{"id":19811,"date":"2009-08-17T14:30:05","date_gmt":"2009-08-17T12:30:05","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/la-vision-de-la-historia-vasca-desde-el-aranismo\/"},"modified":"2009-08-17T14:30:05","modified_gmt":"2009-08-17T12:30:05","slug":"la-vision-de-la-historia-vasca-desde-el-aranismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/la-vision-de-la-historia-vasca-desde-el-aranismo\/","title":{"rendered":"La visi\u00f3n de la historia vasca desde el aranismo"},"content":{"rendered":"<p>\u00a0<\/p>\n<p>  <!--more-->  <br \/>El art\u00edculo de Pablo de Iboa, dentro de la serie que este autor viene publicando (<strong>El nefasto siglo XIX en Euzkadi<\/strong>. Izaro News), es paradigm\u00e1tico en lo que se refiere a la distorsi\u00f3n de la realidad vasca.  \t\t<\/p>\n<p>Algunas referencias (el reconocimiento a Zumalakarregi, la comprensi\u00f3n de la enemistad espa\u00f1ola contra Euskal Herria, etc.) se entienden desde la perspectiva de una poblaci\u00f3n que, al margen de discursos, ha sufrido en propia piel la violencia de ocupaci\u00f3n de la tropa hispana. Pero la visi\u00f3n de fondo de la colectividad vasca y sus problemas est\u00e1 ideologizada y tergiversada. <\/p>\n<p>De entrada, Euzkadi no es un pa\u00eds real. No exist\u00eda nada parecido en la \u00e9poca que describe (y se ve esa distorsi\u00f3n, c\u00f3mo se lo han sacado de la manga, en esta ucron\u00eda). Tomemos una cita: \u00abEl partido carlista, que pretend\u00eda ser el defensor de la tradici\u00f3n vasca, quebrant\u00f3 continuamente las Constituciones de los Estados vascos durante la guerra de los seis a\u00f1os. Don Carlos Mar\u00eda Isidro gobern\u00f3 en Euskadi sin respeto alguno a los preceptos de dichas Constituciones\u00bb. <\/p>\n<p>Don Carlos no gobern\u00f3 en Euskadi, sencillamente porque tal cosa no exist\u00eda entonces. Es una invenci\u00f3n posterior de Sabino Arana. Adem\u00e1s, la alusi\u00f3n a las \u00abConstituciones de los Estados Vascos\u00bb es otra impostura ideol\u00f3gica, porque ni exist\u00edan Estados Vascos, ni los vascos dispon\u00edan de Constituciones, en estos t\u00e9rminos. El \u00fanico Estado vasco era Navarra, y para entonces estaba conquistado (desde 1512 en su parte peninsular) y sin independencia. <\/p>\n<p>Otra aberraci\u00f3n conceptual: \u00abDon Manuel Llauderfuc fue el \u00faltimo virrey leg\u00edtimo que hubo en el reino de Navarra, pues fue el \u00faltimo que jur\u00f3 los Fueros. Los que le sucedieron, Sarsfield, Vald\u00e9s, Rodil, Mina. C\u00f3rdoba y Espartero, aunque llevaron el t\u00edtulo, el ejercicio de su mando era ileg\u00edtimo, porque ninguno de ellos jur\u00f3 los Fueros\u00bb. \u00a1C\u00f3mo un defensor de la naci\u00f3n vasca puede decir que un virrey espa\u00f1ol fue leg\u00edtimo! La idealizaci\u00f3n que el nacionalismo aranista hace de los Fueros le conduce a formular semejante atrocidad. Ni aun jurando los fueros ning\u00fan espa\u00f1ol hizo otra cosa que mantener la dominaci\u00f3n espa\u00f1ola. Cuando m\u00e1s, un virrey. <\/p>\n<p>Otra cita que insiste en el ideario aranista, completamente miope en estas cuestiones, se refiere a la pretendida independencia originaria: \u00abDe la guerra carlista no se puede decir que fuera civil en lo que afecta a los vascos; era una guerra internacional, puesto que los vascos, que gozaban de independencia, luchaban con otro Estado, que se esforzaba en quitarles la libertad. Era una guerra por la independencia\u00bb. Los vascos no gozaban de independencia en estas fechas, lamentablemente, y no hay m\u00e1s que ver el mismo siglo XIX (por no echar la vista atr\u00e1s, a todas las guerras de conquista castellana) para tomar nota de los conflictos con Espa\u00f1a, a cuenta del traslado de las aduanas, la derogaci\u00f3n de los fueros por el rey o la Constituci\u00f3n de C\u00e1diz, etc. Espa\u00f1a hac\u00eda y deshac\u00eda en tierra vasca, pues