{"id":20757,"date":"2009-09-10T05:55:10","date_gmt":"2009-09-10T03:55:10","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/mikel-sorauren-perspectivas-de-futuro-nabarraldecom2-liburua\/"},"modified":"2009-09-10T05:55:10","modified_gmt":"2009-09-10T03:55:10","slug":"mikel-sorauren-perspectivas-de-futuro-nabarraldecom2-liburua","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/mikel-sorauren-perspectivas-de-futuro-nabarraldecom2-liburua\/","title":{"rendered":"Mikel Sorauren, Perspectivas de futuro (Nabarralde.com2 liburua)"},"content":{"rendered":"<p> <\/p>\n<p>Pretender adivinar el futuro es tarea a la que no debe dedicarse el historiador. No obstante, s\u00ed se encuentra dentro de nuestro alcance \u2013como el de cualquier otra persona a quien preocupe el devenir de las sociedades humanas\u2013 plantear posibles alternativas que permitan afrontar adecuadamente los problemas a los que tengan que hacer frente las generaciones que nos han de seguir. Tales perspectivas pueden dise\u00f1arse analizando el desarrollo de los conflictos y situaciones problem\u00e1ticas que nos han precedido y los que son presentes en el momento actual. Es cierto que no debe contemplarse el futuro, ni inmediato, ni m\u00e1s lejano, como lo hacen los economistas, a partir de la previsible evoluci\u00f3n de gr\u00e1ficas que se desarrollan casi de forma l\u00f3gica. La experiencia hist\u00f3rica muestra que muchos acontecimientos de gran trascendencia han irrumpido en los procesos hist\u00f3ricos de manera inesperada. A posteriori resulta f\u00e1cil explicar lo sucedido, pero, la mayor parte de las veces, ni las personas m\u00e1s sensibles han sido capaces de prever hechos hist\u00f3ricos que han marcado profundamente el rumbo de la Historia. Consciente, por tanto, de todas estas limitaciones, intentar\u00e9 plantear diversas alternativas que podr\u00edan darse en el futuro, buscando que en el momento presente seamos capaces de preparar soluciones, incidiendo sobre situaciones que hoy no se nos muestran como aut\u00e9nticos problemas \u2013al menos para nosotros\u2013 pero que a la larga pueden convertirse en situaciones graves, a las que no haya posibilidad de hacer frente, por haber desbordado nuestra capacidad de reacci\u00f3n.<\/p>\n<p>Las dos generaciones que hemos vivido en Europa a partir del final de la hecatombe de la Segunda Guerra mundial percibimos la realidad de una manera apacible. El desarrollo material alcanzado en el conjunto de Europa ha permitido, quiz\u00e1s por primera vez, un bienestar en el que se han podido satisfacer necesidades materiales y humanas de un nivel que han hecho de la vida una ocasi\u00f3n casi siempre deseable; esto de una manera generalizada, hasta el punto de que la conflictividad social que en el pasado hizo de las sociedades europeas una realidad fracturada y enfrentada, ha dado paso al consenso social durante la segunda mitad del siglo XX. Es un hecho que hoy lo vemos claro; la revoluci\u00f3n socialista dej\u00f3 de tener sentido para la clase trabajadora a partir de los a\u00f1os cincuenta del pasado siglo. Pero \u00e9sta es una realidad \u00fanicamente v\u00e1lida para Europa y pa\u00edses avanzados; no para \u00c1frica, Suram\u00e9rica y Asia. En el momento presente estas \u00e1reas presentan una situaci\u00f3n diferente. En alguna parte se avanza en el desarrollo material, aunque \u2013a decir verdad\u2013 con grandes sufrimientos para la mayor\u00eda de los grupos sociales que constituyen sus sociedades; tal parece ser la situaci\u00f3n del Este asi\u00e1tico. Suram\u00e9rica quiere buscar un camino particular, pero \u00c1frica parece no encontrar soluci\u00f3n. \u00a1No nos podemos enga\u00f1ar! La mayor parte de la Humanidad se encuentra en una situaci\u00f3n lastimosa, lejos del bienestar y estabilidad aparentes que caracterizan al mundo denominado desarrollado y es posible que a medio o m\u00e1s largo plazo, los problemas del Mundo convulsionen, igualmente, a esta parte de la Tierra que vive tranquila y confiada.