquel personaje del relato, personaje individual o colectivo, que el cronista o historiador elija como protagonista de su historia -sea \u00e9ste un dios, un rey, un linaje, un Estado, un pueblo, una naci\u00f3n, Espa\u00f1a o Alemania por ejemplo- se transmutar\u00e1 a ojos del lector en sujeto de la historia f\u00e1ctica efectiva, en un \u00abalguien\u00bb con esencia definida y existencia incuestionable a quien le ocurren, como agente y como paciente, los acontecimientos del pasado que se narran. <\/p>\n<p>La primaria y principal acepci\u00f3n del t\u00e9rmino Memoria, sin embargo, remite a una facultad psicol\u00f3gica de los individuos, a una facultad que poseen todos los seres humanos, analfabetos o letrados, y no s\u00f3lo aquellos que se especializan en indagar profesionalmente en el pasado, en encontrarle un sentido y en escribir la Historia . Hablando con propiedad, el sujeto de esa facultad o capacidad es siempre un individuo y s\u00f3lo el uso y abuso ret\u00f3rico de la analog\u00eda org\u00e1nica a que nos tienen acostumbrados desde Plat\u00f3n las ciencias pol\u00edticas y sociales dotan de una apariencia de sentido a expresiones de inequ\u00edvoca raigambre durkheimiana como Representaciones Colectivas o Memoria Colectiva , expresiones que solicitan para adquirir significado la presuposici\u00f3n de la existencia de Sujetos Colectivos del tipo, precisamente, de los que promocionan los historiadores que escriben la Historia , es decir, pueblos, naciones, civilizaciones y culturas como, por ejemplo, Espa\u00f1a y Alemania. <\/p>\n<p>Es cierto que, para escribir sus Historias , algunos historiadores de un pasado reciente del que a\u00fan quedan protagonistas y testigos vivos tienen sin duda en cuenta, adem\u00e1s de documentos escritos, las elaboraciones discursivas a posteriori &#8211; en forma de relatos orales o escritos- de los recuerdos y rememoraciones de algunos de esos testigos, pero propiamente hablando no puede decirse que el conocimiento y el relato hist\u00f3rico del pasado producido y expuesto por los historiadores constituyan el recuerdo o la memoria de nadie o puedan ser leg\u00edtimamente denominados Memoria Hist\u00f3rica de nadie. <\/p>\n<p>La Historia no es en modo alguno Memoria pero contribuye sin embargo a constituir -mediante la conversi\u00f3n en can\u00f3nicos de algunos de sus relatos y episodios, mediante su conversi\u00f3n en mitos pol\u00edticos y su peri\u00f3dica conmemoraci\u00f3n ritual y evocaci\u00f3n monumental- el Patrimonio Simb\u00f3lico de los Estados Nacionales, patrimonio pol\u00edtico del que forma parte lo que actualmente suele denominarse Memoria Hist\u00f3rica, aunque quiz\u00e1 fuera m\u00e1s exacto denominarlo Historia Mnemot\u00e9cnica , pues constituye una T\u00e9cnica pol\u00edtica de manipulaci\u00f3n de la Historia convertida en Mito con objeto de suscitar y dirigir ritualmente la evocaci\u00f3n mnem\u00f3nica y la imaginaci\u00f3n de los ciudadanos, estimul\u00e1ndoles a la construcci\u00f3n simb\u00f3lica de esas comunidades imaginadas que son las Naciones. <\/p>\n<p>As\u00ed entendida, la Memoria Hist\u00f3rica o Historia Mnemot\u00e9cnica constituye un ingrediente fundamental de toda Ideolog\u00eda Nacionalista y su sacralizaci\u00f3n e implementaci\u00f3n ritual por los distintos aparatos culturales, medi\u00e1ticos y educativos del Estado o por otras instituciones sociales, como Partidos pol\u00edticos o movimientos nacionalistas, tiene como funci\u00f3n primordial suscitar y reforzar la identificaci\u00f3n imaginativa y emocional de los individuos con esa ideolog\u00eda generadora de la identidad nacional . <\/p>\n<p>Veamos un ejemplo, especialmente relevante para Alemania, de la importancia de estas distinciones. A quien haya le\u00eddo las Memorias de cualquier