{"id":20378,"date":"2009-08-28T09:45:30","date_gmt":"2009-08-28T07:45:30","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/la-guerra-de-navarra-magnicidio-invasion-y-caos\/"},"modified":"2009-08-28T09:45:30","modified_gmt":"2009-08-28T07:45:30","slug":"la-guerra-de-navarra-magnicidio-invasion-y-caos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/la-guerra-de-navarra-magnicidio-invasion-y-caos\/","title":{"rendered":"La guerra de Navarra. Magnicidio, invasi\u00f3n y caos"},"content":{"rendered":"<p> <\/p>\n<blockquote><p><em>Tu quoque fili mi<\/em> <strong>Julio C\u00e9sar<\/strong><\/p><\/blockquote>\n<p>El reinado de Sancho Garc\u00e9s IV comienza de forma tr\u00e1gica en el campo de batalla. Con tan solo 14 a\u00f1os, es proclamado rey en las ensangrentadas campas de Atapuerca. Muy pronto, ante el poder del Fernando I de Le\u00f3n y Castilla, comienzan las deserciones de numerosos tenentes navarros, teniendo como consecuencia directa la p\u00e9rdida de territorio navarro en el oeste del Estado vasc\u00f3n. Son pocos los leales a la corona navarra, como I\u00f1igo L\u00f3pez en Bizkaia y Sancho Fort\u00edn de Pancorbo, que se mantienen firmes ante las promesas castellanas. <\/p>\n<p>El freno de la ambici\u00f3n del rey castellano, tras arrebatar esas tierras vasconas al reino de Pamplona, permite una calma moment\u00e1nea en la frontera occidental durante los primeros a\u00f1os de gobierno de Sancho IV. El rey navarro, aconsejado por Ramiro, tenente de Arag\u00f3n, y presionado por el poderoso rey de Le\u00f3n y Castilla, realiza una donaci\u00f3n, el 29 de diciembre de 1062, de aquellas tierras vasconas invadidas y ocupadas tras la batalla de Atapuerca por las tropas castellano-leonesas. <\/p>\n<p>El rey de Pamplona le otorga a Ramiro las tenencias de Lerda, Undu\u00e9s y del castillo de Zangoza. Aconsejado por el ya conde de Arag\u00f3n, Ramiro, el rey de Pamplona comienza a interesarse por Zaragoza. Las presiones dan su fruto, lo que provoca la recepci\u00f3n de cuantiosas rentas para Navarra. Esta pol\u00edtica llamada de parias es muy beneficiosa para las arcas del tesoro real. <\/p>\n<p>La muerte de Fernando I de Castilla y Le\u00f3n en el a\u00f1o 1065, trajo m\u00e1s problemas para Navarra. Su hijo Sancho II irrumpe por la orilla izquierda del Ebro en 1067. Sancho IV pide ayuda al conde de Arag\u00f3n, tambi\u00e9n llamado Sancho Ram\u00edrez, hijo de Ramiro que muri\u00f3 en 1063. Esta guerra es la llamada de los \u00abtres Sanchos\u00bb. El rey castellano pretend\u00eda sondear a eventuales adversarios. La guerra se sald\u00f3 favorablemente para el reino de Pamplona, ya que los castellanos fueron expulsados de Biana, por el conde de Arag\u00f3n, Sancho Ram\u00edrez, teniendo as\u00ed las tropas invasoras que volver a cruzar el Ebro, pero esta vez en direcci\u00f3n a Castilla. <\/p>\n<p>De esta manera, el rey de los navarros contin\u00faa recibiendo, sin sobresaltos, y con mayor o menor regularidad, la importante suma de 1.000 piezas de oro mensuales, por parte del rey musulm\u00e1n de Zaragoza. El rey navarro multiplic\u00f3 las plazas defensivas, como Calahorra, Oc\u00f3n, Clavijo, Arrend\u00f3, Peralta, Falces, Villafranca o Alesves, Uju\u00e9 y Tafalla, entre otras. Las desavenencias con el reino de Castilla contin\u00faan, lo que provoca nuevos enfrentamientos tras incursiones de tropas castellanas en el reino de Pamplona, como en Tudejen, cerca de los ba\u00f1os de Fitero. Un nuevo pacto posibilit\u00f3 la vuelta a la calma para esa frontera tan vulnerable. <\/p>\n<p>La llamada a Cruzada a los caballeros cristianos, por primera vez en la historia de la Pen\u00ednsula, lanzada por Gregorio VII, encontr\u00f3 eco