<\/p>\n<p>Voy a plantear tres \u00e1mbitos desde el que nosotros los navarros \u2013Euskal Herria\u2013 deber\u00edamos contemplar el Futuro. El primero de ellos es el m\u00e1s general y abarca el conjunto de la Tierra. El segundo de tales \u00e1mbitos est\u00e1 integrado por Europa y el tercero se corresponde con nuestro propio pa\u00eds y sus posibilidades actuales y a medio plazo. Lo cierto es que los tres nos afectan y deber\u00e1n ser considerados con perspectiva integradora. Nos interesa intervenir en todos en la medida de nuestras posibilidades, buscando soluciones racionales; esto es, las que apunten en direcci\u00f3n a resolver los problemas de las sociedades humanas, superando los factores de conflictividad que han actuado tradicionalmente y parece que seguir\u00e1n actuando en el futuro, con los graves problemas que afectan a tantas gentes en el mundo presente y los riesgos que los mismos hacen correr al conjunto de la Humanidad y su capacidad de supervivencia.<\/p>\n<p><strong>\u00c1mbito mundial<\/strong><br \/> Abordando, por tanto, el \u00e1mbito mundial el problema m\u00e1s serio que tiene la Humanidad es llegar a una adecuada distribuci\u00f3n de los recursos que permita la vida digna de tantos millones de gentes que viven en la precariedad y en condiciones infrahumanas. Hago tal afirmaci\u00f3n desde la convicci\u00f3n de que la Humanidad tiene suficientes recursos para hacer frente a tal reto. La realidad presente es la del despilfarro que lleva consigo un sistema econ\u00f3mico denominado neoliberalismo, espoliador del trabajo y de los recursos de los pa\u00edses pobres .<\/p>\n<p>Es \u00e9ste el principal factor de la conflictividad que convulsiona la Tierra. El Mundo desarrollado es visto como un tirano dispuesto a someter a los pobres de todo el planeta y a destruir, sin contemplaciones, a quienes se resistan. De una manera m\u00e1s concreta, las instituciones econ\u00f3micas internacionales, F.M.I., Banco Mundial, O.M.C., etc., en manos de los ricos, rastrean la riqueza de los pobres hasta un l\u00edmite que compromete la supervivencia de \u00e9stos. La negativa a atender la leg\u00edtima aspiraci\u00f3n a una vida adecuada genera revoluciones, emigraci\u00f3n y graves tensiones culturales. Las agresiones militares de Estados Unidos de Norteam\u00e9rica y la O.T.A.N. a quienes se resisten \u2013Afganist\u00e1n, Irak\u2013 las amenazas a Cuba, Venezuela, Corea, Ir\u00e1n, constituyen un punto de preocupaci\u00f3n que hacen prever conflictos graves a medio plazo, comprometedores para la supervivencia de la propia Humanidad.<\/p>\n<p>La emigraci\u00f3n masiva hacia los pa\u00edses desarrollados, particularmente Europa, representa la muestra m\u00e1s contundente de la insatisfacci\u00f3n existente en la totalidad de las sociedades que no pueden ver sus problemas materiales resueltos. A veces, tienden algunos a contemplar la emigraci\u00f3n como un hecho enriquecedor desde el punto de vista humano. A decir verdad, \u00fanicamente desde una mirada inconsciente e idealizadora puede afirmarse tal cosa. Especialmente cuando este hecho afecta a colectividades enteras que experimentan el rechazo del medio en el que arrastran su existencia, cuyos individuos se ven obligados a abandonarlo por otro en el que tampoco van a ser bien recibidos, aun-que, cuando menos, consigan los medios de vida a los que son acreedores. La emigraci\u00f3n puede ser un paliativo, pero no una soluci\u00f3n, desde el momento que exige el desarraigo masivo y no es resultado del necesario intercambio humano que puede tener lugar en el marco de sociedades estables. Ha podido ser impulsado por los dirigentes de una sociedad que propugna la libertad m\u00e1s absoluta para quienes tienen en sus manos los recursos financieros mundiales que juegan con el trabajo barato, lo mismo de los emigrantes, que con la deslocalizaci\u00f3n industrial, la otra cara de la moneda.