{"id":20988,"date":"2009-09-16T05:38:12","date_gmt":"2009-09-16T03:38:12","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/irunea-palacio-del-condestable-2\/"},"modified":"2009-09-16T05:38:12","modified_gmt":"2009-09-16T03:38:12","slug":"irunea-palacio-del-condestable-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/irunea-palacio-del-condestable-2\/","title":{"rendered":"Iru\u00f1ea: Palacio del Condestable"},"content":{"rendered":"<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>La apertura del renovado palacio del condestable del barrio viejo de Iru\u00f1ea, puede ser ocasi\u00f3n para reflexionar sobre este espacio emblem\u00e1tico de la capital del Estado navarro, en la que el paso del tiempo ha marcado las diferentes vicisitudes hist\u00f3ricas por las que transcurri\u00f3 la Historia de Navarra y la situaci\u00f3n en la que se encuentra en el momento actual. <\/p>\n<p>Por desgracia, muchos de los espacios que constituyen este denominado barrio viejo -o parte antigua- han corrido una suerte que no la merec\u00edan, atendiendo a la relevancia de los mismos por el papel que tuvieron en el desarrollo del desaparecido Estado navarro; no hay sino que recordar el palacio del Consejo, sede de la m\u00e1s alta instancia judicial de Navarra hasta 1839 y del \u00f3rgano supremo de la administraci\u00f3n ejecutiva del mismo Estado -realidad as\u00ed reconocida por las mismas Cortes de C\u00e1diz- la vieja Iru\u00f1ea constituye un conjunto patrimonial de un valor inestimable por muchos cap\u00edtulos. Para nuestra mala suerte, sin embargo, muchos de los elementos de este patrimonio han sufrido una degradaci\u00f3n a la que no ha puesto remedio la actuaci\u00f3n institucional, que ha invertido recursos en este espacio; recursos que en muchas ocasiones han contribuido al deterioro de elementos important\u00edsimos del citado patrimonio, en vez de servir a su restauraci\u00f3n y recuperaci\u00f3n. Baste recordar al respecto la demencial pol\u00edtica llevada desde hace d\u00e9cadas por el consistorio pamplon\u00e9s que ha destruido tantos elementos capitales de nuestra historia y que resulta obligado enumerar: ruinas romanas del Arcedianato, muralla medieval del Rinc\u00f3n de la Aduana, torre\u00f3n romano y lienzo de Chapitela, torre\u00f3n romano junto a la fuente de Navarrer\u00eda y la incalificable tropel\u00eda llevada a cabo por la alcaldesa Barcina sobre el dep\u00f3sito de la Historia de Pamplona representado por la Plaza del Castillo y sus entornos. <\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1les son los aspectos y elementos de la vieja Iru\u00f1ea que merecen atenci\u00f3n? El papanatismo alimentado en manuales de arte universitario lleva en ocasiones a minusvalorar los rasgos art\u00edsticos del conjunto hist\u00f3rico de Iru\u00f1ea. En ocasiones se escucha de ciertas personas que Pamplona no tiene nada que valga la pena. Hay quien parece valorar \u00fanicamente hechos de car\u00e1cter monumental recogidos en antolog\u00edas. Olvidan que los mayores monumentos sacados de su contexto dejar\u00edan de ser referente y que es el conjunto lo que otorga valor al mismo monumento. Ciudades como Venecia, Par\u00eds -y la mayor\u00eda con patrimonio destacable- perder\u00edan su sentido si fuesen despojadas de detalles a veces considerados secundarios. Por lo dem\u00e1s, la valoraci\u00f3n del hecho art\u00edstico debe ser separada de los simples criterios de antolog\u00eda. <\/p>\n<p>En lo que se refiere a Iru\u00f1ea, nos encontramos con elementos de un inter\u00e9s primordial, que, contemplados desde fuera, algunos calificar\u00e1n de localista, pero que encierran en su conjunto unos valores de \u00edndole mucho m\u00e1s valioso de lo que com\u00fanmente se cree. Desde luego, resulta lamentable que para los extra\u00f1os el aspecto m\u00e1s conocido y de mayor inter\u00e9s de nuestra Iru\u00f1ea sean los Sanfermines y el encierro. Constituye \u00e9sta la muestra m\u00e1s acabada de la desidia e incultura de los ediles pamploneses, empe\u00f1ados en sublimar un acontecimiento que no siempre es muestrario de cultura, sino de todo lo contrario; en tanto se olvidan hechos de mayor calidad cultural y aspectos art\u00edsticos y monumentales de mayor inter\u00e9s. Todo queda en