{"id":20098,"date":"2009-08-19T13:53:09","date_gmt":"2009-08-19T11:53:09","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/la-caida-del-neoliberalismo\/"},"modified":"2009-08-19T13:53:09","modified_gmt":"2009-08-19T11:53:09","slug":"la-caida-del-neoliberalismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/la-caida-del-neoliberalismo\/","title":{"rendered":"La ca\u00edda del neoliberalismo"},"content":{"rendered":"<p>\u00bfQui\u00e9n hubiera pensado que los mitos que se describen en la Torah de los jud\u00edos -y que, posteriormente, se recogieron en el Antiguo Testamento de los cristianos- hubieran podido resurgir hace pocos a\u00f1os y, esta vez, con nuevos disfraces?. El mito del Leviat\u00e1n, aquel drag\u00f3n o monstruo del mar al que el Creador someti\u00f3 y que se narra en el &#8216;Libro de Job&#8217;, a lo largo de la historia ha tenido sus diferentes expresiones en la mitolog\u00eda antigua y, obviamente, las ha tenido, y las est\u00e1 teniendo todav\u00eda, en la moderna. El Leviat\u00e1n, reconocido como Tiamat, fue tambi\u00e9n un mito propio de los babilonios y se describ\u00eda su poder y monstruosa apariencia en las narraciones acerca de la lucha mantenida entre el dios Marduk y el monstruo Tiamat. <\/p>\n<p>De igual modo, se le reconoce tambi\u00e9n como el drag\u00f3n &#8216;Illuyankas&#8217; de los hititas y con el sin\u00f3nimo de otros monstruos fenicios, ugaritas, canaaneos, etc. Para el profeta Isaias, en su Apocalipsis, el Leviat\u00e1n representa el poder del maligno que, en sus revelaciones, nos dice que deber\u00e1 quedar sometido al poder del Alt\u00edsimo, para ser m\u00e1s tarde derrotado por el propio Mes\u00edas, despu\u00e9s de su venida. En tanto que esta venida del Mes\u00edas se haya producido o se vaya a producir, seg\u00fan diferentes creencias, el hecho cierto es que el Leviat\u00e1n acaba de perder su \u00faltima batalla por el poder y la hegemon\u00eda de este mundo. Las fuerzas de la naturaleza -el agotamiento de los recursos naturales, en especial, el petr\u00f3leo y las leyes f\u00edsicas- le han puesto freno a su alocada carrera y lo han tumbado. Ahora el neoliberalismo s\u00f3lo vive su agon\u00eda. Una agon\u00eda que nos ocasionar\u00e1, por culpa de sus poderosos adeptos, demasiados sufrimientos y penalidades. Pero ya, en el mundo que emerge, nunca podr\u00e1 volver a florecer de la manera que lo hizo anteriormente. <\/p>\n<p>Este poder sombr\u00edo, y a veces tan oculto, que entra\u00f1a el Leviat\u00e1n fue analizado, en el siglo XVII, por un gran pensador, como lo fue Thomas Hobbes, que se rebel\u00f3 contra las ideas imperantes de la \u00e9poca, donde la corrupci\u00f3n y los privilegios de unos cuantos se ejerc\u00edan a costa del sacrificio y de las penalidades de la mayor\u00eda. El absolutismo imperante en la \u00e9poca era el sistema que se hab\u00eda transformado en un monstruo de injusticias y de iniquidades. Se hab\u00eda convertido en un sistema que atentaba incluso contra la dignidad de los seres humanos, en un etapa tan importante para el desarrollo de la humanidad. El Leviat\u00e1n se identificaba con un Estado totalitario sujeto a una gran burocracia. Para Thomas Hobbes, el hombre era un lobo para otro hombre: homo homini lupus. <\/p>\n<p>A su juicio, el hombre, por su propia naturaleza, se mueve por la fuerza de sus deseos y pasiones. Son los deseos, las pasiones y las ambiciones de los hombres quienes crean el Leviat\u00e1n que caracteriza el Poder Supremo al que, a veces, en tiempos de Hobbes, se le llamaba Estado o Rep\u00fablica. Los hombres luchan entre s\u00ed porque la codicia de unos les presiona para que roben o maten a los otros. El estado natural entre los