<\/p>\n<p>Solamente promoviendo el desarrollo y unas relaciones econ\u00f3micas justas se puede resolver un problema que adquiere dimensiones de cat\u00e1strofe humanitaria. En el momento en que toda \u00c1frica reclama ser acogida por una Europa que le niega la existencia, los Estados europeos no ven otra soluci\u00f3n que el bloqueo militar. Es una guerra esta perdida de antemano que, siguiendo las pautas actuales, puede llevar a un conflicto de dimensiones incalculables, no ya para \u00c1frica, sino para la propia Europa. A decir verdad, intentar dise\u00f1ar el Futuro que se nos puede presentar en el espacio de dos d\u00e9cadas produce v\u00e9rtigo. La perspectiva de un conflicto generalizado \u2013una aut\u00e9ntica guerra mundial sin paliativos de conflictos de baja intensidad\u2013 puede presentarse en cualquier momento. La capacidad destructiva que se encuentra en los posibles contendientes convierte a los conflictos del pasado siglo en juego de ni\u00f1os. Es por esto por lo que no se termina de entender la actitud de los dirigentes americanos, acostumbrados a actuar como si fueran una potencia no ya hegem\u00f3nica, sino exclusiva, cuando no tienen capacidad para serlo. Am\u00e9rica no se encuentra en condiciones de imponer su ley, aunque sea la potencia de mayor poder\u00edo econ\u00f3mico y militar a nivel mundial. El problema de las \u00e9lites americanas lo constituye su propensi\u00f3n a dejarse arrastrar por la inmediatez de los hechos en sus an\u00e1lisis. En el Pasado, la hegemon\u00eda incontestada en recursos de todo tipo permiti\u00f3 a los americanos imponer sus puntos de vista, a pesar de que en muchas ocasiones sus previsiones fueron err\u00f3neas. Es esto cierto por lo que se refiere a la econom\u00eda y al terreno de lo militar. Los americanos han sido siempre capaces de rectificar sus errores con poco coste. En el momento presente carecen de esa capacidad y los fallos de apreciaci\u00f3n les pasar\u00e1n factura a medio plazo. Parece cierto lo que se dice, si contemplamos el conjunto de empresas en las que se ha embarcado la administraci\u00f3n Bush en los \u00faltimos a\u00f1os. Es capaz de llegar a cualquier parte del Mundo, derribar a reg\u00edmenes pol\u00edticos fuertemente asentados como los talibanes de Afganist\u00e1n o a Sadam Hussein, pero carece de la capacidad de estabilizar la situaci\u00f3n de esos escenarios y termina enfang\u00e1ndose en aventuras que a la larga pueden ser graves para toda la Humanidad. De momento parecen rentables tales aventuras en la medida en que puede controlar petr\u00f3leo u otros recursos fundamentales. La cuesti\u00f3n se centra, sin embargo, en la fuerza que tenga para consolidar sus empresas.<\/p>\n<p>Las potencias emergentes son muchas y parece que tienen capacidad, para plantar cara con eficacia a la potencia americana, que si no se encuentra en decadencia, no domina los escenarios mundiales con la claridad que en d\u00e9cadas anteriores. Ah\u00ed se encuentra China. Lo peor para Am\u00e9rica es su implicaci\u00f3n en la lucha en contra del Mundo musulm\u00e1n. A decir verdad, no parece muy capaz de plantear una alternativa real a Occidente. Carece de todo proyecto v\u00e1lido para la Humanidad. Constituye una simple reacci\u00f3n de rechazo hacia otra cultura que la ha ninguneado y pisoteado durante los dos \u00faltimos siglos, pero pretender convertir una religi\u00f3n en base de la organizaci\u00f3n social, econ\u00f3mica y pol\u00edtica, provoca la repulsi\u00f3n general de la Humanidad. Hago estas reflexiones desde el respeto a que, creo, son acreedores las sensibilidades humanas en general, aunque no comparta los planteamientos religiosos. Me parece que en esta cuesti\u00f3n de la religi\u00f3n la cultura occidental tampoco puede presumir de distanciamiento, ni en el Pasado, ni en la actualidad. En el Islamismo actual se ven rasgos que no concuerdan con lo que tiene que ser una sociedad laica y desligada de lo trascendente. Estos elementos inhabilitan cualquier soluci\u00f3n de tipo isl\u00e1mico completamente como instrumento de organizaci\u00f3n social y pol\u00edtica. Por el contrario la fanatizaci\u00f3n que se opera en ciertos sectores isl\u00e1micos, puede ayudar a consolidar un instrumento de erosi\u00f3n y destrucci\u00f3n de sus enemigos occidentales que es como para echarse a temblar.