{"id":20243,"date":"2009-08-26T11:03:08","date_gmt":"2009-08-26T09:03:08","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/el-franquismo-no-le-dejo-llorar\/"},"modified":"2009-08-26T11:03:08","modified_gmt":"2009-08-26T09:03:08","slug":"el-franquismo-no-le-dejo-llorar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/el-franquismo-no-le-dejo-llorar\/","title":{"rendered":"El franquismo no le dej\u00f3 llorar"},"content":{"rendered":"<p>Los que negocian con los padecimientos de las v\u00edctimas,\tse mofan de su dolor y de su dignidad como personas\u2026       <\/p>\n<p>Cuando le\u00ed su nombre en el muro de la memoria de Sartaguda, decid\u00ed que era inaudito que aquel buen hombre, abuelo de un deudo m\u00edo, hubiera sido asesinado por el delito de ser pobre. Otro arrojado a las cunetas sin plegarias, sin flores, sin explicaciones\u2026 <\/p>\n<p>-\u00bb Mataban a los m\u00e1s pobres, a los que ni siquiera ten\u00edan un m\u00edsero trozo para cultivar &#8211; me contaba mi suegra-. Sal\u00edan a la plaza, a ver si hab\u00eda suerte aquel d\u00eda y los ricos les contrataban\u2026 A fulanito -omitir\u00e9 los nombres por delicadeza con sus descendientes- le cantaban: \u00abFulanito fue a cazar\/ y caz\u00f3 una mariposa\/ y la puso pa cenar\/ porque no ten\u00eda otra cosa\u00bb. <\/p>\n<p>Lo secuestraron a la noche y lo remataron al alba.        <\/p>\n<p>-Menganito -relataba apenada mi suegra-, viudo con cinco hijos, cuando se lo llevaban los chiquillos se agarraban a \u00e9l\u2026        <\/p>\n<p>Los esbirros del Dios del odio los arrancaron del padre. Antes de recibir el tiro de gracia, el grito ensangrentado del pe\u00f3n clamaba por sus hu\u00e9rfanos al Dios vengativo. <\/p>\n<p>Mi suegra tras siete d\u00e9cadas no ha podido eludir el profundo estremecimiento.       <\/p>\n<p>-\u00abNosotros \u00e9ramos de derechas porque \u00e9ramos riquillos\u2026 y mis padres carlistas. Yo nunca entend\u00ed porqu\u00e9 algunos vecinos mataban a otros vecinos y gente con la que nos divert\u00edamos y viv\u00edamos con toda normalidad\u2026\u00bb <\/p>\n<p>Ciertamente no tiene nombre la aberraci\u00f3n que supuso matar a un hombre que solo supo vivir para trabajar y que nunca se se\u00f1al\u00f3 por pertenecer a ning\u00fan partido ni asociaci\u00f3n pol\u00edtica. <\/p>\n<p>Pero, si cabe, hay algo que se me antoja m\u00e1s duro\u2026        <\/p>\n<p>Quedaba su viuda, la buena de Eulalia. La muerte de su marido era un crimen incomprensible que le sum\u00eda en la m\u00e1s absoluta inanici\u00f3n, como ahogada en la oscuridad. <\/p>\n<p>-Qu\u00e9 hizo este pobre hombre -me comentaba ya anciana-, que desde los nueve a\u00f1os s\u00f3lo hab\u00eda pisado los campos del pueblo. Quemado por hielos y soles\u2026 \u00a1Cu\u00e1ntos d\u00edas se iba con un trozo de pan duro y una cebolla para bregar de sol a sol\u2026! <\/p>\n<p>Por si fuera poco, \u00ablos jerifaltes\u00bb: el cura (evidentemente nos referimos a los curas de Franco, los del Mauser, no a los practicantes del evangelio que se opusieron a esta masacre incluso con sus vidas), el jefe del movimiento del pueblo, los de la junta, etc., obligaban a la joven viuda al denigrante paseo por las calles del pueblo. <\/p>\n<p>Es dif\u00edcil imaginar la humillaci\u00f3n para una mujer joven, embarazada, rapada, ah\u00edta de aceite de ricino para desbocar las tripas, paseando entre insultos, carcajadas, improperios, etc. <\/p>\n<p>Porque para los franquistas era poco matar, necesitaban torturar, envilecer, anular al ser humano.       <\/p>\n<p>Esta Espa\u00f1a, la del Imperio, la de la cruzada, siempre se mostr\u00f3 febril y meticulosa en la exaltaci\u00f3n de ciertas v\u00edctimas y de los que ella considera sus h\u00e9roes. Por el contrario, siempre fue olvidadiza y despectiva con las v\u00edctimas y genocidios, que su altaner\u00eda, su grandilocuencia y su insania, gener\u00f3 dentro y fuera de sus fronteras. <\/p>\n<p>Es ese esp\u00edritu carpetovet\u00f3nico tan vengativo, tan puntilloso en la rehabilitaci\u00f3n o con el cumplimiento absoluto de penas de ciertos delincuentes\u2026 -ETA, pederastas etc\u2026- El mismo que nunca exigi\u00f3 ni arrepentimientos, ni cumplimiento de penas a los criminales clericales y fascistas del 36. <\/p>\n<p>Esos ni se rehabilitaron, ni creyeron en la obligaci\u00f3n de hacerlo. Para m\u00e1s INRI, usurparon el poder, secuestrando todos los resortes y recursos del estado, hasta hace cuatro d\u00edas. Y muchos tenemos la sospecha de que todav\u00eda no los han soltado. <\/p>\n<p>Es la Espa\u00f1a del terror. \u00abHay que eliminar -dec\u00eda Mola- sin escr\u00fapulos ni vacilaci\u00f3n a todo el que no piense como nosotros\u00bb. \u00a1Y vaya que le obedecieron! <\/p>\n<p>Y cientos de miles de v\u00edctimas se han ido a la tumba entre el sufrimiento, la humillaci\u00f3n y el oprobio. Y los verdugos han vivido durante d\u00e9cadas en total impunidad, con todos los honores y con los frutos de monstruosas usurpaciones en los bancos nacionales y extranjeros. <\/p>\n<p>Ahora esa Iglesia que