hombres ser\u00eda el de la guerra o el de la anarqu\u00eda. Sin embargo, los hombres tienen miedo de morir y, adem\u00e1s, son ego\u00edstas. Pero no son tontos, pues saben que no podr\u00edan mantenerse en guerra todo el tiempo pues tambi\u00e9n saben que todos perder\u00edan con ello. Por ello, optan por la paz para as\u00ed poder disfrutar tranquilos del bot\u00edn. <\/p>\n<p>As\u00ed pues, para evitar la muerte y la aniquilaci\u00f3n mutua, los hombres abdicaron de su soberan\u00eda y se sometieron a un soberano o rey que les garantizara la paz y el progreso, a trav\u00e9s del contrato social que el rey impone para ejercer su arbitraje todopoderoso. Con el paso de los a\u00f1os, y tras la revoluci\u00f3n francesa, la figura del rey fue sustituida o arrinconada para ceder su puesto a los electos de la democracia. El Leviat\u00e1n apenas tuvo que variar su &#8216;look&#8217;. Donde antes eran los privilegios de la nobleza, ahora ser\u00edan los de la burgues\u00eda. <\/p>\n<p>El Leviat\u00e1n no tuvo ning\u00fan problema para aceptar figuradamente el arbitraje que impone el modelo democr\u00e1tico ya que le reconfortaban excesivamente las aguas del capitalismo. S\u00f3lo hab\u00eda una pega. Hab\u00eda que mutar del keynesianismo al neoliberalismo, como as\u00ed se hizo. Esas ser\u00edan las mejores condiciones para que el Leviat\u00e1n mutara y se encargara despu\u00e9s, con sus malas artes, de confundirnos. El Leviat\u00e1n constantemente nos ofusca u obnubila para que no nos percatemos de que, con democracia o sin ella, siempre ser\u00e1 la plutocracia -el gobierno de los m\u00e1s ricos- quien mande. Esa plutocracia que incorpora a la mayor\u00eda de los rentistas del sistema, a los que m\u00e1s se benefician. Son los eternos amigos del poder, los que gobiernan en la sombra, los que consiguen que unos tengan que escupir sangre para que otros, unos pocos, vivan en la abundancia. <\/p>\n<p>Hace unos a\u00f1os, surgi\u00f3 un nuevo paradigma que, poco a poco, nos fue descubriendo su verdadero rostro. Se trataba del nuevo avatar del Leviat\u00e1n que, esta vez, se hab\u00eda presentado a la humanidad disfrazado de neoliberalismo. Nadie, ning\u00fan Estado siquiera, por poderoso que fuera, os\u00f3, durante mucho tiempo, oponerse ante su poder y sus leyes. El neoliberalismo surgi\u00f3 con fuerza, en los a\u00f1os 1990, como respuesta a la crisis prolongada que padecimos durante los a\u00f1os 1980. <\/p>\n<p>Surgi\u00f3 como la verdadera soluci\u00f3n a los males econ\u00f3micos y sociales de aquellos tiempos. Su empuje fue tan fuerte y arrebatador que ni tan siquiera los gobiernos de los grandes pa\u00edses se atrevieron a hacerle frente. Adoptaron su credo y se convirtieron en sus m\u00e1ximos valedores. As\u00ed, los pa\u00edses ricos, entre los cuales nos encontramos nosotros, consideraron al neoliberalismo como el \u00fanico arbitro solvente del desarrollo y esa misma condici\u00f3n ser\u00eda la receta que tambi\u00e9n se impuso a los pa\u00edses en v\u00edas de desarrollo. Tras la ca\u00edda del comunismo en la URSS y en los pa\u00edses socialistas de la Europa Oriental, se inicio el asalto al &#8216;drag\u00f3n comunista&#8217;, China. A partir de la muerte de Mao Tse Tung las escaramuzas duraron muy poco y concluyeron con el consiguiente pacto entre el neoliberalismo, auspiciado por las empresas multinacionales y, parad\u00f3jicamente, el sistema que m\u00e1s combate las libertades individuales: la dictadura china. Fue como un matrimonio de conveniencia que dura hasta nuestros d\u00edas. <\/p>\n<p>De este modo, en nombre del progreso y de la libertad de comercio, en nombre del modelo de globalizaci\u00f3n neoliberal, se impulsaron