<\/p>\n<p>Este es un escenario previsible que podr\u00eda aparecer en el espacio de veinte a\u00f1os, e incluso antes. No tener en cuenta la potencialidad destructiva del Islamismo que en sus formas mas fan\u00e1ticas amenaza al conjunto de la Humanidad, puede resultar suicida y sorprende la carencia de vigor de lo europeos ante Am\u00e9rica, a fin de impedir dejarse arrastrar a un enfrentamiento que puede acabar en la total destrucci\u00f3n de nuestra cultura. No hacemos nada con insistir en lo aberrante que se muestra esa opci\u00f3n. Lo peor que nos puede suceder es que nos dejemos llevar hacia un escenario de enfrentamiento por la repulsi\u00f3n que produce en nosotros las actitudes y valores que muchos islamistas defienden como algo irrenunciable para el Mundo en general. Aqu\u00ed se pone de manifiesto que no resulta tan sencillo hablar de interculturalidad. Las percepciones de las diferentes culturas humanas pueden llegar a ser irreconciliables, en el caso de que se pretenda im-poner sistemas de valores que se consideran fundamentales.<\/p>\n<p>Desde el punto de vista occidental nos hemos cre\u00eddo que nuestros sistemas de valores tienen validez universal. Deber\u00edamos ser m\u00e1s modestos en este terreno, simplemente contemplando lo que ha sido valorado en el Mundo occidental por las generaciones que nos han precedido y, quiz\u00e1s, podr\u00edamos concluir que nuestros proclamados valores no son nada exterior a nuestro propio sistema cultural, que es necesario contemplar como un logro no tan diferente de los que se han producido en materia de avance tecnol\u00f3gico y material. Que quede claro que estimo irrenunciables dichos valores, tales el que proclama la igualdad esencial de todo individuo, el derecho de las colectividades a organizarse de manera democr\u00e1tica y todo lo que lleva aparejado el respeto a la diferencia y el conjunto de valores individuales y colectivos. Pido, no obstante, que se seamos conscientes de que en otros sistemas culturales esos valores no son asumidos, por existir imponderables de tipo social que impiden, por el momento, su asimilaci\u00f3n. No sirve de nada aludir a la presencia en nuestro mundo de colectividades que viven desde hace generaciones junto a nosotros y todav\u00eda no se han impregnado de nuestros valores y modo de concebir la realidad. Este hecho es la mejor prueba de que hemos dado la oportunidad a muchas gentes extraeuropeas de vivir junto a nosotros, sin que se haya producido la intercomunicaci\u00f3n que hubiera permitido la mutua asimilaci\u00f3n. Por lo dem\u00e1s, entiendo que en muchos casos nuestros valores son m\u00e1s aparentes que reales y la sublimaci\u00f3n que practicamos en ellos no ayuda en absoluto a que sean aceptados como norma universal.<\/p>\n<p>Todos estos elementos nos deber\u00edan llevar a concluir en la necesidad de un cambio de actitud generalizada del Mundo occidental con las otras culturas con las que estamos destinados a entendernos, o \u2013por el contrario\u2013 condenados al enfrentamiento m\u00e1s catastr\u00f3fico. Es imperioso modificar el conjunto de relaciones econ\u00f3micas y materiales, que permita al conjunto de las culturas humanas ser part\u00edcipes del desarrollo occidental, abandonar la actitud arrogante que tradicionalmente ha desarrollado occidente en el tema de las relaciones internacionales y fomentar el intercambio cultural, con la mirada puesta en facilitar la comprensi\u00f3n de formas de ser diferentes y el debate e intercambio de valores que hoy aparecen enfrentados.