favorable en el condado de Arag\u00f3n y al norte de los Pirineos. El rey de Pamplona hace o\u00eddos sordos, dando libertad al conde de Arag\u00f3n, Sancho Ram\u00edrez, mientras no abandona su lealtad interesada con el rey musulm\u00e1n de Zaragoza, enfrent\u00e1ndose incluso al Papa y rechazando una reforma lit\u00fargica que le parec\u00eda atentatoria a las libertades del pa\u00eds de los navarros. <\/p>\n<p>El 4 de Junio de 1076, Ram\u00f3n y Ermenesilda, hermanos del rey, le invitan a una cacer\u00eda. No lejos de Milagro se detuvieron en un pe\u00f1asco, Pe\u00f1al\u00e9n, que dominaba un precipicio. Abajo el r\u00edo Arag\u00f3n. El rey se inclin\u00f3 para ver el hermoso espect\u00e1culo, cuando una mano an\u00f3nima lo empuj\u00f3. El d\u00e9cimo rey de Navarra result\u00f3 muerto, innoblemente asesinado. Tras dicho asesinato, Ermenesilda se apresura a refugiarse en la corte de Alfonso VI de Castilla, mientras que Ram\u00f3n fue bien recibido en Zaragoza. <\/p>\n<p>Tras el crimen de Pe\u00f1al\u00e9n, el reino de Pamplona es invadido de nuevo. Castilla, principal hostigador del crimen, consigue grandes beneficios con ello. R\u00e1pidamente invade el territorio navarro, otorgando t\u00edtulos nobiliarios y hereditarios a todos los funcionarios desertores, y apropi\u00e1ndose con ello de las tierras que administraban en nombre del rey de Pamplona. <\/p>\n<p>El reino de Pamplona parece descabezado, ya que los hijos del monarca navarro eran muy j\u00f3venes y el resto de la familia, incluida su esposa, hab\u00edan huido, en su mayor\u00eda al reino de Castilla. Alfonso VI se presenta r\u00e1pidamente en N\u00e1jera y Calahorra, prosiguiendo su empuje militar hasta la orilla izquierda del Ebro. Llegando a ocupar todo el territorio hasta el Ega y Montejurra. <\/p>\n<p>Toda la rica Rioja cae en manos castellanas. Algunos funcionarios del reino vasc\u00f3n, rinden homenaje al monarca castellano. Entre ellos un cu\u00f1ado del mism\u00edsimo rey de Pamplona, ya conocido como <em>el de Pe\u00f1alen<\/em>, y un tal Diego \u00c1lvarez. Pero la sed imperial castellana no acab\u00f3 ah\u00ed. \u00c1lava, Vizcaya y una parte de Guip\u00fazcoa son conquistadas militarmente por el rey de Castilla, provocando las deserciones de bastantes tenentes o funcionarios del reino de Pamplona. <\/p>\n<p>Pero no todo son deserciones, la resistencia se hace fuerte en algunos castillos navarros, cuyos alcaides no se rinden al invasor castellano, entre ellos el castillo de Trevi\u00f1o, encontr\u00e1ndose de alcaide de Trebi\u00f1o el mismo a\u00f1o 1076, Lope I\u00f1iguez, siendo en el a\u00f1o siguiente Diego S\u00e1nchez el alcaide de la fortaleza navarra, que a su vez, lo era tambi\u00e9n del castillo navarro de T\u00e9rmino. <\/p>\n<p>El ej\u00e9rcito castellano segu\u00eda progresando por la tierra navarra. Las intenciones de Alfonso VI eran llegar a la mism\u00edsima Iru\u00f1ea, y ocuparla, pero el caballero m\u00e1s leal al rey de Pamplona, el conde de Arag\u00f3n, Sancho Ram\u00edrez sale al paso de las tropas invasoras. Ante la falta de una l\u00ednea sucesoria a la Corona de Navarra, provoca que Santa M\u00aa de Uxue, c\u00e9lebre puesto de vigilancia en la frontera con los musulmanes, sea la primera en reconocer al conde de Arag\u00f3n como rey de Pamplona y le entrega su castillo. Tras ella fueron Tafalla, Iru\u00f1ea y otros lugares. Los navarros hab\u00edan elegido un nuevo rey. <\/p>\n<p>La elecci\u00f3n de Sancho V Ram\u00edrez por parte de los navarros provoca una reacci\u00f3n en el rey de Castilla, Alfonso VI. Este se apresura a volver a la Rioja, para asentar la ocupaci\u00f3n castellana de esa tierra vascona. La expoliaci\u00f3n castellana