crucifijo en mano presenci\u00f3 y promovi\u00f3 tantos tiros de gracia y tantos cr\u00edmenes, nos habla de olvido y perd\u00f3n \u00a1Que desfachatez! \u00bfNo deber\u00e1 arrepentirse y purgar alguna vez tan largo rosario de cr\u00edmenes? <\/p>\n<p>Todo crimen provenga de Eta, el Gal, Al Qaeda o quien sea es condenable. Pero a\u00fan resulta m\u00e1s horrible y repugnante cuando sobre su sangre inocente y sobre su degradaci\u00f3n se instaura un gobierno como el del 36. <\/p>\n<p>La actitud de muchas asociaciones de v\u00edctimas y de los pol\u00edticos que con tanto barullo medi\u00e1tico las apoyan, es ultrajante, todo un paneg\u00edrico hip\u00f3crita para las v\u00edctimas del franquismo. \u00bfAlguien cree que el \u00abterrorismo\u00bb ha producido m\u00e1s dolor, envilecimiento y olvido que el franquismo? <\/p>\n<p>Por eso, ahora que los franquistas y los herederos de sus ideas y patrimonios o la iglesia, etc., hablan de v\u00edctimas y fundamentan en ellas toda su actuaci\u00f3n pol\u00edtica, dudamos de su sinceridad y de su honestidad. <\/p>\n<p>No es pena, sino dinero y pura intencionalidad pol\u00edtica lo que mueve a muchos de ellos. No hay arrepentimiento, volver\u00edan a repetir la hecatombe del 36 si estuviera en su mano. <\/p>\n<p>Siempre que miraba el rostro de Eulalia, donde no parec\u00eda caber un frunce m\u00e1s, y ve\u00eda la dulzura irrefrenable de su mirada, me sobreven\u00edan innumerables preguntas. <\/p>\n<p>Esta \u00abgran mujer\u00bb, que corro\u00edda por la verg\u00fcenza, arrastr\u00e1ndose o mendigando a sus propio verdugos fue capaz de sacar adelante a cuatro hu\u00e9rfanos \u00bfc\u00f3mo habr\u00e1 podido digerir el odio? \u00bfHabr\u00e1 podido perdonar? <\/p>\n<p>Su hijo nunca pudo perdonar. Vivi\u00f3 toda su vida envenenado por el inmenso c\u00e1liz de amarga cicuta que inger\u00eda Eulalia, su idolatrada madre. <\/p>\n<p>Uno mismo, nada proclive al encono, en sus mismas circunstancias, no se ve capaz de adoptar otro proceder.       <\/p>\n<p>Porque la desgracia no se remiti\u00f3 al asesinato de su marido ni a la orfandad, ni a la viudedad. Fue toda la prolongada noche del franquismo la que le envolvi\u00f3. <\/p>\n<p>Las pr\u00e9dicas del cura que bendijo aquellos cr\u00edmenes y que durante tantos a\u00f1os prostituy\u00f3 con su palabra farisea y lacerante el p\u00falpito de la parroquia. Fue la limpieza de los hogares de los pr\u00f3ceres del pueblo que hab\u00edan organizado las listas. Fueron las limosnas -hab\u00eda que comer- de las manos de los verdugos\u2026 <\/p>\n<p>Eulalia supo que deb\u00eda arrastrarse por el fango sin miramientos para poder sacar a sus hijos adelante. Se olvid\u00f3 de su orgullo, de su dignidad, de su rencor y de sus propias fuerzas f\u00edsicas\u2026 Hasta el d\u00eda en que sus cuatro hijos pudieron valerse por si mismos. Fue entonces cuando encontr\u00f3 el tiempo y el espacio para llorar. <\/p>\n<p>Eulalia, aquella viejecita que conoc\u00ed de ojos azules, de mirada humilde y sonriente y de alma de acero, tal vez no tenga un monumento. Hay demasiados monumentos, flores y altares a la ignorancia, a la ignominia y a la mentira. <\/p>\n<p>Mejor que semejantes hitos, ser\u00e1 la memoria que deposit\u00f3 en el coraz\u00f3n de hijos, nietos y amigos. Hay muchas Eulalias, humildes pero inmensas, a la espera de que esta sociedad un d\u00eda se humanice para reivindicar a las aut\u00e9nticas h\u00e9roes del franquismo: las viudas que crucific\u00f3 el cruel dictador.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los que negocian con los padecimientos de las v\u00edctimas, se mofan de su dolor y de su dignidad como personas\u2026 Cuando le\u00ed su nombre en el muro de la memoria de Sartaguda, decid\u00ed que era inaudito que aquel buen hombre, abuelo de un deudo m\u00edo, hubiera sido asesinado por el delito de ser pobre. Otro [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[78],"tags":[],"class_list":["post-20243","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-egunekoa"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.7 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>El franquismo no le dej\u00f3 llorar - Nabarralde<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/nabarralde.eus\/el-franquismo-no-le-dejo-llorar\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"El franquismo no le dej\u00f3 llorar - Nabarralde\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Los que negocian con los padecimientos de las v\u00edctimas, se mofan de su dolor y de su dignidad como personas\u2026 Cuando le\u00ed su nombre en el muro de la memoria de Sartaguda, decid\u00ed que era inaudito que aquel buen hombre, abuelo de un deudo m\u00edo, hubiera sido asesinado por el delito de ser pobre. Otro [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/nabarralde.eus\/el-franquismo-no-le-dejo-llorar\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Nabarralde\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/nabarraldefundazioa\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2009-08-26T09:03:08+00:00\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Josu