la ten\u00eda conquistada desde 1200 y 1512, seg\u00fan los territorios. El resto es discurso foralista, una patra\u00f1a urdida por ide\u00f3logos de la corona para justificar unas relaciones conflictivas e ileg\u00edtimas de siglos entre la poblaci\u00f3n vasca y la monarqu\u00eda espa\u00f1ola. <\/p>\n<p>Con semejante distorsi\u00f3n ideol\u00f3gica no se puede encarar hoy la cuesti\u00f3n vasca y afrontar el futuro de libertad (sin intromisi\u00f3n ajena, espa\u00f1ola ni francesa) que necesitamos en Euskal Herria. <\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<h1>El nefasto siglo XIX en Euzkadi (5)<\/h1>\n<p><em> <\/em>Don Tom\u00e1s de Zumalakarregi. &#8211; Este General fue, sin duda alguna, el m\u00e1s prestigioso y de m\u00e1s talento militar que tuvo el Partido Carlista. Naci\u00f3 en Ormaiztegi el d\u00eda 20 de Diciembre de 1788. En 1808 se encontraba en Pamplona siguiendo sus estudios cuando supo que las tropas de Napole\u00f3n sitiaban Zaragoza. Se alist\u00f3 como voluntario en el ej\u00e9rcito espa\u00f1ol que defend\u00eda la ciudad. Ya desde los principios de su vida militar llam\u00f3 la atenci\u00f3n de sus compa\u00f1eros de armas. En las luchas contra los Mariscales franceses fue aprendiendo la t\u00e1ctica de la guerra. Las Cortes de C\u00e1diz le reconocieron el grado de comandante.<\/p>\n<p>Hall\u00e1ndose de servicio en el Ferrol con el grado de teniente coronel, fue acusado de favorecer a don Carlos, siendo destituido por ello. Se retir\u00f3 a Pamplona. Cuando en Navarra estall\u00f3 el alzamiento carlista, los jefes de las partidas proclamaron a Zumalakarregi como general en jefe. Hasta aquel momento los carlistas no eran m\u00e1s que una masa desorganizada: Zumalakarregi la transform\u00f3 en un ej\u00e9rcito disciplinado, que pudo luchar en eficacia, contra los mejores generales del ej\u00e9rcito espa\u00f1ol; el carlista que operaba en el Pa\u00eds Vasco lleg\u00f3 a componerse, de 30.000 hombres; \u00e9l era el due\u00f1o del Pa\u00eds Vasco; los liberales no pose\u00edan m\u00e1s que el suelo que pisaban.<\/p>\n<p>Zumalakarregi demostr\u00f3 ser un gran talento militar. Sus victorias fueron cuantiosas. Don Carlos, contra el parecer del mismo Zumalakarregi, le oblig\u00f3 a sitiar Bilbao. Durante el cerco fue herido por una bala en la pierna. Retirado al pueblo de Zegama (Gipuzkoa), muri\u00f3 a los pocos d\u00edas (1835). El carlismo perdi\u00f3 entonces su mejor defensor. \u00abEl vac\u00edo que en su partido dejaba aquel hombre extraordinario, tuvo mayor eco y fue m\u00e1s exactamente apreciado por la opini\u00f3n p\u00fablica de Europa que lo estuvo por la menguada corte del pretendiente, a cuyos secuaces; le quit\u00f3 un gran peso de encima con la desaparici\u00f3n del hombre ante cuya superioridad hab\u00edan tenido que. bajar la cabeza\u00bb, (Lafuente: Historia de Espa\u00f1a).<\/p>\n<p>Era riguroso sin crueldad, aunque alguna vez se excediera en los castigos. Su ejemplo arrastraba a sus soldados a las mayores heroicidades. Sus alocuciones eran en\u00e9rgicas. \u00abVale m\u00e1s no existir que existir llevando escrito en la frente el bald\u00f3n de cobard\u00eda\u00bb dec\u00eda a sus soldados (29 de Diciembre de 1833). Su recuerdo se mantiene a\u00fan como la de una esperanza fallida.<\/p>\n<p>Don Rafael Maroto. &#8211; El sucesor de Zumalakarregi fue el espa\u00f1ol don Rafael Maroto, nacido en Lorca (Murcia). Antes de declararse, la guerra carlista hab\u00eda servido a Espa\u00f1a en las luchas que en Per\u00fa y Chile se sosten\u00edan contra la dominaci\u00f3n espa\u00f1ola. Nombrado jefe del ej\u00e9rcito carlista que operaba en el Pa\u00eds Vasco, fue mal recibido por su car\u00e1cter violento; los fracasos militares aumentaron el descontento. Pronto comenz\u00f3 una lucha sorda entre Maroto y otros jefes del ej\u00e9rcito. Maroto prendi\u00f3 a sus \u00e9mulos, los generales Garc\u00eda, Sauz y Guergu\u00e9, al brigadier Carmona, a Uriz e Ib\u00e1\u00f1ez. Los generales y Uriz fueron fusilados en Estella, sin forma alguna de proceso y sin que fueran escuchados. Poco despu\u00e9s hizo lo mismo con Ib\u00e1\u00f1ez (Febrero de 1839). Don Carlos destituy\u00f3 a Maroto de su cargo de jefe del ej\u00e9rcito y lo declar\u00f3 traidor; pero ante la actitud de Maroto, cambi\u00f3 de conducta, y a\u00fan volvi\u00f3 por su honor en documento dirigido a su ej\u00e9rcito.