y las adhesiones m\u00e1s o menos forzadas dejan una situaci\u00f3n poco favorable apara los navarros. <\/p>\n<p>Toda la margen derecha del Ebro e incluso la izquierda hasta las inmediaciones de Monjard\u00edn y Azagra, estaban ocupadas por el ej\u00e9rcito de Castilla. El rey castellano otorga el t\u00edtulo de condes a diferentes desertores de Navarra, absolutamente sumisos al invasor. Tanto en la Rioja, como en \u00c1lava, Vizcaya y sin ninguna duda, en una parte de Guip\u00fazcoa. <\/p>\n<p>El nuevo rey de Pamplona, Sancho V Ram\u00edrez, otorga el t\u00edtulo de reino al condado de Arag\u00f3n, sin que ello suponga una divisi\u00f3n entre ambos reinos. <\/p>\n<p>Un acuerdo entre los monarcas de Pamplona provoca que la porci\u00f3n central del reino vasc\u00f3n quede con un estatus particular. Esta regi\u00f3n forma una especie de cuadril\u00e1tero, enmarcada por los l\u00edmites que van desde el puerto de Erro a Monjard\u00edn, y de ah\u00ed hasta Falces para concluir en Aibar. El poder en su interior fue confiado por Sancho V Ram\u00edrez a un conde, concretamente el conde Sancho S\u00e1nchez de Navarra. Pero pese a depender de Sancho V Ram\u00edrez, este conde era vasallo de Castilla. <\/p>\n<p>La determinaci\u00f3n, rapidez y habilidad con que act\u00faa el rey de Pamplona evita que todo el reino vasc\u00f3n sea absorbida por el imperio castellano. Sancho V Ram\u00edrez mand\u00f3 fortificar Lizarra. Esto sirvi\u00f3 para mejorar la ruta de Santiago y para construir en ella una poderosa fortaleza ante el siempre amenazante imperio castellano. <\/p>\n<p>Tras ello Sancho V Ram\u00edrez se preocup\u00f3 m\u00e1s de reconquista de tierras ocupadas por los musulmanes y problemas religiosos, que de la pol\u00edtica con otros reinos cristianos. Durante su reinado el estado de los navarros propici\u00f3 un acercamiento a Roma y al reino de Francia. Las relaciones con Francia no impidieron un nuevo acercamiento con la Gascu\u00f1a, especialmente con los monjes zuberotarras. <\/p>\n<p><strong>BIBLIOGRAF\u00cdA<\/strong> <\/p>\n<p>CAMPI\u00d3N, Arturo. Obras completas, 1983 \t\t\t<\/p>\n<p>CLAVER\u00cdA, Carlos. Historia del Reino de Navarra, 1971  \t\t\t<\/p>\n<p>JIMENO JURIO, Jos\u00e9 M\u00aa. Historia de Navarra. Desde los or\u00edgenes hasta nuestros d\u00edas, 1980 \t\t\t<\/p>\n<p>LACARRA, Jos\u00e9 M\u00aa. Historia pol\u00edtica del Reino de Navarra desde sus or\u00edgenes hasta su incorporaci\u00f3n a Castilla, 1972 \t\t\t<\/p>\n<p>LACARRA, Jos\u00e9 M\u00aa. Historia del Reino de Navarra en la Edad Media, 1976 \t\t\t<\/p>\n<p>MONTERUBIO DEL POZO, Rosa. Santa M\u00aa la Real de N\u00e1jera, la piedra labrada como un exquisito bordado, 2001 \t\t\t<\/p>\n<p>MORET Y ALESON. Annales del Reyno de Navarra, 1980 \t\t\t<\/p>\n<p>NARBAITZ, Pierre. Navarra o cuando los vascos ten\u00edan reyes, 2007 \t\t\t<\/p>\n<p>SAGREDO, I\u00f1aki. Navarra. Castillo que defendieron el Reino, Tomo I, II y III, 2006 y 2007 \t\t\t<\/p>\n<p>SERRANO, Bixente. Navarra. Las tramas de la historia, 2006 \t\t\t<\/p>\n<p>SORAUREN, Mikel. Historia de Navarra, el Estado Vasco, 1999 \t\t\t<\/p>\n<p>URZAINQUI, Tom\u00e1s. La Navarra mar\u00edtima, 1998 \t\t\t<\/p>\n<p>URZAINQUI, Tom\u00e1s. Navarra, sin fronteras impuestas, 2002 \t\t\t<\/p>\n<p>URZAINQUI, Tom\u00e1s. Navarra Estado europeo, 2003 \t\t\t<\/p>\n<p>VV.AA. Historia Ilustrada de Navarra, 1993<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tu quoque fili mi Julio C\u00e9sar El reinado de Sancho Garc\u00e9s IV comienza de forma tr\u00e1gica en el campo de batalla. Con tan solo 14 a\u00f1os, es proclamado rey en las ensangrentadas campas de Atapuerca. 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