{"id":19962,"date":"2009-08-18T09:36:31","date_gmt":"2009-08-18T07:36:31","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/tratado-de-lisboa\/"},"modified":"2009-08-18T09:36:31","modified_gmt":"2009-08-18T07:36:31","slug":"tratado-de-lisboa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/tratado-de-lisboa\/","title":{"rendered":"Tratado de Lisboa"},"content":{"rendered":"<p>Sin pena ni gloria -casi en la clandestinidad vergonzosa- los mandatarios europeos han dado el visto bueno a un nuevo tratado de la Uni\u00f3n europea. En ning\u00fan momento se han atrevido a conceder al acto la solemnidad que en otras ocasiones han acompa\u00f1ado las firmas de los diferentes tratados que, en teor\u00eda, constituyen los elementos ensambladores de la Uni\u00f3n. No es para menos. El intento llevado a cabo en los a\u00f1os anteriores de imponer una constituci\u00f3n europea, limitada a dar carta de naturaleza a la situaci\u00f3n presente, termin\u00f3 en el desinter\u00e9s de los europeos o en el rechazo manifiesto de la propuesta presentada por sus dirigentes. <\/p>\n<p>Refleja este hecho la limitaci\u00f3n profunda que caracteriza a la Uni\u00f3n en el momento presente. La construcci\u00f3n de Europa ha sido constre\u00f1ida al \u00e1mbito econ\u00f3mico exclusivamente y dejada en manos de los gobiernos. Los temas y cuestiones referentes a la Uni\u00f3n han sido arrebatados al gran p\u00fablico y apartados de las instituciones representativas. En el organigrama institucional de la Unidad europea el Parlamento carece del relieve que tiene tal instituci\u00f3n en el marco de los sistemas pol\u00edticos que presumen de democr\u00e1ticos. Todos los elementos que estructuran la Unidad europea han sido dise\u00f1ados por los t\u00e9cnicos que se arrogan con una actitud excluyente el conocimiento en los terrenos econ\u00f3mico y pol\u00edtico. Los pol\u00edticos profesionales se limitan a refrendar las propuestas de esos denominados tecn\u00f3cratas. A trav\u00e9s de este camino, la construcci\u00f3n de Europa se ha acomodado a los intereses de las grandes corporaciones financiero-industriales, generadas por el desarrollo econ\u00f3mico que sigui\u00f3 a la reconstrucci\u00f3n tras el desastre de la guerra mundial. <\/p>\n<p>Se entiende que en los inicios del dise\u00f1o de la Unidad europea fuesen los gobiernos quienes tomasen la iniciativa en una materia que en principio constitu\u00eda una parte de las relaciones exteriores de los estados. Cuesta, sin embargo, aceptar tras varias d\u00e9cadas de consolidaci\u00f3n de la Unidad europea y homogeneizaci\u00f3n de sus sociedades en tantos terrenos, que los asuntos de la Uni\u00f3n sigan trat\u00e1ndose en el marco de las relaciones internacionales, a pesar de afectar al conjunto de materias competencia de los gobiernos estatales. Aqu\u00ed aparece la debilidad del proyecto europeo, que puede ser calificado, por el momento, como de importante triunfo econ\u00f3mico y de fracaso pol\u00edtico. La explicaci\u00f3n de este fracaso pol\u00edtico puede situarse, desde luego, en el inter\u00e9s de las \u00e9lites econ\u00f3micas europeas por alejar del control de las materias sociales y econ\u00f3micas al conjunto de la ciudadan\u00eda. Tambi\u00e9n recae esta responsabilidad en la sensibilidad nacionalista que predomina en el seno de las sociedades de los viejos estados imperialistas. <\/p>\n<p>Los diversos avances que han tenido lugar en la construcci\u00f3n de Europa, son resultado de las imposiciones de las \u00e9lites financieras. Han favorecido la libertad de actuaci\u00f3n de los intereses del capital y buscado dificultar la de los agentes sociales del trabajo, m\u00e1s numerosos. En una Unidad europea, carente por el momento de estructura organizativa estatal -ni federal, ni confederal- las relaciones entre sus componentes siguen perteneciendo al terreno de los asuntos exteriores. Esto es; las materias se debaten en el seno de los gobiernos y \u00e9stos deciden, en principio, al margen de las instituciones representativas. Los parlamentos quedan reducidos al papel de meros refrendadores. A trav\u00e9s de este m\u00e9todo las m\u00e1s importantes