{"id":19611,"date":"2009-08-13T08:25:31","date_gmt":"2009-08-13T06:25:31","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/marruecos-fastuosidad-miseria-y-picaresca\/"},"modified":"2009-08-13T08:25:31","modified_gmt":"2009-08-13T06:25:31","slug":"marruecos-fastuosidad-miseria-y-picaresca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/marruecos-fastuosidad-miseria-y-picaresca\/","title":{"rendered":"Marruecos: fastuosidad, miseria y picaresca"},"content":{"rendered":"<p> <\/p>\n<h3>1.- Claves del subdesarrollo.<\/h3>\n<p>La casa bereber que las agencias muestran al turista resulta extremadamente sobria. Suelos de tierra apisonada, muros de adobes sin lucir, conducciones de agua y sanitarios (donde los hay) muy b\u00e1sicos\u2026 En nuestro contexto occidental estar\u00edamos hablando de miseria. Esta, es en general, la calidad del habitat del campesino medio marroqu\u00ed. <\/p>\n<p>Los n\u00facleos urbanos, si exceptuamos los centros tur\u00edsticos, Marrakech, Rabat, Casablanca, Fes, Meknes\u2026 tampoco mejoran esta lastimosa impresi\u00f3n. Como es bien sabido, el nivel y la calidad de vida de un pueblo se refleja en su habitat, urbanismo, equipamientos p\u00fablicos\u2026 En este sentido, Marruecos con su rostro ocre, nos ofrece sin paliativos la amarga cara del subdesarrollo. <\/p>\n<p>Sin embargo, el hecho de que el salario mensual medio sea de unos 3000 dirhans (300 euros) no refleja la capacidad econ\u00f3mica de este pa\u00eds, sino la perversi\u00f3n del sistema. Su potencial agr\u00edcola-ganadero, si se modernizan las t\u00e9cnicas -medievales- de explotaci\u00f3n, y si se racionalizan los enormes reservorios de agua del Alto y medio Atlas, puede resultar espectacular. Posee una capacidad h\u00eddrica que podr\u00eda remediar tanto las pertinaces sequ\u00edas, como irrigar enormes superficies de buenas tierras de cultivo, hoy liegas. Evidentemente de poco servir\u00eda este \u00abagiornamiento\u00bb, si la comunidad europea mantiene su insolidaria pol\u00edtica con los pueblos del subdesarrollo. <\/p>\n<p>El turista, que va con una idea preconcebida, parece confundirse cuando topa con los numerosos valles verdes del Atlas medio y alto o del Rif. Realmente la cara monta\u00f1osa que mira al Atl\u00e1ntico es un ed\u00e9n con respecto al carasol del este y a la profundidad del desierto meridional. <\/p>\n<p>Es cierto que escasea la industria, pero tampoco parece que los magros beneficios de la explotaci\u00f3n de los fosfatos de Fosbucraa mejoren la pobreza estructural. Es bien sabido que en el PIB de Marruecos el turismo tiene una incidencia primordial. Las previsiones para el 2.010 es duplicar los 5 millones de visitantes actuales. Para acercarse a estas expectativas Marruecos est\u00e1 multiplicando las dotaciones hoteleras (b\u00e1sicamente hoteles de cinco o m\u00e1s estrellas) al parecer encaminadas hacia un turismo de \u00e9lite. Hemos podido observar que las garant\u00edas de calidad que ofrecen hoteles de inferior categor\u00eda (cuatro estrellas) son escasas. La red viaria, a excepci\u00f3n de los entornos oficiales de atracci\u00f3n tur\u00edstica, es decir, de las ciudades imperiales (Marrakech, Fes, Rabat, Meknes), es demasiado rudimentaria. <\/p>\n<p>A primera vista -y conste que no soy un economista sino un simple observador- este boom tur\u00edstico me parece escandalosamente enga\u00f1oso. Esta actividad lo \u00fanico que oferta al marroqu\u00ed es un empleo casi mendicante. La parte del le\u00f3n queda para las empresas extranjeras francesas y espa\u00f1olas (Alc\u00f3n, Corte Ingl\u00e9s\u2026) que controlan esta industria. Por supuesto la monarqu\u00eda no se queda sin su jugosa comisi\u00f3n. Todo ha de ser poco para fomentar la suntuosidad ostentosa de sus innumerables palacios y el aumento de su patrimonio. <\/p>\n<p>Hoy d\u00eda, el desarrollo que aporta este turismo