<\/p>\n<p>Maroto estaba en inteligencia con el jefe del ej\u00e9rcito isabelino desde el mes de Enero; dej\u00f3se derrotar varias veces por sus enemigos; no obstante, segu\u00eda mandando a los soldados vascos y excit\u00e1ndoles a proseguir la guerra. Tuvo una conferencia con el jefe isabelino en la ermita de San Antol\u00edn de Abadiano. Don Carlos, sospechando la fidelidad de su general, le depuso y nombr\u00f3 al conde de Negri; pero fue prendido por Maroto. Poco despu\u00e9s se firm\u00f3 la paz en Bergara. Maroto entr\u00f3 a servir de nuevo en el ej\u00e9rcito espa\u00f1ol con el grado de Capit\u00e1n General; muri\u00f3 en sus posesiones de Chile en 1847.<\/p>\n<p>Tal fue el jefe que dirigi\u00f3 a los vascos despu\u00e9s de la muerte de Zumalakarregi. Un traidor.<\/p>\n<p>Car\u00e1cter de la guerra por parte de los vascos. &#8211; Si la mayor\u00eda de los \u00abvascos abraz\u00f3 la causa del pretendiente al trono espa\u00f1ol, lo hizo porque vio en su triunfo el mantenimiento de su libertad. En la conciencia del pueblo estaba que su derecho era perseguido. Al momento de morir Fernando VII lo manifest\u00f3 el virrey de Navarra a la Diputaci\u00f3n: \u00abEn el estado de guerra en que se halla Navarra no hay fueros\u00bb. El virrey Sarsfield se neg\u00f3 a jurar los Fueros. Don Manuel Llauderfuc fue el \u00faltimo virrey leg\u00edtimo que hubo en el reino de Navarra, pues fue el \u00faltimo que jur\u00f3 los Fueros. Los que le sucedieron, Sarsfield, Vald\u00e9s, Rodil, Mina. C\u00f3rdoba y Espartero, aunque llevaron el t\u00edtulo, el ejercicio de su mando era ileg\u00edtimo, porque ninguno de ellos jur\u00f3 los Fueros. Sarsfield fue asesinado b\u00e1rbaramente por sus soldados en Pamplona (1837).<\/p>\n<p>De la guerra carlista no se puede decir que fuera civil en lo que afecta a los vascos; era una guerra internacional, puesto que los vascos, que gozaban de independencia, luchaban con otro Estado, que se esforzaba en quitarles la libertad. Era una guerra por la independencia.<\/p>\n<p>Cierto que los vascos se equivocaron en la elecci\u00f3n del medio para conservar su derecho. Su error se comprende si se recuerda el estado general de los vascos. Pero a trav\u00e9s del enga\u00f1o se nota el car\u00e1cter que revisti\u00f3 la guerra por parte de los vascos: car\u00e1cter de defensa propia.<\/p>\n<p>Su error indica tambi\u00e9n su obcecaci\u00f3n. Don Carlos Mar\u00eda Isidro en sus manifiestos a su ej\u00e9rcito y a los espa\u00f1oles, nunca habl\u00f3 de los derechos de los vascos. No obstante, \u00e9stos se sacrificaron por \u00e9l en una guerra sangrienta que dur\u00f3 seis a\u00f1os.<\/p>\n<p>Zumalakarregi y don Pascual de Txurruka, coronel del ej\u00e9rcito isabelino, vieron con alguna claridad el motivo que guiaba a los voluntarios. Zumalakarregi se lo manifest\u00f3 al mismo don Carlos y Txurruka, en una carta dirigida a Arguelles, Olozaga y G\u00f3mez Acebo, pol\u00edticos espa\u00f1oles. Cuando en 1837 preparaban las Cortes de Madrid una Constituci\u00f3n, D. Pascual de Txurruka, al leer en el proyecto que la futura Constituci\u00f3n negaba el derecho vasco, escribi\u00f3 una carta, que, dec\u00eda entre otras consideraciones: \u00bf.Por qu\u00e9 luchan los vascos? D\u00edcese por algunos que la guerra de las provincias del Norte es guerra de principios y no guerra de fueros; pero yo les contesto que los naturales de Vizcaya no se matan porque triunfen principios de absolutismo y de tiran\u00eda, sino porque los ambiciosos y los agentes del fanatismo les hicieron y contin\u00faan haci\u00e9ndoles creer que iban a perder sus fueros. Esta es la base s\u00f3lida y terrible de la guerra de estos pa\u00edses&#8230;\u00bb. Tambi\u00e9n el Gobierno espa\u00f1ol not\u00f3 aquel car\u00e1cter, como lo demostr\u00f3 lo sucedido con don Jos\u00e9 Antonio Mu\u00f1agorri.