Pamplona engullido por el acontecimiento sanferminero, manifestaci\u00f3n del desmadre cutre, para muchos for\u00e1neos muestra del puro desequilibrio. Y ah\u00ed tenemos a la se\u00f1ora Barcina, empe\u00f1ada en ocultar su falta de raigambre pamplonesa mediante la creaci\u00f3n de un museo de los sanfermines \u00bfQu\u00e9 pretender\u00e1 recoger en \u00e9l, las diferentes formas de las vomitonas de guiris e ind\u00edgenas; o la huella peculiar de las micciones que identifican a quienes se agarran kurdas de Ginebra o de patxar\u00e1n? Todos ellos hechos de alt\u00edsimo inter\u00e9s para futuribles soci\u00f3logos alien\u00edgenas, a quienes tocase reconstruir la realidad de la Humanidad aniquilada. <\/p>\n<p>No podemos, sino lamentar la deriva del hacer cultural de nuestros administradores. La propia ignorancia que manifiestan sobre la misma entidad de lo que es Pamplona, les lleva a no tomar en cuenta los aspectos de mayor relieve monumental de la capital del Estado vasco. No se trata \u00fanicamente de mencionar el plano de la denominada Pamplona de los burgos, terreno en el que Iru\u00f1ea no se diferencia mucho de otras urbes medievales europeas, sino destacar el papel de cabeza de un Estado reconocido universalmente por la Historiograf\u00eda y cultura europea. <\/p>\n<p>Desde el momento en que se desintegra la vieja autoridad imperial tardo-romana, Iru\u00f1ea aparece como una ciudad aglutinadora de los vascones, en medio del caos que promover\u00e1n los germanos en toda Europa occidental. Las numerosas necr\u00f3polis que han aparecido en los entornos de Pamplona constituyen la muestra m\u00e1s acabada de la presencia de una realidad humana fuerte y diferenciada de todo lo que pueda darse en Hispania -Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica- y en las Galias. Resulta asombrosa la pertinacia de la historiograf\u00eda espa\u00f1ola al respecto -anclada en muchos casos en los prejuicios decimon\u00f3nicos- Se califican de visig\u00f3ticos a elementos que la generalidad de los expertos europeos descalifican como tales. As\u00ed, se habla del cementerio visig\u00f3tico encontrado en Argaray, se limitan a calificar como cristianos al cementerio encontrado en el claustro de la Catedral y -para culminar- los destrozadores de la necr\u00f3polis encontrada en el mismo palacio del condestable se permiten calificar como de \u2026\u00bbcronolog\u00eda visig\u00f3tica\u00bb\u2026 a los elementos aut\u00f3ctonos vascones que viv\u00edan en Iru\u00f1ea en la alta Edad Media. \u00bfC\u00f3mo tendremos que definir a tales investigadores? \u00bfDe cronolog\u00eda norteamericana? <\/p>\n<p>Ya es hora de que quienes se dedican a desmontar y revolver restos de la antig\u00fcedad -esos presuntos profesionales que alardean de ser arque\u00f3logos- abandonen los esquemas de manual decimon\u00f3nico que aprendieron en la facultad. No hay en Europa t\u00e9cnico o estudioso serio que se refiera a los visigodos. El conjunto de todo lo que se ha calificado tradicionalmente como visig\u00f3tico es cuestionado por los expertos desde hace d\u00e9cadas (vide Roger Collins 2004). Nada de lo que se ha venido considerando visig\u00f3tico, ni en el plano humano, ni cultural, ni arquitect\u00f3nico es aceptado hoy como tal. A pesar de todo aqu\u00ed nos toca sufrir a expertos que siguen en las pautas de S\u00e1nchez Albornoz y, por este camino, es dif\u00edcil no topar con Leovigildo y Don Pelayo. <\/p>\n<p>Iru\u00f1ea es una ciudad emblem\u00e1tica en la Europa alto-medieval. La destrucci\u00f3n de sus murallas constituye un acontecimiento que se inscribe con letras may\u00fasculas en la Historia europea. Las cr\u00f3nicas francas y el sarc\u00f3fago de Carlomagno recogen el evento que pretende culminar el intento del mismo Carlomagno por dominar Europa occidental, incluido el territorio vasc\u00f3n. Iru\u00f1ea, no obstante, aparecer\u00e1 grande a todo lo largo de la Edad Media. Reino de Pamplona, ser\u00e1 el primer nombre del Estado vasco. Una burgalesa, sin raigambre en Pamplona, rematar\u00e1 la obra del vecino de Aquisgran -Aix la chapelle, Aachen- en su esfuerzo por destruir la identidad de Pamplona. Destruir\u00e1 murallas, basamentos y cualquier elemento que se oponga a su af\u00e1n de encontrar