no parece que conlleve notables mejoras para el pueblo marroqu\u00ed. No se intuye, pues, que el turismo vaya a favorecer por el momento la modernizaci\u00f3n y las mejoras sociales de los magreb\u00eds. Incluso, como se puede observar en el Palmar, un semidesierto del entorno de Marrakech, la especulaci\u00f3n del suelo puede dispararse hasta cotas insospechadas. Es una dificultad a\u00f1adida para el acceso del ciudadano medio a una vivienda digna, en estos centros tur\u00edsticos. <\/p>\n<p>Esta \u00abmarbella\u00bb que se pretende convertir en un vergel es un antro de inversiones para el dinero negro extranjero, para el capital y para el alto funcionariado aut\u00f3ctono. <\/p>\n<p>Cierto es que el turismo puede mantener y revitalizar a ciertos gremios artesanos, pero no parece que esta actividad tenga excesivo futuro. El mercado no s\u00f3lo est\u00e1 sobresaturado. Taiw\u00e1n (con sus cer\u00e1micas, tejidos, baratijas\u2026), se introduce de manera incontenible. <\/p>\n<p>Ante estas previsiones, al parado o al asalariado marroqu\u00ed se le presenta una disyuntiva: pasar al sector informal, es decir, meterse en el mundo de la picaresca que bulle en torno al turista, o irse del pa\u00eds. <\/p>\n<p>\u00bfExcedentes econ\u00f3micos\u2026? De haberlos, ya sabemos hacia donde se encauzan: a las arcas, palacios y obras fara\u00f3nicas de la monarqu\u00eda alau\u00ed. Al mantenimiento y reforzamiento de las fuerzas armadas y de seguridad. Y, c\u00f3mo no, al omnipotente estamento religioso, cuya cabeza visible es el propio Mohammed VI. <\/p>\n<p>La m\u00e1s m\u00ednima insinuaci\u00f3n sobre la pol\u00edtica es tab\u00fa. Es lo que te sugieren los gu\u00edas al primer contacto, al tiempo que mantienen una apolog\u00eda del islamismo, m\u00e1s o menos encendida, en parecidos par\u00e1metros. <\/p>\n<p>Si la organizaci\u00f3n del Estado est\u00e1 en manos del monarca (jefe del ej\u00e9rcito y elector del primer ministro) y del partido islamista Istiqlal, ac\u00e9rrimo defensor del soberano, hoy por hoy, el cambio democr\u00e1tico resulta impensable. Y en consecuencia la modernizaci\u00f3n del pa\u00eds y las mejoras sociales. \u00abE pur si muove\u00bb, insisten los gu\u00edas (al parecer con salarios privilegiados). Pues eso, ver para creer. <\/p>\n<p>Europa tolera (o propicia) c\u00f3modamente este sistema pol\u00edtico, tan favorable para el capital trasnacional. Al igual que el \u00abhermano Bush\u00bb, proscribe a pol\u00edticos como Castro, Evo Morales o Ch\u00e1vez. Pasa de puntillas, cuando no aplaude, ante pol\u00edticas corruptas cuando no criminales, como las de Fox, Uribe, etc., o las del propio Mohammed VI. <\/p>\n<p>Que los beneficios del petr\u00f3leo hayan sido utilizados por Ch\u00e1vez para notables mejoras sociales o la elevaci\u00f3n de un 20% del salario m\u00ednimo no tiene importancia. En parecidas condiciones (enormes beneficios de la cuenta petrol\u00edfera) el Sr. Fox y sus compinches no consiguen detener la degradaci\u00f3n econ\u00f3mica de su pueblo. <\/p>\n<p>Est\u00e1 claro, al neoliberalismo no le quitan el sue\u00f1o estados como el marroqu\u00ed, donde no se respetan los derechos humanos y la corrupci\u00f3n campa a sus anchas. Lo realmente preocupante son esos estados emergentes que cuestionan sin ambages la insolidaridad y las pr\u00e1cticas coloniales de las sociedades del \u00abprimer mundo\u00bb. <\/p>\n<h3>2.- El \u00abhomo\u00bb turista.