superviviente de los campos nazis de exterminio le resultar\u00e1 evidente la infinita distancia y la absoluta heterogeneidad que existe entre la compleja, tr\u00e1gica y dif\u00edcil re-memoraci\u00f3n individual del Holocausto por parte de sus v\u00edctimas y la ideologizada con-memoraci\u00f3n ritual por parte de los Estados europeos de ese episodio hist\u00f3rico convertido en mito fundacional de su Memoria Hist\u00f3rica . Lo que diferencia la memoria individual de la memoria hist\u00f3rica del Holocausto es que \u00e9sta \u00faltima es hija de la Historia , es decir de la narraci\u00f3n e interpretaci\u00f3n por parte de los historiadores de unos hechos inevitablemente vistos y categorizados desde una u otra ideolog\u00eda y puestos al servicio de una u otra pol\u00edtica. <\/p>\n<p>Y los dilemas ideol\u00f3gicos de cualquier Memoria Hist\u00f3rica o conmemoraci\u00f3n ritual del Holocausto comienzan pronto. Comienzan, por ejemplo, con la categorizaci\u00f3n misma de sus v\u00edctimas: \u00bfseis millones de jud\u00edos o seis millones de europeos de origen jud\u00edo?, \u00bfseis millones de jud\u00edos o seis millones de alemanes, polacos, franceses, italianos, rusos, etc. de origen jud\u00edo, muchos de los cuales eran cristianos, ateos o agn\u00f3sticos y entre los cuales s\u00f3lo algunos profesaban el juda\u00edsmo o se adher\u00edan ideol\u00f3gicamente al sionismo? Para un nazi, para un antisemita, para un sionista y para un jud\u00edo de observancia rab\u00ednica, la respuesta es clara (\u00abseis millones de jud\u00edos\u00bb) pues todos ellos coinciden en considerar que se nace jud\u00edo, que la condici\u00f3n de jud\u00edo se transmite biol\u00f3gicamente por v\u00eda matrilineal y que no se puede dejar de ser jud\u00edo aunque se abandone el juda\u00edsmo por otra religi\u00f3n o por ninguna. Pero quien no sea nazi ni antisemita ni sionista ni profese el juda\u00edsmo no podr\u00e1 encontrar ninguna raz\u00f3n confesable para considerar jud\u00edos a los millones de compatriotas europeos -alemanes, polacos, franceses, rusos, italianos, etc.- a quienes los nazis asesinaron por su total o parcial, pr\u00f3xima o lejana, ascendencia jud\u00eda. <\/p>\n<p>El hecho de que as\u00ed sea y, sin embargo, todos los Estados europeos que conmemoran el D\u00eda del Holocausto no vean problema alguno en categorizar a todas sus v\u00edctimas como jud\u00edos y no como europeos compatriotas no deja de te\u00f1ir esas conmemoraciones con una inquietante significaci\u00f3n ideol\u00f3gica etnista, al tiempo que obliga a poner en duda que su funci\u00f3n pol\u00edtica tenga algo que ver con el recuerdo de las v\u00edctimas, con su memoria. Quien haya le\u00eddo El s\u00e9ptimo mill\u00f3n , del periodista e historiador israel\u00ed Tom Seguev, no dejar\u00e1 de percibir una cruel iron\u00eda en el hecho a\u00f1adido de que en todas esas actualizaciones de la Memoria Hist\u00f3rica del Holocausto nazi se acepte un\u00e1nimemente al Estado de Israel como leg\u00edtimo representante de las v\u00edctimas del horror nazi. <\/p>\n<p>La Historia no es nunca Memoria. La Historia es siempre Ideolog\u00eda y lo es especialmente cuando se disfraza de Ciencia, de registro y relato \u00abobjetivo\u00bb del pasado. Y las Historias Nacionales o Historias de Naciones, las Historias de Espa\u00f1a, de Alemania o de Israel, son siempre el n\u00facleo y fundamento de las Ideolog\u00edas Nacionalistas que gu\u00edan los usos pol\u00edticos de la Memoria Hist\u00f3rica que sobre aquellas se construye: los monumentos y conmemoraciones construidos y promovidos por los Estados nacionales o los Partidos y movimientos nacionalistas no son nunca recuerdo o memoria fiel del pasado sino est\u00edmulo ideol\u00f3gicamente dirigido de la imaginaci\u00f3n de