{"id":19522,"date":"2009-08-12T11:03:59","date_gmt":"2009-08-12T09:03:59","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/las-lecciones-de-barcino\/"},"modified":"2009-08-12T11:03:59","modified_gmt":"2009-08-12T09:03:59","slug":"las-lecciones-de-barcino","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/las-lecciones-de-barcino\/","title":{"rendered":"Las lecciones de Barcino"},"content":{"rendered":"<p>COLONIA Iulia Augusta Faventia Paterna Barcino, o m\u00e1s brevemente Barcino, es el nombre que los romanos dieron, all\u00e1 por el a\u00f1o 10 antes de Cristo, a la actual ciudad de Barcelona. Unos cuantos decenios antes, en el invierno del a\u00f1o 75 aC, un famoso militar romano, Cneo Pompeyo Magno, hab\u00eda asentado su campamento en las cercan\u00edas de un poblado vasc\u00f3n, de nombre desconocido, con intenci\u00f3n de pasar el invierno y guardar los pasos del Pirineo en el transcurso de la guerra civil que sosten\u00eda contra el general Sertorio. El campamento se convertir\u00eda luego en ciudad romana, llamada Pompaelo,la ciudad de Pompeyo , la actual Pamplona. <\/p>\n<p>Pasados 2.000 a\u00f1os, las dos ciudades siguen vivas, y tienen en com\u00fan el ser referentes esenciales para sus respectivos territorios. No obstante, en lo que a la investigaci\u00f3n arqueol\u00f3gica y al recuerdo de su historia se refiere, la diferencia entre ambas no puede ser mayor. Barcino permanece en el subsuelo de la actual ciudad, recuperada, restaurada, musealizada, dignificada y adaptada a fines culturales y pedag\u00f3gicos. Pompaelo, en claro contraste, ha sido minimizada y aniquilada, destruida y sus restos eliminados o arrinconados, y no cuenta con un solo espacio musealizado. <\/p>\n<p>Recientemente tuve la oportunidad de viajar a Barcelona y admirar, una vez m\u00e1s, una ciudad cuidada, culta, cosmopolita y orgullosa de su historia, su cultura y sus tradiciones. Visit\u00e9 el Museu de la Ciutat, situado en el mism\u00edsimo centro del Barrio G\u00f3tico, en el subsuelo de la plaza del Rey, y pude comprobar c\u00f3mo el Ayuntamiento de Barcelona ha musealizado los restos de su pasado. Varias salas en superficie ilustran, mediante paneles explicativos y atractivas ilustraciones, la evoluci\u00f3n de la ciudad en las diferentes \u00e9pocas. Despu\u00e9s, un ascensor lleva al visitante hasta lo m\u00e1s profundo de los registros arqueol\u00f3gicos de Barcino, donde una pasarela acondicionada facilita un paseo por la ciudad romana. <\/p>\n<p>Todo favorece all\u00ed la evocaci\u00f3n del pasado: los restos perfectamente conservados y se\u00f1alizados, la ambientaci\u00f3n, la iluminaci\u00f3n y hasta la m\u00fasica antigua que acompa\u00f1a la visita. Una serie de paneles dan las explicaciones pertinentes, complementadas con vitrinas donde se exponen otros restos, procedentes de la ciudad y que h\u00e1bilmente han sido all\u00ed traslados para su disfrute. Se puede ver in situ un tramo de muralla romana, penetrar en una de sus torres, pasear por las calles de Barcino, donde se se\u00f1alan casas humildes y ricas villas, aprovechando para dar explicaciones de c\u00f3mo era la vida cotidiana en la \u00e9poca. Hay tambi\u00e9n una fullonica o tintorer\u00eda del siglo II, con restos de las pilas para el lavado y hasta los tintes que utilizaban, una f\u00e1brica de salazones de pescado del siglo III y una cella vinaria o bodega, con sus enormes cubas de cer\u00e1mica intactas, donde se explica el proceso de la elaboraci\u00f3n del vino. Tal vez lo m\u00e1s impresionante sea una instalaci\u00f3n virtual donde, mientras el visitante tiene a la vista las ruinas de Barcino, en la pantalla se muestra c\u00f3mo era su aspecto original y, mediante una animaci\u00f3n, ve su evoluci\u00f3n progresiva a lo largo de los siglos, su abandono y destrucci\u00f3n, las posteriores construcciones visigodas, medievales y modernas, hasta