<\/p>\n<p>Era \u00e9ste un industrial y escribano de Berastegi, que trabaj\u00f3, unas veces por cuenta propia y otras por cuenta del Gobierno, por separar de la cuesti\u00f3n din\u00e1stica la cuesti\u00f3n de los fueros o de la independencia de los vascos. Su bandera fue de Paz y Fueros, con la cual quiso atraer a los vascos, que militaban en los dos partidos contendientes. El Gobierno de Espa\u00f1a supo aprovechar su actividad para que: los vascos abandonaran a don Carlos, pues se les promet\u00eda respeto a su libertad. Mu\u00f1agorri no tuvo \u00e9xito en su iniciativa. Muri\u00f3 asesinado el 14 de Octubre de 1841.<\/p>\n<p>La guerra carlista, identificando la causa de la libertad vasca con la de la sucesi\u00f3n a la corona de Espa\u00f1a, ha sido uno de los sucesos que han trastornado m\u00e1s profundamente, la mentalidad vasca. El descenso de la conciencia nacional desde la guerra carlista fue muy notable. Como el pretendiente al trono era extranjero, as\u00ed como los, jefes que dirigieron el partido despu\u00e9s de la paz, los carlistas vascos, aun los m\u00e1s ilustrados, se espa\u00f1olizaron cada vez m\u00e1s.<\/p>\n<p>El partido carlista, que pretend\u00eda ser el defensor de la tradici\u00f3n vasca, quebrant\u00f3 continuamente las Constituciones de los Estados vascos durante la guerra de los seis a\u00f1os. Don Carlos Mar\u00eda Isidro gobern\u00f3 en Euskadi sin respeto alguno a los preceptos de dichas Constituciones. El mismo Zumalakarregi, a principio de la guerra, 11 de Febrero de l834 cometi\u00f3 un grav\u00edsimo atentado a la Constituci\u00f3n de Navarra, declarando traidores y condenando a muerte a los miembros de la Diputaci\u00f3n, por haber aconsejado a los navarros que defendieran el derecho de Isabel. Con su decreto conculcaba Zumalakarregi varios proyectos de la Constituci\u00f3n Navarra. Don Carlos VIII de Navarra y V de Castilla, por la gracia de Dios rey de las Espa\u00f1as, y en su real nombre D Tom\u00e1s Zumalakarregi, comandante general del ej\u00e9rcito de S. M. en este reino y en jefe de las provincias de Vizcaya y Gipuzkoa:<\/p>\n<p>Por lo contenido en la alocuci\u00f3n de 5 del actual inserta en el Bolet\u00edn revolucionario, impreso en Pamplona el d\u00eda 9, expedida por la Diputaci\u00f3n de este reino de Navarra, se declaran traidores como incurridores en el delito de lesa Majestad al Padre Maestro don Fray Bartolom\u00e9 Oteiza, abad de Fitero; a don Jos\u00e9 Mar\u00eda Mart\u00ednez de Arizala, a don Benito Antill\u00f3n, a don Jos\u00e9 Mar\u00eda Bidarte, al bar\u00f3n de Big\u00fcezal don Fulgencio Barrera y a don Jos\u00e9 Basset, secretario. En su consecuencia, quedan condenados a la pena de muerte y confiscados todos sus bienes&#8230;<\/p>\n<p>La Constituci\u00f3n de Nabarra exig\u00eda, entre otros requisitos: a) que los jueces fueran navarros; b) que los navarros no fueran juzgados por los virreyes; c) que los navarros no estuvieran sometidos jam\u00e1s a la jurisdicci\u00f3n militar; d) que los navarros s\u00f3lo pod\u00edan ser apresados por oficial autorizado por la corte o el Supremo Consejo&#8230;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[78],"tags":[],"class_list":["post-19811","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-egunekoa"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.5 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>La visi\u00f3n de la historia vasca desde el aranismo - 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