los individuos, incitaci\u00f3n a superponer sobre la memoria individual una interpretaci\u00f3n pol\u00edticamente orientada del recuerdo, la actitud o la opini\u00f3n personal. <\/p>\n<p>Con resultados ciertamente ambiguos y parad\u00f3jicos en ocasiones. En Espa\u00f1a se discute hoy, por ejemplo, qu\u00e9 hacer o dejar de hacer con ese monumento de la Memoria Hist\u00f3rica del franquismo que fue el Valle de los Ca\u00eddos, y hasta en un caso de significaci\u00f3n tan inequ\u00edvoca como \u00e9ste hay quien defiende, sin aparente cinismo, su interpretaci\u00f3n como monumento a los ca\u00eddos en los dos bandos de la guerra civil espa\u00f1ola, algo que producir\u00eda sin duda una cierta perplejidad a los republicanos y rojos vencidos y presos que se vieron forzados a construirlo. <\/p>\n<p>Hay sin embargo en Madrid un monumento que, aunque construido con la intenci\u00f3n deliberada de servir como s\u00edmbolo de la \u00abreconciliaci\u00f3n nacional\u00bb de los dos bandos de la guerra civil, no por ello deja de transmitir un significado ambiguo cuyas incongruencias internas son probablemente el motivo de que haya ca\u00eddo en el m\u00e1s completo olvido. El 22 de noviembre de 1985 el Rey de Espa\u00f1a inaugur\u00f3 en la madrile\u00f1a Plaza de la Lealtad un monumento a todos los ca\u00eddos en la Guerra Civil sin distinci\u00f3n de bando, situado -para producir un f\u00e1cil deslizamiento meton\u00edmico en su interpretaci\u00f3n patri\u00f3tica- junto a un monolito dedicado a las v\u00edctimas de los invasores franceses el 2 de Mayo de 1808. Sin embargo, cuando uno lee la placa conmemorativa que dice \u00abHonor a todos los que dieron su vida por Espa\u00f1a\u00bb, sabiendo que se refiere a personas que en modo alguno dieron su vida por salvar a Espa\u00f1a de tropas extranjeras invasoras -como supuestamente hicieron los fusilados el 2 de Mayo por las tropas napole\u00f3nicas- sino que se mataron los unos a los otros en lucha -entre otros varios motivos- por dos ideas de Espa\u00f1a, por dos Espa\u00f1as que muy poco ten\u00edan en com\u00fan salvo su nombre, siente inevitablemente que, por muy buena voluntad que en ello se ponga, se est\u00e1 agraviando la inteligencia y la \u00e9tica de los muertos de ambos bandos, a quienes se desposee de sus propios anhelos y razones para convertirles en zombis inmolados en absurdo sacrificio a una com\u00fan Madre-Patria, a una Espa\u00f1a complacida en \u00abdevorar su propia lechigada\u00bb cuya bandera no puede saberse si es la franquista, la republicana, la constitucional o un imposible h\u00edbrido de las tres. <\/p>\n<p>Hay algo de grotesco en satanizar la guerra civil y santificar a la vez a quienes la hicieron rindi\u00e9ndoles un homenaje conjunto, pues no hay en los hombres resorte psicol\u00f3gico alguno que permita la identificaci\u00f3n simult\u00e1nea con el asesinado y con el asesino, excepto si se insulta a la vez a ambos llam\u00e1ndoles locos y se elige, en consecuencia, entre privarles por ello de todo derecho a nuestro reconocimiento y homenaje o, por el contrario, conced\u00e9rselo piadosamente al tiempo que blasfemamos contra la esquizofr\u00e9nica y s\u00e1dica Madre-Patria que provoc\u00f3 su antag\u00f3nica locura. La piedad para con aquellos espa\u00f1oles muertos porque locos s\u00f3lo podr\u00eda ejercerse entonces renegando de Espa\u00f1a, no en su nombre, y el monumento a todos los ca\u00eddos en la guerra civil quedar\u00eda as\u00ed convertido, en contra de su proclamada intenci\u00f3n, en un alegato contra la Naci\u00f3n. <\/p>\n<p>Cabe sospechar con fundamento que cualquier modalidad de \u00abmemoria hist\u00f3rica\u00bb de la reconciliaci\u00f3n de los dos bandos de la guerra civil espa\u00f1ola, lejos de ser fiel a la memoria individual de