huecos en los que meter coches o triciclos. Los huesos de Karl der Grossen saltar\u00e1n emocionados en su sarc\u00f3fago, al ver culminada por nuestra Yoli lo que \u00e9l mismo no pudo terminar. <\/p>\n<p>En el plano y estructura de Iru\u00f1ea se reflejan los avatares pol\u00edticos por los que pas\u00f3 el Estado de Navarra, instrumento que se dieron los vascones para salvaguardar su independencia e identidad. Este Estado posibilit\u00f3 la configuraci\u00f3n de la Naci\u00f3n vasca. Las murallas responden a la necesidad de salvaguardar el centro pol\u00edtico del Estado. En el mismo -Iru\u00f1ea- se localizar\u00e1 el poder pol\u00edtico y cualquier otro de los que pretenda alcanzar un puesto social o pol\u00edtico. El Palacio Real, la C\u00e1mara de Comptos, los comerciantes y la misma Iglesia -la Catedral- A se\u00f1alar la existencia dentro de lo que es el espacio catedralicio de la sala de reuni\u00f3n de los tres Estados del Reyno en Cortes Generales y la sala de la Diputaci\u00f3n del Reyno, en las salas de la Preciosa tuvieron su sede estas dos instituciones claves del Estado navarro. La desidia lleg\u00f3 a convertirlas posteriormente en gallinero. Todo este conjunto de elementos simb\u00f3licos representa el referente decisivo para que los irunshemes y los navarros del conjunto de Euskal Herria recuerden que son una Naci\u00f3n, a la que un Estado ajeno mantiene secuestrada. <\/p>\n<p>No tiene sentido evocar la Historia como simple ocasi\u00f3n de divertimento. La Uni\u00f3n de los denominados burgos -en realidad la ciudad de la Navarreria, junto con dos barrios surgidos posteriormente, no fue la iniciativa, ni privilegio, de un rey Carlos III el Noble, sino exigencia del Reino que reclamaba la unidad del Estado frente a intereses particulares. Tal unidad constitu\u00eda la garant\u00eda para la supervivencia del Estado y los irunshemes posteriores se esforzaron por hacer una \u00fanica ciudad de lo que anteriormente fueron tres ciudades enemigas. La, en principio, tierra de nadie sirvi\u00f3 para ensamblar la nueva ciudad. Los tres viejos n\u00facleos renunciaron a su propio programa urbano, para exaltar la unidad, desde la localizaci\u00f3n del ayuntamiento y otros espacios de servicios relevantes; universidad, mercado, hospital y dem\u00e1s, hasta el punto de encuentro fundamental de la ciudadan\u00eda, representado por la plaza del Castillo. <\/p>\n<p>Iru\u00f1ea dispone de elementos de primer orden para destacar monumentalmente. Su localizaci\u00f3n en la terraza superior del Arga, ha sido tema de artistas dedicados al paisaje urbano, quienes han resaltado su perfil preeminente desde el baluarte de Labrit hasta la Taconera. En ese perfil destacan siluetas extraordinarias; la elegancia del conjunto catedralicio, la robustez y galanura de las torres de San Cernin y la presencia de edificios notables desde el mismo palacio arzobispal hasta el convento de los carmelitas descalzos. A destacar la silueta del palacio real, edificio m\u00e1s importante del Estado navarro, que los propios conquistadores espa\u00f1oles reconocieron como tal \u2026\u00bbEn Pamplona y su real palacio\u00bb\u2026 firmaba sus misivas el virrey hasta 1837. En el interior de la ciudad se encuentran edificios diversos y notables que imprimen su se\u00f1a a diversas partes del paisaje urbano, complementado por un caser\u00edo peculiar, construido a lo largo de los siglos XVIII, XIX y XX que proporcionan una identidad inconfundible a la ciudad. Precisamente \u00e9ste es el caso del Palacio del condestable, hoy en d\u00eda revalorizado, a pesar de tantos elementos dif\u00edciles de encajar, teniendo en cuenta que paso de ser una residencia nobiliaria a coyuntural sede de instituciones, para terminar siendo casa de vecindad desde finales del siglo XVIII. En muchas zonas del casco viejo de Iru\u00f1ea pueden apreciar innumerables detalles y elementos arquitect\u00f3nicos de \u00e9pocas hist\u00f3ricas anteriores, que debidamente tratados enriquecer\u00edan el acervo urbano de la ciudad. Es lamentable la trayectoria que han seguido tantos de estos elementos, hasta tiempos actuales, y digno de apreciar el esfuerzo de muchos particulares por ponerlos de relieve. En este sentido resulta agradable comprobar que se intentan