Sorauren\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"6 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/el-franquismo-no-le-dejo-llorar\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/el-franquismo-no-le-dejo-llorar\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Nabarralde\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\"},\"headline\":\"El franquismo no le dej\u00f3 llorar\",\"datePublished\":\"2009-08-26T09:03:08+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/el-franquismo-no-le-dejo-llorar\\\/\"},\"wordCount\":1281,\"commentCount\":0,\"articleSection\":[\"Egunekoa\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/el-franquismo-no-le-dejo-llorar\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/el-franquismo-no-le-dejo-llorar\\\/\",\"name\":\"El franquismo no le dej\u00f3 llorar - Nabarralde\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#website\"},\"datePublished\":\"2009-08-26T09:03:08+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\"},\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/el-franquismo-no-le-dejo-llorar\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/el-franquismo-no-le-dejo-llorar\\\/\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/el-franquismo-no-le-dejo-llorar\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"El franquismo no le dej\u00f3 llorar\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/\",\"name\":\"Nabarralde\",\"description\":\"Kultur Ekimenak eta Sustapenak\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\",\"name\":\"Nabarralde\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Nabarralde\"},\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/author\\\/nagusia\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"El franquismo no le dej\u00f3 llorar - Nabarralde","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/nabarralde.eus\/el-franquismo-no-le-dejo-llorar\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"El franquismo no le dej\u00f3 llorar - Nabarralde","og_description":"Los que negocian con los padecimientos de las v\u00edctimas, se mofan de su dolor y de su dignidad como personas\u2026 Cuando le\u00ed su nombre en el muro de la memoria de Sartaguda, decid\u00ed que era inaudito que aquel buen hombre, abuelo de un deudo m\u00edo, hubiera sido asesinado por el delito de ser pobre. Otro [&hellip;]","og_url":"https:\/\/nabarralde.eus\/el-franquismo-no-le-dejo-llorar\/","og_site_name":"Nabarralde","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/nabarraldefundazioa","article_published_time":"2009-08-26T09:03:08+00:00","author":"Nabarralde","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@Nabarralde","twitter_site":"@Nabarralde","twitter_misc":{"Escrito por":"Josu Sorauren","Tiempo de lectura":"6 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/el-franquismo-no-le-dejo-llorar\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/el-franquismo-no-le-dejo-llorar\/"},"author":{"name":"Nabarralde","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56"},"headline":"El franquismo no le dej\u00f3 llorar","datePublished":"2009-08-26T09:03:08+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/el-franquismo-no-le-dejo-llorar\/"},"wordCount":1281,"commentCount":0,"articleSection":["Egunekoa"],"inLanguage":"es"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/el-franquismo-no-le-dejo-llorar\/","url":"https:\/\/nabarralde.eus\/el-franquismo-no-le-dejo-llorar\/","name":"El franquismo no le dej\u00f3 llorar - Nabarralde","isPartOf":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#website"},"datePublished":"2009-08-26T09:03:08+00:00","author":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56"},"breadcrumb":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/el-franquismo-no-le-dejo-llorar\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/nabarralde.eus\/el-franquismo-no-le-dejo-llorar\/"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/el-franquismo-no-le-dejo-llorar\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"El franquismo no le dej\u00f3 llorar"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#website","url":"https:\/\/nabarralde.eus\/","name":"Nabarralde","description":"Kultur Ekimenak eta Sustapenak","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/nabarralde.eus\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56","name":"Nabarralde","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","caption":"Nabarralde"},"url":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/author\/nagusia\/"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20243","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20243"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20243\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20243"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=20243"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=20243"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}