{"id":19400,"date":"2009-08-12T07:26:16","date_gmt":"2009-08-12T05:26:16","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/el-fuego-de-atapuerca\/"},"modified":"2009-08-12T07:26:16","modified_gmt":"2009-08-12T05:26:16","slug":"el-fuego-de-atapuerca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/el-fuego-de-atapuerca\/","title":{"rendered":"El fuego de Atapuerca"},"content":{"rendered":"<p>De la piedra desechada por los hombres he hecho la piedra angular de mi casa, dice el Talmud. Recientemente he visitado el yacimiento arqueol\u00f3gico de Atapuerca, y sorprende la cantidad de piedras de desecho que all\u00ed se recogen, se investigan y sirven para edificar novedosas construcciones de la ciencia. Los dep\u00f3sitos de la Sima de los Huesos, la Gran Dolina, la Sima del Elefante\u2026 Ya s\u00e9 que estamos en pleno proceso de paz y todo lo que no mire al futuro, en esta carrera hacia la modernidad tard\u00eda en que estamos empe\u00f1ados los vascos, nos resulta molesto y superfluo. Y sin embargo qu\u00e9 fascinante es el ser humano que emerge de los viejos cantos, de los huesos que, entre sus marcas de hachas de s\u00edlex y dientes carniceros, van destilando ins\u00f3litas lecturas del pasado. <\/p>\n<p>Atapuerca, justo en la frontera del antiguo territorio navarro, a una decena de kil\u00f3metros de Burgos, fue el escenario de una de las batallas peor libradas para el futuro (hoy presente) del pueblo vasco. All\u00ed comenz\u00f3 Castilla a ganar terreno al viejo reino vasc\u00f3n. Pero nada de ello inquieta el sosiego del yacimiento, poco propenso a agitarse con sucesos transitorios. Las simas colmadas de Atapuerca son un registro, un archivo estratogr\u00e1fico de nuestro mundo. Entre un mill\u00f3n y medio y apenas unos miles de a\u00f1os, el per\u00edodo de memoria que atesora cubre los antecedentes m\u00e1s inmediatos de eso poco que somos y lo mucho que nos creemos. \u00bfQu\u00e9 representan a su lado dos mil a\u00f1os de dominio religioso y de pensamiento del Vaticano? \u00bfQu\u00e9 ofrece la Iglesia, con su versi\u00f3n creacionista del barro, la costilla de Ad\u00e1n y el dedo divino, en comparaci\u00f3n con ese inmenso archivo de la evoluci\u00f3n, diente a diente, hueso a hueso, ordenados y guardados en cada sedimento, debidamente datados? <\/p>\n<p>En efecto, cada poso de ese mill\u00f3n y medio de a\u00f1os registra una escena, de vida o muerte, de caza y supervivencia, de canibalismo o de atenciones y cuidados a miembros desvalidos de la tribu. En ellas las figuras estelares no fueron siempre los hom\u00ednidos; tambi\u00e9n participaron elefantes, rinocerontes, lirones, murci\u00e9lagos, osos\u2026 <\/p>\n<p>El yacimiento se cre\u00f3 por un c\u00famulo de casualidades. La piedra caliza de Atapuerca se disuelve bajo el efecto del agua a lo largo de millones de a\u00f1os, y en sus cuevas interiores encontr\u00f3 refugio todo tipo de animales, que se disputaban el uso y disfrute de las mismas. El ser humano, en sus versiones sucesivas de Homo Antecessor, Heidelbergensis y Sapiens (todav\u00eda no ha aparecido ning\u00fan resto de Neanderthal), hall\u00f3 en ellas guarida, reposo y otras facilidades como lugar de caza, vertedero o enterramiento. El emplazamiento de Atapuerca, estrat\u00e9gico lugar de paso entre los valles del Ebro y el Duero, v\u00eda de acceso entre Europa, los Pirineos y la meseta peninsular, asegura una nutrida afluencia de los personajes m\u00e1s pintorescos de todo tiempo. Para m\u00e1s casualidad, a lo largo de estos milenios la erosi\u00f3n y tambi\u00e9n el obrar humano fueron cubriendo las cuevas con sucesivas capas de sedimentos hasta colmarlas por completo. Cada \u00e9poca, una capa. Una sobre otra, como memorias y copias de seguridad. Todo bien guardado y sellado. <\/p>\n<p>A principios del siglo pasado una l\u00ednea de tren abri\u00f3 una zanja en el borde de la sierra y cort\u00f3 tres puntos de las cuevas, dejando el relleno de los sedimentos depositados al descubierto. <\/p>\n<p>Si en alg\u00fan momento un grupo de cazadores asalt\u00f3 una gruta desprotegida y se comi\u00f3 a ocho ni\u00f1os de otra tribu, en el dep\u00f3sito correspondiente aparece registrado el delito, con restos de los cuerpos devorados, en un sistema de grabaci\u00f3n y denuncia que para s\u00ed quisieran Sherlock Holmes o cualquiera de los grandes detectives de estos tiempos. <\/p>\n<p>En otra capa aparece la cabeza de un rinoceronte, posiblemente descarnado por hienas, roedores y otros carro\u00f1eros. Huesos de elefante, de osos, seres humanos\u2026 En una de las actas de este escenario de la vida de la selva se lee que cierto d\u00eda unos animales quedaron atrapados (\u00bfcayeron dentro? \u00bfSe derrumb\u00f3 la entrada? No consta el dato) y unos cazadores oportunistas que los descubrieron tomaron unas piedras, las partieron y construyeron las herramientas all\u00ed mismo. Mataron a las bestias entrampadas, las despiezaron y se las comieron, todo ello in situ. Y el documento f\u00f3sil certifica que all\u00ed quedaron los restos del fest\u00edn, los huesos, las herramientas utilizadas y las esquirlas de su equipamiento improvisado. La naturaleza ejerce de notario. <\/p>\n<p>El yacimiento de Atapuerca ofrece muchas reflexiones sobre la naturaleza humana (or\u00edgenes, evoluci\u00f3n, datos gen\u00e9ticos, comportamiento simb\u00f3lico\u2026). Uno de los investigadores explica que la cocina nos ha hecho humanos. La cultura, que comenz\u00f3 alrededor del fuego. Recuerda al mito de Prometeo, el semidi\u00f3s griego que arrebat\u00f3 el fuego a los dioses y lo entreg\u00f3 a los hombres. El fuego, la cocina, la cultura, el habla. Quiz\u00e1s, en medio de nuestros conflictos, no estemos tan desencaminados, y hallemos nuestro futuro en sidrer\u00edas, pucheros y otros menesteres de nuestros cocineros.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De la piedra desechada por los hombres he hecho la piedra angular de mi casa, dice el Talmud. Recientemente he visitado el yacimiento arqueol\u00f3gico de Atapuerca, y sorprende la cantidad de piedras de desecho que all\u00ed se recogen, se investigan y sirven para edificar novedosas construcciones de la ciencia. 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