<\/h3>\n<p>Cuando la gente se disfraza de turista, no solo cambia de indumentaria y de fisonom\u00eda, sino de actitud vital. Esto no es \u00f3bice para que aflore inevitablemente la realidad de esa persona, que tanto en el grupo coyuntural, como ante la novedad del entorno, trata de acreditarse. Unos pocos d\u00edas de convivencia, en la mayor\u00eda de los casos, bastan para poner a cada uno en su sitio. <\/p>\n<p>Ese corto tiempo es suficiente para detectar la estupidez, la discreci\u00f3n, la solidaridad o insolidaridad, la cortes\u00eda, la cultura, etc., de unos y de otros. <\/p>\n<p>En este caso me result\u00f3 particularmente molesta esa pose de superioridad, con cierto matiz despectivo, con la que algunos espa\u00f1olitos enjuiciaban a las gentes y los h\u00e1bitos del pueblo marroqu\u00ed. \u00a1Que penosos esos \u00abcastizos\u00bb de la corte que se sienten el ombligo del mundo! El paternalismo suele ser otra respuesta a la pobreza del \u00abbuen turista\u00bb. <\/p>\n<p>Ambas, la superioridad y el paternalismo, no s\u00e9 cu\u00e1l m\u00e1s, ofenden, humillan y sacan de quicio al paisano. Lo percibe a las primeras de cambio. Su respuesta, aparte de su desprecio, favorece todo ese montaje de triqui\u00f1uelas encaminadas a estafar y robar al turista. <\/p>\n<p>Los \u00abtour operators\u00bb funcionan al un\u00edsono. La visi\u00f3n enlatada que a trav\u00e9s de los gu\u00edas te ofrecen sobre el pa\u00eds, su historia, costumbres\u2026, es superficial e interesada. No hay m\u00e1s opciones (\u00bfproblema de tiempo o decisi\u00f3n pol\u00edtica?) que las ofertadas. Todos visitamos las mismas mezquitas, las mismas medinas, zocos y talleres artesanos, id\u00e9nticos entornos paisaj\u00edsticos, parecidos restoranes y los mismos locales folkl\u00f3ricos\u2026 Evidentemente, no parece que nadie te proh\u00edba merodear por tu cuenta. Pero claro, a la postre, esto te exige o un gu\u00eda o dominar el idioma, o m\u00e1s bien ambos. Y por supuesto, m\u00e1s tiempo y m\u00e1s dinero. <\/p>\n<p>Pero resulta pretencioso, como le apuntaba a un \u00abcapitalino\u00bb (vaya que se les nota) tratar de definir al pueblo marroqu\u00ed con un periplo tan artificial. Definir a un pueblo, desde el entorno del turista, nos llevar\u00eda a suponer que el marroqu\u00ed es un golfo o un ladronzuelo. Evidentemente, los caminos del turista est\u00e1n repletos de p\u00edcaros, es lo normal, aqu\u00ed y en cualquier pa\u00eds subdesarrollado (y desarrollado). <\/p>\n<p>La medina de Fes, todo un laberinto de callejuelas, a las que el turista tiene vedado entrar sin gu\u00eda, s\u00ed que parece el patio de Monipodio. Son los infinitos rincones y cuchitriles en que te ofrecen hasta el rosario de F\u00e1tima. Es el atosigante mosquer\u00edo de rapaces, truhanes, golfos\u2026 que te venden, te piden y te regatean, si es preciso hasta el amanecer. Te piden doce, lo sacas por cuatro y cuando sonr\u00edes ufano, ves a tu compa\u00f1ero que ha conseguido la mism\u00edsima maravillosa prenda por dos. <\/p>\n<p>Cuando por fin te has alejado una distancia que consideras la adecuada, te oxigenas y crees haberte liberado de la plaga de langostas, entonces te surgen, como brotados del ardiente y m\u00e1gico asfalto, nuevos bribones. <\/p>\n<p>Nos sucedi\u00f3, valga la an\u00e9cdota, abandonando la Djemaa al Fna, la famosa plaza, y zoco de Marrakech. Te dicen que trabajan en tu hotel (muy habitual la jugada) y que te van a ense\u00f1ar lo mas t\u00edpico y no s\u00e9 qu\u00e9 maravillosos antros. Algo sab\u00eda de la estratagema. Cansado, les mir\u00e9 ri\u00e9ndome a carcajadas (mis compa\u00f1eros hac\u00edan lo propio). Nos miraron con la sensaci\u00f3n de haberse topado con alguna suerte de turistas tarados o borrachos y se esfumaron de la misma guisa que aparecieron, no sin escupirnos una buena letan\u00eda de guturales ensalmos. <\/p>\n<p>No obstante al exiguo grupo de baskos de la expedici\u00f3n nos parec\u00eda normal esta picaresca. \u00bfQu\u00e9 otras alternativas les deja un sistema en que los europeos tanto incidimos? \u00bfQu\u00e9 har\u00edamos los dem\u00e1s -suger\u00edamos humildemente- en semejantes circunstancias? <\/p>\n<p>Los otros -los espa\u00f1oles- nos miraban con cierto respeto o quiz\u00e1s cautela por nuestra particular y \u00abponderada\u00bb