<\/p>\n<p><strong>\u00c1mbito europeo<\/strong><br \/> Por lo que se refiere al \u00e1mbito europeo presenta unas peculiaridades en las que el papel de los navarros tiene mayores posibilidades de incidir. Dos aspectos hay en este \u00e1mbito que son de inter\u00e9s especial. Es el mundo de los Estados-naci\u00f3n contempor\u00e1neos que han impuesto a nuestra naci\u00f3n \u2013Navarra\u2013 el marco pol\u00edtico y organizaci\u00f3n socio-econ\u00f3mica en vigor y es el Mundo que intenta reconvertirse en la Unidad europea. Por lo que se refiere a la primera de estas facetas, los Estados-naci\u00f3n aludidos han sido hasta 1945 los due\u00f1os del Mundo. Tienen de s\u00ed mismos una percepci\u00f3n que les lleva a considerarse como las \u00fanicas naciones que estaban destinadas a serlo desde el inicio de los tiempos y conciben el devenir hist\u00f3rico como un proceso que ha llevado a la realizaci\u00f3n de tal destino. Se contemplan como inamovibles, protagonistas de los \u00fanicos logros culturales y t\u00e9cnicos que deben ser estimados por la Humanidad y no aceptan, ni en el marco de Europa, ni fuera de ella, que se cuestione la percepci\u00f3n que ellas tienen de s\u00ed mismas, como si no hubiesen sido resultado de avatares hist\u00f3ricos coyunturales. La p\u00e9rdida de importancia en el marco mundial, que ellas hab\u00edan dominado, les ha hecho ver que necesitan reestructurar su propio marco de relaciones, con el fin de poder seguir representando un papel en un Mundo con tantas nuevas potencias emergentes. La unidad europea quiere ser tal marco. En definitiva es resultado de las limitaciones de que adolecen tales arrogantes Estados-naci\u00f3n. Esta unidad persigue b\u00e1sicamente la unidad econ\u00f3mica y homogeneizaci\u00f3n de los marcos jur\u00eddicos; pero los principales protagonistas de la misma tienen un inter\u00e9s desmedido en impedir que cambien los marcos estatales. Es la fuerza de los hechos la que ha obligado a los cambios. \u00c9stos, no obstante, no terminan de afianzar una unidad pol\u00edtica por las resistencias que ejercen los citados Estados-naci\u00f3n en contra de la evoluci\u00f3n natural de las fuerzas sociales y econ\u00f3micas europeas. Francia, Inglaterra, Italia, Espa\u00f1a\u2026, pretenden hacer de la Unidad europea un club de Gobiernos, que permita a \u00e9stos controlar las fuerzas econ\u00f3micas como en una sociedad an\u00f3nima. Los habitantes de la Uni\u00f3n europea no son para ellos otra cosa que las acciones respectivas de cada socio, que le facultan para poder exigir de la empresa los beneficios correspondientes a su capital. Por lo dem\u00e1s el peso espec\u00edfico que tienen ante los respectivos gobiernos los grupos socio-econ\u00f3micos fuertes ha llevado a que, cada vez en mayor medida, se oriente la Uni\u00f3n en la direcci\u00f3n de los planteamientos neoliberales, todo en detrimento de la ciudadan\u00eda; hasta el punto de que se habla de la Europa de los mercaderes.<\/p>\n<p>No tiene nada de extra\u00f1o que aumente el escepticismo de los europeos ante la direcci\u00f3n que se empe\u00f1an en imponer los dirigentes. En su d\u00eda fue el chovinista De Gaulle \u2013 exaltador de la Grandeur de la France\u2013 quien impuso la Europa de las patrias y fren\u00f3 la integraci\u00f3n pol\u00edtica; en el momento actual el fraude de una Constituci\u00f3n descafeinada, que se limita a dar carta legal a la situaci\u00f3n presente, sin ofrecer alternativa. Europa aparece como deseable, aunque muchos quieren algo m\u00e1s de lo que ofrece en el momento presente, objetivo que es posible y al que se resisten los dirigentes pol\u00edticos y \u00e9lites econ\u00f3micas. No es suficiente con que se mantenga como gran potencia en el terreno econ\u00f3mico. Esta situaci\u00f3n puede satisfacer a esas \u00e9lites, pero la ciudadan\u00eda entiende que se intenta hacer recaer sobre ella la mayor parte de los costes del desarrollo econ\u00f3mico. En lo pol\u00edtico Europa debe resolver el conflicto permanente de la nacionalidad. Me estoy refiriendo, naturalmente a Europa occidental. La Europa del Este y central se encuentra en camino franco de resoluci\u00f3n de esta cuesti\u00f3n. Bien es cierto que ha sido de manera bastante traum\u00e1tica, aunque no sea sino por la desintegraci\u00f3n del bloque sovi\u00e9tico. En todo caso, los europeos del Este parecen los hermanos pobres, a los que se mira con arrogancia desde el Oeste y esta situaci\u00f3n tiene que cambiar. Su status socio-econ\u00f3mico ha sufrido un fuerte deterioro desde la desaparici\u00f3n del sistema sovi\u00e9tico, frente a lo que parec\u00eda se les ofrec\u00eda desde el otro lado de Europa.