recuperar arcos, dinteles y paramentos medievales a los que ocultaron actuaciones modernizadoras posteriores, pero que, gracias a su reutilizaci\u00f3n, hoy podemos recuperar, permiti\u00e9ndonos ofrecer una perspectiva de Iru\u00f1ea que cre\u00edamos perdida, pero que en realidad se encontraba oculta. <\/p>\n<p>En las sociedades cultas y democr\u00e1ticas se han conservado y recuperado elementos del mobiliario urbano en condiciones de extrema fragilidad, \u00fanicamente porque se ha valorado que formaban parte del conjunto. Madera, barro, y hasta paja, son tenidos en cuenta como integrantes del patrimonio monumental. Pamplona ha sido v\u00edctima de actuaciones afrentosas. La responsabilidad recae en el conjunto de propietarios especuladores, profesionales de la arquitectura y administradores. Quienes hemos nacido a mediados del siglo XX podemos recordar rincones y edificios de una fuerte personalidad y armon\u00eda, edificios como el Arcedianato, del siglo XV, seminario de San Juan, palacios y casas de vecindad que pod\u00edan haber sido remodeladas sin modificar su aspecto exterior, todos han sido entregados a la piqueta, sin la m\u00ednima consideraci\u00f3n a lo que representaban. Los arquitectos que los destruyeron no pasar\u00e1n a la historia por la capacidad creativa que han mostrado en las edificaciones con que sustituyeron los edificios derruidos, ni los paisajes urbanos que han pretendido crear\u2026 <\/p>\n<p>Digo que todo esto es lamentable \u00bfQu\u00e9 cabe decir, sin embargo, de las actuaciones llevadas a cabo sobre edificios emblem\u00e1ticos de la ciudad, en muchas ocasiones configuradores de la misma perspectiva de Pamplona, sobre los que se han arrojado sin pudor los Mangado, Torrens y Moneo? \u00bfC\u00f3mo resarcir a la ciudad de las atrocidades cometidas sobre el antiguo Hospital de Navarra, la Universidad de Santiago y el palacio Real? Sin olvidar desde luego el desm\u00e1n de Mangado sobre la perspectiva urbana de la Ciudadela. El colmo de este se\u00f1or es que se vuelva metaf\u00edsico y aluda al di\u00e1logo que se crea entre su baluarte y la Ciudadela. Claro, que di\u00e1logo es todo intercambio de palabras y expresiones, incluidos insultos y obscenidades y en esto el baluarte del Mangado ha alcanzado lo sublime. El baluarte es un edificio que ense\u00f1a el culo a la Ciudadela, al igual que aquellas personas que aprovechan las grandes ocasiones en las que aparecen personajes ilustres para salir en la foto, hasta el punto de que terminan por ocultar al personaje principal. Parece que esta caracter\u00edstica del monstruo constituye un rasgo de la personalidad del arquitecto. Tiene todos los defectos de un edificio que rompe la armon\u00eda, mientras que su perspectiva lejana es anodina y resulta dif\u00edcil de calificar de Zikurat en ruinas o amontonamiento de tablones. Mangado no deber\u00eda preocuparse por hacer que los edificios dialoguen. El di\u00e1logo es un instrumento para que se entiendan las personas; entre otros los arquitectos con el resto de los mortales y la ciudadan\u00eda en general. Sin embargo la pretenciosidad impide que estos personajes sometan sus ideas a colectivos y profesionales multidisciplinares que tambi\u00e9n tienen algo que decir. Lo lamentable es que la actuaci\u00f3n de las excavadoras y hormigoneras se imponen con contundencia a las sensibilidades y a tipo cualquier di\u00e1logo. <\/p>\n<p>No hay exageraci\u00f3n. \u00bfQui\u00e9n y c\u00f3mo resolver los desaguisados realizados en el perfil de Pamplona en la parte Norte, desde el baluarte del Redin a Carmelitas? Edificio de viviendas sobre el portal de Zumalacarregui, residencia de las Adoratrices, a cual m\u00e1s anodino, pero alzando su silueta altiva sobre el frente norte de las murallas \u00bfC\u00f3mo resolver el desaguisado de Moneo y Torrens el primero con el Palacio real y el segundo sobre la Universidad de Santiago? El hecho de mayor gravedad reside en la pretensi\u00f3n de que tales obras han respetado la identidad originaria -e hist\u00f3rica en general- de los edificios afectados. Lamentablemente estos arquitectos no buscan amoldarse a los elementos valiosos de \u00edndole art\u00edstica o hist\u00f3rica, sean estructurales o de detalle. Lo que pretenden -y Moneo constituye