vencedores y vencidos, est\u00e9 condenada a traicionarla y falsearla. Y ese es probablemente el precio inevitable de interponer entre las memorias individuales y la \u00abmemoria hist\u00f3rica\u00bb el filtro de la Ideolog\u00eda, el filtro de la Historia y su funcionalidad pol\u00edtica, el filtro -especialmente- de la Historia Nacional y la Ideolog\u00eda Nacionalista. <\/p>\n<p>Pero si eso ocurre con la memoria, no hay nada sin embargo que obligue a los historiadores, a las Universidades, editoriales y medios de comunicaci\u00f3n a doblar y reforzar ese inevitable desajuste entre memorias individuales y \u00abmemoria hist\u00f3rica\u00bb -mucho mejor aceptado por los vencedores que por los vencidos, por los franquistas que por los resistentes al franquismo- con un conjunto injustificable de agravios a\u00f1adidos a la memoria de los vencidos en la guerra civil y a la memoria de los resistentes al franquismo: el silencio historiogr\u00e1fico sobre ciertos episodios y fen\u00f3menos (como el maquis o la amplitud e intensidad de la represi\u00f3n franquista en la guerra y en la larga posguerra), la atenci\u00f3n selectiva prestada a otros hechos m\u00e1s acordes con la imagen deseada de Espa\u00f1a (como la \u00abmodernizaci\u00f3n\u00bb econ\u00f3mica y social bajo el franquismo) y la interpretaci\u00f3n un tanto edulcorada y embellecida de la Monarqu\u00eda y de las fuerzas pol\u00edticas que jugaron un papel protagonista en la llamada \u00abtransici\u00f3n a la democracia\u00bb. <\/p>\n<p>Nada hac\u00eda obligatorio o necesario el olvido historiogr\u00e1fico y medi\u00e1tico de unos espa\u00f1oles, con la consiguiente sordera e inatenci\u00f3n a su memoria, ni la desmesurada y casi hagiogr\u00e1fica atenci\u00f3n prestada a otros. Y sin embargo as\u00ed ocurri\u00f3. <\/p>\n<p>La memoria humana tiene la particularidad de ser mucho m\u00e1s sensible al dolor y al fracaso que al placer y el \u00e9xito: los momentos buenos se olvidan pronto y el recuerdo del dolor sufrido perdura mucho m\u00e1s que la memoria del dolor causado. Eso hace que el verdugo olvide o manipule su pasado con mucha m\u00e1s facilidad que la v\u00edctima, eso hizo que -despu\u00e9s de la guerra civil espa\u00f1ola y la larga represi\u00f3n franquista- los vencedores y sus hijos, los represores y los privilegiados, olvidaran o manipularan ese duro y oscuro pasado mucho m\u00e1s f\u00e1cilmente que los vencidos y sus hijos, que los oprimidos y los perseguidos, los torturados y encarcelados por el franquismo. Por eso los vencedores en la guerra y sus herederos pol\u00edticos, los franquistas de dos o tres generaciones, vivieron con alivio y normalidad los olvidos historiogr\u00e1ficos de los 80 y los 90, con tanta normalidad que algunos llegaron a creer y a defender que el pasado hab\u00eda sido as\u00ed; pero por eso tambi\u00e9n las doloridas memorias individuales de los vencidos y de los antifranquistas se resistieron tenazmente a ese olvido y la rememoraci\u00f3n de su pasado sigui\u00f3 disponible para el historiador que quisiera escucharla. <\/p>\n<p>Lo que est\u00e1 ocurriendo en los \u00faltimos a\u00f1os en Espa\u00f1a no es que se est\u00e9 recuperando la memoria , pues somos legi\u00f3n los que, desgraciadamente, nunca la perdimos porque era una memoria herida, humillada, dolorida. Lo que est\u00e1 ocurriendo es que los historiadores, las editoriales y los medios de comunicaci\u00f3n est\u00e1n prestando atenci\u00f3n a esas memorias nunca perdidas y que la investigaci\u00f3n, conocimiento y relato de episodios, fen\u00f3menos, per\u00edodos y gentes hasta hace muy poco olvidados y preteridos est\u00e1 ingresando en la Historia . <\/p>\n<p>Un buen ejemplo de esto es lo ocurrido con el maquis , con la resistencia armada al franquismo en la posguerra, cuyos