<\/p>\n<p>El meollo de la cuesti\u00f3n europea se encuentra en el Oeste, particularmente en los Estados-naci\u00f3n a los que se ha aludido m\u00e1s arriba. Parece que no van a ser capaces de evitar lo que ha sucedido a otros, como es la modificaci\u00f3n del marco estatal que se impuso con la llegada de la Edad Contempor\u00e1nea. La resistencia es pertinaz especialmente en Francia y Espa\u00f1a. Una visi\u00f3n distorsionada de su realidad hist\u00f3rica les lleva a contemplarse como realidades tan firmes como el Sol que sale todos los d\u00edas en contradicci\u00f3n flagrante con los principios que dicen defender de la capacidad de decisi\u00f3n individual y colectiva. Lo grave de la cuesti\u00f3n es la posibilidad de que a medio plazo se generen situaciones de conflictividad fuertes que nos lleven a escenarios de enfrentamiento abierto. A decir verdad, no es improbable que se abata sobre Europa una crisis que termine con la apacibilidad de los m\u00e1s de sesenta a\u00f1os que han seguido al final de la Segunda Guerra mundial. De aparecer tal escenario, la frustraci\u00f3n de la ciudadan\u00eda europea ante la direcci\u00f3n neoliberal de la econom\u00eda y la de los pueblos que se sienten subyugados por los chovinistas Estados-naci\u00f3n, se convertir\u00edan en factores de conflictividad que no hace presagiar nada bueno. La soluci\u00f3n, desde luego, se encuentra en que se atiendan las expectativas de la ciudadan\u00eda en materia social y los Estados citados renuncien a su chovinismo. Desde esta perspectiva ser\u00e1 m\u00e1s f\u00e1cil a Europa plantear una pol\u00edtica exterior m\u00e1s realista, dirigida a colaborar con el resto del Mundo en la resoluci\u00f3n de los problemas serios de la Humanidad y se olvide de la pol\u00edtica presente de intervenciones militares sin perspectiva \u2013de monaguillo de Estados Unidos\u2013 m\u00e1s propias del pasado que de un futuro de acuerdos con el resto de la Humanidad. No tengo ninguna certeza de que se imponga la sensatez, por lo que, verdaderamente, me da miedo mirar hacia el futuro.<\/p>\n<p><strong>Navarra \u2013 Euskal Herria<\/strong><br \/> Pasemos, finalmente, al tercero de los \u00e1mbitos que nos ocupan; el de Navarra \u2013Euskal Herria\u2013. Hemos alcanzado un punto en el momento presente que nos obliga a reflexionar y proponer un cambio radical en nuestra manera de actuar, si queremos alcanzar los objetivos de la recuperaci\u00f3n de la soberan\u00eda, que representar\u00eda la oportunidad de dar soluci\u00f3n a la situaci\u00f3n conflictiva en que se halla nuestro pueblo desde hace siglos.<\/p>\n<p>Si digo que nos encontramos en un momento clave, es, porque pienso que es la hora de plantear escenarios de actuaci\u00f3n que rompan la manera de funcionar en pol\u00edtica que hemos utilizado hasta el d\u00eda de hoy. Este cambio es una exigencia del contexto en el que nos encontramos. Durante m\u00e1s de dos siglos los soberanistas hemos buscado el enfrentamiento directo con nuestro secular enemigo. No tiene nada de extra\u00f1o; en definitiva ha sido el sistema que han utilizado todos los disidentes a nivel mundial y, desde luego, europeos. El \u00faltimo de los episodios revolucionarios de Europa occidental fue el Mayo del 68. Aqu\u00ed ya qued\u00f3 de manifiesto que los contestatarios europeos no estaban por la labor de revoluciones violentas, simplemente, porque lo que se pon\u00eda en juego era de mucho valor; un bienestar socio-econ\u00f3mico que, aunque pod\u00eda verse como opresivo para el individuo, al convertirlo en hombre unidimensional, no dejaba de ofrecer satisfacciones m\u00e1s que fundamentales que convierten la vida de los europeos en algo muy deseable. Los enfrentamientos abiertos han desaparecido de la perspectiva europea.