llegar a su aspecto actual. En estas animaciones se incluyen otros edificios cercanos y emblem\u00e1ticos como el Palau Real, el Sal\u00f3n del Tinell&#8230; Realmente impresionante. <\/p>\n<p>Hace tan s\u00f3lo cuatro a\u00f1os, tambi\u00e9n Pompaelo nos hizo un regalo irrepetible: el mayor yacimiento arqueol\u00f3gico de la historia de Pamplona, y uno de los m\u00e1s importantes de Navarra. Inclu\u00eda un lienzo de muralla tardorromana de varias decenas de metros con su torre de flanqueo, conducciones romanas, pavimentos, un menhir de origen no aclarado, unas termas romanas completas y de gran tama\u00f1o, restos de edificios romanos, el barrio medieval de Zurriburu, dos necr\u00f3polis medievales superpuestas, una musulmana y otra cristiana, con docenas de cuerpos, alguno incluso con su atuendo de peregrino, adem\u00e1s de otros restos medievales y modernos, como el castillo del siglo XIV que dio nombre a la plaza por vez primera, y que fue vergonzosamente ignorado. <\/p>\n<p>Despu\u00e9s de visitar Barcino, uno puede f\u00e1cilmente imaginar la complet\u00edsima instalaci\u00f3n muse\u00edstica que se podr\u00eda haber realizado en la Plaza del Castillo de Pamplona. Habr\u00eda sin duda rivalizado con la de Barcino y, sin embargo, todo fue arrasado por la se\u00f1ora alcaldesa, por su equipo de gobierno y por otros concejales y pol\u00edticos que, por obra u omisi\u00f3n, consintieron que semejante patrimonio nunca pueda ser disfrutado por nuestros hijos. En vez de ello, los restos de Pompaelo son hoy un aparcadero de coches, cutre, ruidoso, sucio de holl\u00edn y humo. Cuatro a\u00f1os despu\u00e9s de las excavaciones, a\u00fan no se han publicado los resultados de las prospecciones arqueol\u00f3gicas, para conocimiento de la comunidad cient\u00edfica y de los ciudadanos, y mientras tanto han cometido el fiasco de San Ferm\u00edn de Aldapa, donde han desechado, una vez m\u00e1s, musealizar siquiera algunos restos de la Pamplona romana. Cuando vieron que el asunto del parking se torc\u00eda de nuevo, abandonaron despavoridos la excavaci\u00f3n arqueol\u00f3gica, dejando los restos a la intemperie, donde a\u00fan permanecen, para sonrojo y bochorno de cualquier persona con un m\u00ednimo de sensibilidad. <\/p>\n<p>A la se\u00f1ora alcaldesa de Pamplona no le interesa en absoluto la historia ni el pasado de la ciudad, s\u00f3lo parece motivarle su propio ego. Por eso en su parking se destaca en una placa y con grandes letras el propio nombre de la alcaldesa, mientras que ni un solo letrero informa al visitante del origen y filiaci\u00f3n de la muralla que, mutilada y descontextualizada, all\u00ed yace. Bajo el Gobierno de Yolanda Barcina, la arqueolog\u00eda de Pamplona ha estado siempre supeditada a la obra p\u00fablica, a plazo fijo, con prisas y sin esperanza de conservaci\u00f3n. Se ha desechado en todo momento la vertiente patrimonial que la arqueolog\u00eda como disciplina debe tener, y que cada vez se valora m\u00e1s en los pa\u00edses cultos. En Pamplona los restos arqueol\u00f3gicos no se conservan, s\u00f3lo se documentan y luego se destruyen. Es el para\u00edso delvaciado arqueol\u00f3gico . <\/p>\n<p>Por todo ello, recomiendo encarecidamente la visita al subsuelo romano de Barcelona, porque constituye una aut\u00e9ntica delicia para quien disfrute con la arqueolog\u00eda, la historia y la cultura. Pero tambi\u00e9n debo avisar a los pamploneses que all\u00ed se desplacen que, a la vista de los restos de la Barcino romana, han de sentir envidia, una profunda pena y mucha, much\u00edsima verg\u00fcenza.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>COLONIA Iulia Augusta Faventia Paterna Barcino, o m\u00e1s brevemente Barcino, es el nombre que los romanos dieron, all\u00e1 por el a\u00f1o 10 antes de Cristo, a la actual ciudad de Barcelona. 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