en aquel pa\u00eds del Extremo Oriente, los planes de crecimiento y desarrollo &#8216;a cualquier precio&#8217;, impuestos a todo un pueblo, sometido a la mayor explotaci\u00f3n conocida en este siglo. Una cruel y despiadada explotaci\u00f3n humana en el trabajo, que cuenta con el consentimiento del partido comunista chino y su m\u00e1ximo poder f\u00e1ctico, representado por el ej\u00e9rcito de represi\u00f3n, y con la colaboraci\u00f3n y apoyo inexcusables de los paladines de las &#8216;libertades&#8217;: multinacionales y gobiernos t\u00edteres. \u00a1Menuda apolog\u00eda mundial del cinismo! <\/p>\n<p>De manera aparente, y a nivel mundial, la batalla se plante\u00f3 en el plano econ\u00f3mico pero, sin embargo, la verdadera batalla, se desarroll\u00f3 en el plano pol\u00edtico. A falta de nuevas ideas en la pol\u00edtica, fue el capital el que se hizo con las riendas del poder y comenz\u00f3 a campar a sus anchas, por los mares del desconcierto y del caos. Para algunos actores inocentes &#8211; los que conocemos habitualmente como los eternamente bienintencionados- se trataba de superar las barreras que se oponen al comercio libre y al progreso cient\u00edfico y tecnol\u00f3gico. As\u00ed, la consigna: &#8216;globalizaci\u00f3n de la econom\u00eda&#8217;, se convirti\u00f3 en el mensaje clave del nuevo Leviat\u00e1n. Pero, como complemento, tambi\u00e9n se hablaba de la no intervenci\u00f3n de los Estados en la econom\u00eda y de las nuevas reglas de juego manejadas por las multinacionales que deber\u00edan regir la competencia internacional. <\/p>\n<p>En principio, todo parec\u00eda que ser\u00edan conceptos positivos pero no fue m\u00e1s que un espejismo ilusorio. Ello ocurri\u00f3 porque nadie los analiz\u00f3 en profundidad. La excepci\u00f3n, como casi siempre, fue la de algunos &#8216;locos&#8217; prospectivistas -entre los que me incluyo- que, desde el inicio, consideramos las desviaciones y las consecuencias nefastas que aquel fen\u00f3meno tendr\u00eda en el largo plazo, si es que su desarrollo se basaba -tal como al menos yo estaba percibiendo- en la avaricia y en la maximizaci\u00f3n de los beneficios de las empresas. <\/p>\n<p>Hoy en d\u00eda, nos abruman los frutos de aquella insana corriente. Durante el camino, hemos perdido muchos principios y valores \u00e9ticos, de gran valor y que confer\u00edan y daban dignidad a los seres humanos. Lo m\u00e1s absurdo e incomprensible ha sido que, como recambio de todo ello, nos ha quedado como herencia una nefasta visi\u00f3n cortoplacista de los proyectos que nos est\u00e1 llevando al desastre. De este modo, y sin que apenas nos demos cuenta, es como ha triunfado un hedonismo rancio y obcecado por la satisfacci\u00f3n del placer en el instante. As\u00ed mismo, la lucha por el poder y la acumulaci\u00f3n de riqueza se ha convertido en el \u00fanico &#8216;leit motiv&#8217; de nuestros pol\u00edticos y dirigentes empresariales. <\/p>\n<p>A su vez, y por detr\u00e1s de estas evoluciones, se ocultaron otra serie de objetivos que llegaron a erosionar incluso, hasta los cimientos sobre los que se asienta la propia democracia. Durante todos estos a\u00f1os, la plutocracia -los m\u00e1s ricos, los rentistas del sistema- ha permeado el poder hasta sus entra\u00f1as, comprando, de paso, las almas de muchos dirigentes. Ello ha contribuido tambi\u00e9n a la f\u00e1cil generalizaci\u00f3n de la corrupci\u00f3n pol\u00edtica en algunos pa\u00edses que sufren una fuerte crisis de valores como los nuestros. <\/p>\n<p>A lo largo de mi vida, muchas veces he sostenido que si el comunismo fue el c\u00e1ncer del socialismo, el neoliberalismo lo ser\u00eda del capitalismo. La desregulaci\u00f3n de la econom\u00eda