<\/p>\n<p>Los \u00faltimos episodios de lucha armada masiva son los desarrollados por el I.R.A. irland\u00e9s y E.T.A.. Representan el final de la tradici\u00f3n revolucionaria europea, dado que otros episodios en Alemania e Italia no han pasado de ser testimoniales. La lucha armada desarrollada por irlandeses y vascos prolonga en el tiempo una realidad que hab\u00eda quedado obsoleta en Europa occidental, al alcanzarse el consenso social conseguido gracias al Estado de Bienestar.<\/p>\n<p>Solamente la pervivencia de situaciones de colonialismo, en el que dos naciones han visto cuestionada su entidad nacional y su libertad como Estado, explican el mantenimiento de este sistema. En cualquier caso, debe insistirse en la situaci\u00f3n de precariedad econ\u00f3mica que se ha mantenido en Irlanda y la brutalidad de la represi\u00f3n espa\u00f1ola en contra del pueblo navarro, que ha alcanzado el paroxismo con la dictadura de Franco y prosigue de manera menos patente, pero m\u00e1s selectiva, en el momento presente.<\/p>\n<p>La raz\u00f3n que en el Pasado llev\u00f3 a lo que se denominada enfrentamiento abierto fue la situaci\u00f3n de precariedad que vivi\u00f3 nuestra sociedad. Es este un hecho incuestionable. En cualquier caso, el bienestar econ\u00f3mico que empez\u00f3 a ser una realidad en nuestro Pa\u00eds a partir de los a\u00f1os sesenta obliga a cambiar de visi\u00f3n. No luchamos ya por la supervivencia material, como fue una realidad para nuestros antecesores; ahora tenemos la perspectiva de encontrar una puesto en el concierto nacional de Europa, persiguiendo conseguir una sociedad que viva de una manera apacible, con una calidad de vida que nos permita unas relaciones humanas enriquecedoras y creativas, siendo los due\u00f1os de nuestros destinos como pueblo y sin que ninguna otra naci\u00f3n nos obligue a identificarnos con ellos y, desde luego, que no nos contemplen como una vaca lechera a la que se puede orde\u00f1ar porque la consideran de su propiedad, como han venido haciendo y pretenden seguir en ello Espa\u00f1a y Francia.<\/p>\n<p>A decir verdad, la brutalidad espa\u00f1ola y francesa llevan a muchos a la conclusi\u00f3n de que no hay otro camino que el enfrentamiento directo. Pienso que ya es hora de valorar lo que se ha conseguido por el mismo; sufrimiento y m\u00e1s sufrimiento\u2026, por la sencilla raz\u00f3n de que nuestra colectividad no est\u00e1 por la labor; es mucho lo que se arriesga y el balance es desolador. La pertinacia de quienes se obstinan en esta direcci\u00f3n ha significado el factor m\u00e1s distorsionante a la hora de marcar una pol\u00edtica coherente al conjunto de las fuerzas soberanistas. Es el momento de la liquidaci\u00f3n, sin paliativos. Cuanto antes resolvamos este problema, m\u00e1s pronto nos encontraremos en condiciones de dise\u00f1ar una estrategia adecuada a nuestros objetivos. No obstante \u2013y como se suele, decir a fuer de sinceros\u2013 no ha sido este el \u00fanico fallo de nuestra acci\u00f3n pol\u00edtica. La actitud pragm\u00e1tica que han adoptado otros tampoco ha favorecido esos objetivos. Aceptar, sin m\u00e1s, el marco que imponen las potencias dominantes tampoco resuelve los problemas. Podemos sentirnos m\u00e1s o menos satisfechos, pero nuestros problemas seguir\u00e1n vigentes. Cada vez es m\u00e1s evidente la resistencia de Espa\u00f1a y Francia a satisfacer nuestras aspiraciones. Da lo mismo que unos se proclamen descaradamente fascistas y otros afirmen tener superado el Nacionalismo \u00a1Qu\u00e9 simp\u00e1ticos \u00e9stos no nacionalistas espa\u00f1oles! \u00a1C\u00f3mo se emocionan cuando Espa\u00f1a gana el campeonato del Mundo de baloncesto o la Copa Davis! Y, \u00bfa qu\u00e9 juegan esos basketas que afirman haber superado tal problema? Quiz\u00e1s hayan superado el problema, lo que no han superado es el complejo de inferioridad que sienten ante las grandes autoridades culturales mesete\u00f1as, cuyo horizonte no rebasa el Escorial.