visi\u00f3n. Sobre todo tras un comentario del gu\u00eda. Expon\u00eda que los bereberes eran rebeldes e indomables. Parec\u00eda dar a entender que eran marroqu\u00edes e islamistas por imposici\u00f3n, \u00abcomo los baskos en Espa\u00f1a\u00bb, a\u00f1adi\u00f3. <\/p>\n<p>-\u00bfQuiere decir -intent\u00e9, m\u00e1s que preguntar, matizar-, que los bereberes, como los baskos, son marroqu\u00edes o espa\u00f1oles contra su voluntad? <\/p>\n<p>&#8211; Es una broma, tan solo una broma\u2026 -puntualiz\u00f3 confundido el gu\u00eda-. \t\t<\/p>\n<p>&#8211; Son orgullosos de ser marroqu\u00edes.  \t\t<\/p>\n<p>Silencio, miradas y soslayos c\u00f3mplice en el resto del grupo.  \t\t<\/p>\n<p>La heterogeneidad de la pe\u00f1a tur\u00edstica a veces resulta descarada y las agencias lo saben. Esa puede ser una de las razones para que el tour que te ofertan sea una macedonia m\u00e1s o menos aceptable. Te encuentras con la joven pareja a quien -en perpetuo trance rom\u00e1ntico- todo les parece estupendo porque la mayor belleza y sorpresa del viaje lo encuentran en la habitaci\u00f3n del hotel. Est\u00e1n las tres o cuatro amigas que han dejado en el curro a sus parejas y muertas de envidia a otras compinches&#8230; Durante el d\u00eda compran compulsivamente y en las fiesta nocturnas t\u00edpicas se despendolan insinuantes e incluso provocadoras. Para \u00e9stas los monumentos arquitect\u00f3nicos, piedras viejas. \u00ab\u00a1A qu\u00e9 nos han tra\u00eddo aqu\u00ed!\u00bb, protestaban ante tal vez -para gustos son los colores- una de las visitas personalmente m\u00e1s impactantes, como fueron las ruinas romanas de \u00abVolubilis\u00bb. <\/p>\n<p>Otra cosa les hac\u00eda enmudecer: \u00abeso si que era arte\u00bb (fashion); la impresionante megaloman\u00eda (horterada y despilfarro para un pueblo sin infraestructuras) del difunto Hasan II. La descomunal mezquita no hace una d\u00e9cada que fue rematada. Hito de espectaculares m\u00e1rmoles, gigantescas l\u00e1mparas de Murano, impresionantes atauriques y artesonados de cedro policromado. Eso s\u00ed, eso s\u00ed que merec\u00eda todo un viaje. Y venga fotos y prospectos para las amigas. <\/p>\n<p>Te encuentras, \u00a1c\u00f3mo no!, con el enteradillo, pose de hombre culto, esposa sumisa y acotador (por los bajines) impenitente del rollo del gu\u00eda. Aparece el esc\u00e9ptico (bosteza implacable en las visitas) que est\u00e1 all\u00ed porque le prometi\u00f3 el viaje a su se\u00f1ora, dicharachera y exultante ella. Abierta a todo el grupo ante la mueca paciente del esposo. Y como siempre los impertinentes, los intransigentes que con aire de expertos y competentes viajeros se pasan el d\u00eda objetando y protestando de todo, hoteles, organizaci\u00f3n, comidas, gu\u00edas\u2026 Imposible describir toda la fauna que podemos coincidir en estos viajes de consumo. <\/p>\n<p>Eso s\u00ed, que nadie pretenda ingenuamente, como nos pas\u00f3 a nosotros, que un viaje de esos puede ser suficiente para hacerte idea de un pa\u00eds. Como mucho llegas a husmear su piel. Entrar en su entra\u00f1a, penetrar en su alma y contactar con sus biorritmos, eso ya es otro cantar. <\/p>\n<p>S\u00f3lo se conoce a un pueblo cuando te comprometes con \u00e9l, padeciendo y disfrutando sus avatares. En nuestro caso podemos decir que pasamos por Marruecos, pero siempre nos quedar\u00e1 entrar en \u00e9l.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1.- Claves del subdesarrollo. La casa bereber que las agencias muestran al turista resulta extremadamente sobria. Suelos de tierra apisonada, muros de adobes sin lucir, conducciones de agua y sanitarios (donde los hay) muy b\u00e1sicos\u2026 En nuestro contexto occidental estar\u00edamos hablando de miseria. Esta, es en general, la calidad del habitat del campesino medio marroqu\u00ed. 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