que impuso el neoliberalismo fue una pura pantomima para ocultar que tambi\u00e9n con el neoliberalismo se perder\u00edan muchas libertades e incluso que se resentir\u00eda el Estado del Bienestar. El objetivo era ocultar que lo que verdaderamente le interesaba al neoliberalismo era seguir acumulando poder, riqueza y capital, a costa de los dem\u00e1s. <\/p>\n<p>En definitiva, se ocultaba que el rico cada vez ser\u00eda m\u00e1s rico y que, por el contrario, el pobre ser\u00eda cada vez m\u00e1s pobre. Se ocultaba que dada la limitaci\u00f3n de recursos, lo que uno obtuviera de m\u00e1s, obligar\u00eda a que otro u otros lo har\u00edan de menos. Un objetivo del neoliberalismo consist\u00eda en continuar con la privatizaci\u00f3n de los beneficios y, por si vinieran malos tiempos, con la &#8216;socializaci\u00f3n de las p\u00e9rdidas&#8217;, tal como ha quedado bien al descubierto con la crisis inmobiliaria, crediticia y financiera que actualmente sufrimos. Los diferentes gobiernos de los pa\u00edses desarrollados, y sus correspondientes bancos centrales, han tenido que intervenir para salvar a muchas instituciones financieras mientras que, los que antes fueron defensores ac\u00e9rrimos del neoliberalismo, permanec\u00edan callados, cuando no, suplicando a gritos la intervenci\u00f3n de los gobiernos como hicieron promotores de la econom\u00eda del ladrillo, bancos y cajas de ahorro, etc. <\/p>\n<p>La crisis actual cada vez se nos agravar\u00e1 m\u00e1s, debido a los altos precios de las energ\u00edas. El \u00faltimo informe de la Agencia Internacional de la Energ\u00eda sobre previsiones del mercado del petr\u00f3leo, a medio plazo, ha puesto de manifiesto la incapacidad de la oferta actual de petr\u00f3leo para hacer frente a la demanda de crudo. El petr\u00f3leo se agota y con \u00e9l, tambi\u00e9n el neoliberalismo. Estamos situados ante el fin de una era. El precio de la inacci\u00f3n ser\u00e1 el que las cosas vayan de mal en peor. El Leviat\u00e1n del neoliberalismo ha ca\u00eddo y ello nos impone reflexionar sobre el futuro, ya que no podemos seguir haciendo m\u00e1s de lo mismo. Entre otras cosas, impone replantearnos lo que queremos que sea la globalizaci\u00f3n de nuestra econom\u00eda. Hemos visto ya que no es bueno que los gobiernos no puedan tutelar siquiera sus propios mercados. Tampoco es bueno que no se puedan aplicar pol\u00edticas efectivas que luchen contra la creciente lacra de la pobreza y las desigualdades sociales. <\/p>\n<p>En el orden mundial, deberemos ser much\u00edsimo m\u00e1s solidarios con el resto de pa\u00edses pobres y\/o en v\u00edas de desarrollo. El sentido de la globalizaci\u00f3n, por fuerza, habr\u00e1 de ser completamente diferente a lo que hasta ahora hemos conocido. En nombre de la globalizaci\u00f3n, se deber\u00e1 trabajar, a nivel mundial, siguiendo una estructura en red y en base a la cooperaci\u00f3n y la solidaridad entre las diferentes naciones que integran el planeta. La globalizaci\u00f3n, hasta ahora, ha perseguido apuntalar unas estructuras jer\u00e1rquicas de dominaci\u00f3n de unos pa\u00edses sobre otros. La globalizaci\u00f3n no ha sido otra cosa que la expresi\u00f3n de la concentraci\u00f3n de las decisiones econ\u00f3micas, a nivel mundial, desde los diferentes centros financieros: Nueva York, Londres, Paris, Frankfurt y Tokyo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfQui\u00e9n hubiera pensado que los mitos que se describen en la Torah de los jud\u00edos -y que, posteriormente, se recogieron en el Antiguo Testamento de los cristianos- hubieran podido resurgir hace pocos a\u00f1os y, esta vez, con nuevos disfraces?. 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