<\/p>\n<p>Verdaderamente tenemos planteados una serie de problemas que debemos afrontar con mucha reflexi\u00f3n y actitud abierta. Es imprescindible, en primer lugar, que afinemos nuestra conciencia hist\u00f3rica que, desde mi punto de vista, confunde a una gran cantidad de navarros \u2013vascos\u2013 e impide hacer un proyecto de futuro asumible por todos. \u00bfPor qu\u00e9 siguen algunos empe\u00f1ados en que Nabarralde constituye un grupo de nost\u00e1lgicos que se limitan a mirar el pasado con mirada rom\u00e1ntica? Disponer de una perspectiva hist\u00f3rica correcta es imprescindible para que el conjunto de nuestra sociedad adopte mayoritariamente un plan de acci\u00f3n adecuado. Cuando muchos soberanistas siguen pensando que el problema del Pa\u00eds se encuentra en la Comunidad Foral de Navarra \u00bfSon conscientes de que la perspectiva bizkaitarra, obra m\u00e1s que del propio Sabino Arana, de quienes se reclaman sus herederos, es igualmente castrante y que no responde a las necesidades de Euskal Herria? A veces pienso que es lo mismo un pseudo-navarrista de U.P.N. o del P.S.N., o de Izquierda Unida, que un vizcaino c\u00f3modo con su C.A.V. \u00a1Si coinciden plenamente en mantener el actual status! A todos \u00e9stos \u2013y a quienes nos acusan de pretender modificar un discurso asentado y de no mirar al futuro\u2013 les respondo \u00a1Hacer el favor de mirar a Francia y a cualquier Estado que se precie! Os encontrar\u00e9is con que los estudios hist\u00f3ricos referentes a la identidad nacional tienen la atenci\u00f3n m\u00e1s grande en las instituciones culturales y pol\u00edticas en general y esto es cierto igualmente por lo que se refiere a Espa\u00f1a \u00bfPor qu\u00e9, pues, tanta prevenci\u00f3n a que fijemos nuestra conciencia hist\u00f3rica? Estoy cierto, que el d\u00eda en que seamos capaces de encontrarnos todos en la Navarra hist\u00f3rica, el Estado que fueron capaces de crear los vascones dando paso a nuestra naci\u00f3n \u2013Euskal Herria- resultar\u00e1 mucho m\u00e1s f\u00e1cil superar los obst\u00e1culos con que hemos tropezado para entender que los navarros del Pirineo, los del valle del Ebro y lo del Cant\u00e1brico formamos parte de la misma colectividad. El problema se encuentra en que muchos tienen la perspectiva hist\u00f3rica que aprendieron en los manuales franquistas y no son conscientes de que informa su percepci\u00f3n de la realidad como un hecho tan incontestable como el sol al amanecer.<\/p>\n<p>Pienso finalmente que es hora de reconducir nuestra pr\u00e1ctica pol\u00edtica, superando las actitudes partidarias que nos llevan a identificar los intereses personales con los de la colectividad. Es importante el trabajo pol\u00edtico del d\u00eda a d\u00eda, pero no perdamos la perspectiva de que no se resolver\u00e1n nuestros problemas, sino cuando alcancemos la independencia. A medio plazo, parece que es dif\u00edcil. Nuestros adversarios se muestran fuertes, pero les ha de llegar su hora. Ser\u00eda tambi\u00e9n deseable que accedi\u00e9semos a trav\u00e9s de un proceso de maduraci\u00f3n que evite situaciones de conflicto abierto y traum\u00e1tico. Lo tenemos dif\u00edcil, pero si desde este momento trabajamos con habilidad todo es posible.<\/p>\n<p><a title=\"Comprar \/ Erosi\" href=\"http:\/\/www.nabarralde.info\/denda\/index.php?page=shop.product_details&amp;flypage=shop.flypage&amp;product_id=26&amp;category_id=7&amp;manufacturer_id=0&amp;option=com_virtuemart&amp;Itemid=1\">Comprar \/ Erosi<\/a><\/p>\n<h3>Publicado por Nabarraldek argitaratua<\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pretender adivinar el futuro es tarea a la que no debe dedicarse el historiador. 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