miembros fueron inicialmente conocidos como \u00ablos huidos\u00bb porque su principal motivo para echarse al monte fue sobrevivir, huir del exterminio de rojos planificado por el franquismo. Algunos de los historiadores que comenzaron sus investigaciones hace d\u00e9cadas y que s\u00f3lo recientemente han podido publicar sus libros han contado c\u00f3mo algunos prestigiosos historiadores y autoridades acad\u00e9micas de la Universidad les desaconsejaban elegir ese tema como Tesis Doctoral, as\u00ed como las dificultades \u00aboficiales\u00bb de todo tipo a que su trabajo ha tenido que enfrentarse. Por fortuna, su perseverancia, finalmente recompensada por un creciente inter\u00e9s de los medios de comunicaci\u00f3n y del p\u00fablico, les permiti\u00f3 rescatar a tiempo para la Historia muchas memorias individuales que sin su tarea se habr\u00edan olvidado irremisiblemente. Qu\u00e9 decida hacer o no hacer la mal llamada Memoria Hist\u00f3rica con esa Historia es ya otro cantar. <\/p>\n<p>Lo que en los \u00faltimos a\u00f1os se est\u00e1 produciendo en Espa\u00f1a no es un cambio en las memorias, no es una rememoraci\u00f3n de algo olvidado. Es un cambio en la Historia , en la actitud de los historiadores, de los pol\u00edticos y de los medios de comunicaci\u00f3n hacia hechos, personajes, episodios y fen\u00f3menos del pasado sobre los que durante el largo per\u00edodo llamado de \u00abtransici\u00f3n a la democracia\u00bb y hasta hace muy poco se prefer\u00eda no fijar la mirada p\u00fablica. Es un cambio en la Ideolog\u00eda , en la actitud ideol\u00f3gica con que se contempla, se analiza, se desvela, se disfraza, se encubre, se manipula o se oculta ese pasado, incluido el inmediato pasado -el per\u00edodo de \u00abla transici\u00f3n\u00bb- que decidi\u00f3 ignorarlo. <\/p>\n<p>En mi opini\u00f3n, el reciente y creciente inter\u00e9s historiogr\u00e1fico y medi\u00e1tico por el per\u00edodo franquista, la guerra civil y la Rep\u00fablica -y en este punto enlazo el tema de la Historia con el de los Nacionalismos en Espa\u00f1a hoy &#8211; s\u00f3lo puede entenderse en el marco del intento de regeneraci\u00f3n ideol\u00f3gica del nacional-catolicismo espa\u00f1ol emprendido durante la \u00faltima d\u00e9cada por Aznar y los Gobiernos del PP. Y ese intento, por ahora medio frustrado, s\u00f3lo puede entenderse sobre la base del notable \u00e9xito previo en la mitificaci\u00f3n de la transici\u00f3n democr\u00e1tica, pues el olvido historiogr\u00e1fico y medi\u00e1tico del franquismo, la guerra civil y la Rep\u00fablica entre 1975 y finales de los 90 no es sino la otra cara de la leyenda de la transici\u00f3n. <\/p>\n<p>Cuando hablo de mito o leyenda de la transici\u00f3n no me refiero s\u00f3lo ni principalmente, aunque tambi\u00e9n, al \u00abpacto de silencio\u00bb sobre el reciente pasado y sobre el mism\u00edsimo presente que todo el mundo acepta que existi\u00f3. A lo que me refiero fundamentalmente es al mito historiogr\u00e1fico sobre el supuesto motivo pol\u00edtico de ese \u00abpacto de olvido\u00bb: la reconciliaci\u00f3n de los espa\u00f1oles y su com\u00fan voluntad de no hurgar en las heridas del pasado para evitar as\u00ed el supremo mal de una guerra civil siempre acechante. <\/p>\n<p>Afirma la leyenda que la moderaci\u00f3n y madurez del pueblo espa\u00f1ol, cuyo correlato en la clase pol\u00edtica fue la b\u00fasqueda incesante del consenso, permiti\u00f3 una transici\u00f3n ejemplar a la democracia que evit\u00f3 a Espa\u00f1a la guerra civil y el cr\u00f3nico agonismo de los dos \u00faltimos siglos. Evitar a toda costa la repetici\u00f3n de la guerra civil habr\u00eda sido, seg\u00fan la leyenda, la obsesiva voluntad del pueblo espa\u00f1ol y de los pol\u00edticos de la transici\u00f3n. <\/p>\n<p>Es posible que