el ejemplo m\u00e1s acabado- es esclavizar tales elementos y someterlos a su propia concepci\u00f3n de lo que tiene que ser el monumento. El Palacio real ha quedado totalmente desvirtuado con una serie de prismas prepotentes que impiden contemplar los rasgos de un conjunto medieval constituido por dos alas apaisadas en \u00e1ngulo, cubiertas a doble vertiente, en medio de un espacio amplio y de grandes perspectivas hacia el exterior e interior de Iru\u00f1ea. Todo esto ha sido aplastado por unas estructuras macizas que desfiguran conjunto y detalles. Moneo puede estar satisfecho. El papanatismo de quienes adoran a genios le dar\u00e1n muchos defensores, pero tales papanatas no dejan de ser los idiotas que, como los aduladores del rey desnudo se descubrir\u00e1n ante la gran creaci\u00f3n que ellos no pueden ver, simplemente, porque no existe. <\/p>\n<p>Por lo que se refiere a Torrens en Santo Domingo, ni se la ha ocurrido adaptar el tono de la edificaci\u00f3n al colorido urbano del entorno. Menos mal que ha respetado el claustro del edificio que fue sede del Dep\u00f3sito del Reyno, pero como muy bien ha se\u00f1alado un experto, de quien callo el nombre, a fin de no atraer las iras sobre \u00e9l, Torrens se ha limitado a cambiar un edificio provinciano de finales del siglo XIX, por otro edifico provinciano de finales del siglo XX, para tal viaje sobraban alforjas y mucho hormig\u00f3n armado. Claro que no es posible dejar de mencionar el antiguo Hospital, hoy Museo de Navarra. Aqu\u00ed lleg\u00f3 un arquitecto progre y con ganas de experimentar. Empez\u00f3 por descalificar el edificio afirmando que su \u00fanico valor era el volumen y aspecto del mismo, aunque lo cierto es que tampoco respet\u00f3 ambos. Fue el inicio de experimentos que han llevado adelante estos arquitectos, que se han tomado a Pamplona como un banco de pruebas a llevar a cabo en el marco de ciudades hist\u00f3ricas sobre sus ideas arquitect\u00f3nicas. Con toda probabilidad las sociedades democr\u00e1ticas y gestores sensatos no les permitir\u00e1n llevar adelante sus planteamientos y es hora de aconsejar a tales creadores que ejerzan sus cualidades creativas en espacios nuevos y no destruyendo lo que las generaciones pasadas dejaron de bueno. <\/p>\n<p>En definitiva \u00bfQu\u00e9 han hecho de valioso estos artistas? \u00bfAlguna de sus obras ha sido catalogada como genial, o tan siquiera admirable? En ning\u00fan caso. Ya es hora de que dejen de vendernos peines, que tanto dinero cuestan al erario p\u00fablico; es decir, a nosotros, a los contribuyentes. <\/p>\n<p>Cierto pensador americano, pacifista \u00e9l, reflexionaba que la pena de muerte era ignominiosa y que bajo ning\u00fan concepto estaba justificada su aplicaci\u00f3n. Sin embargo, cuando volv\u00eda de pasear por su metr\u00f3poli, afirmaba que los arquitectos pod\u00edan constituir una excepci\u00f3n. Creo que tal reflexi\u00f3n es aplicable a nuestra pobre Iru\u00f1ea, aunque hoy en d\u00eda. Por delante de los mismos arquitectos habr\u00eda que colocar a la Yolanda Barcina. Recuerdo siempre el m\u00e9todo que al respecto acostumbraban usar los militares espa\u00f1oles del siglo XIX como Espartero, quienes se deshac\u00edan de sus amigos del d\u00eda anterior fusil\u00e1ndolos por la espalda y de rodillas, para que muriesen haciendo penitencia, ya que no arrepentidos\u2026 Ya digo que la pena de muerte nunca se justifica, pero esto es lo que me pide el cuerpo. Cierto es, igualmente, que como nos indicaban los curas que en nuestra adolescencia nos impart\u00edan ejercicios espirituales, al cuerpo no hay que darle todo lo que nos pide.<\/p>\n<p><strong>2008<\/strong><\/p>\n<h3>Publicado por Nabarralde-k argitaratua<\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[98],"tags":[],"class_list":["post-20988","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-patrimonio"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.4 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Iru\u00f1ea: Palacio del Condestable - Nabarralde<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/irunea-palacio-del-condestable-2\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Iru\u00f1ea: Palacio del Condestable - 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