materias de \u00edndole social y econ\u00f3mica son detra\u00eddas de las instituciones representativas y dejadas en manos del poder ejecutivo. Con posterioridad al refrendo de los diversos tratados por parte de los parlamentos estatales, en el futuro la legislaci\u00f3n de los estados deber\u00e1 acomodarse al marco jur\u00eddico establecido en aquellos. Es cierto que de esta manera se produce una homogeneizaci\u00f3n de las sociedades europeas que, en principio, deber\u00eda ser considerada positiva. El inconveniente que presenta este procedimiento es que no responde a planteamientos de base democr\u00e1tica, sino a la iniciativa de las influyentes \u00e9lites econ\u00f3micas a quienes los pol\u00edticos europeos acomodan sus directrices. <\/p>\n<p>En ciertas sociedades europeas preocupa especialmente lo que se siente como p\u00e9rdida de la soberan\u00eda propia a favor de unas instituciones extra\u00f1as. En Francia, Inglaterra y otras construcciones nacionales de mayores dimensiones ha crecido el recelo frente a las decisiones de los organismos de la Uni\u00f3n que pueden sentirse como perjudiciales para los intereses nacionales. Este recelo pone en evidencia el car\u00e1cter nacionalista de tales sociedades que se resisten a perder el papel preponderante que tuvieron en otros momentos de la Historia de Europa y aspiran a un puesto destacado. El desencanto con respecto al europe\u00edsmo ha ganado espacio por estas razones en amplios sectores de la sociedad europea, al comprobar que la homogeneizaci\u00f3n de las estructuras socio-econ\u00f3micas no se traducen en ventajas colectivas y como resultado del fuerte nacionalismo que lleva a las sociedades europeas m\u00e1s avanzadas a contemplar con desconfianza los intereses concurrente de otras sociedades y mirar con desd\u00e9n a los reci\u00e9n llegados a la nueva Europa. <\/p>\n<p>Lisboa no tiene otro significado que la introducci\u00f3n por la puerta falsa del proyecto de constituci\u00f3n fracasado hace dos a\u00f1os. Demuestra la disposici\u00f3n de las \u00e9lites econ\u00f3micas y pol\u00edticas europeas de sacar adelante su proyecto de unidad y la capacidad de maniobra para soslayar el debate democr\u00e1tico. Pretenden mantener el actual organigrama institucional que limita a los gobiernos y sus asesores t\u00e9cnicos el dise\u00f1o y toma de decisiones, a trav\u00e9s de la mara\u00f1a de los consejos de ministros comunitarios y la omnipotente comisi\u00f3n. En este marco el Parlamento europeo queda al margen de la funci\u00f3n legislativa, imposibilitado de desarrollar una funci\u00f3n dinamizadora de la pol\u00edtica comunitaria, como corresponde a una asamblea representativa. \u00danicamente entender\u00e1 en aquellas competencias que le transfieran los Estados previamente. <\/p>\n<p>Europa se est\u00e1 construyendo por el tejado, en el aire, y no se aprecia ninguna voluntad de superar las profundas contradicciones que han provocado hist\u00f3ricamente los graves conflictos de que su territorio ha sido escenario. Ni el nacionalismo del Estado-Naci\u00f3n, ni los intereses de las grandes corporaciones que apoyan son el cemento adecuado para que frag\u00fce la Unidad europea \u00bfPor qu\u00e9 no plantear una naci\u00f3n europea en la que todos los pueblos que la integran tengan su espacio para la libertad y el bienestar? Quienes reclamamos la soberan\u00eda para Navarra disponemos de una perspectiva m\u00e1s abierta que quienes se aferran al Estado-Naci\u00f3n, Espa\u00f1a, Francia, Inglaterra, Italia\u2026 Entendemos que las colectividades humanas cambian, pero deben ser libres para decidir en toda coyuntura hist\u00f3rica. Son incapaces de comprender tal exigencia quienes se aferran a la virtualidad de los actuales Estados, de un nacionalismo agresivo y que en Europa constituyen el obst\u00e1culo m\u00e1s serio para alcanzar un Unidad de Europa en aut\u00e9ntica democracia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sin pena ni gloria -casi en la clandestinidad vergonzosa- los mandatarios europeos han dado el visto bueno a un nuevo tratado de la Uni\u00f3n europea. 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