fueran muchos los que llegaron a creer en ese mito, pero lo cierto es que no hubo nunca, en el tercio final del siglo xx , ni el m\u00e1s ligero peligro de que se produjera en Espa\u00f1a nada ni remotamente parecido a la guerra civil. De lo que s\u00ed hubo un riesgo constante durante cerca de una d\u00e9cada -riesgo que se hizo bien real el 23 de febrero de 1981- fue de golpe militar . En mi opini\u00f3n, lo que ha pasado a la leyenda como temor al peligro de repetir la guerra civil no era, en realidad, sino miedo a ver repetido el \u00abalzamiento\u00bb del 18 de julio, p\u00e1nico a un Ej\u00e9rcito golpista que marc\u00f3 de modo muy claro los l\u00edmites de lo que era pol\u00edticamente posible: ese miedo y esos l\u00edmites condicionaron poderosamente el consenso pol\u00edtico en torno al reconocimiento de la Monarqu\u00eda instaurada por Franco y en torno al texto de la Constituci\u00f3n de 1978, especialmente su Pre\u00e1mbulo. <\/p>\n<p>Eso explica que en Espa\u00f1a hubiera una transici\u00f3n a la democracia (bajo la forma de una Monarqu\u00eda Parlamentaria restaurada por segunda vez) y no, como hubo tras la guerra mundial en los otros tres pa\u00edses europeos con reg\u00edmenes fascistas -Francia, Italia y Alemania- una recuperaci\u00f3n de la democracia bajo la forma de restauraci\u00f3n de la legalidad republicana. Y aunque, pol\u00edticamente, la legitimaci\u00f3n democr\u00e1tica a posteriori de la Monarqu\u00eda Parlamentaria espa\u00f1ola sea absolutamente intachable, desde el punto de vista de la Historia , la necesidad ideol\u00f3gica de situar al Rey al margen y por encima de \u00ablas dos Espa\u00f1as\u00bb por fin reconciliadas y la necesidad pol\u00edtica de no ofender ni enfadar a un Ej\u00e9rcito mayoritariamente franquista decidido a ejercer su control y su tutela sobre el consenso de los pol\u00edticos, obligaron a silenciar o falsear cualquier fen\u00f3meno o personaje hist\u00f3rico que tuviera una conexi\u00f3n directa o remota con la sublevaci\u00f3n franquista y con la larga cadena de cr\u00edmenes de la dictadura. <\/p>\n<p>En la visi\u00f3n del pasado promovida por esa Desmemoria Hist\u00f3rica del per\u00edodo de la transici\u00f3n, sobre la imagen sincr\u00f3nica de los dos bandos enfrentados en la guerra civil se fue superponiendo la imagen diacr\u00f3nica de dos per\u00edodos hist\u00f3ricos de signo opuesto, la Rep\u00fablica y la Dictadura franquista, de tal forma que el per\u00edodo anterior a la Rep\u00fablica, a la guerra civil y al franquismo, la Monarqu\u00eda Espa\u00f1ola representada como eterna, aparec\u00eda fraudulentamente como imagen suprahist\u00f3rica de la reconciliaci\u00f3n de los dos bandos enfrentados en la guerra y la culpabilidad por el desencadenamiento de \u00e9sta -exonerados los mon\u00e1rquicos \u00abde Centro\u00bb- se repart\u00eda entre republicanos y franquistas, entre la Izquierda y la Derecha, diluy\u00e9ndose as\u00ed la responsabilidad intransferible de la sublevaci\u00f3n militar que la provoc\u00f3 y que la derecha democr\u00e1tica espa\u00f1ola ha tardado m\u00e1s de treinta a\u00f1os en condenar. <\/p>\n<p>Esa imagen del pasado promovida por los interesados silencios de la transici\u00f3n se convirti\u00f3, durante los a\u00f1os de gobierno del pp , en ideolog\u00eda expl\u00edcita defendida por historiadores de amplia difusi\u00f3n medi\u00e1tica que han canonizado y divulgado masivamente la tesis de que la guerra civil espa\u00f1ola comenz\u00f3 con la revoluci\u00f3n de Asturias de 1934 y que, por tanto, fue la Izquierda revolucionaria, con el psoe incluido, la principal causante de la misma. <\/p>\n<p>La revisi\u00f3n hist\u00f3rica de la Espa\u00f1a de la primera mitad del siglo xx , realizada desde una descarada perspectiva de derechas, exculpatoria de la sublevaci\u00f3n militar y embellecedora de un franquismo presentado como modernizador de Espa\u00f1a, ha sido, durante la \u00faltima d\u00e9cada, s\u00f3lo uno de los ingredientes ideol\u00f3gicos del intento aznarista de regeneraci\u00f3n simb\u00f3lica del nacionalismo espa\u00f1ol. <\/p>\n<p>La declarada voluntad de Aznar de \u00abdevolver a Espa\u00f1a al lugar que le corresponde\u00bb y volver a hacerla \u00abuna, grande y libre\u00bb, voluntad que le impuls\u00f3 a formar parte de un \u00abtr\u00edo de las Azores\u00bb que parece un s\u00edmbolo de la traslatio Imperii y que nunca ocult\u00f3 su admiraci\u00f3n por la Monarqu\u00eda Hisp\u00e1nica de los Reyes Cat\u00f3licos y de los Austrias, ha tenido durante los a\u00f1os de gobierno del PP manifestaciones simb\u00f3licas de diverso tipo: desde algunas de car\u00e1cter grotesco, como la boda principesca de su hija en El Escorial o el sainete b\u00e9lico de Perejil, hasta otras de un maquiavelismo pol\u00edtico de moralidad m\u00e1s que dudosa, como la desvergonzada utilizaci\u00f3n partidista del antiterrorismo y la conversi\u00f3n de las v\u00edctimas de eta en m\u00e1rtires de la unidad de Espa\u00f1a y de la Constituci\u00f3n para poder as\u00ed proclamar su car\u00e1cter sagrado e inmodificable. <\/p>\n<p>En el terreno pol\u00edtico, es digno de destacar que uno de los ingredientes de esta renovaci\u00f3n ideol\u00f3gica del nacionalismo espa\u00f1ol haya sido un intento de devolverle a la Iglesia Cat\u00f3lica su poder institucional y su papel privilegiado de educadora de los espa\u00f1oles, un intento de subirse a la ola de la Contrarreforma cat\u00f3lica emprendida por Juan Pablo II de la mano del Opus Dei, los Legionarios de Cristo y Camino Neocatecumenal, un intento -en definitiva- por adaptar el viejo nacional-catolicismo espa\u00f1ol a los nuevos tiempos democr\u00e1ticos. <\/p>\n<p>En el terreno historiogr\u00e1fico, adem\u00e1s del ya citado revisionismo de la historia espa\u00f1ola contempor\u00e1nea, cabe destacar la promoci\u00f3n medi\u00e1tica de numerosas biograf\u00edas apolog\u00e9ticas de los Monarcas responsables de la pasada grandeza imperial de Espa\u00f1a, la reivindicaci\u00f3n de la Reconquista y de la larga lucha de \u00abEspa\u00f1a contra el Islam\u00bb como antecedente de la actual Cruzada de Bush contra el terrorismo islamista y, sobre todo, el \u00e9nfasis patri\u00f3tico en la antig\u00fcedad de Espa\u00f1a y en su inmemorial unidad, \u00e9nfasis que llev\u00f3 a un prestigioso historiador a escribir nada menos que una \u00abBiograf\u00eda de Espa\u00f1a\u00bb y que alcanz\u00f3 su punto \u00e1lgido en una serie de TVE titulada Memoria de Espa\u00f1a que comenzaba nada menos que con el Big Bang. <\/p>\n<p>Es muy cierto que esta regeneraci\u00f3n ideol\u00f3gica del nacional-catolicismo espa\u00f1ol en cuyo marco se inserta la citada historiograf\u00eda patri\u00f3tica es en buena medida, como lo fue tambi\u00e9n en parte en el pasado, una reacci\u00f3n a la creciente presi\u00f3n sobre el Estado central de los nacionalismos perif\u00e9ricos, especialmente del vasco y el catal\u00e1n. La novedad de la situaci\u00f3n actual de los nacionalismos en Espa\u00f1a es, en mi opini\u00f3n doble: <\/p>\n<p>. En primer lugar, desde un punto de vista pol\u00edtico, se ha producido un cambio parad\u00f3jico. Durante la transici\u00f3n, el poder f\u00e1ctico que a los nacionalistas espa\u00f1oles conced\u00eda la tutela militar del Estado iba acompa\u00f1ado del desprestigio ideol\u00f3gico del nacional-catolicismo franquista y del paralelo respeto que a los nacionalismos vasco y catal\u00e1n, cuyo poder pol\u00edtico se fue labrando lenta y costosamente, otorgaba su larga resistencia al franquismo. En la actualidad, el poder pol\u00edtico de los nacionalismos vasco y catal\u00e1n es un poder consolidado en sus respectivos territorios aunque su prestigio ideol\u00f3gico haya menguado notablemente, sobre todo el del nacionalismo vasco, seriamente afectado por su asociaci\u00f3n simb\u00f3lica con el terrorismo de eta , mientras que el nacionalismo espa\u00f1ol se ha liberado de complejos y se afirma sin verg\u00fcenza, aunque no disponga ya de un Ej\u00e9rcito golpista como brazo ejecutor y el influjo social de la Iglesia cat\u00f3lica se halle muy disminuido. <\/p>\n<p>. En segundo lugar, desde un punto de vista historiogr\u00e1fico e ideol\u00f3gico, los nacionalismos vasco y catal\u00e1n, especialmente, y en menor medida el gallego, han sido objeto desde hace d\u00e9cadas de un intenso y escrupuloso an\u00e1lisis te\u00f3rico y de una cuidadosa demolici\u00f3n cr\u00edtica de sus mitos, lo cual hace que podamos disfrutar en la actualidad de un adecuado conocimiento de su historia, de sus variantes ideol\u00f3gicas, de sus objetivos y de sus estrategias pol\u00edticas y nos permite una razonable prognosis acerca de su futuro. Sin embargo, el an\u00e1lisis cr\u00edtico del nacionalismo espa\u00f1ol se halla, comparativamente, en pa\u00f1ales y buena parte de sus mitos constitutivos siguen gozando entre historiadores y cient\u00edficos sociales de una vigencia que sin duda no merecen. Ello hace que carezcamos de fundamento anal\u00edtico suficiente para contestar las dos preguntas con que voy a finalizar esta conferencia: <\/p>\n<p>. \u00bfEs quiz\u00e1 inevitable que cualquier intento de regeneraci\u00f3n del nacionalismo espa\u00f1ol acabe configur\u00e1ndose con arreglo al molde ideol\u00f3gico pre-establecido del nacional-catolicismo franquista? <\/p>\n<p>. \u00bfQu\u00e9 futuro pol\u00edtico tiene el nacional-catolicismo aznarista sin un Ej\u00e9rcito golpista dispuesto a salvar, en \u00faltima instancia, la amenazada unidad de Espa\u00f1a y con una Iglesia Cat\u00f3lica seriamente debilitada en su poder y en su influencia sobre las conciencias de los espa\u00f1oles? <\/p>\n<p>La precondici\u00f3n de que podamos alg\u00fan d\u00eda contestar a estas preguntas es que perdure y se profundice el clima ideol\u00f3gico recientemente instaurado en Espa\u00f1a, cuya caracter\u00edstica principal no es la recuperaci\u00f3n de la memoria hist\u00f3rica sino el restablecimiento de la libertad de investigaci\u00f3n hist\u00f3rica y del an\u00e1lisis pol\u00edtico sin tab\u00faes ideol\u00f3gicos ni tutelas militares. <\/p>\n<p>\u00a9 Juan Aranzadi, 2005. Este art\u00edculo ha sido publicado bajo una licencia Creative Commons. Reconocimiento-No comercial-Sin obra derivada 2.5 . Se permite copiar, distribuir y comunicar p\u00fablicamente el texto por cualquier medio, siempre que sea de forma literal, citando la fuente y sin fines comerciales. <\/p>\n<p><strong>NOTAS<\/strong> <\/p>\n<p>1. \u00c9ste es el texto de mi conferencia en el simposio \u00abLa cultura de la memoria. La memoria hist\u00f3rica en Espa\u00f1a y Alemania\u00bb organizado en Berl\u00edn, los d\u00edas 26 a 29 de mayo de 2005, por el Instituto Cervantes y el Instituto G\u00f6ethe.<\/p>\n<h3>Publicado por Archipielago-k argitaratua<\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[80],"tags":[],"class_list":["post-21121","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-gogoeta"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.4 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Historia y nacionalismos en Espa\u00f1a hoy - Nabarralde<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/nabarralde.eus\/historia-y-nacionalismos-en-espana-hoy\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Historia y nacionalismos en Espa\u00f1a hoy - 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